<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Conozca &#187; Ramón Taveras</title>
	<atom:link href="http://conozca.org/?author=46&#038;feed=rss2" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://conozca.org</link>
	<description>Revista Cristiana</description>
	<lastBuildDate>Thu, 16 Apr 2026 23:46:49 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.4.2</generator>
		<item>
		<title>Un libro triste cuenta su historia</title>
		<link>http://conozca.org/?p=601</link>
		<comments>http://conozca.org/?p=601#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 03 Sep 2012 22:49:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ramón Taveras</dc:creator>
				<category><![CDATA[1978.1]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=601</guid>
		<description><![CDATA[Por Ramón Taveras &#160; Soy libro. Cierto día oí: “Triste es la historia del libro prestado, a veces perdido y siempre estropeado”. Quizás por mis años de mozo no entendí esa declaración, pero ahora que soy viejo sí la entiendo y le contaré por qué. Cuando salí a luz, el primero en acariciarme y leerme</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=601">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Ramón Taveras</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Soy libro. Cierto día oí: “Triste es la historia del libro prestado, a veces perdido y siempre estropeado”. Quizás por mis años de mozo no entendí esa declaración, pero ahora que soy viejo sí la entiendo y le contaré por qué.</p>
<p>Cuando salí a luz, el primero en acariciarme y leerme fue mi autor. Los medios de comunicación se referían a mí con entusiasmo y veneración. Fui experto en sacar de apuros. Di las informaciones que mis lectores buscaban en mí. Ayude a todos. La felicidad me cobijaba.</p>
<p>Mi descenso se originó cuando un amigo de mi amo, me buscó prestado. Al tomarme sentí sus manos sudadas, lo que considere un presagio. Llegamos a su casa. Con albricias me enseñó a su esposa, la que no cuidó de lavar sus manos grasosas antes de tocar mis limpias páginas. Mi viacrucis se extendió, pues dejándome en alcance de un infante, rodé y rodé. Al fin me faltó la cubierta, perdí hojas y otras se rompieron.</p>
<p>Mi amo posee una gran biblioteca, y cada día le llegan nuevos libros, razón por la cual se olvido de mí. Un día necesitó una información que yo poseo y eso le hizo recordarme. Me buscó. Cuando me vio, no me conoció. Sin mediar palabras retornó a su hogar.</p>
<p>‑Libro,-dijo‑, perdóname por esas lágrimas que de mis ojos te han caído. Prometo arreglarte y nunca más prestarte.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Ramón Taveras</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=601</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
