<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Conozca &#187; 2017.2</title>
	<atom:link href="https://conozca.org/?cat=108&#038;feed=rss2" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://conozca.org</link>
	<description>Revista Cristiana</description>
	<lastBuildDate>Thu, 16 Apr 2026 23:46:49 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.4.2</generator>
		<item>
		<title>El lugar de la predicación en el culto</title>
		<link>https://conozca.org/?p=3816</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=3816#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 26 Jan 2019 20:28:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jaime Mazurek B.</dc:creator>
				<category><![CDATA[2017.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=3816</guid>
		<description><![CDATA[Por Jaime Mazurek &#160; Esta edición de Conozca está dedicada al tema de la predicación. Hay artículos muy excelentes sobre la naturaleza de la predicación bien hecha, y también sobre algunos males a evitar. En este escrito, sin embargo, quiero compartir algunos pensamientos sobre el lugar de la predicación en el culto. Es decir, en</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=3816">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Jaime Mazurek</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Esta edición de <em>Conozca</em> está dedicada al tema de la predicación. Hay artículos muy excelentes sobre la naturaleza de la predicación bien hecha, y también sobre algunos males a evitar. En este escrito, sin embargo, quiero compartir algunos pensamientos sobre el lugar de la predicación en el culto. Es decir, en qué momento del culto se debe presentar el mensaje de la Palabra de Dios.</p>
<p>La tesis que presento aquí es que muchas veces no favorecemos a la predicación de la Palabra con el mejor momento que se le podría dar, y que fallamos a menudo en no hacer que el mensaje de la Palabra sea el tema central de todo el culto. Creo que hay campo para mejorar en ambos sentidos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>¿Cómo son nuestros cultos típicamente?</strong></p>
<p>Mi observación es que nuestros cultos usualmente comienzan y se mantienen por un buen tiempo en modo canto y alabanza. He estado en cultos donde a la gente se le mantuvo de pie durante más de una hora, sin oportunidad alguna para sentarse, mientras el equipo de alabanzas recorría un repertorio completo de las canciones cristianas que estabán de moda (música de Marcos Witt, Hillsong, Bethany, etcétera).</p>
<p>Luego (y no necesariamente en este orden) viene un tiempo de saludo a las visitas, intercesión, anuncios, y la ofrenda. Habiendo pasado más de una hora, a veces una hora y media o aun más , se nos dice que ahora (cuando todo el mundo ya está cansado) viene la parte más importante &#8211; la predicación de la Palabra. El encargado de predicar trae el mensaje, cosa seguida por algunas alabanzas más, y luego la despedida del culto.</p>
<p>Un lugar donde esto se observa frecuentemente es en los Estados Unidos. Recuerdo hace algunos años haber visitado una iglesia bastante grande (aproximadamente mil doscientas personas en asistencia), donde la música fue simplemente espectacular. Había una orquesta completa y un coro grande. La tecnología era de punta. Y luego, después de casi una hora, el pastor trajo el mensaje de la Palabra. El mensaje fue impactante, una exposición de la Palabra muy bien hecha. Sin embargo, tal como un piloto profesional que sabe cuando hacer descender su avión para tocar en la pista de aterrizaje en el momento y lugar precisos, el predicador hizo un resumen de sus puntos principales, concluyó su sermón con una breve oración, levantó la vista y nos dijo &#8211; &#8220;Gracias a todos por venir. Nos vemos el próximo Domingo. Que Dios les bendiga.&#8221; Eran las 12:00 en punto; todo calculado con la precisión de un reloj suizo.</p>
<p>Yo me quedé atónito. Dentro de mí, un voz gritaba&#8230;&#8221;¡NOOOOOO! ¿Cómo nos despides ahora?&#8230;justo después de llevarnos a un encuentro con Dios en su Palabra&#8230;. ¡Ahora quiero cantar y adorar! ¡Ahora es tiempo de buscar a Dios! ¡Que vuelva el coro!&#8221;  Pero no fue así. Todos nos levantamos, dimos la mano a las personas más cercanas deseándoles bendiciones, y nos fuimos a la casa.</p>
<p>Me parece que la causa de esta incongruencia es una teología de la alabanza y la adoración algo pobre y errada.  Si estudiamos bien los Salmos y las otras alabanzas que figuran en las Escrituras, nos daremos cuenta que en general, la alabanza no se hacía tanto para invocar a Dios, como para responder a la Palabra y la obra de Dios que había tocado la vida del creyente.  Es decir, David escribía sus salmos, no para despertar a Dios, no para hacer que Dios apareciera en escena, sino para celebrar y recordar el encuentro que ya había tenido con Dios. Su alabanza era su RESPUESTA a la Palabra y obra que Dios ya había traído a su vida.  Evidentemente, hay salmos donde David invoca a Dios y pide su ayuda, pero aun esas solicitudes son fundamentadas por el testimonio de las fidelidades pasadas de Dios.</p>
<p>Ejemplo: Salmos 16:2-8 (LBLA)</p>
<p style="padding-left: 30px;">Yo dije al SEÑOR: Tú eres mi Señor; ningún bien tengo fuera de ti.</p>
<p style="padding-left: 30px;">En cuanto a los santos que están en la tierra, ellos son los nobles en quienes está toda mi delicia.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Se multiplicarán las aflicciones de aquellos que han corrido tras otro <em>dios</em> ; no derramaré yo sus libaciones de sangre, ni sus nombres pronunciarán mis labios.</p>
<p style="padding-left: 30px;">El SEÑOR es la porción de mi herencia y de mi copa; tú sustentas mi suerte.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Las cuerdas cayeron para mí en lugares agradables; en verdad mi herencia es hermosa para mí.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Bendeciré al SEÑOR que me aconseja; en verdad, en las noches mi corazón me instruye.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Al SEÑOR he puesto continuamente delante de mí; porque está a mi diestra, permaneceré firme.</p>
<p>En esta estrofa del salmo, David celebra la singularidad de Dios, Jehová, como su único Dios. Agradece el plan y propósito de Dios para su vida (las cuerdas y la herencia). David reconoce lo que Dios ya ha hecho en su vida, y le agradece y se compromete a mantenerse fiel al Señor.</p>
<p>Otro ejemplo: Salmo 30:1-5</p>
<p style="padding-left: 30px;">Te ensalzaré, oh SEÑOR, porque me has elevado, y no has permitido que mis enemigos se rían de mí.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Oh SEÑOR, Dios mío, a ti pedí auxilio y me sanaste.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Oh SEÑOR, has sacado mi alma del Seol; me has guardado con vida, para que no descienda al sepulcro.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Cantad alabanzas al SEÑOR, vosotros sus santos, y alabad su santo nombre.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Porque su ira es sólo por un momento, <em>pero</em> su favor es por toda una vida; el llanto puede durar toda la noche, pero a la mañana <em>vendrá</em> el grito de alegría.</p>
<p>En este salmo, David alaba a Dios por la victoria que le ha dado sobre sus enemigos. Alaba a Dios por responder a sus súplicas por auxilio y por defender su vida.</p>
<p>El punto de todo esto es que <strong>debemos apreciar a la alabanza fundamentalmente como nuestra respuesta a lo que Dios nos ha dicho y ha hecho por nosotros</strong>.  Por este motivo, yo siempre recomiendo intercambiar los lugares de la alabanza y la predicación en el culto. En las iglesias que superviso en Chile ya tenemos esta costumbre &#8211; primero va la Palabra y en seguida nuestra alabanza y adoración, como nuestra respuesta colectiva a aquella Palabra.</p>
<p>Esto nos lleva a la segunda parte del problema a menudo observo en nuestra realidad actual. En muchas instancias no parece haber una coordinación o comunicación previa entre el líder de alabanzas y el predicador. Siento que a veces en algunas iglesias que visito, antes de comenzar un culto, sin saber nada de lo que el pastor va a predicar, ya puedo más o menos predecir la lista de canciones que los hermanos de la alabanza van a dirigir. ¿Cómo puedo saber eso? Porque es la misma lista que se está usando en todas las iglesias. Parece que los pentecostales mantenemos una lista &#8220;Top Ten&#8221;, como hacen en la música secular, de los &#8220;hits&#8221; favoritos de cada momento.</p>
<p>Hace años atrás, cuando la música de Marcos Witt estaba muy de moda, fui invitado a predicar un campamento de jóvenes.  Había un conjunto de chicos que dirigían las alabanzas. Antes del culto fui y hablé con el lider sobre el tema de que iba a predicar. Me miró algo sorprendido y me agradeció. Empezó el culto y el grupo se largó con la lista &#8220;Top Ten&#8221; de Marcos Witt &#8211; una imitación de veras extraordinaria, impresionante.  Luego me tocó predicar. Durante el mensaje no vi dónde se habían sentado los músicos, pero al finalizar el mensaje, de la nada reaparecieron, y repetieron su recital de la música de Marcos Witt, aunque eso poco o nada tenía que ver con el tema de la predicación.</p>
<p>La segunda noche pasó exactamente lo mismo. Entonces consulté y descubrí que mientras yo predicaba, los chicos músicos salían a un restaurante en el pueblo, a comer panchos (hot dog), calculando en qué momento debían reaparecer. Para nada escuchaban el mensaje. No tenían idea del tema de la Palabra que había confrontado a los oyentes. Para ellos, su ministerio de alabanza no tenía, ni necesitaba tener, ninguna relación con el mensaje que se predicaba en el culto.</p>
<p>Al finalizar el segundo culto, reuní a los músicos y al director del campamento, y sin titubeos les dije que lo que hacían estaba mal, que como ministros de alabanza tenían un ministerio serio que cumplir, que necesitaban seguir mis pautas y ministrar de manera acorde con la Palabra y que necesitaban estar presentes durante todo el culto, dejándose ser movidos por el Espíritu Santo para que todos juntos hiciesemos una ministración unida. Los chicos me miraban como si fuera un marciano. &#8220;De otro modo&#8221;, dije al director del campamento, &#8220;sáqueme a estos chicos y tráigame una anciana con un pandero, pero que sí ama al Señor y está llena de su Espíritu.&#8221;  Gracias a Dios, ahí se acabó ese problema, y el campamento continuó de manera mucho mejor.</p>
<p>El punto que quiero señalar es: <strong>la alabanza y la adoración no es algo separado e independiente de la predicación de la Palabra. La adoración debe ser un medio para que el pueblo de Dios responda a lo que Dios ha dicho en su Palabra. </strong>Quienes ministran en la alabanza y quienes ministran la Palabra, deben verse como un solo equipo, y que tienen un único y común mensaje que entregar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Una propuesta alternativa de orden de culto</strong></p>
<p>En las dos congregaciones que lidero junto a un pastor nacional, desde hace años hemos implementado estos principios. Nuestros cultos son de la misma duración que todas las demás iglesias. Lo que hemos hecho es simplemente invertir el orden de cosas.</p>
<p>Nuestros cultos comienzan con un llamado a la congregación a acercarse a la presencia del Señor. Puede haber una lectura bíblica, cántico, u oración, o todas estas. Esta apertura no toma más de cinco a siete minutos, y entonces vamos a la Palabra. Preferimos siempre la predicación expositiva &#8211; a menudo con series de mensajes de un mismo libro. Y luego de la Palabra viene la respuesta a la Palabra, con alabanza y adoración.  Cada vez que me toca predicar, procuro conversar una semana antes con el líder del grupo <em>PROSKUNEO</em> (nuestro grupo de ministros de alabanza). Repaso el sermón con él, señalándole los puntos principales, los objetivos del mensaje. De este modo, los hermanos preparan un repertorio de canciones que son las más apropiadas para el momento.</p>
<p>El resultado de todo este esfuerzo es que nuestra alabanza es más sentida, más emotiva, y más carismática. Mientras cantamos, hay personas que salen de sus lugares para orar con otras personas. Otras vienen al altar a buscar el rostro del Señor. No tiene nada de envasado o artificial. Es una alabanza y una adoración muy pura y sincera, porque se hace en respuesta directa a la Palabra de Dios. Finalizamos nuestro culto con la ofrenda y los anuncios sobre lo venidero.</p>
<p>Confieso que yo no soy el &#8220;inventor&#8221; de este paradigma litúrgico Pentecostal. Oí a un respetado lider hablar de esto mismo hace muchos años &#8211; más de cuarenta años a decir verdad. Confieso que inicialmente no le presté atención. Encontré a la idea como algo irreal e impráctico &#8211; siendo tan acostumbrado desde la infancia a nuestras tradiciones. Sin embargo, hoy soy uno absolutamente comprometido con estos principios.</p>
<p>Si le parece algo imposible de realizar en su iglesia &#8211; le entiendo. Pero, ¿que tan difícil sería quitarle cinco a diez minutos a la alabanza pre-sermón, para dar ese tiempo a una alabanza post-sermón extra, bien enfocada en la temática del mensaje? No cambiará la duración total del culto&#8230; y usted mismo verá en los rostros de los hermanos, la diferencia que hay cuando Palabra y Adoración se mergen en una sola cosa.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Jaime Mazurek B.</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=3816</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La predicación profética</title>
		<link>https://conozca.org/?p=3786</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=3786#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 03 Aug 2018 19:37:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pablo Kazim Gury</dc:creator>
				<category><![CDATA[2017.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=3786</guid>
		<description><![CDATA[Por Pablo Kazim &#160; &#160; Algunos piensan que el preparar un sermón profético significa hablar del futuro, pero la verdad es que los profetas bíblicos hablaban de su contexto histórico e inmediato más del 90% del tiempo. Lo que el hablar proféticamente implica es comunicar como un portavoz de Dios, que el mensaje que se</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=3786">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Pablo Kazim</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Algunos piensan que el preparar un sermón profético significa hablar del futuro, pero la verdad es que los profetas bíblicos hablaban de su contexto histórico e inmediato más del 90% del tiempo. Lo que el hablar proféticamente implica es comunicar como un portavoz de Dios, que el mensaje que se predique sea lo que Dios quiso decir y que se pueda aplicar directamente a la realidad de los oyentes.</p>
<p>El pentecostalismo afirma la doctrina de la inspiración bíblica. En su forma sencilla esa doctrina declara que la Biblia dice lo que Dios quiso decir sin error. El primer paso en preparar un sermón profético es escrudiñar bien el texto bíblico, porque, la manera más sencilla para recibir el respaldo del Espíritu mientras predica, es ponerse de acuerdo con el mensaje que Él inspiró. Dios respalda Su palabra &#8211;  no las opiniones del predicador. Eso quiere decir que la responsabilidad del predicador no es inventar o crear una doctrina nueva. Dios ha encargado al predicador a hacer que el oyente recuerde lo que sucedió en el pasado, que recuerde el mensaje que Él inspiró y en muchos casos lo que el oyente ya había escuchado y tal vez había olvidado.</p>
<p>La predicación es un acto sumamente teológico, porque el predicador se atreve hablar de Dios, y en un sentido verdadero por Dios. Predicamos porque Dios ha hablado. Es por eso que la predicación profética empieza y termina con lo que Dios ha dicho acerca de Sí mismo. El predicador no es nada más que un testigo de lo que Dios reveló. Los que predican con buenas palabras, que comunican con efectividad, y con alguna autoridad ajena, predican otro evangelio. Hablar por Dios no es nada fácil. Seres finitos, débiles, y que sufren los efectos de pecado tienen el cargo de testificar del Infinito, Todo-poderoso Señor sin mancha. Parece ser un intento arrogante de parte de nosotros hasta que entendemos que esto es algo que Dios nos ha dado:  la responsabilidad de proclamar Su mensaje.</p>
<p>Esto solamente es posible si el predicador se somete a la autoridad del texto bíblico. En otras palabras, si la autoridad del sermón es del predicador mismo o del texto.  El mandato no es predicar, sino predicar <strong>la palabra</strong> (2 Tim. 4:2). Dios usa seres humanos para comunicar el mensaje que inspiró. Lo logra por medio de la iluminación y el poder del Espíritu Santo. Un sermón bien entregado es un evento trinitario. El Padre se reveló, el Hijo nos ha hablado (Heb. 1:2) y ahora el Espíritu empodera un mensaje que refleja fielmente esta revelación. Esto significa que el sermón es eficaz cuando es fiel al texto, a lo inspirado por Dios. El efecto que produce está en las manos de Dios.</p>
<p>Es por eso que la obra del Espíritu es crucial. Hasta en congregaciones pentecostales, con su énfasis en el Bautismo del Espíritu, a menudo el papel del Espíritu en la predicación es olvidado. Para parafrasear lo que dijo Spurgeon, es igual de difícil resucitar a un muerto que convertir a un alma, sin la obra del Espíritu Santo.<a title="" href="#_edn1">[i]</a> Jesús dijo que El Espíritu nos va a recordar de todo lo que dijo e hizo el Hijo y el Hijo es Él que manifestó en la carne la naturaleza y sabiduría del Padre. La naturaleza de un mensaje revelado nos permite predicar con seguridad, pero también con humildad como consecuencia de nuestra dependencia en la obra del Espíritu.</p>
<p>Las palabras de Dios producen resultados. Dios dijo que sea luz y había luz. Jesucristo dijo, esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. Y con estas palabras estableció el nuevo pacto. Cuando el predicador fielmente predica la palabra de Dios, sus palabras tienen un poder que pueden lograr el propósito de Dios por medio del Espíritu, y el oyente se hace participante. El evento del pasado se actualiza y produce acción.</p>
<p>Los gobernantes del mundo antiguo querían establecerse como absolutos y presentarse como eternos. Los que vivían bajo su soberanía no podían recordar un tiempo cuando no era así. Pero fue por eso que los profetas predicaban mensajes haciendo que Israel recordara el Pacto, la presencia de Dios con Su pueblo y Su plan para el futuro. El sermón profético funciona en la misma manera. Al sistema del mundo en el que vivimos le gustaría que pensáramos que también es eterno, que los valores actuales son el producto de la evolución del ser humano y que hemos avanzado tanto que no necesitamos buscar sabiduría y dirección para la vida en las palabras de Dios. Cuando el o la predicador(a) proclama lo que las Escrituras dicen, el sermón funciona como la voz clamando en el desierto. Pero el mensaje del sermón actual no es, &#8220;preparad el camino del Señor&#8221;, sino &#8220;el camino ya está preparado…júntense a Él&#8221;.</p>
<p>Es por eso que el intento del sermón es persuadir. La Biblia no conoce la idea de un mensaje no persuasivo. &#8220;Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres; pero a Dios le es manifiesto lo que somos; y espero que también lo sea a vuestras conciencias&#8221; (2 Co. 5:11). Los Evangelios también declaran claramente que el deseo de su autores humanos era producir fe en el lector (Jn. 20:31). Piénselo de esta manera: si una comunidad había pasado mucho tiempo soportando una sequía, habría una necesidad grave de agua. ¿Alguien del mismo lugar, al encontrar un manantial de agua, ¿regresaría a su casa sin anunciar lo que había encontrado? Eso es el trabajo del predicador – el de encontrar agua viviente y llegar al momento de entregar el mensaje listo para anunciar el fin de la sequía espiritual.</p>
<p>Por fin, ya que es necesario que el sermón profético se base en las Escrituras y que se entregue el sermón con fervor para persuadir, el último ingrediente es que el sermón refleje la personalidad del predicador. El sermón bien preparado debe ser una combinación de la verdad de Dios y la personalidad del predicador. Dos personas predicando el mismo texto no deben terminar con el mismo sermón. Muchos intentan imitar el estilo de predicadores famosos. Siguiendo con la idea de la sequía espiritual, la primera persona que debe responder al sermón profético es el predicador mismo. Si el sermón no tiene un impacto en la vida del predicador el sermón se convierte en conferencia. Pero si el Señor ha hablado al corazón del predicador, será como Andrés, el que al reconocer a Jesús, inmediatamente buscó a su hermano Simón y declaró: hemos hallado al Mesías.</p>
<p>Que nuestros sermones tengan su base en Las Escrituras, que los entreguemos con una urgencia que fielmente refleja nuestra personalidad, y que sean producto de nuestra experiencia con Él quién inspiró el Texto.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div><br clear="all" /></p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ednref1">[i]</a></p>
<p>Truth by means of personality</p>
<p>&nbsp;</p>
</div>
</div>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Pablo Kazim Gury</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=3786</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El mal de las muletillas y otros vicios en la predicación</title>
		<link>https://conozca.org/?p=3637</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=3637#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 21 Apr 2018 17:38:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Nelson Matto</dc:creator>
				<category><![CDATA[2017.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=3637</guid>
		<description><![CDATA[Por Nelson Matto &#160; &#160; Debemos reconocer que Dios ha sido generoso con los púlpitos actuales y nos ha regalado verdaderos “principes de la predicación”; es decir, excelentes expositores bíblicos que el Espíritu Santo usa para ministrar los corazones de los oyentes con fortaleza, instrucción práctica, dirección divina, fe, esperanza, corrección, animo y muchos beneficios</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=3637">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Nelson Matto</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Debemos reconocer que Dios ha sido generoso con los púlpitos actuales y nos ha regalado verdaderos “principes de la predicación”; es decir, excelentes expositores bíblicos que el Espíritu Santo usa para ministrar los corazones de los oyentes con fortaleza, instrucción práctica, dirección divina, fe, esperanza, corrección, animo y muchos beneficios más que la buena predicación bíblica trae.</p>
<p>Notamos que cada día se toma más en serio y con sincera actitud la exposición de la Palabra Sagrada y la responsabilidad que conlleva. Aún así, no faltan quienes han caído en los denominados “vicios en la predicación”. Estos, al igual que los vicios naturales, son perjudiciales y ameritan una “rehabilitación” urgente.</p>
<p>Con toda humildad y espíritu fraterno de compañero de milicia, deseo compartir algunos “retratos anónimos” de esta realidad. Al igual que en el desfile identificatorio que hace la policía para que los testigos apunten a los culpables entre los sospechosos, mirémoslos con calma y detenimiento. Es algo así como cuando nos probamos ropa para comprar en la tienda: riamos de lo que no nos hace y aceptemos ante el espejo la realidad de lo que nos hace la talla a la perfección.</p>
<p><strong>El ilustradísimo</strong>: es aquel que cada dos o tres frases enfatiza “los expertos en análisis bíblico”, “según los doctos en el idioma original”, y otras afirmaciones semejantes. Así una explicación sencilla y agradable de dos minutos se convierte en una tediosa clase de 10 minutos que no impacta ni atrae la atención del auditorio. El correcto uso de la semántica textual de los idiomas bíblicos es enriquecedor, pero “mucha luz” termina por encandilar los ojos comunes y dejándolos más ciegos que al principio.</p>
<p><strong>El muletólogo</strong>: se denomina “muletillas” a las palabras o frases interruptoras que el predicador intercala en su sermón como mal hábito y que buscan darle tiempo a su mente para pensar que va a decir continuación. Al ser una clase de apoyaturas verbales se las denomina “muletillas “. Las más comunes y usadas son “¿Amén hermanos?” “¿Cuántos dicen Aleluya?”, “¡Y a su nombre!” , “Dígale a su vecino&#8230;&#8221;, y varias más. Si bien tienen su lugar, se debe recurrir a ellas de manera natural, discreta, medida e inteligente. Después de todo, “Pan con pan no hace un buen sándwich&#8221;.</p>
<p><strong>El místico</strong>: pretende aumentar la autorizad del mensaje recurriendo a frases rimbombantes como “En este preciso instante no estoy hablando yo, Dios acaba de tomar literalmente mi boca&#8221;. Le agrega teatralidad de médium sagrado y argumenta un “trance espiritual”. Esto solo provoca la lógica desconfianza en los pensantes y la indeseada confusión en los acelerados “mentes de esponja”.</p>
<p><strong>El amplificador</strong>: es la encarnacion del equívoco pensamiento que “el grito derriba todos los muros”. Así se produce una predicación a todo volumen de garganta sin equilibrar el volumen de la voz con el del argumento. Al no tener cambios de voz, modulación, tono, velocidad y otros detalles de la oratoria, el mensaje termina pareciéndose a una torrencial lluvia de palabras que da como producto final “cerebros ahogados”.</p>
<p><strong>El porrista eclesiástico</strong>: en los últimos tiempos surgió una nueva “especie” de predicadores. Estos apoyan su ministracion en el ánimo del auditorio. Por ello recurren a pedir gritos de júbilo, saltitos de gozo, aleteos proféticos y zapateos santos de guerra espiritual. Ocurre que el predicador en crisis no acepta que la gente esté pasiva, y ante la indiferencia del público echa mano a un verdadero show de “zumba espiritual”. Así la esencia se sacrifica en pos de la “animosidad”.</p>
<p><strong>El súper star</strong>: este predicador hace girar el sermón en torno a su propia persona, usando solo el texto bíblico leído al principio como un trampolín para saltar al “mar del ego”. Sus experiencias triunfantes y súper santas son los puntos principales y columnas de arena donde se apoya su “sermón de mírenme a mi y sean como yo”. Logra sólo rechazo e incredulidad pues su mensaje ya no es Cristo-céntrico y se rebaja a un triste cartel de luces de neón sobre un pecador débil y común.</p>
<p>Finalmente deseo compartir algunas sugerencias para evitar gran parte de los vicios en la predicación.</p>
<ul>
<li>Tener un profundo y sincero respeto y temor al nombre del Señor y su Santa Palabra.</li>
<li>Concientizarnos de la responsabilidad y seriedad de la noble tarea de la predicación bíblica.</li>
<li>Nos ayudaría mucho enriquecer nuestro vocabulario y es lógico que para ello asumamos que la lectura es imprescindible.</li>
<li>Escuchar a otros predicadores y también a nosotros mismos para “examinarlo todo y retener lo bueno”.</li>
<li>Evitar la improvisación y cultivar las pausas inteligentes.</li>
</ul>
<p>Estimo que la unción, la Biblia, el ayuno, la oración y la preparación dedicada son una fórmula infalible para elaborar el antídoto contra estos y otros “vicios en la predicación”, convirtiéndonos cada día en mejores predicadores de la Biblia. Recordemos que la predicación es el método escogido por Dios para hablar a la humanidad.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Nelson Matto</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=3637</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Perspectiva: Características del buen predicador y la buena predicación bíblica</title>
		<link>https://conozca.org/?p=3583</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=3583#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 28 Mar 2018 13:27:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rodney Boyd</dc:creator>
				<category><![CDATA[2017.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=3583</guid>
		<description><![CDATA[&#160; Rodney Boyd &#160; &#160; Mi esposa y yo pasamos dieciséis años en el ministerio pastoral antes de llegar a ser misioneros.  El Señor usó ese tiempo para formarnos y forjarnos en el ministerio, una preparación muy necesaria para nuestro servicio misionero.  Desde el principio de nuestro ministerio hemos observado el rol céntrico que ocupa</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=3583">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p>Rodney Boyd</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Mi esposa y yo pasamos dieciséis años en el ministerio pastoral antes de llegar a ser misioneros.  El Señor usó ese tiempo para formarnos y forjarnos en el ministerio, una preparación muy necesaria para nuestro servicio misionero.  Desde el principio de nuestro ministerio hemos observado el rol céntrico que ocupa la predicación bíblica en la vida del creyente y en la evangelización de los no creyentes.  Sin duda, la buena predicación bíblica es una destreza requerida para el pastor eficaz.</p>
<p>En nuestros años pastorales, el Señor nos dio el privilegio de trabajar con diferentes pastores y líderes idóneos de nuestro concilio.  Uno de ellos tenía la fama de ser el “príncipe de predicadores”, un predicador de primera.  Aprendí tanto de su manera, su preparación, su habilidad de comunicar con sus oyentes, el uso efectivo de ilustraciones e historias, y <em>su preparación.</em> (<em>Lo repito a propósito</em>).</p>
<p>Contamos con él y su esposa como amigos.  Desde el principio de nuestro ministerio como misioneros, ellos nos han apoyado mensualmente con sus ofrendas misioneras.  Actualmente, él sirve como presbítero ejecutivo del Concilio General de las Asambleas de Dios de los EE.UU., uno de un grupo muy selecto de como quince pastores.  Aunque sea uno de nuestros líderes más grandes, es un hombre muy humilde y accesible.  Su vida siempre ha cuadrado con su predicación.  Supongo que es esa cualidad es lo que me hace calificarlo como el mejor predicador que he conocido.</p>
<p>¿Qué piensa usted?  ¿Cuáles son las cualidades que hacen al mejor predicador y la mejor predicación?  Para mí, la lista debe incluir las siguientes:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Preparación</strong>.  Hace más de cuarenta años se publicó el libro “El discípulo se hace, no nace”.<a title="" href="#_edn1">[i]</a>  Lo mismo podríamos decir acerca de los predicadores.  Para cualquier predicador, su predicación está afectada por tres etapas de desarrollo: Observación, capacitación formal, y preparación constante.  Cuando conocemos al Señor, nos integramos a la iglesia como oyentes de los mensajes del pastor.  Solo a través de escuchar centenas de sermones, la manera y estilo del pastor, su forma de interactuar con la congregación, la organización del contenido, y de sentir su pasión por el Señor – <em>por observar </em>– aprendemos mucho de la predicación.  Como decía Jesús, “<em>Los alumnos no son superiores a su maestro, pero el alumno que complete su entrenamiento se volverá como su maestro</em>”.<a title="" href="#_edn2">[ii]</a>  Sin capacitación adicional, la forma de nuestra predicación sería muy parecida a la del pastor.</p>
<p>Sin embargo, la observación solamente no es preparación adecuada para el predicador.  Cuando el Señor llama a una persona al ministerio, especialmente al ministerio pastoral, el predicador aspirante necesita capacitación formal.  Esas horas en las clases de homilética le ayudará a entender ambos la ciencia y el arte de la predicación.  Pero aún más importante, aprenderá la necesidad absoluta de la preparación previa.  La capacitación formal le dará la base para toda buena predicación futura.</p>
<p>No obstante, la capacitación formal enseña solamente cómo preparar buenos sermones.  El predicador debe reconocer que el éxito de su predicación dependerá de la preparación multifacética.  Comenzará con oración, pidiéndole al Señor su dirección, su amor y sensibilidad hacia su grey para escoger el tema y pasaje, y la aplicación o resultado, lo que el Señor desearía obrar en la vida de los hermanos y de los no creyentes.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Base bíblica</strong>.  Cuando el Señor señala el camino del mensaje, el predicador pasará horas en estudio para desarrollar el contenido y preparar el mensaje.  La Biblia debe ser la base y primer recurso del predicador en la preparación de sus sermones.  La segunda de las <em>Dieciséis Verdades Fundamentales de las Asambleas de Dios</em> declara, “Las Escrituras, tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento, son verbalmente inspiradas por Dios y son la revelación de Dios al hombre, <em>la regla infalible e inapelable de fe y conducta</em> (2 Timoteo 3:15-17; 1 Tesalonicenses 2:13; 2 Pedro 1:21)”.<a title="" href="#_edn3">[iii]</a>  Mientras que el Espíritu Santo pueda usar cualquier recurso, Hebreos describe el rol potente de la Palabra de Dios:</p>
<p>“<em>Pues la palabra de Dios es viva y poderosa. Es más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra entre el alma y el espíritu, entre la articulación y la médula del hueso. Deja al descubierto nuestros pensamientos y deseos más íntimos.  No hay nada en toda la creación que esté oculto a Dios. Todo está desnudo y expuesto ante sus ojos; y es a él a quien rendimos cuentas</em>” (He 4:12-13).</p>
<p>Es la obra constante del Espíritu Santo que hace vivir las escrituras.</p>
<p>Hoy en día, con tantos libros de tipo autoayuda, el predicador podría caer en la trampa de predicar la autoayuda en lugar de enfatizar la absoluta necesidad de aplicar la biblia y depender del Espíritu Santo para vivir y solucionar cualquier problema de vida.  El predicador fructífero mantendrá su predicación enfocada en la biblia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Comunicación</strong>.  En el libro de Nehemías, capítulo 8, se presenta Esdras en una tarima, conduciendo un culto, con el pueblo de Dios congregado para escucharlo.  Como un escenario de cualquier aula de escuela bíblica, el versículo ocho dice que los levitas “<em>Leían del libro de la ley de Dios y explicaban con claridad el significado de lo que se leía, así ayudaban al pueblo a comprender cada pasaje</em>”.  Este debe servir como pasaje modelo para cualquier maestro y predicador.</p>
<p>El texto de este versículo nos da características de la buena comunicación en la predicación bíblica:</p>
<ol>
<li><em>Leer la biblia</em>.  Aunque sea bastante obvio, todo mensaje del predicador debe incluir la lectura bíblica.  Sin embargo, el contexto de Nehemías 8 implica que los levitas leían grandes porciones.  Es muy común hoy en día escuchar un mensaje que utiliza un solo versículo para introducir un tema.  La mejor predicación bíblica incluirá pasajes y será expositiva.</li>
<li><em>Explicar con claridad</em>.  La comprensión dependerá de la buena explicación.  Ahí está donde el estudio del predicador hará la diferencia.  El ser humano necesita explicación y ejemplos para poder captar el significado y la aplicación.  El uso sabio de ejemplos e ilustraciones ayudará demostrar la palabra de Dios como una palabra viva.</li>
<li><em>Ayudar a comprender</em>.  El predicador tiene la responsabilidad de ayudar a sus oyentes a entender la biblia y los principios bíblicos.  El reto para el predicador es llevar a sus oyentes a comprender y aplicar el nuevo conocimiento a su vida.  Por ejemplo, los levitas explicaban y ayudaban a sus oyentes a comprender la palabra de tal manera que el pueblo de Dios fue impactado de corazón.  Significa que ellos habían aplicado la ley a su vida y que el fiel Espíritu Santo les había señalado el arrepentimiento y los cambios que ellos tendrían que experimentar.  Es igual para los predicadores actuales.  Ayudemos a nuestros oyentes a aplicar la biblia a sus vidas.</li>
</ol>
<p>No cabe en este artículo hablar de técnicas y estilos específicos en la predicación.  Por lo general, cada predicador desarrollará y tendrá su manera y estilo de predicar.  Sin embargo, diría que la predicación debe tener variación de presentación, aún con los auxiliares modernos (videos, etc.).  También, debe ser expositiva.  Sin embargo, para variarla, hay otras formas muy efectivas que el predicador podría usar.  Frecuentemente, los mensajes más recordados son aquellos que estaban fuera de serie del estilo regular del predicador.<strong> </strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Unción</strong>.  Mencionamos que es el Espíritu Santo que hace vivir la palabra de Dios en la vida de los oyentes.  De la misma forma, el Espíritu Santo unge al predicador a ser vocero y portador de la preciosa encomienda que Él tiene para cada oyente.  Como predicadores pentecostales, entendemos y experimentamos ese toque especial del Espíritu.  Es Él quien nos guía a <em>leer</em> las necesidades del pueblo.  Es Él quien nos inspira en nuestro estudio y preparación del mensaje.  Es Él quien nos ayuda a presentar claramente el texto bíblico, sus principios y cómo se aplican a la vida.  Es Él quien hace vivir la palabra que corta la dura corteza de nuestro corazón, quien la aplica como remedio de forma individual y personal a nuestra necesidad más profunda.  Es el Espíritu Santo quien realiza el verdadero cambio del corazón.  El predicador es el instrumento que el Espíritu Santo quiere usar para lograr sus propósitos.</p>
<p>Apreciado predicador pentecostal, cuidado con las malas imitaciones.  La unción ni es gritar, ni acoso espiritual, ni mera técnica.  La verdadera unción comienza en su closet de oración, con el buen estudio, preparación y comprensión del pueblo.  El predicador ungido es el que se ha preparado suficientemente para no preocuparse por lo que va a decir, y así para poder escuchar mejor la voz apacible y delicada del Espíritu durante su predicación.  Es el que explica bien la palabra y ayuda eficazmente al oyente a entenderla y aplicarla, como instrumento del Espíritu Santo que Él usa para cambiar vidas.  Es el que tiene una vida que cuadra con lo que predica.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Conclusión</p>
<p>En la tarima del santuario de la iglesia donde servimos con nuestro pastor amigo, el príncipe de los predicadores, había un púlpito de madera, grande y antiguo.  Cada vez que me acercaba, veía el siguiente versículo inscrito en él: “<em>Señor, quisiéramos ver a Jesús</em>” (Jn. 12:21).  Siempre me impactaba.  Qué responsabilidad tenemos como predicadores de la palabra de Dios.  Que las cualidades de la buena preparación, base bíblica, comunicación y unción sean nuestra marca como predicadores pentecostales.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div><br clear="all" /></p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ednref1">[i]</a>  Henricksen, Walter A., Editorial Patmos, Miami, 2014.  Publicado originalmente en inglés en 1974 por David C. Cook con el título <em>Disciples Are Made Not Born</em>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref2">[ii]</a>  Nueva Traducción Viviente. (2009). (Lk 6:40). Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, Inc.  Los siguientes versículos citados usarán también la Nueva Traducción Viviente a menos que se indique otra versión.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref3">[iii]</a> http://www.servicioad.net/Archivos/DeclaracionDeVerdadesFundamentalesAD.pdf.</p>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Rodney Boyd</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=3583</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Predicación y enseñanza</title>
		<link>https://conozca.org/?p=3578</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=3578#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 20 Mar 2018 23:05:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jose M. Saucedo Valenciano</dc:creator>
				<category><![CDATA[2017.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=3578</guid>
		<description><![CDATA[Por José Manuel Saucedo Valenciano &#160; Mi conversión fue a través de la lectura bíblica. Me hice adicto a la Escritura desde la adolescencia. Mi primera visita a la iglesia fue a la Escuela Dominical. Mi carrera ministerial siempre ha tenido un énfasis educativo. Estoy involucrado en dictar clases desde el nivel de la iglesia</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=3578">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por José Manuel Saucedo Valenciano</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Mi conversión fue a través de la lectura bíblica. Me hice adicto a la Escritura desde la adolescencia. Mi primera visita a la iglesia fue a la Escuela Dominical. Mi carrera ministerial siempre ha tenido un énfasis educativo. Estoy involucrado en dictar clases desde el nivel de la iglesia local hasta la licenciatura en teología que ofrece el Instituto de Superación Ministerial. El magisterio es mi pasión y mi especialidad.</p>
<p>En 1999 llegué a pastorear a Palaú, Coahuila, a la iglesia Cristo Viene de las Asambleas de Dios en México. La dinámica de la congregación era impresionante. El evangelismo caracterizaba a los miembros y los cultos de barrio constituían una fuerza atrayente para la comunidad. Los domingos se abarrotaba el templo y siempre había nuevas personas. El trabajo demandaba tiempo y esfuerzo del liderazgo, pero la satisfacción era enorme por los resultados en el crecimiento.</p>
<p>Pero, como en todo, nunca falta un área de oportunidad en el ministerio. La Escuela Dominical y los programas del Departamento de Educación Cristiana no eran honrados con gran asistencia. Un promedio del 20 al 25 % de la membresía acudía a recibir la enseñanza programada. Los seminarios, talleres o conferencias se menospreciaban. La gente quería avivamiento, poder, gozo y algarabía; por mucho que se les instara a integrarse al sistema de enseñanza se resistían. Por la mañana teníamos un santuario medio lleno para la doctrina, y por las tardes no cabía la multitud para el culto evangelístico.</p>
<p>Después de múltiples intentos por atraer a la gente a la Escuela Dominical y de probar diversos métodos y planes de integración a la enseñanza casi caigo en la frustración. Veía una iglesia poderosa, pero con vacíos teológicos, éticos y prácticos. Hacía falta reforzar el fundamento, sin embargo, la gente no tenía la cultura de gustar la doctrina. Oramos a Dios que nos iluminara para hacer que su pueblo se nutriera de la teología bíblica que requería. Y entonces vino del Espíritu Santo la solución.</p>
<p>Comencé a usar el culto de domingo por la tarde, que era el más asistido, para dar enseñanzas de contenido bíblico, teológico, ético y práctico. Convertí las predicaciones en lecciones de doctrina. Intercalaba de vez en cuando un sermón de tipo evangelístico o motivacional, pero por lo general dictaba clases. La gente al principio se desconcertó. No mostró tanto gusto con el cambio que notaron. Pensaron que era una nueva onda del pastor por una ocasión, pero al ver que eso continuó y se prolongó empezaron a quejarse algunos. Otros, en cambio, reaccionaron positivamente y alentaron el nuevo sistema. El púlpito ahora sustituyó al aula de clases. Desde luego que continuamos con el programa de la Escuela Dominical normal, para los asiduos a él, pero alcanzamos al resto mediante la modalidad que implementamos.</p>
<p>El sistema funcionó y los resultados vinieron. Tenemos ahora una iglesia educada, que aprecia la Palabra, escucha la doctrina y evidencia menos vacíos. El sermón integra enseñanza de alto contenido doctrinal. Hemos logrado el equilibrio entre evangelismo y discipulado. Luego nos dimos cuenta que en lugar de someter a la gente a un programa a la fuerza, debíamos preparar un programa que ayudara al pueblo a nutrirse de la verdad divina.</p>
<p>Pablo ordena a Timoteo que se ocupe de la lectura, la exhortación y la enseñanza (1 Timoteo 4:13). En aquel tiempo no existían sistemas ni espacios para separar en grupos de estudio en aulas especiales y con expositores o cuadernillos para auxiliar al ministro. El mismo lugar concentraba a la gente para escuchar la palabra de Dios y alimentar su fe. No contaban con ejemplares del texto sagrado personales, como ahora que todos podemos traer nuestra propia Biblia en papel o digital. Por eso la declaración paulina de que<strong><em> la fe viene por el oír y el oír por la Palabra</em></strong>.</p>
<p>Entonces más bien el apóstol se refiere a tres momentos en la expresión homilética de la verdad divina:</p>
<p><strong>La lectura</strong> era el momento en que porciones de los textos sagrados se recitaban ante el público. El ministro seleccionaba los pasajes bíblicos que se entregarían a la iglesia. En la lectura hacía las pausas y los énfasis que consideraba pertinentes para facilitar la comprensión del auditorio. Esta parte del culto sentaba el fundamento sobre el cual descansarían los siguientes momentos.</p>
<p><strong>La exhortación</strong> (paraklesis) era el momento en que del contenido de la porción leída se extraían principios bíblicos que motivaran y desafiaran a la gente a vivir como Dios demanda, a dar testimonio de la fe en Cristo, a no desalentarse ante las pruebas. Esta parte del mensaje constituía un llamado fervoroso a ocuparse en el bien y a rechazar el mal.</p>
<p><strong>La enseñanza</strong> (didaskalía) era el momento en que del contenido de la porción leída, y según las necesidades, los problemas y los vacíos de los miembros de la iglesia, se extraían principios y valores teológicos, éticos, prácticos y devocionales, que les dieran solidez en su fundamento y estructura doctrinal, comprensión e inteligencia en los aspectos medulares de la profesión de fe, y sabiduría y aptitudes para defenderse de la herejía. Esta parte del mensaje constituía un esfuerzo hacia la consolidación, la madurez y la integración al ministerio para cada creyente.</p>
<p>No precisamente la declaración paulina tiene que tomarse como un procedimiento rígido. Los momentos no suceden siempre en el orden que contiene el texto. A veces pueden intercambiarse los tiempos de uno y otro. Pero jamás debemos privarnos de ninguno. No haremos bien si exhortamos con ausencia de base bíblica o doctrina, tampoco si enseñamos sin la debida aplicación motivante o desafiante.</p>
<p>Gloria a Dios por aquellas congregaciones en las que sus miembros aman los programas educativos. Nos regocijamos por las iglesias que cuentan con un pueblo disciplinado que prefiere la enseñanza y se nutre de la sana doctrina. El desafío es para aquellas en que en aras del evangelismo y los cultos de poder se sacrifican los momentos necesarios de la didáctica, la pedagogía y la andragogía. Tenemos que pedir iluminación al Espíritu Santo para hacer que los principios y valores divinos de la verdad bíblica lleguen a nuestra gente. El método paulino que reprodujo Timoteo puede ser la clave. Escoger el programa más asistido y convertirlo en un aula de clase con tres momentos: la lectura, la exhortación y la enseñanza.</p>
<p>Elaboremos planes para la predicación y la enseñanza considerando la dirección del Espíritu Santo en oración, así como detectando las necesidades y los vacíos que tiene la congregación. Preparemos un esquema de mensajes que fortalezcan la fe, alienten la esperanza, orienten la ética y motiven a la práctica de acuerdo al correcto trazo de la palabra de verdad (2 Timoteo 2:15).</p>
<p>No se debe limitar el tiempo de la enseñanza a las actividades intramuros, como la Escuela dominical. Aquí se debe aprovechar este tiempo, pero de ser necesario se implementarán programas específicos para instruir a la congregación en cuanto sea posible.</p>
<p>Como pastores, ocupémonos de la lectura, la exhortación y la enseñanza (1 Timoteo 4:13). Expongamos el texto sagrado con detenimiento, a profundidad, utilizando las herramientas de la exégesis y la homilética, siempre bajo la dirección iluminadora del Espíritu Santo, de tal modo que cuando ocupemos el púlpito o dictemos clases, el conocimiento fluya y la palabra corra y sea glorificada. Que la verdad nos posea, que nos tome como instrumentos para nutrir saludablemente a la gente que nos escucha.</p>
<p>No descuidemos nuestra labor ministerial en ninguno de los campos de acción que nos corresponden. Apliquemos paciencia y doctrina en la exposición de la Palabra, hablemos con prudencia, prediquemos con fervor y enseñemos con decoro. Que los contenidos de nuestra exposición integren los elementos de instrucción, corrección, reprensión y exhortación, suficientes para que nuestra gente alcance un nivel de conocimiento y madurez que les permitan permanecer firmes en la fe.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">José M. Saucedo Valenciano</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=3578</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Revitalizando la predicación</title>
		<link>https://conozca.org/?p=3556</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=3556#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 Feb 2018 21:30:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Marcon</dc:creator>
				<category><![CDATA[2017.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=3556</guid>
		<description><![CDATA[Por Marcelo Marcón &#160; &#160; Vivimos en un mundo modernizado en muchas maneras. Los avances tecnológicos y las comunicaciones han alcanzado niveles que cincuenta años atrás eran impensados. Estos avances también se han hecho presentes en la iglesia del Señor y con muy buenos resultados. Por ejemplo: los cristianos de hoy pueden tener innumerables versiones</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=3556">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Marcelo Marcón</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Vivimos en un mundo modernizado en muchas maneras. Los avances tecnológicos y las comunicaciones han alcanzado niveles que cincuenta años atrás eran impensados.</p>
<p>Estos avances también se han hecho presentes en la iglesia del Señor y con muy buenos resultados. Por ejemplo: los cristianos de hoy pueden tener innumerables versiones de la Biblia en su móvil, leer sus devocionales desde sus dispositivos, estar actualizados con la música cristiana mas reciente, escuchar mensajes en línea de cientos de predicadores, e incluso pueden ver en vivo y en directo el servicio  de su iglesia  si es que no pudieron asistir.</p>
<p>Esta  generación vive actualizándose de manera constante, todo lo ven en full HD y con  sonido envolvente.  Es en este contexto que los predicadores de hoy intentamos llegar a las vidas de las personas con una Palabra de Dios.  Resulta ser entonces un desafío enorme confeccionar y predicar un mensaje que pueda satisfacer de buena manera al auditorio mas riguroso de los últimos tiempos.</p>
<p>Otro elemento que dificulta nuestra labor es que la mayoría de los predicadores actuales somos “inmigrantes” digitales (mas de 25 años de edad), y no “nativos” digitales, (menos de 25 años, nacidos en la generación tecnológica).  Entonces, para el predicador, estar actualizado y  la vanguardia con la tecnología es un doble esfuerzo ya que todos los avances siempre le sacan una ventaja considerable.</p>
<p>Por este fenómeno de modernización constante, es que nos encontramos en muchas congregaciones con la realidad de que la mayoría de sus membresías  son de la misma generación del pastor; ya no se está alcanzando a la generación que viene porque la brecha tecnológica se hace cada vez más evidente. De esta realidad surgen las siguientes interrogantes: ¿Cómo lograr que la predicación del evangelio  toque a esta generación?  ¿Cómo hacer que el mensaje del evangelio sea interesante y fresco para  los fieles de este tiempo  y no caer en el obsoletísimo?</p>
<p>Una posible respuesta sería el buen uso de los auxiliares.</p>
<p>La percepción del ser humano a través de sus órganos sensoriales es de un 11% por lo que escucha, un 3,5% por el olfato,  un 1,5 por el tacto, un 1% por el gusto, y un 83% por la vista.  De allí la importancia fundamental de que  los predicadores y oradores actuales podamos hacer “visibles” las verdades espirituales de la Palabra.</p>
<p>Los auxiliares se definen como todos aquellos elementos que podamos ocupar para estimular los sentidos. También conocidos como “ayudas visuales”  o sensoriales que facilitan el aprendizaje. Es la forma más antigua de exponer y enseñar, pero no por eso la menos importante.</p>
<p>Por mucho tiempo hemos encasillado el uso de los auxiliares, las lecciones objetivas, y todo lo sensorial, solo al rol del profesor dentro de una clase de niños, adolescentes, jóvenes o adultos. Pero la verdad es que hoy es necesario para toda la iglesia tener la capacidad de realzar las verdades bíblicas ilustrando de manera concreta y esa es una tarea de los predicadores. No solo debemos preocuparnos de hacer una buena exégesis del texto, y ordenar nuestros sermones de manera homilética, sino también de asegurar el aprendizaje a través de los auxiliares.</p>
<p>Los que nacimos en la generación anterior podemos recordar distintos elementos auxiliares con los que nos ensañaron las Escrituras, tales como la pizarra, el franelógrafo, las cartulinas,  los mapas, los equipos de proyección, los casetes,  el vhs, entre otros. Estos recursos y muchos más, (que en algunos lugares aun son utilizados), fueron fundamentales en nuestra formación cristiana, pero para nuestros hijos y nietos ya son casi desconocidos.</p>
<p>Entonces: ¿Cuáles son los nuevos recursos que podemos usar hoy en día?  La respuesta esta en las Nuevas Tecnologías de Información. (NTI). Los programas de diapositivas, imágenes, videos, gráficos estadísticos, audios, contactos  en vivo y todo lo que nos ofrece internet como herramienta  de apoyo.  Todo está a nuestra disposición para un uso adecuado y  que realmente sea un aporte en nuestra tarea como predicadores.</p>
<p>Para el buen uso de los auxiliares no hay una ley que diga que los elementos antiguos son mejores que los actuales o viceversa. Tanto lo pasado como lo presente funcionarán con éxito dependiendo de la habilidad del predicador respecto de sus uso.</p>
<p>Jesús, nuestro modelo por excelencia hizo uso de auxiliares en innumerables ocasiones,  aludiendo a los lirios del campo, las aves del cielo, los campos blancos para la cosecha, el yugo, la vid, el agua del pozo y muchos más.  Si el Señor usó este recurso hace dos mil años atrás, cuanto más nosotros debiéramos  hacerlo hoy frente  a un auditorio tan riguroso.</p>
<p>El uso del recurso gráfico, es lo que en la actualidad algunos definen como “el poder de la imagen”. El dicho popular dice: “una acción <strong>vale más</strong> que mil palabras”, mientras que los predicadores decimos: “una imagen <strong>dice más</strong> que mil palabras”.  En el presente “la imagen” se ha transformado en una de las herramientas más  significativas  para  la comunicación. Una imagen  no solo atrae nuestra atención como auditores,  también nos provee un descanso mental en medio de un tema profundo y extenso, además nos empuja a una reflexión combinada con las ideas que la refuerzan.</p>
<p>Cada uno de los esfuerzos por ilustrar una verdad resultarán en muchas personas cambiadas y trasformadas por el Señor luego de haber comprendido  en profundidad  el mensaje que se está predicando.</p>
<p>Cuesta demasiado visualizar verdaderos  cambios en personas que no han entendido el mensaje. Todo lo que usemos para hacer “sencillo lo profundo” o “fácil lo difícil” traerá una respuesta positiva en nuestras congregaciones. Si el uso de un elemento ilustrativo lleva a las personas a tomar decisiones que mejoran su relación con Dios entonces vale la pena el esfuerzo creativo que hace el predicador.</p>
<p>Pero, que debe tener en cuenta un predicador en relación al uso de los auxiliares:</p>
<p>En primer lugar, no olvidarse que las “ayudas visuales” o sensoriales son justamente eso, “ayudas.”  El auxiliar que vamos a utilizar en nuestra exposición no debiera quitarle protagonismo al asunto principal que estamos tratando. No se debe elaborar  un sermón por causa de una ilustración. La gente terminará recordando lo novedoso del auxiliar usado y nada recordará del principio bíblico en cuestión.</p>
<p>Lo segundo es tener en cuenta lo que se denomina “el marco físico” que corresponde al tamaño del salón; en caso de usar  proyección, asegurar el soporte técnico como pantalla, sonido, iluminación, etc. También la posición que ha de usarse frente al auditorio para un uso adecuado de volumen. Todos los elementos que aseguren  el éxito en la entrega del mensaje y  del auxiliar que usará  en el momento indicado.</p>
<p>En tercer lugar, interiorizarse de las características del auditorio. El número aproximado de personas, ¿todos podrán observar mi ilustración desde su lugar? También la edad promedio de los oyentes es importante, lo que determinará el tipo de auxiliar a utilizar. Lo que siempre perdemos de vista, el tiempo de la predicación. El predicador siempre pregunta: ¿cuánto tiempo tengo? La pregunta correcta es: ¿De cuánto tiempo disponen las personas que me van a escuchar?</p>
<p>Y en ultimo caso, el predicador debe saber que el uso del recurso auxiliar es solo para cuando sea necesario y que tiene un solo propósito, “ilustrar una verdad.” Muchos han intentado ilustrar lo que es muy obvio, lo cual les lleva a ser predecibles, mientras que otros tienen la intención de mostrar su ingenio. En ambos casos,  la práctica es un fracaso porque se vuelve una distracción mas que una ayuda al entendimiento, diluyéndose de esta manera el argumento principal.</p>
<p>Son incontables las opciones que tenemos a nuestro alrededor para lograr graficar enseñanzas de las Escrituras con elementos simples y cotidianos que marcarán la memoria de nuestros auditores.  Recuerdo en varios sermones haber usado diferentes elementos visuales para una mejor comprensión. Una oveja de peluche sobre mis hombros hablando del buen pastor, una caja de herramientas; para explicar  que nuestras diferencias en las manos del maestro son de utilidad. Recuerdo haber predicado con una espada en mi mano mientras aludía a los valientes de David,  también con un salvavidas puesto, para hablar de la importancia de la salvación.  En otra ocasión rompí una figura de yeso hasta quedar echa polvo, para explicar  de manera gráfica lo que significa estar “quebrantado”. También extractos de películas motivacionales entre muchas otras cosas.</p>
<p>Considerando que  el <strong>fondo</strong> de nuestras doctrinas nunca debiera ponerse en riesgo por tratar de alcanzar mayor éxito ministerial; si podemos mejorar en muchos aspectos la <strong>forma</strong> en que predicamos. Si bien en materia de Homilética decimos mucho acerca del uso tradicional de las “Ilustraciones habladas” y su buen resultado en los sermones, nunca serán un tropiezo; al contrario, será de gran utilidad el uso de auxiliares como una herramienta relevante para el predicador de hoy.</p>
<p>El desafío para el predicador del siglo XXI, en un mundo tan tecnológico y visual, es que pueda desarrollar hábilmente el uso de auxiliares en sus exposiciones. Entonces la generación actual, no solo escuchará el mensaje del Evangelio de una forma más contemporánea, sino que también comprenderá los principios bíblicos de una manera  más gráfica a través del buen uso de los auxiliares. Nunca es tarde para renovar nuestro estilo de predicación.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Marcelo Marcon</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=3556</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El perfil ideal de un ministro isumista</title>
		<link>https://conozca.org/?p=3545</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=3545#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 10 Jan 2018 03:17:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fernando Figueroa González</dc:creator>
				<category><![CDATA[2017.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=3545</guid>
		<description><![CDATA[Por Fernando Figueroa González   &#160; Me uno al gozo de la familia isumista por la publicación de esta revista en una edición especial que pretende llevar una palabra de ánimo y sólida edificación ministerial. ¡Dios conceda se logre tan noble propósito! Mi aporte tiene que ver con el perfil que buscamos refleje todo aquel</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=3545">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center">Por Fernando Figueroa González</p>
<p><strong><em> </em></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Me uno al gozo de la familia isumista por la publicación de esta revista en una edición especial que pretende llevar una palabra de ánimo y sólida edificación ministerial. ¡Dios conceda se logre tan noble propósito! Mi aporte tiene que ver con el perfil que buscamos refleje todo aquel obrero que ha pasado por las aulas del ISUM.</p>
<p>El Instituto de Superación Ministerial desea lograr tres grandes objetivos que estima vitales y que  debe poseer todo aquél que ha tenido el gozo y privilegio de estudiar en esta insigne Institución.</p>
<p>1. En primer lugar todo ministro isumista debe tener mayor profundidad en el conocimiento de las Escrituras, a fin de conocer los designios de Dios para estos tiempos peligrosos. En cada época de la humanidad han surgido hombres doctos y expertos en la Palabra. Pienso en <strong><em>Zenas, interprete de la Ley</em>. </strong>(Tito 3:13). Necesitamos ministros capacitados y preparados en la problemática que invade al mundo y a la iglesia, y que propongan soluciones. Necesitamos hombres y mujeres ilustres: <strong><em>Entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer</em></strong><em>. </em>(2 Cr.12:32). Por medio del estudio serio y profundo de la Biblia el Espíritu Santo puede hablar al corazón de los ministros y guiar exitosamente a la iglesia del Señor.</p>
<p><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2018/01/ISUM-student-lady.jpg"><img class="alignright size-large wp-image-3563" title="ISUM student lady" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2018/01/ISUM-student-lady-1024x685.jpg" alt="" width="608" height="406" /></a>2. Deseamos que el ministro isumista adquiera una conciencia de comunidad, que comprenda ampliamente la implicación del “prójimo”. La tendencia de la ciencia es deshumanizarse, por eso en muchas carreras profesionales especialmente en las de ciencias de la salud, se han incluido materias con enfoque comunitario. Algunos que predican y enseñan la Biblia, viven lejos de la realidad en que está inmerso el mundo. Me gusta el ejemplo de Esdras que preparó su corazón para enseñar <strong><em>en Israel</em></strong>, (Esd. 7:10), no en Babilonia o un lugar indefinido, fue en el Israel de ese momento histórico. Ezequiel dice: <em>Estaba yo <strong>en medio </strong>de los cautivos, junto al río Quebar”. </em>(Ez. 1:1).</p>
<p>3. Anhelamos que los isumistas sean innovadores, hombres y mujeres de transformación. La industria sabe que sin investigación no hay progreso. La ciencia médica tiene una batalla permanente contra nuevas enfermedades y con mutaciones de las antiguas, Cada día nuevos virus teológicos atacan a la iglesia y necesitamos buscar la cura y las vacunas para esos males. Estamos viviendo tiempos peligrosos, en los cuales las artimañas de Satanás están a la orden del día, y sólo ministros preparados pueden advertir con voz clara el peligro y llevar al pueblo de Dios por sendas seguras y apacibles.</p>
<p>Permita Dios que cada uno de nuestros egresados sean agentes visionarios y apasionados por la superación y que cada día dediquen tiempo de calidad al estudio serio y acucioso de la verdad eterna. Deseamos que sean hombres y mujeres de Dios en victoria permanente, para que la iglesia vaya de gloria en gloria y de triunfo en triunfo.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Fernando Figueroa González</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=3545</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Qué hacer con la predicación alegórica?</title>
		<link>https://conozca.org/?p=3512</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=3512#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 29 Dec 2017 20:32:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jaime Mazurek B.</dc:creator>
				<category><![CDATA[2017.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=3512</guid>
		<description><![CDATA[Por Jaime Mazurek &#160; ¿Alguna vez ha escuchado un sermón parecido a este? &#8220;Entonces, amados hermanos&#8230; vemos en Segunda de Reyes 4, que el profeta Eliseo echó harina al potaje envenenado, para que este quedara sano. Esto fue para enseñarnos que, de la misma manera, Dios envía a sus siervos a un mundo lleno de</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=3512">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center"><strong></strong>Por Jaime Mazurek</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¿Alguna vez ha escuchado un sermón parecido a este?</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>&#8220;Entonces, amados hermanos&#8230; vemos en Segunda de Reyes 4, que el profeta Eliseo echó harina al potaje envenenado, para que este quedara sano. Esto fue para enseñarnos que, de la misma manera, Dios envía a sus siervos a un mundo lleno de maldad para predicar el evangelio. Pero&#8230;¿por qué echó harina y no otra cosa? Porque la harina es el trigo que ha sido molido y refinado. De manera igual, no podemos servir al Señor si no hemos sido molidos y refinados por el trato de Dios en nuestras vidas. ¡Aleluya!&#8221;</em></p>
<p>Es un ejemplo de un sermón alegórico. En este caso el predicador afirma que Dios usó harina para sanar el potaje, para que los seguidores de Eliseo comprendieran que para servir al Señor es necesario ser molido y refinado. Ahora bien, no hay ninguna herejía en eso en si. No cabe duda que el trato de Dios, las pruebas y experiencias que tenemos, nos forman y maduran para hacer mejor la obra del ministerio.</p>
<p>Pero, debemos preguntarnos, ¿fue enseñar eso en verdad la intención de Eliseo en esa ocasión? Si fue así, ¿por qué Eliseo no se los explicó de esa manera directamente? ¿Por qué ni Jesús ni los apóstoles jamás mencionaron al evento con esa aclaración? O, ¿será que esta es simplemente una asociación que inventó el predicador en cuestión? ¿Es correcto usar la Biblia de esta manera? En este artículo procuraré responder a estas y otras interrogantes sobre la predicación alegórica.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>¿Qué es la predicación alegórica?</strong></p>
<p>La predicación alegórica es aquella donde se maneja el texto bíblico con la convicción que todo el texto seguramente tiene un significado &#8220;espiritual&#8221;, diferente al sentido literal y que no es mencionado en el texto. Objetos, lugares, personas y acciones descritas en textos narrativos cobran un significado especial &#8211; no declarado directamente en el texto ni confirmado en otro lugar de la Biblia. Es la predicación donde todo necesariamente representa a algo.</p>
<p>En este caso, el predicador ve que el potaje representa al mundo, el veneno en el potaje es el pecado, y la harina es la Iglesia de Cristo, los creyentes que predican el evangelio en el mundo lleno de pecado. Pero, el predicador también preguntó por qué el profeta usó harina y no otra cosa. La respuesta &#8211; la harina representa al cristiano maduro por que ha pasado por procesos de molimiento y refinería.</p>
<p>Sermones como estos abundan. Por ejemplo, no escasean los que con gran convicción anuncian que las cinco piedras que David tomó del arroyo (1Sam. 17:40) son los dones ministeriales que Pablo menciona en Efesios 4:11 (apóstoles, profetas, evangelistas, y pastores-maestros).</p>
<p>Tampoco faltan los que afirman que en la parábola del Buen Samaritano (Lucas 10), el samaritano representa a Jesús, el aceite es el Espíritu Santo, el mesón es la Iglesia, y el dinero abonado son los diezmos. He oído sermones con ese trato del pasaje, y que fueron recibidos con júbilo &#8211; y todo, todo sin una sola palabra sobre el amor al prójimo &#8211; lo cual es el verdadero tema de la parábola.</p>
<p>La verdad es que nada hay en la narración de aquella parábola que sugiere que Jesús habló con el doctor de la ley para enseñarle sobre el Espíritu Santo, la Iglesia y los diezmos. No, el problema era que no amaba a su prójimo. Lo sabía y trató de justificarse (Lucas 10:29) alegando una supuesta falta de comprensión del significado de la palabra &#8220;prójimo&#8221;. De ahí parte la parábola.</p>
<p>El mensaje de la parábola del Buen Samaritano que Cristo comunicó al doctor en la ley era que Dios a menudo encontraba más justicia entre los gentiles que entre los mismos israelitas y sus líderes políticos y religiosos. Era una vergüenza y un escándalo que los judíos, habiendo recibido tanto de Dios, aun no cumplían sus leyes de amor hacia los necesitados. El mensaje para nosotros los cristianos, es también &#8211; qué vergüenza, si decimos que somos embajadores de Cristo y no mostramos su amor, si no hacemos sus obras. Es un mensaje similar a lo que aparece en Mateo 25:31-46, la separación de los cabritos de las ovejas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Pero si a la gente le gusta, ¿cuál es el gran problema?<br />
</strong></p>
<p>El problema es que la predicación alegórica &#8211; a pesar de las buenas intenciones de quienes lo hacen &#8211; le roba al pueblo cristiano la comprensión verdadera y profunda de la Palabra de Dios.</p>
<p>El gran error que comenten los predicadores alegóricos es que creen que toda la Biblia se debe manejar como una parábola. Piensan que cada persona, objeto o acción necesariamente representa a otra, y que preparar un sermón consiste en pensar creativamente sobre qué cosas uno puede declarar como las representadas por el texto.</p>
<p>Hacer alegorismos es fácil &#8211; solo requiere un conocimiento básico de las doctrinas fundamentales de la fe, y una fecunda imaginación que &#8220;descubre&#8221; o (mejor dicho) inventa las conexiones entre las particularidades del texto &#8211; como la harina de Eliseo, las piedras de David o el aceite del samaritano &#8211; y las cosas del evangelio y de la Iglesia con que se las quieren relacionar.</p>
<p>Si uno piensa que las cinco piedras son cinco ministerios, otro dirá que son cinco frutos del Espíritu, las cinco columnas en el tabernáculo (Exo. 26:37), los cinco libros del Pentateuco, o los cinco panes de cebada del niño (Juan 6:9). Una vez en una tarea desafié a unos alumnos a hacer un sermón alegórico precisamente en base de las cinco piedras, ¡y un alumno muy creativo dijo que representan a los cinco maridos de la mujer samaritana de Juan 4!</p>
<p>La verdad es que la Biblia no da ninguna explicación sobre la particularidad de las cinco piedras que tomó David. El hecho que en otros pasajes se mencionen cinco cosas no establece una conexión de manera automática. Lo más probable es que David simplemente pensaba, &#8220;Ese gigante es muy grande y debo asegurarme de tener suficientes piedras para vencerlo.&#8221;  Si uno insiste en que David hizo eso pensando en algo simbólico (cosa que la Biblia no declara en ningún lugar), una teoría más aceptable podría ser el hecho que los filisteos habían constituido su reino en cinco ciudades principales, que eran gobernadas por cinco príncipes (1 Samuel 6:16, 18), y que al tomar cinco piedras David expresaba de manera simbólica su fe en que Israel vencería al reino filisteo.</p>
<p>El alegorismo no tiene límites. Con la predicación alegórica uno puede hacer que la Biblia diga cualquier cosa &#8211; lo que uno quiera. El alegorismo no toma en cuenta el contexto de las particularidades que alegoriza, como tampoco la intención original del escritor &#8211; cosa que solamente se descubre fehacientemente mediante el trabajo de la exégesis. Por eso, es una pésima manera de manejar las Escrituras.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>¿Pero acaso no hay alegoría en la Biblia?</strong></p>
<p>Efectivamente, en la Biblia hay mucho uso de la alegoría. Existen muchos textos que efectivamente son alegóricos, pues hablan de cosas que representan a otras. Una alegoría es una sucesión de metáforas que se da en ciertas formas de literatura. En todas las parábolas hay alegoría, pues contienen particularidades que representan a otras realidades.</p>
<p>Por ejemplo, en la parábola del Sembrador se aprecia la alegoría que Jesús hacía de aquella situación agrícola, comparando la semilla con la Palabra de Dios, las aves con el maligno, las espinas con el engaño de las riquezas, etcétera. Cada cosa representa a otra. En este caso, es fácil entender el alegorismo, pues Jesús mismo lo explicó. En otros casos, donde no tenemos tal explicación, uno debe discernir las representaciones en base del contexto en que se dio la parábola, la cultura del lugar, los textos paralelos pertinentes, y los destinatarios del libro en cuestión. Bajo ningún pretexto debemos interpretar una parábola sencillamente en base de nuestros propios intereses.</p>
<p>Otra área de estudio bíblico que tiene similitud con las alegorías es el reconocimieto de tipos y símbolos. Los tipos son realidades establecidas por Dios en el Antiguo Testamento con un fin profético que anunciaba la venida de Cristo y su ministerio. Los tipos tienen varias características esenciales:</p>
<p style="padding-left: 30px;">1. Son establecidos por Dios y no son accidentes o inventos de la creatividad humana.</p>
<p style="padding-left: 30px;">2. En cada tipo hay por lo menos una particularidad que tiene analogía con la realidad de Cristo prefigurada.</p>
<p style="padding-left: 30px;">3. Cada tipo tiene un antitipo en el Nuevo Testamento, y tal conexión es afirmada en el texto neotestamentario.</p>
<p>Un ejemplo de tipología bíblica legítima es el cordero pascual. Cuando Dios instruyó a Moisés sobre las preparaciones para la salida de Egipto, dio instrucciones muy específicas sobre el cordero pascual:</p>
<p style="padding-left: 30px;">1. Debía ser un animal macho, de un año, sin defecto (Exo. 12:5)</p>
<p style="padding-left: 30px;">2. Debían poner de la sangre del cordero en los postes y el dintel de la casa (v.7, 22).</p>
<p style="padding-left: 30px;">3. No se debía romper ningún hueso del cordero (v.46)</p>
<p>Es fácil ver que el cordero pascual es, en verdad, un tipo de Cristo legítimo pues cumple las tres condiciones.</p>
<p style="padding-left: 30px;">1. Todas las indicaciones fueron dadas por Dios y no fueron simples ideas de Moisés.</p>
<p style="padding-left: 30px;">2. El cordero pascual tiene varios puntos de analogía con Cristo: ser macho, perfecto sin defecto, su sangre daba protección, no se le rompió ningún hueso.</p>
<p style="padding-left: 30px;">3. Todas estas particularidades están confirmadas en el Nuevo Testamento: Cristo fue el Cordero de Dios, &#8211; el varón perfecto (Juan 1:29), su sangre nos salva (1 Pedro 1:19; Apoc. 1:5; 5:9), y en su crucifixión no se le rompió ningún hueso (Juan 19:36).</p>
<p>Predicar que el cordero pascual anunciaba proféticamente a Jesucristo no es un sermón alegórico, sino un sermón absolutamente bíblico, que expone el texto perfectamente.</p>
<p>Predicar que la harina que echó Eliseo al potaje es la vida de un creyente que ha pasado por pruebas y perfeccionamiento es alegorismo puro &#8211; pues no cumple con los tres requisitos para ser un tipo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>¿Cómo acabar con el problema de la predicación alegórica?</strong></p>
<p>Los sermones alegóricos suelen hablar de temas buenos y válidos, pero que poco o nada tienen que ver con el texto seleccionado.</p>
<p>Volviendo al ejemplo del sermón de la harina que Eliseo echó al potaje venenoso, si el deseo del predicador en verdad era hablar sobre como Dios usa a uno que ha sido refinado y perfeccionado por las pruebas, entonces su texto no debía ser 2 Reyes 4, sino 1 Tesalonicenses 2:1-12. En ese pasaje Pablo habla de como había sido &#8220;aprobado por Dios¨ (v.4), empleando el vocablo <em>dokimazo</em> que significa &#8220;pasado por el fuego, probado como el oro refinado&#8221;. También podría predicar de 2 Corintios 11 (el capítulo entero). Estos pasajes hablan directamente sobre el tema de el rol de las pruebas en el ministerio.</p>
<p>En cambio el pasaje sobre Eliseo realmente habla sobre el tema de la acción milagrosa de Dios para cuidar a los suyos. El potaje, el veneno y la harina no representan a nada en particular. Simplemente son elementos de la narración, y no son ni tipos, símbolos o metáforas &#8211; pues el autor no los emplea así, sino como partes de la narración que nos comunica la gran verdad que Dios tiene poder para defender y proteger a sus siervos.</p>
<p>¿Cómo acabar con el alegorismo?, respetando el significado original del texto bíblico, seleccionando pasajes que realmente conciernen el asunto que uno quiere exponer. Hay tanto en la Biblia que dice las cosas con absoluta claridad, que no existe ninguna necesidad de inventar significados que jamás pasaron por la mente del escritor o de sus lectores.</p>
<p>&#8220;¡Predica la Palabra!&#8221; fue la exhortación de Pablo a Timoteo. Cumplámosla cabalmente nosotros también.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Jaime Mazurek B.</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=3512</wfw:commentRss>
		<slash:comments>8</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El sermón que yo quisiera oir</title>
		<link>https://conozca.org/?p=3506</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=3506#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 19 Dec 2017 17:32:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lidia Lewczuk de Masalyka</dc:creator>
				<category><![CDATA[2017.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=3506</guid>
		<description><![CDATA[Por Lidia Lewczuk de Masalyka &#160; &#160; En tiempos posmodernos, quienes tenemos la posibilidad de enseñar o predicar tenemos la constante competencia de la tecnología, que tanto gusta a los jóvenes y adolescentes. Por lo tanto para que un sermón sea efectivo y lograr que algunos hermanos no estén solo entretenidos con sus celulares (fingiendo</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=3506">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Lidia Lewczuk de Masalyka</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En tiempos posmodernos, quienes tenemos la posibilidad de enseñar o predicar tenemos la constante competencia de la tecnología, que tanto gusta a los jóvenes y adolescentes. Por lo tanto para que un sermón sea efectivo y lograr que algunos hermanos no estén solo entretenidos con sus celulares (fingiendo que tienen allí sus Biblia) considero que debemos replantearnos algunos pasos.</p>
<p>1°) <strong>Personalmente no me gustan los chistes “para relajar o descongelar al público”. </strong>Tal vez es una excusa del predicador para relajarse, pero he visto que luego de un tiempo de adoración profunda, cuando los oídos y corazones son tierra fértil para la buena semilla, la Palabra, que a veces se cuentan anécdotas graciosas, mientras la gente aún se está secando las lágrimas, luego de un momento serio por un toque espiritual.</p>
<p>No siempre es igual, pero el humor, puede ir tal vez en algún otro tramo del sermón. No estoy en contra de alguna carcajada santa, la solemnidad falsa es odiosa a los ojos de Dios. Tampoco abusar del humor, pues se puede desvirtuar el mensaje o perder la esencia de la predicación, que es la proclamacion de la Palabra de Dios.</p>
<p><strong>2°) Evitar vana palabrería</strong>. Puede haber buena retórica, emotividad, pero si lo que decimos no concuerda con lo que vivimos, no sirve de nada. Hasta las personas nuevas se dan cuenta si el que habla es sincero o es un charlatán.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>“Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de un corazón limpio y de buena conciencia y de fe no fingida, de las cuales cosas desviándose algunos se apartaron a vana palabrería, queriendo ser doctores de la ley sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman”.</em> Consejos del apóstol Pablo a Timoteo en 1 Tim. 1:5-7.</p>
<p><strong>3°) Mantener el equilibrio </strong>desde su apariencia hasta el respeto por el tiempo que se le otorga. Muchos quieren llamar la atención a sí mismos, con ropa atrapante o joyas. He visto predicadores con cadenas de oro y cruces sobre remeras oscuras. Y la gente piensa otra cosa mientras él predica. Otros que son mayores, vestidos como adolescentes (lo que a otros les produce rechazo y puede llevar a que cierren su corazón al mensaje). Esta observación va para ambos sexos.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>“Si algo agrada a los oyentes de un discurso, es el hecho de entender con toda facilidad lo que se les quiere decir. De ahí que no depende tanto de cuánto sabe el expositor, sino cuánto le entienden quienes escuchan. Hay quienes se ufanan de sus muchos conocimientos, pero a la hora de evaluar sus grandes discursos, ocurre que apenas un pequeño porcentaje de su público alcanzó a entender sus muchas palabras”.</em> (Extraído de: <em>5 pasos de un buen discurso<a title="" href="#_ftn1"><strong>[1]</strong></a></em>)</p>
<p><strong>4°) Saber bien el objetivo</strong>. Para esto se necesita buena preparación, para una clara estructura de ideas, tener un buen desarrollo y saber qué fin lograr. Teniendo millones de sermones listos en Internet es demasiado fácil tener un sermón exprés. Pero lo que llega al corazón de los oyentes es lo que Dios le ha revelado personalmente, al mensajero. A pesar que llevo más de 40 años enseñando y predicando, he hecho mía una orden de Dios a Moisés (Deut. 5: 29/33) “Tú ven conmigo, que yo te enseñaré lo que tú le enseñarás al pueblo, para que guarden esa palabra, para que a ellos y a sus hijos les vaya bien para siempre:</p>
<p>No estamos para entretener a la gente, debemos darle trigo puro y no paja. Los mensajes preparados sin responsabilidad, sin oración, son paja, por eso hay una generación desnutrida de la Palabra, lo que ha traído tantas consecuencias nefastas. Pero nosotros daremos cuenta de cada oportunidad desaprovechada de FORMAR A LAS PERSONAS PARA LA VIDA NO PARA QUE DISFRUTE DE UN  BUEN CULTO.</p>
<p><strong>5°) “Subir al púlpito con la cabeza ungida”. </strong> El Salmo 23 habla de una unción con aceite fresco. Todos tenemos archivos de años, pero es aceite rancio. Las nuevas generaciones hablan, piensan diferente. No quiero decir que la verdad predicada hace años haya cambiado, pero esa misma palabra debe ser renovada, aplicada a este tiempo. Sería simple estar obsesivos con un tema, pero el público hoy es distinto, pues las generaciones cambian su manera de pensar, antes cada diez años, luego cada cinco, hoy con cada cambio de tecnología. Para ampliar el espectro, debemos interiorizarnos con la actualidad, la cultura de hoy. Podemos tener una historia del pasado, y es bueno aplicarlo, pero ampliar los horizontes es un gran trabajo. Usemos los tesoros nuevos y viejos.</p>
<p>En conclusión, no puedo dejar de recordar el tono de voz, las miradas, ”los gestos también hablan”. Dios nos llamó a predicar, enseñar, ser su voz. Que podamos decir como Jeremías,  <em>“Fueron halladas tus palabras y yo las comí, y me fueron por gozo y alegría para mi corazón”</em>. Al compartir, seguramente contagiaremos ese espíritu sin necesidad de payasadas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div><br clear="all" /></p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref1">[1]</a> Extracto tomado de Familia.com.</p>
<p>&nbsp;</p>
</div>
</div>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Lidia Lewczuk de Masalyka</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=3506</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Honores al Gusano</title>
		<link>https://conozca.org/?p=3442</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=3442#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Jun 2017 17:16:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jose M. Saucedo Valenciano</dc:creator>
				<category><![CDATA[2017.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=3442</guid>
		<description><![CDATA[Por Jose M. Saucedo Valenciano &#160; Nunca había estado en un funeral así. Jamás imaginé un servicio fúnebre en el que se sintiera tanta gloria. Parecía todo, menos un programa relacionado con la defunción. De principio a fin hubo cantos que exaltaban a Cristo, alabanzas al Señor y expresiones de gratitud a Dios por la</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=3442">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Jose M. Saucedo Valenciano</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nunca había estado en un funeral así. Jamás imaginé un servicio fúnebre en el que se sintiera tanta gloria. Parecía todo, menos un programa relacionado con la defunción. De principio a fin hubo cantos que exaltaban a Cristo, alabanzas al Señor y expresiones de gratitud a Dios por la vida de Floyd Woodworth. No pocas veces durante el culto en mi mente pedí al Creador que cuando me toque el turno de partir, mi familia se muestre fuerte y llena de paz como los Woodworth.</p>
<p>El programa se llevó a cabo en la iglesia en Irving, la cual fundaron los misioneros Floyd y Milly Woodworth. David, Sandra y Linda nos conmovieron con sus expresiones de cariño y anécdotas llenas de enseñanza con su padre. Los nietos también participaron y causó grata sensación ver que se ha levantado todo un emporio de siervos de Cristo por la influencia del Gusano. Aprendí tanto en la muerte de Floyd como en la vida. Dejó marcas imborrables en mí, que no pude dejar de sentir gratitud a la familia por concederme el honor de predicar en ese funeral.</p>
<p>Años antes le había atacado la enfermedad del Alzheimer. La memoria se le debilitaba gradualmente, aunque jamás le pudo borrar el recuerdo de que Jesucristo era su Salvador. Lo visité en su casa y me recordó, platicamos largo, como si no padeciera de ningún mal. Comimos platillos cubanos, tomamos café y nieve. Y terminamos a la media noche deleitándonos con su talento en el piano y sus himnos clásicos. Pasamos un rato al santuario de su oficina y me mostró el escritorio desde el cual me enviaba las cartas que tanta emoción me provocaban, porque contenían invitaciones a escribir en la revista Conozca, o porque me respondía que mis artículos habían sido aceptados, y a menudo un cheque acompañaba la misiva.</p>
<p>Recuerdo que a mi esposa le deleitaba que le leyera cada correspondencia de Floyd. Luego muchos ministros amigos que me visitaban me preguntaban: ¿No te ha escrito nada el Gusano? Si había nuevos documentos me rogaban que se los leyera. Se reunían alrededor esperando saborear el contenido. Si no, me presionaban para que sacara las cartas viejas y las repasara. Sobre todo, gozaban y reían hasta el cansancio con los saludos y las despedidas. Nunca repetía una frase, siempre era nueva la expresión. Una que les causaba mucha gracia fue donde me decía: <em>Que el Señor llene cada uno de los huecos de tu vida</em>. Y al final culminaba con una autohumillación, era clásico el uso de los motes degradantes sobre sí mismo: <em>Se despide de ti este gusano asqueroso</em>, o <em>esta garrapata hedionda</em>, o <em>este perro muerto</em>, o <em>este piojo tuerto</em>.</p>
<p>Imaginen lo que representaba para un ministro que apenas iniciaba, con escasa experiencia y sin ningún rango oficial recibir atenciones de un generalazo de la obra misionera. Me parecía increíble que Floyd me dedicara tiempo especial y abundante para enseñarme el mundo de la redacción. Ingresé al Instituto Bíblico a los diecisiente años y gradué a los veinte, y a los veintiuno conocí a Floyd. Fue mi maestro de Teología del Espíritu Santo en ISUM. Encontré desde el principio en él un modelo y me le pegué. Me ofreció su amistad y su mentoría. Un año después me invitó a participar en Conozca, con ese artículo de <em>Moisés Sáenz, Educador de Hombres, de Niños, de Pueblos.</em> Comenzó de inmediato a mostrarme cómo corregir mis escritos, y le pedí que me enseñara a editar.</p>
<p>Más de cuatro mil horas trabajamos juntos en la edición y aprendí de él más que nadie. Cuando ocupé la dirección de la ECCAD fue mi asesor en todo tiempo. En 1995 fue a mi casa en Palaú, Coahuila, a presionarme para que publicara mi primer libro. Amenazó con no irse hasta llevarse mi promesa. Acepté con una condición: Que él fuese el editor de mi <em>Comentario Teológico y Expositivo a Romanos</em>. Hicimos el pacto y Floyd me acompañó en cada parte del proceso.</p>
<p>Cuando fui Superintendente hablábamos a menudo. Su consejo y oración me cobijaron muchas veces. Era mi asesor y coach. Me llamaba “hijo” y así me trataba. Sus palabras fueron bálsamo para mí siempre. Le dediqué mi libro de Principios para interpretar pasajes difíciles de la Biblia.</p>
<p>De las obras de Floyd se puede escribir y decir bastant<strong>e.</strong></p>
<p><strong></strong><strong>1. Incursionó en diversos campos ministeriales.</strong></p>
<p>Fue fundador de iglesias, pastor y maestro de diversos institutos bíblicos el ISUM y la Facultad de Teología.</p>
<p>En el liderazgo oficial fungió como Director del SEC y de Institutos Bíblicos; además trabajó como ejecutivo y líder nacional. Estuvo al frente de la obra nacional en Cuba y en Colombia.</p>
<p>Fue mentor de muchos. Siempre se ocupó de la formación de obreros, pastores y líderes competentes tanto teológica como ministerialmente. Puso énfasis en la ética y la altura cristiana de los siervos de Jesucristo.</p>
<p>Como misionero era apasionado. Amaba a Jesucristo y a la iglesia. Era respetuoso de creyentes y ministros en todas partes. Creía en la consolidación autóctona de la obra. Luchó siempre por la autonomía de los concilios nacionales. Quería ver en cada lugar liderazgo, ministerio, economía, teología y editorial independientes. Su mayor gozo era que los latinos se involucraran en el magisterio de ISUM y en la publicación de libros de contenido doctrinal. Para Floyd la obra debía ser autosuficiente. Debía producir sus propios recursos, y por eso tenía que desarrollar escritores, pensadores y teólogos.</p>
<p><strong>2. Se desarrolló como escritor y editor.</strong></p>
<p>Amaba los idiomas. Se convirtió en un experto del castellano. Obtuvo un posgrado en Literatura Hispanoamericana. Publicó libros de texto para institutos bíblicos e ISUM. Destacó en el campo editorial. Se aseguraba del nivel y la consistencia de los escritos, &#8211; que todos tuvieran contenidos bíblicos, apegados a la sana doctrina y con estilo pertinente.</p>
<p>Su nombre se inmortalizó con instituciones como Editorial Vida y <em>Conozca,</em> en los cuales la firma de Floyd Woodworth aseguraba productos de contenido potable y nutritivo. Los talleres de escritores que desarrolló con un equipo especializado en toda América Latina cosecharon publicadores y asociaciones de escritores en varios países.</p>
<p><strong>3. En el campo docente lo conocimos por sus dinámicas y consistentes clases de Biblia</strong>, Teología, Hermenéutica, Redacción, Metodología y Didáctica. De cada clase que impartía cosechaba un Timoteo, nunca faltó alguno que quisiera aprender más bajo la tutela del Gusano.</p>
<p><strong>4. Sus fortalezas para la misión </strong>eran su personalidad, el trato cordial hacia hombres y mujeres de todas las edades y condiciones sociales. Tenía una especial disposición a escuchar a los demás.  Su predicación era consistente y contextual; su enseñanza, apasionada y trascendente. Como mentor destilaba una sabiduría extraordinaria.</p>
<p>Floyd nos dejó un legado y un ejemplo que debemos apreciar y atesorar. Nos legó un modelo de ministerio encarnacional, a la manera de Cristo: hablar, predicar y enseñar en el lenguaje del pueblo, traer las verdades bíblicas en forma contextual y pertinente, producir teología, literatura y hacer todo lo necesario para que la iglesia del Señor se vuelva apta para adorar, trabajar y servir.</p>
<p>Gracias a Dios por nuestro amigo y mentor.</p>
<p>La última vez que hablé con él le pedí que me bendijera. Recuerdo como me aferré a su mano sobre mi cabeza y le rogué por la doble porción de su espíritu sobre mí. Mi ejemplo ideal es el Señor y Salvador Jesucristo, mi modelo accesible es el Gusano. Ha llegado el momento en el cual siento que cuando edito un libro o refuto una doctrina, pienso y hablo como mi maestro Floyd. Ojalá le llegue un día siquiera a los talones.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><em> </em></strong></p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">José M. Saucedo Valenciano</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=3442</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
