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La geografía del Génesis

Por publicado originalmente en CONOZCA edición 2000.3

Por Jaime Mazurek B.


 

Una de las verdades claves de la naturaleza de las Escrituras y su inspiración divina es que no se trata de una simple “lista de verdades divinas absolutas”, escritas como una serie de afirmaciones tales como figuran en la constitución de una república: “Artículo Primero…  Artículo Segundo…”   No, la belleza de la Palabra de Dios se encuentra en que sus verdades vienen “encarnadas” por decir, en una inspirada y progresiva narración de experiencias de hombres y mujeres que tuvieron encuentros con Dios.  Tales personas vivieron dentro de contextos históricos y geográficos particulares, y la comprensión de estos contextos es vital para una observación e interpretación correctas de las Escrituras.   El examen de la historia y la geografia bíblica enriquece enormemente el estudio de todo libro de la Biblia.  El libro de Génesis también tiene su contexto geográfico.  En los siguiente párrafos procuraremos echar alguna luz sobre este contexto y su importancia.

 

I.         RESEÑA DE LA GEOGRAFIA FISICA DEL ESCENARIO DE GENESIS

El Medio Oriente es un lugar de particular importancia histórica y variedad geográfica.  La tierra de Canáan, lugar donde vivieron los patriarcas Abraham, Isaac y Jacob, contiene tres zonas geográficas definidas: la zona mediterránea, la estepa y el desierto.

La zona mediterránea contempla las regiones cercanas a la costa del Mar Mediterráneo.   Esta fértil región recibe entre 35 a 40 cm. de lluva en la costa y hasta 75 cm. de lluvia anuales en el Carmelo y otros montes.  Los inviernos son templados de temperatura promedia de 12 grados centígrados,

La estepa dice relación con el valle del Jordán y la meseta transjordana.  Esta zona recibe unos 20 a 30 cm. de lluvia anuales.  Hay condiciones sub-tropicales y un calor intenso durante el verano.    En Jericó, por ejemplo, en los meses veraniégos de junio a septiembre, la temperatura máxima diaria suele ser unos 38 grados centígrados, y ¡puede subir hasta los 43 a 49 grados!  Los inviernos son de temperatura muy agradable, de 18 a 20 grados.

El Negueb o desierto consiste de la parte sur de Palestina.  Las temperaturas son muy altas y la lluvia no alcanza a los 20 cm. por año.  El rocío matutino es una de las fuentes de agua más vitales para la agricultura en esta zona.

Hablando de lluvia, es conveniente aclarar algo sobre el asunto de las “lluvias tempranas” y “lluvias tardías.”    Lo menciono aquí pues, aunque la expresión no se encuentra en Génesis, sí es expresión de Moisés, usado en Deuteronomio 11:14.

Algunos piensan equivocadamente que en Israael hay dos estaciones lluviosas en el año: una primera (la temprana), seguida por un tiempo seco, y luego otra estación lluviosa (la tardía).  La verdad es que hay una sola temporada lluviosa durante el año en Israel.  Comienza durante el otoño en el mes de octubre, con unos dos o tres cm. de agua en el mes, y sigue durante los meses de noviembre hasta abril, con diez a quince centímetros mensuales durante el invierno (diciembre a febrero).

La expresión “lluvia temprana” se refiere a las lluvias que inician la temporada de lluvias, e igualmente, el ciclo agricultural, las del otoño.  Estas lluvias son vitales pues preparan la tierra, seca y dura después del cálido verano, para ser arada y sembrada.    La expresión “lluvia tardía” se refiere a las lluvias de la etapa final de la temporada de lluvias, las lluvias ligeras primaverales que mantienen con vida los cultivos para su posterior cosecha.  Son necesarias, pero no en cantidades excesivas como para dañar las plantas.

La NVI no usa las expresiones “lluvia temprana, lluvia tardía”, sino “la lluvia oportuna sobre su tierra, en otoño y en primavera.”  Similarmente, la versión Dios Habla Hoy usa la expresión “las lluvias de otoño y las de primavera.”

Veamos algunos elementos geográficos específicos del Génesis.

 

II.        ALGUNAS MENCIONES GEOGRAFICAS IMPORTANTES DEL GENESIS

Genesis es el “libro de los origenes” por excelencia.  Narra los origenes de la tierra, del hombre, de las naciones y de muchas cosas mas.  Entre estas, también podemos decir que Génesis es el libro de los orígenes de la geografia bíblica, pues dedica buena parte de su material para explicar cómo fue que diferentes lugares fueron poblados y nombrados.

Moisés, el escritor de Genesis, manejaba un conocimiento bastante profundo de la geografía del Medio Oriente de sus días.  En Génesis se mencionan lugares tan distintos como Canaan, Egipto, Ur, Caldea y Asiria.  Se da explicación de los origenes de los nombres de distintos lugares como Babel, Beerseba, Peniel, Sucot y Betel; y se nombran tribus y naciones en cantidad.  Por ejemplo, en el pacto de Jehová con Abrahám, Dios dice: “A tus descendientes daré esta tierra, desde el arroyo de Egipto hasta el gran río, el río Eufrates, la tierra de los queneos, quenezeos, cadmoneos, heteos, ferezeos, refaitas, amorreos, cananeos, gergeseos y jebuseos” (Gen. 15:18-21).    Una lectura de Génesis 14:1-7 también ilustrará cuán elocuente geógrafo e historiador era Moisés.

En el libro de Génesis se pueden apreciar dos grandes divisiones:  1) los comienzos de la historia humana (caps. 1-11); y 2) los comienzos del pueblo hebreo (caps. 12-50).   En ambas partes Moisés nos comparte mucha información geográfica.   En seguida destacaremos algunos puntos sobresalientes.

 

1.         Los comienzos de la historia humana (caps. 1-11)

Esta división comienza con la narración de la creación del mundo y del hombre y de la caída de este (caps. 1-3).  Gen. 2:10-14 describe los ríos que bordeaban el Huerto del Eden, el Eufrates, el Tigris, el Pison y el Guijon, estos dos últimos siendo hasta hoy desconocidos.  Aparentemente la geografia de entonces de ese lugar era bastante diferente a la de hoy.

Otro detalle “geográfico” que hay en los primeros capítulos es que en Gen. 4:16 se nos dice que Cain habitó en la tierra de Nod “al oriente de Eden”.   “Nod” significa “vagabundear” y probablemente no se refiere a un lugar especifico sino a su condición de nomada y fugitivo.

Después de la descripción del diluvio (caps. 6-9), Moisés entra en bastante detalle geográfico al describir las naciones que procedieron de los hijos de Noé.   Con la ayuda del Diccionario Bíblico reconocemos el origen de las siguientes ciudades y naciones:

De la línea de Jafet: Gomer (del Caucaso y Capadocia), Magog  (de la region del Mar Negro), Javan  (Grecia), Tubal (Asia Menor), Mesac (Armenia) y Tiras (los etruscos); de Javan descienden Elisa, Tarsis (Cartago o Tartesso), Quitim (Chipre), y Rodanim. “A partir de estos fueron pobladas las costas de las naciones”  (Gen. 10:5).

De la línea de Cam: Cus (pueblos de Arabia como Uruk, Babilonia, y de la costa africana, Etiopia, Abisinia), Mizraim (Egipto), Fut (entre Etiopia y Egipto)  y Canaan (Palestina y sus muchos pueblos) (Gen. 10:6).

De la línea de Sem: Elam (Persia), Asur (los asirios), Arfaxad (los hebreos), Lud (Lidia) y Aram (los arameos) (Gen. 10:22).

Edersheim resume todo esto diciendo: “Se puede decir en terminos generales, que Asia fue dada a Sem, Africa a Cam y Europa a Jafet.”[1]

(Nota al Editor.  Existe un mapa muy util de esta Tabla de las Naciones en la Full Life Study Bible NVI (inglés) en la parte correspondiente a Genesis 10.   Podría ser una ilustración util.)

 

2.         Los comienzos del pueblo hebreo (caps. 12-50).

            El material de esta segunda division se puede subdividir en cuatro partes: sobre Abraham (11:27-25:18); sobre Isaac (25:19-28:9); sobre Jacob (28:10-37:2); y sobre Jose (37:3-50:26).  Es interesante observar que esta segunda parte, el grueso del libro, destaca eventos en lugares conocidos por Moisés, especialmente la travesía de José en Egipto.

 

Sobre Abraham (11:27-25:18)

            La historia comienza en Ur de los caldeos (11: 27) de donde salieron Abram y los suyos hacia Canáan.  Esta ciudad, cuyas ruinas hoy se hallan a unos 257 km. de la cabecera del Golfo Pérsico, a 354 km al sudeste de Bagdad, y 16 km. al oeste del curso actual del Río Eufrates, ocupa un sitio único en la historia humana.  Fue la antigua capital del Sumeria, cuna de la escritura alfabética.   Los sumerios fueron dominados por los Akkadios, un pueblo semita proveniete del norte, entre los años 2230-2120a.C., pero recuperaron su autogobierno durante la Tercera Dinastía de Ur (c. 2113-1991a.C.), bajo el destacado liderazgo de Ur-Nammu.  Un zigurat inmenso fue construido en Ur en esos tiempos, los días de Taré, padre de Abram.

La ruta de Abram y su familia desde Ur hasta Harán y luego hasta Canáan abarca la escena geográfica principal del desarrollo de la cultura humana en los tiempos antiguos, la Creciente Luna Fértil.  Esta zona entre los ríos Eufrates y Tigris en los tiempos de Abram era dominada por la ciudad de Mari, capital de los amorreos (Gen. 10:15).  Las excavaciones en Mari han revelado una colección de mas de veinte mil tabletas con crónicas y correspondencia de la época.  Era una cultura muy dada a la idolatría, la astrología y la divinación.

Durante la era de los patriarcas, otra gran ciudad de Mesopotamia, Babilonia, vino a ser gobernada por un rey que ejercería una influencia notable por el medio oriente, Hammurabi (1792-1750aC).  El famoso Código de Hammurabi refleja los principios de justicia predominantes de la época, muchas expresadas también en la Ley de Moisés.  Por ejemplo, ambos sistemas condenaban al adulterio con la pena máxima.  Pero también se aprecian importantes diferencias.  El Código de Hammurabi daba menor valor a la vida humana que la legislación mosáica.

Al entrar Abram en Canáan habitó primeramente en Siquem y en Betél, para luego establecerse hacia el Neguev, específicamente en Hebrón (Gen. 13:18).  La narración de la separación entre Abram y Lot (Gen.13) ilustra la diferencia entre la fértil estepa de la llanura del Jordán y el desierto del Negev.  La estepa escogida por Lot “toda ella era de riego, como el huerto de Jehová.”

 

Sobre Isaac (25:19-28:9)

Génesis 26 nos relata que debido a una hambruna, Isaac mudó su familia de Hebrón hasta Gerar, hacia el sur y el poniente de Hebrón, cerca de Gaza y el Mar Mediterráneo.  Este fue el mismo lugar donde Abraham había ido después de la destrucción de Sodoma y Gomorra (Gen. 20:1).  Allí Isaac estableció la comunidad de Beerseba (26:33) donde permaneció muchos años.

 

Sobre Jacob (28:10-37:2)

En la narración del conflicto entre Jacob y Esaú, se revela el origen del nombre de Betél, el lugar donde Jacob, en su abandono de Beerseba huida a Harán tuvo un encuentro con Dios en que se le renovó el pacto patriarcal.

 

Sobre José (37:3-50:26)

La narración de la vida de José ocupa el mayor espacio de las narraciones del Génesis y describe varios aspectos de la cultura y geografía egipcia.

La caravana que condujo José hasta Egipto como esclavo consistía de ismaelitas madianitas quienes a camello cargaban “aromas, bálsamo y mirra”, productos de Arabia, hacia Egipto (Gen. 37:25).

Los sueños interpretados por José también contienen elementos comunes de la vida diaria en Egipto: la vid y los sarmientos, el río, las vacas, las espigas, años de abundancai y años de sequía.   La tierra que llegaron a ocupar los hebreos en Egipto, la tierra de Gosén es una zona fértila donde se practica la ganadería.  En su obra Old Testament Times el Dr. Harrison comenta que se ha encontrado una inscripción egipcia del siglo XIV aC que habla sobre las condiciones en que los guardias fronterizos debían dar a los pueblos bajo control egipcio entrada a Gosén durante tiempos de hambruna.

 

Conclusión

Estos pocos ejemplos nos sirven para reconocer que el libro de Génesis, en contraste con las antiguas obras mitológicas del Medio Oriente, es una obra sólidamente fundada en un contexto geográfico identificable, y que Moisés escribió con conocimiento y precisión sobre los eventos que sucedieron allí.   Ahora solo falta que nosotros procuremos ir aprendiendo más y más sobre la geografía bíblica para así entender mejor el mensaje de Génesis y de todos los libros de las Sagradas Escrituras.

 

Bibliografía

Wood. D.R.W, Editor, Nuevo Atlas Bíblico. Leicester, Inglaterra: Inter-Varsity Press, 1986.

Pfeiffer, Charles, Editor, Diccionario Bíblico Arquelógico. Grand Rapids: Editorial Mundo Hispano, 1982.

Harrison, R.K. Old Testament Times.  Grand Rapids:  Eerdmans, 1970.

 


                [1] Para una descripción detallada de las naciones descendientes de Noé véase Pfeiffer, Charles, Baker’s Bible Atlas.  Grand Rapids: Baker Book House, 1961.

 

Jaime Mazurek B.


 
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1 Comentario  comments 

Una respuesta

  1. Finalmente, debemos de tener presente que en el deporte
    el reposo forma una parte del adiestramiento.

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