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	<title>Conozca &#187; Cynthia Nicholson</title>
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	<description>Revista Cristiana</description>
	<lastBuildDate>Thu, 16 Apr 2026 23:46:49 +0000</lastBuildDate>
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		<title>Los peligros de la convivencia fuera del matrimonio</title>
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		<pubDate>Wed, 20 Aug 2025 17:54:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cynthia Nicholson</dc:creator>
				<category><![CDATA[2025.2]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Cynthia Nicholson El “amor libre” fue el tema de la revolución sexual de la década de 1960, lo cual, como adolescente cristiana, fue impactante en mi formación moral. Se hizo evidente que el amor, un tema sobre el cual predicaba frecuentemente mi pastor, no era el énfasis de esta revolución, sino solamente el sexo.</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=6597">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center">Por Cynthia Nicholson</p>
<p>El “amor libre” fue el tema de la revolución sexual de la década de 1960, lo cual, como adolescente cristiana, fue impactante en mi formación moral. Se hizo evidente que el amor, un tema sobre el cual predicaba frecuentemente mi pastor, no era el énfasis de esta revolución, sino solamente el sexo. Lo que estaba cambiando en mi cultura en los Estados Unidos también pasaba en Latinoamérica.<a title="" href="#_edn1">[i]</a> Algunos de los temas predominantes eran la desinhibición sexual, la homosexualidad, la igualdad de género y la anticoncepción. Las normas sociales en el hemisferio occidental han cambiado y, a través de los medios de comunicación, sus efectos hoy se extienden por todo el mundo. Las relaciones sexuales prematrimoniales son ampliamente aceptadas y la cohabitación o concubinato ya no se considera moralmente incorrecta.</p>
<p>Si bien se defiende la libertad sexual para el individuo, las consecuencias afectan a los matrimonios, las familias, la cultura y la sociedad. Quienes defienden la postura bíblica de la abstinencia hasta el matrimonio son vistos como irremediablemente anticuados, intolerantes y críticos.</p>
<p>Las estadísticas de cohabitación o convivencia han experimentado un fuerte aumento en las últimas cuatro décadas. La Oficina del Censo de Estados Unidos muestra que aproximadamente el 11,6% de los hogares con parejas conviven frente al 3,7 % en 1996. Los datos de 1970 a 2010 sobre parejas de 25 a 34 años que conviven en varios países latinoamericanos muestran un aumento drástico. Algunos de los mayores aumentos se observan en Argentina, Brasil, República Dominicana, Panamá, Perú y Uruguay.<a title="" href="#_edn2">[ii]</a></p>
<p>Como terapeuta de parejas en crisis durante los últimos veinte años, he presenciado personalmente algunos de los efectos perjudiciales de la convivencia. El ministerio con el que trabajo forma parte de Enfoque a la Familia, por lo que la mayoría de nuestros asistentes son cristianos. Aunque la consulta se limita a parejas casadas, las respuestas de la encuesta de admisión nos permiten saber si vivieron juntos antes del matrimonio. Las parejas acuden por un problema grave actual (por ejemplo: infidelidad, pornografía, familia ensamblada, finanzas), pero en quienes conviven, la ruptura comenzó antes de legalizar la unión. Durante la convivencia se desarrollan patrones nocivos que se podrían evitar al seguir el orden bíblico de casarse antes de vivir juntos.</p>
<p>Dios dio matrimonio a Adán y Eva, los primeros esposos (Gn.2:24), y su relación previa al pecado, juntos y con Él en el jardín, muestra la intimidad tal como Dios intencionó. La cohabitación ignora la dimensión espiritual de la relación y limita el vínculo emocional que crece en un entorno sano.</p>
<p>La convivencia conlleva muchos riesgos inherentes. El peligro espiritual tiene implicaciones eternas, y las consecuencias sociales y morales son cruciales. Los hijos de estas uniones a menudo pagan el precio por decisiones tomadas sin tomarlos en cuenta. También existen peligros legales, financieros, emocionales y psicológicos. Este artículo abordará los efectos residuales en algunas de estas categorías.</p>
<p><strong>Vulnerabilidades legales y financieras</strong></p>
<p>Las personas no quieren vivir solas ni con sus padres, y cuando encuentran una relación satisfactoria, una de las principales razones para vivir juntos es económica. Es más económico compartir recursos y gastos que mantener dos viviendas. Sin embargo, rara vez consideran redactar documentos legales para protegerse mutuamente de una posible ruptura. Dado que el matrimonio es una relación legalmente vinculante, existen leyes que protegen a los cónyuges en caso de divorcio, y aunque intervengan mediadores o abogados, el juez está ahí para supervisar una división justa y equitativa de los bienes. Cuando una pareja dice que el matrimonio es “solo un papel”, ignora la protección que brinda ese documento legal.</p>
<p>Las consideraciones legales también son importantes en caso de crisis de salud. No existe la condición automática de “pariente más próximo” ni el derecho a tomar decisiones médicas en situaciones de emergencia para las parejas que simplemente conviven. Sin un testamento escrito, no hay herencia automática, incluso si vivieron juntos y compartieron bienes durante años.</p>
<p><strong>Inestabilidad relacional</strong></p>
<p>En los Estados Unidos, el 70% de las parejas conviven antes del matrimonio.<a title="" href="#_edn3">[iii]</a> Según la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) de las Naciones Unidas, la tasa de mujeres jóvenes (de 20 a 34 años) en uniones de hecho en América Latina también es muy alta: República Dominicana: 60%, Colombia: 56%, Honduras: 55%, Perú: 47%.<a title="" href="#_edn4">[iv]</a></p>
<p>La mayoría de los jóvenes cree que vivir juntos antes del matrimonio mejorará sus probabilidades de éxito en la relación. Sin embargo, ocurre lo contrario. Más de cuarenta años de estudios realizados por diversas entidades confirman que el divorcio es más frecuente entre quienes convivieron antes del matrimonio. Esto no ha cambiado. Tienen mayor probabilidad de presentar mayor conflicto, menor satisfacción relacional, dificultades para relacionarse y problemas de comunicación.</p>
<p><strong>“Deslizar sin decidir”</strong></p>
<p>Las personas se deslizan hacia relaciones peligrosas. Muchas parejas deciden convivir sin un compromiso claro, cosa que deja a uno u otro con expectativas frustradas. Una persona puede ver la relación como algo temporal y la otra como un ensayo previo antes del matrimonio. Saber que la relación puede terminar fácilmente puede socavar la confianza y causar ansiedad en la relación. Las tasas más altas de ruptura contribuyen a la agitación emocional, la depresión y los problemas de confianza.</p>
<p>En el matrimonio, el compromiso es la decisión de renunciar a otras opciones, y a medida que la relación se consolida, aumenta la sensación de estabilidad y seguridad emocional. En las parejas no casadas, sin la seguridad de un vínculo permanente que ofrece el pacto matrimonial, la persona más comprometida puede percibir la falta de compromiso recíproco del otro como un indicio de un peligroso desequilibrio de poder. La inseguridad se desarrolla, y la persona de compromiso menor tiene el poder mayor.</p>
<p><strong>Riesgos emocionales y psicológicos</strong></p>
<p>El sexo en el matrimonio es una faceta de la intimidad reservada exclusivamente para la persona con la que se compromete la fidelidad y la exclusividad. Cuando el sexo se considera una necesidad humana básica que puede satisfacerse sin un compromiso de por vida, puede dar lugar a una serie de relaciones íntimas que se centran principalmente en la satisfacción física.</p>
<p>Al comenzar una relación romántica, las sustancias químicas secretadas por el cerebro producen euforia emocional. La dopamina y la epinefrina son posteriormente reemplazadas por la oxitocina (la hormona del abrazo), y la pareja comienza a hacer planes a largo plazo.<a title="" href="#_edn5">[v]</a> A medida que el amor erótico madura, se añade un sentido más profundo de amor duradero y comprometido. En el matrimonio, a medida que el apego y el vínculo se fortalecen, la pareja desarrolla una interdependencia que puede perdurar en los momentos difíciles de la vida. Los patrones normativos actuales de convivencia resultarán en un número creciente de parejas con dinámicas de compromiso debilitadas</p>
<p>Las parejas desean intimidad y esperan que la convivencia genere cercanía y vínculos. Desafortunadamente, un alto porcentaje de parejas que conviven han tenido relaciones sexuales con otras personas antes de mudarse juntas. Cuanto más joven se inicia la vida sexual, mayor es el número de parejas que forman parte de la historia sexual. Los encuentros sexuales múltiples complican la adaptación a la relación. Muchos se han criado en hogares sin seguridad matrimonial, y su inestabilidad afectiva impulsa la búsqueda de alguien que les brinde el refugio que buscan para sentirse firmemente unidos.</p>
<p>En lugar de poder vincularse con una persona a través del matrimonio, se mudan para tantear el terreno y ver si son compatibles con su nuevo interés amoroso. Traen recuerdos e imágenes de parejas sexuales pasadas. Esos pensamientos intrusivos desestabilizan a la pareja, ya que uno o ambos lidian con las comparaciones con sus parejas anteriores. Sin compromiso, falta confianza, y en lugar de superar sus inseguridades o expectativas poco realistas, la relación está condenada al fracaso. La duración promedio de la cohabitación es inferior a dos años<a title="" href="#_edn6">[vi]</a>, que en la mayoría de los países de Latinoamérica es el requisito mínimo para que se establezca cualquier reconocimiento legal. Así se da inicio a la cohabitación en serie.</p>
<p>El daño psicológico de tener múltiples relaciones es considerable. Además de la compatibilidad de personalidades, las parejas se mudan juntas para probar su compatibilidad sexual. El sexo, tal como Dios lo diseñó, es algo bueno. Seguir sus directrices de esperar hasta el matrimonio aumenta el amor y el respeto. La abstinencia también desarrolla la confianza en la propia capacidad de permanecer fiel. Se forman buenos hábitos que aseguran la fidelidad a Dios y a la propia integridad. Sin esas restricciones prematrimoniales, los convivientes no tienen la ventaja de un historial de fidelidad. Si uno cede a la tentación moral antes del matrimonio, ¿qué garantía hay de que no se produzca una infidelidad después?</p>
<p>Cuando las parejas temen la incompatibilidad sexual, una visita al médico puede disipar esos temores. El cuerpo fue diseñado para funcionar sexualmente y lo hará de forma natural. En los pocos casos de disfunción sexual real, existen ayudas médicas y de asesoramiento disponibles. Pero la mayoría de las dificultades sexuales se derivan de problemas en la relación. Cuando uno se siente devaluado, ignorado, irrespetado o experimenta una gran cantidad de otros sentimientos negativos, la consecuencia puede ser la falta de interés en el sexo. La solución es comunicarse y resolver esos problemas. La convivencia no cura los problemas emocionales.</p>
<p><strong>El impacto en los niños</strong></p>
<p>La revolución sexual prometía justicia e igualdad, pero el colapso del matrimonio ha acumulado injusticia y desigualdad sobre los más vulnerables de todos: los niños.<a title="" href="#_edn7">[vii]</a> Tener un hijo juntos no aumenta la probabilidad de permanecer juntos. La probabilidad de que una pareja siga junta dos años después del nacimiento de un hijo es seis veces mayor para una pareja casada que para una pareja que convive.<a title="" href="#_edn8">[viii]</a></p>
<p>Cuando las parejas que conviven se separan, se siente como un pequeño divorcio, no solo para la pareja, sino también para los niños. Los hijos de estas relaciones desgarradas probablemente vivirán sin uno de sus padres biológicos. Muchos sufren inseguridades e injusticias a causa de la inestabilidad familiar. La exposición a múltiples parejas románticas en la vida de sus padres los predispone al fracaso de la relación, al no haber visto el patrón de amor comprometido y fiel que perdura. La convivencia es un contexto de bajo compromiso para la crianza de los hijos.</p>
<p><strong>Preocupaciones espirituales y morales</strong></p>
<p>El matrimonio es idea de Dios. Refleja la relación de pacto de Dios con su pueblo, es el fundamento más sólido para construir una familia y Él diseñó la expresión sexual para ayudar a las parejas casadas a cultivar la intimidad.<a title="" href="#_edn9">[ix]</a> Gary Thomas señala que los propósitos de Dios van mucho más allá de la felicidad personal, “no es que Dios esté en contra de la felicidad, sino que el matrimonio promueve valores aún más elevados”.<a title="" href="#_edn10">[x]</a> Así como el Dios Trino es Uno, el hombre y la mujer se convierten en “una sola carne” al consumar el matrimonio. Es un vínculo único.</p>
<p>Dios sabía que, dado que el sexo es tan poderoso para crear intimidad, lo limita específicamente al matrimonio. La Biblia manda: “<em>no cometerás adulterio</em>” (Ex.20:14) y “<em>huye de la fornicación</em>” (1 Co.6:18). Desobedecer los mandamientos de Dios tiene un alto costo. Cuando Abraham accedió a embarazar a la sierva de Sara, no podía imaginar los problemas que surgirían; no solo durante su vida, sino que se extienden a lo largo de la historia hasta la actualidad. Las advertencias de Dios son para el beneficio del hombre y la mujer.</p>
<p>La sociedad actual no considera inmoral el sexo fuera del matrimonio. Incluso los jóvenes cristianos, al ser cuestionados, pueden creer que Dios dice que es pecado, pero tienden a descartarlo como un pecado que a Él no le preocupa demasiado. Quienes sí creen que es pecado, pero transgreden, enfrentan consecuencias espirituales. Su culpa les genera vergüenza y los aleja de Dios. Cuando el salmista David pecó con Betsabé, la distancia fue significativa hasta que se arrepintió.</p>
<p><strong>Conclusión</strong></p>
<p>Con el aumento de la convivencia en la sociedad, cosa que también es evidente en la comunidad de fe, es imperativo que la Iglesia esté preparada para abordar los peligros que conlleva. A partir del liderazgo, los principios para matrimonios saludables no solo deben enseñarse, sino también modelarse. Se pueden programar regularmente clases que brinden fundamentos bíblicos y sermones que ilustren cómo es un matrimonio y una familia que honran a Dios. Los niños deben aprender sobre el plan de Dios desde pequeños. Los programas juveniles pueden enfatizar los beneficios de obedecer las leyes de Dios sobre el sexo. Los miembros estables pueden capacitarse para ofrecer consejería prematrimonial y guiar a matrimonios con dificultades.</p>
<p>La Iglesia debe responder adecuadamente a quienes viven en una relación de cohabitación. Cuando acuden en busca de consejo espiritual, en lugar de ser reprendidos o excluidos, deben encontrar líderes comprensivos que se tomen el tiempo para invitarlos, conocerlos y comprender sus circunstancias. Es un momento de aprendizaje y una oportunidad para ayudarlos a comprender la perspectiva de Dios sobre el matrimonio y por qué seguir su plan es infinitamente mejor.</p>
<p>&nbsp;</p>
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<hr align="left" size="1" width="33%" />
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<p>Bibliografía</p>
<p>[i] Mario Margulis, «Juventud, cultura, sexualidad: la dimensión cultural en la afectividad y la sexualidad de los jóvenes de Buenos Aires», apartado en <em>La revolución sexual de los años 60 y sus efectos</em>, (Biblos, 2003, ISBN 950-786-365-6), 38 y ss.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref2">[ii]</a> A. Esteve, R.J. Lesthaeghe (eds.), Cohabitation and Marriage in the Americas: Geohistorical Legacies and New Trends, DOI 10.1007/978-3-319-31442-6_2.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref3">[iii]</a> Scott Stanley and Galena Rhoades. <em>“What’s the Plan? Cohabitation, Engagement, and Divorce.” </em>Institute of Family Studies. Executive summary. 2023. <a href="https://ifstudiesorg/reports/whats-the-plan-cohabitation/2023/executive-summary">https://ifstudiesorg/reports/whats-the-plan-cohabitation/2023/executive-summary</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref4">[iv]</a> United Nations ECLAC, Demographic and Health Surveys (DHS), World Bank, national census data (2020-2023).</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5">[v]</a> The Science Behind Why We Fall in Love (September 3, 2020). <a href="https://www.mountelizabeth.com.sg/health-plus/article/the-science-behind-why-we-fall-in-love">https://www.mountelizabeth.com.sg/health-plus/article/the-science-behind-why-we-fall-in-love</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref6">[vi]</a> VanOrmann, Alicia. <em>“Cohabiting Couples in the United States are Staying Together Longer, but Fewer are Marrying”</em> (November 5, 2020). <a href="https://www.prb.org/resources/cohabiting-couple-staying-together-longer/">https://www.prb.org/resources/cohabiting-couple-staying-together-longer/</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref7">[vii]</a> Harrison, Glynn. <em>“A better story: reimagining the Biblical vision for sex and marriage.”</em> 28 July 2025. <a href="https://evangelicalfocuscom/forum-of-chrstian-leaders/">https://evangelicalfocuscom/forum-of-chrstian-leaders/</a></p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref8">[viii]</a> Scott Stanley.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref9">[ix]</a> Heffernan, Carol. <em>“God’s Design for Marriage”</em> (February 14, 2024). Focus on the Family. <a href="https://www.focusonthefamily.com/marriage/gods-design-for-marriage/">https://www.focusonthefamily.com/marriage/gods-design-for-marriage/</a></p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref10">[x]</a> Thomas, Gary. <em>Sacred Marriage. </em>Grand Rapids, Michigan: Zondervan. 2014.</p>
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<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Cynthia Nicholson</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>El abuso físico y sexual en la familia</title>
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		<pubDate>Tue, 23 May 2017 19:15:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cynthia Nicholson</dc:creator>
				<category><![CDATA[2017.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Cynthia Nicholson (terapeuta de matrimonios en crisis) &#160; La violencia doméstica y sexual están en aumento en todo el mundo en este siglo veintiuno conforme a la Organización Mundial de la Salud (OMS). En el caso de Latinoamérica las estadísticas son muy altas[1]. En las clases que enseño alrededor del continente para ISUM y</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=3396">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center">Por Cynthia Nicholson (terapeuta de matrimonios en crisis)</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La violencia doméstica y sexual están en aumento en todo el mundo en este siglo veintiuno conforme a la Organización Mundial de la Salud (OMS). En el caso de Latinoamérica las estadísticas son muy altas<a title="" href="#_ftn1">[1]</a>. En las clases que enseño alrededor del continente para ISUM y la Facultad de Teología, encuentro a pastores y líderes preocupados por casos específicos quienes desean recibir herramientas para poder hacer algo frente a este flagelo.</p>
<p>No se puede hablar de los problemas de familia y enfocar solo una de estas dos partes, siendo que el abuso físico y el sexual están interrelacionados. Cualquier tipo de abuso doméstico se explica con la figura del Árbol de Abuso. Las raíces son la propiedad—el hombre piensa: “Soy su dueño, ella es mi propiedad”.  El tronco es el derecho—él dice: “Soy hombre, y tengo el derecho de hacer esto”. Las ramas son el control—él se justifica: “Ella necesita que la controle”. En esencia, el abuso crece a partir de actitudes y valores; no es el resultado de emociones no controladas.</p>
<p>La OMS define la violencia familiar como “los malos tratos o agresiones físicas, psicológicas, sexuales o de otra índole, infligidas por personas del medio familiar y dirigida generalmente a los miembros más vulnerables de la misma: niños, mujeres y ancianos”.<a title="" href="#_ftn2">[2]</a> Las muchas caras del abuso intrafamiliar incluyen abuso físico, verbal, emocional, sexual, control económico exagerado, aislamiento social, intimidación y amenazas. Vale notar que aunque hay muchas mujeres que son las agresoras, el porcentaje más grande es el de los hombres, por lo que este artículo usa el pronombre “él” para designar el victimario y “ella” para la víctima.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="center"><strong>Factores individuales que influyen en la violencia</strong></p>
<p>La violencia doméstica se basa en la desigualdad de poder entre un hombre y su compañera. El hombre usa fuerza física o psicológica para controlar a la mujer porque cree que es superior, y la mujer considera que es su obligación someterse a ello.</p>
<p align="center">La víctima – la mujer</p>
<p>Muchos le preguntan a la mujer abusada, y especialmente a la que tiene hijos en casa, ¿por qué no se fue de ese entorno abusivo? Pero entender la baja autoimagen que es el resultado de la familia en que se crece, o la destrucción de su estima al vivir con una persona que continuamente merma el concepto de sí misma, causa que en vez de juzgarla se sienta compasión por ella.</p>
<p>La mujer tiene muchas creencias que la dejan soportar el maltrato. Por ejemplo: autocondenación: “Yo soy mala”, “No debí hacerle enojar”, “Hice algo en mi pasado por lo cual estoy pagando ahora”. Piensa que Dios es malo: “Él no me quiere – puede pararlo y no lo hace”. Reina el temor: “No tengo adonde ir”, “No tengo capacidad de sostenerme ni a mí, ni a mis hijos”, “Le tengo miedo a él” (la causa principal).  Muchas veces todavía lo ama: “Es el padre de mis hijos”, “Lo quiero. Quiero que pare la violencia, pero no quiero dejar la relación”.</p>
<p>El femicidio es una nueva palabra para un viejo delito;  antes se usaba el término “crimen de pasión”, ahora la terminología es más precisa. Muchos  países ahora están registrando la incidencia del femicidio, y es notable que en América Latina reporte un gran número.<a title="" href="#_ftn3">[3]</a></p>
<p>Aparte del terrible resultado del maltrato que es la muerte, hay muchas consecuencias nocivas para la salud de la mujer, que incluyen lesiones, huesos rotos, enfermedades sexualmente transmitidas, entre otras. La intimidación la pone en un estado de constante de ansiedad y causa depresión y, cuando hay amenazas, ella teme por su vida y la de sus hijos. Es muy común que esté aislada de sus familiares y amigos, y se encuentre sin recursos para salvarse del peligro.</p>
<p>Hay personas que creen que el abuso sexual en la familia solamente se refiere a incesto con los niños, y creen que no es abuso sexual si la pareja es casada. Pero es un mal concepto del diseño de Dios para la sexualidad. El dio el precioso don del sexo solamente dentro de los confines del lecho matrimonial. Es el pegamento que nos une, dejándonos conocer y ser conocidos enteramente, que es la plena intimidad. Pero cuando el acto es forzado o se usa violencia, el daño es mucho más que físico—destruye el vínculo emocional. Por eso, todo <em>Cantar de Cantares</em> habla del deleite y el gozo encontrados en esta dádiva de Dios. Abusar de ella daña tanto al agresor como a la víctima, porque la violencia sexual extingue el afecto y el amor.</p>
<p>Cuando finalmente el peligro aumenta considerablemente la mujer relata, avergonzada, su sufrimiento. Tiene vergüenza por haberlo aguantado y por no haber protegido a sus hijos anteriormente. A veces no quiere delatar a su marido ante las autoridades porque no tiene confianza en el sistema policial y/o judicial. También teme las reacciones de los líderes espirituales, no sabiendo si ellos la van a apoyar o condenar. Por eso es necesario que comuniquemos desde los púlpitos que Dios está en contra de la violencia y apoya al que sufre injustamente. Hay muchas referencias bíblicas para sostener la sana doctrina en esta área.<a title="" href="#_ftn4">[4]</a></p>
<p align="center">Las víctimas &#8211; los niños</p>
<p>Todos los niños merecen un hogar feliz y seguro. Cuando existe maltrato de la madre, la probabilidad de que haya abuso físico de los niños también aumenta.<a title="" href="#_ftn5">[5]</a></p>
<p>El hallazgo de que la exposición a la violencia en la niñez —sea como víctima o como testigo— puede aumentar el riesgo de sufrir violencia en etapas posteriores de la vida concuerda con los resultados de investigaciones realizadas en otras regiones y pone de relieve la importancia de establecer de manera coordinada estrategias de prevención de la violencia contra mujeres y niños, con el fin de romper los efectos intergeneracionales de la violencia doméstica.<a title="" href="#_ftn6">[6]</a></p>
<p>Los niños traumatizados por violencia en el hogar presentan más conductas externalizadas y antisociales y más conductas internalizadas como inhibición y miedo que los otros niños que no sufren abuso doméstico. Los traumatizados sufren menor rendimiento social y un menor rendimiento académico también.<a title="" href="#_ftn7">[7]</a> Si queremos que la futura generación salga del patrón aprendido en la niñez, debemos levantar programas preventivos y de protección. Como el pastor Jerry Smith dice cada mes en la dedicación a Dios de nuevos bebés en el <em>Centro Cristiano</em> de Guayaquil, Ecuador: “Esta iglesia debe ser el puerto seguro para todos estos infantes. Tenemos cero tolerancia para cualquier comportamiento que sea dañino a estos preciosos hijos nuestros. Es la responsabilidad de toda la congregación estar alerta y debemos comprometernos a proteger la dignidad de cada individuo que Dios nos ha dado”.<a title="" href="#_ftn8">[8]</a></p>
<p align="center">El victimario</p>
<p>El victimario no es un monstruo. Los abusadores pueden ser miembros de la comunidad y de la iglesia que saben proteger su buena imagen, pero en casa, por las raíces (del Árbol de Abuso) de pensar que es “dueño” y el tronco de tener “derecho”, no permite que nadie cuestione, dude, desprecie ni tenga otra opinión más que la suya. Se cree superior y le es dada la tarea de controlar a los suyos con fuerza. El abuso y el respeto son opuestos. Los abusadores no pueden cambiar a <em>menos que superen la falta de respeto</em> hacia su compañera. La Biblia dice que el hombre debe amar a su esposa como Cristo ama a la iglesia y dio su vida por ella. (Efesios 5:25 <em>“</em><em>Esposos, amen a sus esposas así como también Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella,..”</em>) También dice que los dos géneros somos coherederos de la gracia. (1 Pedro 3:7 “<em>Ustedes, maridos, de la misma manera vivan con ellas con comprensión, dando honor a la mujer como a vaso más frágil y como a coherederas de la gracia de la vida, para que las oraciones de ustedes no sean estorbadas”</em>.)</p>
<p>El ciclo de la violencia comienza con una etapa de agitación, en que el agresor no se responsabiliza por su propia tensión que aumenta. Le echa la culpa a su cónyuge por cualquier situación y los ataques verbales crecen hasta la segunda etapa—la de la explosión. Casi inmediatamente después, viene la etapa de disculpas y arrepentimiento. Se llama la etapa de “la luna de miel”. Es en esta etapa que no está abierta la víctima a recibir ayuda porque quiere creer las promesas de “Nunca más”. Esta etapa tranquila y cariñosa le da esperanza a la mujer, pero solo dura hasta que la tensión aumente de nuevo. Una vez que la violencia empieza, la relación cambia y los métodos de enfrentar problemas y resolver conflictos ya no sirven como antes.</p>
<p>La pregunta más frecuente en cuanto al victimario es: ¿hay posibilidad de que cambie? Me alegra compartir que sí, hay muchos hombres que han cambiado. Hemos escuchado múltiples testimonios de victoria, una vez que él deja de pensar que solo por ser hombre tiene el privilegio de comportarse mal sin recriminación. La verdad es que los hombres son mucho más conscientes de lo que están haciendo de que lo que parecen. No es que son <em>incapaces</em> de autocontrolarse; es que no lo <em>quieren</em>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="center"><strong>Factores relacionales que influyen en la violencia</strong></p>
<p>Profesionalmente, soy terapeuta de matrimonios en crisis, cuando no estoy viajando con mi esposo Ricardo por toda la región predicando y enseñando. Veo a muchas parejas en el consultorio donde trabajo en Branson, Missouri, EE.UU., que pertenece a <em>Enfoque a la Familia</em>. Si la violencia física es una de las causas de la ruptura del matrimonio, precisamos que el agresor reciba consejería personal primero, antes de que venga la pareja a nuestro ministerio para ayudarles a restaurar la relación. Es poco posible que se repare la relación mientras que haya valores y actitudes que los predispongan a la violencia.</p>
<p>Hay muchas influencias relacionales que contribuyen al comportamiento abusivo además de los factores dentro de la pareja: la familia en que creció, los amigos y los compañeros. Recibir castigos físicos severos durante la infancia, la falta de afecto y de vínculos emocionales, el tener amigos delincuentes, vivir en una familia disfuncional y haber sido testigo de conflictos continuos de sus padres. Todo esto lo deja al individuo con la percepción de que la violencia es <em>normal</em><a title="" href="#_ftn9">[9]</a><em>.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="center"><strong>Factores comunitarios y sociales que influyen en la violencia</strong></p>
<p>La comunidad tiene una obligación de proteger a sus ciudadanos. En los últimos veinte años más países están adoptando leyes que protegen a los individuos con menor posibilidad de defenderse<a title="" href="#_ftn10">[10]</a>. En la III Cumbre Iberoamericana de Género en Enero de 2016 realizada en Santiago, Chile, se reunieron representantes de veintiún países. La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, habló sobre<strong> <strong>“la esperanza de que en esta cumbre surjan propuestas concretas y no solo buenas intenciones”.</strong></strong><a title="" href="#_ftn11">[11]</a></p>
<p>Si no hay un énfasis directo de parte del gobierno, es demasiado fácil que la sociedad continúe en la inercia y se haga “la ciega” ante la violencia física y sexual.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="center"><strong>Factores religiosos que influyen en la violencia</strong></p>
<p>La iglesia de Cristo debe ser la mano de Dios extendida a la humanidad que sufre, pero la triste verdad es que muchas veces es la iglesia misma la que permite la violencia familiar. Al malinterpretar los versículos bíblicos que hablan de la relación matrimonial, les da permiso a los hombres controladores de justificar su comportamiento pecaminoso. En vez de enfatizar que Dios hizo al hombre y la mujer iguales conforme al libro de Génesis y que el Nuevo Testamento confirma que no hay diferencia por género, a veces se promueve el concepto de que hay superioridad por parte del hombre. Nunca se justifica la servidumbre cuando se habla de la sumisión de la mujer.</p>
<p>Las que hemos participado en conferencias para mujeres y hemos tratado personalmente con mujeres abusadas física y sexualmente hemos escuchado a demasiadas mujeres que fueron doblemente victimizadas al recurrir a su pastor o líder y han sido expulsadas o por no creerles su historia o por una simple respuesta de que sea más sumisa. Hay razones por las cuales tales mujeres dejan de buscar ayuda en esas iglesias.</p>
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<p align="center"><strong>Esperanza</strong></p>
<p>La buena noticia es que hay esperanza, y es la iglesia verdaderamente espiritual la que reconoce la importancia de brindar apoyo a las mujeres y los niños que padecen abuso físico y sexual en su familia. La iglesia eficaz apoya emocional y espiritualmente a los atribulados entre sus feligreses. Muchos de los líderes en clases de consejería pastoral me dicen que al volver a sus iglesias van a dedicarse a preparar obreros que puedan atender las necesidades dentro de la comunidad de fe y también demostrar a la comunidad que ciertamente la iglesia de Cristo tiene respuestas para ayudar en los momentos más difíciles.</p>
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<p align="center">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p>Bintrim, Rebecca. “Fighting Gender Violence: What Brazil, Argentina and Others are Doing” <em>Americas Quarterly</em><em>.</em> 9 de enero de 2017. Dice que Latinoamérica es una de las regiones más violentas del mundo para las mujeres.</p>
<p>Guedes, Alessandra, Claudia García-Moreno y Sarah Bott. “Violencia contra las mujeres en Latinoamérica y el Caribe” <em>Foreign Affairs Latinoamérica.</em> Vol 14, número 1. Enero-marzo 2014.</p>
<p>Hernández, Rosa Patró y Rosa María Limiñana Gras. “Víctimas de violencia familiar: Consecuencias psicológicas en hijos de mujeres maltratadas” en <em>Anales de Psicología, Vol. 21, n<sup>o 1 </sup>junio de 2005. 11-17</em></p>
<p>“Informe mundial sobre la violencia y la salud”. <em>Organización Mundial de la Salud (OMS) Ginebra.</em> <a href="http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/67411/1/a77102_spa.pdf">http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/67411/1/a77102_spa.pdf</a> (último acceso 6 de mayo de 2017).</p>
<p>S.a. “Bachelet pide “propuestas concretas” sobre equidad de género en Iberoamérica” <em>La República Ecuador. </em>7 de mayo de 2017.<a href="http://www.larepublica.ec/blog/sociedad/2016/01/18/bachelet-pide-uestas-concretas-sobre-equidad-de-genero-en-iberoamerica/"> http://www.larepublica.ec/blog/sociedad/2016/01/18/bachelet-pide-uestas-concretas-sobre-equidad-de-genero-en-iberoamerica/</a> (último acceso 7 de mayo de 2017).</p>
<p>S.a. “Violencia y Salud” <em>Ministerio de sanidad, servicios sociales e igualdad</em>. [Gobierno de España.<em><a href="https://www.msssi.gob.es/ciudadanos/violencia/prevencion/indiceContenidos.%20%0D%20htm"> https://www.msssi.gob.es/ciudadanos/violencia/prevencion/indiceContenidos. html</a></em><em> </em>ultimo acceso 7 de mayo de 2017]</p>
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<hr align="left" size="1" width="33%" />
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<p><a title="" href="#_ftnref1">[1]</a> Rebecca Bintrim. “Fighting Gender Violence: What Brazil, Argentina and Others are Doing” <em>Americas Quarterly</em><em>.</em> 9 de enero de 2017. Dice que Latinoamérica es una de las regiones más violentas en el mundo para mujeres.</p>
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<p><a title="" href="#_ftnref2">[2]</a> s/a. “Violencia y Salud” <em>Ministerio de sanidad, servicios sociales e igualdad</em>. [Gobierno de España. <a href="https://www.msssi.gob.es/ciudadanos/violencia/prevencion/indiceContenidos.htm"><em>https://www.msssi.gob.es/ciudadanos/violencia/prevencion/indiceContenidos.htm</em></a><em> </em>ultimo accesso 7 de mayo de 2017]</p>
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<p><a title="" href="#_ftnref3">[3]</a> Bintrim. Ejemplos de datos: Bolivia—entre 2013-2015 había 250 femicidios; Colombia—un femicidio occurrió cada tres días; Ecuador—entre 2014-2015 había 188 femicidios, El Salvador—284 femicios se registraron entre enero-noviembre 2016 (esta población pequeña tiene una de las más altas estadísticas de femicidio; México—aumentó siete veces más alto el número de femicidios entre 2013-2015 que entre 2011-2013.</p>
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<p><a title="" href="#_ftnref4">[4]</a> Algunos versículos bíblicos que pueden usar: Salmos 11:5; Gén. 6:13; Eze. 8:17; Tito 1:7; Heb. 4:15; Lucas 18:7-8; Juan 10:10; 1Cor. 3:16, 17; Lucas 4:18-19; Mat. 12:35; Eze. 36:26-27; Prov. 14:8; 1 Tes. 1;6; Prov 19:19; Salmos 10:15.</p>
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<p><a title="" href="#_ftnref5">[5]</a> Rosa Patró Hernández y Rosa María Limiñana Gras. “Víctimas de violencia familiar: Consecuencias psicológicas en hijos de mujeres maltratadas” <em>Anales de Psicología, Vol. 21, n<sup>o 1 </sup>junio de 2005. 11-17</em></p>
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<p><a title="" href="#_ftnref6">[6]</a> Alessandra Geddes, Claudia García-Moreno y Sarah Bott. “Violencia contra las mujeres en Latinoamérica y el Caribe” <em>Foreign Affairs Latinoamérica.</em> Vol 14, número 1. Enero-marzo 2014. 41-48.</p>
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<p><a title="" href="#_ftnref7">[7]</a> Hernández, p. 12</p>
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<p><a title="" href="#_ftnref8">[8]</a> Culto presenciado por la autora el 23 de abril de 2017. Comentaron que el pastor exhorta lo mismo a la congregación cada mes en la presentación de los bebés por sus padres en el culto.</p>
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<p><a title="" href="#_ftnref9">[9]</a> “Informe mundial sobre la violencia y la salud”. <em>Organización Mundial de la Salud (OMS) Ginebra.</em> <a href="http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/67411/1/a77102_spa.pdf">http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/67411/1/a77102_spa.pdf</a> (último acceso 6 de mayo de 2017).</p>
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<p><a title="" href="#_ftnref10">[10]</a> Bintrim.</p>
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<p><a title="" href="#_ftnref11">[11]</a> S.a. “Bachelet pide “propuestas concretas” sobre equidad de género en Iberoamérica” <em>La República Ecuador. </em>7 de mayo de 2017. <a href="http://www.larepublica.ec/blog/sociedad/2016/01/18/bachelet-pide-propuestas-concretas-sobre-equidad-de-genero-en-iberoamerica/">http://www.larepublica.ec/blog/sociedad/2016/01/18/bachelet-pide-propuestas-concretas-sobre-equidad-de-genero-en-iberoamerica/</a> (último acceso 7 de mayo de 2017).</p>
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<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Cynthia Nicholson</span>
				<p></p>
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