<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Conozca &#187; 2024.1</title>
	<atom:link href="http://conozca.org/?cat=128&#038;feed=rss2" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://conozca.org</link>
	<description>Revista Cristiana</description>
	<lastBuildDate>Thu, 16 Apr 2026 23:46:49 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.4.2</generator>
		<item>
		<title>Diferencias entre el sacerdocio de Cristo y el de Aarón</title>
		<link>http://conozca.org/?p=6492</link>
		<comments>http://conozca.org/?p=6492#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 12 May 2025 13:47:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Silverio Manuel Bello Valenzuela</dc:creator>
				<category><![CDATA[2024.1]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=6492</guid>
		<description><![CDATA[Por Silverio Manuel Bello Valenzuela  Levítico nos habla sobre la orden que Dios le dio a Moisés para ungir a Aarón y a sus hijos para que ejercieran el ministerio sacerdotal durante el período de la ley mosaica (Lv.8:1-13). El ministerio sacerdotal aarónico tendría vigencia sólo hasta que llegara Jesús, quien asumiría su funcióncomo cordero</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=6492">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Silverio Manuel Bello Valenzuela<strong> </strong></p>
<p>Levítico nos habla sobre la orden que Dios le dio a Moisés para ungir a Aarón y a sus hijos para que ejercieran el ministerio sacerdotal durante el período de la ley mosaica (Lv.8:1-13). El ministerio sacerdotal aarónico tendría vigencia sólo hasta que llegara Jesús, quien asumiría su funcióncomo cordero de Dios desde el Getsemaní hasta la cruz.</p>
<p>Como “<em>cordero</em>”, Jesús derramó su propia sangre en sacrificio vivo y perpetuo por los pecados de la humanidad, al tercer día resucitó de ente los muertos, después de resucitado estuvo cuarenta días con sus discípulos y entonces, ascendió al cielo y se sentó a la diestra del Padre. Desde que ascendió al trono de la gracia y se sentó a la diestra de su Padre, asumió su función como Sumo Pontífice; es decir, desde allí comenzó a ministrar en el santuario celestial, no hecho de mano de hombre (Heb.4:14; 9:24).</p>
<p>Desde el desarrollo de este tema se presenta una especie de enfoque apologético sobre la superioridad del sacerdocio de nuestro Señor y salvador Cristo, al de Aarón. La palabra (hebrea (כֹּהֵן para sacerdote es <em>koh</em>, se usa para referirse al sacerdocio aarónico, también llamados aaronitas.<a title="" href="#_edn1">[i]</a></p>
<p>Según la orden que Dios le dio a Moisés para ungir a Aarón como sumo sacerdote, se entregarían sacrificios y ofrendas en el Tabernáculo por los pecados del pueblo. Pero su ministerio como mediador entre Dios y el pueblo sería temporal. Ese ministerio lo asumió Cristo en su plenitud con el derramamiento de su sangre en la cruz, ya no sólo por el pueblo de Israel, sino por toda la humanidad (Jn.3:16).</p>
<p>Por su sacrificio vivo en el Calvario, con su resurrección de entre los muertos y con su ascenso al cielo, Jesucristo culminó su misión como el salvador del mundo y el único mediador entre Dios y los hombres. Así lo expresó Pedro, en su primer discurso después de Pentecostés, cuando dijo: “<em>Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos</em>” (Hch.4:12). Lo dicho por Pedro fue confirmado por Pablo:<strong><sup> “</sup></strong><em>Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre</em>” (1 Ti.2:5).</p>
<p>Harold L. Willmington, al hablar de la misión del sacerdocio hebreo, escribe:</p>
<p style="padding-left: 30px;">La persona consagrada al sacerdocio hebreo representaba al hombre ante Dios. Habían tres requisitos: primero, debía ser tomado de entre los hombres, con compasión por los hombres (Heb.5:1-2); segundo, tenía que ser escogido por Dios (Núm. 16:5; Hebr.5:4); y tercero, debía ser un hombre consagrado a Dios (Lv.21:6-7).Cristo llenó todos esos requisitos.<a title="" href="#_edn2">[ii]</a></p>
<p>Uno de los principales propósitos que tuvo el autor de la carta a los Hebreos fue darles a conocer a los cristianos judíos las diferencias entre el sacerdocio de Cristo y el sacerdocio de Aarón. Observemos lo que nos dicen tres destacados comentaristas al respecto:</p>
<p>Frank M. Boyd, escribe:</p>
<p style="padding-left: 30px;">Los cristianos hebreos no estaban familiarizados con Cristo en su aspecto de Sumo Sacerdote. No entendían la aplicación del título ni el cargo en lo referente a Jesús. No podían deducir ese aspecto de su vida temprana de que no descendía del mismo linaje de Aarón; ni tampoco por su ministerio, desde que nunca reclamó para sí privilegio algún de acceso al templo, jamás desempeñó funciones sacerdotales y contradijo toda la concepción judía relativa al sacerdocio.<a title="" href="#_edn3">[iii]</a></p>
<p>Roberto Jamieson, también comenta sobre el propósito de la carta a los Hebreos:</p>
<p style="padding-left: 30px;">Su finalidad  es enseñar la superioridad del cristianismo sobre el judaísmo, por cuanto fue introducido por uno muy superior a los ángeles y a Moisés, por medio de los cuales los judíos recibieron la ley, y por cuanto su sacerdocio y sus sacrificios carecían de la virtud perfeccionadora respecto de la salvación que tienen los de Cristo; que él es la substancia de la cual los anteriores no son sino sombra, y que el tipo forzosamente cede lugar al precursor del tipo; y que ahora ya no estamos detenidos a tanta distancia como cuando la ley, sino que tenemos libertad de acceso  por el velo abierto, es decir, por la carne de Cristo.<a title="" href="#_edn4">[iv]</a></p>
<p>Henry H. Halley, del mismo modo comenta:</p>
<p style="padding-left: 30px;">Los judíos cristianos, después de aceptar a Jesús como su Mesías continuaban celosos de los ritos y sacrificios del templo; creyendo, suponemos que bajo el reinado del Mesías su amada ciudad pronto sería la capital del mundo, y el Templo, el centro de peregrinaciones del mundo. En lugar de esto, habían de recibir la conmoción más grande de sus vidas. De un solo golpe del ejercito romano, había de desaparecer la Ciudad Santa y cesar los ritos del Templo. Esta epístola fue escrita para explicarles que los sacrificios de animales, a los cuales ellos con tanto celo se apegaban, ya no eran de ningún provecho; que la muerte de una res o de una oveja jamás podía quitar el pecado; que nunca hubo la intención de que estos sacrificios fueran perpetuos, sino que eran propuestos como una especie de cuadros gráficos a través de los siglos, del venidero sacrificio de Cristo; y que ahora que Cristo había venido, aquellos habían desempeñado su cometido y habían pasado para siempre.<a title="" href="#_edn5">[v]</a></p>
<p>Con la magnanimidad e insigne sapiencia con que estos eruditos abordan el tema sobre los motivos de la epístola a los Hebreos, debe ser lo suficiente para que los cristianos de todas las épocas entendamos la inminente superioridad de la persona y del ministerio de Jesucristo en contraste con el de Aarón. Los cristianos hebreos necesitaban saber y entender que Cristo era y es al mismo tiempo, “<em>el mediador de ese nuevo pacto</em>” que fue profetizado por Jeremías (Jr.31:31) y a su vez fue confirmado por el mismo Jesús, en su última cena con los doce (Mt.26:38). Ese nuevo pacto fue confirmado y declarado como cumplido por el autor de la epístola a los Hebreos (Heb.8:13).</p>
<p>Los creyentes judíos de aquellos días necesitaban conocer y entender, además, que el Señor Jesucristo era y es, el “<em>Sumo Pontífice</em>” establecido por Dios mismo, según el orden de Melquisedec. Debían saber que la descendencia genealógica de Cristo no vino de la tribu de Leví (Heb.7:5,11), sino de la de Judá (Hebr.7:14), y que Jesucristo vino para ser en su totalidad el sustituto, para siempre, del sistema sacerdotal establecido en la ley de Moisés.</p>
<p>Si no hubiera sido por el libro a los Hebreos, ni los cristianos judíos, ni los cristianos gentiles hubieran conocido a Cristo superior a los ángeles, a Moisés, a Aarón, al tabernáculo, y a los sacrificios y ofrendas quemadas, que se ofrecían por los pecados del pueblo. Los judíos cristianos necesitaban reconocer que todo aquello era sombra, tipo y figura de quien Dios, a través de sus profetas decía que habría de venir, es decir, Cristo su Hijo, quien era y es la imagen misma, la sustancia, el cumplimiento en esencia de todo lo que habría de venir.</p>
<p><strong>La muerte de Aarón en el monte Hor fue diferente a la de Cristo en Gólgota</strong></p>
<p>Aarón, el sumo sacerdote murió en el monte Hor. Con su muerte cesó su ministerio sacerdotal. Eleazar su hijo, ocupó su lugar como sumo sacerdotes (Nm.20:22-28). Tras la muerte de Aarón en aquel monte, en pueblo hizo treinta días de duelo (v.29); pero no hubo ninguna otra novedad.</p>
<p><strong>Luego de la muerte de Jesús acaecieron sucesos sobrenaturales</strong><strong></strong></p>
<p><strong> </strong>La hora de la muerte de Cristo acaecida en el monte del Gólgota o de la Calavera, sucedió muy diferente a lo ocurrido con la muerte del sumo sacerdote Aarón en el Monte Hor. En la cima del monte donde Jesús fue crucificado, se cumplió al pie de la letra la profecía dicha por Isaías, cuando dijo sobre Jesús: <em>Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados&#8221;…Angustiado él y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, no abrió su boca</em> (Is.53: 5,7).</p>
<p>Jesús fue apresado en el Getsemaní por una turba impía, compuesta por las máximas autoridades sacerdotales judías y por unos crueles soldados romanos. Luego, fue conducido en medio de ignominias y maltratos por la vía dolorosa hasta el Calvario, y lo clavaron en una cruz en medio de dos malhechores. Allí se cumplió lo dicho por Juan el Bautista, cuando, refiriéndose a Jesús, dijo: “<em>He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo</em>” (Jn.1:29).</p>
<p>De las siete palabras pronunciadas por Jesús en la cruz, la penúltima y la última jugaron un papel muy importante en el cumplimiento del plan profético de Dios con la vida de su Hijo amado y su misión salvadora para con el mundo perdido.<strong> </strong></p>
<p>La penúltima de aquellas siete palabras dichas en la cruz, fue: “<em>Consumado es</em>” (Jn.19:30), y la última, fue: “<em>Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu</em>” (Lc.23:46). En la última parte de este versículo, Lucas escribe: “… <em>y habiendo dicho esto, expiró</em>”.</p>
<p>Inmediatamente Jesús entregó su espíritu, acontecieron algunos fenómenos sobrenaturales, que llenaron de espanto y pavor a quienes le habían arrancado la vida. Pareció como si la naturaleza, incómoda, hubiera alzado su voz de protesta por la muerte cruel del inmaculado cordero. Pero, sobre todo, pareció como si el mismo Dios, airado con quienes le habían quitado la vida a su Hijo amado, se dispuso a derramar la copa de su ira se dispuso a estremecer y a sacudir los cimientos de la tierra y a convertir la luz del sol en densa obscuridad para confirmar de manera la inocencia del divino redentor y Sumo Pontífice que acababa de morir injustamente, por los martirios que le causaron aquella cruenta, profana e impía multitud.</p>
<p>En Mateo 27: 50-53, leemos: “<em>mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu.<strong><sup> </sup></strong>Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron;</em><em> y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron;<strong><sup> </sup></strong>y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos</em>”.</p>
<p><strong>Los sucesos sobrenaturales que tuvieron lugar tras la muerte de Cristo</strong></p>
<p>Se rasgó el velo del templo de arriba abajo: algunas verdades espirituales del rasgamiento del velo del templo. La Biblia de Estudio Pentecostal Vida Plena, en su comentario dice:</p>
<p style="padding-left: 30px;">El velo rasgado del templo significó que había un camino abierto a la presencia de Dios, El velo que separaba el lugar santo del lugar santísimo obstruía el camino a la presencia de Dios. Mediante la muerte de Cristo fue quitado el velo y se abrió el camino al lugar santísimo (la presencia de Dios) para todos los que creen en Cristo y en su Palabra salvadora (Heb.9:1-14:10:19-22).<a title="" href="#_edn6">[vi]</a></p>
<p>También significó la entrada de Cristo al lugar santísimo celestial, no hecho de mano de hombre; allí se sentó a la diestra de su Padre Dios (Heb.12:2). Al subir y sentarse en aquel excelso lugar, asumió de inmediato su ministerio como Sumo Pontífice celestial, desde donde intercedepor sus redimidos (Heb.4:14-16; 7:26-28).</p>
<p>Del mismo modo, el velo del templo rasgado de arriba abajo significó que Dios desde el cielo, a través de la muerte de su Hijo acababa de proporcionar un acceso libre para todo aquel que quisiera establecer una relación personal con de Dios después de recibir en su corazón al que murió en la cruz.</p>
<p><strong>Muchos cuerpos de santos se levantaron</strong></p>
<p>En sus notas sobre aquel inusual acontecimiento, la <em>Biblia de Estudio de la Vida Plena</em>, comenta: “<em>La importancia de este suceso es la indicación profética es que la muerte y la resurrección de Cristo garantiza la gloriosa resurrección de los creyentes cuando él venga. Su resurrección fue la derrota de la muerte</em>” (1Co.15:50-58);<em> </em>1 Tes.4:14).<a title="" href="#_edn7">[vii]</a></p>
<p>El terremoto, la rotura del velo del templo y la densa obscuridad que hubo después que Jesús expiró, pusieron a templar a las autoridades religiosas y a los soldados romanos que le dieron muerte. Hubo tanto espanto, hubo tanto miedo, que el centurión romano, despavorido exclamó: “…<em>Verdaderamente este era Hijo de Dios</em>” (Mt.27:54). Sí, ¡Pero ya era tarde!</p>
<p><strong>La penúltima palabra de Cristo en la cruz su y su verdad teológica</strong></p>
<p>Con la penúltima palabra de Jesús en la cruz (consumado es), se puso fin a la ley de Moisés y al sistema sacerdotal aarónico junto con sus rituales y sacrificios de animales por los pecados del pueblo. La Biblia del Diario Vivir, en su comentario sobre esta sexta palabra de Jesús en la cruz (Jn.20:30), señala:</p>
<p style="padding-left: 30px;">Hasta ese momento, un sistema un sistema complicado de sacrificios se ofrecía por los pecados. El pecado separaba al hombre de Dios y sólo mediante el sacrificio de un animal, un sustituto, la gente podía recibir perdón de su pecado y llegar a tener limpieza delante de Dios. Pero la gente peca continuamente, de modo que eran necesarios sacrificios frecuentes. Jesús, sin embargo, fue el sacrificio final por el pecado. La palabra <em>consumado </em>es la misma que se traduce “cancelado”. Jesús vino a consumar la salvación de Dios (Jn.4:34;17: 4), a pagar la deuda total de nuestros pecados. Ahora podemos acercarnos a Dios por lo que hizo por nuestros pecados”.<a title="" href="#_edn8">[viii]</a></p>
<p>El sistema sacerdotal aarónico, cuyos sacrificios por los pecados se hacía derramando sangre ajena, con la declaración “consumado es”, definitivamente, Jesús acabó de decretar, que, con su propia sangre derramada en la cruz, había puesto fin al sistema viejo de sacerdocio establecido por la ley de Moisés y de Aarón. Cristo murió, fue sepultado, pero resucitó al tercer día (Mt.28:6). Luego de estar con sus discípulos cuarenta días y cuarenta noches, ascendió a los cielos (Hch.1:11). Como Sumo Pontífice, superior al de Aarón, Cristo, resucitó de entre los muertos al tercer día (Mt.28:6). Después de cuarenta días ascendió a los cielos (Hch.1:11). Desde aquel momento Cristo asumió su posición como “<em>autor y consumador de la fe</em>” (Heb.12:2).</p>
<p><strong>La superioridad del sacerdocio de Cristo al sacerdocio de Aarón es sin igual</strong></p>
<p>Frank M. Boyd, en su enfoque de Hebreos 4:14-5:10, resalta de una forma magistral la grandiosidad del sacerdocio de Cristo como sigue:</p>
<p style="padding-left: 30px;">Cristo, nuestro Sumo Sacerdote, ha entrado en aquel descanso que él mismo prefiguró, a fin de poder llevar a su pueblo a ese descanso. Ha pasado a través de los cielos (traducción literal), más allá de la oposición satánica de principados y potestades, hasta llegar al lugar donde se encuentra Dios. Este sumo sacerdote es nuestro, de manera que debemos asirnos de la “confesión” o reconocimiento (no es mera “profesión” en la cual reside la seguridad del éxito)”.<a title="" href="#_edn9">[ix]</a></p>
<p><strong>Paralelismos de contrastes sobre las diferencias entre el sacerdocio de Aarón y el de Cristo</strong></p>
<table border="1" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td width="293">
<p align="center"><strong>AARON</strong></p>
</td>
<td width="293">
<p align="center"><strong>CRISTO</strong></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td colspan="2" width="585">
<p align="center">Primera comparación</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="293">Según la orden que Dios había dado a Moisés para ungir a Aarón, la Ley constituyó sacerdotes a hombres débiles y mortales (Heb.5:1; 7:11;19, 7:23; 28)</td>
<td valign="top" width="293">El sacerdocio de Cristo, “es santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecados, inmortal, inmutable” (Heb.7:24, 26, 28)</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="293">Bajo el sacerdocio levítico (de Aarón) recibió el pueblo de Israel la Ley, o viejo pacto (Heb.7:11, 18; 8:13)</td>
<td valign="top" width="293">Bajo el sacerdocio de Cristo vino el Nuevo Pacto, de la Gracia, que cambió la Ley y el sacerdocio levítico (Heb.7:12-19; 8:13)</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="293">El sacerdocio levítico era temporal, débil, imperfecto e ineficaz (Heb.7:11, 18)&nbsp;</td>
<td valign="top" width="293">El sacerdocio de Cristo fue eficaz, poderoso, eterno e Indestructible, según el orden de Melquisedec (Heb.7:16-17, 24)</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="293">Los sacerdotes levíticos fueron constituidos en su función sacerdotal sin juramento divino (Hebr.7:21)</td>
<td valign="top" width="293">Fue hecho sacerdote bajo juramento de Dios según el orden de Melquisedec (Heb.7:21-22)</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="293">Los sacerdotes levitas llegaron a ser muchos, y eran mortales (Heb.7: 23)</td>
<td valign="top" width="293">Como Sumo Sacerdote es un solo, es inmutable, y es eterno (Heb.7:24)</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="293">Los sacerdotes levitas no tenían la condición de ser fiadores del viejo Pacto (Heb.7: 22)</td>
<td valign="top" width="293">Por su muerte vicaría sí, podía ser hecho fiador de un nuevo pacto (Heb.7:22)</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="293">El sistema sacerdotal aarónico tenía que ofrecer sacrificios continuos por ellos mismos y por los pecados del pueblo (Lv.16:11, 15, 33; Heb.9:7)</td>
<td valign="top" width="293">No hizo sacrificios por sus propios pecados (no los tenía); Él hizo un sólo sacrificio una vez para siempre (Heb.7:27). Él fue tentado en todo, pero sin pecado (Heb.4:15)</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="293">El Sumo sacerdote levítico y el tabernáculo terrenal era un símbolo de Cristo y del santuario celestial (Heb.9:8-9).&nbsp;</td>
<td valign="top" width="293">Nuestro Señor Jesucristo es la imagen misma del real sacerdote y del santuario Celestial no hecho de manos humanas (Heb.9:11)&nbsp;</td>
</tr>
<tr>
<td colspan="2" valign="top" width="585">
<p align="center">Segunda comparación<a title="" href="#_edn10">[x]</a></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="293">Éste, ministraba bajo un santuario terrenal (Heb.9:1), era de este mundo, inferior, temporal (Heb.9:8), era una copia (símbolo, tipo) del auténtico (Heb.9:9).</td>
<td valign="top" width="293">Él<strong> </strong>ministra sobre un santuario celestial, superior al de Aarón, es permanente, es verdadero y es accesible para todos (Heb.4:16;10:19).</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="293">El sacrificio ofrecido en el santuario del Tabernáculo: se hacía continuamente con la sangre de animales para perdón de los pecados del pueblo y entraba una vez cada año al lugar santísimo terrenal con aquella sangre ajena (Heb.9:6-7, 13, 25).&nbsp;</td>
<td valign="top" width="293">En sacrificio vivo<strong> </strong>derramó su propia sangre (Heb.9:12), yentró al lugar Santísimo celestial, una sola vez por siempre, y proveer así, la eterna redención de los pecados de la humanidad (Heb.9:24-25).</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong>Conclusión</strong></p>
<p>Leer y repasar el contenido de este material nos ayuda a conocer más en profundidad la sobrenaturalidad del ministerio de Cristo como Sumo Sacerdote, superior a Aarón. Nos sirve como recurso bíblico, didáctico y teológico para aumentar nuestra relación y nuestra devoción a Dios, nos ayuda a aumentar la fe y la confianza para “<em>acercarnos al trono de la Gracia</em>” (Heb.4:14-16; 10; 22).</p>
<p>Es además, una excelente herramienta apologética útil para probar a los grupos “neo judaizantes” de las “raíces hebreas”, a los “testigos de Jehová”, y otras sectas, que procuran negar la divinidad y el real sacerdocio celestial de Cristo según los sagrado escritores del Nuevo Testamento: superior a los ángeles, a Moisés, y a Aarón; ya que Jesucristo con su propia sangre hizo un solo sacrifico y entró al lugar santísimo celestial por siempre.</p>
<div>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p>Bibliografía</p>
<p>[i] <a href="http://www.google.com/search?q=La+palabra+griega+para+sacerdote&amp;sca_esv">www.google.com/search?q=La+palabra+griega+para+sacerdote&amp;sca_esv</a></p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref2">[ii]</a> Willmington, Harold L., <em>Auxiliar Bíblico Portavoz (Grand Rapids: </em>Editorial Portavoz, 1995),  532.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref3">[iii]</a> Frank, M. Boyd, <em>La Biblia a su Alcance, Tomo VI (Miami: Editorial Vida, 2002), 178.</em></p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref4">[iv]</a> Jamieson, Roberto, <em>Comentario Exegético y Explicativo de la Biblia,</em> Tomo II (El Paso: Editorial Casa Bautista de Publicaciones, 2003), 608.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5">[v]</a> Halley, Henry H., <em>Compendio Manual de la Biblia </em>(El Paso: Editorial Casa Bautista de Publicaciones, 2004), 579.</p>
<p><a title="" href="#_ednref6">[vi]</a> <em>Biblia de Estudio Pentecostal </em>(Miami: Editorial Vida, 1993), 1339.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref7">[vii]</a> <em>Biblia de Estudio de la Vida Plena </em>(Miami: Editorial Vida2008),  1339.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref8">[viii]</a> <em>Biblia del Diario Vivir </em>(Miami: Editorial Caribe, 2007), 1463.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref9">[ix]</a> Frank, 178.</p>
</div>
<div>
<p>[x] Harold, 634.</p>
</div>
</div>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Silverio Manuel Bello Valenzuela</span>
				<p>Vivencias del pastor y profesor Silverio Manuel Bello Valenzuela sobre el tema. Ha venido enseñando la materia de Pneumatologia desde el año 1970, fecha en que se graduó del Instituto Bíblico Central de A/D, en Rep. Dom.. La impartió en durante las dos épocas en que fue director de ese mismo centro. La ha enseñado en varios Institutos en su país; la enseñó en el ISUM en varias ocasiones, su país y en Costa Rica. Es su tema favorito. Entre los 22 libros que ha escrito se encuentra: “Los Dones y el Fruto del Espíritu”. El Espíritu Santo es el tema favorito del pastor Bello.</p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=6492</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El rechazo a Dios como pecado imperdonable según Hebreos 10:26-31</title>
		<link>http://conozca.org/?p=6457</link>
		<comments>http://conozca.org/?p=6457#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 27 Mar 2025 23:42:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Esteban Pari</dc:creator>
				<category><![CDATA[2024.1]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=6457</guid>
		<description><![CDATA[Por Esteban Pari Mollo  Introducción En la actualidad, muchas personas piensan que Dios no les perdonaría un pecado como el asesinato, pecados sexuales y otros similares, considerados como muy graves o pecados capitales. Inclusive aquellas faltas realizadas por negligencia o error y por esas causas se apartan de Cristo, en vez de acercarse a Él.</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=6457">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Esteban Pari Mollo<em> </em></p>
<p><strong>Introducción</strong></p>
<p>En la actualidad, muchas personas piensan que Dios no les perdonaría un pecado como el asesinato, pecados sexuales y otros similares, considerados como muy graves o pecados capitales. Inclusive aquellas faltas realizadas por negligencia o error y por esas causas se apartan de Cristo, en vez de acercarse a Él. También cuando se presentan desgracias ocasionadas por fuerzas humanas o de la naturaleza lo atribuyen como castigo de Dios y demostración de su ira por algún pecado consumado.</p>
<p>Otros que han obtenido el conocimiento pleno de la verdad del evangelio, pero por presiones de la familia, amigos y la influencia del mundo, han sido tentados a dejar el evangelio para seguir algún sistema religioso, filosófico, político y espiritual, el cual, no les ofrece salvación y no pueden hacer nada por ellos, más bien, les acarrea problemas de culpabilidad, pensamientos distorsionados y miedos.</p>
<p>Por cierto, el propósito de este artículo es prestar atención, explorar las implicaciones teológicas y pastorales, así como examinar respecto al pecado imperdonable, uno de los temas más desafiantes y discutidos en la teología cristiana. La base bíblica es Hebreos 10:26-31, donde el autor bíblico presenta una advertencia severa sobre el rechazo deliberado a Dios, describiendo este acto como un pecado que no tiene perdón. Expresado de la siguiente manera<em>:</em></p>
<p><em></em><em>Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo! (Heb.10:26-31, RVR60).</em></p>
<p><strong>Antecedentes</strong></p>
<p>“<em>Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo</em>” (Heb.10:31). Es la frase favorita de algunos predicadores y feligreses, que por lo general es malinterpretado erróneamente. Algunos lo usan para atemorizar y amenazar, otros para hacer sentir culpable a alguien cuando comete una falta o equivocación. Muy pocos son los que realizan una interpretación correcta.</p>
<p>Muchas más controversias existen entre distintos teólogos a partir del pasaje referido en este artículo: Lawrence Richards indica que el escritor de Hebreos “confronta la apostasía, una decisión deliberada de volver al antiguo sistema de sacrificios. Para ese tipo de pecado solo resta la certeza del juicio”.<a title="" href="#_edn1">[i]</a> Por otro lado, Paul Jong refiere a la incredulidad<em> </em>por “rechazar o negar que Jesucristo ha salvado a todos&#8230; Por tanto, cualquiera que comete [este pecado] no puede ser librado de sus pecados de otra manera”.<a title="" href="#_edn2">[ii]</a></p>
<p>Algunos, como Raúl Zaldívar, declaran que “una persona [que] ha hablado en lenguas es una señal que ha recibido el Espíritu Santo y si esta persona peca, ha cometido el pecado imperdonable porque ha <em>blasfemado </em>contra el Espíritu Santo”.<a title="" href="#_edn3">[iii]</a> Existen varias apreciaciones respecto al tema en cuestión, mismas que requieren ser revisadas si están en concordancia con la Escritura.</p>
<p><strong>Enfoque en la interpretación de Hebreos</strong></p>
<p>Es necesario diferenciar si Hebreos 10:26–31 va relacionado o no con el pensamiento teológico de 1 Juan 5:16, 17 y Mateo 12:31, 32, respecto al pecado imperdonable. Simón Chan en su libro <em>El hombre y el pecado, </em>los une como un solo pensamiento teológico.<a title="" href="#_edn4">[iv]</a></p>
<p>A este cuestionamiento algunos teólogos, con el uso de la técnica criterios de expertos, responden afirmativamente a la posición de esta investigación. Según Walter Nutt afirma que: “hay similaridad con Mateo 12:31–32 y 1 Juan 5:16–17 pero no hay relación directa”. En cambio, David Hunt expone: “el tema del pecado imperdonable no tiene referencia directa con el comentario de Jesús. No se limita la relación, porque más importante es la autoría divina y no obligar al autor de Hebreos interprete las palabras de Jesús”.<a title="" href="#_edn5">[v]</a></p>
<p>Max Rivera prefiere que Hebreos 10:26–31 sea “interpretado en todo el contexto bíblico” que limitado a Mateo 12:31, 32 y 1 Juan 5:16, 17, puesto que en esa perspectiva “no hay fin para la salvación de las personas que no reciben al Señor Jesús”, por lo que Hebreos 10:26-31 se refiere “al rechazo final de Jesucristo que constituye el pecado imperdonable, trata con esa última realidad de creer y no creer”.<a title="" href="#_edn6">[vi]</a></p>
<p>En consecuencia, existe coincidencia que el pecado imperdonable que refiere Hebreos, tiene que ver con el rechazo final a Dios, en el ofrecimiento de salvación, donde se destaca el pensamiento teológico de Hebreos respecto al pecado en una forma única y relacionada al conjunto del contexto bíblico que forzar a interpretar junto a 1 Juan 5:16, 17 y Mateo 12:31, 31 con los pasajes concordante en los Evangelios, aunque no se niega la relación con el pecado imperdonable, pero sostiene una perspectiva teológica propia del autor de Hebreos.</p>
<p><strong>Contexto y propósito del texto</strong></p>
<p>El pasaje de Hebreos 10:26-31 se dirige principalmente a cristianos judíos de la segunda generación, muchos de los cuales probablemente eran sacerdotes. Estos individuos estaban tentados en abandonar las iglesias cristianas y regresar a los rituales del judaísmo, ya que esta práctica era su fuente de ingresos. Sin embargo, este regreso implicaba un peligro espiritual significativo, ya que despreciar el ofrecimiento del Nuevo Pacto y rechazar la sangre del Hijo de Dios vertida en la cruz por los pecados de la humanidad no dejaba lugar para la salvación, sino un juicio inminente (Heb.10:29-31).</p>
<p>Además, estos cristianos judíos enfrentaron persecución por parte de los judíos no cristianos, lo que aumentó su tentación de apartarse del cristianismo. El autor de Hebreos les advirtió sobre las consecuencias de volver al judaísmo, ya que el Antiguo Pacto no podía proporcionar salvación (Heb.13:39; Gá.2:16) y no había otro sacrificio aparte de Cristo que expiara los pecados (Heb.10:26). Esto significó que los que rechazaban a Dios y el sacrificio de Jesús se convertían en enemigos de Dios (Stg.4:4) y enfrentarían un castigo horrible en el futuro, experimentando la venganza de Dios y el juicio eterno (Heb.10:29- 31).</p>
<p>Por lo tanto, el propósito del autor de Hebreos fue realizar una exposición extensa para mostrar los beneficios del Nuevo Pacto sobre el Antiguo Pacto y animar a estos judíos cristianos a no retroceder hacia la perdición (Heb.10:38-39), ni abandonar la fe del cristianismo para regresar al judaísmo que no podía hacer nada por ellos.</p>
<p><strong>Análisis del texto en contexto bíblico</strong></p>
<p>La expresión “si pecáremos” (Heb.10:26) indica una acción continua o persistente. Si después de conocer la verdad del evangelio de Cristo y se alejaban, no queda para ellos más sacrificios por los pecados, ya que los ritos del judaísmo no podían proveer perdón de pecados (Heb.10:26). Esta afirmación está respaldada por el apóstol Pablo (Gá.2:16,  Hch.13:39, así como por el apóstol Pedro (Hch.4:12).</p>
<p>Entonces el pecado imperdonable al que se refiere Hebreos 10:26 en el contexto del Nuevo Testamento implica rechazar el sacrificio de Cristo en la cruz, lo cual es equivalente a rechazar el plan de salvación otorgado por Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo (Heb.10:29; Jud.1; 1 Pe.1:2). Rechazar la salvación significa rechazar a Cristo, el único camino de la salvación (Hch.4:12), lo que implica despreciar el ofrecimiento de Dios y el sacrificio del Hijo para la salvación del ser humano (Heb.9:28; Jn.3:16; 1 Ti.2:5-6)</p>
<p>En el Antiguo Testamento, quien rechazaba a Dios se convertía en su enemigo, y estar en contra de Dios involucraría cometer un pecado peligroso (Dt.32:15-17; Is.1:28; 65:12; Jr.15:6). Este rechazo no era una simple oposición, sino continuo, total y perpetuo, realizado en pleno uso de la razón y voluntad, con acciones de obstinación y rebelión contra Dios, motivadas por la incredulidad.</p>
<p>Por consiguiente, rechazar la salvación por obra de Cristo y del Espíritu Santo se constituye en un pecado imperdonable, ya que Dios perdona todos los pecados mientras haya oportunidad de arrepentimiento (1 Jn.1:9), excepto el rechazo a la salvación, que solo conduce al juicio eterno (Heb.10:27-31).</p>
<p>El rechazo a Dios no es automático, sino progresivo. Comienza con la negligencia (Heb.2:1-4), sigue con la incredulidad (Heb.3:7-19; 4:1, 11-13), prosigue con la inmadurez (Heb.5:11-6:20) y culmina con el peligro del pecado (Heb.10:26-31), con el rechazo (Heb.12:14-17). Lo que se puede advertir es que el rechazo y el pecado imperdonable están interrelacionados.</p>
<p>El pecado imperdonable está presente en Hebreos 10:26-31, especialmente en el contexto de los judíos que no creían en Jesús ni en el Espíritu Santo, siendo solo monoteístas en su fe en Dios Padre. Rechazar a Jesús y al Espíritu Santo es lo mismo que rechazar la salvación, ya que no es posible ser salvo sin la intervención del Espíritu Santo (Jn.6:63; 16:8) ni por medio de Cristo (Hch.4:12). Además, lo que Hebreos 10:29c refiere a “insultar al Espíritu” tiene una relación con la blasfemia contra el Espíritu Santo como pecado imperdonable (Mt.12:31-32; Mr. 3:28-29), aunque “insultar” y “blasfemar” son términos equivalentes.</p>
<p>Sin embargo, Hebreos 10:29a indica que “menospreciar al Hijo y tener por inmunda la sangre del pacto merecerá mayor castigo”. Esto parece contradecir Mateo 12:31-32 y Marcos 3:28-29, donde la blasfemia contra Jesús era perdonable. Esta aparente contradicción se resuelve mediante el entendimiento del progreso de la revelación divina. Mientras Jesús estuvo en la tierra, su verdadera identidad y misión no fueron plenamente reveladas, por lo que hablar contra el Hijo era perdonable.</p>
<p>No obstante, después de que Jesús consumó la obra expiatoria en la cruz para perdonar los pecados del mundo y resucitó entre los muertos (Ro.4:25), la declaración de Dios de que Jesús era el Hijo de Dios se hizo indiscutible (Ro.1:4). Así que la posición del autor de Hebreos refleja la revelación más completa y plena del plan de salvación hacia el hombre que Mateo y Marcos.</p>
<p>En resumen, el pensamiento teológico del autor de Hebreos respecto al rechazo a Dios como pecado imperdonable se resume en tres características:</p>
<p><em>Advertencia oportuna</em>: Aquellos que rechazaron a Dios y no se arrepintieron de sus pecados mientras tuvieron oportunidad merecerán un juicio terrible, ya que no hay sacrificio aparte de Cristo para remediar el pecado (Heb.10:26-27).</p>
<p><em>Comparación evidente</em>: Los que resistieron la ley de Moisés merecieron un grave castigo y murieron sin compasión; de la misma manera, los que rechacen la obra expiatoria de Cristo merecerán un mayor castigo (Heb.10:28-29).</p>
<p><em>Confirmación inminente</em>: La naturaleza justa de Dios permitirá la ejecución del juicio de Dios en el futuro, porque es inevitable el cumplimiento. Esta perspectiva teológica sobre el pecado imperdonable en Hebreos es única en comparación con otros escritores del Nuevo Testamento y sostiene una concordancia más cercana con el Antiguo Testamento.</p>
<p><strong>Ejemplos bíblicos del pecado imperdonable</strong></p>
<p>Además de los textos en Hebreos, existen otros ejemplos bíblicos que ilustran este principio. En el Antiguo Testamento a pesar de los numerosos milagros y de su poder, puede verse la obstinación y la rebeldía de Israel contra Dios (Nm.15:30, 31; Dt.17:12; Lv.10:1, 2; 1 Sa.15:23). La apostasía de Israel, que culmina en su rechazo de los profetas (Is.63:10; Jr.28:16) y, finalmente, en la destrucción del templo, refleja una actitud de corazón endurecido y rechazo persistente a Dios (Jr.5:12).</p>
<p>En el Nuevo Testamento, la figura de Judas Iscariote también puede ser vista como un ejemplo de este pecado. A pesar de tener tan cerca de Jesús, ser testigo de sus milagros y oyente de sus enseñanzas, Judas elige traicionarlo, mostrando una decisión deliberada y consciente contra la verdad (Lc.22:3-6; Hch.1:17-18). El libro de Judas menciona a los que cometieron el pecado de rebelión, refiriendo a Caín, Balaam y Coré (Jud.11). También hace referencia el pecado de la negación e incredulidad, a acontecimientos como los que rebelaron en Cades Barnea, ángeles caídos y Sodoma y Gomorra (Jud.5-7; Nm.14:29–30), quienes experimentarán el castigo eterno de Dios.</p>
<p>Por otro lado, tenemos a Pedro quien negó a Jesús deliberadamente (Mt.26:33–37, 75; Mr.14:30–31, 72; Lc.22:61; Jn.21:3-18) y a Pablo, quien estuvo en oposición obstinada a Dios (Hch.9:1–19; 1 Co.15:9; 1 Ti.1:13). Pero ellos experimentaron el perdón de Dios por su arrepentimiento y sirvieron activamente en la proclamación de la salvación.</p>
<p><strong>Comparación con otros teólogos acerca de la interpretación de Hebreos 10:26-31</strong></p>
<p>La interpretación del presente artículo se compara con las conclusiones a los que arribaron con relación al pasaje de Hebreos 10:26-31. Paul Enns concluye que:</p>
<p>La doctrina del pecado en Hebreos es fundamental para advertir a los cristianos hebreos que no vuelvan a caer en el judaísmo y con ello pecar contra Cristo. Por eso, en 6:4-6, les advierte severamente que si alguna vez fueron iluminados y se hicieron participes de la salvación y luego cayeron, les será imposible arrepentirse y ser restaurados de nuevo… La misma advertencia severa se da en 10:26-30… Solo cabe esperar el juicio de Dios.<a title="" href="#_edn7">[vii]</a></p>
<p>Por su parte, Juan Calvino afirmó que, “los que pecan&#8230; no son los que en alguna forma ofenden, sino los que abandonan la iglesia, y completamente se alejan de Cristo. Pues él no habla aquí de este o aquel pecado, si no que condena por nombre, a los que deliberadamente han renunciado al compañerismo de la iglesia”.<a title="" href="#_edn8">[viii]</a></p>
<p>Por último, Willie Alvarenga concluye que “la práctica que éstos cristianos estaban llevando a cabo de irse al judaísmo, dejando y rechazando de esta manera el cristianismo, Jesús, el Nuevo Sistema. Debemos notar que el término ‘pecaremos’, denota una acción continua, o sea, continuamente estaban tentados a regresar al judaísmo con sus vanas prácticas y formas”.<a title="" href="#_edn9">[ix]</a></p>
<p>Tanto Enns como Alvarenga coinciden con el resultado de la presente exégesis en que volver al judaísmo y sus prácticas es rechazar a Cristo, ya que de esta forma se invalida la obra expiatoria de Cristo en la cruz para proveer salvación al ser humano. Por el contrario, Calvino afirma que el pecado imperdonable no se refiere a pecados de hecho o palabra, sino a renunciar a Cristo deliberadamente o alejarse completamente de Él.</p>
<p>De esta manera, queda confirmado con el contraste de teólogos que estudiaron Hebreos 10:26-31 que el pecado imperdonable no tiene que ver con un pecado de hecho u ofensa, sino con el rechazo continuo, sin haber aceptado la salvación, el ofrecimiento de Dios para la humanidad por medio de Cristo. El rechazo a Dios es una acción continua hasta el final, es decir, hasta que llegue la muerte. Este es el pecado que no tiene perdón. Mientras tenga la oportunidad del arrepentimiento aún hay esperanza de salvación.</p>
<p><strong>Implicaciones teológicas y pastorales</strong></p>
<p><em>Rechazo deliberado de la salvación</em></p>
<p>El rechazo a Dios como pecado imperdonable es visto como un acto definitivo y total que cierra la puerta a cualquier posibilidad de arrepentimiento y perdón. Este tipo de rechazo no es simplemente una caída temporal o un error, sino una decisión consciente y persistente de apartarse de la fe. Este acto es considerado imperdonable porque implica una negación completa de la obra redentora de Cristo y de la obra del Espíritu Santo en la salvación.</p>
<p><em>Sensibilidad y discernimiento</em></p>
<p>Desde una perspectiva pastoral, es crucial abordar este tema con sensibilidad y discernimiento. Muchas personas pueden temer haber cometido el pecado imperdonable, especialmente aquellos que luchan con dudas o sentimientos de culpa. Es importante aclarar que el pecado imperdonable no se refiere a pecados cometidos por debilidad o ignorancia, sino a un rechazo consciente y deliberado de la fe después de haber conocido la verdad.</p>
<p><em>Llamado a la perseverancia</em></p>
<p>Hebreos 10:26-31 también sirve como un llamado a la perseverancia en la fe. La advertencia contra el rechazo deliberado de Dios tiene que motivar a los creyentes a mantenerse firmes en su compromiso con Cristo y a no apartarse de la fe. La comunidad cristiana tiene que ser un lugar donde se fomente la fe, se ofrezca apoyo en tiempos de duda y se anime a la perseverancia en la gracia de Dios.</p>
<p><strong>Conclusión</strong></p>
<p>El pecado imperdonable, según Hebreos 10:26-31 se centra en el rechazo deliberado y consciente de la obra redentora de Cristo y del Espíritu Santo. Desde una perspectiva teológica, este pecado es visto como la negación total de la verdad revelada y la resistencia persistente a la gracia divina. Es una advertencia solemne sobre la seriedad del rechazo a Dios y la necesidad de una respuesta continua y abierta a Cristo y al Espíritu Santo.</p>
<p>En última instancia, este artículo refuerza esta comprensión, subrayando el riesgo de rechazar a Dios después de haber conocido la verdad y nos llama a reflexionar sobre nuestra propia relación con Dios y nuestra apertura a su obra en nuestras vidas. Al mantener nuestros corazones y mentes abiertos a la guía del Espíritu Santo, podemos evitar el endurecimiento del corazón que lleva al pecado imperdonable y vivir en la plenitud de la gracia de Dios al mantenernos firmes en la fe.</p>
<div>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p>Bibliografía</p>
<p>[i] Lawrence Richards O., <em>Guía del lector de la Biblia: Un análisis de Génesis a Apocalipsis capítulo por capítulo </em>(Miami, FL: Patmos, 2010), 864.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref2">[ii]</a> Paul C. Jong, “El pecado imperdonable y la responsabilidad de los nacidos de nuevo” en <em>The New Life Mission</em>. 2012. Consultado 20 de octubre de 2012. <a href="http://www.bjnewlife.org/spanish/bstudy/sermons_182_matthew.php">http://www.bjnewlife.org/spanish/bstudy/sermons_182_matthew.php</a></p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref3">[iii]</a> Raúl Zaldívar, <em>Teología Sistemática: Desde una perspectiva latinoamericana </em>(Barcelona , España: CLIE, 2006), 299.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref4">[iv]</a> Chan, Simon, <em>El hombre y el pecado: Un libro de texto de estudio independiente</em> (Springfield, MO: Sistema Universitario Global Berean, 1997).</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5">[v]</a> Respuestas de David Hunt a las preguntas planteadas por Esteban Esteban Pari, 2018.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref6">[vi]</a> Respuestas de Max Rivera a las preguntas planteadas por Esteban Esteban Pari, 2018</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref7">[vii]</a> Paul Enns, <em>Compendio de Portavoz de Teología </em>(Grand Rapids, MI: Portavoz, 2010), 115.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref8">[viii]</a> Juan Calvino, <em>Comentario a la Epístola a los Hebreos </em>(Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2011), 214.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref9">[ix]</a> Willie A. Alva renga , <em>Textos difíciles de la Biblia explicados: Una breve exégesis de textos difíciles de la Biblia </em>(Bedford, TX: Alvarenga Publications, 2015, 121.</p>
</div>
</div>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Esteban Pari</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=6457</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Otra manera de leer “la carta a los Hebreos”</title>
		<link>http://conozca.org/?p=6132</link>
		<comments>http://conozca.org/?p=6132#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 31 Jul 2024 21:36:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Galileo Narváez</dc:creator>
				<category><![CDATA[2024.1]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=6132</guid>
		<description><![CDATA[Por Galileo Narváez Su estructura literaria como clave para su comprensión Existe otra forma de leer y entender la carta a los Hebreos. La clásica o popular es poner atención a los versículos, los capítulos y hasta a los títulos que están en las versiones bíblicas de preferencia. Olvidando que los textos originales de la</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=6132">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center">Por Galileo Narváez</p>
<p style="text-align: center;"><em>S</em>u estructura literaria como clave para su comprensión</p>
<p>Existe otra forma de leer y entender la carta a los Hebreos. La clásica o popular es poner atención a los versículos, los capítulos y hasta a los títulos que están en las versiones bíblicas de preferencia. Olvidando que los textos originales de la Biblia no estaban divididos en “capítulos” (fueron puestos en el siglo XIII por el arzobispo inglés Langton), ni “versículos” (establecidos en el siglo XVI por un editor francés de apellido Estienne),<a title="" href="#_edn1">[i]</a>  peor aún limitarnos por los “títulos” (que son redactados por la SBU en la RV60 o la SBI en la NVI y otras).<a title="" href="#_edn2">[ii]</a></p>
<p>Cuando leemos, de esta manera dividiendo el texto bíblico en versículos, podemos incurrir en una lectura <em>dia – crónica</em>, es decir, que cruza o traspasa (<em>dia</em>) y rompe el texto, lo separa de su relato natural (<em>crónica</em>). Esta forma común de leer, puede oscurecer un poco más la comprensión total y natural del documento bíblico, en este caso de la carta a los Hebreos.</p>
<p>Sería mejor leer <em>sin – crónicamente</em>, es decir avanzar con el texto completo (“<em>sin” significa en griego “con”</em>), proseguir con el argumento o relato (<em>crónica</em>) del pasaje o libro bíblico. Si se lee de corrido, según nos enseña Albert Vanhoye de quien estamos en deuda por su aporte.<a title="" href="#_edn3">[iii]</a> Además se pone atención a ciertos detalles del texto en los procedimientos de composición literaria que usaban los escritores bíblicos, la comprensión del documento integro pude mejorar. Esto, porque los autores bíblicos pensaron, hablaron y redactaron a partir de procedimientos literarios y retóricos de su propia cultura semita.<a title="" href="#_edn4">[iv]</a> Por ejemplo, cuando ellos escribían “<em>anunciaban el tema</em>” a través de una frase que proponía anticipadamente el asunto que va a desarrollarse en el párrafo, sección o parte siguiente.</p>
<p>También usaban unas “<em>inclusiones literarias</em>” que son palabras, frases o conceptos que se mencionaban al inicio y se repetían al final de un párrafo, sección o libro y servían para delimitar dónde se empezaba y terminaba, como también para señalar el tema o asunto que se trataría en esa porción bíblica.<a title="" href="#_edn5">[v]</a> Se propone de esta forma, otra manera de leer sincrónicamente la carta a los Hebreros observando los procedimientos literarios de “<em>anuncios de tema</em>” e “<em>inclusiones</em>” para así, descubrir la estructura literaria de la carta y ayudar a una mejor comprensión de su mensaje.</p>
<p>Entonces, por favor tome su Biblia, mejor si es la Reina Valera 1960, ya que es muy literal. Inicie leyendo de corrido desde el capítulo 1:1 en adelante. No se detenga diacrónicamente en ningún versículo, avance sincrónicamente.</p>
<p>Pero un momento, distinga en este instante en el versículo 1:4 el procedimiento literario de “<em>anuncio de tema</em>”, pues de repente empezó́ a hablar de “<strong>ángeles</strong>” y de “<strong>nombre</strong>”. Antes trató sobre “Dios había hablado de muchas formas pero ahora hablaba a través del Hijo, quien efectuó la purificación de nuestros pecados y se sentó́ a la diestra de la majestad en las alturas” (Heb.1:1-3). Pero sorpresivamente introduce la frase “<strong>hecho superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos</strong>”. Aquí́ hay un anuncio de tema, pues antes no habló de “ángeles” ni de “nombre” y desde el 1:5 hasta el 2:18 se habla del “nombre (o título) de Hijo / Cristo que es superior a los ángeles por ser semejante a sus hermanos / humanos”. Esto lo va a comprobar usted mientras siga leyendo sincrónicamente.</p>
<p>Pero si usted sigue leyendo de corrido, atento de que comenzó a hablar del tema “ángeles” y “nombre”, observará en seguida una frase: “<strong>¿A cuál de los ángeles dijo Dios?</strong>” (Heb.1:5) y si sigue avanzando se sorprenderá que una frase igual vuelve a aparecer más adelante: “<strong>¿A cuál de los ángeles dijo Dios?</strong>” (Heb.1:13). Se está señalando de esta forma una “inclusión” literaria, que demarca el inicio y final de este primer párrafo que habla de que “el Hijo fue hecho superior a los ángeles&#8230; porque a cuál de los ángeles dijo Dios&#8230;mi Hijo eres tú / siéntate a mi diestra&#8230;”. Se puede observar así, la estructura de Hebreos en la porción de esta primera sección anunciada y la delimitación de su primer párrafo. Observe lo siguiente:</p>
<p>Dios ha hablado en este último tiempo por el Hijo, 1:1-3<br />
<strong><em>El Hijo hecho superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos   </em></strong>1:4</p>
<p>A) <strong><em>¿A cuál de los ángeles dijo Dios mi Hijo eres?” </em></strong>1:5</p>
<p><strong><em>    ¿A cuál de los ángeles dijo Dios siéntate a mi diestra?” </em></strong>1:13</p>
<p>Pero, si sigue leyendo del 1:13,14, de repente descubre que empieza una exhortación. No podemos detenernos a explicar este procedimiento literario llamado “cambio de género literario”.<a title="" href="#_edn6">[vi]</a> En este caso cambió de exposición a exhortación. Solo se puede observar que esta exhortación avanza del 2:1 al 4. Pero sorprendentemente dicha exhortación continúa con el mismo tema de “ángeles”, pues dice: “&#8230;si la palabra dicha por medio de <strong>ángeles<em> </em></strong>fue firme&#8230;” (2:2 énfasis añadido). Lo que muestra que, aunque hay un cambio de género literario (de exposición a exhortación), el mismo tema continúa. Se señala este párrafo así:</p>
<p><em>B) </em>Exhortación: <em>Atender la salvación anunciada</em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>                            no por <strong>ángeles</strong></em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>                            sino por el Señor y</em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>                            los prodigios del Espíritu Santo </em>2:1-4</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, en una lectura continuada o sincrónica, el tema anunciado en el 1:4 (<strong><em>el Hijo hecho superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos</em></strong>) continúa inmediatamente. De hecho se sorprenderá al ver que vuelve a aparecer una inclusión literaria, con una frase similar escrita en el 2:5 “<strong>No sujetó a los ángeles el mundo venidero</strong>” y repetida en el 2:16 “<strong><em>No socorrió́ a los ángeles sino a la descendencia</em></strong>”. Se delimita así el tercer párrafo de esta sección. El cual se observa así:</p>
<p>C) <strong><em>No sujetó a los ángeles el mundo venidero </em></strong>2:5</p>
<p><strong><em>    No socorrió a los ángeles sino a la descendencia </em></strong>2:16</p>
<p>Entonces una visión en conjunto de la estructura de Hebreos, según esta “otra forma de leer”, se miraría así:</p>
<p>Dios ha hablado en este último tiempo por el Hijo. 1:1-3<br />
<strong><em>El Hijo hecho superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos </em></strong>1:4</p>
<p>1:5———2:16,17,18</p>
<p>A) <strong><em>¿A cuál de los ángeles dijo Dios mi Hijo eres?”  </em></strong>1:5</p>
<p><strong><em>    ¿A cuál de los ángeles dijo Dios siéntate a mi diestra?” </em></strong>1:13</p>
<p><em>B) </em>Exhortación: <em>Atender la salvación anunciada</em></p>
<p style="padding-left: 120px;"><em></em><em>no por <strong>ángeles</strong></em></p>
<p style="padding-left: 120px;"><em><strong></strong></em><em>sino por el Señor y</em></p>
<p style="padding-left: 120px;"><em></em><em>los prodigios del Espíritu Santo </em>2:1-4</p>
<p>C) <strong><em>No sujetó a los ángeles el mundo venidero </em></strong>2:5</p>
<p><strong><em>    No socorrió a los ángeles sino a la descendencia </em></strong>2:16,17,18</p>
<p>Pero la lectura continúa y los versículos 2:17 y 18 que todavía están cerrando lo delimitado por el 2:16, sin embargo introducen algo nuevo:</p>
<p><sup>16</sup> Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de<br />
Abraham. <sup>17 </sup>Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a <strong><em>ser misericordioso y fiel sumo sacerdote </em></strong>en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. <sup>18 </sup>Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados (Heb.2:16-18, negrillas añadidas).</p>
<p>El autor de “la carta a los Hebreos” como era de cultura literaria hebraica, una vez que ha terminado la sección de “el Hijo superior a los ángeles pues heredó más excelente nombre” (1:5-2:16,17,18), presenta una vez más en el 2:17 y 18, un nuevo “<em>anuncio de tema</em>”: “<strong>Sumo sacerdote misericordioso y fiel</strong>”. Por eso se lee inmediatamente: “&#8230;considerado al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús. El cual es <strong>fiel </strong>al que le constituyó&#8230;” (3:1-2 negrillas añadidas ) y más adelante: “&#8230;porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda <strong>compadecerse </strong>de nuestras debilidades &#8230; acerquémonos&#8230; para alcanzar <strong>misericordia</strong>&#8230;” (4:15,16 negrillas añadidas). Pues se desarrollará este tema y se encontrarán también otras inclusiones literarias.</p>
<p>Sería bueno seguir leyendo para encontrar estas inclusiones y estructura literaria, con la guía de Albert Vanhoye en sus estudios a la carta a los Hebreos de la Biblioteca de Autores Cristianos o de la Editorial Verbo Divino, lo cual podría capacitarnos para “otra forma de leer” Hebreos, permitiéndonos descubrir la estructura literaria propia, sin divisiones forzadas de capítulos, versículos y títulos impuestos, sino leyendo de corrido con atención y así probablemente, la comprensión de esta carta y de otros libros de la Biblia, podría verse iluminada y mejorada.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p>Bibliografía</p>
<p>[i] Ver https://www.gotquestions.org/Espanol/biblia-dividida-capitulos.html (Último acceso: abril 2024).</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref2">[ii]</a> Sociedades Bíblicas Unidas: Reina Valera 1960. Sociedades Bíblicas Internacionales. Nueva Versión Internacional.</p>
<p><a title="" href="#_ednref3">[iii]</a> Existe un antes y después de Vanhoye en la comprensión de la carta a los Hebreos. Su análisis estructural presentado en su obra “La carta a los Hebreros”, de la Biblioteca de Autores Cristianos, marca un hito en la exégesis e interpretación de esta carta.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref4">[iv]</a> Cultura semita o hebraica de los pueblo de Medio Oriente, hebreos y árabes. ¿“Los descendientes de Sem”?</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5">[v]</a> Albert Vanhoye. El mensaje de la carta a los Hebreos. Navarra, España (Verbo Divino: 1980), 19.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref6">[vi]</a> Ibid.</p>
<p>&nbsp;</p>
</div>
</div>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Galileo Narváez</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=6132</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Melquisedec y Aarón: interpretaciones y diferencias en Hebreos</title>
		<link>http://conozca.org/?p=5972</link>
		<comments>http://conozca.org/?p=5972#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 29 May 2024 20:53:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cleto Pérez M.</dc:creator>
				<category><![CDATA[2024.1]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=5972</guid>
		<description><![CDATA[Por Cleto Pérez &#160; El autógrafo de la Epístola a los Hebreos fue un judeocristiano, tenía cercanía con Timoteo (Heb.13:23); pero no se identifica con su nombre. Los destinatarios también eran judeocristianos, quienes conocían al remitente, asimismo a Timoteo. Por el tono de la conclusión, el escrito tiene carácter epistolar y el tema es la</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=5972">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Cleto Pérez</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El autógrafo de la Epístola a los Hebreos fue un judeocristiano, tenía cercanía con Timoteo (Heb.13:23); pero no se identifica con su nombre. Los destinatarios también eran judeocristianos, quienes conocían al remitente, asimismo a Timoteo. Por el tono de la conclusión, el escrito tiene carácter epistolar y el tema es la supremacía de Cristo. Además, se destacan los términos como “superior”, “excelente”, “gran”, “mejor”, “mayor”, “sublime”, “eterno”, “para siempre” y otros.</p>
<p>El presente estudio, repasa de modo sucinto de cómo el autógrafo pone en parangón el sacerdocio de Cristo según el orden de Melquisedec en contraste con el sacerdocio levítico según el orden de Aarón (Heb.5:6; 7:11). El vocablo griego que el escritor emplea para comparar los dos sacerdocios es τάξιν [táxis] (κατὰ τὴν τάξιν Μελχισέδεκ: según el orden de Melquisedec; κατὰ τὴν τάξιν Ἀαρὼν: según el orden de Aarón, término que se traduce por “orden”. En el léxico griego-español, se traduce por “arreglo”, “disposición”, “orden”, “prescripción”, “convenio” y “orden de batalla”. Para mejor comprensión, se puede traducir por: “a la manera de” o “al modo de”; es decir, “sacerdocio a la manera de Melquisedec” o “sacerdocio al modo de Aarón”.</p>
<p>En el Nuevo Testamento, la frecuencia del uso de este vocablo es diez veces: Una vez en Lucas, otra en Primera a los Corintios, igual que una en Colosenses y siete veces en Hebreos.</p>
<p><strong>Sacerdocio según el orden de Aarón</strong></p>
<p>Llamamiento con intermediario: Dios estableció el sacerdocio a la familia de Aarón de la tribu de Leví en el Sinaí; unos 500 años después de Abraham (Ex.28:1; Heb.5:4). El sacerdocio levítico a la manera de (según el orden de) Aarón fue hecho sin juramento (Heb.7:21) y tuvo un intermediario: Moisés. Es decir, el llamamiento no fue directo a Aarón y a sus hijos, sino por medio de su hermano menor, Moisés. Además, éste consagró y santificó con la sangre del cordero y el aceite de la unción (Ex.29:19-21; Lv.8:12,30). Después de esa ceremonia, Aarón y sus hijos pudieron iniciar y ejercer el ministerio sacerdotal. El primero como sumo sacerdote y los otros como sacerdotes.</p>
<p>Imperfecto y terrenal: Aarón y todo sumo sacerdote aarónico sólo tenían acceso al Lugar Santísimo del Tabernáculo terrenal, una vez al año, el Día de la Expiación (Lv.16:34,2). Para presentar la sangre de la ofrenda expiatoria por el pueblo, primero el sumo sacerdote debía ofrecer la sangre de otra ofrenda expiatoria por sí mismo. Dicho en otras palabras, el sumo sacerdote debía santificarse primero por sí mismo por medio de la sangre de un animal y luego santificar al pueblo con la sangre de otro animal (He.7:27a). Esta ceremonia se repetía cada año; porque el sacerdocio y los sacrificios eran imperfectos (οὐδέποτε δύναται τελειῶσαι: nunca puede perfeccionar) y se presentaban en el Tabernáculo terrenal (κοσμικόν: terrenal, Heb.9:1,7-10; 10:1,11).</p>
<p>Temporal y hereditario: En cuanto a la temporalidad, se considera dos aspectos: primero, Aarón, el primer sumo sacerdote, ejerció el ministerio hasta el día de su muerte. Antes de su deceso fue despojado de la vestidura sacerdotal y Moisés vistió a Eleazar, hijo de Aarón. De este modo el hijo sucedió a su padre el ministerio sacerdotal (Nm.20:22-29). En segundo lugar, la temporalidad y la forma de sucesión sacerdotal tuvo lugar hasta que se levantó otro sacerdote a la manera de Melquisedec (Heb.7:11,23).</p>
<p>Sacerdocio ordenado bajo la ley: el sacerdocio a la manera de Aarón fue constituido en la ley y bajo la ley (Heb.7:28). La ley prescribía que el sumo sacerdote debía ser un levita de la familia de Aarón, otro extraño estaba expuesto a la muerte (Nm.3:10). Los detalles del llamamiento, consagración, santificación, ministerio y sucesión sacerdotal estaban dispuestos en los libros de Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio de la Torah.</p>
<p><strong>Sacerdote según el orden de Melquisedec</strong></p>
<p>En el Tanaj (אינץ, acrónimo hebreo para la Escritura hebraica en el Antiguo Testamento), se menciona a Melquisedec en Génesis 14:18-20 y Salmos 110:4. En Génesis, se narra que cuando Abraham (entonces Abram) regresaba de Quedorlaomer, después de rescatar a Lot, su sobrino y sus aliados, salió a su encuentro el rey de Sodoma y también Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo.</p>
<p>Melquisedec, fue quien dio pan y vino a Abraham. En ese nombre se destacan tres singularidades:</p>
<p>a) El nombre propio Melquisedec, es un nombre compuesto: Melqui (מַלְכִּי, rey) y sedec (צֶדֶק, justicia). El nombre propio significa “rey de justicia”.</p>
<p>b) Melquisedec era rey de Salem (שָׁלֵם, paz); es decir “rey de paz”. Asimismo Salem se identifica con Jerusalén (Sal.76:2); entonces “rey de Jerusalén”.</p>
<p>c) Además, era sacerdote del Dios Altísimo (מַלְכִּי, sacerdote; אֵל עֶלְיֹו, Dios Altísimo). De modo que en Melquisedec se relaciona la realeza (aquí tanto rey de justicia y rey de paz) y con el sacerdocio. Por otro lado, el encuentro de Melquisedec con Abraham no fue una teofanía.</p>
<p>La segunda mención de Melquisedec en el Antiguo Testamento es en el Salmo 110:4. En este Salmo mesiánico, el versículo 4 es una tipología de Cristo. En la declaración “según el orden de Melquisedec, el vocablo hebreo para “orden” es דִּבְרָתִי (daberet), que significa “causa”, “razón”, “manera” o “modelo”. Vale decir, “sacerdote a la manera de Melquisedec”.</p>
<p>Rey y Sacerdote eterno. De Melquisedec (Μελχισεδέκ), Hebreos dice: “sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días ni fin de vida, sino hecho semejante (ἀφωμοιωμένος, hacer semejante, asemejar, comparar) al Hijo de Dios, quien permanece sacerdote para siempre (διηνεκές, continuo, duradero” en Heb.7:3). Otro término que se traduce “para siempre” es αἰῶνος (Heb.1:8; 5:6; 6:20; 7:17, 21, 24, 28).</p>
<p>En el relato de Génesis 14:18-20, Melquisedec aparece y no se menciona a sus progenitores, tampoco se refiere a su muerte. Precisamente, por eso, Melquisedec siendo un ser humano es tipo (ἀφωμοιωμένος: semejante) de Cristo. Cristo, Hijo de Dios, es eterno; al ser miembro de la Trinidad y Dios Creador (Jn.1:1), y también siendo descendiente de David, tiene genealogía real; por tanto es Señor y Rey. Asimismo, Isaías escribió que la vara del tronco de Isaí “juzgará con Justicia”, “será la justicia cinto de sus lomos” y será llamado “Príncipe de Paz” (Is.11:4,5; 9:6). El Cristo (ὁ Xριστὸς; מָשִׁיחַ, ambos términos significan “ungido”) es Rey de Justicia y Paz.</p>
<p>En pocas palabras, un sacerdote (heb. כֹהֵן; gr. ἱερεὺς) es uno que ministra a Dios en representación del pueblo. La epístola a los Hebreos pone hincapié en el Sumo Sacerdocio (ἀρχιερεὺς; ἀrchς,  principio, comienzo, gran; ἱερεὺς: sacerdote) de Cristo. El Hijo de Dios no se hizo a sí mismo sacerdote, sino que Dios lo llamó y declaró: “tú eres sumo sacerdote para siempre” (Heb.5:6,10), “gran sumo sacerdote” (Heb. 4:14).</p>
<p>Sacerdote con juramento: El sacerdocio aarónico fue sin juramento, bajo la ley y con intermediario. Mas Cristo, humanamente vino de la tribu de Judá y fue proclamado sacerdote con juramento de Dios: “Juró (Ὤμοσε) el Señor y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec” (Heb.7:14,21). Por tanto, tiene un sacerdocio inmutable, introdujo mejor esperanza y es fiador de mejor pacto (Heb.7:19, 22, 24).</p>
<p>Sacerdote y ofrenda expiatoria: Cristo es Sumo Sacerdote y a la vez ofrenda expiatoria. Como tal, Él es santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores y hecho más sublime que cielos (Heb.7:26) y se ofreció a sí mismo una vez para siempre mediante el Espíritu eterno, presentando su propia sangre a Dios en el Lugar Santísimo del santuario celestial y obtuvo la eterna redención (Heb.7:27; 8:12,14). La obra expiatoria del Sumo Sacerdote según el orden se Melquisedec es perfecta. Ahora está a la diestra de Dios; por ende, a los que se acercan a Dios por medio del Sumo Sacerdote, salva para siempre e intercede por ellos (Heb.7:25).</p>
<p>Cristo, Hijo del Dios Altísimo, Dios fuerte, Santo, Rey de reyes, gran Sumo Sacerdote inmutable, se ofreció a sí mismo como ofrenda expiatoria, obteniendo eterna salvación. Se sentó a la diestra del Padre para interceder por los salvados; retengamos firme la profesión de nuestra esperanza.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Bibliografía</p>
<p>Deutsche Bibelgesellschaft Stuttgart, 1983, Biblia Hebraica Stuttgartensia. Printed in Germany.</p>
<p>Lacueva, Francisco, 1985, Nuevo Testamento Interlineal Griego-Español. Barcelona, España: CLIE.</p>
<p>Sociedad Bíblica Unida, Revisión 1960, 1998, Santa Biblia. Corea.</p>
<p>Yarza, Florencio I. Sebastián, 1988, Diccionario Griego – Español. Barcelona, España: Editorial Ramón Sopena</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Cleto Pérez M.</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=5972</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El misterioso Melquisedec y la Carta a los Hebreos</title>
		<link>http://conozca.org/?p=5963</link>
		<comments>http://conozca.org/?p=5963#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 29 May 2024 20:40:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jaime Mazurek B.</dc:creator>
				<category><![CDATA[2024.1]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=5963</guid>
		<description><![CDATA[Por Jaime Mazurek . Una de las tantas características especiales que tiene la epístola a los Hebreos es su mención del misterioso personaje del Antiguo Testamento, el rey–sacerdote Melquisedec. Hay poquísima información en el Antiguo Testamento acerca de él. Se le menciona en tres versículos de Génesis (Gn.14:18-20), y luego en un versículo de un</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=5963">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Jaime Mazurek</p>
<p><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p>Una de las tantas características especiales que tiene la epístola a los Hebreos es su mención del misterioso personaje del Antiguo Testamento, el rey–sacerdote Melquisedec.</p>
<p>Hay poquísima información en el Antiguo Testamento acerca de él. Se le menciona en tres versículos de Génesis (Gn.14:18-20), y luego en un versículo de un salmo (Sal.110:4).  Eso es todo lo que hay.  Sin embargo, el escritor de Hebreos reconoció en esos cuatro versículos importantes verdades, esenciales para fundamentar sus argumentos sobre la supremacía de Cristo, haciendo mención de Melquisedec en Hebreos 5:6, 10; 6:20 y en todo el capítulo 7 (7:1-28).</p>
<p>¿Quién era Melquisedec, y qué tenía para ser tan especial e importante para la Cristología planteada en Hebreos?  En este breve escrito procuraremos hallar las respuestas a estas preguntas.</p>
<p><strong>Un personaje, diversas interpretaciones</strong></p>
<p>Una revisión de diferentes estudios, sermones y comentarios bíblicos por diversos exponentes deja ver que hay una gran variedad de ideas sobre la identidad y naturaleza de Melquisedec. A continuación, presento varios ejemplos de las diferentes identidades que le han sido atribuidas:</p>
<ul>
<li>Era un ser divino, llamado <em>El</em> y <em>Elohim</em> (según el rollo 11Q13 de Qumram)<a title="" href="#_edn1">[i]</a></li>
<li>Era el ángel Gabriel (según ciertos manuscritos de Qumram).<a title="" href="#_edn2">[ii]</a></li>
<li>Era Sem, el hijo de Noé, ya con 465 años de edad.<a title="" href="#_edn3">[iii]</a></li>
<li>Era una encarnación del Espíritu Santo.<a title="" href="#_edn4">[iv]</a></li>
<li>Era una Cristofanía – una manifestación de Jesús mismo, antes de su encarnación.</li>
<li>Era un ser humano, un rey y sacerdote de Dios, contemporáneo de Abram, quien resultó ser un tipo de Jesucristo.</li>
</ul>
<p>A mi parecer, esta última opción es la correcta. Melquisedec fue un ser humano, que tuvo una revelación del Dios verdadero y vino a ser un tipo de Cristo en varios aspectos, cosas que luego fueron reconocidas como tales por el escritor de Hebreos. No debe extrañarnos que, además de Abram, había gentes que conocían a Dios en aquel tiempo. Se estima que Job, por ejemplo, vivió durante ese mismo período.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Primera mención: Génesis 14</strong></p>
<p>La primera aparición de Melquisedec en las Escrituras se relata en Génesis 14:18-20:</p>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:1.14.18"><em>18</em><em> </em></a><em> Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino;</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:1.14.19"><em>19</em><em> </em></a><em> y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra;</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:1.14.20"><em>20</em><em> </em></a><em> y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"> </address>
<p>El contexto de todo esto es Génesis 14, donde se narra sobre una batalla que hubo entre una alianza de cinco reyes locales de la región del Mar Muerto (Sodoma, Gomorra, Adma, Zeboim y Zoar, según Gn.14:2), y una alianza de cuatro reyes provenientes de Mesopotamia (Sinar, Elasar, Elam y Goyim, según Gn.14:1). Por doce años, los reyes mesopotámicos habían dominado sobre los reyes locales, y estos querían librarse de su dominio (Gn.14:4).  En una incursión, los reyes mesopotámicos vencieron a los reyes locales y se llevaron un gran botín y una cantidad de prisioneros de guerra, incluyendo a Lot, el sobrino de Abram, recientemente llegado a Sodoma (Gn.13:10,11; 14:12).</p>
<p>Al enterarse Abram de la captura de su sobrino, formó y armó un pequeño ejército de 318 hombres y se fue tras los reyes mesopotámicos.  Cerca de Damasco los alcanzó y derrotó, recuperando así a su sobrino, los demás prisioneros de guerra y el botín robado de los reyes locales (Gn.14:14-16). Al llegar al “<em>valle del Rey</em>”, la confluencia del valle de Hinom con el torrente de Cedrón, al sur de Salem (la futura Jerusalén)<a title="" href="#_edn5">[v]</a> fue recibido por el rey de Sodoma quien había viajado hacia el norte para felicitarlo (Gn.14:17).</p>
<p>En ese momento apareció Melquisedec, el rey de Salem. Era un personaje completamente diferente a todos los demás que Abram había conocido en la tierra de Canaán, pues conocía a <em>El Elyon</em>, “Dios Altísimo”.  Hasta entonces Abram solo había conocido a gente pagana en la tierra de Canaán: los de Siquem, Betel, el Neguev, y Sodoma. Pero de repente conoció a este varón, Melquisedec, quien era a la vez el rey de Salem y un sacerdote del Dios verdadero, el mismo que había llamado a Abram a salir de su tierra natal.</p>
<p>Melquisedec salió de Salem para felicitar a Abram, ofreciéndole pan y vino. En su calidad de sacerdote, bendijo a Abram, diciendo, “<em>Bendito sea Abram del Dios Altísimo, Creador del cielo y de la tierra”</em> y luego alabó a Dios, diciendo, “<em>y bendito sea el Dios Altísimo que entregó a tus enemigos en tu mano</em>”. Abram reconoció que Melquisedec hablaba del Dios verdadero, y que era un sacerdote suyo y por eso, humildemente entregó un diezmo de todo lo que traía.</p>
<p>Estos detalles luego vendrían a ser de gran importancia para los argumentos del autor de Hebreos, al describir la supremacía de Cristo como sumo sacerdote.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Segunda mención: Salmo 110:4</strong></p>
<p>Aproximadamente mil años después de los eventos narrados en Génesis 14, reaparece la figura de Melquisedec en un pasaje bíblico sorprendente, el Salmo 110:</p>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:19.110.1"><em>1</em><em> </em></a><em>Salmo de David<strong>.</strong></em><em> </em><em>Jehová dijo a mi Señor:</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><em> Siéntate a mi diestra,</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><em>Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.</em><em></em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:19.110.2"><strong><em>2</em></strong><em> </em></a><em> Jehová enviará desde Sion la vara de tu poder;</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><em>Domina en medio de tus enemigos.</em><em></em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:19.110.3"><strong><em>3</em></strong><em> </em></a><em> Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder,</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><em>En la hermosura de la santidad.</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><em>Desde el seno de la aurora tienes tú el rocío de tu juventud.</em><em></em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:19.110.4"><strong><em>4</em></strong><em> </em></a><em> Juró Jehová, y no se arrepentirá:</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><em>Tú eres sacerdote para siempre</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><em>Según el orden de Melquisedec.</em><em></em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:19.110.5"><strong><em>5</em></strong><em> </em></a><em> El Señor está a tu diestra;</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><em>Quebrantará a los reyes en el día de su ira.</em><em></em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:19.110.6"><strong><em>6</em></strong><em> </em></a><em> Juzgará entre las naciones,</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><em>Las llenará de cadáveres;</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><em>Quebrantará las cabezas en muchas tierras.</em><em></em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:19.110.7"><strong><em>7</em></strong><em> </em></a><em> Del arroyo beberá en el camino,</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><em>Por lo cual levantará </em><em>la cabeza.</em><em></em></address>
<p>&nbsp;</p>
<p>El Salmo 110 es el salmo más citado en el Nuevo Testamento y Salmo 110:1, el versículo más citado.<a title="" href="#_edn6">[vi]</a>  En Marcos 12:35-37 Jesús declaró que es un salmo de David.</p>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:41.12.35"><strong>35</strong> </a> <em>Enseñando Jesús en el templo, decía: ¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David?</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:41.12.36"><strong>36</strong> </a> <em>Porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies.</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:41.12.37"><strong>37</strong> </a> <em>David mismo le llama Señor; ¿cómo, pues, es su hijo? Y gran multitud del pueblo le oía de buena gana.</em> (Mr.12:35-37 RVR60)</address>
<p>&nbsp;</p>
<p>David habla de dos señores: “<em>Dijo el Señor</em> (Yahvé) <em>a mi Señor</em> (Adonai)”, evidentemente refiriéndose al Mesías. David no se refiere a sí mismo como el <em>Adonai</em>, sino que lo señala como “<em>mi Señor</em>”.  Yahvé invita a Adonai a sentarse a su diestra, y afirma que pondrá todos sus enemigos bajo sus pies, indicando su alto honor y dominio.</p>
<p>En el vs. 4, Jehová dice al Adonai, “<em>Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.</em>” Es una profecía que afirma que el Mesías sería sacerdote, permanente, sin límite temporal en sus funciones sacerdotales, y no del linaje levítico–aarónico, sino del orden de Melquisedec, el rey – sacerdote que bendijo a Abram.</p>
<p>Estas tremendas palabras proféticas luego también serían de máxima importancia para el autor de Hebreos en su formulación Cristológica.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Melquisedec en Hebreos</strong></p>
<p>Un poco más de dos mil años después del encuentro de Abram con Melquisedec, y aproximadamente mil años después de la composición del Salmo 110 por el rey David, Melquisedec reaparece en las páginas de la Biblia, en la epístola a los Hebreos.</p>
<p>El tema central de aquel libro es la superioridad y supremacía de Cristo, sobre todo lo que se reveló y lo que hubo en el viejo pacto. Hebreos nos enseña que Cristo es:</p>
<ul>
<li>El superior revelador de Dios (Heb.1:1-3)</li>
<li>Superior a los ángeles (Heb.1:4-14)</li>
<li>Superior en gloria y honra (Heb.2:9)</li>
<li>Superior como Salvador (Heb.2:9-16)</li>
<li>Superior a Moisés (Heb.3:3-6)</li>
<li>Superior como sumo sacerdote (Heb.2:17,18; 4:14-16; 5:1-14; 6:17-20; 7:1-28; 8:1-13; 9:1-28; 10:1-30)</li>
</ul>
<p>El tema del rol de Jesús como nuestro gran sumo sacerdote es, sin dudas, el tema más desarrollado en la carta, y Melquisedec figura de manera importante en ese desarrollo.</p>
<p>La primera mención de Melquisedec aparece en Hebreos 5:5, 6:</p>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:58.5.5"><em>5</em><em> </em></a><em> Así tampoco Cristo se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo: Tú eres mi Hijo, Yo te he engendrado hoy.</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:58.5.6"><em>6</em><em> </em></a><em> Como también dice en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre, Según el orden de Melquisedec.</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"> </address>
<p>El escritor cita al Salmo 2:7:<em> “</em><em>Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy”</em>, pasaje que también cita en Hebreos 1:5; y luego cita al Salmo 110:4: “<em>Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec</em>”.  Hasta este punto, el escritor de Hebreos ha dicho varias cosas sobre Jesús como nuestro sumo sacerdote, pero ahora afirma que era el sujeto descrito en el Salmo 110, un “<em>sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec</em>”; y lo vuelve a hacer en el capítulo 6: “<em>… Jesús entró por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.</em>”<br />
<em></em></p>
<p>A estas alturas, quizás los lectores de Hebreos se preguntaban: &#8220;¿Cómo puede Jesús ser un sumo sacerdote, ya que estos deben ser del linaje de Aarón?&#8221; y “¿qué es esto de un sacerdocio según el orden de Melquisedec?”, y así, el escritor de la carta dedica todo el capítulo 7 a estos asuntos. El escritor afirma que el sacerdocio según el orden de Melquisedec es superior al sacerdocio aarónico, y por eso Cristo es superior como sumo sacerdote.</p>
<p>A continuación, se presenta un resumen de todas las particularidades de Melquisedec que lo identifican como un tipo de Cristo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>1.     </strong><strong>Su nombre y lugar</strong></p>
<p>El nombre y lugar de Melquisedec revelan que él era el Rey de Justicia y también Rey de Paz (Heb.7:2), atributos que son expresadas en su perfección en Cristo (Is.9:6, 8).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>2.     El poder de una vida</strong><strong> indestructible en lugar de genealogía</strong></p>
<p>Melquisedec es presentado como “<em>sin padre, sin madre, sin genealogía</em>” (Heb.7:3). Esto es importante porque en el sacerdocio aarónico ere imprescindible que todo sacerdote demostrara que era legítimamente un descendiente directo de Aarón y su esposa también de buen linaje (Véase Lucas 1:5).</p>
<p>En Esdras 2, hay una narración muy interesante sobre un grupo de varones, retornados a Jerusalén desde Babilonia, que reclamaban ser sacerdotes, pero cuyas genealogías no se pudieron verificar y por ende fueron excluidos del sacerdocio.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Y de los hijos de los sacerdotes: los hijos de Habaía, los hijos de Cos, los hijos de Barzilai, el cual tomó mujer de las hijas de Barzilai galaadita, y fue llamado por el nombre de ellas.</em><em> Éstos buscaron su registro de genealogías, y no fue hallado; y fueron excluidos del sacerdocio, y el gobernador les dijo que no comiesen de las cosas más santas, hasta que hubiese sacerdote para consultar con Urim y Tumim </em>(Esd.2:61-63).</p>
<p>Pero en el sacerdocio según el orden de Melquisedec, no se daba importancia a padre, madre o genealogía. Cristo a pesar de ser de la tribu de Judá, y no la de Leví, cumple el requisito supremo para ser sumo sacerdote, “<em>una vida indestructible</em>”, como se afirma en Hebreos 7:12-16:</p>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:58.7.12"><em>12</em><em> </em></a><em> Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley;</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:58.7.13"><em>13</em><em> </em></a><em> y aquel de quien se dice esto, es de otra tribu, de la cual nadie sirvió al altar.</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:58.7.14"><em>14</em><em> </em></a><em> Porque manifiesto es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio.</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:58.7.15"><em>15</em><em> </em></a><em> Y esto es aún más manifiesto, si a semejanza de Melquisedec se levanta un sacerdote distinto,</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:58.7.16"><em>16</em><em> </em></a><em> no constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible.</em></address>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>3.     </strong><strong>Sin límites temporales</strong></p>
<p>Hebreos describe el sacerdocio de Cristo, según el orden de Melquisedec, “<em>que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.</em>” (Heb.7:3).  En el sacerdocio aarónico había límites temporales en las funciones sacerdotales.  Uno entraba en el ministerio sacerdotal a los treinta años de edad, y se jubilaba a los cincuenta (Nu.4:3, 23, 30, 35, etc.), pero Cristo “<em>permanece sacerdote para siempre</em>”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong></strong><strong>4.     </strong><strong>Receptor de diezmos de Abram y de Leví</strong></p>
<p>Melquisedec recibió diezmos de Abram y, por ende, de Leví y sus descendientes también, porque estaban en sus lomos (Heb.7;4-10).  Esto deja ver claramente la superioridad del sacerdocio de Melquisedec sobre el aarónico. También nos afirma que el diezmar es absolutamente un principio neotestamentario, ya que siempre ha sido para Cristo, representado en el judaísmo por su tipo, Melquisedec.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>5.     </strong><strong>Superior a Abram</strong></p>
<p>Fue Melquisedec quien bendijo a Abram y no lo contrario, ya que “<em>el menor es bendecido por el mayor</em>” (Heb.7:7). Abram reconoció que Melquisedec era superior a él, por eso recibió su bendición, y luego le diezmó. Para los judíos, Abraham era lo máximo (Jn.8:33), pero la narración del encuentro de Abram con Melquisedec demuestra que había uno mayor que él (Jn.8:58).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>6.     </strong><strong>Sumo sacerdote por juramento del Señor</strong></p>
<p>Cristo es el supremo sumo sacerdote por que fue declarado tal por Dios mismo, con su propio juramento.</p>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:58.7.18"><em>18</em><em> </em></a><em> Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:58.7.19"><em>19</em><em> </em></a><em> (pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios.</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:58.7.20"><em>20</em><em> </em></a><em> Y esto no fue hecho sin juramento;</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:58.7.21"><em>21</em><em> </em></a><em> porque los otros ciertamente sin juramento fueron hechos sacerdotes; pero éste, con el juramento del que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre, Según el orden de Melquisedec.</em> (Heb. 7:18-21).</address>
<address style="padding-left: 30px;"> </address>
<p><strong>7.     </strong><strong>Un sacerdocio permanente e inmutable</strong></p>
<p>El sacerdocio de Cristo es infinitamente superior al de Aarón y sus descendientes, ya que ellos, por la muerte no podían continuar, pero Cristo vive para siempre y su sacerdocio es inmutable y perpetuo.</p>
<address style="padding-left: 30px;">22<em> Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><em>23 Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar;</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><em>24 mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable;</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><em>25 por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. </em>(Heb. 7:22-25)</address>
<address style="padding-left: 30px;"> </address>
<p><strong>8.     </strong><strong>Un sumo sacerdote santo</strong></p>
<p>En Cristo tenemos el mejor sumo sacerdote porque los sacerdotes aarónicos eran hombres débiles que necesitaban hacer sacrificios por sus propios pecados diariamente, y en contraste, Cristo es santo, inocente y sin mancha.</p>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:58.7.26"><em>26</em><em> </em></a><em> Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:58.7.27"><em>27</em><em> </em></a><em> que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><a href="verseid:58.7.28"><em>28</em><em> </em></a><em> Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre. </em>(Heb. 7:26-28)</address>
<address style="padding-left: 30px;"> </address>
<p>A pesar de existir tan pocas menciones de Melquisedec en el Antiguo Testamento, el Espíritu Santo inspiró al escritor de Hebreos para reconocer todas las grandes y maravillosas verdades de Cristo que proféticamente se vislumbraban en aquel rey-sacerdote.</p>
<p>Demos gracias a Dios por Cristo el Señor, nuestro gran sumo sacerdote, según el orden de Melquisedec.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ednref1">[i]</a> Paul Sumner, “Melchizedek: Angel, Man or Messiah?” En Internet en</p>
<p><a href="https://www.hebrew-streams.org/works/qumran/melchizedek-dss.html">https://www.hebrew-streams.org/works/qumran/melchizedek-dss.html</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref2">[ii]</a> Pearson, Birger A. (2003). &#8220;Melchizedek in Early Judaism, Christianity and Gnosticism&#8221;. In Stone, Michael E.; Bergren, Theodore A. (eds.). <a href="https://books.google.com/books?id=eXM1YwCGipMC">Biblical Figures Outside the Bible</a>. A&amp;C Black. p. 181.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref3">[iii]</a> Seder hadoroth p. 9b.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref4">[iv]</a> https://astudent.wordpress.com/2008/10/11/melchizedek-is-the-holy-spirit/</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5">[v]</a>  Victor Hamilton. (1990). <em>New International Commentary – The Book of Genesis 1-17</em>, Eerdmans, Kindle Edition.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref6">[vi]</a> Justin Dellahay. (2020). “Jesus According to the New Testament’s Most Quoted Psalm” En Internet: <a href="https://www.thegospelcoalition.org/article/psalm-110/">https://www.thegospelcoalition.org/article/psalm-110/</a>  accesado el 20 de abril, 2024.</p>
<p>&nbsp;</p>
</div>
</div>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Jaime Mazurek B.</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=5963</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Palabra y la Apostasía en Hebreos</title>
		<link>http://conozca.org/?p=5952</link>
		<comments>http://conozca.org/?p=5952#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 04 May 2024 01:00:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Susana Encalada Cáceres</dc:creator>
				<category><![CDATA[2024.1]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=5952</guid>
		<description><![CDATA[Susana G. Encalada Cáceres . La epístola a los Hebreos tiene sin duda un aroma impregnado e intenso de Cristología. El libro de “las cosas mejores”, como alguien le llamó,[i] muestra en todas sus facetas, y sin lugar a duda, la superioridad de Cristo, principalmente sobre todo aquello que pudiera significar el bastión de la</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=5952">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Susana G. Encalada Cáceres<em></em></p>
<p style="text-align: left;" align="center"><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p style="text-align: left;" align="center">La epístola a los Hebreos tiene sin duda un aroma impregnado e intenso de Cristología. El libro de “las cosas mejores”, como alguien le llamó,<a title="" href="#_edn1">[i]</a> muestra en todas sus facetas, y sin lugar a duda, la superioridad de Cristo, principalmente sobre todo aquello que pudiera significar el bastión de la fe basada en la Ley y los rudimentos, cuestiones que palidecen y se consideran hasta indeseables en el sentido de la intención de empecinarse en depositar la fe en ellas.</p>
<p>Puesto que Cristo había venido, y la fe ahora anunciada, era mucho mejor, porque se trataba de una fe labrada por el Hijo de Dios, quien perfeccionando su misión por su obediencia y temor reverente trajo salvación al mundo por medio de la purificación de los pecados de la humanidad, a través de su vaciamiento voluntario en la humillación más intensa que podría haber sufrido el Dios Eterno, Creador y Sustentador del mundo al tomar forma de semejanza de hombre y hacerse siervo del Padre en pro de la redención da la humanidad, a través de su entrega en la cruz.</p>
<p>Cual Cordero perfecto y sin mancha inmolado en holocausto, cuya sangre preciosa derramada y aceptada por el Padre, le lleva a sentir y declarar que el precio de su sacrificio surtió efecto, y cubrió totalmente el pago de la deuda, es en este sentido que Jesús exclama en la cruz: “tetelestai”, <em>consumado es</em>.</p>
<p>La entrega de Jesús en la cruz del Calvario establece un nuevo pacto, basado en la justificación, en la que el ser humano accede a la gracia de Dios por fe, al creer que es únicamente a través de Jesús que puede ser perdonado, redimido y reconciliado con Dios con acceso libre al reposo eterno. Nada podía competir con esta salvación tan grande, nadie la podría opacar, ni nada la podría suplantar: llegó para establecerse como el único acceso para ser salvo.</p>
<p>Los destinatarios de la carta a los Hebreos corrían el riesgo de deslizarse y perder esa salvación tan grande de la que ya gozaban, al ser atraídos por la seducción de lo que antaño para ellos significaba relación con Dios: la observancia antigua. Sin duda alguna, su fe tambaleaba, producto de su descuido espiritual; su fervor primario se esfumaba y ahora necesitaban volver a lo físico, a lo tangible, a las observancias, en las cuales pretendían poner de nuevo su confianza, ya que estaban impregnadas de la participación del obrar humano, lo que para ellos simbolizaba seguridad, ya que la mera sangre de Jesús por sí sola, dejó de ser, para ellos, garantía.</p>
<p>Sin duda alguna, para estos creyentes, en su mente y corazón surgió el germen de la desconfianza en las promesas divinas, totalmente contrastante a lo que ellos ya habían aprendido a través de la predicación de la Palabra, la cual, había sido recibida como real y vívida en ellos, pero que, sin embargo, la realidad demostraba que ahora sus efectos, ante los ojos de los creyentes hebreos se disipaba.</p>
<p>Cristo, la Palabra Encarnada, la revelación especial, superior a la periódica y fragmentada revelación veterotestamentaria (Heb.1:1), la cual, fue inspirada por el Espíritu a hombres santos de Dios, que los destinatarios de la carta de Hebreos estaban en peligro de rechazar, al cumplimiento de la llegada del “Logos” de manera única, total y sublime. Palabra viviente, Jesús, quien desde su advenimiento al mundo empezó a proclamar precisamente el mensaje, la esencia misma de su ser: las buenas nuevas de salvación, las cuales anunció y dio testimonio de ellas con su vida aquí en la tierra de manera superior, real, y completada en el clímax de su entrega en la cruz del Calvario.</p>
<p>Era radical clavar los ojos en la Palabra, enfocarse, para no distraerse y caer presa del engaño de aquello que era atrayente. Era fácil caer en la seducción de volver a la costumbre gustosa para el linaje judío de observar rudimentos conocidos, pero que ya no tenía fuerza, obsoletos ya, de tal manera que aquellos que sucumbieran ante tal fuerza atrayente tenían la misma condición equiparable a la de mujer que Lot que miró hacia atrás, pereciendo en su desvarío, el cual fue motivado por la necedad de persistir en su desobediencia y rebeldía ante las indicaciones del cielo, la mujer, cargada de obstinación en conservar aquello que se tenía que dejar y correr por su vida, pereció por su pecado.</p>
<p>Poner en riesgo la vida por los tesoros terrenales es demasiado arriesgado y verdaderamente trágico, lo que manifiesta una sola cosa: amor por lo efímero más que a Dios, situación que pone al ser humano en una actitud temeraria, basada en la carencia total del temor al Altísimo, manifestando un irreverente desafío, conducta totalmente reprobada que tiene solamente una muy grave consecuencia: la muerte.</p>
<p>La desobediencia nunca traerá bendición y ella sola acarrea juicio, cuya llegada no es tardada; el camino fácil se recorre de la misma manera, pero también de la misma forma las consecuencias llegan velozmente, sin gran esfuerzo del que se empecina en una conducta de rebeldía ante el Creador.</p>
<p>Para los hebreos, dejar a Cristo con tal de volver a depositar su fe en las obras era una actitud desafiante, en la que ellos mismos se ponían la soga al cuello y labraban su perdición.  Dejar la fe en Cristo es menospreciar la gracia, constituye despreciar el sacrificio del Rey del universo y su obra redentora, acto al que se le pueda dar nombre: dar la espalda a Dios al conducir trágicamente la voluntad hacia la apostasía. Poner esperanza y enamorarse de lo ya inválido (la Ley y sus tradiciones) y no en la fe en Jesús traería condenación. Los hebreos corrían hacia el precipicio sin duda alguna.</p>
<p>Las palabras de exhortación vehemente del autor de la carta a los Hebreos muestran un matiz de intensidad, de preocupación, constituyen un llamado de alerta a estar enfocados en el blanco, y no dejarse distraer por la apariencia del engaño (Heb.2:1). Es innegable que el escritor pretende rescatar con sus aseveraciones dirigidas por el Espíritu, de algo que los destinatarios de la carta estaban a punto de cometer: la apostasía. El hagiógrafo les incita a prestar atención a la Palabra encarnada a Cristo. Una iglesia, otrora ferviente, fundada en la fe del Hijo de Dios, ahora había caído en tibieza espiritual, dejándose llevar de manera consecuente por el vaivén de una vida sin rumbo fijo al olvidar las promesas divinas, las cuales dejaban pasar por sus indolentes narices.</p>
<p>Cambiar a Cristo por lo antiguo y poner en ello la confianza significaba un retroceso y una afrenta al que murió en la cruz; quienes osaran conducirse por tal camino, NO ENTRARÍAN EN EL REPOSO DEL SEÑOR (Heb.3:18), se quedarían mirando hacia atrás, como lo hizo la mujer de Lot.</p>
<p>La observancia y la obediencia a la Palabra (el Verbo encarnado) para los receptores originales era crucial para evitar el retroceso (apostasía), y caer de nuevo presos en prácticas inútiles que los llevarían a perder <em>una salvación tan grande</em> (Heb.2:3) de la cual eran acreedores en el Autor y Consumador de la fe, para los cristianos actuales, quienes somos partícipes juntamente con ellos del mismo génesis salvífico. De manera similar, es necesario que con diligencia atendieran a las indicaciones de la Palabra para no ser conducidos por el camino de desobediencia que constituye de una manera contextualizada, el apartarse de Cristo, negando así su fe primigenia.</p>
<p>Es en este sentido, luego de emitir el mensaje en los primeros tres capítulos de la epístola, el hagiógrafo de la carta a los Hebreos hace énfasis en la importancia de la obra de la Palabra en el ser humano, para salvación y santificación. Es necesario volver a la Palabra y estar en ella siempre para no caer en semejantes pecados de desobediencia (Heb.4:11) que conduzcan al extraviado creyente a menospreciar la gracia de la salvación y envueltos en pecados al darle la espalda a Dios (apostasía). Hebreos 4:12 “Nuevamente se apela a la Palabra (la Palabra escrita), la que fue oída en el desierto en tiempos de Moisés por los desobedientes, la cual constituye la revelación divina, que es también proclamada ahora en la Escritura”.<a title="" href="#_edn2">[ii]</a></p>
<p>Los efectos de la Palabra en el ser humano son grandiosos, sobrenaturales, vitales y reales para quienes desean permanecer en ella. <em>“La palabra confronta y revela las intenciones del corazón</em>” (Je.17:9). La Palabra tiene propósitos, hacer camino para acercarnos a Cristo, pero también pone a flote el pecado y las intenciones del corazón. Observar la Palabra es necesario para vivir una vida de victoria total en Cristo en ambas facetas, teniendo ambas como base común la obediencia y son el remedio en contra la apostasía.</p>
<p>El énfasis de la epístola a los Hebreos es dirigir su enfoque a la observancia de la Palabra, cuyos efectos son vitales para salvación:</p>
<p>1. La vitalidad de la Palabra. La Palabra es viva porque su autor es el Espíritu Santo quien imparte vida y la hace actual de generación en generación, <em>“vive y permanece para siempre”</em> (1 Pe.2:23). El texto escrito, al igual que los huesos secos sin vida, al soplo del Espíritu son vivificados (Ez.37:1-11), así también como el primer hombre, Adán, al recibir el aliento divino (Ge.2:7). La Palabra es vital en el sentido que a través de la salvación es la única que puede producir vida en el creyente. Su efecto es innegable, ya que además que lo vivifica, da un sentido eterno a su existencia y no solamente es temporal. La vida (gr. <em>Zoé</em>, <em>vida espiritual</em>) es adquirida por el hombre a través de Cristo, pero es a través de ella que es vivificado día con día. La <em>zoé</em> permanece en el ser humano mientras permanezca asido a la Palabra (Fil.2:16).</p>
<p>La Palabra, a su vez, es como un grano de mostaza sembrada en el corazón del creyente en la salvación, pero que también producirá santificación formando el fruto del Espíritu en su ser: “La Palabra fue implantada en el creyente en el acto de la regeneración, pero esa semilla divina debe germinar y enraizarse en el creyente de tal manera que forme parte de la misma vida de cada cristiano”.<a title="" href="#_edn3">[iii]</a></p>
<p>2. La eficacia de la Palabra. En el original “eficaz” es gr. <em>energes,</em> “que sugiere la energía poderosa que tiene y la hace activamente operativa”,<a title="" href="#_edn4">[iv]</a> en este sentido, la Palabra, no únicamente es eficaz, sino que es eficiente porque produce buenos resultados. Un método de estudio de alguna materia puede ser <em>eficaz</em>, pero se vuelve <em>eficiente</em> cuando al ponerse en práctica muestra su utilidad.</p>
<p>La Palabra es poderosa en sí misma para obrar, y cumplir su cometido, cumple su propósito y actúa específicamente de acuerdo para lo que Dios la envía, pero también provee de valor energético necesario para que el reino de Cristo en la tierra tenga la capacidad para hacer las cosas conforme a ella misma sin salirse de la voluntad y propósitos divinos. La Palabra es el energético que permite que las actividades del Reino puedan llevarse a cabo con buenos resultados. Es también que, a través de la Palabra, Dios produce en el hombre el <em>querer y el hacer </em>(Fil.2:13).</p>
<p>La ignorancia de la Palabra producirá cristianos débiles, sin energía, que no desean trabajar, o que obrarán mal en el intento, tornando su esfuerzo en ineficiente. La iglesia necesita conocer la Palabra pura, sin añadiduras, no es un cóctel (mezcla de cosas), sino que es la leche espiritual no adulterada.</p>
<p>3. Es <em>cortante</em>. Al describir este aspecto de la Palabra se toma como ejemplo una espada de dos filos, recalcando aún que su filo es más poderoso que ésta. Una espada de dos filos es aquella que no falla, que corta sí o sí, por uno u otro lado. “Esta espada se cataloga literalmente en griego como de dos bocas, de manera que actúa en dos direcciones”.<a title="" href="#_edn5">[v]</a>  Isaías 49:2, dice de las palabras de Dios “puso en mi boca como espada aguda”. Por su parte, Pablo habla de la Escritura como “la espada del Espíritu que es la palabra de Dios” (Ef.6;17).</p>
<p>Jesús en su <em>parousía</em> o manifestación (Ap.1:16), es representado como alguien que viene para juzgar con la espada de dos filos que salía de su boca. Es posible afirmar en este sentido que el significado más preciso a lo que se refiere a esta característica de la Palabra, es su capacidad para juzgar.</p>
<p>En juicio de Dios es severo, justo y tremendo. Dios tiene el poder final e inapelable sobre sus criaturas; aquellos que rehúsan escuchar su Palabra enfrentarán juicio y muerte, en tanto que aquellos que la obedecen entrarán en el reposo de Dios y tendrán vida eterna.<a title="" href="#_edn6">[vi]</a></p>
<p>La Palabra de Dios no puede catalogarse como algo común, sino como un libro con autoridad divina, aquellos que se opongan a ella y osen desobedecerla, tendrán consecuencias, no así aquellos cuyos dichos son su deleite y se complacen en observarla, estos cosecharán vida eterna.</p>
<p>4. Penetra hasta lo más profundo. La Palabra escudriña todos los rincones del ser, no hay parte interna en el ser humano que se escape de ser examinada; corta, y corta, abriéndose camino desde lo más superficial que es la piel, hasta el tuétano de los huesos. Llega a los recovecos más escondidos del ser humano, “nada queda sin ser tocado por la Escritura, ya que se dirige a cada aspecto de la vida del hombre”.<a title="" href="#_edn7">[vii]</a> El hecho de abrir y penetrar hasta lo más profundo, dividiendo el alma y el espíritu, es permitir que la luz pase a esos lugares que pudieran estar en tinieblas. Hay esperanza cuando el obrar de la Palabra llega a lo más profundo del ser.</p>
<p>5. Discierne. La Palabra, en este sentido, saca todo a la luz, incluso aquello de lo que la persona no se ha percatado tener en el corazón (en su inconsciencia). En el Salmo 139:23- 24, David ruega a Dios ser examinado por él en un deseo anhelante de pasar por su escudriño y en sinceridad reconocer lo indebido, para alcanzar el oportuno socorro ante el trono de gracia.</p>
<p>Todos serán finalmente juzgados de acuerdo con las intenciones que mueven las acciones, tanto malas, pero también aquellas aparentemente buenas, la Palabra es la única que puede revelar la verdadera naturaleza de las acciones y pasarlas por su ojo crítico, es decir, pesarlas. La capacidad de juzgar lo desconocido solo la tiene la Palabra cuando nos llama a ser confrontados al meditar en ella.</p>
<p>En Hebreos 4:13 la Palabra cumple su propósito, al sacar todo a la luz, convirtiéndose así en el instrumento divino que manifiesta todo lo que él ya conoce de antemano, “todos estamos abiertos ante la mirada de Dios, lo que significa en griego <em>con el cuello descubierto”</em>.<a title="" href="#_edn8">[viii]</a><em> </em>Sin temor a equivocarse, esto constituye una gran ventaja para el ser humano, quien en su humanidad está imposibilitado para ver en muchas ocasiones su verdadera condición (el corazón es engañoso), pero que al ponerse descubierto a través del ojo escudriñador de la Escritura, es posible entonces  proceder a un cambio de conducta, ya que no hay nada que pueda ocultarse ante Dios y todos darán cuenta a fin de cuentas ante Dios quien conoce todo, y al que jamás se podrá engañar.</p>
<p>Dios otorga la Palabra al hombre porque ella conduce y guía hacia una vida cristiana saludable. Es la misma Palabra quien juzgará a aquellos que no se hayan enfocado y prestada atención a sus estatutos y, por lo tanto, desobedecido sus preceptos. En definitiva, la atención a la Palabra es crucial para no deslizarse y caer en un estado de desobediencia, de desafío ante Dios, y finalmente apostatar.</p>
<p>Para los receptores originales, apostatar significaba dejar la fe en Jesús y abrazar de nuevo el judaísmo, eso era una gran afrenta, ya que hacía inválida la obra de Cristo para sus vidas y su salvación eterna. A manera de contextualización para el cristiano de hoy, el apego a la Palabra es crucial para no caer en una vida de tibieza espiritual que lo lleve a apartarse del autor de su salvación, y al final, darle la espalda al que dio su vida por él, lo que constituye igualmente una actitud apóstata.</p>
<p>Solo en la Palabra el hombre encuentra apego a Dios y obtener la fortaleza para seguir adelante en la observancia de conducta obediente, ya que eso es precisamente lo que producen los dichos inspirados por Dios al leerlos, además, nacen frutos hermosos como una actitud humilde, un amor al Señor, una reflexión en cuanto a la vida lo cual lleva a acudir al Trono de Gracia y obtener en el Altísimo el oportuno socorro.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ednref1">[i]</a> Carlos Fushan, <em>Las cosas mejores</em> (Barcelona, Sociedad Bíblica Iberoamericana, 2012).</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref2">[ii]</a> Samuel Pérez Millos, <em>Comentario exegético al texto del Nuevo Testamento, Hebreos</em> (Barcelona, España: Clíe, 2009), 237.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref3">[iii]</a> Ibid.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref4">[iv]</a> Carlos A. Morris, <a href="https://ref.ly/logosres/cbcnheb?ref=Bible.Heb4.11-13&amp;off=1896&amp;ctx=a+en+el+original+es+~energes+que+sugiere+"><em>Comentario bı́blico del continente nuevo: Hebreos</em></a> (Miami, FL: Editorial Unilit, 1999), 43.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5">[v]</a> Pérez Millos, 239.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref6">[vi]</a> Simón J. Kistemaker, <em>Comentario al Nuevo Testamento, Hebreos</em> (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 1999), 143.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref7">[vii]</a> Kistemaker, 144.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref8">[viii]</a> Millos, 243.</p>
</div>
</div>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Susana Encalada Cáceres</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=5952</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Deidad de Cristo en la carta a los Hebreos</title>
		<link>http://conozca.org/?p=5933</link>
		<comments>http://conozca.org/?p=5933#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 01 May 2024 22:16:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jorge Canto</dc:creator>
				<category><![CDATA[2024.1]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=5933</guid>
		<description><![CDATA[Jorge Canto . Cuando hablamos de Jesucristo sabemos que hablamos del Dios mismo, la Segunda Persona de la Trinidad. Hablamos de un Dios en tres personas. Francisco la Cueva dice que las acciones de Jesús eran actividades “teándricas”.[i] Es que, en realidad, el Señor nunca perdió su divinidad por el hecho de haberse encarnado. No es</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=5933">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Jorge Canto</p>
<p><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p>Cuando hablamos de Jesucristo sabemos que hablamos del Dios mismo, la Segunda Persona de la Trinidad. Hablamos de un Dios en tres personas. Francisco la Cueva dice que las acciones de Jesús eran actividades “teándricas”.<a title="" href="#_edn1">[i]</a> Es que, en realidad, el Señor nunca perdió su divinidad por el hecho de haberse encarnado.</p>
<p>No es difícil imaginar lo que esto significaba para los monoteístas hagiógrafos del Nuevo Testamento, ya que tenían que describir al Señor Jesús como portador de la deidad, eso era lo que el Espíritu Santo les ordenaba plasmar en sus epístolas bajo su poderosa unción. Por lo tanto, en varios textos se demuestra que el Señor era más que un hombre, era Dios.</p>
<p>En el libro de Hebreos encontramos la divinidad del Señor expresada tan claramente que los textos lo afirman en reiteradas ocasiones, de la manera más simple, clara y alegre que uno se pueda imaginar. Son tan hermosas estas expresiones que, sólo hablando de la hermosa prosa de los cuatro versículos iniciales de Hebreos se puede ver la excelencia de la narrativa, se dice, incluso, que constituyen una de las oraciones más hermosas de toda la literatura griega.<a title="" href="#_edn2">[ii]</a> Cuando el texto señala en Hebreos 13:8  <em>Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos</em>, muestra tanto su <em>inmutabilidad</em>  (que no cambia) como su <em>aseidad</em> («existir por sí mismo» o «causado por sí mismo)<a title="" href="#_edn3">[iii]</a>, se nota que no es un ser creado, existe desde la eternidad, al igual que el Padre, y eso solo pueden hacernos ver que es Dios.</p>
<p>El libro de Hebreos es un problema a la hora de saber quién fue quien lo escribió, se ha asignado tanto a Pablo como a Apolos, entre otros, como los candidatos más viable, sin embargo, <em>Tertuliano sugirió que Bernabé era el autor, lo que indica que en los primeros siglos en Occidente no había ninguna inclinación a atribuir la carta a Pablo</em>.<a title="" href="#_edn4">[iv]</a>  Bernabé, al ser levita conocía los recovecos del servicio al templo. Lo que sí se sabe es que el autor estaba empapado del conocimiento del templo y el sacerdocio, y por lo que se entiende, el templo de Herodes estaba en pie todavía, pues el autor de esta “homilía”, como la llaman algunos estudiosos,<a title="" href="#_edn5">[v]</a> no menciona algo al respecto, ni endecha la destrucción del templo, por ello se cree que el edificio santo en Jerusalén aún no había sido destruido.</p>
<p>Curiosamente, en apoyo a la deidad de Cristo, el texto nos introduce un sacerdote inesperado, aclara quién es Melquisedec: alguien que no era de la familia sacerdotal (7:13), por ello la frase “sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin”, (6:3) muestra su falta de prosapia en cuanto al sacerdocio levítico, aún aclara también quién era mayor a quien, si Abraham o el rey de Salem, puesto que en la LXX y en la versión hebrea de Génesis 14:20 no se tiene el sentido claro de quién da los diezmos a quién; pero el autor de Hebreos lo clarifica con certeza, expresada en una frase: “sin discusión alguna el menor es bendecido por el mayor” (7:7), demostrando que este linaje sacerdotal, el del rey de Salem, es único, no proviene de Leví, y del cual es sumo sacerdote Jesús. Se menciona en este artículo pues el personaje da una apariencia de atemporalidad, para contrastarlo con los levitas que servían al templo y al mismo sumo sacerdote que se reemplazaban por causa de la muerte y del tiempo, entonces, eran muy efímeros.</p>
<p>El autor, inspirado por el Espíritu Santo, comienza este libro diciendo muy enfáticamente sobre las maneras de hablar que ha tenido el Todopoderoso al comunicarse con la humanidad. Recalca que el Padre ha hablado <em>muchas veces</em> (gr. <em>Polymerós</em>: muchas porciones, poco a poco, variadamente,) y de <em>muchas maneras</em> (gr. <em>Polytrópos</em>: de muchos modos, variadamente), ambas palabras sólo aparecen en todo el Nuevo Testamento aquí por única ocasión. Sigue expresando el autor que Jehová mandaba mensajes en <em>otro tiempo</em> (gr. <em>Pálai</em>) por medio de los profetas, pero ahora lo hace “en Hijo”, no “por el Hijo”: <em>Dios ha hablado «por los profetas» y «en Hijo». La omisión del artículo, aunque es un detalle pequeño, tiene su importancia</em>.<a title="" href="#_edn6">[vi]</a></p>
<p>Pérez Millos expone en este sentido:</p>
<p>Es necesario entender bien el texto, en el sentido de que Dios no solo habló por medio <em>del Hijo</em>, sino que habló definitivamente en ἐν Υἱῷ, <em>el Hijo</em> mismo. En el texto griego no va precedido de artículo, ni de pronombre personal o posesivo en primera persona, por lo que el autor está haciendo una afirmación notoriamente única en todo el Nuevo Testamento, que el discurso revelador de Dios se llama Υἱῷ, <em>Hijo.</em><a title="" href="#_edn7">[vii]</a></p>
<p>Dios habla ahora “en Jesús”, el Hijo es la Palabra misma, es el Verbo de Dios (Jn.1:1), además, se le atribuye poder creador, cuando este es un atributo pertenece en exclusividad a la Deidad, pues: “por quien asimismo hizo el Universo” demuestra que el Maestro es el agente creador, pues también posee este atributo no comunicable de Dios. El Hijo es Creador de todo lo que existe, por cuanto es Dios.<a title="" href="#_edn8">[viii]</a> No debemos confundir el texto pensando que el Padre creó lo que Existe en el sentido de darle a su Unigénito un regalo como la Creación misma, sino que es Jesús el agente creador, el que tiene el poder para formar todo lo existente.</p>
<p>Siguiendo ese orden de revelación el hagiógrafo recalca que el Maestro es “la imagen misma de su sustancia” (1:3). “Imagen”, aquí (del griego “carácter”, que significa impronta, efluvio, marca) claramente muestra que Jesús es Dios, es divino, como él mismo le declaró a Felipe: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre” (Juan 14:9).  Quien escribió Hebreos sabía que Jesús es divino y no tiene temor al recalcar esto en todo el capítulo uno. El sello o marca de ser Dios está también en Jesús, la Segunda Persona de la Trinidad.</p>
<p>Jesús es el “resplandor” (gr. <em>Apausgaspa</em>, fulgor, relámpago, reflejo, brillo; de nuevo sólo aquí, pues no aparece en ninguna otra parte del Nuevo Testamento) de su gloria. Esa gloria, que Moisés pidió ver en Exodo 33:18 (la LXX usa la misma palabra de aquí: dóxa: gloria) y que Jehová le denegó, pues podría morir por ello (Ex. 33:22) ahora la que podemos todos ver, a través del Hijo, manifestado a nosotros nuestros ojos alcanzan a ver esa hermosa gloria del Padre mismo en Jesús, mostrando que el Hijo es Dios Hijo.</p>
<p>Pero es el mismísimo Padre, en todo el capítulo uno de este libro se refiere al Hijo como lo que éste es: el Dios verdadero.  Muestra el texto de manera clara que Jesús es alguien mayor que los ángeles (1:5). El texto áureo y maravilloso es: “yo te he engendrado hoy”, pues claramente se muestra de que el Señor Jesús no es un ser creado, sino todo lo contrario, que es eterno, ya que no dice la Palabra “yo te creé”, sino, en un <em>continuum</em> eterno el Hijo es engendrado eternamente, sin fin, en cuanto a filiación con su Padre en cada momento es Hijo. Pérez Millos expone que: “engendrar aquí no se refiere a la acción “trascendente” de un acto que comenzó y terminó (como tener un hijo y luego tener otro) sino es una acción “inmanente”, lo engendra eternamente; él es Padre porque tiene Hijo, y si es Padre Eterno el Hijo lo es también.<a title="" href="#_edn9">[ix]</a></p>
<p>Un día, un Testigo de Jehová me dijo que Jesús en una ocasión le llamó “Dios” al Padre (Mr.15:34), pero que si el Maestro de verdad fuera Dios, el Padre mismo también le hubiera llamado “Dios” a su Hijo. Rápidamente le contesté que el Padre sí le llamó Dios a su Hijo:  Hebreos 1:8<em> “ Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo;</em> <em>Cetro de equidad es el cetro de tu reino”.</em> Aquí, el Padre, le llama Dios al Hijo, claramente y con gran contundencia. Los Testigos de Jehová lo traducen diferente: <em>Pero del Hijo dice:</em> <em>Dios es tu trono para siempre jamás</em>, trayendo problemas de interpretación en ello, puesto que ahora el Altísimo Padre Celestial es donde el Jesús de los Testigos se sienta o utiliza como soporte debajo de él, haciendo al Padre menor y servil al Hijo.</p>
<p>Otro hermoso texto en el cual, el mismo Padre demuestra que su Hijo es Dios, es cuando el Padre emite la orden de que todos los seres angelicales le adoren: “<em>Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios” </em>(Heb 1:6). La palabra griega para “adorar” aquí, es gr. <em>Proskineo</em>. Un ángel pecaría si adorase a otro ángel: <em>pero aquí el argumento es claro: No se ordenaría a los ángeles de Dios adorar a un igual,</em><a title="" href="#_edn10">[x]</a> y sabemos que Dios no tienta a nadie a hacer el mal (Stgo.1:13), por la tanto, la acción que ordena el Padre es totalmente legítima. En Apocalipsis vemos que Juan, quizá extasiado por lo que veía, en dos ocasiones intenta adorar (gr. <em>Proskineo</em>) a los dos ángeles que conversaban con él (Ap.19:10; 22:8); en ambas situaciones los ángeles reconocen a Juan como a un consiervo, un colaborador como ellos, así que ellos no pueden ser adorados por un igual, eso es pecado, es idolatría.</p>
<p>Los dos ángeles declaran la gran verdad, que sólo se puede adorar a Dios y eso comandan a Juan (Ap.19:10; 22:9). Si los seres angelicales saben bien que sólo se rinde la adoración a Dios, ¿cómo el Padre pediría a sus huestes hacerlo?, pues en ambas ocasiones se usa el mismo verbo (gr. Proskineo) que usa el Padre para señalar que Jesucristo, su Hijo sí merece ser adorado. La respuesta sólo puede ser una: que el que se adora es Dios verdadero. El Señor Jesús no es un gran ángel, un gran héroe, o un dios pequeño, la única razón por la cual el Padre ordenaría tal cosa como mandar adorar a otro ajeno a sí mismo es que tal persona sea Dios mismo, es decir, que los ángeles harían algo correcto, sin cometer pecado, al adorar a Jesús, la Segunda Persona de la Trinidad.</p>
<p>En Hebreos 1:12 se vuelve a mostrar por el Padre la eternidad del Hijo: <em>“pero tú eres el mismo y tus años no acabarán”</em>. La expresión de los “años que no acabarán” es un atributo de la deidad conocido como eternidad. Los hombres somos en realidad inmortales, pero no eternos; inmortales porque tenemos principio, pero no fin, seguiremos viviendo después de esta vida, en cambio, Dios es eterno pues no tiene principio ni fin. Este atributo sólo le corresponde a Jehová mismo, por lo tanto, si el mismo Padre le atribuye al Hijo el mismo atributo que él posee podemos estar seguros que es así, que Jesús es eterno, que es Dios.</p>
<p>Por último, Hebreos 3:3 menciona para remachar a sus destinatarios que crean que el Maestro es Dios. En ese versículo el autor recalca que “el que hizo todas las cosas es Dios”, algo que todo buen creyente ya sabe de antemano, pero en el 2:10 se ha ya mencionado que tal Creador es el Hijo, el que había muerto por todos nosotros. Jesús es Dios, pues tiene el poder, al atributo divino, de crear. Jesús es el Señor y es Dios, el Eterno, el Hijo, el Creador. Es quien es 100% hombre y es quien es 100% Dios.</p>
<p>La epístola a los Hebreos es muy valiosa a la hora de entender y defender la deidad el Hijo. Abunda en textos poderosos y claros que permiten aclarar la doctrina de la Trinidad. Como se dijo al principio, para el escritor sagrado y sus destinatarios no era una cuestión fácil entender una verdad de tal envergadura. Acostumbrados y bien adoctrinados en el monoteísmo estos versículos de verdad que habrán sacudido sus corazones, pero así es la verdad, conmueve al que la oye y le da libertad. Sin lugar a dudas, Jesús es Dios y su sacrificio en la cruz es de calidad eterna, para todos los hombres, para todos los tiempos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p>Bibliografía</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>[i] Lacueva, Francisco <a href="https://ref.ly/logosres/lprsnybrdjscrst?ref=Page.p+107&amp;off=1768&amp;ctx=+causa+instrumental.~+Esta+tercera+clase+"><em>La Persona y la Obra de Jesucristo</em></a>, vol. IV, Curso de Formación Teológica Evangélica (Viladecavalls, Barcelona: CLIE, 1979), 107.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref2">[ii]</a> Burt, David F. <a href="https://ref.ly/logosres/resplandorgloria?ref=Bible.Heb1.1&amp;off=783&amp;ctx=u+ritmo+majestuoso.+~Con+raz%C3%B3n+alguien+ha"><em>El Resplandor de Su Gloria, Hebreos 1:1–14</em></a>, vol. 129, Comentario Ampliado del Nuevo Testamento (Terrassa (Barcelona): Editorial CLIE, 1993), 67.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref3">[iii]</a> Buswell Jr., J. Oliver. <a href="https://ref.ly/logosres/teosist1?ref=Page.p+25&amp;off=1847&amp;ctx=tar%C3%ADa+es+%C2%ABaseidad%C2%BB%2c+~que+significa+%C2%ABexist"><em>Teología sistemática, tomo 1, Dios y Su revelación</em></a> (Miami, Florida: LOGOI, Inc., 1979), 25.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref4">[iv]</a> Schreiner, Thomas R. <a href="https://ref.ly/logosres/ebtc79heb-es?art=intro.1&amp;off=1291&amp;ctx=dente+era+distinta.+~Tertuliano+(ca.+155%E2%80%93"><em>Hebreos</em></a>, ed. T. Desmond Alexander, Thomas R. Schreiner, y Andreas J. Köstenberger, Comentario Evangélico de Teología Bíblica (Bellingham, WA: Editorial Tesoro Bíblico, 2021).</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5">[v]</a> Bruce, F. F. <a href="https://ref.ly/logosres/bruce79hebes?ref=Bible.Heb13.22&amp;off=388&amp;ctx=para+esta+ep%C3%ADstola%2c+~que+es+una+homil%C3%ADa+e"><em>La epístola a los Hebreos</em></a> (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2002), 418.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref6">[vi]</a> Burt, 83.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref7">[vii]</a> Pérez Millos, Samuel. <a href="https://ref.ly/logosres/ctgdnthbrs?ref=Bible.Heb1.2&amp;off=4144&amp;ctx=suprema+en+el+Hijo.+~Es+necesario+entende"><em>Comentario Exegético al Texto Griego del Nuevo Testamento: Hebreos</em></a> (Viladecavalls, Barcelona: Editorial CLIE, 2009), 45.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref8">[viii]</a> Pérez Millos, 48.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref9">[ix]</a> Pérez Millos, Samuel. <em>Conferencia: Cristología</em>, Iglesia Semilla de Mostaza, Ciudad de México, 10 de abril de 2024.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref10">[x]</a> Earle, Ralph <a href="https://ref.ly/logosres/combibbeacon-10?ref=Bible.Heb1.5-14&amp;off=1377&amp;ctx=r+en+el+Salmo+97%3a7%3b+~pero+aqu%C3%AD+el+argumen">“Introducción”</a> en <em>Comentario Bíblico Beacon: Hebreos hasta Apocalipsis (Tomo 10)</em> (Lenexa, KS: Casa Nazarena de Publicaciones, 2010), 35.</p>
</div>
</div>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Jorge Canto</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=5933</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>“Ha hablado” y “se sentó”: observaciones sobre la introducción a la Carta a los Hebreos</title>
		<link>http://conozca.org/?p=5899</link>
		<comments>http://conozca.org/?p=5899#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 10 Apr 2024 18:33:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pablo Kazim Gury</dc:creator>
				<category><![CDATA[2024.1]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=5899</guid>
		<description><![CDATA[Por Pablo Kazim     “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=5899">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Pablo Kazim</p>
<p><em> </em></p>
<p><em> </em></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;</em><em> </em><em>el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,</em><em> </em><em>hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.”</em></p>
<p>Los primeros cuatro versos de la Carta de los Hebreos funcionan como la introducción a todo lo que sigue. Cualquier persona que ha pasado tiempo leyendo la carta o estudiándola en el instituto bíblico o en la Escuela Dominical sabe que una de las ideas primordiales para la interpretación correcta de la carta es la idea de que Cristo es superior, primero a los ángeles, segundo a Moisés, y después Jesús es el sumo sacerdote. Todo esto es para declarar que el nuevo pacto y lo que Jesús hizo en la cruz es más grande. El argumento de la carta es una comparación. Es decir, si lo que hemos creído en el pasado es la verdad, lo que creemos ahora es mucho más la verdad.</p>
<p>Para los judíos el Antiguo Testamento era lo familiar, lo que habían conocido y creído. Esto es lo que Dios les había hablado en el pasado por medio de los profetas. Pero ahora Dios ha hablado por medio de su Hijo. La palabra no ha cambiado, aunque el modo de la revelación se hubiera podido modificar. A un lado Dios les había hablado por medio de profetas, ángeles, Moisés, y Torá. Ahora por otro lado nos ha hablado por medio de Cristo.</p>
<p>Regresando a la introducción (1:1-4) ponemos en práctica el estudio de la gramática en que hemos de fijarnos. El primer paso es identificar todas las formas verbales. ¿Por qué? Porque la única palabra necesaria para tener una oración es un verbo. Todo lo que demás es adicional. Abajo puede encontrar todas las ideas verbales en negritas.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em> Dios, <strong>habiendo hablado</strong> muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,</em><em> </em><strong><em><sup>2 </sup></em></strong><em>en estos postreros días nos <strong>ha hablado</strong> por el Hijo, a quien <strong>constituyó</strong> heredero de todo, y por quien asimismo <strong>hizo</strong> el universo;</em><em> </em><strong><em><sup>3 </sup></em></strong><em>el cual, <strong>siendo</strong> el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien <strong>sustenta</strong> todas las cosas con la palabra de su poder, <strong>habiendo efectuado</strong> la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, <strong>se sentó</strong> a la diestra de la Majestad en las alturas,</em><em> </em><strong><em><sup>4 </sup></em></strong><strong><em>hecho</em></strong><em> tanto superior a los ángeles, cuanto <strong>heredó </strong>más excelente nombre que ellos.</em></p>
<p style="padding-left: 30px;"><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2024/04/banner-Cristo-en-el-trono1.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-5903" title="banner Cristo en el trono" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2024/04/banner-Cristo-en-el-trono1.jpg" alt="" width="708" height="347" /></a></p>
<p>Este párrafo es una oración larga que contiene varias ideas verbales. ¿Cuáles son cruciales para entender el argumento? Las ideas principales son la que tienen ideas verbales que:</p>
<ol>
<li>Son parte de una frase independiente y no de una frase subordinada (por ejemplo, no está introducido por un pronombre relativo)</li>
<li>Que tiene un verbo con número. (por ejemplo, se llama un verbo un infinitivo cuando no tiene número, pero tampoco el participio tiene número)</li>
</ol>
<p>Revisando el pasaje los puntos uno y dos nos demuestran que las siguientes ideas verbales no pueden formar el centro del argumento del párrafo</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Habiendo hablado</em> – es participio, no tiene número</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Constituyó</em> – es parte de una frase subordinada (el pronombre es quién)</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Hizo </em>- es parte de una frase subordinada (el pronombre es por quién)</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Siendo</em> – otro participio es conectado con el cual</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Sustenta</em>- otro participio relacionadlo con quién</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Habiendo efectuado</em> – otro participio</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Hecho</em> – participio</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Heredó</em> – subordinado a tanto</p>
<p>La prueba de lo que describo es que lees el párrafo en secciones, como:</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>&#8220;Dios, <strong>habiendo hablado</strong> muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas&#8221;</em></p>
<p>Puedes notar que no es una idea completa</p>
<p>Otro ejemplo:</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>&#8220;a quien <strong>constituyó</strong> heredero de todo, y por quien asimismo <strong>hizo</strong> el universo&#8221;</em></p>
<p>Aunque parece una idea completa, sirve para describir la persona al final de la frase anterior. Es decir, sin todo el contexto no es idea completa.</p>
<p>Si sigo con el proceso voy eliminando otras frases. No es porque no son importantes, pero es porque describen lo que Dios hizo o la persona que lo hizo.</p>
<p>Entonces, ¿qué nos queda después de eliminar todo?:</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>&#8220;en estos postreros días nos <strong>ha hablado</strong> por el Hijo, y<strong> se sentó</strong> a la diestra de la Majestad en las alturas.&#8221;</em></p>
<p>Puesto que el autor de la carta escribía a judíos, los cuales había convertido a Cristo pero que estaban en peligro de renunciar su fe y regresar al judaísmo, el mensaje desde el primer párrafo es claro.</p>
<p>El mensaje que predicamos es lo que <strong><em>Dios ha hablado</em></strong><em>, <strong>por medio de Su Hijo</strong></em> y (cuando había efectuado la purificación de pecado) y después <strong><em>se sentó</em></strong>. Es decir, el ministerio del Hijo se cumplió y mensaje que predicamos está fijado para siempre. Jesús había dicho “<em>Consumado es</em>.” En un sentido, el autor de la carta hace la pregunta a los tentados de regresar, “¿a donde puedes ir?”</p>
<p>Como dijo Pedro, “<em>Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna</em>” (Jn.6:68).</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Pablo Kazim Gury</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=5899</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Introducción a Hebreos</title>
		<link>http://conozca.org/?p=5888</link>
		<comments>http://conozca.org/?p=5888#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 08 Apr 2024 17:43:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pablo Kazim Gury</dc:creator>
				<category><![CDATA[2024.1]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=5888</guid>
		<description><![CDATA[Por Pablo Kazim Gury &#160; &#160; Desde la primera línea se nota que hay algo distinto en cuanto a la carta a los Hebreos. Revisando las demás epístolas del Nuevo Testamento, se nota que a la carta a los Hebreos le falta el saludo a la congregación. No identifica al autor ni tampoco a quienes</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=5888">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Pablo Kazim Gury</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Desde la primera línea se nota que hay algo distinto en cuanto a la carta a los Hebreos. Revisando las demás epístolas del Nuevo Testamento, se nota que a la carta a los Hebreos le falta el saludo a la congregación. No identifica al autor ni tampoco a quienes escribía.</p>
<p>Compare los siguientes ejemplos:</p>
<ul>
<li>Gálatas 1:1 “<em>Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre que lo resucitó de los muertos),</em><em> </em><em>y todos los hermanos que están conmigo, a las iglesias de Galacia.</em>”</li>
</ul>
<ul>
<li>Hebreos 1:1 “<em>Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas</em>…”</li>
</ul>
<p>Pensando en lo que hemos aprendido de la hermenéutica, Hebreos se hace muy difícil interpretar. No es fácil identificar el autor, los primeros lectores de la carta, su ubicación y la fecha de la preparación del documento. Entre los eruditos hay fuertes debates sobre todos estos asuntos. Pero una cosa hay sobre lo cual no hay discusión: el griego de hebreos es elegante y contiene retórica avanzada y su argumentación revela la preparación previa de la persona que lo escribió.</p>
<p>Por eso algunos comentaristas dicen que es mejor pensar en Hebreos como un sermón y no como una epístola. Todo esto no nos deja saber mucho del autor ni de su situación social. El único versículo que menciona algo geográfico es Hebreos 13:24 “<em>Los de Italia os saludan</em>”. Pero tampoco es posible saber si los que están saludando son de otro lugar escribiendo a amigos que son italianos o si son de Italia y que ahora se encuentran en otro lugar y por eso envían saludos a sus paisanos que habían dejado en Italia.</p>
<p>También el libro incluye argumentos misteriosos, afirmaciones que han desconcertado a cristianos desde el primer siglo. Por ejemplo, la discusión del ministerio de Melquisedec ha provocado mucha especulación.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>El vocabulario particular de Hebreos</strong></p>
<p>Hebreos contiene 154 palabras del griego <em>koiné</em> que no se hallan en otras obras del Nuevo Testamento.  También hay 90 palabras que solamente aparecen una otra vez en el NT y hay 10 palabras que de las cuales no hay ninguna otra cita en toda la literatura griega<a title="" href="#_ftn1">[1]</a>. Para los que no leen el <em>koiné</em> hay varias otras “palabras” que son una cuestión de interpretación.</p>
<p>Por ejemplo: la aliteración de 1:1 donde hay cinco palabras en <em>koiné </em>que empiezan con π. Hay otros ejemplos que apunten que el texto está escrito en un griego de alta calidad con un estilo refinado y que el autor estaba bien cómodo en el mundo de la retórica griega y asumía que sus lectores también.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>¿Quién escribió el sermón?</strong></p>
<p>Es anónimo. Hasta el tercer siglo y principalmente en el oriente del Imperio Romano se atribuía la composición de esta carta a Pablo; pero en la actualidad esta no es la postura de la Iglesia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>¿Por qué no podemos afirmar que el autor era Pablo?</strong></p>
<p>Ya observamos que la retórica de la carta a los Hebreos es de alta calidad, y es fácil reconocer que no es el estilo normal de Pablo. Él explicaba a los corintios que en su ministerio “<em>predicaba </em><em>no con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y</em><em> </em><em>de poder</em>” (1Co. 2:4). El autor de la carta a los hebreos tenía otra filosofía.</p>
<p>Otras observaciones que apoyan la idea que de la carta fue escrita no por Pablo, sino por otra persona.</p>
<ol>
<li>Hebreos 2:3 y 4 advierte: <em>“¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido <strong>anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron,</strong></em><em> </em><em>testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad</em>.”   Es decir que el autor no se presenta como testigo ocular del Señor resucitado sino como alguien evangelizado por los testigos (2:3).</li>
<li>Compárese esto con Gal.1:11-17 y 1Co. 15:3-10 donde Pablo dice: “<em>yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo</em>”.</li>
<li>El estilo del griego es más lustrado y estilístico que lo que Pablo usaba.</li>
<li>Aunque hay temas en común son desarrolladas muy distintamente.</li>
<li>Hay temas muy distintas y únicas – por ejemplo, Jesús como sumo sacerdote.</li>
<li>No existe un manuscrito del documento que contiene el nombre de Pablo.</li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Usando el texto como la fuente de información ¿Qué podemos decir del autor?</strong><br />
Era un hombre sumamente educado. Su nivel de retórica era muy avanzado. Era experto en el Antiguo Testamento con un conocimiento profundo. Cita directamente a once libros del A.T., más varios Salmos, y puede ser que hace alusiones de otros. Su lectura del A.T. está bien pegado al estilo de la Septuaginta, (traducción del A.T. al griego). Esto señala que era de la diáspora.<strong></strong></p>
<p>Al final de cuentas y los siglos de argumentos a favor y en contra de la autoría de Pablo, la utilidad y la veracidad de lo que enseñaba la carta aseguraba su puesto en el canon de los Escrituras. Hebreos era y es testigo fiel a la veracidad de Cristo y la vida cristiana.<a title="" href="#_ftn2">[2]</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>¿Qué más podemos decir del autor?</strong></p>
<p>Podría ser que era hombre (vea 11:32, participio masculino). Pero hasta eso podría ser lo que una mujer haría para evitar el problema cultural de tener un documento preparado por autor femenino. Nunca dice que tiene autoridad apostólica, pero por toda la carta argumenta a base de la autoridad de las Escrituras. Nunca reclama ser un ejemplo para la congregación. Refiere a los pastores de la congregación, pero nunca reclama ser uno de ellos (13:7), y se identifica con los lectores (6:1; 12:1; 13:3).</p>
<p>Para hacer la identificación del autor aún más misteriosa, el capítulo 13 está escrito al estilo de Pablo (vea 13:18, 19, 23, 24, 25). Cuando habla de la congregación usa la palabra “nosotros.”  A diferencia de Pablo la autoridad del autor no es carismática sino a base de su interpretación de los textos sagrados de él y de su audiencia.</p>
<p>Algunos de los intérpretes antiguos sugirieron que la iglesia primitiva leía la carta para ofrecer una respuesta a los Arianos (Heb. 13:8). Pero esta no es la única posibilidad. Otros pintaban la carta como la manera de entender la vida cristiana como un peregrinaje hacía la patria celestial, que empieza con la entrada al descanso de Dios (cap. 3) caminando a la ciudad sin fundamentos (11:22), y por fin a la Jerusalén celestial (12:22). Esto entonces, en medio de la persecución romana respaldaba el compromiso de los creyentes.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>¿Quiénes era los que recibían la carta?</strong></p>
<p>El texto también es silencioso acerca de la localidad de la congregación. Muy distintamente de la manera con la que Pablo empezaba sus cartas, Hebreos no menciona nada acerca de la ocasión de la carta. Eso no nos permite desarrollar una reconstrucción de la situación y usar la carta misma para describir como el autor quería responder, buscando la situación y la estrategia que el autor usaba para responder. Es importante no asumir que sabemos más de lo que el texto dice.</p>
<p>Una de las maneras tradicionales de interpretar la carta es que fue un intento de detener el regreso a judaísmo de los judíos que habían seguido a Cristo. Sin embargo, la carta es más que un argumento en contra el regreso al judaísmo, y nada hay que indica que los cristianos judíos dejaron que participar en los cultos en el templo. En este sentido la carta no es un polémico en contra el regreso del culto antes de conocer a Cristo. Esto implica que la distinción tradicional entre los hebreos y los helenistas (vea Hechos 6) no es válida.</p>
<p>¿Entonces qué se puede decir acerca del documento que tradicionalmente se llama La Carta a los hebreos? Hemos visto que no es claro quién es el autor ni la “iglesia” la que fue. Tampoco poco podemos identificar la ocasión ni podemos identificar la congregación destinaria. En este sentido esta carta es mejor visto como un sermón o mejor dicho una serie de sermones que en total tratan de temas relacionados con doctrinas importantes para cristianos convertidos de judaísmo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div><br clear="all" /></p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref1">[1]</a> Johnson, Luke Timothy. 2006. <em>Hebrews. </em>Louisville, KY: Westminster John Knox Press.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref2">[2]</a>ibid.</p>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Pablo Kazim Gury</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=5888</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Crucificando al Señor de nuevo?: Un estudio de Hebreos 5:11-6:12</title>
		<link>http://conozca.org/?p=5874</link>
		<comments>http://conozca.org/?p=5874#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 08 Apr 2024 17:18:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Walter Nutt</dc:creator>
				<category><![CDATA[2024.1]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=5874</guid>
		<description><![CDATA[Por Walter Nutt . Introducción Hebreos 5:11-6:12 es uno de los pasajes más difíciles de interpretar. No hay consenso de su significado. La tradición reformada consideraba que los destinatarios no eran salvos —a fin de no lidiar con la posibilidad de que aún los verdaderos creyentes podían perder su salvación (vv. 4-5). Por otro lado,</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=5874">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center">Por Walter Nutt</p>
<p><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p><em>Introducción</em></p>
<p>Hebreos 5:11-6:12 es uno de los pasajes más difíciles de interpretar. No hay consenso de su significado. La tradición<em> </em>reformada consideraba que los destinatarios no eran salvos —a fin de no lidiar con la posibilidad de que aún los verdaderos creyentes podían perder su salvación (vv. 4-5). Por otro lado, para la tradición arminiana (incluye a la Pentecostal), el problema era la imposibilidad (<em>ἀδύνατον</em>) de ser renovado a arrepentimiento (<em>παλίν</em><em> ἀνακαινίζειν</em><em> εἰς</em><em> μετάνοιαν</em>). La parábola de la agricultura en el 6:7-8, aumentó la dificultad de obtener arrepentimiento al comparar a los que recibieron bendición continua y recayeron con la tierra que recibió mucha lluvia y fue labrada, y aun así produjo espinos y abrojos.</p>
<p>La academia ha interpretado este pasaje de diversas formas. Tertuliano enseñó que se aplicaba a los culpables de un pecado mortal —como adulterio o fornicación— para los cuales no hay restauración. Los seguidores de Novaciano sostenían que la palabra “imposible” se aplicaba a los que habían negado la fe bajo persecución. Ambrosio arguyó que era imposible para los hombres, pero no para Dios el renovar a arrepentimiento en este caso. Juan Crisóstomo enseñó que el rebautismo era imposible a la luz de este pasaje (Harless 2003; Cooper 2009). Juan Calvino relacionó este pasaje con el pecado en contra del Espíritu Santo como también a la doctrina de elección y reprobación divina, asimismo aseveró que nunca fueron salvos (<em>Institutes</em> 3.3.21 cf. Calvin &amp; Owen 2010, 136).</p>
<p>El tema principal del pasaje para los Padres de la Iglesia era, ¿si fuera posible renovar a aquellos que habían pecado después del bautismo? ¿Si se arrepentían, debían ser rebautizados? Hebreos 6:4-6 era clave a mediados del siglo III en la controversia acerca del pecado postbautismal (Allen 2010). Wesley (1984) declaró que era obvio y que cualquier persona sin prejuicio, verá que las expresiones utilizadas son claras y directas, que no podrían referirse a otros, sino a verdaderos creyentes.</p>
<p>Se entiende que la identificación del autor y los receptores de Hebreos no eran relevantes en la interpretación patrística. Sin embargo, después de examinar la controversia que continua desde el inicio hasta hoy, está relacionada a su interpretación. El argumento esencial de este artículo es identificar al autor y sus receptores para esclarecer el debate que envuelve a esta perícopa y al libro en general (Nutt 2016).</p>
<p>También es necesario interpretar esta perícopa a la luz del texto retórico, respecto a las alusiones del Antiguo Testamento considerando en el texto y contexto, y una comparación de este pasaje con las demás advertencias en Hebreos. Involucra un análisis léxico, gramatical, y sintáctico. Además, reconocer al autor y a los destinatarios como clave a resolver el debate en cuestión y que a continuación se explican.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Autor</em></p>
<p>El estilo es lucano y el documento tiene el mismo estilo que Lucas y Hechos (Clemente 1885). La tradición asocia a Lucas con Antioquia de Siria —esto explica la dedicación de Lucas-Hechos a Teófilo, como un ex sumo sacerdote de Jerusalén residente allí (Allen 2010). El llamado prólogo anti-marcionita al evangelio de Lucas (AD 160-180) declara que Lucas era nacido allí. Eusebio menciona, “Lucas, el que nació en Antioquia, de profesión médico.” En apoyo al destino de la carta a Antioquia de Siria, Hebreos 6:10 menciona que los receptores habían ministrado a los santos. La ofrenda para Jerusalén proveniente de Antioquia mencionada en Hechos 11:27-30 posiblemente se refiere a esto.</p>
<p>Muchos han postulado a Lucas como el autor de Hebreos<a title="" href="#_ftn1">[1]</a>. La evidencia se basa en su modo de pensar, estilo de dicción, elección de palabras y frases, uso de la Septuaginta, referencia frecuente al ministerio de los ángeles, prominencia a la encarnación y humanidad de Cristo, y el Espíritu como característica de la nueva era escatológica<a title="" href="#_ftn2">[2]</a>. Alexander Eagar (1904) argumenta que son similares los prólogos de Lucas y Hebreos, y que las epístolas paulinas son similares a los escritos de Lucas, debido a que estuvieron juntos los dos.</p>
<p>Eagar notó que los argumentos a favor de una autoría paulina son también argumentos a favor de Lucas, pero las objeciones a la autoría Paulina no aplican a Lucas. Son similares Lucas, Hechos, y Hebreos pero también con 2 Corintios, Colosenses, y las pastorales. La teología parece paulina, pero el vocabulario y estilo literario tiene muy poco en común con los escritos de Pablo (Nutt 2016).</p>
<p>Quizás el argumento más concluyente en contra de Pablo como autor único está en Hebreos 2:3, que indica que recibió el evangelio de segunda mano, opuesto a Pablo que afirma que lo recibió del Señor mismo. La evidencia que proviene del vocabulario y estilo apoya la tesis que Lucas era el autor de Lucas/Hechos y Hebreos, y también que él fue el amanuense de las pastorales. Brown (1923) sostiene que el autor era Lucas en colaboración con Pablo. A esta postura le apoyan Bornhauser (1932), Clarkson (1947), Ketter (1950), Spicq (1952), Braun y Sandegren (1955), y Rissi (1987).</p>
<p>Por otro lado, Daniel Wallace (erudito destacado en gramática griega) apoya la idea de dos autores para el libro de los Hebreos (1996). El autor de Hebreos se asocia con su audiencia frecuentemente (2:1, 3; 3:6; 4:2, 11, 13, 14; 7:26; 10:10, 19; 21:1). Esta carta es única en el Nuevo Testamento —en las demás, el autor utiliza la primera persona singular en la primera mitad de las epístolas. En Hebreos no se utiliza la primera persona singular “me” (objetivo) hasta el capítulo 11:32 y después solo en tres lugares (13:19, 22, 23). Wallace sostiene que esto es muy inusual y que sugiere que Hebreos tenía por los menos dos autores— y uno era más conocido a los receptores.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Destinatarios</em></p>
<p>Hebreos 13:23-24 contiene claves para identificar al autor, destinatarios, y fecha. Entre ellas, el autor y los destinatarios eran asociados con Timoteo, quien es mencionado como “nuestro hermano.” Después, ambos el autor y Timoteo tenían planes de visitarlos pronto. Tercero, Timoteo había sido encarcelado y después soltado. Cuarto, el autor está en el mismo lugar que Timoteo, pero él mismo no fue encarcelado. Quinto, los receptores fueron exhortados a saludar a sus líderes, sugiriendo numerosos hermanos y que eran un subgrupo de la iglesia. Sexto, el autor envía saludos de los creyentes en Italia. Entonces, se propone (apoyando a Allen) que Lucas escribió Hebreos desde Roma después de la muerte de Pablo y antes de la destrucción de Jerusalén en AD 70.</p>
<p>Determinar el autor era importante porque esclarece quienes eran los destinatarios. Identificar el autor y los destinatarios, eran lo único que falta consensuar en las diferentes interpretaciones del libro de Hebreos. Clarke (1933) detectó similitud entre Lucas/Hechos y los Macabeos. Esto apoyaría la idea que los receptores que eran ex-sacerdotes. Brown (1923) fue el primero en sugerir que un grupo de ex-sacerdotes eran los receptores de Hebreos. Guthrie (1983) considera que los receptores eran un subgrupo de una congregación más grande. Hebreos 5:12, 10:25, y 13:24 corroboran esta teoría. Allen arguye que eran ex-sacerdotes que tenían alguna responsabilidad en la crucifixión de Jesús. En 1923, J.V. Brown ofreció la solución de que los receptores eran un grupo de sacerdotes que se habían convertido—mencionados en Hechos 6:7.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Pablo escribió 2 Timoteo al estar encarcelado en Roma en el año AD 66 o 67 donde alude a su ejecución inminente. En 2 Timoteo 4:9 dice, “procura venir pronto a verme.” A Pablo le decapitaron y a Timoteo lo encarcelaron. Hebreos 13:23 dice. “<em>sabed que está en libertad nuestro hermano Timoteo</em>.” En 2 Timoteo 4:11 Pablo declaró, “<em>solo Lucas está conmigo</em>.” Esto coloca a Lucas con Pablo al morir no más después que el 9 de junio de AD 68, la fecha del suicidio de Nerón.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Alusiones del Antiguo Testamento</em></p>
<p>El autor de Hebreos asume que su audiencia tenía conocimiento extenso del Antiguo Testamento. Contiene treinta y cinco citas de la Septuaginta, y treinta y cuatro alusiones a la misma. Por lo que, la audiencia del libro de Hebreos, tenían el problema en la manera que interpretaban el Antiguo Testamento. No sabían si seguir en su interpretación a los rabinos o a los cristianos. Los cristianos interpretaban el Antiguo Testamento a la luz de la nueva revelación de Jesús como el Mesías<a title="" href="#_ftn3">[3]</a> y su interpretación de la ley (Tenney 1961; Nutt 2022). Guthrie (1983, 37) consideraba que un propósito primordial del libro de Hebreos era enseñar un método para interpretar correctamente el Antiguo Testamento. Además, consideró que los receptores eran de una secta de Qumran (una variación Saducea de los Esenios) y que su método <em>Pesher</em> causaba distorsión en su exégesis.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En Hebreos hay una dependencia exclusiva en la LXX. Es el único libro del NT que cita exclusivamente de esa versión del AT. En Hechos 7, Esteban hace lo mismo. Ambos Lucas y el autor de Hebreos prefieren <em>λεγει</em> para citas del AT. En los escritos Paulinos se usó alternado entre <em>λεγει </em>y <em>γεγραπται </em>(Fitzmeyer 1992).</p>
<p>En Hebreos 2:2-3 el autor utilizó un razonamiento llamado <em>qal wahomer</em> (menor a mayor) para advertir del peligro. El menor era la comunidad Sinaítica que recibió el Tora por medio de ángeles, y era juridicamente vinculante (<em>βεβαιος</em>), requiriendo que toda transgresión de la ley de Dios sea castigada —recibiendo justa pena (2:2). La revelación mayor fue el mensaje del evangelio revelado por medio de Jesús. Había paralelo entre los que conocían la verdad, pero no les importaba lo suficiente (Osborne 2007). Asimismo, los pasajes de advertencia en Hebreos desarrollan el tema de la rebelión de Cades Barnea y enfatizan que no eran solo instrumentos retóricos. Todos los pasajes de advertencia eran con lenguaje severo y la seriedad del tema muy claro.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Resultado del análisis léxico, gramatical, y sintáctico.</em></p>
<p>La palabra griega para “estrella” tiene dos formas en el NT, <em>ἀστήρ</em> y <em>ἄστρον. </em>Ambos eran comunes en la LXX. ‘<em>A</em><em>στήρ </em>era utilizado sólo por Lucas y Hebreos y <em>ἄστρον </em>era utilizado por los demás autores (Allen 2010). El verbo <em>ἔρχομαι </em>era común en el género narrativo y se encuentra frecuentemente en las Escrituras de Lucas y en Hebreos, pero muy raro en Pablo. Esto tiene importancia porque las Escrituras de Lucas son mayormente narrativa pero no asi Hebreos.</p>
<p>Hay otras palabras como <em>ἱερεύς</em> (sacerdote) que ocurre catorce veces en Hebreos y nueve veces en Lucas y Hechos, pero nunca en Pablo. El nombre <em>ἀρχιερεύς</em> (sumo sacerdote) ocurre setenta veces en Hebreos, treinta y siete veces en Lucas, pero ni una vez en Pablo. Allen concluye que las similaridades de léxico que caracterizan a Lucas, Hechos, y Hebreos sugieren que hay un solo autor de los tres libros. Solo el estilo de Lucas, Hechos y Hebreos se aproxima al nivel del griego clásico (Allen 2010).</p>
<p>Sin embargo, Wallace (1996, 30) coloca a Hebreos, Lucas y Hechos en la cima de la lista de libros por su calidad de griego Koiné. Por otro lado, Brown (1923, 513) demuestra como 99% de las mil palabras que componen el discurso de Esteban aparecen en Hebreos. En el discurso de Esteban (relatado por Lucas en Hechos) hay 301 palabras únicas que solo son encontradas en Hebreos. Sobre el uso de la Septuaginta (LXX) en Hebreos, de todo el Nuevo Testamento, solo Hebreos cita exclusivamente de la LXX.</p>
<p>Si los receptores de Hebreos estaban en Antioquia, y si eran ex sacerdotes judíos, habría interés en la literatura de los Macabeos (literatura sacerdotal judía), porque Antioquia era un centro de interés religioso en la literatura de los Macabeos (Allen 2010, Burch 1936). Entonces el vocabulario compartido de Lucas, Hechos, y Hebreos es más evidencia a favor de una autoría Lucana. Cuarenta por ciento (40%) del vocabulario de 3 Macabeos es recurrente en Hechos. 43% en Lucas, y 28% en Hebreos.</p>
<p>Ambos Lucas y Hebreos utilizan el nombre <em>θεὀς</em><em> </em>con <em>λέγει</em><em> </em>(dijo) —jamás encontrado en el corpus paulino. El hebraísmo <em>λεγῶν</em><em> </em>“diciendo” ocurre en Hebreos y Hechos—nunca en Pablo. La frase “<em>el Espíritu Santo dice</em>” como fórmula para una citación ocurre dos veces en Hebreos y dos veces en Hechos, pero nunca en el corpus paulino. El énfasis en Dios hablando es más determinante para el autor de Hebreos como también de Lucas-Hechos. Es evidente que para Lucas las Escrituras son más habladas que escritas.</p>
<p><em> </em></p>
<p><em>Texto retórico</em></p>
<p>Hebreos contiene una perspectiva sacerdotal. El tema principal del libro es <em>el sumo sacerdocio de Cristo</em>. En Hebreos 10:19-22, los lectores son exhortados a “entrar en el lugar santísimo” con sus corazones “purificados de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.” Esta era forma de expresarse sacerdotal seria valorado por ellos. También se les exhorta a ellos que deberían ser ya maestros. Esto está de acuerdo con el rol de sacerdotes en ambos, Antiguo y Nuevo Testamento. Santiago 3:1 enseña claro que no son todos los creyentes que deberían ser maestros.</p>
<p>Los sacerdotes en Jerusalén estaban acostumbrados al esplendor de la adoración en el templo. Como cristianos, ellos habían perdido sus privilegios materiales y sacerdotales como hijos de Levi. Se habían separado de su gente y eran forzados a dejar su ministerio. Fueron reducidos al status de gente común y perseguidos como miembros de una secta impopular. Desanimados, pues eran tentados a volver al judaísmo (3:12-14; 6:4-6; 10:39; 12:12-13; 13:5-6). Ellos gozaban de un privilegio superior (Hebreos 13:10) —de comer de un altar de la cual no pueden comer los que no sirven en el tabernáculo. Era la participación en el Cristo sacrificado— los sacerdotes inconversos no gozaban de este privilegio. Vemos un contraste a través del libro de hebreos entre dos categorías de sacerdotes: los que seguían a Moisés y los que seguían a Jesús. No es un contraste entre creyentes e incrédulos.</p>
<p>Es significante que Josefo menciona que Antíoco rehusó que los judíos observen el Sábado en Antioquia (<em>Antiquities</em>, XII, 120). Hebreos 4:1-10 se refiere al sábado y al descanso que viene todavía. Este tema hubiera sido de agrado a los judíos de Antioquía en ese tiempo.</p>
<p>La descripción vívida del peligro mencionado en Hebreos 6:6 (“<em>crucificando de nuevo al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio público</em>”) y en el 10:29 “¿<em>Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia</em>?” Se entiende mejor a la luz de los receptores que habían participado en la muerte de Jesús y de Esteban. Es claro por las Escrituras que fueron los sacerdotes los que planearon esas muertes.</p>
<p>Hebreos 6:4-6 confronta al oyente con <em>ἀδύνατον</em><em> γὰρ</em><em> </em>“porque es imposible”). La frase entera utiliza el tema de lo <em>imposible — </em>común a todos los géneros de retórica. El <em>γάρ</em> introduce el tema entimemático de Hebreos 6:1-6 (DeSilva 2000). Cuando oradores Greco-Romanos del primer siglo aseveran que algo es imposible, era porque no era humanamente posible. Había una relación entre el ser inexperto en la palabra de justicia, tener los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y el mal, no recaer, y la imposibilidad de ser renovados a arrepentimiento por la continua crucifixión y exposición a vergüenza al Señor. Para un grupo de creyentes judíos (especialmente ex sacerdotes) esto significaría, retornar a los ritos sacrificiales del sistema Levítico. Los sacrificios eran tipos que eran eficaces solo a través del antitipo (Jesús) y como tal, tenían una sustancia subyacente cuando eran acompañados por la fe.</p>
<p><em>Παραπέσοντας </em>(recayendo) presenta un artificio retórico llamado <em>paraprosdokian </em>(resultado inesperado). Los que —“<em>fueron iluminados, gustaron del don celestial, fueron hechos</em> <em>partícipes del Espíritu Santo, gustaron de la buena Palabra de Dios y los poderes del siglo venidero</em>” —no deberían nunca recaer. En otras instancias de Hebreos, se describe como “<em>descuidar una salvación tan grande”</em> 2:2, “<em>un corazón malo de incredulidad</em>” 3:12, “<em>retroceder</em>” 10:38, “<em>dejar de alcanzar la gracia de Dios</em>” 12:15, “<em>vender la primogenitura por una comida</em>” 12:17 (DeSilva 2000).</p>
<p>Entonces, el análisis de <em>“crucificando de nuevo para sí mismos”</em>, es un participio adverbial, causal, presente, activo con un pronombre reflexivo. Demuestra la razón porque es imposible “<em>ser renovados a arrepentimiento</em>.” La frase “<em>τὸν</em><em> υἱὸν</em><em> τοῦ</em><em> θεοῦ</em>” es enfático y aumenta la solemnidad de la advertencia (Ellingworth 1993). Es razonable inferir que, si los sacrificios levíticos representaban a Jesús y fueron consumados en Él, entonces el regresar a los sacrificios del AT serian equivalentes a hacer que la cruz sea nula, sin efecto, y sin valor.</p>
<p>La metáfora desde la agricultura de Hebreos 6:7-8, ilustra el<em> argumento </em>de lo contrario —un dispositivo retórico. Presenta una analogía que ayuda al oyente a entender, por qué es imposible restaurar a arrepentimiento a uno que ha caído bajo los términos de Hebreos 5:11-6:12 (DeSilva 2000). El autor nota que Dios recuerda la vida de los que le sirven “habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.” En efecto, “<em>διακονύσαντες</em><em>” </em>es un participio aoristo, utilizado en el mismo contexto con “<em>διακονοῦντες</em><em>”</em>, participio presente. Dios proveerá lo necesario para avanzar a la madurez por su amor, por su nombre manifestado y por su servicio. Ahí, parte de la clave a la interpretación del pasaje es la frase “y esto haremos si en Dios en verdad lo permite” del 6:3.</p>
<p><em>Conclusión</em></p>
<p>Para resolver las preguntas que surgen de este pasaje difícil de interpretar, fue necesario determinar los siguientes: ¿quiénes eran los receptores? ¿cuál era el pecado que se le pedía evitar? ¿por qué era imposible el arrepentimiento? ¿cuál es el marco conceptual producido por las alusiones del AT en el texto? ¿cuál es la relación de Hebreos 5:11-6:12 con los cinco pasajes de advertencia presente el en libro de los Hechos.</p>
<p>Se arguye que Lucas fue el autor de Hebreos con la teología de Pablo y que los destinatarios probablemente eran ex sacerdotes judíos. Este pasaje dirije lenguaje severo a aquellos que habían recibido bendición de su amo y Señor, al cual le debían lealtad y producción (fruto). El peligro era soteriológico para este grupo de sacerdotes bajo presión de volver al judaísmo y a su sistema sacrificial.</p>
<p>La imposibilidad (instrumento retórico) de ser renovados, era aumentada por su probable participación en la crucifixión del Señor y la muerte de Esteban. El marco conceptual subyacente del pasaje era la rebelión de Cades-Barnea. Así como esa generación endureció su corazón y fueron incapaces de arrepentimiento y perdieron su galardón, lo mismo era posible para los receptores de Hebreos. Todos los pasajes de advertencia de Hebreos ocurren en perícopas que contrastan el sacerdocio de Jesús con el sacerdocio y leyes judías. Se resume el peligro en 10:26-31, “<em>Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios</em>.”<a title="" href="#_ftn4">[4]</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Bibliografía</em></p>
<p>Allen, David L. 2010. <em>Lucan Authorship of Hebrews</em>. <em>The New American Commentary</em>.</p>
<p>Nashville: B &amp; H Publishing Group. Kindle Edition</p>
<p>Brown, J. Vallance. 1923. The Authorship and Circumstances of Hebrews—Again!</p>
<p><em>Biblioteca Sacra</em> 80.</p>
<p>Burch, V. 1936 <em>The Epistle to the Hebrews, its Sources and Message</em>. London: Williams</p>
<p>&amp; Norgate.</p>
<p>Calvin, John, and John Owen. 2010. <em>Commentary on the Epistle of Paul the Apostle to</em></p>
<p><em>the Hebrews</em>. Bellingham, WA: Logos Bible Software.</p>
<p>Clark, Andrew. C. 1933. <em>Acts of the Apostles</em>. Oxford: Clarendon.</p>
<p>Clement of Alexandria. 1885. <em>Fragments of Clemens Alexandrinus</em>. In <em>Fathers of the</em></p>
<p><em>Second Century: Hermas, Tatian, Athenagoras, Theophilus, and Clement of Alexandria (Entire)</em>, edited by Alexander Roberts, James Donaldson, and A.      Cleveland Coxe, translated by William Wilson. Vol. 2. of <em>The Ante-Nicene            Fathers</em>. Buffalo, NY: Christian Literature Company.</p>
<p>Cooper, Derek. 2009. Reformation Responses to Novatianism: 16<sup>th</sup>–Century</p>
<p>Interpretations of Hebrews 6:4–6.<em> Journal of Theological Interpretation</em> 3.2:261–  279.</p>
<p>DeSilva, Davia. 2000. <em>Perseverance in Gratitude: a Socio–Rhetorical Commentary on</em></p>
<p><em>the Epistle to the Hebrews.</em> Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans Publishing Co.</p>
<p>Eagar, Alexander. <em>The Authorship of the Epistle to the Hebrews</em>. <em>Expositor</em> (6th series)</p>
<p>10 (1904): 74–80, 110–23.</p>
<p>Fitzmyer, J. 1992. <em>The Use of the Old Testament in Luke–Acts, SBLSP.</em> Ed. E. Lovering. Atlanta:</p>
<p>Scholars Press.</p>
<p>Guthrie, Donald. 1983. <em>Hebrews: An Introduction and Commentary</em>. <em>Tyndale New</em></p>
<p><em>Testament Commentaries</em>. Downers Grove, IL: InterVarsity Press.</p>
<p>Harless, Hall. 2003. Fallen Away Or Fallen Down? The Meaning of Hebrews 6:1–9.</p>
<p><em>Chafer Theological Seminary Journal </em>9:1 (Spring) Logos Bible Software Edition.</p>
<p>Nutt, Walter. 2022. <em>The Relationship between the Isaianic New Exodus and the Baptism with the</em></p>
<p><em>Holy Spirit.</em> Unpublished dissertation presented to Global University. Disponible en Theological Research Exchange Network.</p>
<p>Nutt, Walter. 2016. <em>Crucifying the Lord Again: Greek Exegesis of Hebrews 5:11-6:12.</em></p>
<p>Unpublished thesis presented to Global University. Disponible en Theological Research Exchange Network.</p>
<p>Osborne, Grant R. 2006. <em>The Hermeneutical Spiral: A Comprehensive Introduction to</em></p>
<p><em>Biblical Interpretation. </em>Downers Grove, Illinois: IVP Academic.</p>
<p>Wallace, Daniel B. 1996. <em>Greek Grammar Beyond the Basics.</em> Grand Rapids: Zondervan.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Autor:</p>
<p>Dr. Walter Ray Nutt</p>
<p>Docente de Griego y Exegesis en la Universidad Evangélica Boliviana</p>
<p>Docente de Posgrado Universidad Global</p>
<p>Doctor en Ministerio en Estudios Bíblicos y Teología – Universidad Global</p>
<p>Master en Artes en Estudios Bíblicos Nuevo Testamento – Universidad Global</p>
<p>Diplomado en Estudios Interculturales – Universidad Evangélica Boliviana</p>
<p>Licenciatura en Estudios Interculturales – Universidad Unidad</p>
<p>Licenciatura en Biblia y Teología – Universidad Global</p>
<div><br clear="all" /></p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref1">[1]</a> Históricamente muchos han postulado a Lucas como autor (Orígenes, Calvino, Grotius, Stein 1842, Kohler, Conder 1845, Ebrard 1853, Delitzsch 1857, Godet 1869, Cowles 1878, Zenas 1887, Lewis 1898, Alexander 1898, Westcott 1892, Dollinger 1866, Zill 1879, Huyge 1901, Eagar 1901, Brown 1923, Morgan 1924, Jones 1955).</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref2">[2]</a> véase Νutt 2022 para discusión sobre Lucas y el nuevo éxodo Isaínico en relación al Espíritu y la nueva era escatológica.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref3">[3]</a> Lucas diseña Lucas-Hechos con la presuposición del cumplimiento escatológico del nuevo éxodo Isaínico. Incluye la restauración y reunificación de Israel y la inclusión de los Gentiles (Nutt 2022)</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref4">[4]</a> Números 15:30–31.</p>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Walter Nutt</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=5874</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
