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	<title>Conozca &#187; 1979.3 &#8211; &lt;a href=&quot;PDF/1979.3.pdf&quot; target=&quot;new&quot;&gt;Descargar en PDF&lt;/a&gt;</title>
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	<description>Revista Cristiana</description>
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		<title>Escuela Dominical: Más allá de la sala de clases</title>
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		<pubDate>Thu, 06 Sep 2012 22:03:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Evaristo Ward </dc:creator>
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		<description><![CDATA[Por Evaristo Ward &#160; Un periodista le preguntó cierta vez a un famoso ladrón, por qué seguía robando bancos. El interrogado contestó con mucha lógica: “porque allí está el dinero.” ¿Será nuestra reacción a la necesidad del hombre tan lógica como la del ladrón? ¿Seguimos el ejemplo sentado por nuestro Señor Jesucristo, de ir allí</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=730">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Evaristo Ward</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Un periodista le preguntó cierta vez a un famoso ladrón, por qué seguía robando bancos. El interrogado contestó con mucha lógica: “porque allí está el dinero.”</p>
<p>¿Será nuestra reacción a la necesidad del hombre tan lógica como la del ladrón? ¿Seguimos el ejemplo sentado por nuestro Señor Jesucristo, de ir allí donde están los pecadores? El Señor estaba entre aquellos que le necesitaban más: los pecadores.</p>
<p>Pertenecían a la clase que no conocía el perdón, que no había sido lavada con la sangre regeneradora; la clase despreciada y desechada por la sociedad.</p>
<p>Debemos adoptar la misma actitud del Señor Jesucristo cuando consideramos el ministerio de la escuela dominical. Si los residentes de nuestro pueblo no vienen a la escuela dominical, entonces&#8230; vayamos a ellos. Esta actitud podría definirse bien en las palabras de Mahoma: ..Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma va a la montaña&#8230;</p>
<p>Nuestro llamado va más allá de la sala de clase. Muchas iglesias están cumpliendo ya dicho llamado, extendiendo su ministerio hasta los hogares e instituciones, experimentando a la vez la profunda bendición del Señor que premia tal labor.</p>
<p>Incluidos en este amplio ministerio de extensión están los ancianos, los enfermos (tanto en los hospitales como en la casa), los presos, los que viven en asilos de huérfanos, y los que trabajan los domingos (como por ejemplo: la policía, los bomberos, los serenos, las enfermeras, los empleados de teléfonos, y otros). Además, tenemos las plazas o parques donde la gente, especialmente los niños, se congregan, presentándonos un gran reto. Varias iglesias ya tienen campos blancos en zonas estratégicas, lo cual coincide con el mandato de Jesús que dijo: “vayan, pues, a las gentes de todas las naciones&#8230; y enséñenles a obedecer todo lo que yo les he mandado&#8230;” (Mateo 28: 19,20 V.P.)</p>
<p>No existe una oportunidad mejor que la que se nos presenta hoy mismo para comenzar una nueva escuela en un Campo blanco. El filósofo y poeta Rafael Waldo Emerson dijo: “Hoy, como siempre, nos ofrece la mejor oportunidad, si sabemos qué hacer con ella.”</p>
<p>La oportunidad es suya. Hay millares de personas que no han sido alcanzadas con el mensaje evangélico, y es nuestro deber ‑sí, el de todos nosotros –comunicarles el evangelio empleando todos los medios que podamos. Que el nuevo campo blanco, o cualquier otro esfuerzo que usted comienza, tenga una tremenda influencia en el destino eterno de muchos latinoamericanos.</p>
<p align="right">–Por Evaristo Ward -</p>
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				<span class="spnAutor">Evaristo Ward </span>
				<p></p>
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		<title>Homenaje a nuestro fallecido coordinador</title>
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		<pubDate>Thu, 06 Sep 2012 22:00:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Editor</dc:creator>
				<category><![CDATA[1979.3]]></category>

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		<description><![CDATA[“Dios siempre empieza su programa, no con una organización sino con un hombre.” Verne Warner lo dijo y lo creía firmemente. Lo enseñaba y tomaba decisiones con este principio en mente. Nuestro hermano ha caído en batalla, pero sus enseñanzas siguen en pie. Sus consejos nos han servido a incontables obreros. Su influencia en el</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=728">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>“Dios siempre empieza su programa, no con una organización sino con un hombre.” Verne Warner lo dijo y lo creía firmemente. Lo enseñaba y tomaba decisiones con este principio en mente. Nuestro hermano ha caído en batalla, pero sus enseñanzas siguen en pie. Sus consejos nos han servido a incontables obreros. Su influencia en el Reino de Dios no se podrá medir.</p>
<p>Sirvió junto con su esposa, Doña Juanita, en la República Dominicana donde tomó parte activa en la formación de la iglesia nacional, en forjar líderes y obreros, especialmente en el Instituto bíblico. En la providencia de Dios empezó a ministrar en otros países de vez en cuando donde enseño la Palabra a la vez que compartió con muchos sus conceptos tan prácticos sobre la administración de la obra de Dios.</p>
<p>Su sabiduría y experiencia se hicieron respetar durante seis semanas de deliberaciones y diálogo que llevó a cabo la Comisión de Estudio sobre Institutos bíblicos de la América Latina (CEIBAL) en el año 1960. Los que trabajamos en esa comisión podemos testificar de la inspiración y ayuda que prestó el hermano Verne. Siempre se inclinaba hacia lo práctico y lo flexible, hacia las ideas que pudieran trasladarse efectivamente a la vida diaria, lo que pudiera alcanzar a mayores números. Aconsejaba evitar metas inalcanzables, estructuras tan complicadas que resultaran difíciles de efectuar ante los rigores de circunstancias imprevistas, pero a la vez creía que había que mantener la fe en quien hace lo imposible.</p>
<p>De las recomendaciones de dicha comisión nació el Programa de Educación Cristiana y El Plan Básico. El hermano Warner había pasado a ser director del Instituto bíblico Río de la Plata en Buenos Aires. Ayudó a dar más vida a la educación cristiana en la Argentina lo mismo que en el Cono Sur y una vez más su genio para organizar, coordinar y proporcionar entusiasmo brilló.</p>
<p>En el año 1967 este siervo de Dios aceptó el nombramiento de coordinador del Programa de Educación Cristiana, puesto que en aquel entonces incluía además la dirección del naciente Instituto de Superación Ministerial (ISUM). Desde entonces trabajó en mil maneras para ofrecer a los países de la América Latina y las Antillas un servicio que constantemente crece en escala e importancia. Su intensidad, sin que llegara a ser una austeridad, nos ha inspirado.</p>
<p>Múltiples alumnos y colegas quedamos atolondrados ante la noticia de su fallecimiento. Recordaremos como amaba a Dios y su obra. Tendremos presente sus buenos consejos. Jamás desearíamos se hubiera prolongado su jornada en este valle de lágrimas, porque mejor es estar con el Señor, pero sí lamentaremos el no poder consultar con él acerca de nuestras aspiraciones y frustraciones ni compartir ratos de alegría fraternal.</p>
<p>Gracias, Hermano Verne, por todo lo que sacrificaste a favor de Dios y su obra. Gracias por tu inspiración, tus consejos. Nos veremos pronto, querido compañero.</p>
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				<span class="spnAutor">Editor</span>
				<p></p>
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		<title>Estudio bíblico</title>
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		<pubDate>Thu, 06 Sep 2012 21:57:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Editor</dc:creator>
				<category><![CDATA[1979.3]]></category>

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		<description><![CDATA[El estudio bíblico puede ser algo estimulante para el creyente. Pero con muchísima frecuencia, emprendemos el estudio de la Biblia con una actitud de aburrimiento, como si se nos obligara a hacerlo. Hay quienes nunca han experimentado el gozo y el estímulo que Dios quiere que disfruten sus hijos, mientras leen la revelación de su</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=725">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El estudio bíblico puede ser algo estimulante para el creyente. Pero con muchísima frecuencia, emprendemos el estudio de la Biblia con una actitud de aburrimiento, como si se nos obligara a hacerlo. Hay quienes nunca han experimentado el gozo y el estímulo que Dios quiere que disfruten sus hijos, mientras leen la revelación de su amor por ellos. ¡Qué triste es todo esto!</p>
<p>Todo creyente necesita estudiar la Palabra de Dios a fin de conocer a Jesús. El tema central, tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo, es el Señor Jesucristo y su maravilloso plan de la redención. El propósito que Dios tiene para la vida del creyente le será revelado al individuo que estudia con diligencia las Sagradas Escrituras. Aquel que estudia la Palabra de Dios en forma sistemática, recibirá respuestas a sus interrogantes y desarrollará métodos para resolver problemas. A medida que la mente es iluminada por el Espíritu Santo, las verdades se convierten en una realidad en el corazón, y podrán pasar a ser parte integral de la vida del creyente.</p>
<p>El estudio consecuente de la Biblia no es solamente estimulante, sino vitalmente esencial para todo creyente que procura mantener una comunión íntima, constante con su Salvador.</p>
<p>El abocarnos al estudio de la Biblia con una actitud positiva –una actitud de expectación y anticipación –creará el ambiente, proporcionará un suelo inmejorable en el cual la Palabra de Dios hará raíces y producirá fructíferos resultados en la vida del creyente.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Editor</span>
				<p></p>
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		<title>Dándole vida a la enseñanza bíblica</title>
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		<pubDate>Thu, 06 Sep 2012 21:55:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Walter L. DeMoss </dc:creator>
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		<description><![CDATA[Por Walter L. DeMoss &#160; Creemos que Moisés vivió realmente. También decimos que Abraham existió y era una persona de carne y hueso. Pero, ¿cuán reales son ellos para nosotros? Demasiado a menudo caemos en un método de enseñanza tradicional. Enseñamos los hechos normales contenidos en la Escritura, pero nos olvidamos del aspecto personal. Por</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=723">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Walter L. DeMoss</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Creemos que Moisés vivió realmente. También decimos que Abraham existió y era una persona de carne y hueso. Pero, ¿cuán reales son ellos para nosotros?</p>
<p>Demasiado a menudo caemos en un método de enseñanza tradicional. Enseñamos los hechos normales contenidos en la Escritura, pero nos olvidamos del aspecto personal. Por ejemplo, sabemos que José fue vendido como esclavo, primero a los mercaderes y luego a Potifar en Egipto. Pero detengámonos un momento. Le voy a pedir que se ponga en el lugar de José. ¿Ha tratado alguna vez de entender la agonía que sufrió José?</p>
<p>José era el que le seguía al hijo menor de la familia. Su padre lo amaba más que a los demás hijos porque era el primogénito de Raquel. Año tras año, sus hermanos se sentían más resentidos por el favoritismo que el padre demostraba por José. Los hermanos tenían que ir al campo y cuidar a las ovejas mientras que José se quedaba en la casa.</p>
<p>Luego sucede algo inesperado. José anuncia un sueño que obviamente significaba que el resto de la familia un día le rendiría homenaje. Imagínese la conversación que habrá tenido lugar:</p>
<p>-¿Te has fijado lo que ha dicho el “inteligente” de nuestro hermano? ¿Quién se cree que es?</p>
<p>–Sí, papá lo quiere a él más que a nosotros. Siempre ha sido así. Pero este sueño es demasiado&#8230;</p>
<p>–Mejor es que se cuide. Si alguna vez lo encuentro sólo, lejos de la tienda, se va a arrepentir de ese sueño.</p>
<p>La tirantez de las relaciones llega al límite. ¿Y qué sucede? José tiene otro sueño y lo revela. Los hermanos se enfurecen. Ahora los celos se han convertido en ardiente odio. José se da cuenta del peligro que corre cuando su padre lo envía a ver cómo están sus hermanos.</p>
<p>Imagínese a José cuando se está acercando a Dotan, visible desde lejos. Sus hermanos lo pueden ver a la distancia y reconocen su túnica de colores. Allí está la oportunidad que ellos esperaban. Y José llega y trata de mostrarse amigable.</p>
<p>–¿Cómo están? –les pregunta.</p>
<p>SILENCIO.</p>
<p>–¿Cómo marcha todo?</p>
<p>SILENCIO.</p>
<p>–Papá me dijo que viniera y viera cómo les va con las ovejas.</p>
<p>José se da cuenta del silencio.</p>
<p>Y la curiosidad de José se convierte en temor cuando sus hermanos se le aproximan. Le quitan la túnica y lo arrojan dentro de un profundo pozo. El joven sabe bien por qué le hacen esto. Aun en medio de su fe, tiembla cuando oye las risas y palabras burlonas de sus hermanos. Piensa en el dolor que experimentará su padre si él muere.</p>
<p>Dejemos a José aquí. Él nos proporciona un ejemplo de la manera en que podemos ponernos en el lugar de algún personaje bíblico, y vivir su vida junto a él. Podemos identificarnos en su temor, en su risa y en su llanto. Nos damos cuenta que en realidad tenía problemas muy similares a los nuestros. Sin embargo, la fe fue la que lo sustentó. Y la fe puede ser también la que nos sustente a nosotros.</p>
<p>En mi ministerio de enseñanza he descubierto algunas cosas que creo que vale la pena compartir.</p>
<p>1. Primero, debemos damos cuenta que en las narraciones bíblicas no se nos dan todos los detalles. Han sucedido más cosas de las que se nos proporcionan. Y esos acontecimientos iban acompañados por gestos, expresiones, movimientos y diferentes tonos de voz.</p>
<p>Me parece que hay tres niveles en los cuales podemos enseñar la Biblia. En un nivel, podemos leer el relato y explicarlo palabra por palabra. De esta forma, los alumnos aprenderán y tal vez pasarán sus exámenes. Pero las clases se convertirán en aburridas después de un tiempo.</p>
<p>En un nivel de enseñanza un poco más alto, podemos interpretar la lección bíblica pasándola o traduciéndola al idioma local actual. Cuando usamos el idioma corriente y las ilustraciones, aumenta el nivel de comunicación y comprensión. Si decimos: “La gente estaba enfurruñada con Moisés,” no estaremos expresando la idea en las mismas palabras de la Versión Reina-Valera, pero ciertamente que comunicaremos el pensamiento en el lenguaje actual.</p>
<p>Pero hay otra manera de hacer que una clase sea interesante. A esto yo lo llamo “el tercer nivel de la enseñanza. “ En este nivel, el maestro usa un sentido de imaginación sensato y moderado, para incorporar detalles a la narración que no están explícitamente explicados en la Biblia. El maestro se convierte en el personaje de la historia.</p>
<p>Él representa o actúa lo que enseña verbalmente. ¿Está el personaje de la historia embriagado? El maestro camina como alguien que está borracho, imita su manera de hablar, y tal vez pretende caerse sobre un escritorio. ¿Es el personaje un fariseo? El maestro se pasea con mucho orgullo, evitando a sus alumnos “pecadores,” y con mucha ostentación da limosna a un mendigo.</p>
<p>En la región en que yo vivo del África, se le dan las gracias a una persona inclinándose y golpeando las manos mientras se dice la palabra “gracias” ¿Algún personaje en nuestra lección le está dando las gracias a alguien? El maestro expresa las gracias de la manera que se acostumbra en su localidad. ¿Está enojado el personaje? El rostro del maestro debe demostrar enojo.</p>
<p>De esta forma, nuestros alumnos sienten que están participando en los acontecimientos. Sacuden la cabeza cuando ven demostrado el orgullo del fariseo o la obstinación del faraón. Se enojan con Amán, y casi lloran cuando escuchan de la matanza de los niños en Belén.</p>
<p>2. Lo segundo que he aprendido en mi enseñanza, se deriva de lo primero.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Una vez que el alumno ha “experimentado” parte de la vida de los personajes bíblicos, debe aplicar lo que ha aprendido de la vida de ellos a su propia vida. Si las Escrituras se presentan en forma concreta, le será más fácil aplicar esas enseñanzas.</p>
<p>Recientemente, estuvimos involucrados en un programa de distribución de alimentos. En cierto sentido, nuestra multitud se parecía a las multitudes que constantemente seguían al Señor Jesús. Hemos visto que Jesús nunca se enojó con las multitudes. Pero los discípulos se molestaban y trataban de alejarlas. En nuestro caso, como la gente había aprendido por “haber vivido” con Jesús, estaba equipada para aplicar las enseñanzas del Señor a la situación.</p>
<p>3. Para adquirir este sentido de realidad al estudiar la Biblia, debemos emprender el estudio de las Escrituras en pequeñas secciones. Nunca engulliríamos una comida exquisita en enormes bocados. En forma similar, es preciso que tomemos pequeñas partes de las Escrituras, las saboreemos una por una, y nos detengamos en ellas en forma detallada. Hacemos lo mismo cuando “damos de comer” la Biblia a nuestros alumnos.</p>
<p>4. Finalmente, es posible que algunos maestros necesiten vencer el miedo de que al usar su imaginación en esta manera constructiva, de alguna forma estén “agregando” a la Biblia. Hay una gran diferencia entre el agregar deliberadamente a la Biblia ideas nuevas y extrañas, y simplemente darles vida a las narrativas para que podamos vivir con los personajes y aprender más de sus experiencias.</p>
<p>¿Estamos agregándole a las Escrituras si hablamos en cuanto a los sentimientos de José y María mientras estaban en el establo la noche que iba a nacer Jesús? ¿Le agregamos a la Biblia si describimos los sufrimientos de Cristo por nuestro pecado?</p>
<p>La enseñanza puede convertirse en algo sumamente interesante cuando lo que enseña cobra vida, cuando los personajes son seres humanos con los mismos sentimientos y debilidades nuestros. Hagamos que nuestra enseñanza sobre este sentido de realidad, y nuestros alumnos aprenderán a caminar con la confianza de David y hablar de su Señor con la intrepidez de Jeremías.</p>
<p align="right">–Por Walter L. DeMoss</p>
<p>COMENTARIOS:</p>
<p>Los tres niveles de enseñanza presentados por el señor DeMoss son muy interesantes, pero se puede agregar un cuarto nivel, el nivel en el cual los alumnos mismos participan, más bien que ser siempre simples espectadores del maestro. Si el maestro les presenta alguna lección usando estos métodos, muy pronto los alumnos aprenderán a actuar las narrativas ellos mismos, en grupos o en forma individual, ya explorarlas en discusión, en representación de papeles o pantomimas, y en formas apropiadas de expresión artística. No debemos mirar a este tipo de actividad como una pérdida de tiempo, sino como una parte importante de aplicar la Biblia y su mensaje a cada alumno hoy. Sería mejor que enseñáramos menos y enseñáramos bien para que los alumnos comprendan tanto en los niveles de conocimiento como de sentimientos, y que apliquen estas enseñanzas a la vida real, más bien que simplemente “completar un plan de enseñanza” o impartir un conocimiento altamente instructivo, la mayor parte del cual será muy pronto olvidado y tal vez nunca aplicado.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Walter L. DeMoss </span>
				<p></p>
				<br/>
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