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	<title>Conozca &#187; Giselle Torres Venegas</title>
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	<description>Revista Cristiana</description>
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		<title>Perspectivas de la santidad: entre el sacramentalismo, la legalidad y el significado bíblico</title>
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		<pubDate>Wed, 28 Jan 2026 15:05:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Giselle Torres Venegas</dc:creator>
				<category><![CDATA[2025.3]]></category>

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		<description><![CDATA[ Por Giselle Torres Venegas Definitivamente es más fácil escribirlo que vivirlo. Es mucho más sencillo reducir la santidad y sus implicaciones a una liturgia. Vivir de acuerdo a lo que la palabra “santidad” en el original demanda morir.  De las muchas veces que me senté a redactar este artículo uno de los tropiezos más grandes</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=6724">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="center"><span style="font-size: 13px;"> </span><span style="font-size: 13px;">Por Giselle Torres Venegas</span></p>
<p>Definitivamente es más fácil escribirlo que vivirlo. Es mucho más sencillo reducir la santidad y sus implicaciones a una liturgia. Vivir de acuerdo a lo que la palabra “santidad” en el original demanda morir.  De las muchas veces que me senté a redactar este artículo uno de los tropiezos más grandes que encontré fueron las aristas que los diferentes dogmas le otorgan a estos términos desde el original. Por un lado, los judíos reducen el término a lo ceremonial y los católicos a lo sacramental, aunque vamos a observar las razones por las que cada mirada religiosa enfatiza lo uno o lo otro la conclusión tiene todo que ver con el enunciado de este párrafo.</p>
<p>Acercarse al termino santidad, desde la liturgia, es más fácil porque permite que la moral se calle de una vez por todas y otorgue un placebo a la conciencia. Pensar “ya cumplí con estos ritos” es más sencillo que decir “tengo esta debilidad, debo confesarla, buscar a quien rendir cuentas y confiar en que el consejo de Dios es sabio por encima de las formas y soluciones  que mi cultura me ha enseñado a salir en limpio de los problemas”.</p>
<p>Mi propuesta para acercarnos al significado de santidad es entonces contrastar las miradas judía y católica con el desarrollo moral intrínseco al ser humano. Posteriormente, analizar la palabra santidad en el idioma original y sus demandas. Además contestar si es cierto el refrán: “<em>Dios aborrece al pecado pero ama al pecador</em>” con una crítica a las implicaciones que esta falacia ha traído a las prácticas cristianas y finalmente contemplar una exégesis del libro de Joel que puede ampliar el concepto de gracia y santidad sostenible solo a través de la justicia.</p>
<p><strong>Dos miradas más fáciles:</strong></p>
<p><em>Primer mirada: católica</em></p>
<p>Para empezar, debo confesar que más que sentir que este estudio sobre la mirada católica de la santidad  haya enriquecido mi vida, lo que me deja es un profundo asombro. Al escribir este artículo pude satisfacer una pregunta que estaba latente en mí. ¿Por qué existe la percepción de que los católicos pueden vivir en prácticas pecaminosas, pero luego creen que, con algunas obras o ritos, quedan exonerados de culpa? La respuesta es profunda y se abre en dos caminos: lo patrístico y lo sacramental.</p>
<p>El primer camino tiene soporte según sus dogmas, porque San Agustín de Hipona dijo: “<em>la limosna borra los pecados veniales en quien ama a Dios de verdad</em>”.<a title="" href="#_edn1">[i]</a> Y Juan Crisóstomo exclamo: “<em>la oración y el ayuno son alas que elevan al cielo al pecador arrepentido</em>”.<a title="" href="#_edn2">[ii]</a> También Tobías, libro apócrifo, dice: “<em>La limosna libra de la muerte y limpia de todo pecado; los que dan limosna gozarán de una vida larga</em>”.<a title="" href="#_edn3">[iii]</a></p>
<p>Además, en su catecismo habla sobre la remisión de penas temporales por obras de caridad y penitencia.<a title="" href="#_edn4">[iv]</a> Las famosas indulgencias proponían: confesión sacramental, comunión eucarística, orar por las intenciones del Papa, tener total desapego del pecado, incluso venial, realizar la obra prescrita (ejemplo: rezar el rosario, leer la Biblia 30 minutos, visitar un cementerio en noviembre, etc.).<a title="" href="#_edn5">[v]</a> Con esto en mente, una persona católica puede pecar, luego confesar sacramentalmente y pagar indulgencias para que se “borre” la cicatriz del pecado, según ellos y, así cada vez. Según esta postura, los méritos de Cristo no son suficientes sino que además requieren “<em>las obras de la virgen María y de los santos que cooperaron con su propia salvación y obraron en beneficio de sus hermanos</em>”.<a title="" href="#_edn6">[vi]</a></p>
<p>Al adentrarme en la enseñanza católica sobre las indulgencias, pude constatar cómo, a lo largo de los siglos, se sumaron interpretaciones humanas a las Sagradas Escrituras, hasta cristalizar un cuerpo dogmático. El magisterio católico ha desarrollado prácticas que no aparecen en la Biblia ni explícita ni doctrinalmente. Pero, ¿por qué tienen tanta diferencia entre la palabra revelada y sus dogmas? Talmadge ofrece un argumento que sinceramente nos dejan atónitos. En sus palabras “<em>el error católico fue concluir que el cristiano es incapaz de vivir una vida realmente santa… entonces la alternativa es que Dios lo aceptara a través de su liturgia</em>”.<a title="" href="#_edn7">[vii]</a> Si lo pensamos así, es realmente triste pero resulta más fácil “pagar indulgencias” que vivir en santidad.</p>
<p>El camino sacramental por otro lado, tiene según la interpretación de la iglesia romana dos componentes: físico y simbólico. El físico consta de un elemento material al cual se le atribuye un significado guiado por la gracia divina. Antony Delgado argumenta que como sacerdotes tienen el riesgo de caer en lo ritualista al darle mayor atención al objeto de la ceremonia o en lo místico al asignarle superstición a los significados.<a title="" href="#_edn8">[viii]</a></p>
<p>Nuevamente, la mirada religiosa apunta a la imposibilidad de ser santo por lo cual se refugia en lo sacramental para expresar devoción. A propósito de este vacío moral, en conversación personal con Francisco Ruíz pastor en Belén, Boyacá, Colombia, describe que en su municipio cotidianamente las personas pueden, por la mañana, cumplir un  sacramento: bautismo, confirmación, eucaristía, y en la tarde celebrarlo con borrachera, fornicación, pleitos y enemistades. Se confirma entonces que tanto las indulgencias como los sacramentos perdieron el matiz didáctico y se volvieron un aliciente para quienes, conscientes de su mal actuar, se conforman con apuntar al “purgatorio” a través de indulgencias o rituales porque ven la santidad como una meta imposible.</p>
<p><em>Segunda mirada: judía</em></p>
<p>Cuando uno decide estudiar un pasaje en su idioma original, suele albergar la idea romántica de que los eruditos judíos ofrecerán una descripción objetiva de las raíces de las palabras. Sin embargo, “<em>el judaísmo rabínico interpreta la Escritura dentro de un marco comunitario y legal, no necesariamente buscando la intención literal o universal del texto</em>”.<a title="" href="#_edn9">[ix]</a> Pronto se descubre que en necesario leer con pinzas la literatura que viene de los rabinos. La respuesta, parece evidente: al no tener la revelación del Cristo sus interpretaciones permanecen veladas.<a title="" href="#_edn10">[x]</a> Además, no se limitan estrictamente a las escrituras, sino que se apoyan en extensas colecciones de comentarios acerca del texto sagrado, escritos por doctores de la ley, que con frecuencia muestran matices humanistas o incluso nacionalistas, más inclinados a reforzar la identidad del pueblo que a realizar una exégesis fiel al texto inspirado.<a title="" href="#_edn11">[xi</a></p>
<p>Este es el caso de la palabra qadosh (קדוש), generalmente traducida como “santo”, cuyo sentido en la literatura rabínica tiende a centrarse en la separación ritual y la pureza ceremonial, mientras, que en la revelación cristiana alcanza su plenitud en la comunión con el Dios que se da así mismo y santifica interiormente al ser humano por medio del Espíritu.  La palabra santidad esta apartada de la categoría ética para Schaser.  De hecho, en su interpretación alude a que asociar la palabra santo a una conducta moral es más una vertiente moderna que una definición antigua hebrea. En cuanto a Levítico 19:2 que dice literalmente: “<em>sed santos</em>”, él dice: “<em>difícilmente puede significar que Israel debe ser moralmente justo o recto como Dios en el cielo</em>”.<a title="" href="#_edn12">[xii]</a></p>
<p>En contraposición cristiana  Feroy Forlines dice:</p>
<p style="padding-left: 30px;">No podemos decidir si necesitamos vivir de acuerdo con el estándar moral de Dios. Dios lo decidió cuando nos creó. Podemos decidir si queremos vivir de acuerdo con las enseñanzas morales de Dios, pero no podemos decidir si lo necesitamos. Dios lo  ha  decidido.  Un  ser  humano  no  puede  ir  en  contra  de  la  ley  moral  de  Dios  sin  sufrir consecuencias.<a title="" href="#_edn13">[xiii]</a></p>
<p>La moralidad asociada directamente a la santidad es la respuesta a la necesidad intrínseca al ser humano de vivir de acuerdo a los estándares de un Dios santo. Por el contrario, el pecado produce la insatisfacción propia de ir en contra de las directrices que Dios estableció como guía.</p>
<p><strong>La palabra santidad en el original</strong></p>
<p>Para este análisis debemos reconocer la que palabra santo define a Dios, no es solo un atributo sino que representa su esencia. Este “<em>aceite, que se expresa de su poder</em>” genera el concepto de su grandeza y soberanía sobre la creación. Para el artículo Holines la combinación de santidad y justicia son las características a través de las cuales se revela Dios en el Antiguo Testamento.<a title="" href="#_edn14">[xiv]</a> Mientras que, para hablar de Dios se usa קָדֹושׁ qādōsh en 1 de Samuel 2:2 en este caso la palabra <em>santo</em> funciona morfológicamente como un adjetivo masculino singular que califica a Dios describiendo una cualidad de su carácter: “<em>no hay santo como Jehová; porque no hay ninguno fuera de ti, y no hay roca como nuestro Dios</em>”.</p>
<p style="text-align: left;" align="center">אֵין־קָדוֹשׁ כַּיהוָה כִּי אֵין בִּלְתֶּךָ וְאֵין צוּר כֵּאלֹהֵינוּ׃</p>
<p>En contraste, la palabra que se usa para hablar de “<em>santo</em>” respecto a un objeto o persona apartada para un oficio que servirá a Dios es la palabra griega ἁγιάζω (<em>hagiazó</em>), para el ejemplo usaremos Mateo 23:19. En este caso, la palabra santo no es un adjetivo, es decir, no califica a la ofrenda, no dice que esta sea una característica intrínseca de este objeto. Por el contrario, al estar en participio se puede traducir hacerse santo. Es decir, este objeto será apartado para hacerse santo o consagrado a un oficio para Dios. Al actuar como participio adjetival es el altar el que santifica la ofrenda.</p>
<address>“Ciegos, porque ¿qué es más grande: la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda?”</address>
<address><em>τυφλοί, τί γὰρ μεῖζον, τὸ δῶρον ἢ τὸ θυσιαστήριον τὸ ἁγιάζον τὸ δῶρον;</em></address>
<p>Lo explicaremos en palabras sencillas. El altar τὸ θυσιαστήριον es un sustantivo neutro nominativo, es decir, es quien hace la acción. Mientras que τὸ δῶρον la ofrenda es un sustantivo neutro acusativo, es decir quien recibe la acción. ¿Cuál acción? La que hace el altar expresada en τὸ ἁγιάζον hacer santo o santificar, de esta traducción podemos concluir que por estar en un participio adjetival, es una acción constante que recae sobre la ofrenda en este caso. El altar hace santa la ofrenda.</p>
<p>Esta comparación de palabras nos permite comprender la dimensión de la palabra santidad en el original. La palabra santo le pertenece como cualidad únicamente a Dios quien la porta como parte de su soberanía, autoridad y poder, ser santo es inherente a ser Dios. La palabra santidad o santificar es la acción que recae sobre un objeto o persona apartada para un oficio sacro. La palabra santificar es usada cuando se modifica al espíritu por ejemplo en Mateo 1:18 y expresa que se refiriere al Espíritu Santo, también en 2 Timoteo 3:15 para describir los escritos sagrados. Dios es la fuente de lo sagrado y santifica a los que aparta para su servicio o consagración particular.</p>
<p>Dicho esto, hay una crítica que realiza un sacerdote a nuestra falta de sacramentalismo protestante y para ser justos quiero dejarla como reflexión. Si bien es cierto, los cristianos creemos que somos santificados a través de la obra de Jesús y que él justifica y participa en el proceso de santificación de sus hijos y por lo tanto, no dependemos de lo “sacramental” para alcanzar la purificación. Pero ¿será que el altar puede con todo? Este sacerdote critica las creatividad en el altar y alude que Dios dejó claro las formas a través de las cuales podemos ofrecer adoración. El cita la confesión de Westminster:</p>
<p style="padding-left: 30px;" align="left">La forma aceptable de adoración al Dios verdadero, está instituida por Él mismo, y está de tal manera limitada por su propia voluntad revelada, que no debe ser adorado según las imaginaciones e invenciones de los hombres, o según las sugerencias de Satanás; bajo ninguna representación visible, o en alguna otra forma que no esté prescrita en la Biblia.<a title="" href="#_edn15">[xv]</a></p>
<p>En otras palabras, si bien la iglesia tradicional reduce la santidad a un estilo de vida tan imposible que es mejor buscar refugio en los rituales, promesas y sacramentos, quizá es tiempo de observar las prácticas que se permiten en el altar. Sinceramente, me pregunto: ¿hacer todo tipo de presentaciones, disfraces, ritmos y vestuarios, que en general han incluido neopentecostales, hacen parte de lo “sacro”, o la iglesia evangélica ya no tiene líneas que diferencian entre lo sacro y lo secular y todo es válido para adorar al Señor? Es posiblemente, una pregunta que da para escribir otro artículo. Es importante aclarar que es diferente usar la didáctica, la pedagogía y la neuroeducación para hacer una ilustración, a convertir el tiempo y el lugar de adoración en un espectáculo.</p>
<p>Hay otras palabras utilizadas para referirse a la santidad en el original: <strong> </strong></p>
<p>ἱερός (hieros) – “sagrado, inviolable”. Definición: relacionado con lo sagrado en sentido ceremonial o ritual; no se aplica a personas.<a title="" href="#_edn16">[xvi]</a></p>
<p>ἁγνός (hagnos) – “puro, libre de mancha moral”. Definición: describe pureza tanto en sentido moral como ritual. Ejemplos en el Nuevo Testamento (8 apariciones): 2 Corintios 11:2: “…virgen pura (hagnēn) a Cristo”, Filipenses 4:8: “…lo puro (hagná)…”, dirigiendo los pensamientos, 1 Timoteo 5:22: “&#8230;mantente puro (hagnón).”</p>
<p>Otras apariciones: Tito 2:5; Santiago 3:17; 1 Pedro 3:2; 1 Juan 3:3.<a title="" href="#_edn17">[xvii]</a></p>
<p>δίκαιος (dikaios) – “justo”. Definición: Persona que actúa conforme a la justicia divina y el estándar moral divino. Identifica al que es recto y rectificable. Ejemplo: Mateo 1:19</p>
<p>Griego: Ἰωσὴφ δὲ ὁ ἀνὴρ αὐτῆς, δίκαιος ὢν&#8230;<br />
Español (RV1960): “Pero como él era justo&#8230;”<a title="" href="#_edn18">[xviii]</a><strong><br />
</strong></p>
<p>Es interesante, que cada cita bíblica que hace referencia al término (hagnos) se refiere tácita y concretamente a la pureza moral, a la integridad interior, es una “limpieza no contaminada” que se puede vivir en la práctica social y en el ejercicio comunitario y personal. En este caso, se diferencia de (hieros) en el hecho de que es santo no por consagración (alguien lo aparto para) sino por una conducta pura, una sabiduría de lo alto, un pensamiento puro, por no participar en pecados ajenos. Quiero resaltar, que esa pureza más allá del ritual es continua.</p>
<p>En 1 de Juan 3:3 observamos la expresión: “<em>se purifica</em>” este verbo es un presente activo del indicativo en un aspecto imperfecto progresivo lo que señala una acción continua. No se purificó una vez, no es purificado de forma pasiva, no es purificado mediante un sacramento; sino que, de forma activa más bien vive en un proceso de purificación. Dentro de la Teología de Juan el proceso de santificación es iniciada por Dios (Jn.17:17), sostenida por la relación en Cristo (Jn.15) y expresada como purificación continua (1 Jn.1:7, 3:3).</p>
<p>Por lo pronto, podemos afirmar que la santidad es una cualidad atribuible únicamente a Dios, es inherente a su carácter y es la razón por la que él puede actuar con justicia. Por otro lado, él santifica a quienes aparta para su servicio y les confiere un proceso a través del cual pueden tener una vida libre de pecado.</p>
<p>Al respecto cabe resaltar el uso de una de las palabras para santo:</p>
<p>δίκαιος (dikaios) – “justo”</p>
<p>Definición: Persona que actúa conforme a la justicia divina y el estándar moral divino. Identifica al que es recto y rectificable. Ejemplo: Mateo 1:19</p>
<p>Griego: Ἰωσὴφ δὲ ὁ ἀνὴρ αὐτῆς, δίκαιος ὢν&#8230;</p>
<p>Español (RV1960): “Pero como él era justo&#8230;”</p>
<p>Como hemos visto a lo largo de este estudio, la santidad es un atributo exclusivo de Dios y que además le permite actuar con justicia. A través de Cristo, los hijos de Dios pueden ser apartados para tener una vida pura y ser sostenidos continuamente en el proceso de santificación. No obstante, el acto de juzgar o de ser juez, si bien tiene unos matices confiados por Dios al ser humano, es también puramente inherente a lo divino. Debido al celo que me embarga al utilizar el término: así dice la palabra del Señor, ampliemos este término de justicia, casi pariente de santidad desde la perspectiva de Joel producto de una exégesis de mi propia autoría.</p>
<p>Dios ha delegado una parte, un matiz, un color de la santidad al hecho de actuar con justicia (dikaios), precisamente establece que una persona justa es quien actúa según el estándar moral de Dios. La justicia consiste de esa manera en estar sujeto a la norma. Brevemente veamos un aspecto de la palabra justicia desde la perspectiva de Joel, en este libro se nos muestra que Dios se sentará a juzgar en el valle de Josafat y para tal fin convoca a sus valientes. Se menciona el famoso y tan mal interpretado texto: diga el débil fuerte soy. A simple ojeada parece que por fin el justo castigo de Juda vendrá y será espantoso. Sin embargo, la palabra usada para juzgar es שֹׁפֵט, shofét que significa auxiliador.  El juicio de Dios es para liberar a los oprimidos y reconciliar a las naciones.</p>
<p>¡Que ternura es el corazón de Papá! El Santo Dios, el Rey Justo no busca destruir sino reconciliar. Pero, ¿es posible entonces que Dios “odie el pecado pero ame al pecador”? Esta es una falacia, es un mal muy diseminado en nuestras congragaciones que “tolera el pecado”, es una burla a la ternura con la que Dios juzga y la razón por la que muchos se volvieron pecadores activos o santos pasivos. La palabra de Dios dice enfáticamente  que el Señor no se deleita en la maldad; “<em>el mal no podrá morar contigo, aborreces a todos los que hacen iniquidad</em>” (Sal.5:4-5) ¿Es posible torcer el significado de este texto y decir que Dios aborrece al pecado no a los pecadores? De ninguna manera, procedo a explicarlo desde el hebreo.</p>
<p>שָׂנֵאתָ כָּל־פֹּעֲלֵי אָוֶן</p>
<p>Aborreces a todos los practicantes de maldad</p>
<p>¿El verbo שָׂנֵאתָ śānē’ta se refiere a los pecadores o a la maldad? Pues la respuesta es simple: el objeto directo es שָׂנֵאתָ כָּל־פֹּעֲלֵי אָוֶן kol-pō‘ălê ’āwen a todos los que practican iniquidad. Dios aborrece a los practican el pecado. Me gusta el argumento de Piper en su episodio 140: “<em>los pecados no sufren en el infierno, los pecadores sufren en el infierno</em>”.<a title="" href="#_edn19">[xix]</a></p>
<p>Si Dios aborreciera solo al pecado pues no enviaría al infierno a los pecadores. Entonces no tomemos livianamente el tiempo de gracia que gozamos pues muchos al no ver el inmediato castigo de sus acciones piensan que Dios pasa por alto su vida de pecado y dicen atrevidamente “El Señor me ama mucho.” Penosamente, se escuchan testimonios de gente que pasa a dar gracias porque fue infiel o cometió una infracción y ¡no lo pillaron! Por ningún motivo Dios habita en medio de quien practica la maldad, él es Santo (Sal.73:3, Ec.8:11, Ro.2:4-5, Gá.6:7).</p>
<p>En conclusión Dios es santo y esta cualidad está ligada a la justicia. El consagra y aparta lugares y personas para su servicio sacro, establece de qué manera deben servirle y no debe tomarse con liviandad. La santidad de Dios puede ser vivida por el hombre a través de Cristo en una vida pura, manifiesta en un carácter moral según sus estándares divinos. Es una tragedia judía sacar lo moral de sus interpretaciones rabínicas y un error católico reducir la santidad a lo sacramental o ceremonial.</p>
<p>Por medio de Jesús, la Biblia nos muestra que es posible vivir en un proceso de santificación continua. La ternura con la que nuestro buen Dios nos juzga no debe ser tomada como debilidad o sinónimo de permisividad sino todo lo contrario. Dios con su justicia y santidad liberta a los oprimidos y los apartara de los pecadores para quienes tiene su lugar ya fijado.</p>
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<hr align="left" size="1" width="33%" />
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<p>Bibliografía</p>
<p>[i] Agustín de Hipona. <em>Enarrationes in Psalmos</em>. En <em>Patrologia Latina</em>, vol. 36–37, editado por J. P. Migne. París: Garnier, 1841–1864.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref2">[ii]</a> Juan Crisóstomo. <em>Homiliae in Matthaeum</em>. En <em>Patrologia Graeca</em>, vol. 57, editado por J. P. Migne. París: Garnier, 1857–1866.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref3">[iii]</a> <em>Biblia Latinoamericana</em> (Madrid: Editorial Verbo Divino, 1995), Tobías 12:9.</p>
</div>
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<p><a title="" href="#_ednref4">[iv]</a> <em>Catecismo de la Iglesia Católica</em>, 2ª ed. (Ciudad del Vaticano: Librería Editrice Vaticana, 1997), n. 1472-1473.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5"><strong><strong>[v]</strong></strong></a><strong> <strong>Pablo VI.</strong></strong> <em>Indulgentiarum Doctrina: Constitución Apostólica sobre la revisión de las indulgencias.</em> Ciudad del Vaticano: Librería Editrice Vaticana, 1967.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref6">[vi]</a> <em>Catecismo de la Iglesia Católica</em>, 2ª ed. (Ciudad del Vaticano: Librería Editrice Vaticana, 1997), 1476.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref7">[vii]</a> O. Talmadge Spence, “The Biblical Doctrine of Sanctification: Part Two,” Straightway: A Publication of the Foundations Ministries 25, no. 7 (julio 1997), <a href="http://www.straightwayonline.org/articles/56/the-biblical-doctrine-of-sanctification-part-two">www.straightwayonline.org/articles/56/the-biblical-doctrine-of-sanctification-part-two</a></p>
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<p><a title="" href="#_ednref8">[viii]</a> Delgado, Anthony. “A Brief Introduction to Protestant Sacramentalism.” <em>Anthony Delgado|Explore Faith &amp; Hope Today</em>. May 5, 2025. <a href="http://www.anthonydelgado.net/articles/a-brief-introduction-to-protestant-sacrament">www.anthonydelgado.net/articles/a-brief-introduction-to-protestant-sacrament</a></p>
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<p><a title="" href="#_ednref9">[ix]</a> Neusner, Jacob. <em>Introduction to Rabbinic Literature</em>. New York: Doubleday, 1994.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref10">[x]</a> Kaiser, Walter C. <em>The Uses of the Old Testament in the New</em>. Chicago: Moody Press, 1985.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref11">[xi]</a> Sanders, E. P. <em>Paul and Palestinian Judaism: A Comparison of Patterns of Religion</em>. Philadelphia: Fortress Press, 1977.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref12">[xii]</a> Lizorkin-Eyzenberg, Eliyahu. “¿Qué es la ‘santidad’ en hebreo?” <em>Israel Bible Center Weekly</em>, 5 de septiembre de 2025. <a href="http://www.weekly.israelbiblecenter.com/es/que-es-la-santidad-en-hebreo">www.weekly.israelbiblecenter.com/es/que-es-la-santidad-en-hebreo</a></p>
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<p><a title="" href="#_ednref13">[xiii]</a> Forlines, F. Leroy. <em>A Theology of Salvation: The Orderly Account</em>. Nashville, TN: Randall House Publications, 2011.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref14">[xiv]</a> “Holiness.” Encyclopedia of the Bible, Bible Gateway. Accedido el 8 de septiembre de 2025. <a href="http://www.biblegateway.com/resources/encyclopedia-of-the-bible/Holiness">www.biblegateway.com/resources/encyclopedia-of-the-bible/Holiness</a></p>
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<p><a title="" href="#_ednref15">[xv]</a> <em>Westminster Confession of Faith</em>. <em>Chapter XXI: Of Religious Worship and the Sabbath Day</em>, Section 1. En <em>The Westminster Confession of Faith</em>. Accedido 8 de septiembre de 2025. <a href="http://www.westminsterstandards.org/westminster-confession-of-faith/">www.westminsterstandards.org/westminster-confession-of-faith/</a></p>
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<p><a title="" href="#_ednref16">[xvi]</a> Joseph Henry Thayer, <em>Thayer’s Greek-English Lexicon of the New Testament</em> (Peabody, MA: Hendrickson Publishers, 1996), s.v. “ἱερός”.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref17">[xvii]</a> Joseph Henry Thayer, s.v. “ἁγνός”.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref18">[xviii]</a> Frederick William Danker, Walter Bauer, William F. Arndt, and F. Wilbur Gingrich, <em>A Greek-English Lexicon of the New Testament and Other Early Christian Literature</em>, 3rd ed. (Chicago: University of Chicago Press, 2000), s.v. “δίκαιος”.</p>
</div>
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<p><a title="" href="#_ednref19">[xix]</a> John Piper, “<em>God Loves the Sinner, But Hates the Sin?</em>,” <em>Ask Pastor John</em>, episodio 140, 30 de julio de 2013, en <em>Desiring God</em>, <a href="http://www.desiringgod.org/interviews/god-loves-the-sinner-but-hates-the-sin">www.desiringgod.org/interviews/god-loves-the-sinner-but-hates-the-sin</a></p>
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<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Giselle Torres Venegas</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		</item>
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		<title>Diagnóstico de la juventud postmoderna: Un análisis retórico &#8211; exegético del octeto de Bet en Salmos 119</title>
		<link>http://conozca.org/?p=6441</link>
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		<pubDate>Tue, 25 Mar 2025 02:28:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Giselle Torres Venegas</dc:creator>
				<category><![CDATA[2025.1]]></category>

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		<description><![CDATA[ Por: Giselle Torres Venegas  9בַּמֶּ֣ה יְזַכֶּה־נַּ֭עַר אֶת־אָרְח֑וֹ לִ֝שְׁמֹ֗ר כִּדְבָרֶֽךָ׃ 10בְּכָל־לִבִּ֥י דְרַשְׁתִּ֑יךָ אַל־תַּ֝שְׁגֵּ֗נִי מִמִּצְוֺתֶֽיךָ׃ 11בְּ֭לִבִּי צָפַ֣נְתִּי אִמְרָתֶ֑ךָ לְ֝מַ֗עַן לֹ֣א אֶֽחֱטָא־לָֽךְ׃ 12בָּר֖וּךְ אַתָּ֥ה יְהוָ֗ה לַמְּדֵ֥נִי חֻקֶּֽיךָ׃ 13בִּשְׂפָתַ֥י סִפַּ֑רְתִּי כֹּ֝֗ל מִשְׁפְּטֵי־פִֽיךָ׃ 14בְּדֶ֖רֶךְ עֵדְוֺתֶ֥יךָ שַׂ֗שְׂתִּי כְּעַ֣ל כָּל־הֽוֹן׃ 15בְּפִקֻּדֶ֥יךָ אָשִׂ֑יחָה וְ֝אַבִּ֗יטָה אֹרְחֹתֶֽיךָ׃ 16בְּחֻקֹּתֶ֥יךָ אֶֽשְׁתַּעֲשָׁ֑ע לֹ֭א אֶשְׁכַּ֣ח דְּבָרֶֽךָ׃ Juventud divino tesoro. Si San Agustín dijo: “Señor: hazme santo, pero no todavía”,[i]</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=6441">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" dir="RTL" align="center"> Por: Giselle Torres Venegas<span style="vertical-align: sub;"> </span></p>
<p dir="RTL" align="center"><sub>9</sub>בַּמֶּ֣ה יְזַכֶּה־נַּ֭עַר אֶת־אָרְח֑וֹ לִ֝שְׁמֹ֗ר כִּדְבָרֶֽךָ׃</p>
<p dir="RTL" align="center"><sub>10</sub>בְּכָל־לִבִּ֥י דְרַשְׁתִּ֑יךָ אַל־תַּ֝שְׁגֵּ֗נִי מִמִּצְוֺתֶֽיךָ׃</p>
<p dir="RTL" align="center"><sub>11</sub>בְּ֭לִבִּי צָפַ֣נְתִּי אִמְרָתֶ֑ךָ לְ֝מַ֗עַן לֹ֣א אֶֽחֱטָא־לָֽךְ׃</p>
<p dir="RTL" align="center"><sub>12</sub>בָּר֖וּךְ אַתָּ֥ה יְהוָ֗ה לַמְּדֵ֥נִי חֻקֶּֽיךָ׃</p>
<p dir="RTL" align="center"><sub>13</sub>בִּשְׂפָתַ֥י סִפַּ֑רְתִּי כֹּ֝֗ל מִשְׁפְּטֵי־פִֽיךָ׃</p>
<p dir="RTL" align="center"><sub>14</sub>בְּדֶ֖רֶךְ עֵדְוֺתֶ֥יךָ שַׂ֗שְׂתִּי כְּעַ֣ל כָּל־הֽוֹן׃</p>
<p dir="RTL" align="center"><sub>15</sub>בְּפִקֻּדֶ֥יךָ אָשִׂ֑יחָה וְ֝אַבִּ֗יטָה אֹרְחֹתֶֽיךָ׃</p>
<p dir="RTL" align="center"><sub>16</sub><sub>בְּחֻקֹּתֶ֥יךָ אֶֽשְׁתַּעֲשָׁ֑ע לֹ֭א אֶשְׁכַּ֣ח דְּבָרֶֽךָ׃</sub></p>
<p>Juventud divino tesoro. Si San Agustín dijo: “Señor: hazme santo, pero no todavía”,<a title="" href="#_edn1">[i]</a> esta generación dice: Señor: hazlo ¡ya! Si bien es cierto el salterio 119 no tiene un autor específico a quién adjudicarle la obra maestra; el octeto de Bet, si tiene destinatario. Es a un joven a quien va dirigida la pregunta ¿Con que limpiará su camino? ¿Es a la juventud precisamente a quién se dirige el salmista o es un joven quien hace la reflexión? La respuesta se determinara a lo largo del estudio. Todo depende de la Organización Mundial de la Salud en adelante OMS.</p>
<p>Al parecer, las edades de los seres humanos y su longevidad tienen unas métricas científicas que además afectan edades de jubilación, acceso a la salud y evolución conductual. Para muchos lectores será motivo de alegría saber que para la OMS los rangos de edad de la población contemporánea son:  Adolescencia 12-17 años, juventud 18-44 años, adultez 45-59 ancianidad 60 años en adelante.<a title="" href="#_edn2">[ii]</a> Así que, con dolor de rodillas y memoria descuidada muchos podemos respirar tranquilos porque seguimos siendo los destinatarios del octeto.</p>
<p>Dado que, bet está dirigido a los jóvenes analizaremos el consejo bíblico a la luz de la retórica semítica, el significado de las palabras en hebreo según su aspecto y tiempo verbal y lo aplicaremos a las realidades que afectan a esta población específica. Finalmente tendremos unas conclusiones hermenéuticas pertinentes para este tiempo. Debido a la dinámica “paridad” de palabras que se encuentran en este branno (te recomiendo leer el artículo de álef para familiarizarte con el vocabulario) tendremos párrafos circulares donde analizaremos las palabras y aplicaremos la hermenéutica directamente. Empecemos…</p>
<address><strong>9</strong> ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.</address>
<address><strong>10</strong> Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos.</address>
<address><strong>11</strong> En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.</address>
<address><strong>12</strong> Bendito tú, oh Jehová; Enséñame tus estatutos.</address>
<address><strong>13</strong> Con mis labios he contado Todos los juicios de tu boca.</address>
<address><strong>14</strong> Me he gozado en el camino de tus testimonios Más que de toda riqueza.</address>
<address><strong>15</strong> En tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos.</address>
<address><strong>16</strong> Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras</address>
<address> </address>
<p>Los términos pares en el octeto son [Dabar- palabra]  en los versos 9 y 16; [Orak- camino] en los versos 9 y 15; [Lebab- corazón] en los versos 10 y 11; y de forma transversal cada verso tiene una alusión a el consejo divino: palabra, mandamientos, dichos, juicios, testimonios, preceptos, estatutos.  El verso 9 pregunta ¿Con qué limpiará el joven su camino? El verbo [zaca]</p>
<p style="text-align: left;" dir="RTL" align="right"> Traduce: limpiar hasta ser translucido.<a title="" href="#_edn3">[iii]</a> <strong>יְזַכֶּה־</strong></p>
<p>Así que, el verbo “limpiar” fue redactado en piel imperfecto, es decir, su traducción se realizará teniendo en cuenta la acción intensiva. A manera de ejemplo, si el verbo tradujera ir, en piel, la traducción más cercana sería deambular. Los verbos de esta clase expresan movimiento.<a title="" href="#_edn4">[iv]</a> Por otro lado, la palabra hebrea que denota camino hace énfasis en que es “muy transitado” y el imperfecto marcado por esa “yod” inicial nos hace entender que es una acción continua. Por tal motivo, una interpretación más fiel a la pregunta inicial del autor sería: ¿Con que estará limpiando el joven su camino, tan transitado, hasta ser translucido?</p>
<p>Los sociólogos realizaron una investigación sobre la generación emergente, entrevistaron y tabularon información de más de 25.000 jóvenes de 26 países alrededor mundo. Clasificándolos en dos grupos: de los 13 a 17 años y de los 18 – 35 años. Para ellos, cada grupo tiene unas tendencias globales y unas necesidades específicas diferentes. Los primeros son catalogados como una generación más abierta y los segundos también llamados millennials y la vanguardia de la generación Z. Estos últimos propensos a la ansiedad, depresión, soledad y escepticismo.<a title="" href="#_edn5">[v]</a></p>
<p>Un camino muy transitado</p>
<p>Si bien, para los jóvenes de Asia antes de Cristo un camino muy transitado podía ser una caravana de regreso a la tierra prometida desde algún imperio remoto; para los jóvenes del siglo XXI un camino muy transitado puede ser una turbulenta vida laboral competitiva y mal paga, en un mundo convulsionado cuyos gobiernos no prometen un buen futuro, largas jornadas de regreso a casa en sistemas de transporte atiborrados de gente con ganas de lo ajeno, virus que mutan y viajan en caravanas desde Asia.</p>
<p>Y es que, lo que Ford visualizo como un medio de transporte para la sociedad postmoderna se traduce en palabras de Agustín Laje así: “un automóvil en la sociedad de consumo ya no significa predominantemente tecnología de desplazamiento (su utilidad objetiva), sino todo aquello que se le puede hacer significar: éxito, seducción, juventud, madurez, masculinidad, feminidad, popularidad”.<a title="" href="#_edn6">[vi]</a> De esta manera, los jóvenes adultos enfrentan la satisfacción de  sus necesidades de: casa, alimentación, vivienda y autorrealización etc.  en una sociedad cambiante.</p>
<p>Como consecuencia, el aumento significativo en las tazas de trastornos mentales. Las cifras de la OMS muestran que 300 millones de personas padecen depresión, siendo uno de las enfermedades que generan mayor discapacidad en el mundo. Cuyos efectos además se evidencian en episodios de enfermedad  gastrointestinal, disfunción eréctil y toxicidad por sobredosis de medicamentos para tratar la depresión.<a title="" href="#_edn7">[vii]</a> Por otro lado, la ansiedad es tan común como la gripa. Su medicación, aunque en teoría requiere fórmula médica, en realidad se consigue de venta libre en la mayoría de los países.<a title="" href="#_edn8">[viii]</a></p>
<p>Hasta aquí, hemos descrito el qué, ahora vamos al cómo.</p>
<p>La retórica semítica no obedece a los patrones de escritura greco – latinos. “Los pares de las palabras no siempre están unidos en la misma frase… Esta característica se plantea en primer lugar a nivel de la lengua o de la gramática; se encuentra después a nivel de la palabra o del discurso; es finalmente el principio fundamental de la estructuración del conjunto del Libro”.<a title="" href="#_edn9">[ix]</a> Siguiendo este patrón, el verso 9 utiliza la palabra “guardar” y el verso 15 le responde “meditar”.</p>
<p>De esta manera, el autor nos responde al cómo. Si un joven quiere limpiar continuamente su camino que es tan transitado debe guardar y meditar la palabra del Señor. El verbo “guardar” en el verso 9 esta conjugado en Qal infinitivo y está acompañado de una preposición de propósito. Esta conjunción expresa resultado. Muy significativamente el compositor del octeto de bet agrega al sustantivo [Dabar- palabra] un sufijo en segunda persona masculino singular: TU, Tu palabra.</p>
<p>Así pues, no es posible tener el camino limpio en un mundo transitado consumiendo ansiolíticos, o recibiendo psicoterapia, se requiere tu palabra, Señor. Y no tengo nada en contra de un poco de ayuda profesional, de hecho valiosas personas dirigidas por Dios me han ayudado a desanudar  las emociones cuando por no gestionarlas las he somatizado. Yo misma soy neuro – psicóloga y educadora, ayudo a estudiantes y comunidades educativas en procesos de reentrenamiento cognitivo y precisamente por eso puede decir: nuestros recursos humanos son insuficientes.</p>
<p>La facultad de música Española consciente de la realidad física y emocional de sus estudiantes propuso una serie de pasos o recursos para afrontar la ansiedad: técnica de visualización que consiste en imaginar y ensayar para el resultado deseado, realizar simulacros, técnica de movimiento, ejercicios de relajación- respiración y reforzamiento de la autoestima.<a title="" href="#_edn10">[x]</a>  Sin embargo, el autor de conformados a su imagen propone desarrollar una identidad a la luz de la palabra para encontrar la paz.</p>
<p>“En contraposición a nuestra cultura, la doctrina bíblica de la gracia nos humilla sin degradarnos y nos eleva sin inflarnos”.<a title="" href="#_edn11">[xi]</a> Es la palabra de Dios la que puede aliviar y limpiar el camino de la juventud y sus retos.  El versículo 15 que responde al 9 amplía el concepto de guardar  y lo traduce con el verbo “contemplar”. El compositor escribió el verbo contemplar en hifil imperfecto, es decir, una acción causativa. Una traducción cercana sería: en tus preceptos continuamente meditare y sistemáticamente buscare tus sendas.  Para Kenneth Boa la contemplación de las escrituras da como resultado equilibrio. No caer en la teología del gusano, donde no valgo nada y solo soy un pecador, ni irme al extremo de una autonomía soberbia.</p>
<p>En resumen, los jóvenes pueden continuamente limpiar su camino transitado por una caravana postmoderna de: metas consumistas, depresión, ansiedad y sobre carga laboral al decidir contemplar de manera sistemática  la palabra del Señor. Mas allá de las soluciones humanas como técnicas de relajación, ansiolíticos, pastillas para dormir, psicoterapia y afirmación de la autoestima. El estudio serio de la palabra de Dios tiene respuesta para cada uno de los conflictos de esta etapa de la vida. El autor quiere causar esta contemplación y en estos tiempos implica: poner en primer lugar mi tiempo con Dios, validar nuevamente las jornadas de ayuno personal, estudiar un libro completo de la escritura, unirme a un grupo de personas que también estudien la palabra para encontrar respuestas a los desafíos de este tiempo.</p>
<p>No permitas que me confunda</p>
<p>Los adolescentes a nivel mundial están más abiertos a conocer a Jesús pero requieren acompañamiento de un pastor. El grupo Barna concluyo que 79% de los jóvenes entre los 13 a los 17 años  en las Américas se identifican como cristianos. Sin embargo, eso no significa que hayan asumido un compromiso real de seguir a Jesús. De hecho aunque el 97% confía en la biblia 3 de cada 4, es decir, el 77% busca un pastor o líder para acercarse al estudio bíblico y recibir explicación sobre los temas bíblicos.<a title="" href="#_edn12">[xii]</a> Estas cifras sinceramente son sorprendentes y son reflejo de la intencionalidad de la iglesia en ministrar a la niñez. Se podría decir que estamos ante una gran cosecha.</p>
<p>¡No permitas que me confunda! es la petición que se evidencia en el segundo par de miembros binarios del octeto. En los versículos 10 y 11 vuelve y juega el corazón. Es interesante que el autor reconoce la necesidad de buscar a Dios con la zona prefrontal del cerebro pero también con el cerebro límbico. Al igual que en el octeto de Álef descubrimos humildad en el compositor porque emplea una negación “no permitas” la interpretación de un subordinado a una autoridad es una súplica,<a title="" href="#_edn13">[xiii]</a> y está muy lejos de una orden como a veces es utilizado el aspecto de este verbo por los de la confesión positiva.</p>
<p>No es que el autor le ordena a Dios, es que el autor quiere tener su camino limpio pero reconoce de todo corazón que necesita con urgencia la intervención divina para lograrlo.  Esta misma interpretación la recibe el imperativo que aparece en el verbo: “enséñame” del verso 12.  Es la súplica al Señor de un corazón humilde, que sabe que para limpiar su camino necesita la divina intervención.  Es interesante que esta petición de ser enseñado por el camino correcto está presente aun entre los jóvenes de Siberia.</p>
<p>Los jóvenes de la Universidad Rusa también dicen “enséñame”. Una encuesta a 398 jóvenes universitarios en el  controversial país demostró una apertura a los valores de la autoexpresión, así como un aumento a la tolerancia a los grupos LGBTQ. Al mismo tiempo, los valores como la familia, el cuidado de los niños y ancianos y el patriotismo siguen siendo prioridad entre los jóvenes rusos.<a title="" href="#_edn14">[xiv]</a> Es asombrosa la apertura que tiene esta población para recibir instrucción frente a la justicia y la verdad y al igual que los adolescentes de las Américas están abiertos a recibir instrucción espiritual. Casi que son ahora sus voces las que claman: ¡No permitas que me confunda!</p>
<p>En conclusión,  en el octeto de bet, los jóvenes atraviesan un camino muy transitado y para poder conservar su pureza, requieren: contemplar sistemáticamente la palabra de Dios de forma intencional y continua. Además, su corazón debe estar direccionado en humildad a la enseñanza de Dios como verdadera estrategia para continuar en bendición por el camino de la vida. En la actualidad, los jóvenes están clasificados en dos sub grupos.</p>
<p>Por un lado, los jóvenes adultos que enfrentan cifras significativas de ansiedad y depresión en medio de un mundo consumista y los adolescentes que conversan la esperanza y la alegría propias de su edad. A los primeros, el octeto de bet les muestra como el consejo bíblico puede ser fuente de paz y verdadera identidad por lo cual requiere una humilde y sistemática búsqueda de la palabra de Dios; por otro lado, los adolescentes tienen una apertura sin precedentes a Jesús y casi que el salmista suplica por ellos: no me dejes confundir, enséñame el camino. Termino con la traducción de bet en hebreo que significa: casa.<a title="" href="#_edn15">[xv]</a> Ojalá cada predicador pueda proveer un hogar para estos jovencitos que claman por la enseñanza de la palabra de verdad a fin de permanecer puros en la trayectoria de sus vidas.</p>
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<hr align="left" size="1" width="33%" />
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<p>Bibliografía</p>
<p>[i] Admin. (08 de enero de 2021). <em>Augustino de Hipona.</em> Obtenido de Association LEA: <a href="https://assolea.org/es/augustino-de-hipona/">https://assolea.org/es/augustino-de-hipona/</a></p>
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<p><a title="" href="#_ednref2">[ii]</a> Hernández, J. V., &amp; Barrera Robledo, M. E. (2021). Manejo del trastorno depresivo ¿Qué tratamiento elegir? <em>Revista Médica de Risaralda</em>, Volumen 27.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref3">[iii]</a> Bibliatodo. (16 de Marzo de 2025). <em>Interlineal</em>. Obtenido de <a href="https://www.bibliatodo.com/biblia-interlineal/salmos-119">https://www.bibliatodo.com/biblia-interlineal/salmos-119</a></p>
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<p><a title="" href="#_ednref4">[iv]</a> Bustos, D. (2021). Clase de Hebreo II . <em>Verbos hebreos.</em> CDMX: Facultad de Teología.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref5">[v]</a> Un informe de Barna elaborado con la colaboración de Bíblica, World Vision y Alpha . (2023). <em>Una generación más abierta, un estudio global sobre adolescentes.</em> América Latina: Barna Group.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref6">[vi]</a> Laje, A. (2022). <em>la batalla cultura reflexiones críticas para una nueva derecha.</em> México: Harper Collins.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref7">[vii]</a> Hernández &amp; Barrera.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref8">[viii]</a> Mingrone, A. G. (2024). Tipos de ansiolíticos. <em>Psicologia online</em>.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref9">[ix]</a> Meynet, R. (2008). <em>Trattato Di Retorica Biblica.</em> Bologna: Dehoniano.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref10">[x]</a> Universidad de Valencia, D. d. (2024). Perspectivas docentes ante la Ansiedad Escénica: estudio de caso en un conservatorio profesional de música. <em>SCIELO</em>.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref11">[xi]</a> Boa, K. (2006). <em>Conformados a su imagen.</em> Miami, Florida: Vida.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref12">[xii]</a> Barna.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref13">[xiii]</a> Bustos.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref14">[xiv]</a> Vladimirovich, G. A., &amp; Gorbatova, M. M. (2023). <em>El mundo posmodernista y los valores religiosos en la evaluación de la juventud siberiana occidental.</em> Siberia Occidental: Universidad Estatal de Amur .</p>
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<p><a title="" href="#_ednref15">[xv]</a> enduring word. (2021). <em>Salmo 119 la grandeza y la gloria de la palabra de Dios.</em> Obtenido de https://es.enduringword.com/comentario-biblico/salmo-119/</p>
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<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Giselle Torres Venegas</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>¿Cómo alcanzar la felicidad en un mundo posmoderno? Un análisis retorico – exegético del octeto de álef del Salmo 119</title>
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		<pubDate>Fri, 31 Jan 2025 16:44:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Giselle Torres Venegas</dc:creator>
				<category><![CDATA[2025.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Giselle Torres Venegas 1אַשְׁרֵ֥י תְמִֽימֵי־דָ֑רֶךְ הַֽ֝הֹלְכִ֗ים בְּתוֹרַ֥ת יְהוָֽה׃ 2אַ֭שְׁרֵי נֹצְרֵ֥י עֵדֹתָ֗יו בְּכָל־לֵ֥ב יִדְרְשֽׁוּהוּ׃ 3אַ֭ף לֹֽא־פָעֲל֣וּ עַוְלָ֑ה בִּדְרָכָ֥יו הָלָֽכוּ׃ 4אַ֭תָּה צִוִּ֥יתָה פִקֻּדֶ֗יךָ לִשְׁמֹ֥ר מְאֹֽד׃ 5אַ֭חֲלַי יִכֹּ֥נוּ דְרָכָ֗י לִשְׁמֹ֥ר חֻקֶּֽיךָ׃ 6אָ֥ז לֹא־אֵב֑וֹשׁ בְּ֝הַבִּיטִ֗י אֶל־כָּל־מִצְוֺתֶֽיךָ׃ 7א֭וֹדְךָ בְּיֹ֣שֶׁר לֵבָ֑ב בְּ֝לָמְדִ֗י מִשְׁפְּטֵ֥י צִדְקֶֽךָ׃ 8אֶת־חֻקֶּ֥יךָ אֶשְׁמֹ֑ר אַֽל־תַּעַזְבֵ֥נִי עַד־מְאֹֽד׃   El acercamiento al salterio 119 requiere la dignidad misma que atraviesa</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=6351">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center">Por Giselle Torres Venegas</p>
<address style="text-align: left; padding-left: 60px;"><sub>1</sub>אַשְׁרֵ֥י תְמִֽימֵי־דָ֑רֶךְ הַֽ֝הֹלְכִ֗ים בְּתוֹרַ֥ת יְהוָֽה׃</address>
<address style="text-align: left; padding-left: 60px;"><sub>2</sub>אַ֭שְׁרֵי נֹצְרֵ֥י עֵדֹתָ֗יו בְּכָל־לֵ֥ב יִדְרְשֽׁוּהוּ׃</address>
<address style="text-align: left; padding-left: 60px;"><sub>3</sub>אַ֭ף לֹֽא־פָעֲל֣וּ עַוְלָ֑ה בִּדְרָכָ֥יו הָלָֽכוּ׃</address>
<address style="text-align: left; padding-left: 60px;"><sub>4</sub>אַ֭תָּה צִוִּ֥יתָה פִקֻּדֶ֗יךָ לִשְׁמֹ֥ר מְאֹֽד׃</address>
<address style="text-align: left; padding-left: 60px;"><sub>5</sub>אַ֭חֲלַי יִכֹּ֥נוּ דְרָכָ֗י לִשְׁמֹ֥ר חֻקֶּֽיךָ׃</address>
<address style="text-align: left; padding-left: 60px;"><sub>6</sub>אָ֥ז לֹא־אֵב֑וֹשׁ בְּ֝הַבִּיטִ֗י אֶל־כָּל־מִצְוֺתֶֽיךָ׃</address>
<address style="text-align: left; padding-left: 60px;"><sub>7</sub>א֭וֹדְךָ בְּיֹ֣שֶׁר לֵבָ֑ב בְּ֝לָמְדִ֗י מִשְׁפְּטֵ֥י צִדְקֶֽךָ׃</address>
<address style="text-align: left; padding-left: 60px;"><sub>8</sub>אֶת־חֻקֶּ֥יךָ אֶשְׁמֹ֑ר אַֽל־תַּעַזְבֵ֥נִי עַד־מְאֹֽד׃</address>
<address style="text-align: center;"> </address>
<p>El acercamiento al salterio 119 requiere la dignidad misma que atraviesa toda la escritura; donde, las verdades sublimes de Dios se acomodan a la capacidad espiritual más humilde y al mismo tiempo las verdades dichas son tan altas que satisfacen la necesidad intelectual más elevada.<a title="" href="#_edn1">[i]</a></p>
<p align="left">Mientras realizaba la investigación exegética recordaba que la primera vez que estudie este salmo fue para una tarea del equipo de liderazgo de la iglesia local en Villamaría Caldas, Colombia. La pastora nos pidió entregarle una paráfrasis de cada versículo y a mis 17 años fui la única que entregó la curiosa encomienda.</p>
<p align="left">Ni ella ni yo imaginamos en ese momento que años después presentaría un acercamiento exegético del mismo salmo. Así que, en mi propia vida se cumple la cláusula introductoria de este artículo: el Salmo 119 respondió de forma devocional a las necesidades espirituales en mi adolescencia y ahora en mi adultez responde a mi madurez intelectual con más fuerza.</p>
<p align="left">Las implicancias exegéticas serán analizadas desde el hebreo y con lineamientos de la retórica semítica, por lo cual se dedicarán unas líneas a explicar en qué consiste el método y cuáles fueron los parámetros interpretativitos. Se pretende posteriormente llegar a unas conclusiones exegéticas y finalmente se abordarán los aprendizajes en aplicaciones prácticas y hermenéuticas.</p>
<p><strong>I. Acercamiento a la retórica semítica y las particularidades del hebreo</strong></p>
<p><em>La retórica semítica</em></p>
<p align="left">“Es imperialista y etnocéntrico pensar que solo existe una retórica”.<a title="" href="#_edn2">[ii]</a> Es la amonestación que hace este erudito bíblico a la crítica de formas y a la crítica textual.  Para Francesco Graziano profesor de la universidad Pontificia Gregoriana de Roma es importante aclarar a los futuros teólogos que la manera como está estructurado el texto bíblico no obedece a los parámetros de la retórica greco – latina sino a la semítica.<a title="" href="#_edn3">[iii]</a></p>
<p align="left">Una de las diferencias más notables se observa en el pensamiento griego que propende por demostrar y debatir un concepto para llegar a la “verdad” mientras que para los semitas la verdad esta expresada y con sus escritos quieren mostrarla. Demostrar para los griegos versus mostrar para los semitas ¡es la gran diferencia!</p>
<p align="left">Con este fin, diseñaron una retórica que dista mucho del pensamiento occidental y que, según Meynet, es la razón por la cual la crítica de formas no le ve sentido a muchos escritos bíblicos y termina por: “devaluarlos y reducirlos a compilaciones”. La manera de escribir de los autores del texto sagrado, aunque escriban en griego esta permeada por esta forma de pensar particular.</p>
<p><em>Particularidades del hebreo</em></p>
<p align="left">La mirada común reconoce en los libros poéticos tres métricas paralelas: sinónimo, sintético y, antitético.<a title="" href="#_edn4">[iv]</a> Básicamente se observa que en los libros de Salmos, Proverbios y Cantar de los cantares que los autores repiten expresiones en los versos externos para enfatizar una idea central; por otro lado, reconocen la figura de la antítesis usando palabras opuestas o de contraste.</p>
<p align="left">Sin embargo, la retórica semítica va más allá de los libros poéticos y manifiesta que los escritores bíblicos culturalmente utilizan una forma de escritura que escoge dos o tres términos o sintagmas para formar un miembro que tendrá correspondencia con otro conformando un segmento y el paralelismo entre ellos dará luz a estructuras más grandes como un brano (en italiano), una parte y un libro.<a title="" href="#_edn5">[v]</a></p>
<p align="left">Esta cultura semita impregnada desde el Pentateuco hasta los profetas y los judíos escritores de las epístolas hace que el intérprete bíblico se humille en su labor exegética. Cerrar la brecha cultural implica también reconocer la interpretación de los tiempos verbales del hebreo a fin de ser fiel en la exposición de la palabra.</p>
<p align="left">Hacer este estudio del Salmo 119 abrió mis ojos para comprender que, el magnífico Dios sometió la excelencia de su conocimiento a las limitaciones de nuestro lenguaje, y de todas las grafías escogió para comunicar su mensaje el que los sabios de ese tiempo “los greco – romanos” consideraban más vil: “el hebreo”.<a title="" href="#_edn6">[vi]</a></p>
<p><strong>II. Aplicaciones exegéticas</strong></p>
<address style="padding-left: 60px;">1 Bienaventurados los perfectos de camino, Los que andan en la ley de Jehová.</address>
<address style="padding-left: 60px;">2 Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan;</address>
<address style="padding-left: 60px;">3 Pues no hacen iniquidad Los que andan en sus caminos.</address>
<address style="padding-left: 60px;">4 Tú encargaste Que sean muy guardados tus mandamientos.</address>
<address style="padding-left: 60px;">5 ¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos Para guardar tus estatutos!</address>
<address style="padding-left: 60px;">6 Entonces no sería yo avergonzado, Cuando atendiese a todos tus mandamientos.</address>
<address style="padding-left: 60px;">7 Te alabaré con rectitud de corazón Cuando aprendiere tus justos juicios.</address>
<address style="padding-left: 60px;">8 Tus estatutos guardaré; No me dejes enteramente.</address>
<address> </address>
<p>Dicho esto, nos acercaremos más profundamente a los tesoros que esconden los sintagmas, los tiempos verbales y los paralelos del Salmo 119. La primera observación que salta a la vista al leerlo en la Biblia Hebraica Stuttgartensia (BHS) es que se trata de un acróstico.<a title="" href="#_edn7">[vii]</a> Cuando pensamos en esta figura literaria en español mi mente se remonta a un juego de palabras que hábilmente riman a partir de un solo concepto.</p>
<p align="left">Cabe destacar que el autor no tomo como base una palabra para empezar su composición sino las 22 consonantes del idioma hebreo, así que, el acróstico comienza con Álef y termina con Tav. En la BHS es fácil apreciar que cada verso del octeto empieza con la consonante correspondiente.</p>
<p align="left">De manera que si estamos con la letra ג Guímel cada verso iniciara con una palabra que comience por esa letra; por consiguiente no solo es rítmico en sonoridad sino bello al contemplar la simetría caligráfica de las palabras bien escogidas. Dado que el alefato está compuesto por 22 consonantes y cada estrofa tiene 8 versos en el original podemos encontrar claramente 176 versos.</p>
<p align="left">Empezaremos analizando el octeto de versos que comienzan con la consonante אַ álef.  El “Branno” o esta estrofa comienza expresando una bienaventuranza y termina con una demanda de ayuda. Es casi como que, el autor comienza estableciendo los parámetros de lo que es el verdadero éxito y, concluye que, los de conducta intachable que andan en la ley de Jehová son los que pueden ser considerados verdaderamente plenos o felices.</p>
<p align="left">Sin embargo, la petición de ayuda al finalizar el octeto deja claro que esta felicidad es imposible de alcanzar en virtud humana y requiere la asistencia del Todopoderoso y entonces, muy al estilo semítico en la mitad del octeto, deja las instrucciones de cómo lograr dicha vida plena.</p>
<p align="left">En los versos 2 y 7 del octeto podemos observar de forma paralela  לֵ֥ב[Leb] y לֵבָ֑ב [Lebab] las dos expresan “corazón”. ¡Es esta la cuestión precisamente! para andar en los caminos del Señor y guardar sus estatutos se requiere voluntad consciente e inconsciente. Goleman muy reconocido en su trabajo sobre la inteligencia emocional tiene como contemporáneos, por no decir precursores, a Salovey y Mayer quienes reconocen la habilidad de monitorizar emociones para guiar el pensamiento y las acciones del individuo.<a title="" href="#_edn8">[viii]</a></p>
<p align="left">En caso de que, el individuo desee con su corazón esta bienaventuranza y permita la ayuda del Señor entonces, en el centro del octeto se encuentran los verbos que responden al ¿cómo? Con el fin de esgrimir bien lo que corresponde al ser que quiere alabar al Señor con rectitud de corazón me permitiré explicar brevemente las características de los tiempos verbales que en álef se contemplan.</p>
<p align="left">El precioso hebreo no requiere “cantidad de palabras” para expresar un sentimiento como nuestro buen español. Yo diría que requiere “cantidad de sufijos y prefijos”. Al ser una lengua aglutinante, el mismo verbo pero con algunas partículas más le muestra con claridad al exegeta la intención del autor. En este estudio solo quiero mencionar el énfasis de los verbos en hifil, nifal y piel.</p>
<p align="left">Debido a que estos tres aspectos verbales son los presentes en este octeto; en hebreo la acción verbal tiene tres rasgos: simple, intensiva y causativa. Por ejemplo en el siguiente verbo: “<em>romper</em>” de forma simple, “<em>hacer pedazos</em>” de forma intensiva y “<em>provocar que se rompa</em>” de forma causativa. También, presenta tres voces: activa, pasiva, reflexiva. En la primera el sujeto desarrolla la acción, en la pasiva el sujeto recibe la acción del verbo y en la reflexiva el sujeto realiza y recibe la acción verbal.<a title="" href="#_edn9">[ix]</a></p>
<p align="left">En consecuencia el primer verbo a analizar es: אַ֭תָּה צִוִּ֥יתָה. [Ata tsívita] ordenar este verbo del verso 4 es piel acción intensiva y está acompañado de un pronombre, el cuál no sería necesario, dado que está presente el sufijo de persona masculino singular, lo que nos indica que el autor está haciendo un énfasis en la persona que da la orden una transliteración cercana seria: <em>Tú </em>ordenaste firme o enfáticamente.</p>
<p align="left">El segundo verbo a estudiar se encuentra en el verso 5 אַ֭חֲלַי יִכֹּ֥נוּ [ajalai, yiconu] ordenar, afirmar en este caso el verbo es nifal que corresponde a una acción sencilla en voz pasiva por lo cual podemos usar el deseo expresado en la palabra que lo precede “ojala” para interpretar que el escritor anhela que “alguien afirmará, ordenará sus caminos”, “anhelo que mis caminos sean afirmados”.</p>
<p align="left">En tercer lugar aparece en el versículo 6 el verbo:  בְּ֝הַבִּיטִ֗י [behabiti] al escanear este verbo es un hifil infinitivo, es decir, es una acción causativa en voz activa. Se puede transliterar: “yo provocaré contemplar”,  es una acción en sentido declarativo donde el sujeto exhibe un estado o una característica. Un homólogo se encuentra en el verso 7 con el verbo א֭וֹדְךָ [odeja] alabar es también un hifil y quedaría: “yo provocaré alabarte” obedeciendo al sufijo masculino singular.</p>
<p><strong>III. Aplicaciones prácticas</strong></p>
<p align="left">El escritor del Salmo 119 se tomó el tiempo de escoger las palabras que rimaran y comunicaran verdades eternas cuyo tema central es la excelencia de la Palabra de Dios y los beneficios que trae al ser humano. En la cosmovisión judía escribir utilizando las 22 consonantes del alefato significaba plenitud o que algo estaba completo o integro.<a title="" href="#_edn10">[x]</a></p>
<p align="left">Así que, de forma didáctica y general el autor comunica que la contemplación y obediencia a la palabra Dios es sabia y correcta porque la escritura no es solo bella sino además íntegra y contiene la humildad del Señor despojándose de sí mismo y tomando nuestro lenguaje para guiarnos en sus caminos.</p>
<p align="left">Continuando con el octeto de álef, el autor comienza delimitando el verdadero significado de ser bienaventurado.<a title="" href="#_edn11">[xi]</a> La felicidad puede encajarse en diferentes corrientes humanas: desear, dejar de desear, tener, renunciar a tener. En un mundo posmoderno con la tasa más alta de depresión y suicidio de la historia,<a title="" href="#_edn12">[xii]</a> el autor dice a viva voz que los doblemente felices son aquellos que tienen una conducta intachable porque andan en la ley del Señor.</p>
<p align="left">El compositor noblemente reconoce que necesita la ayuda del Señor para poder alabarle con rectitud de corazón. Es precisamente la voluntad consciente e inconsciente que los neuropsicólogos agrupamos en sistema límbico y amígdala cerebral, el rector de las decisiones más importantes de la vida.</p>
<p align="left">Las dichosas corazonadas son información relevante de memorias sensoriales no conceptualizadas aún por la zona prefrontal y lógica del cerebro pero que en resumidas cuentas toman control ejecutivo. Por lo tanto, el salmista guiado sin duda por el autor de la bioquímica establece que para poder ser bienaventurado aun las emociones deben estar focalizadas y entrenadas para contemplar la Palabra de Dios.</p>
<p align="left">Dicho entrenamiento de la voluntad y las emociones obedece a la autoridad de quien da la orden. <em>“Tu” ordenaste firmemente</em> guardar tus preceptos con diligencia, <em>anhelo que mis caminos sean ordenados</em> para guardar tus estatutos, entonces, yo <em>intencionalmente contemplaré</em> tus mandamientos.</p>
<p align="left">El salmista, como vimos, utilizó el hifil para enfatizar que la contemplación a la palabra más que una romántica metáfora. Responde a establecer sistemáticas decisiones que ayuden a disciplinar el estudio de las Escrituras. La antítesis sería no se puede alabar con rectitud si no se causa una contemplación seria de la Palabra de Dios.</p>
<p align="left">En conclusión, la felicidad imita la humildad del Cristo que usa nuestro lenguaje y que con ejemplo nos enseñó la obediencia a los mandatos del Padre. En un mundo de ambigüedades y descontentos la verdadera plenitud la experimentan los que pueden alabar a Dios con rectitud de corazón. Para lograrlo, el que camina según las Escrituras debe depender del buen Señor y al mismo tiempo disciplinar sus emociones y su voluntad para contemplar sistemáticamente el consejo divino escrito en la preciosa Palabra de Dios</p>
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<p align="left">Bibliografía</p>
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<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Giselle Torres Venegas</span>
				<p></p>
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