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	<title>Conozca &#187; 2023.2</title>
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	<description>Revista Cristiana</description>
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		<title>Dones y fruto del Espíritu Santo: claves para una vida cristiana transformada</title>
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		<pubDate>Wed, 31 Jul 2024 23:20:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Esteban y Nancy Pari</dc:creator>
				<category><![CDATA[2023.2]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Esteban y Nancy Pari Introducción Desde los inicios de la iglesia, ha existido un debate sobre la importancia de los dones y el fruto del Espíritu Santo. A lo largo de la historia, tanto teólogos pentecostales como no pentecostales han realizado estudios al respecto, y han generado acuerdos como desacuerdos. Actualmente, persiste la discusión</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=6155">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center"><em>Por Esteban y Nancy Pari</em></p>
<p><strong>Introducción</strong></p>
<p>Desde los inicios de la iglesia, ha existido un debate sobre la importancia de los dones y el fruto del Espíritu Santo. A lo largo de la historia, tanto teólogos pentecostales como no pentecostales han realizado estudios al respecto, y han generado acuerdos como desacuerdos. Actualmente, persiste la discusión sobre si uno es más importante que el otro, así como la necesidad de una aplicación contextual, especialmente en el ámbito de los creyentes pentecostales. Este artículo tiene como objetivo analizar la naturaleza, diferencias y relación entre dones y fruto del Espíritu Santo en la vida del creyente, sustentado en un enfoque bíblico – teológico pentecostal.</p>
<p><strong>Dones del Espíritu Santo</strong></p>
<p>Los dones del Espíritu Santo son capacidades y habilidades sobrenaturales otorgadas por Dios a los creyentes para el beneficio del cuerpo de Cristo y el servicio a la comunidad. Son herramientas para cumplir la misión de Dios en la tierra, mostrando el amor y el poder de Dios. George Wood,<a title="" href="#_edn1">[i]</a> Gordon Fee<a title="" href="#_edn2">[ii]</a> y otros eruditos, en su profundo análisis bíblico de los pasajes referidos a los dones, identifican y describen once características principales:</p>
<p><em>Manifestación de una diversidad de dones destinado a los creyentes</em>: el Espíritu Santo distribuye una variedad de dones específicamente a los creyentes y evidencia así la presencia y el poder del Espíritu en la vida cristiana (1 Co.12:7-11).</p>
<p><em>Beneficio para el cuerpo de Cristo</em>: los dones están destinados a fortalecer y construir la iglesia. Cada don tiene un propósito específico y es dado para beneficio común (1 Co.12:7). Aunque algunos dones, como el de hablar en lenguas, pueden edificar al individuo, otros, como la profecía, están destinados a la edificación colectiva de la congregación (1 Co.14).</p>
<p><em>Uso con amor</em>: la manifestación de los dones nunca debe separarse de la expresión del amor. El capítulo 13 de 1 Corintios enfatiza que el amor debe ser la motivación principal detrás del uso de los dones espirituales. Sin amor, los dones pierden su verdadero propósito.</p>
<p><em>No confundir con espiritualidad</em>: los dones no son sinónimo de espiritualidad ni sustituyen las disciplinas espirituales. Los dones se centran en la capacidad de servir y edificar a la iglesia, mientras que la espiritualidad se refiere a la relación personal y el crecimiento en la fe del creyente (1 Co.12:7).</p>
<p><em>Armonización con habilidades naturales</em>: los dones complementan las inclinaciones y habilidades innatas del individuo. En Romanos 12:6-8, se menciona que cada creyente recibe algún don “<em>según la gracia que nos es dada</em>”. Esto implica que los dones se alinean con las capacidades y habilidades individuales de cada persona (1 Co.12:4-11).</p>
<p><em>Desarrollo a través del ejercicio</em>: los dones se fortalecen y maduran mediante su práctica (1 Ti.4:14-15).</p>
<p><em>No son propiedad individual</em>: nadie posee los dones en exclusividad. Es el Espíritu Santo quien los distribuye como Él quiere, a cada uno según su voluntad (1 Co.12:11). No todos reciben el mismo don, y cada uno tiene un papel único en el cuerpo de Cristo.</p>
<p><em>Confirmación por el cuerpo de Cristo</em>: el uso de los dones debe ser validado por la comunidad de creyentes. Asimismo, la manifestación del don es la confirmación y demostración del poder de Dios (Heb.2:4).</p>
<p><em>Surgen de la necesidad</em>: el ejercicio de un don proviene de un anhelo, oración y necesidad (1 Co.12:7; Ro.12:3-8; Ef.4:11-12; 1 Pe.4:10). Los dones son dados para el beneficio de la comunidad de creyentes y utilizados para servir a los demás.</p>
<p><em>Manifestación fuera de la iglesia</em>: los dones se manifiestan principalmente en contextos externos a la congregación (1 Pe. 4:10).</p>
<p><em>Orden y decencia</em>: el uso de los dones debe ser ordenado y con decencia para evitar confusión y desorden en la congregación (1 Co.14:33, 40).</p>
<p>En el Nuevo Testamento, se mencionan los dones del Espíritu Santo en Romanos 12:6-8, 1 Corintios 12:7-11, 27-31, Efesios 4:11-13, y 1 Pedro 4:10-11, entre otros. Se identifican veinticuatro dones que han sido clasificados de diversas maneras, usualmente combinados en cuatro grupos:</p>
<p><em>Dones motivacionales</em>: profecía, servicio, exhortación, dar, presidir y misericordia (Ro.12:6-8; 1 Pe.4:10-11).</p>
<p><em>Dones espirituales (carismas)</em>: se subdividen en dones de habla (lenguas, interpretación de lenguas y profecía), dones de poder (fe, sanidades y milagros) y dones de revelación (discernimiento de espíritus, palabra de ciencia y palabra de sabiduría) (1 Co.12:7-11).</p>
<p><em>Dones de ministerio</em>: apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros (1 Co.12:27-31; Ef.4:11-13).</p>
<p><em>Otros dones</em>: celibato, pobreza voluntaria, martirio y hospitalidad (1 Co.7:7; 13:3; 1 Pe.4:9).</p>
<p>Anthony Palma propone una clasificación de la siguiente forma: <em>dones de liderazgo</em>; apóstoles, profetas, maestros, pastores, evangelistas, ayuda, administración y el que dirige. <em>Dones de ayuda práctica</em>; servicio, el que da y el que muestra misericordia. <em>Dones de poder</em>; fe, sanar enfermos y milagros. <em>Dones de revelación</em>; palabra de sabiduría y palabra de conocimiento. <em>Dones para los servicios de adoración</em>; hablar en lenguas, interpretación de lenguas, profecía, discernimiento de espíritus.<a title="" href="#_edn3">[iii]</a></p>
<p>No hay una clasificación modelo; más bien, se puede categorizar según la naturaleza, comparación y función de los dones. En consecuencia, los dones son otorgados a todo creyente principalmente para el provecho y la edificación del Cuerpo de Cristo (1 Co.12:7; Ef.4:12). Se manifiestan al identificar las grandes necesidades que existen en la iglesia y establecer cuál es el don que el Señor provee para llenar esa necesidad. Entonces, “<em>el orden correcto sería: primero necesidad, y luego, don</em>”.<a title="" href="#_edn4">[iv]</a> Robert Brandt señala que “todos los dones son dados para suplir las necesidades del cuerpo de Cristo. También capacitan al cuerpo para cumplir su misión”,<a title="" href="#_edn5">[v]</a> en la tierra al servicio de Dios.</p>
<p><strong>Fruto del Espíritu Santo</strong></p>
<p>El fruto del Espíritu Santo, tal como se menciona en Gálatas 5:22-23, se puede clasificar en nueve virtudes esenciales que caracterizan la vida de un creyente que vive en el Espíritu:</p>
<p><em>Amor</em>: el amor es la base y la esencia de todas las demás virtudes. Es un amor desinteresado, sacrificial y busca el bien del otro, que refleja el carácter de Cristo.</p>
<p><em>Gozo</em>: este gozo es más que una profunda alegría interior que no depende de las circunstancias externas, sino de la relación con Dios.</p>
<p><em>Paz</em>: la paz del Espíritu Santo es una tranquilidad, calma y descanso interior que viene de confiar en Dios, incluso en medio de dificultades y se manifiesta en relaciones armoniosas con los demás.</p>
<p><em>Paciencia</em>: es la capacidad de soportar las dificultades, el sufrimiento y las ofensas sin perder la calma y sin quejarse de las dificultades y las pruebas.</p>
<p><em>Benignidad</em>: implica ser amable y hacer el bien a los demás, muestra una disposición gentil y compasiva.</p>
<p><em>Bondad</em>: es una inclinación hacia el bien y hacer el bien, lo correcto y lo moralmente bueno en todas las situaciones.</p>
<p><em>Fe</em>: en este contexto, fe puede interpretarse como fidelidad, lealtad en las relaciones humanas y confianza constante en Dios.</p>
<p><em>Mansedumbre</em>: es una humildad y gentileza de espíritu que no busca imponerse sobre los demás, tampoco ser fácilmente provocados a la ira.</p>
<p><em>Templanza</em>: es el dominio propio o autocontrol y la capacidad de controlar los deseos y pasiones personales.</p>
<p>La clasificación del fruto del Espíritu según Paul Pomerville se agrupa en tres áreas: “<em>Hábitos mentales del creyente</em>: amor, gozo, paz; <em>Relación con otros</em>: paciencia, benignidad, bondad; <em>Principios normativos de conducta</em>: fe, mansedumbre, templanza”.<a title="" href="#_edn6">[vi]</a> De manera similar, Frost y Mahoney agrupan el fruto del Espíritu en tres tipos de bendiciones: <em>Bendiciones internas</em>: amor, gozo y paz (ser amoroso, ser gozoso y ser pacífico por dentro). <em>Bendiciones externas</em>: paciencia, gentileza y bondad (ser paciente, ser gentil y ser bueno con otros). <em>Bendiciones ascendentes</em>: fidelidad (ser fieles a Dios), mansedumbre (ser humildes delante de Dios), dominio propio (ser controlados por Dios).<a title="" href="#_edn7">[vii]</a></p>
<p>Los siguientes pasajes del Nuevo Testamento se relacionan con el fruto del Espíritu:</p>
<p>Romanos 5:3-5: virtudes que son el resultado del Espíritu que obra en las pruebas:</p>
<p><em>Perseverancia</em>: la capacidad de mantenerse firme en la fe y en el propósito, a pesar de las tribulaciones, mismas que producen paciencia.</p>
<p><em>Carácter probado</em>: el carácter formado y fortalecido a través de la perseverancia en las dificultades y pruebas.</p>
<p><em>Esperanza</em>: la confianza en las promesas de Dios y la expectativa de la gloria futura.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Romanos 6:22: este fruto es la evidencia de una vida transformada por el Espíritu.</p>
<p><em>Santidad</em>: vivir una vida apartada para Dios, lo que refleja su carácter y pureza.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Romanos 12:9-21: virtudes que son el fruto del Espíritu en acción:</p>
<p><em>Amor sincero</em>: un amor genuino y sin hipocresía.</p>
<p><em>Aborrecer lo malo</em>: rechazar el pecado y la maldad.</p>
<p><em>Aferrarse a lo bueno</em>: buscar y mantener lo que es moralmente correcto.</p>
<p><em>Amor fraternal</em>: amor mutuo y profundo entre los hermanos en la fe.</p>
<p><em>Honrar a los demás</em>: dar preferencia y respeto a los demás.</p>
<p><em>Diligencia</em>: ser activos y dedicados en el servicio.</p>
<p><em>Fervor en el espíritu</em>: mantener el entusiasmo y la pasión espiritual.</p>
<p><em>Servicio al Señor</em>: servir a Dios con dedicación.</p>
<p><em>Gozo en la esperanza</em>: mantener la alegría por la esperanza futura.</p>
<p><em>Paciencia en la tribulación</em>: soportar con calma y firmeza las dificultades.</p>
<p><em>Constancia en la oración</em>: persistir en la comunicación con Dios.</p>
<p><em>Hospitalidad</em>: ser acogedores y generosos con los demás.</p>
<p><em>Bendecir a los perseguidores</em>: desear el bien y orar por aquellos que nos hacen mal.</p>
<p><em>Empatía</em>: compartir las alegrías y las tristezas de los demás.</p>
<p><em>Unanimidad</em>: vivir en armonía y unidad con los demás.</p>
<p><em>Humildad</em>: no ser altivos ni buscar la grandeza propia.</p>
<p><em>No pagar mal por mal</em>: responder al mal con bien.</p>
<p><em>Procurar la paz</em>: buscar la paz con todos.</p>
<p><em>Vencer el mal con el bien</em>: responder a la maldad con acciones de bondad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Efesios 5:9: estas virtudes reflejan el carácter transformador del Espíritu en la vida del creyente.</p>
<p><em>Bondad</em>: ser generoso y benevolente.</p>
<p><em>Justicia</em>: vivir de acuerdo con la rectitud moral y la justicia divina.</p>
<p><em>Verdad</em>: mantener la integridad y la sinceridad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Colosenses 3:12-13: virtudes como manifestaciones del fruto del Espíritu.</p>
<p><em>Compasión</em>: tener un corazón sensible y misericordioso hacia los demás.</p>
<p><em>Benignidad</em>: ser amable y considerado.</p>
<p><em>Humildad</em>: tener una actitud modesta y baja de uno mismo.</p>
<p><em>Mansedumbre</em>: ser suave y no fácilmente provocable.</p>
<p><em>Paciencia:</em> soportar con calma las dificultades y las personas.</p>
<p><em>Soportar y perdonar</em>: tolerar las faltas de los demás y perdonar como Dios nos ha perdonado.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Filipenses 1:11: este fruto se manifiesta en una vida justa y recta.</p>
<p><em>Frutos de justicia</em>: las acciones que provienen de una vida justa y alineada con la voluntad de Dios.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>2 Pedro 1:5-7: estas virtudes son parte del fruto del Espíritu.</p>
<p><em>Fe</em>: confianza y lealtad a Dios.</p>
<p><em>Virtud</em>: excelencia moral y rectitud.</p>
<p><em>Conocimiento</em>: entendimiento y sabiduría espiritual.</p>
<p><em>Dominio propio</em>: autocontrol y disciplina.</p>
<p><em>Paciencia</em>: perseverancia y constancia en la fe.</p>
<p><em>Piedad</em>: devoción y reverencia hacia Dios.</p>
<p><em>Afecto fraternal</em>: amor y cuidado hacia los hermanos en la fe.</p>
<p><em>Amor:</em> el amor ágape, desinteresado y sacrificial.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Santiago 1:2-4:</p>
<p><em>Gozo en las pruebas</em>: regocijo al enfrentar dificultades, sabiendo que producen crecimiento espiritual.</p>
<p><em>Paciencia</em>: perseverancia desarrollada a través de las pruebas.</p>
<p><em>Madurez</em>: la plenitud y perfección del carácter cristiano.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hebreos 12:11:</p>
<p><em>Fruto apacible de justicia</em>: la rectitud y paz que resultan de ser disciplinados por Dios.</p>
<p>El fruto del Espíritu también se basa en las enseñanzas de Jesús acerca de las bienaventuranzas en el Sermón del Monte (Mt.7:15-23; 12:33; Lc.6:43-44), que se refieren al carácter cristiano y desprenden la “imagen… del carácter de Cristo”. Cada fruto es una cualidad específica de Su vida – un aspecto de Su ‘ser’”.<a title="" href="#_edn8">[viii]</a></p>
<p>Según Gordon Fee, la naturaleza del fruto del Espíritu Santo, después de un análisis bíblico y exegético, puede resumirse en los siguientes principios:</p>
<p><em>Desarrollo Continuo</em>: el fruto se produce en la vida del creyente en la medida en que éste anda continuamente en dependencia del Espíritu Santo. No es un evento aislado, sino un proceso de crecimiento y transformación continua.</p>
<p><em>Reproducción de la vida de Cristo</em>: es la reproducción de la vida de Cristo en el creyente. El fruto del Espíritu refleja el carácter de Jesús y su influencia en nuestras vidas.</p>
<p><em>Diversidad de virtudes</em>: aunque en Gálatas 5:22-23 se mencionan nueve cualidades específicas (amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza), el fruto del Espíritu abarca toda clase de actitudes, características y conductas que son el resultado de vivir en el Espíritu.</p>
<p><em>Resultado de andar en el Espíritu</em>: no se pretende regular la conducta mediante reglas, sino que el fruto es el resultado natural de andar y vivir en el Espíritu. Es una transformación interna que se manifiesta externamente.</p>
<p><em>Relaciones comunitarias</em>: finalmente, el fruto del Espíritu no tiene que ver solo con la vida interior del creyente individual, sino con las relaciones dentro de la comunidad cristiana. Las virtudes del fruto del Espíritu deben reflejarse en nuestras interacciones con los demás, promoviendo una vida en comunidad que honre a Dios.<a title="" href="#_edn9">[ix]</a></p>
<p>Este enfoque asegura una relación continua con Dios, esencial para alcanzar la vida eterna y vivir de acuerdo con su voluntad. El fruto del Espíritu es una manifestación integral del carácter de Cristo en nosotros, que se evidencia en nuestras acciones y relaciones diarias.</p>
<p>Las virtudes del fruto del Espíritu forman un carácter que refleja la naturaleza de Cristo y la obra del Espíritu Santo en la vida de un creyente. El fruto del Espíritu no se desarrolla de manera aislada ni mediante el esfuerzo humano, sino como resultado de una vida guiada y transformada por el Espíritu Santo. La presencia y el crecimiento de estas cualidades en la vida del creyente evidencian una relación continua y profunda con Dios, y eso impacta tanto su vida personal como sus relaciones con los demás.</p>
<p>El fruto del Espíritu esencialmente se resume en el amor, que regula e integra todas las demás cualidades del carácter de Cristo. Inclusive, “<em>de él emanan todos los otros atributos de Dios que se desarrollan en el creyente por el Espíritu Santo que mora en el corazón</em>”.<a title="" href="#_edn10">[x]</a>  Pierson, un erudito bíblico, describe la relación del amor con el fruto del Espíritu de la siguiente manera: “<em>Gozo es el regocijo del amor. Paz es amor en reposo confiado. Paciencia es amor puesto a prueba. Benignidad es el amor en la sociedad. Bondad es el amor en acción. Fe es el amor que todo lo soporta. Mansedumbre es el amor en entrenamiento. Templanza es el amor en disciplina</em>”.<a title="" href="#_edn11">[xi]</a> El amor es el ingrediente clave que transforma nuestra manera de pensar, sentir y actuar.</p>
<p>En contraste, Zenas Bicket explica que hay efectos negativos en el carácter cristiano cuando no existe la relación entre el amor y el fruto del Espíritu: el amor sin límite se vuelve pasión. El gozo sin moderación se vuelve bullicio y alegría efímera. La paz sin sobriedad se convierte en desánimo. La paciencia sin equilibrios es apatía. La benignidad sin templanza es debilidad. La bondad sin control se vuelve adulación. La fe sin la moderación de la razón se vuelve superstición ciega. Y la mansedumbre sin templanza es timidez.<a title="" href="#_edn12">[xii]</a>  La ausencia del amor limita y distorsiona la imagen y el carácter de Dios en la persona.</p>
<p>Cuando hay una relación armoniosa entre las cualidades del fruto del Espíritu, se manifiestan efectos positivos, es decir, la incorporación del carácter de Cristo en el creyente. Por ejemplo, si el amor se manifiesta internamente, se reflejará en ser amoroso con el Señor y con los demás. Si hay gozo en la persona, será pacificador con otros. Lo mismo ocurre con las demás cualidades del fruto del Espíritu. Esta es la razón por la cual es fundamental entender que la transformación social, familiar o conyugal comienza con la transformación personal.</p>
<p>El desarrollo del carácter de Cristo en nuestra vida es por medio de una relación basada en el amor (Jn.15:5). El fruto del Espíritu se genera a través de tres relaciones: <em>con Dios</em> (amor, gozo, paz), <em>con los demás</em> (paciencia, benignidad, bondad) y <em>consigo mismo</em> (fe, mansedumbre, dominio propio). Todo esto se basa en el amor, que resume el cumplimiento de los mandamientos. El primer gran mandamiento es “amarás a Dios con todo tu ser” (Mt.22:37) y el segundo, “amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mt.22:39), estableciendo así las tres relaciones.</p>
<p>Por tanto, el fruto del Espíritu se desarrolla de forma personal, expresa cualidades en el carácter y en la personalidad de los individuos que son propias del Señor Jesucristo, ante Dios y ante los demás. En otras palabras, “Cristo es formado en nosotros, en nuestra vida se duplica su personalidad”.<a title="" href="#_edn13">[xiii]</a> Así pues, el fruto del Espíritu forma el carácter cristiano mediante la relación con Dios, no con el esfuerzo propio.</p>
<p><strong>Diferencias entre dones y fruto del Espíritu Santo</strong></p>
<p>Las diferencias entre dones y fruto del Espíritu Santo son claramente definidas en términos de su naturaleza, propósito y manifestación en la vida del creyente:</p>
<p><em>Pluralidad versus singularidad</em>: los dones del Espíritu son múltiples y variados, mientras que el fruto del Espíritu se describe en singular con varias cualidades. Los dones incluyen habilidades específicas otorgadas a los creyentes para el servicio, como la profecía, la sanidad, la enseñanza y otros. En cambio, el fruto del Espíritu representa un carácter singular que se manifiesta en diferentes características, como amor, gozo, paz, paciencia y otros.</p>
<p><em>Función y propósito</em>: los dones del Espíritu están relacionados con el ministerio y el servicio dentro del cuerpo de Cristo. Su propósito principal es edificar y fortalecer la iglesia a través de diversas capacidades y funciones. Por otro lado, el fruto del Espíritu se enfoca en el desarrollo del carácter cristiano, refleja la personalidad de Jesús y fomenta una vida que ejemplifica sus atributos.</p>
<p><em>Diversidad y operación</em>: los dones del Espíritu operan de acuerdo con las inclinaciones y habilidades naturales de cada creyente, pero “nadie posee todos los dones (1 Co.12.29). Solo Cristo obra con todos los dones”.<a title="" href="#_edn14">[xiv]</a>  Cada creyente puede tener uno o varios dones que son utilizados según las necesidades de la iglesia (1 Co.12:8-10; Ro.12:3). En contraste, el fruto del Espíritu debe ser evidente en todos los aspectos de la vida del creyente, muestra una transformación integral de carácter que refleja a Cristo.</p>
<p><em>Proceso inmediato y de desarrollo</em>: los dones del Espíritu son otorgados como regalos divinos y pueden manifestarse de manera inmediata. Sin embargo, el fruto del Espíritu requiere un proceso continuo de crecimiento y maduración en la vida del creyente. Este desarrollo es gradual y se fortalece a través de una relación continua con el Espíritu Santo.</p>
<p><em>Impacto y beneficio</em>: los dones del Espíritu benefician principalmente a otros dentro del contexto del ministerio y el servicio, en cambio el fruto del Espíritu beneficia al creyente en su desarrollo personal y en su relación con Dios. El uso incorrecto de los dones puede llevar al orgullo y a la autoexaltación, mientras que el fruto del Espíritu fomenta la humildad y el amor verdadero.</p>
<p><em>Perspectiva temporal versus futura y eterna</em>: los dones espirituales son temporales porque responden a la necesidad presente de la iglesia, mientras que el fruto del Espíritu tiene una perspectiva futura y eterna, porque prepara al creyente para la venida de Cristo y el establecimiento de su reino. Pablo afirma que &#8220;el amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará&#8221; (1 Co.13:8). Aquellos que “reinarán con Cristo deben ser como Él; las posiciones (en su reino) se asignarán sobre la base de su semejanza a Él y no solo por su desempeño o labor&#8230; En el reino de Cristo, lo que usted <em>es</em> cuenta más que lo <em>hecho </em>por usted”.<a title="" href="#_edn15">[xv]</a> A diferencia del ámbito político actual, que se basa en logros destacados y promesas futuras, solo el fruto del Espíritu en el creyente es la única parte de la eternidad que se posee desde ahora.</p>
<p>Dones y fruto del Espíritu Santo tienen funciones distintas pero complementarias en la vida del creyente. Los dones son herramientas para el ministerio, mientras que el fruto del Espíritu se enfoca en la formación del carácter cristiano, esencial para el ministerio. Ambos conceptos están interrelacionados: los dones se ejercen con el fruto del Espíritu, especialmente el amor, y el fruto prepara al creyente para un ministerio efectivo.</p>
<p><strong>Relación entre dones y fruto del Espíritu Santo</strong></p>
<p>Aunque los dones y el fruto del Espíritu Santo desempeñan funciones distintas en la vida del creyente, ambos comparten características esenciales:</p>
<p><em>Manifestaciones en la vida del creyente</em>: la manifestación de los dones y el fruto del Espíritu Santo no solo se menciona en el Nuevo Testamento, sino que también tiene sus raíces en el Antiguo Testamento. En Joel 2:28-29: se refiere a las manifestaciones espirituales – carismáticas de la profecía, sueños y visiones, al indicar la capacitación del Espíritu para el servicio, relacionado con lo ocurrido en Pentecostés (Hch.2). Y en Ezequiel 36:25-27: habla de una transformación interior, un cambio de vida por la morada del Espíritu Santo en el creyente. A medida que el Espíritu controla y guía nuestras vidas, transforma la debilidad en fuerza sobrenatural, mostrando el poder del fruto del Espíritu.</p>
<p><em>Fuente común</em>: ambos, dones y fruto del Espíritu Santo, tienen su origen en la operación del Espíritu Santo en la vida del creyente. No se originan en el esfuerzo humano, sino que son producidos y capacitados por el Espíritu Santo (1 Co.12:11). Según Grams, asegura que tanto los dones como el fruto sean manifestaciones divinas y sobrenaturales.<a title="" href="#_edn16">[xvi]</a></p>
<p><em>Propósito de edificación</em>: el propósito de ambos es edificar al cuerpo de Cristo (1 Co.12:7; 14:26; 1 Co 8:1). Los dones del Espíritu están destinados a fortalecer y servir a la iglesia, proveyendo las capacidades necesarias para diversas funciones ministeriales (1 Co.12:1). De misma manera, el fruto del Espíritu, personificado principalmente por el amor (1 Co.13:1-13), también tiene como objetivo la edificación del cuerpo de Cristo, promoviendo relaciones saludables y fortalecidas en la comunidad de creyentes.</p>
<p><em>Proceso de perfeccionamiento</em>:<strong> </strong>tanto dones como fruto del Espíritu no son recibidos en su forma completa y terminada. Los creyentes deben desarrollar y perfeccionar los dones a través de su ejercicio y servicio continuo en la iglesia. De igual manera, el fruto del Espíritu se desarrolla gradualmente en la vida del creyente (Gá.5:22-23), a medida que éste crece en su relación con Dios y permite que el Espíritu Santo transforme su carácter (Fil.1:6).</p>
<p><em>Dependencia del Espíritu Santo</em>: tanto dones como fruto del Espíritu dependen de la continua operación del Espíritu Santo en la vida del creyente. Sin la presencia y acción del Espíritu, ni dones ni fruto pueden manifestarse de manera efectiva. Esta dependencia asegura que el ministerio y el carácter del creyente estén alineados con la voluntad de Dios (Jn.15:5).</p>
<p><em>Impacto en la vida del creyente</em>:<strong> </strong>dones y fruto del Espíritu tienen un impacto significativo en la vida del creyente. Los dones capacitan al creyente para el servicio y el ministerio, permitiéndole cumplir con su llamado y misión dentro del cuerpo de Cristo. El fruto del Espíritu, por otro lado, moldea el carácter del creyente, reflejando la naturaleza de Cristo (2 Pe.1:4) en su vida diaria y en sus relaciones interpersonales.</p>
<p><em>Interconexión entre dones y fruto</em>:<strong> </strong>el apóstol Pablo destaca la importancia de que los dones del Espíritu (1 Co 12 y 14) sean ejercidos en amor (1 Co.13), que es el principal componente del fruto del Espíritu (Gá.5:22-23). Esto sugiere una interconexión esencial: los dones deben ser operados dentro del marco del fruto del Espíritu para que sean efectivos y glorifiquen a Dios. El amor, como núcleo del fruto, garantiza que el uso de los dones sea edificante y alineado con los propósitos divinos.</p>
<p>Aunque los dones y el fruto del Espíritu Santo tienen funciones y manifestaciones diferentes, comparten similitudes fundamentales en cuanto a su origen divino, propósito de edificación, proceso de perfeccionamiento, dependencia del Espíritu Santo, impacto en la vida del creyente e interconexión entre ambos. Estas similitudes subrayan la importancia de una vida cristiana balanceada que integre tanto el servicio efectivo como el desarrollo de un carácter conforme a Cristo. El fruto no sustituye al don, ni el don al fruto. Tampoco los dones son mayores que el fruto, o el fruto mayor que el don. Ambos son necesarios en la vida de todo creyente.</p>
<p>Por tanto, la relación entre dones y fruto del Espíritu Santo es esencial para una vida cristiana efectiva. Los dones proporcionan las capacidades necesarias para el ministerio, mientras que el fruto del Espíritu asegura que estas capacidades se utilicen de manera que glorifiquen a Dios y edifiquen a los demás. Esta interdependencia subraya la importancia de desarrollar ambos aspectos en la vida del creyente, garantiza así un servicio y un carácter que reflejen la naturaleza de Cristo.</p>
<p><strong>Conclusión</strong></p>
<p>La naturaleza de los dones y el fruto del Espíritu Santo es distinta, pero no son contrarios entre sí. Más bien, ambos son inseparables y necesarios en la vida del creyente, como dos caras de la misma moneda. Nuestra vida espiritual necesita tanto de los dones como del fruto del Espíritu para el desarrollo del ser (carácter) y el hacer (servicio).</p>
<p>Los dones y el fruto del Espíritu Santo operan de maneras distintas en la vida de los creyentes, pero con el mismo propósito diseñado por Dios: perfeccionar a los creyentes no por medios naturales o esfuerzos propios, sino de forma sobrenatural y a través de la presencia activa, continua y singular de Dios. Los dones proporcionan las capacidades, habilidades y competencias para el servicio a Dios, mientras que el fruto del Espíritu forma el carácter del creyente en todas las áreas de su vida, preparándolo integralmente para el reino de Dios y la eternidad.</p>
<p>Este estudio ha permitido comprender mejor la relación entre el fruto y los dones en la vida del creyente, proporcionando conceptos sencillos y prácticos para aplicar en la vida cristiana. Además, destaca que todo creyente es un ministro y que no es posible servir a Dios sin incorporar el carácter de Cristo en su vida.</p>
<p>Finalmente, se aprecia la importancia de los dones y el fruto del Espíritu en la vida personal y ministerial, se destaca que ambos son esenciales para el crecimiento y madurez espiritual del creyente, quien refleja la semejanza a Cristo y asegura una vida transformada por la presencia sobrenatural de Dios.</p>
<div><br clear="all" /></p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p>Bibliografía</p>
<p>[i] George O. Wood, <em>La vida en el Espíritu: Nos acerca a Dios, nos envía al mundo </em>(Springfield: Gospel Publishing House, 2010), 147-149.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref2">[ii]</a> Gordon Fee, <em>Pablo, el Espíritu y el pueblo de Dios</em> (Miami: Vida, 2007), 173-191.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref3">[iii]</a> Anthony D. Palma, <em>El Espíritu Santo: Una perspectiva pentecostal</em> (Miami: Vida, 2005), 206-232.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref4">[iv]</a> M. David Grams, <em>Poder divino para servir </em>(Miami: Vida, 1972), 38.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5">[v]</a> Robert L. Brandt, <em>Los dones espirituales </em>(Bruselas, Bélgica: Instituto Internacional por Correspondencia, 1986), 103.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref6">[vi]</a> Paul A. Pomerville, <em>Gálatas y Romanos </em>(Irving: Universidad ICI, 1988), 180.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref7">[vii]</a> Frost y Mahoney, “Los líderes de la iglesia” en <em>El cayado del pastor,</em> 31.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref8">[viii]</a> Frost y Mahoney, “Los líderes de la iglesia” Parte II en <em>El cayado del pastor</em>, E1, 30.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref9">[ix]</a> Fee, <em>Pablo, el Espíritu y el pueblo de Dios</em>, 119-120.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref10">[x]</a> Wiliam Farrand, <em>Consejero, Maestro y Guía: Estudio bíblico sobre el Espíritu Santo</em> (Springfield: ICI University Press, 1997), 241-242.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref11">[xi]</a> A. T. Pierson, citado por Farrand, <em>Consejero, Maestro y Guía,</em> 242.</p>
</div>
<div>
<p>[xii] Zenas Bicket, <em>Introducción a la teología pentecostal </em>(Springfield: Global University, 2008), 87.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref13">[xiii]</a> Wood, 111.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref14">[xiv]</a> Íbid, 112.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref15">[xv]</a> Farrand, <em>Consejero, Maestro y Guía</em>, 239.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref16">[xvi]</a> Grams, 43.</p>
</div>
</div>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Esteban y Nancy Pari</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>El fruto del Espíritu y las obras de la carne</title>
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		<pubDate>Sun, 28 Jan 2024 18:17:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Paulo Santis Lipán</dc:creator>
				<category><![CDATA[2023.2]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Paulo Santis Lipán . Cuando el creyente se convierte a Jesucristo, inicia su vida cristiana, comienza a reconstruir su vida espiritual que fue destruida por el pecado. Esta restauración es un proceso que dura toda la vida, se designa como el proceso de la santificación, que consiste en reproducir la imagen de Cristo en</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=5754">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center">Por Paulo Santis Lipán</p>
<p style="text-align: left;" align="center"><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p>Cuando el creyente se convierte a Jesucristo, inicia su vida cristiana, comienza a reconstruir su vida espiritual que fue destruida por el pecado. Esta restauración es un proceso que dura toda la vida, se designa como el proceso de la santificación, que consiste en reproducir la imagen de Cristo en los creyentes, a lo que la Iglesia Oriental le denomina la divinización de los cristianos. Tal aspiración del seguidor de Cristo se lleva a cabo por medio del desarrollo del fruto del Espíritu, cuyo gran obstáculo son las obras de la carne. En este artículo se contrastará el fruto del Espíritu con las obras de la carne para finalmente extraer aplicaciones prácticas.</p>
<p>1.  El fruto del Espíritu.</p>
<p>1.1.  Definición.</p>
<p>El fruto del Espíritu no debe confundirse con los dones del Espíritu Santo. Los dones espirituales son regalos de Dios a los creyentes con la finalidad de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio (Ef.4:12); mientras que el fruto del Espíritu se desarrolla en tanto el creyente anda en el Espíritu, es guiado por el Espíritu y vive en el Espíritu (Gá. 5:16, 18, 25), cuyo fin es exhibir la imagen de Cristo.</p>
<p>Los dones espirituales no se pueden obtener todos, puesto que Pablo les dice a los corintios “¿Son todos apóstoles? ¿Son todos profetas? ¿Todos maestros ¿Hacen todos milagros?  ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿Hablan todos lenguas? ¿Interpretan todos?”  (1 Co.12:29-30). Pero respecto al fruto, el apóstol Pablo exhorta a desarrollarlo en todas sus características o manifestaciones.</p>
<p>Los dones espirituales dependen de la voluntad del Espíritu Santo quien reparte a cada uno en particular como él quiere (1 Co.12:11). Sin embargo, el fruto del Espíritu    (Gá.5:16) depende de la voluntad del creyente, pues el vocablo griego <em>peripateite</em> cuya traducción es “andad” se encuentra en voz activa, es decir, la acción de andar, la responsabilidad de someterse al Espíritu, recae en el creyente. También, el mismo vocablo se encuentra en tiempo presente, que en griego es una característica continua, sugiere que permanentemente el creyente debe manifestar el fruto del Espíritu; mientras que los dones espirituales se manifiestan ocasionalmente, cuando las circunstancias y la voluntad de Dios lo requiera.</p>
<p>El fruto del Espíritu es la nueva vida producida por el Espíritu Santo que modela la personalidad del creyente. Es un conjunto de virtudes que dan cuenta de la transformación del carácter de la persona nacida de nuevo, constituye la señal indudable y concreta de la acción de Dios en la vida de un ser humano. Indica que el creyente, tanto en la esfera privada como en la vida pública, camina guiado por el Espíritu en todo tiempo y que ha dejado atrás su anterior estilo de vida. Es la señal y sustancia de su transformación a la imagen de Cristo, y las virtudes morales necesarias para poder seguir a Jesús.<a title="" href="#_edn1">1</a></p>
<p>1.2.  Como se desarrolla el fruto del Espíritu.</p>
<p>El apóstol Pablo señala en Gálatas varias maneras para desarrollar el fruto del Espíritu: andar en el Espíritu y no satisfacer los deseos de la carne (5:16), ser guiado por el Espíritu (5:18), vivir por el Espíritu (5:25), restaurar a los creyentes que fueran sorprendidos en alguna falta con mansedumbre, considerarse uno mismo (6:1), sobrellevar las cargas de otros (6:2), llevar su propia carga (6:5), compartir con el que le instruye toda clase de bienes (6:6 DHH), no cansarse de hacer el bien (6:9) mayormente a la familia de Dios (6:10).</p>
<p>Asimismo, se requiere la colaboración del cristiano; lo que crece automáticamente en la mayoría de los jardines son las malezas. Si el individuo desea disfrutar el fruto del Espíritu precisa cultivarlo, si bien es cierto Dios lo cultiva (Jn.15:1), el cristiano debe cooperar con el Espíritu.<a title="" href="#_edn2">2</a> Del mismo modo como ocurrió en la conversión donde Dios, por medio de su gracia preveniente, subsecuente y cooperante restaura la libertad al hombre para que éste tome la decisión de creer en Cristo; ahora con el auxilio del Espíritu, tiene que cooperar para cultivar el fruto del Espíritu.</p>
<p>El fruto del Espíritu se desarrolla como resultado natural de estar en Cristo y depende del lugar donde el cristiano esté plantado. Cuando el creyente se convierte a Cristo es trasplantado a un terreno totalmente fértil que generará una vida con fruto abundante. De ahí que la evidencia de tal obra de regeneración supere todas las reacciones del creyente ante los problemas de la vida.<a title="" href="#_edn3">3</a></p>
<p>1.3.  Las consecuencias de cultivar el fruto del Espíritu.</p>
<p>En Gálatas, Pablo menciona varias consecuencias al desarrollar el fruto del Espíritu. Se contrarrestarán los deseos perniciosos de la naturaleza pecaminosa (5:16) para neutralizar las demandas del viejo hombre (5:17). Al decir que no estamos bajo la ley, se hace referencia a la ley de Moisés por lo que sugiere el contexto de Gálatas donde los judaizantes intentaban judaizar a los creyentes gentiles por medio de la circuncisión y el guardar la Ley de Moisés. En este sentido Hendriksen señala que andar en el Espíritu no está bajo la ley, pues ésta significa derrota, esclavitud, maldición e impotencia espiritual, porque la ley no puede salvar (Gá.3:11-13; 21-23, 25; 4:3, 24, 15; 5:1).<a title="" href="#_edn4">4</a> Es precisamente el Espíritu el que nos pone en libertad (Gá.4:29; 5:1, 5; 2 Co.3:17).</p>
<p>Sin embargo, esta libertad no consiste en dar rienda suelta a las pasiones sino a una esclavitud por amor (Gá.5:13).  Porque cumpliendo el precepto del amor se cumple toda la ley (v.14). Las quince obras de la carne (Gá.5:19-21) están afectadas por algún mandamiento del Decálogo. En cambio, el fruto (en singular, porque nace como un árbol entero) del Espíritu, expresado en forma de nueve actitudes, entre las que se incluye el amor y la fe, supone una superación por exceso de los mandamientos del Decálogo, como Cristo los declaraba según el evangelio de Mateo (Mt.5:21-48).</p>
<p>2.  Las obras de la carne.</p>
<p>2.1.    Definición.</p>
<p>El vocablo empleado por Pablo en Gálatas para referirse a las obras de la naturaleza pecaminosa es carne (<em>sarx</em> en griego). Este término, se emplea como sujeto del pecado, donde no actúa el Espíritu (Fil.3:3; Ro.8.13-14; Gá.4:23; 4:18), se edifica sobre la <em>sarx</em> o poner la confianza en ella es pecado. Todo lo humano y terrenal es <em>sarx</em>, y en la medida en que los seres humanos confían en la <em>sarx</em> en este sentido, ella se convierte en un poder que se opone a la acción del Espíritu (Gá.5:13, 17). Los creyentes han crucificado la <em>sarx</em> (Ro.7:5; Gá.5:24), ya no están edificando sobre la <em>sarx</em> sino sobre Cristo.<a title="" href="#_edn5">5</a></p>
<p>Las obras de la carne se desarrollan u originan naturalmente como consecuencia de la naturaleza pecaminosa. Es propio de la naturaleza caída y degrada por el pecado, obrar diversas transgresiones. Si bien es cierto, Gálatas mencione algunas obras de la carne como adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías (5:19-21), no son las únicas, a lo largo de las Escrituras se encuentra una lista considerable de las obras de la carne.</p>
<p>2.2.    Las consecuencias de las obras de la carne.</p>
<p>Pablo menciona varias consecuencias al someterse a la naturaleza pecaminosa. El creyente es esclavo, pues no puede hacer lo que quisiera (Gá.5:17), Jesús dijo: “todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado” (Jn.8:34). No solo es esclavo del pecado, sino que también aún esta esclavizado a la ley (Gá.5:18; 5:1; 4:9).  Los que practican las obras de la carne, no heredarán el reino de Dios (Gá.5:21). El que siembra para la carne, Pablo asegura que segará corrupción (Gá.6:8), “una cosecha de muerte” traduce la <em>Biblia Dios Habla Hoy</em>.</p>
<p>Incluso para aquellos que han sido justificado por la fe en Cristo es fácil en ocasiones sujetarse a la esclavitud de un sistema. Aún cristianos experimentados como Pedro y Bernabé pudieron descarriarse por un momento. Pablo no se queja de su teología, sino de su praxis cuando “los de la circuncisión” les indujeron a no comer con los cristianos gentiles (Gá.2:11-14). Ninguna otra carta deja más claro que Gálatas la importancia de expresar en la vida todas las implicaciones de la salvación que recibimos a través de la Cruz.<a title="" href="#_edn6">[6]</a></p>
<p>Martín Lutero también afirmó lo mismo al señalar que Pablo al exhortar a no satisfacer los deseos de la carne, desea expresar que éstos aún no han muerto en los creyentes, sino que saltan nuevamente y luchan contra el espíritu.<a title="" href="#_edn7">[7]</a> La carne de ninguno de los fieles es tan piadosa que, al ser ofendida, no comience a morder y devorar, o al menos hacer caso omiso de algún detalle del mandamiento del amor. Desde el primer acoso ya no puede controlarse, sino que se enoja contra su prójimo, busca venganza, y lo odia como su enemigo, o al menos no lo ama como debiera amarlo, escribió el reformador.</p>
<p>3.  Aplicaciones prácticas.</p>
<p>Haber crucificado la carne (Gá.5:24) con sus pasiones y deseos, según la perspectiva del apóstol Pablo, no es una opción, una demanda colateral o un asunto secundario para los creyentes, ya que se trata de una señal visible de la nueva naturaleza que ostentan los creyentes como hijos nacidos de Dios.<a title="" href="#_edn8">[8]</a> Esto es posible gracias a la obra interna de Dios en los creyentes quien “produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Fil.2:13).</p>
<p>El fruto del Espíritu no afecta únicamente el carácter individual de una persona haciendo de ella un buen vecino, una ser humano amable o bondadoso. Afecta tanto la vida privada como la vida pública de los discípulos. Esta realidad humana incluye el espacio público, sea este terreno político, los movimientos sociales, las instituciones del Estado, los medios de comunicación, etc.</p>
<p>No dar cuenta de esa identidad en esos lugares en los que frecuentemente los evangélicos fueron marginados debido a su condición de minorías religiosas o se automarginaron debido a una teología sesgada que separó irresponsablemente lo sagrado de los profano o lo espiritual de lo secular, indicaría que el creyente no ha entendido que la manifestación del fruto del Espíritu no está limitada al templo, restringida a los momento del culto común o reducida a las relaciones fraternas con otros discípulos.<a title="" href="#_edn9">[9]</a> (López 2006, 99-100).</p>
<p>En conclusión, el apóstol Pablo escribe a la iglesia de Gálatas, una iglesia cristiana, que experimentaron la fe salvífica, disfrutó del Espíritu Santo, pero que, por influencias de los judaizantes, ahora estaban dependiendo de las obras de la carne, de los esfuerzos humanos para la aprobación de Dios. Después de indicar los desastrosos resultados de las obras de la carne, insta, anima a los gálatas a andar en el Espíritu, desarrollar el fruto del Espíritu con la finalidad de reproducir el carácter de Cristo en ellos. La exhibición del fruto del Espíritu es una característica permanente y sistemático de los cristianos, es público como privado, interior como exterior, una responsabilidad del creyente con la asistencia, la colaboración y guía del Espíritu en tanto el cristiano ande en el Espíritu.</p>
<div><br clear="all" /></p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ednref1">1</a> Lopez, Darío. <em>La fiesta del Espíritu.</em> Lima: Ediciones Puma, 2006, p. 94.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref2">2</a> Horton, Stanley. (1992). <em>El Espíritu Santo revelado en la Biblia.</em> Miami: Vida, p.167.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref3">3</a> Zaldívar, Raúl. <em>Teología Sistmática desde una perspectiva latinoamericana.</em> Barcelona: Editorial Clie, 2006, p. 579.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref4">4</a> Hendriksen, William. <em>Comentario al Nuevo Testamento Gálatas.</em> Grand Rapids: Libros Desafíos, 2010, p. 2004.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5">5</a> Kittel, Friedrich, G. <em>Compendio Diccionario Teologico del Nuevo Testamento.</em> Grand Rapids: Libros Desafíos, 1985, p. 983.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref6">6</a> Carson, &amp; Moo, D. <em>Una introducción al Nuevo Testamento.</em> Barcelona: Clie, 2008, p.390.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref7">7</a> Lutero, Martín. <em>El comentario a  los Gálatas.</em> Mediador Ediciones, 1535, p. 573.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref8">8</a> Lopez, p. 98.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref9">9</a> Lopez, 99-100.</p>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Paulo Santis Lipán</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=5754</wfw:commentRss>
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		<item>
		<title>Hablar en lenguas, ¿pero en qué lenguas?</title>
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		<pubDate>Thu, 28 Dec 2023 14:12:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ariel Kim</dc:creator>
				<category><![CDATA[2023.2]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Ariel Kim . Mediante el documento Declaración de Verdades Fundamentales (Assemblies of God Statement of Fundamental Truths), las Asambleas de Dios, dos años después de su fundación en 1914, dio a conocer las 16 verdades fundamentales. Ellas son: 1. La inspiración de las Escrituras, 2. El único Dios verdadero, 3. La deidad del Señor</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=5727">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center">Por Ariel Kim</p>
<p style="text-align: left;" align="center"><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p style="text-align: left;" align="center">Mediante el documento <em>Declaración de Verdades Fundamentales </em>(Assemblies of God Statement of Fundamental Truths), las Asambleas de Dios, dos años después de su fundación en 1914, dio a conocer las 16 verdades fundamentales. Ellas son: 1. La inspiración de las Escrituras, 2. El único Dios verdadero, 3. La deidad del Señor Jesucristo, 4. La caída del hombre, 5. La salvación del hombre, 6. Las ordenanzas de la iglesia, 7. El bautismo en el Espíritu Santo, 8. La evidencia física inicial del bautismo en el Espíritu Santo, 9. La santificación, 10. La iglesia y su misión, 11. El ministerio, 12. Sanidad divina, 13. La esperanza bienaventurada, 14. El reino milenario de Cristo, 15. El juicio final, 16. Los cielos nuevos y la tierra nueva.</p>
<p align="left">Este conjunto de doctrinas, si bien hay que admitir que está presente en casi todas las denominaciones cristianas evangélicas, dos de ellas parecen ser un distintivo de las Asambleas de Dios, de las cuales una parece estar muy por encima de la otra en términos de originalidad. Me refiero al bautismo en el Espíritu Santo y la evidencia física inicial del bautismo en el Espíritu Santo.</p>
<p align="left">En cuanto a lo primero, es distintivo porque afirma que “es una experiencia distinta a la del nuevo nacimiento y subsecuente a ella” (Hec.8:12-17, 10:44-46, 11:14-16, 15:7-9), cuando la teología reformada sostiene que no existe tal diferencia. Lo segundo es muy original en el sentido de que no se encuentran registros relevantes en la historia del cristianismo que desarrollen el tema de la evidencia del bautismo en el Espíritu Santo como lo ha hecho manifiesto las Asambleas de Dios, por lo que este segundo elemento viene a ser una marca registrada como denominación.</p>
<p align="left">Ahora bien, el motivo por el cual se sostiene el tema de las lenguas se debe al marco teórico que impuso Charles Parham (1873-1929), y el impacto pragmático que le brindó William Seymour (1870-1922). Básicamente, la octava doctrina dice que “se evidencia con la señal física inicial de hablar en otras lenguas como el Espíritu los dirija”, basado en Hechos 2:4, 10:44-46, y 19:1-6, (con la excepción de 8:14-19, ya que se trata de una presunción y no una aseveración).</p>
<p align="left">Históricamente, esto ha causado cierta confusión en la comunidad cristiana del siglo XX, primero porque se trataba de una doctrina totalmente disruptiva, y segundo porque no se logró plasmar con claridad la diferencia que existe entre la lengua como evidencia y la lengua como don, lo cual en términos teológicos podría sintetizarse en teología lucana y teología paulina con relación a las lenguas.</p>
<p align="left">Esta ausencia de efectividad comunicacional en el tema ha causado conflicto no solo a extraños sino a propios también, ya que a nivel popular se podía oír a ciertos predicadores pentecostales manifestar que si no hablaban en lenguas no eran salvos, y confundían cuestiones soteriológicas con las pneumatológicas. Pero cuando uno analiza con lujo de detalles, queda en manifiesto que este punto ha sido explicado con creces, pues el mismo documento dice: “El hablar en lenguas en este caso es esencialmente lo mismo que el don de lenguas, <em>pero es diferente en propósito y uso</em>” (énfasis del autor). Por lo tanto, por más que se trate de las mismas lenguas, se sugiere dividir en dos partes:</p>
<p align="left">Una cosa es la lengua como evidencia y otra cosa es la lengua como don. Una cosa es la lengua en el Pentecostés y otra cosa es la lengua en Corinto. Una cosa es la lengua en la teología lucana y otra cosa es la lengua en la teología paulina.</p>
<table border="1" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td width="264">
<p align="center"><strong>La lengua en la teología lucana</strong></p>
</td>
<td valign="bottom" width="288">
<p align="center"><strong>La lengua en la teología paulina</strong></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td width="264">
<p align="left">Todos hablaron</p>
</td>
<td width="288">
<p align="left">Algunos hablaron</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td width="264">
<p align="left">Todos entendieron</p>
</td>
<td width="288">
<p align="left">No todos entendieron</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td width="264">
<p align="left">Estuvo dirigido a la gente</p>
</td>
<td width="288">
<p align="left">Estuvo dirigido a Dios</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td width="264">
<p align="left">No intervino ningún intérprete</p>
</td>
<td width="288">
<p align="left">Se precisó la intervención de un intérprete</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td width="264">
<p align="left">Era una señal para la comunidad de fe</p>
</td>
<td width="288">
<p align="left">Era una señal para el incrédulo</p>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p align="left">Es decir, si se considera el evento del Pentecostés, esas lenguas no eran otra cosa que idiomas extranjeros, totalmente entendibles que tenían el propósito de dar a conocer la grandeza de Dios, mientras que por otro lado, las lenguas en Corinto se asemejaban más a un lenguaje celestial, imposible de entender sin la ayuda de un intérprete, que tenía como objeto profundizar la intimidad con Dios.</p>
<p align="left">Dicho esto, es importante remarcar que las lenguas como evidencia física inicial del bautismo en el Espíritu Santo están sujetas a un tiempo y espacio determinado, no siendo una experiencia continua que necesariamente perdure con el paso de los años. ¿Qué significa esto en la práctica? Que un individuo no necesariamente hablará en lenguas luego de haber experimentado el bautismo en el Espíritu Santo después de 10 años. Dicho de otro modo, el hecho de no hablar en lenguas no quiere decir que esa persona no haya recibido el bautismo en el Espíritu Santo.</p>
<p align="left">Entonces, la pregunta en un auditorio por parte de todos aquellos líderes que estamos comprometidos con la identidad de las Asambleas de Dios no debiera ser: “¿Cuántos de ustedes hablan en lenguas?” Sino “¿cuántos de ustedes hablaron en lenguas al recibir el Espíritu Santo?” Y a partir de esa base, desarrollar la idea de la importancia del bautismo en el Espíritu Santo, y las lenguas como un factor teológico distintivo del cual nos sentimos identificados y orgullosos.</p>
<p align="left">Ariel Kim</p>
<ul>
<li>Pastor de la Iglesia del Espíritu Santo</li>
<li>Director de la Cuarta Dimensión Latinoamérica</li>
<li>Licenciatura en Teología (Hansei University)</li>
<li>Maestría en Divinidades (Hansei University)</li>
<li>Maestría en Teología Práctica (Facultad de las Asambleas de Dios)</li>
<li>Doctorado en Ministerio (Seminario Internacional Teológico Bautista)</li>
<li>Autor de 30 libros, entre ellos, <em>¿Quién es este? ¿Cómo hice lo que hice? Soy Cristiano y soy Pol</em><em>í</em><em>tico.</em></li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Ariel Kim</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=5727</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Efesios 4:7-11 a la luz del Salmo 68</title>
		<link>https://conozca.org/?p=5704</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=5704#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 24 Dec 2023 16:21:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jaime Mazurek B.</dc:creator>
				<category><![CDATA[2023.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=5704</guid>
		<description><![CDATA[Por Jaime Mazurek &#160; Un pasaje bíblico muy bien conocido en el mundo evangélico-pentecostal es Efesios 4:11: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros”.  Es un hermoso versículo que nos habla sobre ministros de la Palabra que Cristo dio a su Iglesia, fruto de</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=5704">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center">Por Jaime Mazurek</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Un pasaje bíblico muy bien conocido en el mundo evangélico-pentecostal es Efesios 4:11: <em>“</em><em>Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros”.</em>  Es un hermoso versículo que nos habla sobre ministros de la Palabra que Cristo dio a su Iglesia, fruto de su pasión en la cruz, para la edificación de la Iglesia.</p>
<p>Sin embargo, las palabras previas que introducen Efesios 4:11, “<sup>7 </sup><em>Pero a cada uno de nosotros se nos ha concedido la gracia conforme a la medida del don de Cristo.</em><em> <sup>8 </sup>Por tanto, dice: «Cuando ascendió a lo alto, Llevó cautivo un gran número de cautivos, Y dio dones a los hombres»</em> (Efesios 4:7,8), no son exclusivamente paulinas, sino una adaptación de un pasaje del Antiguo Testamento, puntualmente tomado del Salmo 68. <em></em></p>
<p>Este artículo es un intento para comprender el contexto literario de la carta de Pablo a los Efesios y particularmente de Efesios 4:8-11 a la luz del Salmo 68. Conocer bien ese salmo nos puede ayudar a apreciar mejor cuál habría sido la intención de Pablo de usar aquellas palabras en su epístola.</p>
<p align="center"><strong>Conozcamos el Salmo 68</strong></p>
<p>El Salmo 68 es un salmo de David que los judíos cantaban durante las fiestas de Pentecostés y Tabernáculos, pues recuenta y celebra el éxodo bajo Moisés y el establecimiento de la nación de Israel con Jerusalén como capital. El protagonista del Salmo es Dios mismo, quien acompaña a su pueblo en su peregrinación como poderoso jinete guerrero que “<em>cabalga por los desiertos</em>” (v. 4) y “<em>cabalga por los cielos de los cielos</em>” (v. 33). Dios acompaña a su pueblo, les da la victoria en batalla, y avanza con ellos desde el Sinaí hasta Sion para establecer su Templo y su reino.</p>
<p>Al revisar varios excelentes comentarios, se aprecia que no hay consenso en cuanto a la estructura de este salmo, pero para nuestros efectos diremos que el salmo se divide en dos mitades, casi iguales. Los vs. 1-18 celebran lo que Dios hizo en el éxodo y su establecimiento en Jerusalén; y los vs. 19-35, la celebración del ascenso del Rey, reconocido por todas las naciones de la tierra. En la primera mitad, el salmista habla de cosas del pasado, en la segunda mitad, de su presente y del futuro.<a title="" href="#_edn1">[i]</a> En la RVR60 se titula muy acertadamente a este salmo, “<em>El Dios del Sinaí y del Santuario</em>”. Veamos los grandes temas que presenta este salmo.  En este estudio se empleará la versión <em>Nueva Biblia de las Américas</em>.</p>
<p><strong>I.        </strong><strong>La salvación que Dios dio a Israel en el éxodo y su establecimiento en Jerusalén &#8211; Salmo 68:1-18.        </strong></p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong></strong><strong>A.    </strong><strong>La victoria de Dios y la alegría de su pueblo &#8211; vs.1-3.</strong><strong></strong></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Levántese Dios; sean esparcidos Sus enemigos,<br />
Y huyan delante de Él los que lo aborrecen.<br />
<sup>2 </sup>Como se disipa el humo, disípalos;<br />
Como la cera se derrite delante del fuego,<br />
Así perezcan los impíos delante de Dios.<br />
<sup>3 </sup>Pero alégrense los justos, regocíjense delante de Dios;<br />
Sí, que rebosen de alegría.</em></p>
<p>El salmo comienza con una rogativa al Señor, que triunfe sobre sus enemigos; que los impíos que le aborrecen sean esparcidos, disipados como el humo, y que los justos se alegren y regocijen delante de El.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>B.    </strong><strong>La bondad de Dios al liberar a Israel de su esclavitud en Egipto &#8211; vs. 4-6.</strong><strong></strong></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em><sup>4 </sup></em><em>Canten a Dios, canten alabanzas a Su nombre;</em><em><br />
Abran paso al que cabalga por los desiertos,<br />
Cuyo nombre es el Señor; regocíjense delante de Él.</em></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em><sup>5 </sup></em><em>Padre de los huérfanos y defensor de las viudas</em><em><br />
Es Dios en Su santa morada.<br />
<sup>6 </sup>Dios prepara un hogar para los solitarios;<br />
Conduce a los cautivos a prosperidad;<br />
Solo los rebeldes habitan en una tierra seca.</em></p>
<p>El salmista describe a Dios como un jinete que “<em>cabalga por los desiertos</em>” y le alaba por su gran misericordia para con los huérfanos, las viudas, los solitarios y los cautivos, a quienes conduce hacia la prosperidad.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>C.    </strong><strong>Dios marcha en el desierto, junto a su pueblo en el éxodo, supliendo sus necesidades &#8211; vs. 7-10.</strong><strong></strong></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em><sup>7 </sup></em><em>Oh Dios, cuando saliste al frente de Tu pueblo,<br />
Cuando marchaste por el desierto, (Selah)<br />
<sup>8 </sup>Tembló la tierra;<br />
También se derramaron los cielos ante la presencia de Dios;<br />
El Sinaí mismo tembló delante de Dios, el Dios de Israel.</em></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em><sup>9 </sup></em><em>Tú esparciste lluvia abundante, oh Dios,<br />
Tú fortaleciste Tu heredad cuando estaba extenuada.<br />
<sup>10 </sup>Los de Tu pueblo se establecieron en ella;<br />
En Tu bondad, oh Dios, proveíste para el pobre.</em></p>
<p style="padding-left: 30px;">El salmista recuerda las poderosas manifestaciones de la presencia y gloria de Dios en el Monte Sinaí (Éxodo 19:16-19), y su provisión de agua y comida (Éxodo caps. 16, 17).</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>D.    </strong><strong>Las victorias de Israel sobre los reyes &#8211; vs. 11-14.</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em><sup>11 </sup></em><em>El Señor da la palabra;<br />
Las mujeres que anuncian las buenas nuevas son gran multitud:<br />
<sup>12 </sup>«Los reyes de los ejércitos huyen; sí huyen,<br />
Y la que se queda en casa repartirá el botín».<br />
<sup>13 </sup>Cuando ustedes se acuestan en los rediles,<br />
Son como alas de paloma cubiertas de plata,<br />
Y sus plumas de oro resplandeciente.<br />
<sup>14 </sup>Cuando el Omnipotente dispersó allí a los reyes,<br />
Nevaba en el monte Salmón.</em></p>
<p>El salmista describe una victoria extraordinaria. La palabra del Señor en boca de las mujeres de Israel hizo correr a los reyes enemigos. El botín fue tanto que hasta los que se habían quedado en casa tenían despojos para repartir. Se acostaban a dormir, forrados en plata y oro. Los reyes huyeron en tal confusión que se asemejaban a los copos de nieve que al caer son dispersos por todos lados, soplados por el viento. La metáfora de los copos de nieve dispersos es semejante a la disipación del humo mencionado en el vs. 2.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>E.    </strong><strong>Jehová marcha desde el Monte Sinaí hasta el Monte Sion, recibiendo tributos de los hombres para la construcción de su Templo &#8211; vs. 15-18.</strong><strong></strong></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em><sup>15 </sup></em><em>Monte de Dios es el monte de Basán;<br />
Monte de muchos picos es el monte de Basán.<br />
<sup>16 </sup>¿Por qué miran con envidia, oh montes de muchos picos,<br />
Al monte que Dios ha deseado para morada Suya?<br />
Ciertamente el Señor habitará allí para siempre.<br />
<sup>17 </sup>Los carros de Dios son miríadas, millares de millares;<br />
El Señor está entre ellos en santidad, como en el Sinaí.<br />
<sup>18 </sup>Tú has ascendido a lo alto, has llevado en cautividad a Tus cautivos;<br />
Has recibido dones entre los hombres,<br />
Y aun entre los rebeldes, para que el Señor Dios habite entre ellos.</em></p>
<p>David anuncia a los montes de Basan y otros al otro lado del Jordán que el Monte de Sion es el lugar que Dios ha establecido como su morada. Describe como Jehová avanza con un ejército innumerable a tomar posesión de Sion, trayendo tras sí a sus cautivos, y recibiendo tributos, tanto de su pueblo como también de sus enemigos, para la edificación del Templo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>II.      </strong><strong>La alabanza que se ha de rendir a Dios, camino al Templo &#8211; Salmo 68:19-36        </strong><strong></strong></p>
<p>En esta segunda división del salmo el lenguaje cambia de tiempo pretérito (ejemplo: v. 8 “<em>Tembló la tierra</em>”), a tiempo presente (ejemplo: v. 20 “<em>Dios es para nosotros un Dios de salvación</em>”) y futuro (ejemplo: v. 29 “<em>Te traerán presentes los reyes”.</em> Habiendo ya contado la historia del éxodo y la conquista, el salmista anima al pueblo a seguir alabando a Dios por su salvación, en las fiestas de Israel.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>A.    </strong><strong>Adoración de Dios por su salvación &#8211; vs. 19-23</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Bendito sea el Señor, que cada día lleva nuestra carga,<br />
El Dios que es nuestra salvación. (Selah)<br />
<sup>20 </sup>Dios es para nosotros un Dios de salvación,<br />
Y a Dios el Señor pertenece el librar de la muerte.<br />
<sup>21 </sup>Ciertamente Dios herirá la cabeza de Sus enemigos,<br />
La testa cabelluda del que anda en sus delitos.<br />
<sup>22 </sup>Dijo el Señor: «De Basán los haré volver;<br />
Los haré volver de las profundidades del mar,<br />
<sup>23 </sup>Para que tu pie los aplaste en sangre,<br />
Y la lengua de tus perros tenga la porción de tus enemigos».</em></p>
<p>El salmista llama a alabar al Señor por su salvación que es total y absoluta. Dios ha librado a su pueblo y destruido a sus enemigos, tanto los de las montañas de Basán en el oriente, como de las costas del Mediterráneo en el occidente.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>B.    </strong><strong>La gran procesión de las tribus de Israel, acompañando al Rey hacia el Monte Sion &#8211; v. 24-27</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em><sup>24 </sup></em><em>Ellos han visto Tu procesión, oh Dios,</em><em><br />
La procesión de mi Dios, mi Rey, hacia el santuario.<br />
<sup>25 </sup>Los cantores iban delante, los músicos detrás,<br />
En medio de las doncellas tocando panderos.<br />
<sup>26 </sup>Bendigan a Dios en las congregaciones,<br />
Al Señor, ustedes del linaje de Israel.<br />
<sup>27 </sup>Allí va Benjamín, el más joven, dirigiéndolos,<br />
Los príncipes de Judá con su grupo,<br />
Los príncipes de Zabulón, los príncipes de Neftalí.</em></p>
<p>El salmo describe el júbilo y la alabanza unida de las tribus de Israel, en Jerusalén. Queda muy claro que se reconoce a Dios mismo como el Rey de Israel.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>C.    </strong><strong>Las naciones vendrán y adorarán al Dios verdadero &#8211; vs. 28-31</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em><sup>28 </sup></em><em>El Dios tuyo ha mandado tu fuerza;</em><em><br />
Muestra Tu poder, oh Dios, Tú que has obrado por nosotros.<br />
<sup>29 </sup>Por causa de Tu templo en Jerusalén<br />
Te traerán presentes los reyes.<br />
<sup>30 </sup>Reprende las fieras de las cañas,<br />
La manada de toros con los becerros de los pueblos,<br />
Pisoteando las piezas de plata;<br />
Él ha dispersado a los pueblos que se deleitan en la guerra.<br />
<sup>31 </sup>De Egipto saldrán mensajeros;<br />
Etiopía se apresurará a extender sus manos hacia Dios.</em></p>
<p>En este punto, el salmista habla sobre el futuro, (ejemplo: v. 31 “<em>De Egipto saldrán mensajeros;</em><em> Etiopía se apresurará a extender sus manos hacia Dios</em>”).  Por causa de la presencia de Dios en su Templo en Jerusalén, los reyes de las naciones vendrán para adorarle.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>D.    </strong><strong>Se invita a todos los reinos y pueblos de la tierra a adorar al Señor &#8211; vs. 32-35</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em><sup>32 </sup></em><em>Canten a Dios, oh reinos de la tierra;</em><em><br />
Canten alabanzas al Señor. (Selah)<br />
<sup>33 </sup>Canten al que cabalga sobre los cielos de los cielos, que son desde la antigüedad;<br />
Él da Su voz, voz poderosa.<br />
<sup>34 </sup>Atribuyan a Dios fortaleza;<br />
Su majestad es sobre Israel,<br />
Y Su poder está en los cielos.<br />
<sup>35 </sup>Imponente eres, oh Dios, desde Tu santuario.<br />
El Dios mismo de Israel da fortaleza y poder al pueblo.<br />
¡Bendito sea Dios!</em></p>
<p>El salmo culmina con una convocación a las todas las naciones de la tierra a cantar las alabanzas de Jehová.  Dios sigue siendo el poderoso jinete guerrero que defiende a su pueblo. Dios mismo levanta su poderosa voz en su triunfo y todo su pueblo le alaba.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="center"><strong>El Salmo 68 y la Epístola de Pablo a los Efesios</strong></p>
<p>Es fácil reconocer que al escribir Efesios 4:8 “<em>Por tanto, dice:</em> “<em>Cuando ascendió a lo alto, llevó cautivo un gran número de cautivos, y dio dones a los hombres</em>”, Pablo estaba empleando una frase tomada del Salmo 68:18, “<em><sup>18 </sup></em><em>Tú has ascendido a lo alto, has llevado en cautividad a Tus cautivos; Has recibido dones entre los hombres”.</em> Pero además de eso, existen otros elementos paralelos entre el Salmo 68 y Efesios dignos de mencionar. Hay una cantidad de puntos de semejanza entre la realidad del pueblo de Israel en su peregrinación en el desierto y la situación de los creyentes en la ciudad de Éfeso.</p>
<p><strong>La realidad de Éfeso</strong></p>
<p>Éfeso era el mayor centro de idolatría, hechicería y magia de todo el imperio Romano. El Templo de Artemisa (Diana) era el eje central de la idolatría. Tenía 137 metros de largo, 69 metros de ancho, y casi 20 metros de alto.  Era cuatro veces más grande que el Partenón en Atenas.</p>
<p>En Éfeso se ofrecía toda suerte de instrucción en la magia y la hechicería. La idolatría y la magia eran la fuente principal de ingresos a la ciudad (Hechos 19;18, 19, 23-27). Se publicaban libros de magia, se vendían maldiciones para castigar a los enemigos, y toda suerte de elemento de brujería.</p>
<p>La iglesia en Éfeso constantemente enfrentaba enormes desafíos. Los creyentes que habían salido del paganismo grecorromano necesitaban saber confiadamente que Cristo era más poderoso que todos los poderes que habían conocido y temido en su idolatría. Clinton Arnold comenta:</p>
<p>Hay dos observaciones importantes sobre este episodio que tienen relevancia para la interpretación de Efesios: (1) mucha gente que antes realizaba prácticas mágicas se unió a la iglesia de Éfeso, y (2) el relato muestra la fuerte atracción que ciertas características del ambiente espiritual tenían sobre los creyentes. Seguramente estas personas que se habían sentado a escuchar las enseñanzas de Pablo durante un tiempo sabían lo inapropiado de continuar con estas prácticas, pero el poder de estos medios tradicionales para tratar los problemas, las enfermedades y los asuntos de la vida diaria les seguían resultando irresistibles. Hizo falta la intervención soberana de Dios para que ellos quedaran suficientemente convencidos de que debían arrepentirse completamente del uso continuado de amuletos, hechizos, invocaciones y medios tradicionales de obtener poder espiritual.<a title="" href="#_edn2">[ii]</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Paralelos entre el Salmo 68 y Efesios:</strong></p>
<p><strong></strong><strong>1.     </strong><strong>El Salmo 68 habla del pueblo liberado de la esclavitud, “<em>conduce a los cautivos a prosperidad</em>” (Salmo 68:6); en Efesios, Pablo describe como Cristo los había librado de la esclavitud al “<em>Príncipe de la potestad del aire</em>”.</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>Efesios 2:1-6</strong> <em>Y</em><em> Él les dio vida a ustedes, que estabanmuertos en sus delitos y pecados,</em><em> <sup>2</sup>en los cuales anduvieron en otro tiempo según la corrientede este mundo, <strong>conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia</strong>. <sup>3</sup>Entre ellos también todos nosotros en otro tiempo vivíamos en las pasiones de nuestra carne, satisfaciendolos deseos de la carne y de la mente, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.</em><strong></strong></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em><sup>4 </sup></em><em>Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa delgran amor con que nos amó,</em><em> <sup>5 </sup>aun cuando estábamos muertos ennuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia ustedes han sido salvados), <sup>6 </sup>y con Él nos resucitó y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús,</em></p>
<p><em></em><strong>2.     </strong><strong>El Salmo 68 habla sobre la victoria de Jehová sobre los reyes enemigos. “<em>Los reyes de los ejércitos huyen, sí huyen</em>” (Salmo 68:12); en Efesios se destaca el triunfo de Cristo sobre los principados y potestades.  </strong></p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>Efesios 1:18-23. </strong><sup>18</sup><em>Mi oración es que los ojos de su corazón les seaniluminados, para que sepan cuál es la esperanza de Su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de Su herencia en los santos,</em><em> <sup>19 </sup>y cuál es la extraordinaria grandeza de Su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la eficacia de la fuerza de Su poder. <sup>20</sup>Ese poder obró en Cristo cuando lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a Su diestra en los lugares celestiales, <sup>21 </sup>muy por encima de todo principado, autoridad, poder, dominio y de todo nombre que se nombra, no solo en este siglosino también en el venidero. <sup>22</sup>Y todo lo sometióbajo Sus pies, y a Él lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, <sup>23</sup>la cual es Su cuerpo, la plenitud de Aquel que lo llena todo en todo.”<strong></strong></em><strong></strong></p>
<p><strong>3.     </strong><strong>El Salmo 68 habla de Jehová marchando hacia el Monte Sion, donde establecerá su morada permanente (Salmo 68:16), y donde las naciones vendrán para adorarle (Salmo 68:31, 32).  </strong><strong>En Efesios 2:19-22 y 3:6 Pablo anuncia a los creyentes gentiles que ahora son parte de la familia de Dios, y edificados por el Señor como parte de su nuevo Templo.</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">“<em><sup>19</sup>Así pues, ustedes ya no son extraños ni extranjeros, sino que son conciudadanos de los santos y son de la familia de Dios.</em><em> <sup>20 </sup>Están edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular, <sup>21 </sup>en quien todo el edificio, bien ajustado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor. <sup>22 </sup>En Cristo también ustedes son juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.</em>”</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong><em>“…</em></strong><em>a saber,</em><em> </em><em>que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, participando igualmente de la promesa en Cristo Jesús mediante el evangelio.”</em></p>
<p><em></em><strong>4.     </strong><strong>En el Salmo 68, se describe al Señor recibiendo tributos para levantar en Sion su Templo (Salmo 68:18</strong>). <em>“Tú has ascendido a lo alto, has llevado en cautividad a tus cautivos; has recibido dones entre los hombres, y aun entre los rebeldes, para que el SEÑOR Dios habite entre ellos.”</em>  <strong><em></em></strong></p>
<p><strong>En Efesios 4:9-12, Pablo describe a Cristo dando dones a su Iglesia:</strong> “<em>Por tanto, dice: CUANDO ASCENDIO A LO ALTO, LLEVO CAUTIVA UNA HUESTE DE CAUTIVOS, Y DIO DONES A LOS HOMBRES</em> <strong><em>(</em></strong><em>Esta expresión: Ascendió, ¿qué significa, sino que El también había descendido a las profundidades de la tierra? El que descendió es también el mismo que ascendió mucho más arriba de todos los cielos, para poder llenarlo todo.) Y El dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo”.</em></p>
<p>La expresión del salmista, “<em>has llevado en cautividad a tus cautivos</em>” se presta para varias interpretaciones. Hay quienes opinan que se refiere a la costumbre antigua de exhibir públicamente a los enemigos derrotados. Otros afirman que “los cautivos” se refiere a la tribu de Leví, los levitas que fueron tomados del pueblo de Israel para servir al Señor en su Templo y todo lo referente al ministerio ahí.<a title="" href="#_edn3">[iii]</a></p>
<p>Hay varias particularidades destacables en esta cita paulina del Salmo 68:18. En primer lugar, Pablo cambia el verbo “<em>recibir</em>” a “<em>dar</em>”.  El salmo dice, “<em>has recibido dones</em>”, pero Pablo dice, “<em>y dio dones a los hombres</em>”.</p>
<p>Algunos comentaristas opinan que en este caso Pablo emplea un recurso hermenéutico hebreo que se conoce como un <em>midrash pesher</em>, un método exegético rabínico que aplica un criterio interpretativo de paráfrasis, profecía o parábola a un texto antiguo, dando una interpretación para una realidad vigente.<a title="" href="#_edn4">[iv]</a>  Otros opinan que Pablo quizás usó el texto del salmo 68 según aparece en un Tárgum arameo, el cual dice “<em>has dado dones a los hombres</em>”.<a title="" href="#_edn5">[v]</a></p>
<p>Pero este cambio también puede entenderse como una interpretación más completa que Pablo hace de la acción descrita en el salmo – que los reyes en sus conquistas, recibían las riquezas ganadas y luego distribuían recompensas a sus tropas. En Efesios, Pablo enfatiza la parte de la entrega de premios, a diferencia del salmo que enfoca la recepción de los tributos.</p>
<p>Una segunda observación importante es que en Efesios 4:9-12 Pablo no emplea las palabras griegas <em>carísmata</em> o <em>pneumatiká</em> que generalmente usa para describir a “dones espirituales”, sino <em>dómata </em>(regalos). Hay diferencias importantes.</p>
<p><em>Carisma, carísmata </em>se refiere a dones dados por gracia.  La raíz es <em>caris </em>(gracia). Son palabras que no aparecen la versión Septuaginta, ni en Platón, pero que Pablo emplea 18 veces en sus escritos (Ejemplos: Rom. 5:15,16; 6:23; 1 Cor. 7:7; Rom. 11:29; 12:6-8; 1 Cor. 12:4, 9, 28, 30, 31).</p>
<p><em>Pneumatiká</em> significa “cosas del Espíritu” o “cosas de naturaleza espiritual”. Se emplea en un sentido más amplio, para describir cosas de índole espiritual (Eje: Rom. 7:14 “<em>sabemos que la ley es espiritual</em>”) y en un sentido mas estrecho como “don espiritual” (Eje: 1 Cor. 14:1 “<em>procurad los dones espirituales</em>”.</p>
<p>El destacado autor y profesor de griego, Anthony Palma, comenta:</p>
<p style="padding-left: 30px;">Es mejor considerar a los dos vocablos <em>carísmata</em> y <em>pneumatiká</em> como intercambiables.  Sin embargo, el énfasis de cada uno es distinto.  <em>Carísmata</em> llama la atención al aspecto de la gracia involucrada en la entrega del don, y <em>pneumatiká </em>dirige nuestra atención al Espíritu, como el dador de los dones<em>.<a title="" href="#_edn6"><strong>[vi]</strong></a></em></p>
<p>Sin embargo, en Efesios 4, Pablo no emplea ni <em>carísmata </em>o <em>pneumátika</em>, sino <em>dómata</em>. El sustantivo griego <em>doma</em> (singular), o <em>dómata</em> (plural) simplemente significa “regalo”, “obsequio”, u “ofrenda”. No destaca ni la gracia ni la espiritualidad como los otros vocablos. La forma verbal <em>didomi</em> (dar), ocurre más de 400 veces en el NT. Pero el sustantivo es una palabra que se usa muy poco en el N.T. Se encuentra solamente en: Mateo 7:11; Lucas 11:13 “<em>Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas </em>(δόματα)<em> a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?</em>”; Fil. 4:17 “<em>No es que busque dádivas </em>(δόμα<em>), sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta</em>”; y en nuestro pasaje bajo estudio, Efe. 4:8<strong> </strong>“<em>Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones<strong> </strong></em>(ἔδωκε δόματα)<em> a los hombres</em>”.</p>
<p>¿Por qué no usó Pablo la palabra<em> “carísmata</em>” o “<em>pneumatiká</em>” al decir “<em>dio dones a los hombres</em>”?  Puede ser porque estaba citando de la versión Septuaginta que rinde el Salmo 68:18 así: <em>“Tomaste dones<strong> </strong></em><strong>(</strong>ἔλαβες δόματα)<em> para los hombres”</em>, empleando el sustantivo <em>dómata</em> (regalos).  Esto también nos impulsa a entender a estos “dones” de Efesios 4:11 (apóstoles, profetas, evangelistas y pastores-maestros) como de una índole distinta a los demás “dones”.  Por ejemplo, en 1 Cor. 12:8 leemos: “<em>Pues a uno le es dada palabra de sabiduría por el Espíritu”.</em> Por el contexto del pasaje, vemos en el v. 4 <em>“Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo</em><em>”</em> que se trata de <em>carísmata</em>. El sujeto es el don y el objeto es quien recibe el don &#8211; “<em>a uno</em>”.  Así funciona siempre con los <em>pneumatiká</em> y <em>carísmata. </em>El Espíritu Santo reparte sus dones (los sujetos) a los creyentes (los objetos, o receptores de los dones).</p>
<p>Pero en Efesios 4, el sujeto no es “el don de evangelismo” y el objeto no es “el hermano que va a ser un evangelista”.  No, el sujeto es “evangelistas” el y objeto es “los hombres” (v. 9), “los santos”, es decir, “el cuerpo” (v.12). Los dones que Cristo dio a su Cuerpo son las personas mismas de los “apóstoles, profetas, evangelistas, pastores, maestros.”</p>
<p>Debemos entonces tener cuidado de no manejar el pasaje de Efesios 4 como paralelo directo con 1 Corintios 12 o Romanos 12, pues en Efesios el enfoque está en el triunfo de Cristo y como Él ha provisto para edificación de su Templo, la Iglesia, mediante el uso del lenguaje del Salmo 68 sobre el triunfo de Jehová y el establecimiento de su Templo en Sion.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="center"><strong>Efesios: una interpretación tipológica del Salmo 68</strong></p>
<p>En resumidas cuentas, podemos ver que, en su carta a los Efesios, el apóstol Pablo hace uso no solamente del versículo Salmo 68:18, sino refleja todos los grandes temas del salmo. Podemos decir, como Greever<a title="" href="#_edn7">[vii]</a>, que Pablo hace una interpretación tipológica del Salmo 68. Efectivamente, en Efesios vemos reflejos de este salmo en varios puntos:</p>
<p>1)    El Salmo habla de Jehová venciendo sobre los reyes de la tierra durante el Éxodo, en Efesios, Pablo habla de Cristo a la diestra del Padre, &#8220;<em>en los lugares celestiales sobre todo principado y autoridad y poder y señorío</em>”. Así como Jehová venció en el Éxodo, Cristo ha vencido sobre todo enemigo espiritual &#8211; un mensaje importante para los efesios, quienes vivían en la ciudad más entregada a la magia, la brujería, y la hechicería.</p>
<p>2)    En Efesios 4, al igual que en el Salmo 68, el Señor conquista a sus enemigos y avanza con los tributos de victoria para invertirlos en la construcción de su Templo. Pero no son dones como “<em>el don de romper las maldiciones de los brujos de Éfeso</em>”. Los dones de que Pablo habla a los efesios son los líderes, ministros de la Palabra. Así como el Señor dio a los levitas a Israel para ministrar al pueblo, Cristo da las personas que ha llamado y equipado para ministrar a su Iglesia. Son los dones que El ha ganado y que ahora invierte en la construcción de su Templo, la Iglesia (Ef. 2:21,22).</p>
<p>Apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros &#8211; ¿qué tienen en común? &#8211; todos son líderes que ejercen el ministerio de la Palabra de Dios, el anuncio del evangelio de Cristo. Son dones de Cristo para la edificación de su Templo, su Cuerpo, la Iglesia. El dio apóstoles y profetas para cumplir las funcionales fundacionales y revelacionales (Ef. 2:20; 3:5,6), y evangelistas, pastores y maestros quienes edifican sobre ese fundamento.</p>
<p>El ex-superintendente nacional de las Asambleas de Dios en EUA, George Wood, comenta sobre esto:</p>
<p>La palabra “apóstoles” ocurre dos veces en Efesios antes de Efe. 4:11, y no más después de eso. Mirar a los usos previos del vocablo establece el contexto en que “apóstoles” ha de ser interpretado en el 4:11. . .  Ninguno de los dos pasajes [2:11, 3:5] guarda relación con el gobierno de la iglesia local. Se relacionan con el fundamento de la verdad que fue puesta por los apóstoles y los profetas, tal verdad reveladora de la inclusión de los gentiles como co-herederos con Israel. Al aplicar el sentido de ambos pasajes a Efesios 4:11-13, el flujo natural es el siguiente:</p>
<ul>
<li>Los apóstoles y profetas colocan el fundamento alrededor de la piedra angular, Jesucristo.</li>
<li>Los evangelistas llaman al pueblo a creer en la verdad que ha sido expuesta por los apóstoles y profetas.</li>
<li>Los pastores-maestros toman a las personas reunidas por los evangelistas y los maduran y equipan para el ministerio [la función del evangelista puede ser asumida por uno con un papel diferente, 2 Tim. 4:5]. El uso de “apóstoles y profetas” en Efesios establece a estas funciones como pertenecientes a la puesta del fundamento de la Iglesia, la cual, en términos de doctrina, está enteramente hecha por medio de sus palabras escritas, es decir, el Nuevo Testamento.</li>
</ul>
<p>Las funciones apostólicas de plantar iglesias y las funciones proféticas de ánimo, corrección y consolación continúan, pero en ningún lugar del Nuevo Testamento quedan estas funciones instituidas como “oficios de la Iglesia”. Hay que ver al resto del Nuevo Testamento para comprender como funciona la Iglesia en cuanto a gobierno.”<a title="" href="#_edn8">[viii]</a></p>
<p><strong>Conclusión</strong><strong></strong></p>
<p>Efesios 4:7-11 es un pasaje muy importante que todos apreciamos y valoramos muchísimo. Es tremendo comprender como el Espíritu Santo dirigió a Pablo a reconocer en las palabras de un antiguo salmo, una revelación profética de Cristo, su triunfo sobre el enemigo y todas sus huestes, su ascensión y exaltación y la bendición de dejar como regalos a su pueblo, ministros de la Palabra que avanzan la edificación de su Cuerpo, la Iglesia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>NOTAS</strong></p>
<div>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ednref1">[i]</a> Joshua M. Greever, “The Typological Expectation of Psalm 68 and its Application to Ephesians 4:8”, en <em>Tyndale Bulletin</em>, 71.2 (2020), pp. 253-279. En Internet en: <a href="https://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwi5va_WkJ-DAxUjpZUCHXpuBO4QFnoECDAQAQ&amp;url=https%3A%2F%2Ftyndalebulletin.org%2Farticle%2F27749-the-typological-expectation-of-psalm-68-and-its-application-in-ephesians-4-8.pdf&amp;usg=AOvVaw3iSchY2N_6pC5bkd5VkAqX&amp;opi=89978449">https://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwi5va_WkJ-DAxUjpZUCHXpuBO4QFnoECDAQAQ&amp;url=https%3A%2F%2Ftyndalebulletin.org%2Farticle%2F27749-the-typological-expectation-of-psalm-68-and-its-application-in-ephesians-4-8.pdf&amp;usg=AOvVaw3iSchY2N_6pC5bkd5VkAqX&amp;opi=89978449</a>.  Accesado el 10 de abril, 2021.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref2">[ii]</a>  Clinton E. Arnold, <em>Efesios: Comentario exegético-práctico del Nuevo Testamento.</em> Pag. 46.  En Internet, en: <a href="https://www.everand.com/book/341834838/Efesios-Comentario-exegetico-practico-del-Nuevo-Testamento">https://www.everand.com/book/341834838/Efesios-Comentario-exegetico-practico-del-Nuevo-Testamento</a>. Accesado el 20 de mayo, 2021.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref3">[iii]</a> Gary V. Smith, “Paul’s Use of Psalm 68:18 in Ephesians 4:8”, <em>Journal of the Evangelical Theological Society</em>. Volumen 18, No. 3, 1975, p. 187.  En Internet en: <a href="https://www.etsjets.org/files/JETS-PDFs/18/18-3/18-3-pp181-190_JETS.pdf">https://www.etsjets.org/files/JETS-PDFs/18/18-3/18-3-pp181-190_JETS.pdf</a></p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref4">[iv]</a> Arnold G. Fruchtenbaum, “Midrash-Pesher and Hermeneutics” En Internet, en:    <a href="https://www.deanbibleministries.org/dbmfiles/notes/2009-ChaferConf-Fruchtenbaum-Paper.pdf">https://www.deanbibleministries.org/dbmfiles/notes/2009-ChaferConf-Fruchtenbaum-Paper.pdf</a>. Accesado el 20 de abril, 2021.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5">[v]</a> Klyne Snodgrass. <em>Ephesians</em>: <em>The NIV Application Commentary Book 10</em>. Zondervan Academic. Kindle Edition, p. 367.   También en: Smith, p.183.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref6">[vi]</a> Anthony D. Palma, <em>The Holy Spirit: A Pentecostal Perspective</em>. Logion Press, 2012, p. 174.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref7">[vii]</a> Greever, ídem.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref8">[viii]</a> George Wood. <em>Apostleship in the Church Today</em>. [El apostolado en la Iglesia hoy]. Alocución dada a superintendentes y secretarios distritales, y presidentes de universidades.  5 de diciembre del 2000.</p>
<p>&nbsp;</p>
</div>
</div>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Jaime Mazurek B.</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Los dones ministeriales de Romanos 12</title>
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		<pubDate>Fri, 17 Nov 2023 20:28:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gabriel Góngora</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Por Gabriel Góngora Gómez &#160; Introducción A la epístola del apóstol Pablo dirigida a los Romanos se le ha llamado “La Catedral de la Doctrina Cristiana”, debido a la enorme riqueza doctrinal que contiene en cuanto al tema de la salvación del hombre. Por supuesto que en todas sus cartas, Pablo desarrolla los fundamentos de</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=5684">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Gabriel Góngora Gómez</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Introducción</strong></p>
<p>A la epístola del apóstol Pablo dirigida a los Romanos se le ha llamado “La Catedral de la Doctrina Cristiana”, debido a la enorme riqueza doctrinal que contiene en cuanto al tema de la salvación del hombre. Por supuesto que en todas sus cartas, Pablo desarrolla los fundamentos de la teología cristiana que hasta el día de hoy son vigentes para la iglesia. Pero Romanos destaca por la manera intensa y extensa en la exposición de esta doctrina. Los capítulos 12 al 16 de esta epístola corresponden a la sección práctica en el desarrollo de la magistral exposición del apóstol Pablo.</p>
<p>El argumento teológico se centra en el problema en cuanto a cómo un hombre pecador puede llegar a estar en una correcta relación con Dios. Pablo tiene mucho más que decir sobre el tema porque cuando un hombre es hecho justo delante de su Hacedor, necesita saber qué estilo de vida debe de manifestar en sus relaciones con los demás. El nuevo creyente necesita saber qué se espera de él y cómo debe vivir su nueva vida en medio de todas las circunstancias que confronta. Esta última sección de la epístola (caps. 12-16) provee esta información necesaria para instrucción del creyente. En años recientes los estudiosos de las Escrituras emplean dos conceptos tomados de la gramática para señalar y distinguir las dos secciones principales de la epístola, es decir, la sección doctrinal y la sección práctica. En la sección doctrinal se usa a menudo el “Modo Indicativo” del verbo y con ello se describe lo que Dios ha hecho por medio del evangelio para beneficio del hombre. Trata de la provisión divina para la salvación del hombre. En la sección práctica se usa más el “Modo Imperativo” del verbo, expresado mediante mandatos y prohibiciones, dando a entender lo que se espera que haga el cristiano como un resultado del perdón que ha recibido de parte de Dios por la muerte de Cristo (Ver en Filipenses 2:12,13).</p>
<p><strong>Contexto</strong></p>
<p>Desde el principio del capítulo 12, Pablo establece una conexión entre lo que ya ha enseñado en los primeros once capítulos y los capítulos finales de la sección práctica. El emplea la conjunción “así que” ( o “pues”, en otras Versiones) para señalar esta conexión. La base y motivación para la buena conducta de los creyentes romanos descansa en “las misericordias de Dios”, es decir, en esa característica de Dios que lo mueve para evitar el juicio sobre el pecado del hombre y que, al contrario, derrama su gracia salvadora por medio de nuestro Señor Jesucristo.</p>
<p>Por consiguiente, Pablo invita a los creyentes romanos a “presentar sus miembros en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios” como una muestra del cambio de estilo de vida que debían tener como nuevos hijos de Dios. Como resultado de este “sacrificio vivo” delante de Dios, que implica una vida de santidad y dedicación a él, el creyente podrá discernir y comprobar que la voluntad de Dios es   buena (<strong><em>agathon</em></strong>), agradable (<strong><em>euareston</em></strong>) y perfecta (<strong><em>teleion</em></strong>)</p>
<p>En los versículos 3-8 del capítulo doce, Pablo aborda el tema acerca de la variedad de dones ministeriales que hay en la iglesia como cuerpo de Cristo. Usa la metáfora del cuerpo humano para ilustrar la importancia de la unidad de la iglesia como cuerpo de Cristo. Él declara: “Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.” (vv. 4,5). En estos dos versículos, el apóstol Pablo quiere enseñarles a sus lectores, tres principios importantes para una buena relación entre ellos. Primero les habla sobre la <em>unidad</em> del cuerpo al decir “somos un cuerpo en Cristo”. Esta gran verdad era de mucho valor para Pablo y la enseña en otras cartas que él escribió a las iglesias (Efesios 4:4). Con la expresión “en un cuerpo tenemos muchos miembros” enfatiza la <em>diversidad</em> de los miembros en el cuerpo de Cristo con sus diferentes actividades para beneficio de los demás.</p>
<p>Por último, al decir que somos “miembros los unos de los otros” usando el pronombre recíproco griego “<strong><em>allelon</em></strong>” enfatiza la <em>mutualidad</em> o interdependencia que tenemos como miembros del cuerpo de Cristo. Nadie es independiente o autosuficiente, al contrario, la reciprocidad es necesaria para un buen funcionamiento tanto interno como externo (1 Cor. 12:15-21).</p>
<p><strong>Verdades</strong></p>
<p>Una lectura cuidadosa de Romanos 12:1-8, revela algunas verdades significativas que Pablo dice acerca de los dones ministeriales de los cuales hace mención en los versículos 6-8.</p>
<ol>
<li>Todo creyente de manera particular o individual tiene al menos un don. En el versículo tres Pablo instruye a los hermanos diciendo que nadie debía tener un concepto de sí más elevado de lo que debería tener, sino que debía pensar de sí mismo con moderación según la medida de fe que “Dios repartió a cada uno”. Esta verdad Pablo también la enseña en 1 Corintios 12:7 y Efesios 4:7. Pedro la confirma en su primera carta al escribirle a la iglesia universal (4:10). Él escribe: “Cada uno según el don que haya recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.” Este principio, por supuesto, no se limita a los dones ministeriales sino a todos los demás que se encuentran en las otras listas de dones ( 1 Cor. 12:1-11).</li>
<li>La variedad de los dones otorgados por Dios, son para suplir las necesidades de la iglesia. Las necesidades de la iglesia que milita sobre la tierra son muchas, por eso Dios ha hecho provisión de “diferentes dones” (v. 6a). Los creyentes son los canales por los cuales la gracia y el poder de Dios fluyen. Si la iglesia requiere de instrucción para el crecimiento espiritual, está el don de enseñanza. Si necesita aliento o corrección, está el don de exhortación y si para hacer el bien, sea cual fuere la necesidad, cuenta con el don de misericordia. Todos estos dones son para beneficio y edificación del cuerpo de Cristo.</li>
<li>Todos los dones son por gracia divina. Después de indicar que los dones son diversos, Pablo inmediatamente declara que, los dones recibidos para ejercer un ministerio son, “según la gracia que nos es dada” (v. 6b) independientemente de cualquier otro factor externo. Las Escrituras son muy claras al respecto y cada vez que se aborda el tema de los dones, ponen un énfasis especial con el fin de evitar cualquier tipo de orgullo espiritual en los creyentes (1 Cor. 12:7; Ef. 4:7; 1 Pedro 4:10). Somos salvos por gracia. Los ministerios recibidos son también por gracia. Pablo mismo testifica a las iglesias de Galacia que su llamado a predicar entre los gentiles fue por la pura gracia de Dios y no por ser un rabí o un fariseo de fariseos (Gál. 1:15).</li>
<li>Los dones deben ejercitase “conforme a la medida de la fe” (v. 6c). Aunque Pablo usa esta expresión refiriéndose al don de profecía, sin embargo, también se puede aplicar, por extensión, a todos los demás dones mencionados en esta lista y en otros pasajes afines. Los reformadores usaron esta declaración de Pablo para establecer el principio de “la analogía de la fe”, es decir, que cada parte de las escrituras debe interpretarse de acuerdo a toda la escritura. Se basan en la transliteración de la palabra griega <em>analogía </em>y enfatizando el artículo definido antes de la palabra “fe”. Sin embargo, aunque el principio es hermenéuticamente válido, no corresponde con el contexto debido a que el tema en este pasaje es acerca de los dones ministeriales. Es más satisfactorio entender la palabra “fe” en el sentido normal de la fe subjetiva de cada creyente, según se establece en el versículo tres. La Nueva Versión Internacional traduce la expresión “en proporción a su fe.” Los profetas no deberían ser motivados por sus emociones sino en total dependencia al Espíritu Santo de Dios.</li>
<li>El ejercicio de los dones es el reflejo de una vida dedicada a Dios. Al principio del capítulo 12 Pablo ya ha declarado que, debido a las múltiples misericordias de Dios, los creyentes romanos debían presentar sus “cuerpos en sacrificio vivo”, como una ofrenda encendida a Jehová. El énfasis en el término “presentéis” tiene que ver con una vida consagrada al servicio de Dios. Lo que era ofrecido a Dios en la ofrenda de holocausto no podía reclamarse pues ascendía a él y todo le pertenecía.</li>
</ol>
<p><strong>Descripción</strong></p>
<p>En la lista de dones que Pablo menciona en Romanos 12, primero hace alusión al don de Profecía. Este don aparece también entre los dones de otras listas de Pablo ( 1 Cor.12:28; Ef. 4:11) donde ocupa el segundo lugar, solo después de los apóstoles indicando de esta manera su prominencia en los escritos de Pablo. Aunque Pablo no define el don de profecía, sin embargo, la naturaleza del don no tiene que ver únicamente con la predicción de eventos futuros, sino más bien, con la comunicación del mensaje dado por Dios para traer convicción y edificación a la iglesia. En resumen, el don del ministerio conocido como “profeta” tiene dos funciones principales: Profetizar, con el sentido de predecir cosas futuras y anunciar o proclamar un mensaje de Dios para sus oyentes inmediatos.</p>
<p>El siguiente don tiene que ver con el “servicio”. La palabra original <strong><em>diakonia</em> </strong>usada en este pasaje y otros paralelos se traduce también como “ministración o ministerio.” (Hechos 6:4; 2 Cor. 5:18; 9:1). Aunque en el pasaje de Hechos el término se refiere en particular al ministerio de la palabra, el significado de este don más probablemente se refiera a la ayuda que se le puede brindar a los santos en sus necesidades materiales tal y como se menciona en 1 Corintios 16:15. Esta fue la función delegada a los siete varones de Hechos 6 para la atención de las mesas, es decir, la distribución de las ayudas para los necesitados en la iglesia primitiva. La iglesia contemporánea necesita a más “Dorcas” que ministren a los santos en estos menesteres.</p>
<p>El don de enseñanza se menciona en tercer lugar en esta lista de dones ministeriales. La enseñanza era de primordial valor en la iglesia del primer siglo. Los apóstoles no dejaban de enseñar “todos los días en el templo y en las casas” según se registra el libro de los Hechos (5:42). El don de enseñanza se aplica de dos maneras diferentes, primero en la ayuda dada en las diferentes áreas de la vida cristiana práctica, como en el encargo que le hace Pablo a Tito en relación a las ancianas de la iglesia de Creta (Tito 2:3-5), y en segundo lugar, como instrucción formal en las doctrinas de las sagradas escrituras. Esta misma carta de Pablo a los Romanos es un ejemplo de estas dos maneras de enseñar al instruir primero a la iglesia con doctrina y luego continúa con enseñanzas para la vida práctica de los creyentes en relación a otros hermanos, y la sociedad en general<strong>.</strong></p>
<p>El don de exhortación corresponde a la traducción de la palabra griega <strong><em>paraklesis</em> </strong>que puede traducirse como “exhortación” o “animar”, según el contexto lo indique. La Nueva Versión Internacional la traduce como “dar ánimo” y la Reina Valera como “exhortación” aunque en realidad ambos significados están estrechamente relacionados (Hechos 15:31; 1 Tim. 4:13). El propósito de la exhortación es que los cristianos se acerquen más a Dios o para que cumplan con los propósitos de Dios para en sus vidas.</p>
<p>El don de repartir tiene que ver con la contribución para las necesidades de otras personas. Es el don de “dar” de manera espontánea, privada y generosa. Como sucede con todos los demás dones, esta forma de dar es el resultado de la obra del Espíritu Santo que mueve y capacita a  un creyente para dar de esta manera. La instrucción bíblica para la práctica de este don se encuentra en 1 Juan 3:17,18 donde el apóstol declara “Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿Cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.” El único requisito en el ejercicio de este don, es la generosidad.</p>
<p>El ministerio de liderazgo en la iglesia deriva de la expresión “El que preside, con solicitud.” La idea de la palabra original <strong>proistamenos </strong>se refiere a “alguien que está al frente de otros” como líder de una congregación. Este don permite que ciertos miembros del cuerpo de Cristo ejerzan diferentes grados de autoridad con el fin de gobernar y dirigir a la iglesia en el logro de sus objetivos. Se espera que quienes cumplan con esta tarea lo hagan con solicitud, es decir, diligentemente, como un servicio más para beneficio del cuerpo de Cristo para el crecimiento y desarrollo de los miembros.</p>
<p>El último don ministerial de la lista de siete presentados por el Apóstol Pablo, es el don de misericordia.  El mostrar misericordia se refiere a la compasión que se debe tener por los enfermos y necesitados. El Señor Jesucristo dio el ejemplo supremo en la alimentación de los cinco mil. Dice la Escritura: “Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos.” (Mat. 14:14). La clave está en identificarse con el dolor o la necesidad de los demás que pasan por estas circunstancias y proceder a ayudarlos “con alegría”.</p>
<p><strong>Conclusión</strong></p>
<p>Terminamos esta reflexión acerca de los dones ministeriales, haciendo un énfasis especial en una palabra más mencionada por el apóstol Pablo en el versículo seis de este capítulo doce. Al referirse del don de profecía Pablo ordena diciendo: “Úsese”. Este mandato es aplicable no solo al don de profecía sino a todos los demás dones encontrados en toda la Biblia.  El cuerpo de Cristo, la iglesia, solo podrá desarrollarse y cumplir con su misión sobre esta tierra si todos los creyentes verdaderos ejercen sus dones y ministerios para la edificación de los demás. Amén.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Gabriel Góngora</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>El hablar en lenguas a través de la historia</title>
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		<pubDate>Sat, 04 Nov 2023 19:43:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jorge Canto</dc:creator>
				<category><![CDATA[2023.2]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Jorge Canto &#160; Desde el libro de los Hechos, en el Nuevo Testamento, donde la glosolalia (hablar en otras lenguas) se relaciona directamente con el bautismo del Espíritu Santo hasta nuestros días los pentecostales pueden ver una relación de continuidad clara, es decir, que la manifestación de la glosolalia sigue vigente y que, aunque</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=5647">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Jorge Canto</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Desde el libro de los Hechos, en el Nuevo Testamento, donde la glosolalia (hablar en otras lenguas) se relaciona directamente con el bautismo del Espíritu Santo hasta nuestros días los pentecostales pueden ver una relación de continuidad clara, es decir, que la manifestación de la glosolalia sigue vigente y que, aunque ha habido períodos de silencio respecto a esta manifestación, la realidad es que este don no ha dejado de manifestarse ni lo dejará de hacer jamás.</p>
<p>Todo lo contrario piensan los detractores de esta doctrina pentecostal. Los llamados cesacionistas niegan que el don, es decir, la glosolalia y sus subsecuentes carismas, dejaron de existir bien temprano en la historia de la iglesia debido, según ellos, a su innecesaria actividad, pues una vez concluida su función, terminaron por ser superfluas y obsoletas para el desarrollo futuro de la iglesia.</p>
<p>George Gardiner, gran opositor al movimiento pentecostal moderno, en su virulento argumento contra las lenguas, escribe de la siguiente manera:</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>“Raba sabada kilabata saja ribaaa siiiivavvvaaaa dadadada saba Dababa derrasahaabadibababa dadada&#8230;”, si los apóstoles se hubieran puesto a proferir esas idioteces, seguro que nadie les habría entendido lo que decían, sino que habrían hecho un total ridículo</em>.<a title="" href="#_ftn1">[1]</a><em></em></p>
<p>El célebre cesasionista Cleon Rogers, pese a que su estudio ha sido ya varias veces refutado, se sigue citando como autoridad por los detractores del pentecostalismo moderno, expresó lo siguiente:</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Después de examinar el testimonio de los primeros lideres cristianos, cuyo ministerio representa prácticamente cada área del imperio romano desde aproximadamente 100 a 400 d. C., surge la idea de que los dones milagrosos del primer siglo expiraron y no se necesitaron más para establecer el cristianismo. Además, es muy evidente que incluso si el don existiera, a pesar de todo testimonio que lo contradiga, no era una experiencia cristiana ni normal, ni esparcida. La única referencia clara de algo similar a dicho fenómeno está conectada con el hereje Montano y con aquellos influenciados por su punto de vista erróneo sobre el Espíritu. Toda la evidencia apunta a la verdad de la profecía de Pablo cuando dice: “cesarán las lenguas.”<a title="" href="#_ftn2"><strong>[2]</strong></a></em></p>
<p>Si en verdad el argumento se basa en que “los dones expiraron” y de que “no era una experiencia cristiana ni normal, ni esparcida” bastaría mostrar que en ninguna parte de la Escritura se menciona jamás  doctrinalmente la cesación de los carismas, los milagro y las lenguas. El falsamente sonsonete cesacionista, basado en una clara eiségesis de 1 Corintios 12: 1Co 13:8  … <em>pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará</em>, para apoyar el argumento de que ya ni la profecía ni la las lenguas son necesarias, es falso. El cesacionista clásico pretende utilizar la expresión “cuando venga lo perfecto” del 12:3 como interpretación de “cierre del canon,” cuando clara y simplemente, según el contexto con 13:12,  es una referencia al <em>estado pleno</em>, es decir, de cuando estemos con el Señor y le veamos cara a cara. El texto no manifiesta un cese de actividad sobrenatural, como las lenguas, por un cierre de canon.</p>
<p>Este tipo de argumentación es muy común entre los reformados. Ellos no se tientan el corazón a la hora de forzar una interpretación de 1 Corintios que en realidad no tiene. Simplemente se busca forzar una interpretación inexistente para conformarla a su doctrina de cesación del carismata.</p>
<p>Por otro lado, no es difícil ver en esos versículos que en el estado de perfección futuro, al mismo tiempo, cesarían las lenguas, la profecía y toda ciencia. Se debe entender que “profecía” aquí no se refiere exactamente a la actividad pentecostal producto de una carismática como el de 1 Corintios 14, sino en general, a aquellas expresiones que los profetas que, desde Génesis hasta Apocalipsis, han expresado por el Espíritu Santo. Es decir, todas las profecías bíblicas escritas, al verse cumplidas, se darán por terminadas.</p>
<p>Las lenguas, al mismo tiempo que la ciencia, dejará de ser funcional porque la iglesia estará ya con el Señor, así que la actividad glosolálica que hoy tiene varias funciones (tal como ser “señal” a los incrédulos: 1 Corintios 14:22) ya no tendrá dicho destino por ser ya innecesaria para ello. La ciencia, por igual, tendrá en “lo perfecto” plena satisfacción por tener al Rey de Reyes como luz a todas las naciones, por ello, tampoco la búsqueda del saber tendrá objeto.</p>
<p>No hay verdadero argumento que indique que la actividad carismática del Espíritu Santo cesaría en algún momento de la historia, todo lo contrario, el apóstol Pedro claramente dijo en el libro de Hechos 2:39a  “<em>Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos”</em>, es decir, que todas las manifestaciones en ese momento observables eran también para las generaciones por venir.</p>
<p>Respecto al supuesto silencio en torno al tema de la glosolalia en la patrística y posterior es otro de los obstáculos que se pretenden esgrimir contra el hablar lenguas y los carismas relacionados a ella. Pero utilizando los mismos argumentos cesacionistas podríamos aplicarles la misma regla respecto al paidobautismo, es decir, al bautismo de infantes que ellos practican como doctrina importante. Leamos, por ejemplo, cómo un reformado como Luis Berkof argumenta a favor del bautismo de infantes de la siguiente manera: “No hay mandato explicito [de la Biblia]<a title="" href="#_ftn3">[3]</a> de que los niños deban ser bautizados. Esto es perfectamente cierto, pero eso no desaprueba la validez del bautismo infantil.”<a title="" href="#_ftn4">[4]</a> ¿El argumento del silencio no es válido para aplicarlo al paidobautismo pero sí a la glosolalia?</p>
<p>Como quiera que fuese, podemos echar un vistazo a la historia para ver si existen ejemplos que nos permitan ver si existiera o no referencias de glosólalos a través del devenir cristiano histórico.</p>
<p>Tenemos algunas fuentes que nos permiten ver que el don de lenguas y la profecía han seguido vigentes en la historia humana:</p>
<p>Ireneo, en su obra <em>Adversus Haereses</em>, 5.6.1, en 180 d. C. dice lo siguiente:</p>
<p style="padding-left: 30px;">Por eso dice el apóstol: “Entre los perfectos predicamos la sabiduría” (1a Co. 2:6). Con el nombre de “perfectos” designa a los que han recibido el Espíritu de Dios y hablan todas las lenguas gracias a ese Espíritu, como él [es decir, “el apóstol”] mismo las hablaba, y como oímos hablar también a muchos hermanos que tienen carismas proféticos en la Iglesia, hablando toda clase de idiomas gracias al Espíritu, ponen al descubierto los secretos de los hombres para su provecho, e interpretan los misterios de Dios.<a title="" href="#_ftn5">[5]</a></p>
<p>Tertuliano, en su obra <em>De la exhortación a la castidad</em>, menciona:</p>
<p style="padding-left: 30px;">Porque los apóstoles tienen apropiadamente al Espíritu Santo, quienes lo tienen a Él completamente, en las operaciones de la profecía, y la eficacia de las virtudes (sanadoras), y la evidencia de las lenguas, y no parcialmente, como todos los demás.<a title="" href="#_ftn6">[6]</a></p>
<p>Siglos después, en la Edad Media, se le atribuía a los “santos” el poder de hablar en lenguas.<a title="" href="#_ftn7">[7]</a></p>
<p>La persecución de Luis XIV contra los protestantes franceses del siglo XVII produjo a los  llamados profetas franceses de la región montañosa de Cévennes, en el sureste de Francia. Los registros describen fenómenos extraordinarios: trances, desmayos. temblores y sonidos glosolálicos. Algunos de los camisardos, como se les conocía, escaparon a Inglaterra, donde más tarde obligaron a John Wesley a prestar atención a la glosolalia. Wesley (1703-91) defendió teóricamente la relevancia contemporánea de los carismata y pensó con amabilidad en los montanistas.<a title="" href="#_ftn8">[8]</a></p>
<p>Edward Irving (murió en 1834), un presbiteriano escocés, comenzó predicando un movimiento de restauración de los dones espirituales para la iglesia. Los Irvingitas de Inglaterra buscaron el don de hablar en lenguas. Sus iglesias tenían apóstoles, profetas y los que hablaron en lenguas. <a title="" href="#_ftn9"><sup><sup>[9]</sup></sup></a></p>
<p>El uso que hace Carroll de Gregorio Nacianceno, Basilio de Cesarea y León I es dudoso, pero Hilario de Poitiers (<em>c.</em> 300–376) y Ambrosio parecen haber hecho referencia al ejercicio del hablar en lenguas en su época.<a title="" href="#_ftn10"><sup><sup>[10]</sup></sup></a></p>
<p>Dentro del pietismo alemán, el movimiento de los Hermanos Moravos es de gran importancia. Su fundador fue el conde Nicolás von Zinzendorf (1700–1760), en Hernhut, Sajonia, Alemania. Estaban relacionados con el pietismo de Jacobo Spener y de Augusto H. Francke, pero su celo se expresó por lo general en proyectos misioneros. Admiradores del movimiento, como Juan Wesley (1703–1791), estaban sorprendidos por la profundidad y simplicidad de su confianza en Dios. En Inglaterra fueron criticados por haber reavivado la glosolalia.Los líderes moravos no estaban a favor de la glosolalia, pero Zinzendorf creía que este don había sido dado originalmente en función de la expansión misionera. De hecho, con frecuencia había lenguas en las reuniones moravas.<a title="" href="#_ftn11"><sup><sup>[11]</sup></sup></a></p>
<p>Un día, el apóstol Pablo fue a Éfeso, discipuló a unos creyentes nuevos y a consecuencia de ello fueron bautizados con el Espíritu Santo hablando nuevas lenguas y profetizando: Hechos 19:6 <em>&#8220;Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban</em>&#8220;. El texto proporciona evidencia fehaciente de que tales lenguas y tales profecías eran totalmente legítimas, es decir, fueron auténticamente producidas por el Espíritu Santo. Aún MacArthur enfatiza esta verdad:</p>
<p>Por tanto, todos los grupos estaban reunidos. Y en cada caso hubo apóstoles presentes para verificar que todos recibieron el mismo Espíritu de la misma manera. Tras haberse completado el proceso, Pablo pudo escribir a los efesios que “hay un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor una fe, un bautismo&#8221; (Ef. 4:4-5) A partir de entonces, El Espíritu Santo vendría a cada corazón en la salvación, como las epístolas enseñan.<a title="" href="#_ftn12">[12]</a></p>
<p>Es significativa la expresión, pues habiendo el texto arriba señalado que hubo auténticas profecías de los nuevos creyentes efesos, profecías cien por ciento inspiradas por el Espíritu Santo, ¿por qué entonces no se consignaron en las Escrituras?, ¿por qué no formaron parte del texto bíblico? La respuesta es simple: eran profecías inspiradas, pero locales, similares a las de Corintios, cuya función eran para la edificación de la iglesia local, no era la meta de estas profecías auténticas incluirse, completar o añadirse al Nuevo Testamento. Cumplen la misma función de las lenguas y de las profecías que existen en la actualidad en las iglesias pentecostales, cuyo interés no es modificar el Texto Sagrado, pero al ser profecías locales tienen la bendición de ser de inspiración para cada congregación local.</p>
<p>Siempre se habrá de manifestar lo que la Palabra enseña como auténtico, las lenguas son señal para los incrédulos (1 Cor. 14:22). La glosolalia, la profecía y demás dones carismáticos son claramente enfatizados en el libro de Hechos no solamente para el inicio de la iglesia, como pretenden enseñar los cesacionistas, sino para todos los tiempos; de hecho, Pedro dice claramente que en realidad estas manifestaciones son para los tiempos finales, los tiempos previos al desenlace escatológico:</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:</em> Y<em> en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños; Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán</em>.</p>
<p align="right">Hechos 2:16-18</p>
<div><br clear="all" /></p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref1">[1]</a> George E. Gardiner , <em>La mentira satánica del pentecostalismo</em>, 24 noviembre de 2011, última recuperación 22 de septiembre de 2015</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref2">[2]</a> Gary S. Shogren<em>, El Don del Espíritu Santo</em>, (Barcelona, Esp.: Clie, 2023), 193.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref3">[3]</a> Nota del autor</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref4">[4]</a> Luis Berkof, <em>Teología Sistemática, </em>(Grand Rapids, Mich.: T.E.L.L, 1987), 760.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref5">[5]</a> Gary S. Shogren<em>, El Don del Espíritu Santo</em>, (Barcelona, Esp.: Clie, 2023), 198.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref6">[6]</a> Strangers to Fire, <em>When Traditions Triumphs Scripture</em>, (Tulsa. OK.: Empowered Life, 2014), 407.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref7">[7]</a> <em>Dictionary of Pentecostal and Charismatic Movements,</em> (Grand Rapids, Mich.: Zondervan Publishing House, 1998), 339.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref8">[8]</a> Ibíd.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref9"><sup><sup>[9]</sup></sup></a> Don Fanning, <a href="https://ref.ly/logosres/dnssprtlslmnstr?ref=Page.p+22&amp;off=2032&amp;ctx=cieran+milagros.%0aF.+~Edward+Irving+(muri%C3%B3"><em>Los Dones Espirituales</em></a>, (Forest, VA: Branches Publications, 2011), 22.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref10"><sup><sup>[10]</sup></sup></a> James Leo Garrett h., <a href="https://ref.ly/logosres/teosisgarret2?ref=Page.p+210&amp;off=331&amp;ctx=ci%C3%B3n+de+lenguas%E2%80%A6%E2%80%9D24+~El+uso+que+hace+Carr"><em>Teologia sistematica: Biblica, historica y evangelica</em></a>, (El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano, 2011), 210.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref11"><sup><sup>[11]</sup></sup></a> Pablo A. Deiros, <a href="https://ref.ly/logosres/espirituhoy?ref=Page.p+277&amp;off=1600&amp;ctx=enzos+del+siglo+XX.%0a~Dentro+del+pietismo+"><em>El Espíritu Santo hoy</em></a>, (Buenos Aires: Publicaciones Proforme, 2010), 277.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref12">[12]</a></p>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Jorge Canto</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>¿Exageramos los pentecostales con las lenguas?</title>
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		<pubDate>Sat, 07 Oct 2023 16:41:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Edgardo Muñoz</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Por Edgardo Muñoz . La glosolalia es, sin lugar a duda, la principal característica de los pentecostales. Aquel día de Pentecostés, las lenguas llenaron la habitación, y desde entonces Pentecostés suena como sinónimo de las lenguas. En nuestra necesaria autocrítica nos preguntamos si este don no se ejecuta abusivamente. Los que no comparten la doctrina</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=5618">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center">Por Edgardo Muñoz</p>
<p style="text-align: left;" align="center"><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p style="text-align: left;" align="center">La glosolalia es, sin lugar a duda, la principal característica de los pentecostales. Aquel día de Pentecostés, las lenguas llenaron la habitación, y desde entonces Pentecostés suena como sinónimo de las lenguas. En nuestra necesaria autocrítica nos preguntamos si este don no se ejecuta abusivamente. Los que no comparten la doctrina pentecostal suelen pensar que los pentecostales sobredimensionamos el hablar en lenguas. Como un esfuerzo por lograr el pretendido equilibrio, los neopentecostales plantean bautismos en el Espíritu Santo sin lenguas, llenuras periódicas y un don de lenguas destinado solo a algunos creyentes.</p>
<p>Sabemos muy bien que una relativización de la frecuencia con que los dones pentecostales aparezcan debilitaría su manifestación al punto de volverse en fenómenos esporádicos, como en los siglos pasados. Lo sobrenatural siempre ha sido un terreno de inseguridad para los mortales, por depender de Dios y escapar del control humano. Todos solemos decantar en lo seguro, predecible y controlable, para evitar las incertidumbres. De ser las lenguas una opción más, cada vez menos cristianos las anhelarían.</p>
<p>La resistencia que, desde algunos sectores de la cristiandad existe hacia el hablar en otras lenguas, proviene del aparente desorden que se produce cuando la manifestación irrumpe en una reunión.</p>
<p>Pablo recomienda en su tratado de teología práctica de 1 Co. 14.40 que todo se haga decentemente y con orden. El término griego <em>euschemonos</em> literalmente significa “bien tenido”, lo que se puede traducir, por su etimología y uso, como “dignamente”, “apropiadamente”, “adecuadamente” u “honradamente”. Por su parte “orden” (gr. <em>taxin</em>), no tiene nada que ver con nuestro concepto estético del tal, sino que, más bien, significa secuencia, sucesión, turno, lugar señalado. En He. 5.6 se emplea el vocablo para designar el orden de Melquisedec. En Col. 2.5, alude a <em>taxis</em>, en el sentido de buen orden, es decir, hacer lo que se debe. También Lc. 1.8 menciona a Zacarías, a quien le tocaba oficiar su sacerdocio “según el orden de su clase”, como una manera de señalar que le correspondía por el turno asignado.</p>
<p>Concluimos, entonces, que el orden al que se refiere Pablo no tiene nada de estético, sino práctico. El orden estético responde a los conceptos culturales y del buen gusto de cada pueblo. Podemos visitar un servicio cúltico de alguna aldea en África y terminaríamos asustados del tipo de “orden” con el que administran la reunión. En Gran Bretaña las cosas serían muy distintas. A su vez, en Corea del Sur hallaríamos otra manera diferente.  Sin embargo, cada congregación defendería su buen orden estético. En cambio, el orden práctico se relaciona con la economía de la liturgia, en la que se busca el mayor provecho y las mínimas pérdidas de tiempo.</p>
<p>Si se hiciese formar una fila de personas, de acuerdo con su estatura, peso, o tal vez edad, no habría dificultades en advertir un tipo de orden. En cambio, si se les indicara formarse de acuerdo con el tiempo de convertidos, o conforme a la cantidad de primos que cada uno tiene, a la simple vista se diría que se trata de una fila sin orden. Pero el orden existe.</p>
<p>Otro argumento desfavorable a nuestras prácticas carismáticas se fundamenta en 1Co. 14.28: “Si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para sí mismo y para Dios”. Deberíamos tener en cuenta que, en el contexto en el que se hace esta declaración, el imperativo de callar posee un carácter hiperbólico. Consideremos que Pablo afirma que las lenguas son para la propia edificación (1Co. 14.4) por tratarse de un diálogo íntimo con Dios (1Co. 14.2). La única manera de edificar a los demás con el hablar en lenguas en una congregación, se da cuando surge un intérprete. El don de interpretación se manifestará cada vez que Dios quiera comunicar algo a los congregantes, pero no ocurrirá cada vez que se oigan lenguas y se nos antoje interpretarlas.</p>
<p>Por lo tanto, cuando un hermano comienza a hablar en lenguas en voz alta, debería estar atento a la presentación de un intérprete, y hasta aguardar unos instantes de silencio para darle oportunidad. De no haberlo, debe asumir que sus lenguas son para su interpretación privada, por lo que sería sumamente egoísta paralizar el curso de un culto, para que los concurrentes se queden, pasivamente observando, cómo el hablante se edifica a sí mismo durante largos minutos. Esa sí sería una pésima economía litúrgica. La decencia del que habla en lenguas, sin hallar intérprete, consiste en bajar el volumen de su voz, de tal manera que no perturbe al de al lado.</p>
<p>Este procedimiento armoniza perfectamente con lo que Pablo termina diciendo: “y no impidáis el hablar en lenguas” (1Co. 14.39).</p>
<p>No olvidemos que Pablo apela al sentido práctico del ejercicio de los dones, y que, por lo tanto, ese consejo no posee un carácter sagradamente inalterable. Más allá de la instrucción paulina, impera el criterio planteado, que es el buen aprovechamiento y la adecuada percepción del momento. La prueba de que 1 Co. 14.28 no posee carácter absoluto, sino práctico, se advierte en el día de Pentecostés, cuando los ciento veinte hablaban al mismo tiempo y en diferentes idiomas. Tal evento ocurrió por primera vez, y sin precedentes. Hacía falta una intervención unilateral de Dios, que se impusiera a la voluntad de aquellos bautizados. Hoy sabemos que tenemos a disposición esta bendición espiritual y basta con que simplemente abramos nuestra boca. Pero en Pentecostés el efecto se produjo espontánea y sorpresivamente. Se trató de una verdadera explosión. Aquel día, la acción del Espíritu Santo no se ajustó a los consejos de Pablo, simplemente porque las circunstancias y objetivos en Hechos diferían de las de Corinto.</p>
<p>En la actualidad necesitamos explosiones en las que el Señor derribe prejuicios e inhibiciones. Los avivamientos surgen como consecuencia de algún detonante que causa un tipo de desequilibrio. El equilibrio produce estática, mientras que los desequilibrios movimiento. El día de Pentecostés se caracterizó por alteración del orden estético y rutinario, confusión, malas interpretaciones, pérdida de control y una enorme atracción de personas. Cada tanto las congregaciones deberían tener sus momentos desencadenantes, en los que muchos se atreven a hacer lo que antes los atemorizaba, descubren un mundo nuevo y comienzan a caminar la vida cristiana de otra manera.</p>
<p>Luego de la explosión llegó la explicación, en la que Pedro dio el sentido teológico a la experiencia, expuso la Palabra de Dios, y de esta manera enmarcó lo vivido para que no quedara como un mero fenómeno para olvidar. Finalmente llega la aplicación, que hallamos en 1Co. 14, donde se incorpora a la vida cristiana cotidiana lo aprendido, de tal manera que forma parte del culto.</p>
<p>Como dijimos con anterioridad, el hablar en lenguas, según se observa en las Escrituras, es el único don para la edificación personal. No nos habla la Biblia de otro don con estas propiedades. Frente a este pensamiento podemos llegar a las siguientes conclusiones.</p>
<p>PRIMERO: No hay límites para su ejercicio, al igual que la oración, el congregarse y la lectura bíblica, que también son para edificarnos. El texto que analizamos muestra una fuerte tendencia al uso frecuente de las lenguas en privado. No hay horario, no hay lugar, no hace falta esperar al horario de culto para soltarlas. Pero tampoco se deben evitar en el culto.</p>
<p>SEGUNDO: Mientras que los otros dones dependen de la voluntad de Dios, lo cual pone límites a su ejercicio, las lenguas dependen de la voluntad humana (1Co. 14.9-29), y están siempre a disposición. Uno de los verbos relacionados con el descenso del Espíritu Santo, caracterizado por las lenguas, según lo afirmamos, es el verbo “recibir” (gr <em>lambano</em>) que hace recaer la responsabilidad de la recepción en el receptor mismo. Es como recibir a una persona. Asimismo puede significar “tomar” servirse, expresión que pone al humano en posición activa. Recordemos que, según las instrucciones de 1Co 14, debemos decidir en cómo, el dónde y el cuándo hablar en lenguas. A esto se le llama buena administración.</p>
<p>TERCERO: Queda justificado que el bautismo en el Espíritu Santo se manifiesta con la señal inicial, externa y uniforme de hablar en lenguas, porque otros dones no tendrían una oportunidad continua. Para bautizar, Dios no atiende en horario de oficina NI DEL HORARIO DE CULTO. El bautismo, puede ocurrir en cualquier momento y lugar, por consistir en el derramamiento de un don que edifica al mismo que lo ejerce.</p>
<p>CUARTO: Las lenguas son para todos, sin excepción.  1Co. 12.28-31 suele emplearse para comprobar que las lenguas no son para todos. Pero a la pregunta retórica de Pablo: “¿hablan todos lenguas?”, le sigue: “¿interpretan todos?”. Esta combinación de interrogantes pone el foco en las lenguas, como medio de edificación a los demás en medio del Cuerpo de Cristo. La obvia respuesta es que no es para todos que Dios les conceda hablar en lenguas para hablar a su pueblo mediante la interpretación. En cambio ES PARA TODOS EL HABLAR EN LENGUAS PARA LA PROPIA EDIFICACIÓN.</p>
<p>QUINTO: Cuando Dios desea edificar a un tercero, a través de las lenguas, proveerá un intérprete o hará hablar en una lengua humana entendible por ese tercero, en caso de ser extranjero. 1Co. 13.1 comenta acerca de lenguas de hombres (idiomas) y lenguas de ángeles (lenguas ininteligibles). Las primeras se observan en Pentecostés. Fueron señal de lo que Dios estaba haciendo y desencadenaron la conversión masiva de personas. Las leguas atribuibles a los ángeles no son precisamente las que ellos hablan, sino, que a manera de sinécdoque, y por contraste, son lenguas no entendibles por ningún hombre en la tierra. A veces oímos decir que “fulano de tal habló en chino” porque las lenguas sonaban a nuestros oídos como si fuera chino. Para desilusión de algunos, si el Señor hace hablar a alguien en chino, sin saber esta lengua, ES PORQUE ALLÍ HAY UN CHINO QUE NECESITA OIR UN MENSAJE QUE DIOS TIENE PARA ÉL.</p>
<p>Por su lado, las lenguas ininteligibles tienen dos posibles propósitos: 1- La edificación personal de quien las habla o 2- Hablar a los que se hallan presentes. Para el segundo propósito hace falta un intérprete, mientras que para el primero habrá que salirse del foco de atención de los presentes, para evitar distracciones innecesarias.</p>
<p>SEXTO: Sería provechoso que todos hablaran muchísimo en lenguas, y que no se les impida, pero si se trata de edificación personal, por no haber intérprete, se hable en un volumen que no altere la reunión. No confundamos “intérprete” con “traductor”. La palabra griega que se emplea para intérprete es: <em>diermeneutes</em> que pertenece a la familia de palabras de nuestra amada hermenéutica. Cuando se traduce, simplemente se cambian las palabras y frases a otro idioma, pero se respeta una sintaxis y las traducciones se rigen por normas fijas. Las lenguas como señal, no poseen traducción sino interpretación, en la que no existe correlación entre lo que dice el emisor y lo que expresa quien interpreta. La dinámica misma cambia. El intérprete no decodifica absolutamente nada de lo que oye, sino que el mismo Señor que da el mensaje en lenguas al hablante, da el significado al intérprete.</p>
<p>Esta dinámica nos deja una interesante combinatoria. Puede haber un mensaje muy largo en lenguas y una brevísima interpretación o viceversa. Puede hablar uno solo en lenguas y aparecer varios intérpretes, o exactamente lo opuesto.</p>
<p>En conclusión, las lenguas son un maravilloso don que nos permite comunicarnos con Dios secretamente (Ro. 8.26, 1Co. 14.2), y así ser edificados. Pablo manifiesta su preferencia en que todos hablen en lenguas, aunque en público convienen las lenguas con interpretación o la profecía para el buen aprovechamiento (1Co. 14.5). Así y todo solicita que no se prohíba hablar en lenguas en los cultos (1Co. 14.39). Él mismo, particularmente practicaba con mucha frecuencia el hablar en lenguas. (1Co. 14.18)</p>
<p>No descuidemos esta herramienta poderosa que nos acerca más al Señor, fomentemos en nuestras congregaciones esta bendición que se halla al alcance de todos. Conservemos la efervescencia que derivó en un mayor compromiso con la Gran Comisión. Los pentecostales no exageramos las lenguas, simplemente hacemos justicia a las verdades que algunos pretenden esconder. Definitivamente, no exageramos, sino que aprovechamos este recurso sobrenatural. Somos defensores de una verdad oculta al racionalismo. Velemos porque no se extinga.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Edgardo Muñoz</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>¡Haz tus estudios de nivel Maestría con ISUM!</title>
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		<pubDate>Sat, 07 Oct 2023 14:48:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mike Shields</dc:creator>
				<category><![CDATA[2023.2]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Mike Shields, Director de ISUM Internacional   &#160; El nuevo programa de MAESTRÍA EN  LIDERAZGO Y ESTUDIOS MINISTERIALES del Instituto de Superación Ministerial y Global University (ISUM/GU) está haciendo un gran impacto en la preparación ministerial en toda América Latina. Este nuevo esfuerzo académico está diseñado para lograr las metas y suplir las necesidades</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=5593">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Mike Shields, Director de ISUM Internacional</p>
<p><strong> </strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El nuevo programa de MAESTRÍA EN  LIDERAZGO Y ESTUDIOS MINISTERIALES del Instituto de Superación Ministerial y Global University (ISUM/GU) está haciendo un gran impacto en la preparación ministerial en toda América Latina. Este nuevo esfuerzo académico está diseñado para lograr las metas y suplir las necesidades de pastores, misioneros, evangelistas y líderes que ya están en el ministerio, son licenciados del ISUM, y buscan actualización ministerial práctica.</p>
<p>El programa de maestría <strong>ISUM/GU </strong>consiste de doce asignaturas. No hay necesidad de viajar porque las clases se realizan exclusivamente en modo virtual.  Se imparten una vez por semana, cada lunes por la noche, en dos horas, durante diez a doce semanas. Hay tareas de lectura y proyectos escritos que se pueden personalizar para adaptarse al contexto del estudiante. Se crean equipos virtuales para realizar presentaciones en clase sobre temas relevantes. Muchos nos han comentado que las clases virtuales les brindaron oportunidades para ganar nuevas amistades y conocer a colegas ministeriales de diversos países.<a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/ISUM-GU-Maestria-programa.jpg"><img class="aligncenter size-large wp-image-5595" title="ISUM-GU Maestria programa" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/ISUM-GU-Maestria-programa-719x1024.jpg" alt="" width="608" height="865" /></a></p>
<p>El programa de Maestría <strong>ISUM/GU</strong> reúne a nuestros mejores profesores de ISUM junto con hombres y mujeres con doctorados que asesoran en cada clase. La metodología de <em>“Conocimiento y Fervor”</em> del ISUM continúa. Muchos de los estudiantes de la Maestría fueron renovados en el Espíritu Santo <em>durante las clases. </em>Esto es más que una disciplina académi<a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/ISUM-GU-en-clase-2.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-5598" title="ISUM-GU en clase 2" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/ISUM-GU-en-clase-2-300x192.jpg" alt="" width="300" height="192" /></a><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/ISUM-GU-Clase.jpg"><img class="size-medium wp-image-5597 alignright" title="ISUM-GU Clase" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/ISUM-GU-Clase-300x205.jpg" alt="" width="300" height="205" /></a>ca…¡son tiempos de encuentro con nuestro Dios Todopoderoso!</p>
<p>Los estudiantes de maestría de <strong>ISUM/GU</strong>, al finalizar satisfactoriamente sus estudios reciben un título acreditado de <em><span style="text-decoration: underline;">Maestría en</span></em> <em>Liderazgo y Estudios Ministeriales</em>. ¡Cada materia cuesta solo USD $250, haciendo que éste sea uno de los programas de maestría más económicos del momento!<a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/ISUM-GU-promocion1.jpg"><img class="size-medium wp-image-5602 alignright" title="ISUM-GU promocion" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/ISUM-GU-promocion1-243x300.jpg" alt="" width="243" height="300" /></a></p>
<p>Actualmente hay dos grupos simultáneos. Para enero de 2024 se está organizando un tercer grupo. A la fecha, I<strong>SUM/GU </strong>cuenta con más de ochenta pastores, misioneros, maestros y líderes de institutos bíblicos, quienes están desarrollando su capacidad ministerial mientras crean amistades en línea lo que será una bendición continua en los años venideros.</p>
<p>Uno de los participantes en el programa, el pastor chileno Juan Vidal,  dice:</p>
<p style="padding-left: 30px;">“El Programa de Maestría de la alianza ISUM – Global University ha sido un grato encuentro enriquecedor, con académicos de alto nivel y consiervos de diversas nacionalidades, que cultivan la misma pasión por la obra de Dios y el compañerismo ministerial que solo la alquimia ISUMista puede generar.</p>
<p>¿Estás listo para crecer al siguiente nivel? ¡Considera la nueva maestría que ofrece <strong>ISUM/GU</strong>!</p>
<p><strong><em>Para mayor información visita</em></strong>:  <a href="about:blank"><strong>https://isumad.org/maestria.html</strong></a><strong></strong></p>
<p><strong><em>Escribe a:</em></strong><strong>  </strong><a href="mailto:universidadglobalcolombia@gmail.com"><strong>universidadglobalcolombia@gmail.com</strong></a><strong></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Mike Shields</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>“Del sueño, a la realidad”: El  Centro de Recursos Educativos de las Asambleas de Dios</title>
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		<pubDate>Fri, 06 Oct 2023 16:08:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Christian Thorne</dc:creator>
				<category><![CDATA[2023.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=5559</guid>
		<description><![CDATA[Por: Christian E. Thorne M. &#160;   “Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo. De este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=5559">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por: Christian E. Thorne M.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em> </em></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>“Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, </em><em>a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo. De este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a una humanidad perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo.” </em> Efesios 4:11-13 (NVI)</p>
<p>En aras de cumplir con el deseo de nuestro Señor, las Asambleas de Dios, a través de las instituciones educativas que conforman el Servicio de Educación Cristiana (SEC), ha procurado por más de sesenta años instruir a aquellos llamados a liderar la iglesia de nuestro Dios en Latinoamérica. Por tal razón, ha provisto recursos didácticos y asesoría para la preparación de obreros eficientes que estén dispuestos a cumplir con la edificación del cuerpo de Cristo. Cada iglesia local, cada instituto bíblico, ha sido un bastión fundamental en la formación de ministros “fieles e idóneos”, dispuestos a capacitarse para realizar con excelencia su labor. No obstante, el desafío se hace más grande, ya que, para alcanzar la sociedad actual, es necesario que el líder cristiano reciba la más alta instrucción posible. Es así como surge la necesidad de construir un lugar con todas las comodidades, recursos didácticos y ubicación estratégica donde pudiesen celebrarse eventos educacionales de alto nivel y que facilitara reunir a ministros de habla hispana de los 20 países de toda América Latina y el Caribe.</p>
<div id="attachment_5565" class="wp-caption alignright" style="width: 280px"><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/CREAD-2-Boyd.jpg"><img class=" wp-image-5565 " title="CREAD 2 Boyd" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/CREAD-2-Boyd-300x300.jpg" alt="" width="270" height="270" /></a><p class="wp-caption-text">Misionero educador, Rodney Boyd, fundador del CREAD</p></div>
<p>La visión nace en el corazón del misionero educacional Rodney Boyd, quien desde el año 2009 se desempeñaba como Coordinador del SEC, y desde el año 2002 del Centro de Recursos y Asesoría (CRA), operando desde Panamá. Su labor ministerial al frente de ambas instituciones le permitió ser sensible a la necesidad de construir un lugar donde se pudiera preparar obreros cristianos, en un entorno pentecostal, de alta espiritualidad y a la vez un alto nivel académico. Dios fue madurando la idea, y a la vez abriendo puertas que serían trascendentales para el éxito del proyecto. Es así como en el año 2012, El Rev. Lowell David (QEPD), Superintendente del Concilio de Las Asambleas de Dios de Panamá junto con el presbiterio nacional, acogen con beneplácito la idea y se adjudica un globo de terreno estratégicamente ubicado en la periferia de la Ciudad de Panamá, a escasos 5 kilómetros del Aeropuerto Internacional de Tocumen, para que se desarrollase tan estimado proyecto. Es así como a partir del 2014, bajo la supervisión y dirección de del Ing. José Quintana, se inicia la preparación del terreno para iniciar la construcción de este complejo educativo, que se desarrollaría en cuatro etapas.</p>
<p>En el año 2016, se inicia la construcción de la primera etapa que incluiría un área de oficinas para albergar al CRA, SEC, ISUM y ministerios afines.</p>
<div id="attachment_5566" class="wp-caption alignright" style="width: 160px"><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/CREAD-3.jpg"><img class="size-thumbnail wp-image-5566" title="CREAD 3" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/CREAD-3-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a><p class="wp-caption-text">Inicio de la obra</p></div>
<p>También incluiría dos aulas, biblioteca, centro de producción y baños. Vimos con alegría como Dios trajo a grupos misioneros de construcción desde diversas regiones de los Estados Unidos quienes aportaron su tiempo y recursos para hacer realidad este sueño. Esto permitió que en febrero del 2017 se pudiera dedicar y ocupar esta primera etapa.</p>
<p>El esfuerzo continúa y entre 2017 y 2018, cuando se construye la segunda etapa del proyecto, que consistía en el edificio de habitaciones, cocina y lavandería. En este punto ya se pudo recibir al primer grupo de estudiantes internacionales de ISUM en un histórico seminario inaugural en agosto del 2017. Esta experiencia motivó a que Mike y MonaRe Shields, Directores Internacionales de ISUM, se sumaran al proyecto de forma decidida, ayudando a recaudar las donaciones que proveyeran de recursos financieros para continuar esta gran obra. Ahora se unieron a nuestro equipo de constructores locales, más grupos misioneros de construcción, iglesias y donantes particulares, quienes mostraron su amor y compromiso con sus importantes aportes al proyecto.</p>
<div id="attachment_5567" class="wp-caption alignleft" style="width: 310px"><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/CREAD-4.jpg"><img class=" wp-image-5567 " title="CREAD 4" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/CREAD-4-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a><p class="wp-caption-text">Primera etapa bajo construcción</p></div>
<p>La bendición continúa, y lo que solo era un sueño, ahora es una bella realidad. En el 2018 y 2019 se realiza la tercera etapa que consistía en la ampliación de salones, oficinas, cocina auxiliar y un aula máxima, y cada vez más personas se animaban a unirse a este gran proyecto. La construcción no se detuvo y mientras continuaban realizándose algunos eventos como los seminarios de ISUM y Facultad de Teología, se avanzó en el 2019 con la construcción del Atrio principal, que vendría a ser el punto de convergencia de todo el complejo.</p>
<p>En los años 2020 y 2021 se terminan las áreas externas del centro, aun en medio de las restricciones que trajo consigo la pandemia mundial del Covid-19.  Esto demostró que la iglesia del Señor nunca se ha detenido a pesar de las tribulaciones por las que históricamente ha atravesado. A inicios del 2023 se pudo construir la hermosa piscina y las áreas recreativas del centro, que con toda certeza, serán de gran bendición para los que participen en las diferentes actividades que se realicen en CREAD.</p>
<div id="attachment_5568" class="wp-caption aligncenter" style="width: 618px"><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/CREAD-2023.jpg"><img class="size-large wp-image-5568" title="CREAD 2023" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/CREAD-2023-1024x303.jpg" alt="" width="608" height="179" /></a><p class="wp-caption-text">El proyecto CREAD terminado.</p></div>
<p>Dios ha mostrado su fidelidad a lo largo de los 10 años que van desde que se inició la preparación del terreno hasta tener concluida la cuarta etapa del proyecto. Es por esto, que en marzo del 2023 se celebró formalmente la dedicación e inauguración del Centro de Recursos Educativo de Las Asambleas de Dios (CREAD), constituyéndose de inmediato en el epicentro de formación ministerial de Las Asambleas de Dios de América Latina. Importantes ministerios educacionales como el Instituto de Superación Ministerial (ISUM) han tomado la iniciativa de establecer sus sedes internacionales en CREAD.</p>
<div id="attachment_5615" class="wp-caption alignright" style="width: 618px"><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/CREAD-varios2.jpg"><img class="size-large wp-image-5615" title="CREAD varios" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/CREAD-varios2-1024x583.jpg" alt="" width="608" height="346" /></a><p class="wp-caption-text">El CREAD cuenta con hermosas dependencias para el servicio de la educación cristiana de América Latina.</p></div>
<p>Pero la gracia de Dios no acaba aquí, ya que otras organizaciones cristianas, de diferentes denominaciones, han visto en CREAD la opción adecuada para sus actividades educacionales, por lo que varios eventos internacionales se han realizado en el Centro, y otros tantos se están planeando para fechas futuras.</p>
<p>En la actualidad, el CREAD cuenta con áreas para la realización de seminarios, talleres y congresos, que van desde salones para 20, 50 u 80 personas, hasta un gran salón para 300 personas. Del mismo modo, El Centro cuenta con una cocina internacional que ofrece a sus huéspedes e invitados platos de diversos países y regiones.</p>
<div id="attachment_5611" class="wp-caption alignright" style="width: 310px"><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/Atrio-graduacion3.jpg"><img class="size-medium wp-image-5611 " title="Atrio - graduacion" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/Atrio-graduacion3-300x223.jpg" alt="" width="300" height="223" /></a><p class="wp-caption-text">El Atrio, salón principal del CREAD, brinda un hermoso espacio, capacidad hasta 300 personas, para cultos, graduaciones, banquetes, etcétera.</p></div>
<p>En el área de alojamiento contamos con 22 habitaciones amplias, 18 de categoría “estándar” y 4 de tipo “suite”. Las habitaciones “estándar” son de 41 m2 (440 p2) y acomoda montajes con 2 o 3 camas sencillas o una cama <em>King</em>. Las habitaciones de tipo “suite” son de 49 m2 (530 p2), con salita y recámara aparte, y cocineta incluida. Cada habitación tiene un amplio baño privado con secciones separadas, aire acondicionado, escritorios y otras amenidades más.</p>
<div id="attachment_5579" class="wp-caption aligncenter" style="width: 618px"><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/CREAD-DEDICATION1.jpg"><img class="size-large wp-image-5579" title="CREAD DEDICATION" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/CREAD-DEDICATION1-1024x553.jpg" alt="" width="608" height="328" /></a><p class="wp-caption-text">El 04 de abril, 2023, se realizó el Culto de Dedicación al Señor del CREAD con la gentil presencia de muchos líderes nacionales, pastores, educadores, misioneros y hermanos quienes contribuyeron a esta gran obra.</p></div>
<p>El Centro dispone con recursos de apoyo audiovisual multimedia para eventos, respaldados por una moderna red de internet con acceso en todas nuestras instalaciones para los huéspedes y visitantes. Además, el CREAD pone a su disposición una moderna y bien dotada biblioteca teológica, con más de 3,500 volúmenes impresos y casi 3,000 en formato digital, siendo de gran apoyo para la realización de proyectos e investigaciones.</p>
<p>Desde el principio, la visión del CREAD ha sido apoyar a los varios ministerios del SEC, empoderan</p>
<div id="attachment_5589" class="wp-caption alignright" style="width: 310px"><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/CREAD-8-Directorio.jpg"><img class="size-medium wp-image-5589 " title="CREAD 8 Directorio" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2023/10/CREAD-8-Directorio-300x224.jpg" alt="" width="300" height="224" /></a><p class="wp-caption-text">El Directorio del CREAD: Ricardo y Wanda Ferguson, Mike y Mona Shields, Rodney y Sherry Boyd, Miguel y Mari Morales, y Christian Thorne.</p></div>
<p>do líderes, capacitando ministros-maestros, y poner a su disponibilidad los recursos necesarios para maximizar el éxito en sus ministerios.  El CREAD es un legado a favor de la formación ministerial y cristiana que resalta la importancia de la preparación de obreros, y que simboliza nuestro compromiso con presentarle a Dios ministros aprobado.</p>
<p>La perseverancia y fe en Dios han sido la clave para ver materializado este gran proyecto. Agradecemos a todas las iglesias, instituciones y personas particulares, a lo largo de Estados Unidos y América Latina que han creído en este gran proyecto educativo, dando de sus recursos y tiempo para que esto pudiera materializarse. Queremos destacar el apoyo de las autoridades de Misiones Mundiales de Las Asambleas de Dios de Estados Unidos (AGWM), que en todo momento respaldaron a sus misioneros educativos involucrados en este gran proyecto. Esto es prueba de que cuando algo es parte del plan de Dios podremos ver como a su tiempo, pasamos “<em>Del sueño a la realidad</em>”.</p>
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<p><strong>Christian Edward Thorne Mendoza</strong></p>
<p><em>El autor actualmente se desempeña como Administrador General del CREAD, Coordinador de Calidad Educativa del CRA, Miembro del Comité Administrativo del SEC, Representante y profesor de ISUM, Global University y Facultad de Teología en Panamá. Pastor de la Comunidad Cristiana La Gran Familia (Ciudad de Panamá). Casado con tres hijos.</em></p>
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<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Christian Thorne</span>
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			</div>]]></content:encoded>
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		<title>¿Qué son las palabras de sabiduría y de ciencia?</title>
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		<pubDate>Fri, 29 Sep 2023 15:56:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Edgardo Muñoz</dc:creator>
				<category><![CDATA[2023.2]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Edgardo Muñoz &#160; Uno de nuestros distintivos pentecostales se constituye por los dones del Espíritu. Todos estamos de acuerdo que los dones son la intervención sobrenatural de Dios por medio de los creyentes. Sin embargo, el desconocimiento de su propósito primordial, dinámica en su uso y manera en que funcionan, hacen que su aprovechamiento</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=5555">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Edgardo Muñoz</p>
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<p>Uno de nuestros distintivos pentecostales se constituye por los dones del Espíritu. Todos estamos de acuerdo que los dones son la intervención sobrenatural de Dios por medio de los creyentes. Sin embargo, el desconocimiento de su propósito primordial, dinámica en su uso y manera en que funcionan, hacen que su aprovechamiento sea limitado. Asimismo, la práctica desproporcionada y monotónica de algunos dones genera en nosotros un concepto distorsionado que concluye en el abandono de su uso adecuado.</p>
<p>Este es el caso de las palabras de sabiduría y de ciencia. Tales expresiones fueron famosas en un ministerio televisivo que, sin dejar de cumplir una maravillosa tarea evangelística, condujo a un encasillamiento que no hizo justica a la amplia función de estos dones. ¿Cómo evitar la caída en excesos, sin desaprovechar tanta riqueza de Dios a nuestra disposición?</p>
<p>Antes de enfocarnos en estas magníficas capacidades sobrenaturales, necesitamos ubicar a los dones en su debido lugar en cuanto a su propósito y uso. Si bien los términos griegos que se traducen como don, coinciden en que se trata de un regalo o dádiva de gracia, no son los “regalitos” que recibíamos cuando éramos niños, los cuales nos convencían de cuánto nos amaban quienes nos los hicieron. Los conceptos infantiles de lo que es un regalo no ayudan, porque con mucha frecuencia recibíamos obsequios de carácter recreativo, lo que no es el caso de los dones.</p>
<p>Los dones son herramientas sobrenaturales (y no siempre paranormales) que el Espíritu Santo nos proporciona, para el eficiente ejercicio de nuestro ministerio. Enviar a un trabajador a realizar una tarea sin herramientas, además de ser una crueldad, significa ponerlo en desventaja respecto al trabajo y hacer muy dificultosa su tarea. Análogamente, para poner a un obrero a realizar la obra de Dios, sin las herramientas de Dios, sería tan cruel como mandar clavar un clavo en la pared con un alicate.  Cuando un gobierno envía a un soldado a la guerra, le provee de un uniforme, armas y otros pertrechos. No se le cobra, se le “regala” temporalmente, para que cumpla con su deber.</p>
<p>Los dones, en ese sentido, son medios de gracia del Señor, que nos permiten desarrollar su obra con sus herramientas. El Espíritu Santo que habita en nosotros, es Dios, por lo que actúa con omnipotencia. En consecuencia, si tenemos al Espíritu en nuestro ser, contamos con el potencial para cualquier don o herramienta sobrenatural. Todo depende el tipo de tarea que desarrollemos en el cuerpo de Cristo. Un maestro en la iglesia del Señor, probablemente no necesite la herramienta de las sanidades, ya que esta funciona mejor en la predicación del Evangelio. En cambio, la capacidad de enseñar las verdades espirituales de modo que los creyentes las asimilen a sus vidas es un buen equipamiento para cumplir con el ministerio. Aquí yace la razón por la que Pablo insta a “procurar” los dones mejores, que no son otra cosa que los más apropiados para la función que desarrollamos. De esta manera habrá dones que un cristiano emplee con mucha frecuencia, otros de manera esporádica, y finalmente algunos que nunca, o casi nunca necesitará utilizar.</p>
<p>En consecuencia, deducimos que hay dones que son para todos los creyentes, como las lenguas, por servir para la edificación personal, y otros sólo para algunos, como el martirio. De poner en extremos opuestos ambas manifestaciones, de acuerdo con la popularidad de su uso, obtendremos una escala gradual, en la que hallaremos capacidades sobrenaturales que se deberían tener más en cuenta por la mayoría de los creyentes.</p>
<p>Para concluir con estos preliminares, deberíamos considerar que, de ninguna manera se puede rotular a los dones, y encasillarlos con una etiqueta determinada. No hay una lista fija de dones, tampoco un glosario, mucho menos una definición exhaustiva para cada don. Intentar la ubicación de los dones en un casillero estático sería tan pobre como encerrar a toda la Deidad en nuestros libros de teología.</p>
<p>Tal pensamiento nos libera de clasificaciones primitivas y de eternas discusiones acerca de las diferencias entre la profecía, la interpretación de lenguas, la palabra de ciencia, la palabra de sabiduría, la revelación y manifestaciones parecidas. También nos ayuda a ampliar nuestra concepción de un don, cuando su operación difiere de lo tradicional. Si bien, desde que Dios permitió a Adán poner nombres a lo creado, nos encanta poner rótulos a cada cosa, deberíamos aceptar que es muy difícil clasificar de manera estricta con un sustantivo a cada actividad sobrenatural. A veces no es tan importante saber cómo se llama una herramienta como el reconocerla y saberla usar con destreza. Por otra parte, se elimina el concepto de que, donde hay un talento no hay lugar para un don y viceversa. Más bien se debería incorporar la idea de la interacción de ambos aportes, y que un don también puede potenciar a una habilidad aprendida o a un talento natural.</p>
<p>Una vez establecidos los conceptos anteriores nos hallamos en condiciones de describir a los dones de palabras de sabiduría y de ciencia.</p>
<p>Ambas manifestaciones espirituales van precedidas por el vocablo “<em>logos” </em>(palabras de…), lo que puede interpretarse como asuntos, conceptos, discursos, enseñanzas, mensajes. Más allá de los posibles significados, la anteposición de “<em>logos</em>” antes de ciencia o sabiduría, nos deja una imagen muy clara de que se trata de acciones eventuales y no cualidades permanentes. Quien ejecuta un mensaje de sabiduría no será necesariamente un sabio, como tampoco quien recibe el conocimiento extraordinario de un asunto oculto, cuenta con la capacidad sobrenatural de saberlo todo, aún qué equipo de la liga ganará el próximo campeonato. En síntesis, se trata de acciones que se manifiestan en los momentos de necesidad en los que Dios busca intervenir.</p>
<p>Definimos sabiduría (gr<em>. sofía</em>) como inteligencia, conocimiento, discernimiento o prudencia. Es la capacidad para entender y actuar de manera sabia en determinados asuntos. El Nuevo Testamento emplea el vocablo para referirse a la manera de actuar de Salomón (Mt. 12.42). Un breve pantallazo de las acciones de Salomón pone en relieve que la sabiduría del monarca se relacionaba con la resolución de conflictos y problemas cotidianos o de trascendencia. También consejos para la vida tan valiosos que de lejos acudían para escucharlos. Proverbios y Eclesiastés son un verdadero compendio de sabiduría práctica. También se cita tal virtud relacionada al aspecto en el que Jesús crecía desde su niñez hasta el ejercicio de su ministerio (Lc. 2.40). Los diáconos requerían sabiduría para tener un buen criterio sobre la distribución de los recursos (Hch. 6.3).  Esteban debía disputar contra los libertos, que se le oponían en todo, pero estos no lograban refutarlo por la sabiduría con la que hablaba (Hch. 6.10).</p>
<p>Esteban mismo explica que José tuvo sabiduría ante Faraón (Hch. 7.10). Tal cualidad le permitió el saber convencer a Faraón de las acciones necesarias por la emergencia, pero también lograr su aprobación para otras decisiones también sabias. Llama especialmente la atención lo que el apóstol Pablo dice a los Efesios en 3.10 al referirse a la sabiduría divina como “multiforme sabiduría de Dios” (<em>he polipoikilos sofía tou Theou</em>)<em>. </em>En esta cita manifiesta que la sabiduría de Dios es multifacética.<em> </em> Por lo tanto, no deberíamos limitarnos a un determinado formato en las diversas evidencias de la sabiduría Divina. Santiago nos instó a pedir sabiduría de Dios (Stg. 1.5), por lo que necesitamos vivir sabiamente entre los incrédulos (Col. 4.5).</p>
<p>Para resumir lo que es la sabiduría, podríamos destacar que la sabiduría se relaciona con la toma de decisiones, de tal manera que se obtengan los mejores resultados dentro de la voluntad de Dios. Pero no olvidemos que el don de “palabra de sabiduría” es una acción eventual, que no reposa sobre el creyente, sino que se manifiesta en el momento en que se la requiere. Hch. 15.13-21 relata cómo Jacobo guió al consenso de los apóstoles acerca de qué hacer con los gentiles que se incorporaban a la iglesia. Sin dudas se trató del don de palabra de sabiduría, ya que Jacobo no tenía una participación destacada en los asuntos de la iglesia, en cambio, su propuesta en este concilio hizo que sus colegas la vieran como una acción del Espíritu Santo.</p>
<p>Recordemos que la palabra de sabiduría se manifiesta como un evento de intervención divina mediante un siervo de Dios, quien no se exime de decir la peor necedad al acto seguido. No obstante, la palabra de sabiduría ayuda al siervo de Dios a dar buenos consejos y con resultados exitosos a los necesitados, permite que un problema sin resolver en el curso de una congregación, halle la salida, facilita una adecuada mediación en medio de opiniones contrapuestas, contribuye a actuar con prudencia y a poder administrar adecuadamente la obra de Dios.</p>
<p>Las dificultades aumentan en la correcta concepción del significado de la palabra de ciencia (gr. <em>logos gnoseoos</em>). Como en el caso anterior, no se trata de un estado permanente de revelaciones a capricho del que las realiza, sino de manifestaciones que surgen eventualmente, y siempre de acuerdo con la voluntad de Dios.</p>
<p>“Ciencia” viene de la raíz griega <em>ginoskoo </em>que equivale a aprender, saber, entender, y significa “conocer”. Para el pensamiento helénico, este verbo posee un sentido puramente intelectual, mientras que para la cultura semítica se relacionaba con el saber experimental, adquirido por medio de una experiencia. En la Septuaginta, por dar algunos ejemplos, el verbo se emplea innumerables veces como saber (el bien y el mal, Gn. 3.5), también como “advertir” (…y conocieron que estaban desnudos… Gn. 3.7), eufémicamente, como tener una relación íntima (Conoció Adán a su mujer… Gn. 4.1), reconocer (Entonces conoció Manoa… Jue. 13.21), informarse, enterarse (… e informaos… 1S. 23.23).</p>
<p>En el Nuevo Testamento, <em>ginoskoo</em> puede significar: “hallar la manera” (Lc. 1.77). En Romanos 11.33 se emplea el término para aludir a la omnisciencia de Dios. También podría llamarse “conocimiento o ciencia” al dominio sobre un determinado tema. Otra manera en la que el Nuevo Testamento emplea <em>gionoskoo</em> tiene que ver con la comprensión, entendimiento o sentido de lo lógico, como, por ejemplo Ef. 3.19. A veces el término se extiende a la verdad de Dios en todo el amplio sentido (Col. 2.3). Curiosamente 1Pe. 3.7 se refiere a vivir con las esposas con entendimiento o comprensión de su naturaleza.</p>
<p>En definitiva, el don de palabra de ciencia consiste en conocer lo desconocido, saber lo que no se suele saber, por lo que se relaciona estrechamente con “revelar.” Saber lo que naturalmente no se puede saber es conocer algo que está naturalmente oculto. El idioma griego nos proporciona una palabra muy significativa para ocultar, cubrir o esconder algo: <em>kalypto</em>, que a su vez se emplea para referirse al velo que Moisés se puso al descender del Sinaí (2Co. 3.12-16). A su vez, sacar a luz algo oculto, en griego es: <em>apokalypto</em>, que literalmente significa correr el velo, descubrir, “revelar”.</p>
<p>En Mateo se menciona <em>apokalypto </em>tres veces<em>,</em> cuando Jesús ora y dice que el Padre ocultó la gracia de (literalmente la encerró) a los sabios y entendidos (inteligentes) y la “reveló” a los niños. También Jesús se muestra como el que decide a quién quiere “revelar” al Padre. Finalmente, la declaración de Pedro, que Jesús era el Cristo, era producto de una “revelación” de Dios.</p>
<p>1 Corintios 2.9-10 arroja muchísima luz al citar a Isaías y hablar de cosas que nunca fueron conocidas por el humano, pero que Dios preparó para los que lo aman. Inmediatamente añade: “Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu.” Pablo relata algunos pormenores de su conversión diciendo que: …cuando agradó a Dios… “revelar” a su hijo en mí… (Gá. 1.15a, 16a) explicando de esa manera la aparición de Jesús, camino a Damasco.</p>
<p>Otros empleos relacionados a “revelación” son: “descubrimiento” (Lc. 12.2), manifestación en gloria (Lc. 17.30), la gloria venidera que se manifestará en nosotros (Ro. 8.18), el misterio de la gracia dado a conocer (Ef. 3.1-5).</p>
<p>No podemos olvidar el inicio de Apocalipsis, que simplemente dice: “La revelación…”. Por excelencia, el libro de Apocalipsis deja un paradigma sobre lo que es la revelación: “Aquello que, estando oculto al ser humano común, Dios quiere mostrar a sus siervos, para cumplir con su plan.”</p>
<p>Palabra de ciencia y revelación son dones semejantes y podrían ambos términos comportarse como sinónimos. Sin embargo, observamos que en 1Co. 14.6 se enumeran ciencia y revelación como dos acciones distintas y separadas. Un vistazo superficial pareciera enseñarnos que no se trata de sinónimos. La respuesta se halla en que Pablo no se refiere exclusivamente a manifestaciones sobrenaturales, ya que una cosa es la palabra de ciencia (revelación) y otra la ciencia de Dios (conocimiento de los misterios revelados de Dios). En el primero de los casos se trata de revelaciones eventuales e inmediatas de Dios, acerca de un determinado asunto, mientras que, en el segundo caso, se trata del conocimiento de Dios, su verdad, su gracia y demás. Casi al finalizar el capítulo, Pablo expone algunos dones y otros elementos de la siguiente manera: “¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.” (1 Co. 14:26). La omisión de palabra de ciencia entre otros dones quizás despeje la idea que, palabra de ciencia y revelación son lo mismo.</p>
<p>El discernimiento de espíritus también se relaciona con la palabra de ciencia. Es más, el discernimiento de espíritus es una palabra de ciencia orientada a las intenciones, ánimos y motivaciones de las personas, a fin de proteger al Cuerpo de Cristo. Si se quiere, también la profecía podría ser un tipo de palabra de ciencia, donde consolamos, edificamos y exhortamos de una manera que satisface milagrosamente las necesidades del momento.</p>
<p>Como podemos ver, la palabra de ciencia abarca todo lo que el Señor, de acuerdo con sus propósitos, nos permite saber sobre determinadas situaciones o problemas. Es como correr una cortina y comenzar a ver con mayor claridad un panorama determinado.</p>
<p>Al hablar de palabra de ciencia en la actualidad, deberíamos pensar en cosas, verdades, situaciones, realidades, eventos inmediatamente futuros, y hasta intenciones que Dios nos desea mostrar para tomar precauciones, hacer, o dejar de hacer algo, estar tranquilos, o cualquier otra decisión que nos encamine al centro de la voluntad de Dios. Cuando un pastor necesita planificar el curso de su congregación, cuando se deben tomar decisiones respecto a la construcción de un templo, cuando se aconseja a una persona, y otras innumerables ocasiones más, la palabra de ciencia sirve de óptima herramienta. También para enseñar una verdad bíblica, e incorporarla a la vida cotidiana.</p>
<p>En la introducción se habló que el encasillamiento de los dones según sus nombres no hace justicia al poder de Dios. Tal es el caso de las palabras de sabiduría y ciencia. Nunca nos sujetemos a un determinado formato, jamás esperemos la intervención de Dios de un solo punto cardinal. La gracia de Dios es polifacética, es tan multiforme que, al igual que un arco iris, no se puede distinguir el cambio de un color a otro. Estos dones, combinados o mezclados con otros más nos permiten predicar con mayor efectividad, aconsejar con certeza, participar de reuniones administrativas con decisiones acertadas, anticiparnos a posibles circunstancias futuras y hasta elaborar excelentes estrategias de trabajo. ¡Tenemos al Espíritu Santo! Simplemente actuemos con autoridad y denuedo, confiando que el Señor nos dotará de la herramienta espiritual adecuada para la actividad que nos toque en el ministerio.</p>
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<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Edgardo Muñoz</span>
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