<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Conozca &#187; 2006.2</title>
	<atom:link href="https://conozca.org/?cat=59&#038;feed=rss2" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://conozca.org</link>
	<description>Revista Cristiana</description>
	<lastBuildDate>Thu, 16 Apr 2026 23:46:49 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.4.2</generator>
		<item>
		<title>Una ola de fiebre a escala global</title>
		<link>https://conozca.org/?p=1726</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=1726#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 07 Apr 2013 18:25:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Larry McNeill</dc:creator>
				<category><![CDATA[2006.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=1726</guid>
		<description><![CDATA[Por Larry McNeill, Alvaro Max Rivera y Guillermo Landa Áviles &#160; &#160; En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, vivía un hombre que quería obtener un título académico pero no quiso emplear muchos años de su meritoria vida por él.  Tal suerte tuvo que se enteró de una universidad que</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=1726">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div>
<p>Por Larry McNeill, Alvaro Max Rivera y Guillermo Landa Áviles</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, vivía un hombre que quería obtener un título académico</strong> pero no quiso emplear muchos años de su meritoria vida por él.  Tal suerte tuvo que se enteró de una universidad que canjeaba doctorados por dólares.</p>
<p>La universidad no era una de esas entidades que venden certificados que no tienen ni pinta de académico.  Como suerte tienen las cosas, la corporación daba créditos por madurez y pedía un escrito sobre un tema a la elección de él mismo, lo cual llamaban una tesis.  Sintiéndose complacido al haber hallado, sin apenas buscarlo, una vía de obtener un doctorado sin necesidad de estudiar arduamente por años, indagaba más sobre el asunto.</p>
<p><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2013/04/Don-Quijote1.png"><img class="alignright  wp-image-1730" title="Don Quijote" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2013/04/Don-Quijote1.png" alt="" width="198" height="324" /></a></p>
<p>Que grato le fue descubrir que todos los directivos de la universidad eran doctores.  El hombre de la Mancha lo sabía porque se lo dijeron y además era un dato que destacaba por todos lados en sus materiales informativos a todo color.  Disertaban su programa con tanta lucidez que no ha de sorprenderse que no se le ocurrió al varón plantear algunas preguntas fundamentales.</p>
<p>¿Quiénes avalaban a esos doctores?  ¿En cuáles universidades o seminarios habían estudiado y obtenían sus títulos?  ¿Sobre cuáles temas escribieron sus tesis doctorales?  ¿Cómo podía el varón encontrar copia de las tesis para leerlas?</p>
<p>Sin cerciorar, el buen varón rellenó la hoja de solicitud, reunió sus documentos de estudios realizados hasta ese momento, pagó una gran cantidad de dinero y, como si fuera un prodigio, recibió su propio título de ¡doctorado!</p>
<p>Se doctoró sin haberse esforzado rigurosamente mediante un programa auténticamente académico.  Apenas estudió, nada aprendió y no mejoró su ministerio.  No obstante, se creía justificado al recibir el título porque ¿no lo merecería un hombre de su talante?</p>
<p>¿Otra novela del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha en su encuentro con los <em>molinos de diplomas</em>?  ¡No!  Es una historia verídica que, lamentablemente, se repite todos los días alrededor del mundo por toda clase de personas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>He aquí . . .</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">El afán por la educación</span></strong></p>
<p>A través de América Latina, el interés en la educación acrecienta a pasos gigantescos. Hace una generación sólo una persona de cada diez hizo estudios universitarios, hoy una de cada tres lo hace. El índice de crecimiento en el número de instituciones de educación superior es aun más impresionante—de un poco más de 100 entonces, hasta más de 5.000 en la actualidad.</p>
<p>El rostro de la educación está siendo reconfigurado por cambios sustanciales que incluyen sistemas de homologación de títulos interinstitucionales, redes educativas multinacionales, consorcios académicos, estandarización de acreditación de programas de estudio y diversidad de modalidades entre otros.</p>
<p>En este laberinto complejo se están introduciendo universidades y seminarios, algunos de pésima calidad y otros que son fantasmas.   Esta condición se está proliferando mediante páginas Web que lucen con las mejores tecnologías y por medio de la facilidad cada vez mayor de que personas viajan de país en país vendiendo sus programas defectuosos.</p>
<p>En el ámbito de las múltiples actividades relacionadas con la educación, hay muy diversas prácticas que conducen a lo que se puede denominar el <strong>“pre-grado,” </strong>el <strong>“postgrado”</strong> y el <strong>“no grado.”  </strong></p>
<p>El <strong>pre-grado</strong> consiste en estudios académicos a nivel de bachillerato y de licenciatura.  Estos programas exigen mucho esfuerzo de parte del estudiante.</p>
<p>El <strong>postgrado</strong> son estudios académicos rigurosos que conducen a los grados de maestrías, diplomados y doctorados, con los títulos correspondientes.  Estos programas demandan aún más del alumno y le capacitan como profesional.</p>
<p>El<strong> ”no grado”</strong> se refiere a un sinfín de ofertas que brindan títulos—hasta doctorados—por el hacer algunos cursillos nada rigurosos, o en reconocimiento de las experiencias que el solicitante ha vivido, o tan sencillamente por el pagar una cantidad de dinero.  Hay varias fórmulas para obtener estos títulos, pero al fin de cuentas él que opta por ellos no tiene más que papel pintado, y ha de reconocerlo como tal.</p>
<p><strong>¿<span style="text-decoration: underline;">En qué consiste la <em>verdadera</em> educación</span>?</strong></p>
<p>La educación ocurre por diversas maneras.  La gran mayoría de nuestros conocimientos y habilidades son aprendidos sobre la marcha cotidiana a lo largo de nuestra vida.  Este aprendizaje puede definirse como <strong>educación informal.</strong>  Es circunstancial y casual pero significativa.</p>
<p>La <strong>educación formal </strong>es el término que se emplea para referirse a actividades educacionales estructuradas con objetivos determinados.  Suele tomar lugar en escuelas, universidades, seminarios e institutos.</p>
<p>La <strong>educación no formal </strong>se refiere a la enseñanza-aprendizaje planeada pero no estructurada acorde a las prácticas tradicionales.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Modalidades</span></strong><strong>:</strong> Tradicionalmente la educación formal ha consistido en que los estudiantes asisten en horas determinadas a sesiones presididas por profesores en las aulas de instrucción.  Esto se ha denominado la modalidad <strong>presencial.</strong></p>
<p>Otras modalidades incluyen <strong>educación a distancia</strong> (que abarca la educación semipresencial, educación asistida y educación abierta), las <strong>clases virtuales</strong> (Internet) y otras.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Acreditación</span></strong><strong>:</strong> La acreditación es un proceso valorativo de investigación y evaluación de un programa educativo a base de criterios acordados, por el cual se le otorga o no la validación a la institución solicitante.  La acreditación por una asociación de reconocida autoridad es buen indicio de que la institución ofrece un programa de calidad.</p>
<p>No es preciso que una institución académica tenga una acreditación para ser proveedora de una educación excelente.  Algunas instituciones de alta calidad no tienen una acreditación oficial.  La institución no acreditada necesita gozar una sólida reputación basada en alumnos graduados que son muy capacitados y de testimonio estable.  La calidad de una institución se define por sus egresados.</p>
<p>Algunas instituciones con motivos cuestionables emplean términos tales como “afiliada” y “autorizada” para proyectar una imagen de ser “acreditadas”.  No hay nada incorrecto en que una institución sea afiliada o autorizada, pero estas condiciones nunca son lo mismo a la de ser acreditada.  La institución que pretende cualquier otra condición como si fuera una acreditación es fraudulenta.</p>
<p>La calidad de la asociación de acreditación es importante.  Hay asociaciones de acreditación de escasa calidad.  También existen asociaciones acreditativas tan decepcionantes como las instituciones que pretenden acreditar.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Créditos</span></strong><strong>:</strong> El estándar internacionalmente aceptado como unidad de medida es que un crédito académico representa 15 horas reloj de clase presencial más 30 horas de trabajo fuera del aula.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Títulos</span></strong><strong>:</strong> Los títulos se adquieren principalmente por medio de tres maneras.</p>
<p>&nbsp;</p>
<ol start="1">
<li><strong>Títulos académicos auténticos.</strong>  Estos títulos son otorgados por instituciones académicas que funcionan a base de estándares universalmente aceptados y que tienden a garantizar la calidad del trabajo.  Dicho trabajo ha sido supervisado, evaluado y aprobado por un profesor académicamente calificado.</li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<table border="1" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="300"><strong>     </strong><strong>   Título                   Cantidad mín. créditos  </strong><strong><br />
</strong></td>
<td valign="top" width="252"><strong> </strong><strong></strong><strong>     Ciclos mínimos de 15 semanas</strong></td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="300"><strong> </strong><strong>    <em>Bachillerato</em>                                        120</strong><strong><em>     </em></strong><strong><em>     Licenciatura</em></strong><strong>                                       150</strong></p>
<p><strong><em>     Maestría, Magíster                        </em></strong><strong>    180</strong></p>
<p><strong><em>     Doctorado</em></strong><strong>                                         220</strong></td>
<td valign="top" width="252"><span style="color: #000000;"><strong>   2 adicionales al bachillerato</strong></span><span style="color: #000000;"><strong>   </strong></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong>   4 adicionales al bachillerato</strong></span></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong>   7 adicionales al bachillerato</strong></span></p>
<p>&nbsp;</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>Los títulos académicos genuinos no se pueden obtener de la noche a la mañana.  Requieren años de arduo trabajo.  Los graduados manifiestan estar capacitados para desempeñar con excelencia las tareas relacionadas al título obtenido.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>2</strong>. <strong> Títulos <em>honoris causa.</em> </strong> <em>Doctor honoris causa</em><strong> </strong>es el<strong> </strong>título que las instituciones conceden de manera honorífica para reconocer los logros y la valía de alguien.  Dicho título no supone ningún carácter académico.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>3. </strong> <strong>Títulos fáciles, fantasmas o fraudulentos</strong>.  Estos títulos parecen ser títulos académicos pero no lo son.</p>
<p>Los títulos fáciles ostentan ser de instituciones académicas pero la calidad del trabajo estipulado por los establecimientos carece de mérito académico.  Casi todos los profesores de esta clase de instituciones obtuvieron sus títulos de instituciones similares.</p>
<p>Algunos títulos de esta índole proceden de “universidades” o “seminarios” fantasmas.  Sencillamente, alguna institución académica no existe—lo que sí existe es una fábrica de diplomas y títulos vendidos por doctores autonombrados.  Los que cobran dinero para vender títulos inválidos no son educadores sino vendedores ambulantes.</p>
<p>Hay quienes usan tales títulos con motivos fraudulentos.  Hay casos documentados de quienes han fingido ser médicos, ingenieros, abogados y otros profesionales a base de títulos fraudulentos.  Cualquiera que tiene impresora puede imprimir certificados que no tienen ninguna validez aunque aparenten tenerla.</p>
<p>El consentir que otros piensen que el doctorado que uno posee es un título académico cuando el trabajo comprendido en él no cumple con el estándar escolástico comúnmente aceptado, es artificioso.  Tal práctica perjudica la obra del evangelio del Cristo que nos exige, “todo lo que es verdadero, todo lo honesto, …en esto pensad.  …esto haced” (Fil. 4:8-9).</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;"><br />
</span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Cómo calificar la educación y evaluar una institución</span></strong><strong></strong></p>
<p>Dada la cada vez más incrementada demanda de educación en el mundo actual, no es sorprendente que existen muchas instituciones desprovistas de rigor académico y que practican métodos no fehacientes.  Hay algunas preguntas imprescindibles que uno puede hacer con el fin de informarse mejor respecto a la calidad de educación ofrecida por una institución.</p>
<p>Si usted no sabe nada de la institución, debería enterarse antes de proceder.  Ninguna persona de cualquier institución auténtica se opone a contestar las siguientes preguntas sencillas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>¿Está acreditado académicamente este programa?<br />
</strong></p>
<p><strong>¿Con qué asociación acreditativa?</strong><strong></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Si la institución no está acreditada y usted no sabe nada de los docentes o directores, deberá continuar con otras preguntas.</p>
<p><strong>¿De dónde obtuvieron el rector y decano sus títulos académicos?<br />
</strong></p>
<p><strong>¿De qué tema escribieron sus tesis de grado?</strong></p>
<p><strong>¿Cómo puedo ver una copia de las tesis?</strong></p>
</div>
<p><strong>¿<span style="text-decoration: underline;">Qué puede uno hacer</span>?</strong><strong></strong></p>
<ol start="1">
<li>No tome nada por sentado.</li>
<li>Infórmese de la confiabilidad de la institución.</li>
<li>Asegúrese de quienes son los directores y profesores de la institución.</li>
<li>Averigüe que los títulos son académicos y genuinos.</li>
<li>Si desea comunicarse con nosotros puede escribir un e-mail a la Facultad de Teología de las Asambleas de Dios: <a href="mailto:info@facultadAD.org">info@facultadAD.org</a></li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p>________________________________</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><em>Larry McNeill</em></strong><em>—Rector de la Facultad de Teología, ministro ordenado</em></p>
<p><em>            Licenciatura: Universidad Southwestern AD; Universidad de Rhode Island (EE. UU.)</em></p>
<p><em>            Maestría: Universidad de Tulsa (Oklahoma, EE. UU.)</em></p>
<p><em>            Doctorado: Seminario Teológico AGTS (Springfield, MO, EE. UU.) y Harvard (Cambridge, MA, EE. UU.)</em></p>
<p><em> </em></p>
<p><strong><em>Álvaro Max Rivera</em></strong><em>—Profesor y mentor de la Facultad de Teología, ministro ordenado</em></p>
<p><em>            Diploma: Instituto Bíblico La Puente (La Puente, CA, EE. UU.)</em></p>
<p><em>            Licenciatura: West Coast Christian College (Fresno, CA, EE. UU.)</em></p>
<p><em>            </em><em>Maestría: Seminario Teológico Fuller (Pasadena, CA, EE. UU.)</em></p>
<p><em>            Doctorado (en proceso): Seminario Teológico AGTS (Springfield, MO, EE. UU.)</em></p>
<p><em> </em></p>
<p><strong><em>Guillermo Landa Áviles</em></strong><em>—Profesor y Jefe del Área de Construcción, División de Ciencias Básicas e </em></p>
<p><em>Ingeniería Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco (México, D. F.), pastor asociado</em></p>
<p><em>            Licenciatura: Universidad Autónoma Metropolitana (México, D. F.)</em></p>
<p><em>            Maestría: Universidad Nacional Autónoma de México (México, D. F.)</em></p>
<p><em>Doctorado: Universidad Politécnica de Cataluña (Barcelona, España) </em></p>
<p><em> </em></p>
<p><em> </em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Larry McNeill</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=1726</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Dietrich Bonhoeffer</title>
		<link>https://conozca.org/?p=1613</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=1613#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 01 Feb 2013 17:49:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jaime Mazurek B.</dc:creator>
				<category><![CDATA[2006.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=1613</guid>
		<description><![CDATA[Por Jaime Mazurek B. &#160; &#160; “La gracia barata es el enemigo mortal de nuestra Iglesia. Hoy combatimos en favor de la gracia cara.”  Estas palabras, tan frecuentemente citadas, son las primeras expresiones de El precio de la gracia, escrito en 1937 por el joven teólogo alemán Dietrich Bonhoeffer, como una crítica de la iglesia</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=1613">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center">Por Jaime Mazurek B.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><em>“La gracia barata es el enemigo mortal de nuestra Iglesia. Hoy combatimos en favor de la gracia cara.”</em></strong>  Estas palabras, tan frecuentemente citadas, son las primeras expresiones de <em>El precio de la gracia</em>, escrito en 1937 por el joven teólogo alemán Dietrich Bonhoeffer, como una crítica de la iglesia luterana alemana que brindaba su apoyo al régimen de Hitler.</p>
<p>Indudablemente Bonhoeffer fue uno de los teólogos mas destacados del siglo xx, tanto por sus escritos como por sus acciones y su martirio. A pesar de sólo vivir treinta y nueve años, dejó un legado teológico y ético que se estudia en todo el mundo hasta hoy.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>RESEÑA BIOGRAFICA</strong></p>
<p>En su obra <em>The Theology of Dietrich Bonhoeffer</em> <em>(La teología de Dietrich Bonhoeffer)</em>, John Godsey afirma que se pueden reconocer tres etapas en la vida de Bonhoeffer, las que él ha rotulado de la siguiente manera: “Fundamento teológico 1906-1931; Aplicación teológica (1932-1939); y Fragmentación teológica (1940-1945)”. Es un criterio acertado y útil.</p>
<p>Dietrich Bonhoeffer nació el 6 de febrero de 1906, hijo de un destacado profesor de psiquiatría de la Universidad de Berlín. Desde la niñez mostró una gran capacidad intelectual y a los 17 años comenzó sus estudios de teología en las universidades de Berlín y Tubinga (1923-1927). Después de un periodo de práctica ministerial en España, regresó para completar sus estudios postgrado en Berlín, donde cayó bajo la influencia profunda de Kart Barth y su “teología de revelación”.</p>
<p>A los veintiún años de edad completó su disertación doctoral, titulada <em>“Sanctorum Communio”</em> (<em>La comunidad de los santos</em>). Después de una jornada de ministerio en Barcelona, viajó en 1930 a Norteamérica donde estudió un año en la Union Theological Seminary de Nueva York, bajo los profesores Reinhold y Richard Niebuhr. Ahí se hizo amigo de numerosos teólogos sobresalientes, entre los cuales estuvo Frank Fisher, un africano-americano, quien le llevó a conocer las iglesias negras en el barrio de Harlem de Nueva York. Ahí Bonhoeffer se hizo muy amante de la música “espiritual negra”. Algunos piensan que su experiencia con los negros de Nueva York aportó a su decisión de defender a los judíos alemanes frente a los ultrajes nazis.</p>
<p>La segunda etapa de la vida de Bonhoeffer (1932-1939), fue marcada por su activismo en el movimiento ecuménico y en la lucha interna de la iglesia alemana. Al regresar a Alemania, Bonhoeffer comenzó su carrera docente en la Universidad de Berlín y participó en grupos ecuménicos que buscaban mayor interacción entre las iglesias de Europa.</p>
<p>La llegada de Hitler al poder en 1933 complicó las cosas para Bonhoeffer, ya que muchas de las iglesias alemanas se sumaron a los ideales nazis, cosa que él rehusaba hacer. Dos días después del acenso de Hitler a la cancillería alemana, Bonhoeffer habló por la radio expresando su oposición. Advirtió al pueblo del peligro de entregar sus almas a un hombre que buscaba ser adorado. Junto a Martín Niemoller y otros jóvenes pastores contrarios al nazismo, participó en la fundación de la Iglesia Confesante, una congregación de ministros alemanes contrarios a la política racista pro-arriana de la iglesia estatal.</p>
<p>En 1935 Bonhoeffer participó en la fundación del seminario de Finkenwald, en el norte de Alemania. Aunque la Gestapo nazi clausuró el seminario en 1937, él siguió dirigiéndola clandestinamente hasta 1940. Durante sus años con los alumnos de Finkenwald, Bonhoeffer produjo escritos sobresalientes como <em>Nachfolge</em> (El precio de la gracia, 1937) y <em>Gemeinsames</em> (La vida juntos),</p>
<p>En 1939, a los comienzos de la Segunda Guerra Mundial, Bonhoeffer aprovechó una oportunidad para regresar a Nueva York bajo la tutela de Reinhold Niebuhr. Sin embargo, después de pasar unas pocas semanas ahí, se dio cuenta más que nunca que su destino estaba con su pueblo, y regresó a Alemania para acompañar a la iglesia alemana que resistía a Hitler y para iniciar la tercera y última etapa de su vida.</p>
<p>En el verano de 1940, la Gestapo le prohibió hablar en público y declararon a sus libros ilegales. Para evitar que Dietrich fuere conscripto al ejército, su cuñado hizo arreglos para que obtuviera trabajo en la “Abwehr”, la agencia de inteligencia militar dirigida por el Coronel Von Stauffenberg. La verdad es que muchos miembros de la Abwehr se oponían al régimen nazi. Aprovechando su posición dentro del sistema gubernamental, Bonhoeffer contribuyó a la huida de catorces judíos hacia Suiza. La Gestapo empezó a sospechar y en 1943 Bonhoeffer fue arrestado y encarcelado por aquella acción.</p>
<p>El 20 de julio de 1944 hubo un fallido intento de asesinato contra Adolfo Hitler. Temprano en 1945, con el ejército alemán en plena retirada frente al avance las fuerzas aliadas, la Gestapo descubrió que el Coronel Von Stauffenberg y miembros de su departamento militar habían sido los responsables del malogrado intento.</p>
<p>Hitler dio la orden para la ejecución del liderazgo Abwehr, y el 9 de abril, apenas 21 días antes de que el mismo Hitler se suicidara, Dietrich Bonhoeffer, acusado de ser parte de la conspiración, murió ahorcado en la prisión de Flossenburg.</p>
<p>Las cartas que Bonhoeffer escribió durante sus años de encarcelamiento han sido publicadas bajo el título “Cartas y papeles desde la prisión”, y sus cartas dirigidas a su novia, Maria von Wedemeyer, han sido publicadas como “Cartas de amor desde la celda numero 92”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>PENSAMIENTO TEOLOGICO</strong></p>
<p>El área de la teología que más le interesaba a Bonhoeffer era la eclesiología – la doctrina de la Iglesia. Este fue el tema de su disertación doctoral, <em>Sanctorum Communio</em> y de la mayor parte de sus otras obras. El problema de la Iglesia y su papel dentro de un mundo contrario al evangelio, tal como la situación sufrida bajo el “Tercer Reich” de Adolfo Hitler, impulsó al joven teólogo a concentrar sus fuerzas en meditar bien este tema.</p>
<p>Una de las ideas centrales de Bonhoeffer fue que la Iglesia es, ante todas las cosas, una comunidad. Se puede apreciar esto en su monografía <em>“¿Qué es la iglesia?”</em> escrita en 1932.</p>
<p><em>La iglesia es “comunidad”, la comunión de los santos, aquellos liberados por Dios de la soledad. Es uno escuchando al otro, entregándose, reconociéndose responsable porque Dios le ha unido al otro. Comunidad a través de sacrificio, oración y perdón. El quebrantamiento de las cadenas de la soledad, la realidad de estar unos con otros, por los otros, amor, hermandad. Y todo esto viene de Dios. Dios, el Cristo presente, echa la base de la comunidad, es su pueblo llamado a salir del mundo por su Palabra, atado a El, su único Señor en fe, atados a sus hermanos en amor. </em>(<em>No Rusty Swords</em> <em>(Ninguna espada oxidada</em>), pág. 150, 151).</p>
<p>Continúa explorando el tema de la iglesia en <em>El precio de la gracia</em>:</p>
<p style="padding-left: 60px;"> <em>La Iglesia de los santos no es la Iglesia “ideal” de los que carecen de pecado, de los perfectos. No es la comunidad de los puros, que no dejaría lugar al pecador para arrepentirse. Es, más bien la Iglesia que se muestra digna del evangelio del perdón de los pecados, en la medida en que anuncia verdaderamente el perdón de Dios. . . Es la Iglesia de los que han experimentado la gracia cara de Dios, y obran de forma digna del evangelio, sin malbaratarlo ni rechazarlo. . . . Una Iglesia que no llama pecado al pecado no puede encontrar la fe cuando quiere perdonar el pecado.</em> (<em>El precio de la gracia</em>, pag. 200).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Aunque a Bonhoeffer le preocupaba mucho el tema de la unidad del cuerpo de Cristo, y fue un líder en el movimiento ecuménico internacional de sus días, no estrechaba lazos con la iglesia luterana que se había unido al nazismo. Para Bonhoeffer, los alemanes tenían una sola alternativa viable de iglesia, la Confesante.</p>
<p style="padding-left: 60px;"><em>Extra ecclesiam nulla salus. La cuestión de la membresía en la iglesia es la cuestión de la salvación. La extensión de la iglesia es la extensión de la salvación. Cualquiera que conscientemente se separa de la Iglesia Confesante en Alemania se separa de la salvación.</em>  (<em>El camino a la libertad</em>, pag. 93,94)</p>
<p style="padding-left: 60px;"><em>Pedimos una teología responsable del movimiento ecuménico por amor a la verdad por la certidumbre de nuestra causa</em>. <em>(Ninguna espada oxidada</em>, pag. 156).</p>
<p>En medio de sus reflexiones profundas, Bonhoeffer también tuvo sus momentos de buen humor. En su obra <em>Creación y caída, tentación</em> menciona una instancia anecdótica cuando a Martín Lutero se le preguntó qué cosas hacía Dios antes de crear al universo y al mundo; y Lutero respondió, “Pues, cortaba cañas para dar golpes a personas que hacen preguntas inútiles.” (<em>Creación y caída, tentación</em>, pag. 17).</p>
<p>Hay que reconocer que Bonhoeffer fue absolutamente un producto de la teología neo-ortodoxa de Karl Barth. Su perspectiva de la Biblia era que, en vez de ser en sí misma la Palabra de Dios, es el instrumento por medio del cual se puede hoy escuchar la voz de Dios. No tenía una visión de Biblia como inerrante o infalible, sino como un documento imperfecto con errores y mitos. Al comentar sobre el relato de Adán y Eva en el huerto del Edén, afirma, <em>“¿Cómo hablar acerca de la Tierra joven, salvo con lenguaje de cuentos de hadas?”</em> (<em>Creation and Fall, Temptation</em>, [Creación y caída, tentación], pag. 49). Aunque reconoce valiosas verdades reveladas en la narración, estima que la narración en sí es mitológica más que histórica.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>EVALUACION DE SU PENSAMIENTO</strong></p>
<p>Un repaso de las diversas evaluaciones de la teología de Bonhoeffer revela que hay una buena variedad de opinión sobre sus ideas. Es uno de los pocos teólogos que es celebrado tanto por conservadores como por liberales. Muchos autores evangélicos contemporáneos como Charles Colson citan favorablemente de las obras de Bonhoeffer, mientras que otros evangélicos fundamentalistas lo consideran un liberal cuyas obras forman la base de la moderna teología de liberación.</p>
<p>Se dificulta la evaluación de la teología de Bonhoeffer por dos razones. En primer lugar, murió antes de poder producir una obra definitiva sobre su teología sistemática. Mucho de lo que dejó existe en forma de cartas personales, sermones y ensayos. En segundo lugar, como ya se ha señalado, Bonhoeffer vivió diferentes etapas, y es aparente que durante su encarcelamiento, esperando la hora de su muerte, su pensamiento teológico estaba en un proceso de cambio.</p>
<p>Los escritos tempranos de Bonhoeffer – ejemplificado con <em>“El precio de la gracia” </em>– son de corte evangélico y más conservadores. En sus escritos tardíos se aprecia más el pensamiento existencialista y liberal. Lo cuestionaba todo. Se preguntaba, “¿qué es el cristianismo, y quién es Cristo para nosotros hoy, en verdad? ¿Cómo puede ser Cristo el Señor del mundo no-religioso?” Llegó a hablar de la necesidad de ser “cristiano sin religión”.</p>
<p>¿Hacia dónde iba el pensamiento de Bonhoeffer? ¿Será que estando encarcelado él temía el triunfo del nazismo y escribía para preparar la iglesia para un nuevo modo de existencia como pueblo perseguido? De haber sobrevivido la guerra y visto la ruina total del tercer reich, ¿hubiera cambiado su pensamiento? Es imposible saberlo. Ya antes de la llegada de Hitler al poder, Bonhoeffer veía el futuro de la iglesia alemana con mal augurio. En octubre del 1931 escribió a un amigo: <em>“Podrá nuestra iglesia sobrevivir otra catástrofe? Uno se pregunta, ¿no será eso verdaderamente el fin a menos que nos convirtamos en algo completamente diferente? ¿Hablar y vivir de manera diferente? Pero ¿cómo?” </em>(<em>Ninguna espada oxidada</em>, pag. 119). Hasta qué punto influyó la situación política y social alemana en la formulación teológica de Bonhoeffer (especialmente la tardía) es un tema que amerita mayor discusión.</p>
<p>Como quiera uno estime ese asunto, la verdad es que cualquier ministro que estudie a Bonhoeffer se dará cuenta que este hermano escribía con elocuencia, profundidad, devoción y convicción. No cabe duda que amaba a Cristo con un amor genuino y profundo, tal como nos exhorta en <em>El precio de la gracia</em>:</p>
<p style="padding-left: 60px;"> <em>La vida del discípulo se acredita en el hecho de que nada se interponga entre Cristo y él, ni la ley, ni la piedad personal, ni el mundo. El seguidor no mira más que a Cristo. No ve a Cristo y al mundo. No entra en este género de reflexiones, sino que sigue sólo a Cristo en todo. Su ojo es sencillo. Descansa completamente en la luz que le viene de Cristo; en él no hay ni tinieblas ni equívocos.</em></p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Jaime Mazurek B.</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=1613</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Entre lo finito y lo infinito: Paul Tillich y su teología de la mediación</title>
		<link>https://conozca.org/?p=1594</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=1594#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 31 Jan 2013 18:04:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ignacio Benitez</dc:creator>
				<category><![CDATA[2006.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=1594</guid>
		<description><![CDATA[Por Ignacio Benitez &#160; Puesto que el trabajo de Paul Tillich es sumamente extenso, y el propósito de este artículo es presentar a modo de introducción su vida y pensamiento, he organizado esta breve investigación de la siguiente manera: primero, exploraremos la vida de Tillich, su preparación académica en Alemania hasta sus últimos años como</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=1594">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div align="center">
<table width="2" border="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top"></td>
</tr>
</tbody>
</table>
</div>
<p>Por Ignacio Benitez</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Puesto que el trabajo de Paul Tillich es sumamente extenso, y el propósito de este artículo es presentar a modo de introducción su vida y pensamiento, he organizado esta breve investigación de la siguiente manera: primero, exploraremos la vida de Tillich, su preparación académica en Alemania hasta sus últimos años como profesor en los Estados Unidos. Segundo, sondearemos dos temas cruciales en la teología filosófica de Tillich, a saber, Dios y el ser y Cristo y la existencia.  Así el lector puede tener contacto directo con el pensamiento de Tillich. Finalmente, reflexionaremos sobre las conclusiones de Tillich, y veremos cómo afectan nuestra comprensión de Dios y Cristo en nuestro andar diario como discípulos de Jesús.</p>
<p><strong>Datos Bibliográficos</strong></p>
<p>Paul Tillich nació en Agosto de 1886, en la ciudad de Starzeddel, Prusia. Se crió en la tradición luterana, siendo su padre pastor luterano con gran interés en la filosofía. Tillich realizó sus estudios universitarios en Berlín, Tübingen, Breslau, y Halle. A los 25 años obtuvo su doctorado en filosofía de la universidad de Breslau (1911), y un año después se graduó como licenciado en teología de la universidad de Halle (1912). El mismo año que obtuvo su licenciatura en teología, Tillich fue ordenado como ministro Luterano y sirvió como pastor en la provincia de Brandenburg.</p>
<p>Luego de dos años en su servicio al evangelio, fue convocado por el régimen militar alemán para concurrir a la primera guerra mundial, donde sirvió como capellán. Al finalizar su período de servicio militar, retornó a su tierra para dedicarse a la docencia.<a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308#_ftn1">[1]</a> Enseñó en:  la Universidad de Berlín (1919-1924), Marburg (donde fue profundamente influenciado por el filósofo existencialista Martin Heidegger), Dresden, y Leipzig. Decidió en 1929 seguir su carrera docente en la Universidad de Frakfurt, donde enseñó filosofía hasta el año 1933. A causa de sus ideas, las cuales cuestionaban los principios del emergente régimen Nazi, Tillich fue despedido de la universidad de Frankfurt, marcando el fin de su carrera educativa en Alemania.</p>
<p>Reinhold Niebuhr, quien en ese tiempo se encontraba en Alemania, invitó a Tillich a enseñar en los Estados Unidos, en el<em>Union Theological Seminary</em> de Nueva York. Fue así como Tillich emigró con su familia a Norteamérica. Una vez establecido en la ciudad de Nueva York, Tillich dio cátedras en teología filosófica por veintidós años (1933-1955)  Obtuvo su ciudadanía americana en 1940. Durante su estadía en los Estados Unidos, también formó parte de la Asociación Teológica Americana (<em>American Theological Association</em>). Al concluir sus años de enseñanza en Nueva York, continuó con sus cátedras en la universidad de Harvard, y finalmente en la universidad de Chicago (1962-65).</p>
<p>La vida de Tillich, entonces, podría dividirse en cuatro etapas. La primera etapa se comprende por su preparación académica bajo la influencia filosófica alemana (Kant, Schleiermacher, Schelling, Hegel, y Heidegger), y posteriormente caracterizada  por su trabajo pastoral. La segunda se vislumbra por su servicio como capellán durante la primera guerra mundial. La tercera por su vuelta a Alemania sucedida por su extradición bajo el régimen Nazi. Para concluir, la cuarta etapa se distingue por su inmigración a los Estados Unidos donde concluye su carrera como catedrático y escritor.</p>
<p>Por lo general, Tillich ha sido catalogado como teólogo filosófico, y a su teología se la ha definido como una teología de mediación,<a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308#_ftn2">[2]</a> pues Tillich buscó mediar entre el pensamiento religioso y el filosófico. Haciendo uso del método de correlación, donde lo finito interroga y lo infinito responde,<a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308#_ftn3">[3]</a> Tillich desarrolla su sistema teológico dando a luz, de este modo, su obra más importante, su <em>Teología sistemática </em>en tres volúmenes<em> </em>(1963).</p>
<p>Los temas que nos conciernen en este artículo se encuentran en el primer y segundo volumen de su <em>Teología sistemática</em>. Comenzaremos observando rápidamente las cuestiones que desarrolla Tillich respecto a El Ser y Dios, y continuaremos brevemente con sus reflexiones en cuanto a La Existencia y el Cristo. Como se puede observar en sus escritos, Tillich está muy influenciado por la filosofía existencialista<a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308#_ftn4">[4]</a> y, sin duda, la emplea en su razonamiento teológico. Ha de esperarse, por tanto, encontrar términos filosóficos en la teología de Tillich.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">El Ser y Dios</span></p>
<p>Tillich insiste que el hombre como ser existencial es confrontado diariamente con su finitud. Esta finitud se confirma mediante la muerte, y la muerte le recuerda al hombre su limitación existencial.<a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308#_ftn5">[5]</a> El hombre vive, según Tillich, constantemente bajo la amenaza del no-ser.<a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308#_ftn6">[6]</a> Frente a esta amenaza, observa Tillich, surge la pregunta respecto a Dios, y éste interrogante presupone que el hombre es consciente de lo infinito y eterno.<a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308#_ftn7">[7]</a></p>
<p>La fe en Dios, por tanto, es la expresión de la preocupación última<a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308#_ftn8">[8]</a> del hombre y lo que determina la existencia misma del ser. Pero el hombre siempre corre el riesgo de poner su confianza (preocupación última) en aquello que no es Dios, es decir, en las cosas de esta vida (dinero, gobiernos, logros personales), plenamente convencido que en ellas encontrará la respuesta de su existencia.<a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308#_ftn9">[9]</a> A esto último llamamos idolatría: la amistad con las cosas vacías de esta vida, que toman el lugar de un dios,<a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308#_ftn10">[10]</a> y esclavizan a la persona.</p>
<p>El hombre, como se ha mencionado previamente, no debe cometer el error de buscar a Dios como si éste fuera un ente más u otro dios, puesto que Dios es en realidad el fundamento último del ser. En otras palabras, Dios no es un ser más entre otros seres, sino que Él es el ser mismo o fundamento del ser.<a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308#_ftn11">[11]</a> Dios no puede ser definido o comprendido en base a la razón finita o conceptos humanos. Únicamente se lo puede conocer fuera de toda categoría finita/humana.</p>
<p>Entonces, ¿cómo llega el hombre a conocer a Dios? Mediante la fe y la revelación, argumenta Tillich. Dios solo puede ser conocido en la esfera de lo infinito. De este modo, cuando el hombre conoce a Dios es inmediatamente libertado de la ansiedad del no ser y de todos los ídolos, y le es concedido por Dios el coraje de ser, es decir, la capacidad de vivir una nueva realidad existencial.</p>
<p>La nueva existencia, por tanto, se concretiza en la máxima y última revelación de Dios, Jesucristo, el nuevo ser o nuevo hombre. En Jesucristo, el hombre deja de ser existencia vana, finita, para llegar a ser existencia plena, contenedor de la vida infinita. Esta última observación nos abre el camino hacia nuestro segundo tema: la existencia y Cristo.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">La Existencia y Cristo</span></strong></p>
<p>Tres asuntos importantes nos conciernen aquí: primero, la explicación que da Tillich respecto a Cristo como símbolo; segundo, sus observaciones en cuanto a Cristo como la revelación misma de Dios y tercero, sus reflexiones en relación a Cristo como el nuevo ser que redefine la existencia humana.</p>
<p>Para Tillich Cristo es el símbolo supremo de redención.<a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308#_ftn12">[12]</a> Pero el término símbolo, aplicado a Cristo, no debe entenderse como algo irreal, como lo entienden muchas personas.<a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308#_ftn13">[13]</a> Tillich argumenta que el símbolo no solo contiene verdad sino que también es verdad. El símbolo contiene verdad ya que corresponde a la revelación que expresa, y es verdad pues es la expresión de la auténtica revelación. Además, añade que el símbolo religioso cumple una doble función, a saber, revela lo divino en lo humano y lo humano en lo divino.<a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308#_ftn14">[14]</a></p>
<p>Hemos visto que Cristo es ciertamente símbolo de la verdad última, pero Cristo no es para Tillich Dios encarnado. Él entiende que la frase Dios se hizo hombre es absurda, pues afirmar tal cosa carecería de sentido, ya que implicaría que Dios deja de ser Dios al volverse hombre. Y Tillich añade, la única cosa que Dios no puede hacer es dejar de ser Dios.<a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308#_ftn15">[15]</a> Por eso él prefiere la expresión juanina la palabra se hizo carne para referirse a la auto-revelación o manifestación de Dios. Esta revelación de Dios como la palabra, que toma forma en Jesús como el Cristo, es la expresión última del amor de Dios hacia el mundo.<a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308#_ftn16">[16]</a></p>
<p>Finalmente, el problema de la existencia del hombre se resuelve con la venida de Jesucristo.  Como el Cristo, Jesús es el símbolo del nuevo ser. Él voluntariamente participa en la finitud del hombre, venciendo así su estado de alineación para implantar de esta manera una nueva realidad en la vida humana.<a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308#_ftn17">[17]</a> El triunfo de Cristo es representado mediante la crucifixión y la resurrección. Tillich cree que la crucifixión y resurrección son símbolos que revelan la oscuridad última de la vida humana (crucifixión), y la conquista sobre la existencia alienada del hombre (resurrección). Mediante estos símbolos la relación hombre-Dios es restituida. La persona que se halla en Cristo participa de la realidad del nuevo ser.<a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308#_ftn18">[18]</a></p>
<p>Concluiremos con dos observaciones prácticas extraídas del pensamiento de Tillich, y una nota final. Primero, Tillich nos infunde un sentido de temor reverente cuando se refiere a Dios. No podemos definir a Dios en términos lógicos o en base a la razón humana, ni tampoco debemos igualar a Dios con otros dioses (ídolos), sino más bien necesitamos conocerlo en la esfera de lo divino, como trascendente y único, llegando a Él por medio de la revelación.</p>
<p>Esto sin duda nos ayuda no solo a despojarnos de nuestros conceptos errados de quien es Dios, sino que también nos capacita para dar a conocer a Dios como realmente es. La comprensión clara de quien es Dios guarda al hombre de caer en la idolatría, es decir, de depositar su confianza en aquello que no es Dios (por ejemplo, la religión).</p>
<p>Segundo, el conocimiento de Dios, del cual venimos hablando, se esclarece mediante la revelación de Jesucristo como la palabra (verbo) de Dios. La palabra expresa la realidad y propósito de Dios; propósito que consiste en redimir la existencia alienada del hombre. Tal verdad, como la expresa Tillich, nos impulsa y urge a la misión evangelística, pues no podemos dejar de anunciar la maravillosa obra reconciliadora de Cristo (que Dios nos ayude a ser fieles a su llamado).</p>
<p>Paul Tillich ha sido y sigue siendo de mucha inspiración para la iglesia. Su pensamiento ha logrado que se reexaminen ciertos dogmas dentro de la misma. El lector, siguiendo el buen hábito, debe examinarlo todo y retener lo bueno.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Bibliografía</strong></p>
<p>Macchia, Frank. Re: Paul Tillich. <a href="mailto:Fmacchia@vanguard.edu">fmacchia@vanguard.edu</a> (23 Junio. 2005).</p>
<p>Pastor, F. A. Paul Tillich. Páginas 1550-56 en <em>Nuevo Diccionario de Teología Dogmática</em>. Editado por Latourelle, R. y Rino Fisichella. Traducido por E. Requena and A. Ortiz. Madrid: Ediciones Paulinas, 1992.</p>
<p>Spiceland, J. D. Tillich, Paul. Páginas 1093-94 en <em>Dictionary of Evangelical Theology</em>. Editado por W. A. Elwell. Grand Rapids,Michigan: Baker Books, 1984.</p>
<p>Tangunan, Wilfredo. Paul Tillich: Systematic Theology II &amp; III. Boston Collaborative Encyclopedia of Western Theology. 1999. <a href="http://people.bu.edu/wwildman/WeirdWildWeb">http://people.bu.edu/wwildman/WeirdWildWeb</a> /courses/mwt/dictionary/mwt_themes_755_tillich.htm#Paul%20Tillich:%20Systematic%20Theology %20II%20&amp;%20III</p>
<p>Thiselton, A. Tillich, Paul. Páginas 986-87 en <em>Nuevo Diccionario de Teología</em>. Editado por Ferguson, S. B., et al.; Traducido por H. Buffer. El Paso, TX: Casa Bautista de Publicaciones, 1998.</p>
<p>Tillich, Paul. <em>The New Being</em>. New York: Charles Scribeners Sons, 1955.</p>
<p>_____. <em>Systematic Theology I. </em>Chicago: University of Chicago Press, 1961.</p>
<p>_____. <em>Systematic Theology II</em>. Chicago: University of Chicago Press, 1962.</p>
<p>Ureta, Floreal. <em>Introducción a la Teología Contemporánea. Texas: Editorial Mundo Hispano, 1992.</em></p>
<p>Vilanova, Evangelista. <em>Historia de la Teología Cristiana III</em>. Traducido por Joan Llopis. 3 vols. Barcelona: Editorial Herder, 1992.</p>
<p>Wu, James, Paul Tillich: Biography and Systematic Theology I. Boston Collaborative Encyclopedia of Western Theology. 1999. http://people.bu.edu/wwildman/WeirdWildWeb /courses/mwt/dictionary/mwt_themes_755_tillich.htm#Paul%20Tillich:%20Biography%20and%20Systematic%20Theology%20I <a href="http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308">http://www.conozca.org/imprimir.cfm?art_id=1308</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Ignacio Benitez</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=1594</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
