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	<title>Conozca &#187; 1994.4</title>
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	<description>Revista Cristiana</description>
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		<title>Asesoría matrimonial</title>
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		<pubDate>Fri, 19 Sep 2014 22:12:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Casto Meza L.</dc:creator>
				<category><![CDATA[1994.4]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Casto Meza L. &#160; &#160; &#160; Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican. &#160; LA PROCLAMACIÓN DEL Año Internacional de la Familia en 1994, encara una paradoja: Propugna unir a la familia al mismo tiempo que se fomentan en nuestra sociedad los mecanismos para disolver el matrimonio con</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=2433">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Casto Meza L.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><em>Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican. </em></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>LA PROCLAMACIÓN DEL Año Internacional de la Familia en 1994, encara una paradoja: Propugna unir a la familia al mismo tiempo que se fomentan en nuestra sociedad los mecanismos para disolver el matrimonio con leyes que facilitan el proceso de divorcio, con regulación de la unión marital de hecho (unión libre), con centros que trabajan en regular la separación de cuerpos.</p>
<p>¡Qué vigencia cobra la verdad divina! “Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican”. Salmo 127:1.</p>
<p>El drama familiar de América Latina radica en la relación de pareja, de hombres y mujeres, a quienes como pastores, asesores, consejeros o líderes evangelizamos y orientamos en nuestras congregaciones.</p>
<p>Al margen de nuestro entorno evangélico las separaciones y los divorcios suceden con frecuencia inusitada, dejando una secuela de frustración entre la pareja y de abandono e inseguridad entre los menores. Estas situaciones irregulares en las que crece el hijo constituyen el verdadero caldo de cultivo para toda la gama de miseria, criminalidad, y violencia sin límites que vemos a diario.</p>
<p>Sin pretensión de ser especialista en consejería matrimonial, sugiero la siguiente técnica de asesoría, después de haber trabajado en un Centro de Conciliación para Matrimonios en Santa fe de Bogota, Colombia.</p>
<p>El trabajo consistió en escuchar relatos dramáticos, percibir odios recónditos, descubrir frustraciones desgarradoras. También hubo oportunidad de experimentar gozo, alegría, y satisfacción por las reconciliaciones.</p>
<p>Ofrezco esta elemental técnica, susceptible de corregirse y enriquecerse con el conocimiento y la experiencia de cada uno.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>1. Escuchar por separado a cada uno de los integrantes de la pareja, siempre en fechas próximas o cercanas.</em></p>
<p>Vale aclarar que más de 60% de los que acuden a la asesoría no son casados. Esto constituye una situación compleja en la sociedad latinoamericana.</p>
<p>El proceso de escuchar requiere:</p>
<p>1.1              Disponibilidad de tiempo para atender pacientemente. La prisa y la ansiedad del asesor crean nerviosismo en el asesorado.</p>
<p>1.2              Sensibilidad al drama familiar. La indiferencia y la falta de identificación con el dolor ajeno conduce a manejar estereotipos y deshumaniza al asesorado.</p>
<p>1.3              Sabiduría y prudencia para formular las preguntas sin herir susceptibilidades. Las preguntas directas violentan la intimidad y privacidad a que todos tenemos derecho.</p>
<p>1.4              Recepción adecuada de los datos para la comprensión general del problema. Concentrarse excesivamente en algunos detalles impide una visión panorámica de la crisis.</p>
<p>1.5              Manejo preciso de los detalles para evitar que las descripciones generales encubran la causa real de la crisis.</p>
<p>1.6              Objetividad para no parcializarse con ninguno de los integrantes de la pareja. Existe el riesgo de concederle importancia extrema a las lágrimas femeninas o a inclinarse por la versión masculina debido a nuestra idiosincrasia machista. Además, una actitud objetiva impide que el asesor ataque a las personas en lugar de atacar al problema.</p>
<p>1.7              Respeto a la dignidad humana. Aun cuando a primera vista parezca que el entrevistado es el causante o responsable directo del problema, hay que evitar lanzar juicios de valor. Aquí la mentalidad apresurada de censurar al culpable debe ceder terreno al manejo prudente y reflexivo de la situación. No es el momento de emitir valoraciones de bueno o malo respecto a la conducta desplegada.</p>
<p>1.8              Criterio ético para evitar satisfacer curiosidades personales en lugar de buscar la solución del problema. Necesitamos únicamente conocer el problema y sus detalles que nos conduzcan a descubrir la solución del conflicto.</p>
<p>1.9              Seguridad para dirigir la entrevista cuando el asesorado pretende actuar con altivez o con displicencia. Afortunadamente son pocos pero existen quienes creen ser superiores al asesor y que a ellos nadie les puede averiguar absolutamente nada.</p>
<p>1.10          Serenidad para evitar manifestaciones de asombro frente a relatos inusuales que pueden consistir en confesiones delicadas o inclusive delictuosas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>2. Realizar una valoración pormenorizada de los hechos. </em></p>
<p>Conviene resumir y elaborar una relación de los conflictos que ambos manifestaron. Por ejemplo: él pudo decir que golpeó a la esposa y ella pudo decir que el esposo la golpeó. Luego, son dificultades conocidas y expresadas por ambos, a las que debe buscársele solución en la entrevista conjunta.</p>
<p>Conviene tratar también las dificultades que solamente uno de ellos expreso pero que el otro desconoce. Extraño, pero sucede con relativa frecuencia. Por ejemplo: que el caballero manifieste tener tendencias homosexuales, por cuya razón descuidó su relación conyugal, dificultad que la esposa desconoce. A menos que el problema sea del dominio público, hay que esperar un tiempo prudente antes de debatirlo en la entrevista conjunta.</p>
<p>He sabido de un caballero que solicitó hablar con un pastor por fuera del horario normal. Se presentó por la noche. Contó que nació de padres evangélicos. De niño fue fiel asistente a la escuela dominical y participaba en todas las actividades de la iglesia. Durante sus estudios se mantuvo activo en la iglesia. Se unió en matrimonio con una señorita de la misma congregación.</p>
<p>Comenzó a sufrir una creciente crisis matrimonial. Su cónyuge admiraba su dedicación a la obra de la iglesia, sufría con el trato de indiferencia de la vida de pareja. Empezó a sentir celos creyendo que otra mujer inquietaba a su esposo. La crisis aumentó hasta que intempestivamente el hombre abandonó la iglesia sin darle explicaciones a su esposa.</p>
<p>Unos días después lo pusieron en disciplina porque unos creyentes lo encontraron embriagado. Los miembros del cuerpo oficial no consideraron necesario dialogar con él por el abandono abrupto de la congregación, como también por el estado de embriaguez en que fue encontrado. El tiempo de la disciplina fue indefinido. En consecuencia se quedó solo, sin que ninguno se interesara por él.</p>
<p>Solitario y lleno de frustraciones, fue a dialogar con un ministro del evangelio. El joven con dolor y lagrimas relató que la causa de sus crisis no radicaba en su relación matrimonial, ni en la práctica de su fe. Se debía más bien a una agobiante tendencia homosexual que jamás se había traducido en actos debido a la constante censura moral de su propia conciencia cristiana.</p>
<p>Contó que sufría constantemente porque los suyos desconocían sus inclinaciones. Enfrentaba la paradoja de tener la certidumbre que esa inclinación es la más abominable de acuerdo con la Biblia, y sin embargo era una constante atracción para él.</p>
<p>Pese a lo descarnado del relato, el asesor le hizo varias preguntas que ayudaron al joven a darse cuenta de que su fe en Cristo era inalterable. También pudo ver a través de otras preguntas que deseaba conservar su matrimonio sin herir la susceptibilidad de su esposa.</p>
<p>Tengo entendido que el pastor en quien depositó confianza el atribulado sigue dialogando de vez en cuando con el hombre para averiguar en cuanto al progreso, para animarlo, y para orar con él.</p>
<p>En esta etapa de hacer la valoración pormenorizada de los hechos, deben estructurarse posibles alternativas de solución al conflicto. Para esto contribuirá el conocimiento del problema sumado a la experiencia del asesor.</p>
<p>Es imprescindible llegar a la etapa siguiente con alternativas precisas y reflexionadas para orientar a la pareja.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>3. Entrevista a la pareja conjuntamente. </em></p>
<p>Para el adecuado desarrollo de la asesoría y para el logro de la reconciliación, es preciso orientar sobre las reglas que gobernarán el diálogo. Por ejemplo, que uno escuche sin interrumpir mientras el otro habla y viceversa. Si se descuida este aspecto, la medicina puede resultar peor que la enfermedad. Es decir, que en lugar de resolver el conflicto puede acrecentarse la crisis.</p>
<p>En el caso del joven mencionado arriba, llegó el momento en que se veía la necesidad de que éste le contara a su esposa el problema. Los dos sostuvieron una plática con el pastor quien tuvo que hacer varias preguntas a ella a ver si estaba dispuesta a hacer el esfuerzo necesario para comenzar a cerrar las heridas y para servir de apoyo a su marido.</p>
<p>En el desarrollo de la asesoría es recomendable proceder así:</p>
<p>3.1              Dar oportunidad a que cada uno exprese libremente su criterio respecto al conflicto.</p>
<p>3.2              Preguntar por lo que faltó aclarar, ampliar o confrontar siempre que la prudencia lo recomiende, excepto aquello que pertenece al dominio privado.</p>
<p>3.3              Pedir que cada uno proponga una posible solución al conflicto. Algunas propuestas coincidirán con las del asesor, en cuyo caso existe la probabilidad de un avance en el arreglo o la reconciliación.</p>
<p>3.4              Proponer, no imponer, las alternativas de solución a juicio del asesor. Uno debe explicar a la pareja sobre las ventajas morales, familiares, económicas, y espirituales de la solución propuesta. Además, hay que orientarla sobre cómo se practicará y cuáles serán los posibles resultados de la propuesta.</p>
<p>3.5              Concederles la oportunidad para que pregunten, objeten, amplíen, o modifiquen la propuesta. La pareja debe gozar de plena libertad, incluso para rechazar la propuesta si la consideran inconveniente, sin que por ello se lesione la susceptibilidad del asesor.</p>
<p>Existe el riesgo que, después de todo este recorrido la pareja no quiera llegar a ningún acuerdo. Peor aun, pudiera ser que decidan separarse definitivamente. Cabe reiterar que sólo es un riesgo, pero latente y doloroso. Frente a esta reacción, el asesor susceptible o de poca experiencia puede considerarlo como un fracaso suyo. Pero no es cierto, puesto que las decisiones de la vida son responsabilidad exclusiva de cada persona o de cada pareja, pero jamás de un tercero.</p>
<p>El resultado ideal es la reconciliación de la pareja. La tarea del asesor continúa posterior a la reconciliación, reforzando lo pactado y sanando las heridas, como el trabajo del médico en el tratamiento postoperatorio.</p>
<p>Un caballero llegó al consultorio a comentarme que tenía crisis en el matrimonio. Estando ya casado por dieciocho años, tuvo un hijo por fuera del matrimonio. Enterada de la situación la esposa, quería romper el vínculo matrimonial. El drama creció cuando el caballero relató que la joven madre del hijo extramatrimonial acababa de fallecer en un accidente de tránsito. Dejó el bebé de un año y medio de edad. Y el caballero quería llevarlo al hogar matrimonial.</p>
<p>Enfrentamos el reto. Después de varias y largas sesiones de diálogo y de hacerle innumerables preguntas para ayudarlo a ver con objetividad su situación, y después de sesiones en pareja, se logró que la esposa lo perdonara. Consintió que el bebé fuera adoptado jurídicamente para constituirse en un hijo más del matrimonio.</p>
<p>La reconciliación consiste en pactar, convenir, acordar lo que deben decir y lo que deben hacer para superar la crisis con miras a optimizar las relaciones de pareja en el futuro. La verdad de Perogmllo cobra vigencia: a las palabras se las lleva el viento. Para que la máxima no se repita, es recomendable elaborar un acta en la que se consigne lo que las partes convinieron. Luego, entregar una copia a cada uno de los integrantes de la pareja y conservar una en el archivo del asesor como una historia clínica. Con base en ese acuerdo, se detectará en el futuro cuánto se avanzó, que se incumplió, y que requiere mejoría o cambio.</p>
<p>Que la gracia de Dios sobreabunde, para que en América Latina constituyamos familias sólidas como baluartes del reino de Dios.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Pastor de “Iglesia del Ministerio Cristiano” en Santa fe de Bogota, el peruano Casto Meza Luna escribe por primera vez para CONOZCA. Es casado con doña Beatriz Huertas y tienen un hijo, Samuel David.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Casto Meza L.</span>
				<p></p>
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		<title>Los rollos del Mar Muerto</title>
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		<pubDate>Fri, 19 Sep 2014 21:01:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>David Miranda S.</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Por David Miranda S. &#160; Los manuscritos descubiertos han reducido en 1.000 años o más la brecha que separa el tiempo en que fueron escritos originalmente los libros del Antiguo Testamento de las copias más antiguas que existen.   EL NOMBRE “Rollos del Mar Muerto” es la designación que popularmente se otorga a una colección</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=2427">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por David Miranda S.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Los manuscritos descubiertos han reducido en 1.000 años o más la brecha que separa el tiempo en que fueron escritos originalmente los libros del Antiguo Testamento de las copias más antiguas que existen.</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>EL NOMBRE “Rollos del Mar Muerto” es la designación que popularmente se otorga a una colección de manuscritos descubiertos entre 1947 y 1956 en las cercanías del Mar Muerto.</p>
<p>Todo comenzó cuando dos miembros de la tribu Taamireh pastoreaban un rebaño mixto de ovejas y cabras en la zona de Wadi Q Qumrán. De pronto se encontraron con unas jarras alargadas que contenían rollos de cuero en proceso de deterioro. Sin siquiera sospecharlo, los dos pastores daban comienzo, en palabras del eminente arqueólogo W. F. Albright, al “mayor descubrimiento de manuscritos de los tiempos modernos”.¹</p>
<p>El material descubierto se puede dividir en dos importantes grupos: los pergaminos que se encontraron en once cuevas en las vecindades de Qumrán y fragmentos hallados en otros sitios no tan distantes de Qumrán.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>1. Los manuscritos encontrados en cuevas de Qumrán.</strong></p>
<p>Los manuscritos encontrados en once cuevas en las vecindades de Qumrán, al noroeste del Mar Muerto, representan los restos de una biblioteca. Una comunidad judía tenía su centro en el lugar al parecer durante los dos siglos anteriores al año 70 d.C.</p>
<p>En las once cuevas se han encontrado fragmentos representativos de todos los libros del Antiguo Testamento, excepto Ester. Hay por lo menos diecisiete copias de Deuteronomio y alrededor de la misma cantidad de copias de Isaías como de los Salmos.</p>
<p>En los manuscritos bíblicos se han detectado tres clases de textos. Una clase está claramente relacionada con el texto masorético, relacionado con nuestra Biblia hebrea. Una segunda clase se encuentra estrechamente vinculada con el texto hebreo usado en la versión griega del Antiguo Testamento, la Septuaginta. La tercera clase ha sido comparada por los eruditos con el texto samaritano, el Pentateuco Samaritano.</p>
<p>También en las once cuevas se han hallado comentarios de los libros bíblicos, como por ejemplo el Comentario de Habacuc. Los comentarios son composiciones originales de la secta de Qumrán. Se puede ver en el hecho de que las Escrituras están distorsionadas para mostrar la persecución de la comunidad por los malos.</p>
<p>Entre los fragmentos descubiertos también hay literatura apócrifa, como por ejemplo Eclesiástico o Tobías. Están las seudoepígrafas. Un ejemplo sería los testamentos de los doce patriarcas.</p>
<p>Finalmente se han encontrado allí escritos sobre la vida religiosa de la comunidad. Ejemplos serían El manual de disciplina y los Himnos de acciones de gracias.</p>
<p>Todos estos documentos hallados en las once cuevas de Qumrán han sido fechados por los expertos. Se calcula que datan del año 250 a.C. hasta el 70 d.C.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>2. Fragmentos hallados en otros sitios. </strong></p>
<p>El segundo grupo de manuscritos se compone de fragmentos de rollos encontrados en el Wadi Muraba&#8217;at, ubicado a 19 kilómetros al suroeste de Qumrán. Estos hallazgos se hicieron entre fines de 1951 y comienzos de 1952. Los manuscritos encontrados son posteriores en fechas a los de Qumrán. Están asociados con la segunda revuelta judía contra Roma entre los años 132 y 135 d.C. Entre estos materiales hay manuscritos bíblicos, cartas y contratos del segundo siglo d.C. Los textos bíblicos del Muraba&#8217;at son enteramente del tipo masorético, lo que muestra que el texto hebreo del Antiguo Testamento estaba estandarizado aproximadamente para fines del Siglo primero d.C.</p>
<p>Se han encontrado también fragmentos de rollos en el Wadi Mird, ubicado seis kilómetros al suroeste de Qumrán. Estos manuscritos contienen materiales bíblicos escritos en griego y arameo que datan de los siglos quinto al octavo d.C. Acerca de los conocimientos relativos al Nuevo Testamento de estos manuscritos descubiertos en Wadi Mird, William S. Lasor señala que “añaden muy poco o nada a los vastos recursos de materiales ya en existencia para el estudio del Nuevo Testamento.”³</p>
<p>Es necesario mencionar que se encontraron a principios de 1952 dos rollos de cobre muy oxidados en una cueva identificada como 3Q. Fue fácil aceptar que eran parte de los productos de Qumrán. Sin embargo, ulteriores experimentos probaron lo contrario. Una teoría reciente dice que los rollos de cobre datan de fines del siglo primero d.C. Posiblemente describen la localidad del tesoro del templo que se había escondido antes que las legiones romanas destruyeran el templo.</p>
<p>¿Quiénes eran los sectarios de Qumrán ? Se ha identificado a esta secta con muchos grupos. Entre ellos figuran “los piadosos” (Hasidim), los fariseos, los zelotes y los ebionitas judeocristianos. La identificación que tiene más apoyo entre los estudiosos es la que dice que la comunidad de Qumrán era esenia. No se pueden desconocer las muchas similitudes que hay entre estos dos grupos. Las diferencias que surgen nos impiden estar totalmente seguros al respecto. Por ejemplo, los esenios eran totalmente célibes mientras que en Qumrán se han encontrado esqueletos de mujeres.</p>
<p>Lo que sí es posible afirmar con certeza, gracias a los propios manuscritos encontrados, es que la comunidad de Qumrán ponía gran énfasis en el estudio de la ley. Practicaba un culto sacramental, valoraban la santidad, la justicia y la misericordia. Se consideraban a sí mismos como el remanente del verdadero Israel y estaban en espera del establecimiento del reino de Dios sobre la tierra.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>3. El valor de los Rollos del Mar Muerto. </strong></p>
<p>¿Cuál es el valor de estos manuscritos? ¿En dónde radica lo revolucionario de este descubrimiento? La importancia de los rollos de Qumrán se puede entender en dos áreas principales de estudio: primero, en la crítica textual del Antiguo Testamento y segundo, en la historia que dan del desarrollo del judaísmo durante el período intertestamentario.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>3.1 Su valor en la crítica textual del Antiguo Testamento. </em></p>
<p>Antes de 1947 los manuscritos más antiguos que habían preservado hasta donde alcanzaba nuestro conocimiento se habían copiado hacia el fin del siglo noveno o principios del siglo décimo d.C. Pero cuando llegamos a saber de los manuscritos bíblicos en Qumrán, tratamos con un período anterior al año 70 d.C. En otras palabras, los manuscritos descubiertos han reducido en 1.000 años o más la brecha que separa el tiempo en que fueron escritos originalmente los libros del Antiguo Testamento de las copias más antiguas que existen. Por sobre todo ha sido probada la exactitud del texto masorético. Millar Burrows afirma que “aquí yace su principal importancia, apoyando la fidelidad de la tradición masorética.”<sup>4</sup></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>3.2 La información que proporcionan sobre el desarrollo del judaísmo del tiempo intertestamentario. </em></p>
<p>Estos rollos manifiestan su gran valor al permitir entender de mejor manera el desarrollo del judaísmo durante la época entre los dos testamentos. Enriquecen nuestro concepto del trasfondo del Nuevo Testamento. Por ejemplo, asuntos que en un tiempo fueron identificados como absolutamente helenísticos y colocados a fines del segundo siglo d.C. ahora pueden identificarse como elementos del judaísmo del primer siglo, tales como el gnosticismo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>3.3 Acceso a manuscritos arameos y hebreos. </em></p>
<p>Antes de los descubrimientos del Mar Muerto solo existían copias griegas de los libros deuterocanónicos, o sea, los apócrifos. Ahora los expertos tienen acceso a manuscritos arameos y hebreos de algunos de esos libros.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>3.4 Una ayuda en el estudio del hebreo. </em></p>
<p>Los descubrimientos de los textos bíblicos en Qumrán también han ayudado en el estudio de la lengua hebrea. Algunos manuscritos tienen la grafía paleohebrea, mientras que otros están escritos en el hebreo de grafía aramea o cuadrada.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>3.6 Paralelos entre las creencias de la comunidad de Qumrán y el Nuevo Testamento. </em></p>
<p>Muchos biblistas señalan ciertos paralelos de Qumrán con Juan el Bautista. Existe una relación en sus perspectivas escatológicas, su modo de exegetizar el Antiguo Testamento y en sus prácticas religiosas. Sin duda varias son las ideas teológicas neotestamentarias que se iluminan con la literatura de Qumrán. Pero también surgen diferencias notables. Es prudente estar siempre atento a no hacer falsos paralelos.</p>
<p>El valor de los rollos de Qumrán para los estudios bíblicos puede ser debidamente expresado en las palabras de R.K. Harrison: “ninguna obra que trate de la Biblia en general puede considerarse con seriedad si no toma en cuenta la significancia de los descubrimientos de Qumrán para su área especifica de estudio.” <sup>5</sup></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>NOTAS MARGINALES</p>
<p>1. Josh Mc Dowell. <em>Evidencia que exige un veredicto</em>. Miami: Editorial Vida, 1982, p.60.</p>
<p>2. R.K. Harrison. <em>Introducción al Antiguo Testamento</em>. Vol. 1. Michigan: T.E.L.L., 1990, pp.143-144.</p>
<p>3. William S. Lasor. <em>“Los rollos del mar muerto” en Diccionario Bíblico Arqueológico. </em>Charles F. Pfeiffer ed. El Paso: Editorial Mundo Hispano, 1982, p. 423.</p>
<p>4. Norman Geisler L. y William E. Nix. <em>A General Introduction to the Bible</em>. Chicago: Moody Press, 1968, p. 261.</p>
<p>5. Harrison, op.cit., p. 147.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">David Miranda S.</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>La crítica moderna de la Biblia</title>
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		<pubDate>Fri, 19 Sep 2014 20:45:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pablo Hoff</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Por Pablo Hoff &#160; &#160; El erudito conservador emplea la sana crítica de la Biblia para enriquecer su entendimiento de la Palabra, pero rechaza las especulaciones radicales de críticos racionalistas, las cuales pondrían en duda la inspiración de las Sagradas Escrituras. &#160; LA PALABRA “CRÍTICA” cuando se aplica a la literatura no se refiere a</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=2422">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Pablo Hoff</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><em>El erudito conservador emplea la sana crítica de la Biblia para enriquecer su entendimiento de la Palabra, pero rechaza las especulaciones radicales de críticos racionalistas, las cuales pondrían en duda la inspiración de las Sagradas Escrituras.</em></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>LA PALABRA “CRÍTICA” cuando se aplica a la literatura no se refiere a censura. Se define el rol del crítico así: “investigar en cuanto a la paternidad literaria, fecha, lugar, fuentes, etc. de cualquier obra antigua.</p>
<p>Tampoco es la crítica algo nuevo. Por el ingenio de dos eruditos italianos en 1440, el documento “Donación de Constantino”, que por tanto tiempo había servido para basarse en ciertas pretensiones de los papas, demostró ser espurio. Se había dado a entender que este documento fue escrito por el primer emperador romano que era cristiano, otorgando al obispo de Roma soberanía sobre los otros obispos de la Iglesia y sobre ciertos territorios italianos. Nicolás de Cusa y Lorenzo Valla emplearon evidencias lingüísticas e históricas para demostrar que el documento se refería a varios acontecimientos que habían sucedido siglos después de la muerte de Constantino.</p>
<p>Durante los siglos 18 y 19 en las universidades alemanas se aplicaron a la Biblia métodos de investigación y análisis de la crítica que los historiadores habían desarrollado para reconstruir el pasado. Trataron de descubrir la fecha de cada libro, su autor, su propósito, las características del estilo, el lenguaje y las palabras originales. Se preguntaron, ¿Cuáles son las fuentes originarias de los documentos bíblicos? ¿Son dignas de confianza? ¿Cuál es el significado y el fondo histórico de cada uno de ellos? Para muchos de los investigadores, la Biblia no era un libro inspirado sino un libro más como cualquier otro.</p>
<p>La crítica bíblica puede arrojar mucha luz sobre las Escrituras si se aplica con reverencia y erudición. Los Padres de la Iglesia, los reformadores, y eruditos evangélicos conservadores han realizado tales estudios con gran beneficio. Los teólogos los consideran una ayuda indispensable para interpretar la Biblia. Sin embargo, los críticos liberales, bajo la influencia del racionalismo moderno, han llegado a conclusiones que son capaces de destruir toda confianza en la inspiración de la Biblia si pudieran demostrarse. Con esto, sería imposible creer en Cristo como Salvador.</p>
<p>Las seis disciplinas principales de la crítica bíblica moderna son textual, histórica, literaria, de fuentes, de formas, y de redacción. Todas estas ramas, salvo la histórica, se tratan primordialmente de las estructuras literarias y de las diversas formas en que un escritor se expresa. La crítica histórica averigua más del significado y veracidad de lo que dice el autor, pero incluye casi todas las otras disciplinas.</p>
<p>En este artículo vamos a considerar la crítica textual, la de fuentes, y la histórica.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>A. CRÍTICA TEXTUAL</h4>
<p>La crítica textual procura recuperar y restaurar el texto original de documentos, los cuales han sido copiados repetidamente a través de muchos siglos. Es obvia la posibilidad de que los copistas, por más cuidadosos que fueran, hubieran omitido, añadido o cambiado algunos detalles en el proceso de copiar. Puesto que es imposible consultar los autógrafos (manuscritos originales), porque ya no existen, es necesario que los eruditos comparen esmeradamente los manuscritos existentes para identificar los errores y, en lo posible, corregirlos.</p>
<p>El crítico del texto bíblico trabaja no sólo con los manuscritos del Antiguo y Nuevo Testamentos en los idiomas originales, sino también con versiones antiguas en otros idiomas, tales como el siríaco, el copto, y el latín, y con citas bíblicas de obras antiguas. Puesto que el texto del Antiguo Testamento que tenemos actualmente fue redactado por los masoretas, eruditos judíos, entre el séptimo y undécimo siglos d. C., muchos estudiosos de la Biblia pensaban que la Septuaginta o Versión de los Setenta, era más correcta. Esta versión fue traducida en el idioma griego en Alejandría durante el tercero y el segundo siglos a. C. Sin embargo, el descubrimiento de los rollos del Mar Muerto, los cuales incluyen manuscritos de algunos libros del Antiguo Testamento mil años más antiguos que el Texto Masorético, demuestra que este texto es muy preciso y digno de confianza.</p>
<p>Podemos confiar también que los copistas hebreos del período del Antiguo Testamento transmitieron con mucha exactitud el contenido de los documentos bíblicos. Gordon Wenham observa: &#8220;En su mayor parte los escribas que copiaron el Pentateuco fueron muy cuidadosos, y pareciera que en el texto hebreo hay muy pocos errores&#8221;.</p>
<p>Referente al texto del Nuevo Testamento, hay millares de manuscritos, algunos de los cuales se remontan al segundo siglo d.C. La crítica textual ha establecido un texto muy aproximado al original. Aunque se pueden poner en tela de juicio algunos detalles insignificantes, estos no afectan nada de importancia. Leon y Morris afirman:</p>
<p>Ahora podemos tener plena confianza de que tenemos el texto del Nuevo Testamento esencialmente en la forma en que fue escrito.</p>
<p>Es necesario que se establezca un texto fidedigno a fin de poder llevar a cabo otros estudios críticos y exegéticos. La crítica textual solía llamarse “baja crítica” por ser considerada la base del edificio del estudio bíblico. Y se denominó “alta crítica” la investigación de fechas, paternidad literaria, y la estructura de antiguos documentos. Ahora casi no se emplean estos nombres.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>B. CRÍTICA DE FUENTES</h4>
<p>La crítica de fuentes es un intento de descubrir y comprender la naturaleza de los materiales que los escritores bíblicos empleaban para desarrollar sus obras. Por ejemplo, el autor de las Crónicas a menudo hace referencia a los libros de Samuel, Reyes, y otros anales. Dice en 1 Crónicas 29:29, 30:</p>
<p>Y los hechos del rey David, primeros y postreros, están escritos en el libro de las crónicas de Samuel vidente, en las crónicas del profeta Natán y en las crónicas de Gad vidente, con todo lo relativo a su reino.</p>
<p>Aparentemente mucho de su obra se basaba en estas fuentes. Al comparar las Crónicas con los libros de Samuel y Reyes, el crítico puede llegar a conclusiones referentes a su método literario e histórico.</p>
<p>En unos pocos casos existe todavía una fuente empleada por el escritor inspirado. Por ejemplo, arqueólogos han descubierto el decreto de Ciro, el cual anunció que los pueblos cautivos podían volver a sus patrias. Es citado en parte por Esdras, 1:2-4. En casos en que las fuentes no han sobrevivido, es casi imposible distinguirlas en el mismo documento. Su reconstrucción tiene que ser muy especulativa. Críticos liberales a menudo suponen que hayan encontrado fuentes cuya identificación basan en pruebas poco objetivas, tales como cambios en estilo o vocabulario. Así ha ocurrido en el desarrollo de la teoría documentaria de Wellhausen-Graf.</p>
<p>Hace tiempo que la cuestión sinóptica ha intrigado a los críticos. Un fenómeno fácil de observar a la simple lectura de los Evangelios Sinópticos es la uniformidad con que relatan los tres evangelistas el mismo acontecimiento. Presentan entre sí tales semejanzas que pueden ponerse en columnas paralelas y leerlos simultáneamente. A menudo emplean el mismo orden y palabras idénticas o muy poco diferentes. Existen sí divergencias marcadas. Cada autor agrega ciertos episodios y omite otros; pero por regla general los tres Evangelios Sinópticos presentan el mismo material y siguen el mismo bosquejo general. Si fuera sólo un asunto de emplear las mismas palabras cuando relatan el mismo discurso, se explicaría señalando la exactitud con que se registró lo que dijo Jesús. Pero también abarca la semejanza en la narración.</p>
<p>Surgen algunas preguntas. Si los primeros tres Evangelios son independientes uno del otro en cuanto a su origen, ¿por qué existe tanta similitud entre ellos? ¿Copió uno del otro? ¿Tenían los tres una fuente común o se ayudaron el uno al otro?</p>
<p>Muchos de los críticos creen que Marcos debe haber sido el primer Evangelio en escribirse, y tanto Mateo como Lucas son basados en este. Se aducen dos razones. Primero: casi todo el material que se encuentra en Marcos se halla también en los otros dos Sinópticos.</p>
<p>La segunda razón se ve en el hecho de que tanto Mateo como Lucas en general siguen el orden de los sucesos que se encuentra en Marcos.</p>
<p>Sin embargo, ¿de dónde vienen los discursos de Jesús que ambos, Mateo y Lucas, cuentan en común pero son omitidos o reducidos en Marcos? Se supone que el primero y tercer Evangelios empleaban otra fuente, la cual se denomina Q (inicial del vocablo alemán Quelle o fuente).</p>
<p>Se observa, sin embargo, que tanto Lucas como Mateo contienen respectivamente materiales particulares que, no obstante el parecido en las secciones comunes de los dos Evangelios, estos varían grandemente. ¿Cómo se explican las divergencias entre ellos? Se supone que existían otros documentos que servían de fuentes o que había dos documentos además de “Q”. Así es posible que los escritores de Mateo y Lucas emplearan un documento en común y además cada uno tuviera una fuente propia.</p>
<p>Muchos evangélicos prefieren la teoría de la tradición oral a las especulaciones de la crítica moderna. Según los Padres de la Iglesia (los más distinguidos escritores eclesiásticos de los primeros siglos de la Era Cristiana), había un evangelio oral original. Papías, obispo de Hierápolis, escribió alrededor del año 140 d.C. En un escrito suyo sostiene que Mateo compiló los dichos (logia) de Jesús en “hebreo” (probablemente arameo) y que cada uno los tradujo como pudo. También afirmó que Marcos había sido el escribano de Pedro y que después de la muerte de éste escribió todo lo que había recordado, pero no en orden. Ireneo alrededor del 170 d.C. compartió la opinión de Papías, pero agregó que Lucas transmitió la predicación del apóstol Pablo y que el cuarto Evangelio fue escrito por Juan, el discípulo de Jesús.</p>
<p>La teoría de la tradición oral sostiene que cada evangelista conocía personalmente las obras y enseñanzas de Jesús o había escuchado repetidamente la predicación de algún personaje de autoridad apostólica. Es decir, coleccionaron los relatos acerca de Jesús, luego estos fueron memorizados y finalmente escritos por los evangelistas. No había dependencia literaria entre ellos. Se atribuye cualquier semejanza entre un Evangelio y otro a la extraordinaria memoria de los predicadores testigos y al hecho de que con el transcurso del tiempo las enseñanzas de Jesús llegaron a tomar una forma estereotipada.</p>
<p>El gran erudito evangélico, J. Merrill Tenney, acepta la teoría oral común, pero sugiere otra solución al problema de la gran semejanza entre los Evangelios Sinópticos. Cree que los tres evangelistas se conocieron y se ayudaron unos a otros además de tener una tradición oral en común.</p>
<p>Es muy probable que al principio se transmitieron oralmente las enseñanzas apostólicas, pero que estas fueron escritas por los maestros cristianos que las empleaban para adoctrinar a sus adeptos. Es casi cierto que los tres evangelistas tuvieron en común una tradición escrita y que cada uno empleó fuentes propias. Lucas insinúa la existencia de tales documentos cuando afirma que “muchos han tratado de escribir la historia de los hechos sucedidos entre nosotros”, Lucas 1:11 Versión Popular. Los rollos del Mar Muerto corroboran lo que dice Lucas, pues demuestran que los judíos doctos del período de la Iglesia primitiva solían escribir los hechos y enseñanzas de sus líderes religiosos.</p>
<p>Huelga decir que como quiera que fueran escritos los Evangelios Sinópticos, los evangelistas presentan un cuadro fidedigno de la vida y ministerio de Jesucristo. No cabe duda de que consiguieron y recogieron esmeradamente sus materiales, como bien lo demuestran la sencillez y objetividad de sus composiciones. Asimismo registraron el testimonio de los testigos oculares y ministros de la palabra, Lucas 1:2. Sobre todo, contaron con la ayuda del Espíritu Santo, el cual guió a los apóstoles a “toda la verdad” e hizo recordar todo lo que Jesús les había enseñado, Juan 16:13; 14:26.</p>
<p>La prueba contundente de la veracidad de los Evangelios, sin embargo, se encuentra en los relatos mismos. ¿Quién podría idear dichos y enseñanzas tan maravillosos como los que están registrados en los Evangelios? Tienen que haber procedido de la boca del Señor mismo y haber sido fielmente transmitidos a las páginas de los Evangelios. No queda otra explicación digna de ser considerada.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>C. CRÍTICA HISTÓRICA</h4>
<p>La crítica histórica intenta relacionar los documentos con su contexto histórico. Esto comprende tanto las evidencias internas como las externas (arqueología e historia). El crítico histórico pregunta: ¿Cuándo fue escrito el documento? ¿Cuánto tiempo transcurrió entre la fecha de los eventos descritos y la de escribir el relato? ¿Cómo se sabe cuándo fue escrito? ¿Cuál es la fecha de la copia actual?</p>
<p>Existen ciertas claves para determinar la respuesta de estas preguntas. En algunos documentos como los libros proféticos, el escritor se menciona. Otra clave para fijar la fecha se halla en los acontecimientos narrados en el documento. Gordon Wenham explica que la fecha de composición debe ser posterior al último suceso mencionado (en el caso de Éxodo, la erección del tabernáculo).</p>
<p>Muchas veces no hay afirmaciones explícitas en el documento que indican la fecha de composición. Entonces el crítico busca pruebas indirectas, tales como aseveraciones del escritor. Por ejemplo, el autor del libro de Jueces repite varias veces la observación: “En estos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía” (17:6, 18:1, 21:25). Esto sugiere que él vivía bajo la anarquía.</p>
<p>Nos parece que el crítico moderno no lee la Biblia a fin de escuchar lo que Dios dice a su pueblo a través de los profetas y apóstoles. Más bien, la analiza y estudia de manera académica y supuestamente objetiva. La considera como literatura antigua de poca relevancia moderna. Se acerca al estudio con presuposiciones racionalistas y llega a conclusiones las cuales, si fueran comprobadas, destruirían las bases mismas de la fe cristiana.</p>
<p>En contraste con el liberal, el erudito conservador reverencia el texto bíblico porque por medio de él se puede escuchar la voz de Dios. Emplea la sana crítica de la Biblia para enriquecer su entendimiento de la Palabra, pero rechaza las especulaciones radicales de críticos racionalistas, las cuales pondrían en duda la inspiración divina de las Sagradas Escrituras. En asuntos dudosos, prefiere emplear el método gramático-histórico tradicional para extraer el significado del texto que aceptar el escepticismo de los liberales. También depende del Espíritu Santo para iluminar la verdad. Sobre todo, se somete a la Palabra divina en vez de hacerse juez sobre ella.</p>
<p>A través de los siglos, los creyentes han leído la Palabra de Dios sin la luz de la crítica moderna y han sido edificados. Aunque la crítica debidamente usada puede ayudar grandemente al lector, no es algo indispensable para entender el mensaje divino, pues éste es patente, algo al alcance de todos, no obstante su ignorancia de la crítica moderna.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Pablo Hoff</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Cuando no coinciden los manuscritos</title>
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		<pubDate>Fri, 19 Sep 2014 20:15:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pablo Kazim Gury</dc:creator>
				<category><![CDATA[1994.4]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Pablo Kazim G. ¿Cómo se puede explicar el hecho de que existe una interpretación variante? &#160; NO EXISTE UN MANUSCRITO original de cualquier libro ni fragmento de libro del Nuevo Testamento. Por costumbre muchos predicadores se refieren a los manuscritos como “los originales” aunque la realidad es que no hay ningún autógrafo (escrito de</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=2415">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center">Por Pablo Kazim G.</p>
<p style="text-align: left;" align="center"><strong><em>¿Cómo se puede explicar el hecho de que existe una interpretación variante</em></strong><em>?</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>NO EXISTE UN MANUSCRITO original de cualquier libro ni fragmento de libro del Nuevo Testamento. Por costumbre muchos predicadores se refieren a los manuscritos como “los originales” aunque la realidad es que no hay ningún autógrafo (escrito de mano de su mismo autor) en existencia. Se han descubierto miles de copias, algunas de las cuales son fragmentos, fechadas a partir de 130 d.C. Sin embargo, la fecha más temprana de un manuscrito de todo el Nuevo Testamento es a mediados del siglo cuarto d.C.</p>
<p>Durante siglos los escribas copiaban a mano el Nuevo Testamento. No siempre realizaban una tarea perfecta. A veces se cometieron errores sin querer, cosa que explica por qué no coinciden algunos manuscritos. Pero hay muchas variantes que no se deben a esta clase de errores. Es posible que el copista hiciera el cambio a propósito. De los más de cinco mil manuscritos, ninguno es una réplica exacta de otro. La suma total de las diferencias textuales posibles pasa de 150.000.</p>
<p>Nosotros afirmamos que toda la Escritura es inspirada, pero ¿podemos confiar que lo que leemos es la Escritura que Dios inspiró a los autores?</p>
<p>Algunos contestan que el Dios que inspiró las Sagradas Escrituras ha guiado su transmisión. Preguntan que cómo Dios abandonaría su Palabra para dejar que los copistas cometieran toda índole de errores. Manifiestan su adhesión al <em>Textus Receptus. </em>En pocas palabras están diciendo que Dios ha protegido de errores uno entre todos los manuscritos posibles que ha recibido la Iglesia, al que se llama <em>Textus Receptus.</em></p>
<p><em></em>Está bien que así se diga. Queda, sin embargo, un problema para resolver ¿Cómo se explica el hecho de que existe una redacción variante? Cuando uno se ve confrontado con dos manuscritos griegos que tienen diferente fraseología, ¿es posible explicar el origen de la variante y decidir cuál es de veras la redacción original?</p>
<p>El que ha tenido que copiar a mano un manuscrito, sabe lo tedioso que esa tarea es. Si es extenso, se hace muy fácil pasar por encima una palabra, repetir otra, hasta repetir una oración completa. Y se puede dar el caso de pasar por alto todo un renglón. Si se repite una palabra en el original, se hace aun más fácil cometer alguno de los errores que he mencionado.</p>
<p>Cuando comparamos dos manuscritos se hace fácil reconocer esta clase de diferencias. Y precisamente estas equivocaciones junto con las faltas de ortografía y observaciones apuntadas por el escriba explican lo que pasó en la inmensa mayoría de variaciones.</p>
<p>En ocasiones un escriba que recibía una bendición leyendo lo que había que copiar agregaba al manuscrito la frase ¡Alabado sea el Señor! u otra frase parecida.</p>
<p>Se ha dicho que 95% de todas las variantes se explican a base de los problemas mencionados. Quedan 7.500 variantes de las cuales 90% tendrían poco o ningún impacto sobre la traducción del pasaje. A menudo reflejan un cambio del orden de las palabras. El griego no exige ningún orden especifico de palabras en una oración. Pudiera ser también que las variantes se debieran a diferencias gramaticales de menor grado.</p>
<p>Quedan 750 variantes que sí impactan el significado de un texto. En resumidas cuentas, en más de 99%, (quiere decir que sólo 750 de entre 150.000 variantes) de todos los textos con variantes de redacción, fácilmente el lector puede determinar con una comparación de los manuscritos cuáles se deben a problemas de pasar por alto alguna palabra o a una diferencia gramatical, y cuál es el original.</p>
<p>¿Qué hacer con las 750 variantes? Veamos ejemplos específicos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>1. Problemas que resultan de lo difícil de copiar un renglón de letras unidas.</strong></p>
<p>En la época de la redacción del texto del Nuevo Testamento, el estilo era escribir con letras mayúsculas sin separar las diferentes palabras. Hay varios casos en que diferentes manuscritos tienen variantes como resultado directo de este método difícil de escribir. Se imagina como sería copiar:</p>
<p style="padding-left: 30px;">DOLORESLLORAPORSUNOVIO.</p>
<p>¿Qué tiempo pasaría hasta que algún escriba pusiera: DOLORESORAPORSUNOVIO?</p>
<p>Ambas oraciones tienen sentido, ambas están bien en cuanto a la gramática y es probable que ambas encajen dentro de contextos similares. Ambas versiones pasaron a manos del próximo escriba. La versión incorrecta ahora tiene una nieta textual.</p>
<p>Un ejemplo en el Nuevo Testamento de esta clase de problema se halla en 1 Tesalonicenses 2:7. Existen dos variantes:</p>
<p style="padding-left: 30px;">1. egenhqhmen nhpioi</p>
<p style="padding-left: 30px;">2. egenhqhmen hpioi</p>
<p>Aun el que no sabe leer el griego, se dará cuenta de lo parecido de las dos. Si se juntan las palabras, se hace más difícil decidir qué es lo que dice Pablo. Una frase dice “nos hicimos niñitos” (népioi) y la otra dice “nos hicimos bondadosos” (épioi). Se creó el problema cuando un escriba desconocido o añadió la “ny”, letra griega que equivale a nuestra “n”, u omitió la “ny”. ¿Cuál es la versión original?</p>
<p>Aquí se ve un ejemplo en que la variante sí cambia el sentido del texto.</p>
<p>Si usted escoge la explicación del <em>Textus Receptus </em>u opta por otra explicación, no ha terminado su tarea hasta no explicar la causa de la variante. No quiero despreciar el <em>Textus Receptus </em>porque sí. Lo único que pretendo hacer en esta ponencia es someterlo al mismo escrutinio objetivo que se hace con otros manuscritos. Hay que ver si este texto resuelve el problema de la variante para apoyar la redacción que emplea. Nadie termina su tarea de buscar la explicación por la variante hasta no explicar la causa de la variante.</p>
<p>Al comparar dos o más redacciones diferentes del mismo texto, hay que dar por bueno al que permite una explicación de cómo llegó a surgir la variante.</p>
<p>En este caso es el contexto lo que identifica la original. La que haya sido la palabra que puso Pablo, él la emplea para hacer una comparación con una nodriza. No parece probable que la misma persona pueda llegar a ser un niñito y una nodriza a la vez. La solución de este caso, pues, es que alguien añadió una “ny” al texto. Concluimos tranquilamente que la verdadera palabra usada en el original fue “épioi”, la cual significa “bondadosos”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>2. Problemas que resultan de “correcciones” hechas por escribas.</strong></p>
<p>Algunos de los textos en los evangelios presentaban problemas para algunos copistas. En ciertos lugares parecería que ellos sentían una necesidad de corregir lo que leían.</p>
<p><em>2.1  </em><em>“Correcciones” de aparentes faltas de armonía entre relatos paralelos del mismo evento. </em></p>
<p>En algunos casos un escriba veía una diferencia entre detalles o la redacción de lo que se relata en un evangelio y lo que se cuenta en otro sobre el mismo suceso. El copista tomó por su propia cuenta la autoridad, entonces, para “arreglar” la cuestión.</p>
<p>Un ejemplo tornado del Nuevo Testamento se ve en el paralelo entre Mateo 11:19 y Lucas 7:35.</p>
<p>Dice la traducción de Reina Valera de Mateo 11:19: “La sabiduría es justificada por sus hijos.” En esta misma versión Lucas 7:35 dice: “La sabiduría es justificada por todos sus hijos.”</p>
<p>Algunos de los manuscritos en griego, sin embargo, dicen “hechos” en vez de “hijos”. Aun otros manuscritos lo expresan diciendo “todos sus hechos”.</p>
<p>Recordemos que el original ha de explicar la existencia de la variante. Si Lucas y Mateo coincidieron en la redacción de esta frase, sería difícil explicar por qué quería un escriba hacer cualquier cambio. Pero un copista concienzudo que reconoce la parábola de los hijos en la plaza que se halla en ambos evangelios antes de las frases que se consideran en este momento, pudiera haberse perturbado con la diferencia de los términos “hechos” e “hijos” en este pasaje. Este escriba tal vez se sentía con la obligación de hacer que los dos términos coincidieran. Podemos ver qué tan fuerte era el deseo de armonizar estos términos ya que casi todos los manuscritos de Lucas dicen “hijos”. Sin embargo, uno de ellos emplea el vocablo “hechos”.</p>
<p>Originalmente Mateo tenía la palabra “hechos” y Lucas “hijos”. ¿Cuál fue el vocablo que pronunció Jesús? ¡Ambos! Hasta el mismo Hijo del Hombre repetía un sermón de vez en cuando. Vale la pena notar también que el término “hechos” cabe en el contexto dado en Mateo, ver 11:2-4; 11:20-24. “Hijos” cabe en el contexto de Lucas 7 en el que todos del pueblo justifican la sabiduría (ver el versículo 29), y los religiosos no justifican nada.</p>
<p><em>2.2 Problemas teológicos.</em></p>
<p>En el caso de Juan 7:8 hay dos variantes. En una colección de manuscritos Jesús dice a sus discípulos que suban a la Fiesta de los Tabernáculos porque él <em>todavía</em> no va a subir. En otra colección de manuscritos se expresa una idea diferente. La variante dice que Jesús no va a subir a la fiesta. Esto se convierte en problema cuando Jesús va de verdad a la fiesta. 7:10.</p>
<p>A primera vista parece ser sencilla la solución. Juan 7:8 debe decir “no voy todavía”. Así se entiende mejor el texto. Si la palabra “no” es lo que dice el original, entonces parecería Jesús ser mentiroso. Si el copista cambió “no” por “todavía no” parecería que el escriba hizo que Jesús fuera mentiroso.</p>
<p>Es más fácil explicar por qué un buen intencionado escriba quien deseaba defender la reputación de Jesús tal vez cambiara “todavía no” por “no”. Un intento para describir cómo razonaría el copista tal vez sería de esta manera: El Señor siempre dice la verdad. El texto aparentemente da la idea de que es mentiroso. Por lo tanto el texto debe decir “todavía no”. Así fue que el tal copista lo cambió. Difícilmente se halla un motivo para explicar que el cambio fue poner “no” por “todavía no”.</p>
<p>¿Será que mentía Jesús? Tenemos que escudriñar el contexto. Si la frase “todavía no” fuera parte del manuscrito original, el versículo 8 se leería así: “no subo todavía a esta fiesta, porque mi tiempo no ha llegado a su plenitud.” Se ha de suponer, pues, que cuando subió, versículo 10, su tiempo sí <em>había </em>llegado. Esta idea se contradice en el 7:30.</p>
<p>Los hermanos incrédulos de Jesús, 7:5, le piden que se manifieste al mundo, 7:4, específicamente en la Fiesta de los Tabernáculos. Jesús responde a sus hermanos en una serie de contrastes:</p>
<p style="padding-left: 30px;">el tiempo de ustedes/el tiempo mío</p>
<p style="padding-left: 30px;">el mundo me odia a mí/el mundo no los odia a ustedes</p>
<p style="padding-left: 30px;">ustedes suben a la <em>fiesta</em>/yo no subo a <em>esta fiesta</em></p>
<p>Los incrédulos van a la fiesta. El Hijo de Dios no irá a <em>esta fiesta</em>. Esta fiesta a la que van a subir ustedes no es ninguna fiesta. Dios rechaza esta fiesta. El tiempo no se ha cumplido todavía. 7:39 y 8:20.</p>
<p>Después de la resurrección Jesús dice a Maria que no lo sujete porque todavía no ha subido al Padre. Juan 20:17. El vocablo griego traducido “subir” en 7:8 y 20: 17 es el mismo. Cuando se cumpla su tiempo, asistirá a una gran fiesta. Así emplea Jesús el lenguaje figurado. No subiré a esta fiesta pero en aquel tiempo subiré a una verdadera.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¿Qué, pues, se puede decir del problema de variantes en los manuscritos? Damos tres ejemplos aquí. De ellos, los primeros dos eran más fáciles de resolver. El tercero es más difícil. No todos están de acuerdo con la solución ofrecida para el tercer ejemplo.</p>
<p>A veces es fácil determinar cuál de las variantes parece ser la redacción original. Sin embargo, en otros casos, como hemos visto, se hace difícil.</p>
<p>Con todo urge tener presente que la inmensa mayoría de los vocablos no tienen variantes. De las 150.000 variantes, sólo 750 sí pueden impactar el texto.</p>
<p>De estas 750 variantes que puedan afectar el significado del texto, la inmensa mayoría caen en la categoría de resolubles. Algunos han sugerido que sólo 50 de las 750 variantes son difíciles para resolver y tienen gran importancia. <em>Ni una de las variantes altera ningún artículo de fe ni tampoco un precepto de obligación que no sea apoyado por otros pasajes que no se prestan a duda, </em>de acuerdo a las conclusiones de Gordon Fee entre otros eruditos.</p>
<p>Es por lo tanto que con gran confianza podemos leer el texto del Nuevo Testamento. En aquellos más o menos cincuenta lugares donde la redacción exacta no está clara, caminamos con mucho tiento. Tenemos, gracias a Dios, la seguridad que ninguna doctrina depende de estos textos.</p>
<p align="center"><em><br />
</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Pablo Kazim Gury</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Editorial 1994-4: Textum Ómnibus Receptum</title>
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		<pubDate>Fri, 19 Sep 2014 19:54:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>David Gómez R.</dc:creator>
				<category><![CDATA[1994.4]]></category>

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		<description><![CDATA[Por David Gómez R. &#160; RACE POCO APARECIÓ en una revista evangélica mexicana un artículo titulado “Los renglones torcidos del hombre”. En el trabajo, el autor se queja de que “la Biblia está siendo mutilada en su contenido” a través de “nuevas versiones que están siendo cambiadas”. Dicho autor pregunta por “ algún organismo internacional</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=2410">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por David Gómez R.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>RACE POCO APARECIÓ en una revista evangélica mexicana un artículo titulado “Los renglones torcidos del hombre”. En el trabajo, el autor se queja de que “la Biblia está siendo mutilada en su contenido” a través de “nuevas versiones que están siendo cambiadas”. Dicho autor pregunta por “ algún organismo internacional que regule este tipo de arbitrariedades”. Al dar por sentada su inexistencia, pasa a puntualizar que “donde se observan más cambios es en las versiones a partir de 1960”.</p>
<p>Abona el articulista a favor de lo que él llama la versión Reina Valera 1569-1602. El resto del artículo está dedicado a resaltar algunas citas bíblicas sacadas de contexto, haciendo recaer sobre quienes han hecho “cambios tan radicales” los anatemas lanzados a quienes quiten o añadan a la Biblia.</p>
<p>Aparte de problemas exegéticos, hay en dicho artículo tres aspectos dignos de notar.</p>
<p>1)      No puede ni debe existir un “organismo internacional” que regule las decisiones de traducción, y que en última instancia decida el contenido de la Biblia. Eso equivaldría a un magisterio eclesiástico protestante, el cual tendría la autoridad sobre la conciencia religiosa de los fieles, pues al definir el contenido de la Biblia, estarían definiendo también la doctrina que se sustenta en las Escrituras, y determinaría la conducta de cada individuo, iglesia y denominación.</p>
<p>Contra ese vicio se manifestó la Reforma en su postulado de <em>“Sola Scriptura”. </em>Existen, eso sí, sociedades bíblicas y casas editoras preocupadas por la preservación y promoción de un texto bíblico exacto, fiel, que a la vez sea entendible al lector común. Tales instituciones están dispuestas a dar los nombres de los traductores, de modo que no es ningún misterio la identidad y calidad de estos. El trabajo de esas entidades no es infalible, está sujeto a constante revisión. Cualquier lector que desee hacer observaciones fundamentadas puede hacerlas con la seguridad de que será atendido.</p>
<p>2)      No existe ninguna versión Reina Valera 1569-1602. La fecha 1569 corresponde al año en que Casiodoro de Reina publicó su traducción al español de toda la Biblia. Como ya tenía más de veinte años fuera de España cuando publicó su traducción, algunas de las palabras que usó habían perdido el significado que él les daba o estaban adquiriendo significados ofensivos. Fue necesario que Cipriano de Valera realizara una revisión. En ella no hace cambios textuales importantes, más bien se limita a pulir el estilo y poner al día el léxico. Esa revisión apareció en 1602 con el nombre de Cipriano de Valera. No fue sino hasta varios siglos después, en el siglo diecinueve, cuando se reincorporó el nombre de su traductor original, Casiodoro de Reina.</p>
<p>3)      El artículo aludido no menciona en absoluto el factor más importante del cual dependen los traductores de la Biblia: los manuscritos.</p>
<p>Para los traductores de la Biblia la autoridad que define el contenido de las versiones es el consenso del cúmulo textual. Por siglos se han ido descubriendo, estudiando y clasificando los documentos antiguos que son copias de los escritos originales. A estas copias llamamos manuscritos. Para un mejor entendimiento de los manuscritos hagamos un breve estudio de ellos.</p>
<p>Las copias originales del Antiguo Testamento fueron escritas en cuero o papiro. Hasta el sensacional descubrimiento de los rollos del Mar Muerto en 1947, no se poseían copias del Antiguo Testamento anteriores a 895 d.C. La razón de esto es que los judíos tenían una veneración casi supersticiosa al texto, lo que los impelía a quemar las copias que se habían hecho tan viejas por ser usadas.</p>
<p>El texto hebreo estaba bajo la custodia de los escribas llamados <em>soferim</em>. De ellos pasó a los <em>masoretas</em> entre el 650 d.C. y el 900 d.C. Los <em>soferim</em> poseían un texto consonantado, al que los <em>masoretas </em>agregaron acentos y vocales y en general estandarizaron el texto hebreo. Revisaban cuidadosamente cada copia y contaban las palabras tanto como las letras de páginas, libros, y secciones. Se dice que todo lo que podían contar en un manuscrito, lo contaban.</p>
<p>Cuando se descubrieron los rollos del Mar Muerto, dieron un texto hebreo que data del segundo y primer siglo antes de Cristo. Tiene casi todos los libros del Antiguo Testamento. Esto fue de gran importancia, ya que proveyó un texto mucho más antiguo que el anterior y demostró que el texto masorético era bastante exacto.</p>
<p>En el campo del Nuevo Testamento la situación es distinta a la del Antiguo Testamento. No solo hay varios miles de copias del Nuevo Testamento, sino que muchas de ellas son muy antiguas. En la lista de manuscritos se menciona ahora la existencia de 88 papiros, 274 manuscritos unciales, 2.795 manuscritos minúsculas, y 2.209 manuscritos de leccionarios. Tenemos a nuestra disposición 86.000 citas del Nuevo Testamento hechas por los padres de la iglesia.</p>
<p>Luego de la invención de la imprenta, la Biblia fue publicada en diversas formas. La vulgata latina fue la primera en ser impresa, pero se hizo lo mismo con el texto hebreo y con el Nuevo Testamento en griego.</p>
<p>La historia de la publicación del Nuevo Testamento griego comienza en 1502 cuando el cardenal Francisco Jiménez de Cisneros planeó la publicación de la <em>Biblia políglota complutense</em>, que incluía los textos en hebreo, arameo, griego y latín. Aunque esta Biblia fue la primera en imprimirse en 1514, no entró en circulación hasta 1522 porque el Imprimatur del Papa León X no se obtuvo hasta el 22 de marzo de 1520. Mientras tanto el Nuevo Testamento griego de Erasmo salió en 1516, recibiendo así el honor de ser el primer Nuevo Testamento, impreso en griego, en circularse.</p>
<p>La publicación del Nuevo Testamento de Erasmo fue apresurada. En 1514 el erudito consideró la posibilidad de realizar el trabajo con un impresor. En julio de 1515 Erasmo consiguió varios manuscritos, a los que hizo algunas correcciones. En octubre envió a la imprenta lo que consideró que podía usarse para ser publicado y en un lapso considerablemente breve, en marzo de 1516, se terminó la primera edición.</p>
<p>Los manuscritos que Erasmo empleó eran incompletos y tardíos, casi todos del siglo doce. Para el libro de Apocalipsis contaba sólo con un manuscrito al que le faltaban los últimos seis versículos. Erasmo los suplió hacienda su propia traducción del latín al griego. Lo mismo hizo en algunos pasajes más. Como es de suponerse tales lecturas no aparecen en ningún otro manuscrito, pero han llegado a nosotros a través de las traducciones que se han basado en el Texto Recibido. Bruce Metzger dice que Erasmo no usó con frecuencia el mejor manuscrito que tenía a mano, el Códice I. (Metzger, <em>The Text of the New Testament</em>, páginas 102, 103.)</p>
<p>Después de varias impresiones se procuró cotejar los manuscritos en existencia con el propósito de uniformar el texto del Nuevo Testamento. De ese esfuerzo surgió lo que conocemos como el <em>Textus Receptus</em>. Hay dos opiniones en cuanto al origen de este nombre. Algunos atribuyen a Teodoro de Beza el haber dicho: “Tenéis, por tanto, el texto aceptado por todos.” Otros citan esta frase, textum receptum, como perteneciente a la obra de los hermanos Elzevir en su edición del Nuevo Testamento griego de Erasmo de 1633 donde aseguran al lector que tiene “el texto recibido por todos, en el cual no hemos alterado o corrompido nada.”</p>
<p>La importancia del <em>Textus Receptus </em>es enorme. De él se han hecho muchas traducciones de la Biblia, entre ellas la de Pablo Besson en 1919. Pero el campo de los manuscritos bíblicos no ha quedado estancado. Con el descubrimiento de nuevos códices se ha dado lugar a variantes en el texto. Tales evidencias nuevas y variantes han sido tomadas en cuenta por nuevas traducciones y revisiones de la Biblia en español.</p>
<p>Por mucho tiempo se consideró al Textus Receptus como algo intocable, casi venerado. Quienes lo han objetado son acusados de modernistas y sacrílegos. Pero en 1734 el <em>Textus Receptus </em>fue alterado por J. A. Bengel en limitados casos. En 1830 Karl Lachman hizo a un lado totalmente el <em>Textus Receptus </em>y editó un texto basado en el testimonio de los manuscritos antiguos y en principios de la crítica textual.</p>
<p>No obstante, el triunfo de un texto griego del Nuevo Testamento basado en principios de crítica textual llegó con la publicación en 1882 del texto de los eruditos B.F. Westcott y F.J.A. Hort. Con la publicación de este texto el reino del <em>Textus Receptus </em>terminó en el campo de la erudición bíblica.</p>
<p>Hubo, como era de suponerse, una reacción en contra del texto crítico o ecléctico. Aun el mismo J.A. Bengel, cuya erudición, ortodoxia, santidad, y compromiso eran de todos conocido, fue tratado y atacado como un sacrílego cuando hizo fundamentadas alteraciones al <em>Textus Receptus</em>.</p>
<p>En la actualidad el <em>Textus Receptus </em>no tiene real ascendencia en las traducciones y versiones del Nuevo Testamento. En el campo de la erudición bíblica prácticamente no tiene defensores de renombre. Pueden mencionarse a varios eruditos que han optado por un texto ecléctico en vez del Texto Recibido. Entre ellos descollan Bengel, Westcott y Hort, Alford, Tischendorf, S.P. Tregelles, Bruce Metzger, F.F. Bruce, y George E. Ladd.</p>
<p>Pueden mencionarse tres opiniones autorizadas. George E. Ladd dice que el <em>Textus Receptus </em>es basado en la “más pobre de las familias de textos‑ la siríaca o bizantina.” (Ladd, <em>Crítica del Nuevo Testamento</em>, p. 60.)  Metzger dice que la base de este texto es “un puñado de manuscritos unciales coleccionado de manera fortuita.” (Metzger, <em>The Text of the New Testamento</em>, p. 106.)</p>
<p>F. F. Bruce comenta que este texto está fundado sobre manuscritos tardíos y que “pocos eruditos en la actualidad sostienen la primacía del texto bizantino”. (Bruce, <em>The Book and the Parchments</em>, p. 177.)</p>
<p>El estudio y comprensión de los manuscritos de la Biblia debe despertar admiración al trabajo de sus perpetuadores, así como una profunda reverencia a la Biblia. Hay suficientes bases documentales para afirmar que el texto bíblico que poseemos es muy exacto y fiel al original.</p>
<p>Decidir hacer un cambio textual es algo que exige largas horas de investigación en los varios miles de manuscritos disponibles, de incontables deliberaciones y consultas, así como de la búsqueda de un consenso entre los miembros de los comités de traducción. No es trabajo fácil. Y menos es algo que por desconocimiento nuestro tengamos derecho a denostar.</p>
<p>Algunas de las decisiones textuales pueden estar equivocadas. Pero, en la mayoría de los casos, dichas decisiones se toman en aras de una mayor fidelidad documental, para que los lectores puedan leer la Biblia sin necesidad de consultar el diccionario por palabras que ya no están en uso hoy en día.</p>
<p>El estudio de los manuscritos no ha concluido. Su cantidad aumenta gracias al pico y la pala del arqueólogo. Quienes estamos lejos de esos campos hacemos bien al tratar de mantenernos informados de sus logros y avances.</p>
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<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">David Gómez R.</span>
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