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Editorial ¿Qué valor tendrán treinta abriles?

Por publicado originalmente en CONOZCA edición 1983.2

Un ser humano no se hace útil acumulando años como tampoco se convierte una roca en obra de arte yaciendo treinta años en el patio del escultor.

Lo mismo se puede decir de un instituto bíblico. El hecho de haber ofrecido clases a estudiantes por muchos años no ofrece seguridad alguna de que se haya ido superando cada vez más ni que ofrezca una mejor preparación ahora que cuando se abrieron sus puertas por primera vez. Cabe la posibilidad de que se ponga rancia con el tiempo una institución.

El escultor tiene que darle infinidad de martillazos al bloque de mármol para darle forma. Luego precisa que se retire unos pasos para contemplar su obra. Le conviene mirar detenidamente cada parte para evaluar el progreso y decidir si va bien o si necesita remediar algo.

Así es con la obra de un instituto bíblico. Tenemos que hacer una pausa en las actividades para contemplar lo que se va realizando. ¿Va bien la obra? ¿Cumple con los propósitos fijados para él? ¿Cuáles desperfectos habrá que limar?

Cada maestro hará bien en hacer lo mismo con su propio ministerio. Al igual que esperamos que nuestros alumnos presenten exámenes periódicamente para evaluar su progreso, necesitamos pasar por una prueba similar. ¿Habremos acumulado diez años de experiencia que consisten en una mera repetición de lo mismo cada año, o podremos comprobar la realidad de haber subido diez escalones en la escala de nuestra superación?

Un cliente fue a la peluquería porque había pasado por un proceso de autoevaluación. Se había mirado en un espejo y se había dado cuenta de que dejaba algo que desear su presentación personal. Ahora después de someterse al arte del peluquero y volver a evaluarse, se siente satisfecho. Le costó pero valió la pena.

CONOZCA dedica este número al tema de la evaluación. Ofrece a sus lectores una guía para ver cómo se podría practicar un “chequeo” general del estado actual de un instituto o de un maestro. Tenemos una deuda de gratitud con el hermano Guillermo Brooke quien trabajó largas horas reuniendo ideas para formar este instrumento valioso. El documento en su totalidad se va a incluir en la nueva revisión de El Plan Básico que próximamente verá la luz. Sin duda alguna los integrantes de muchos institutos van a entusiasmarse para efectuar su propia evaluación, haciendo las veces de un médico y siguiendo las pautas indicadas.

Con el fin de inspirarnos a todos a evaluar nuestra enseñanza se incluye un artículo de un pastor que trae a la mente recuerdos de sus años de estudiante. ¿A cuál de los maestros que pinta él me parezco yo? ¿Y usted?

 

Editor


 
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1 Comentario  comments 

Una respuesta

  1. A Dios gracias por haberles encontrado por muchos años perdí contacto con conozca por cambiar domicilio a otra Provincia, hoy que estoy en la ciudad tendremos mayores contacto; CONOZCA para mí fue de mucha bendición, aprendí el como ser un maestro efectivo, el como llegar a los alumnos mil gracias por sus revistas innovadora; recibí a través del Pastor Paul Santos Rivera; hoy quiero recibir más directo….. gracias

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