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El líder y el manejo de conflictos

14/8/2026Por Jorge Canto

Por Jorge Canto 

“¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?” (Am.3:3)

El mundo está lleno de discrepancias, intereses opuestos, diferencias culturales y educativas, disgustos, insultos, opiniones truncadas, perspectivas, metas no comunes. La iglesia es un ente, que si bien es diferente en muchos aspectos a cualquier organización del mundo, comparte puntos administrativos y de liderazgo en común con cualquier grupo social que implique interacción humana.

Desde bien temprano en la historia el arcantropo, Adán, tuvo que tomar una decisión como líder al enfrentar un conflicto; miró a su mujer, Eva, que había comido del fruto prohibido, de quien la Biblia claramente dice que fue engañada, pero su esposo no (1 Ti. 2:14), dando así (al sopesar las alternativas y decidirse mal por una de ellas) un derrotero a la humanidad que aun hoy continúa. Entonces, el manejo de crisis manifiesta el temple, el amor, la experiencia y las habilidades del líder en el desempeño de su toma de decisiones, es decir, nos indica en qué cree, qué tan preparado está y de qué está hecho en realidad.

El conflicto emerge cuando los desacuerdos, las diferencias, los disgustos, la perspectiva, el carácter se confronta con una situación que no está en el rumbo o preferencia que una de las partes, en este caso del líder o  del seguidor, del líder alfa con los líderes beta, o del pastor y el cuerpo ejecutivo. Este camino no se considera como “correcto”. Aunque muchas veces todo puede deberse a una simple cuestión de comunicación ya existe entonces una situación de enfrentamiento.

Los conflictos en el reino

Como podemos ver ni siquiera el Reino de los cielos está excento de conflictos. Desde el cielo mismo hasta la iglesia, pasan por los problemas que hubo en el comienzo hasta el aspóstol Pablo, podemos notar las situaciones álgidas que se dieron y que causaron, en mayor o en menor grado, ropturas o divisiones donde se presentaron.

1. Satanás en el cielo

Hijo de hombre, levanta endechas sobre el rey de Tiro, y dile: Así ha dicho Jehová el Señor: Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura. En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación. Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad. A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector. Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti. Con la multitud de tus maldades y con la iniquidad de tus contrataciones profanaste tu santuario; yo, pues, saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y te puse en ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran” (Ez.28:12-18, RVR 1960)

2. Adán y el fruto que había comido Eva

Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella” (Gn.3:6, RVR1960)

3. Caín, cuando mata a Abel

Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante. Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él. Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató” (Gn.4:4-8, RVR1960)

4. Lamec toma dos mujeres

Y Lamec tomó para sí dos mujeres; el nombre de la una fue Ada, y el nombre de la otra, Zila.Y dijo Lamec a sus mujeres: Ada y Zila, oíd mi voz; Mujeres de Lamec, escuchad mi dicho: Que un varón mataré por mi herida, Y un joven por mi golpe. Si siete veces será vengado Caín, Lamec en verdad setenta veces siete lo será” (Gn.4:19, 23, 24 RVR1960)

5. Rebelión de Coré

“…y se levantaron contra Moisés con doscientos cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de los del consejo, varones de renombre. Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: ¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová; ¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?” (Nm.16:2, 3 RVR 1960)

6. Iglesia primitiva

6.1 La repartición entre las viudas de los judíos y de los judíos-griegos.

En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria” (Hch.6:1, RVR1960)

6.2 La división de Pablo y Berrnabé 

Después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé: Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están. Y Bernabé quería que llevasen consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos; pero a Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado de ellos desde Panfilia, y no había ido con ellos a la obra. Y hubo tal desacuerdo entre ellos, que se separaron el uno del otro; Bernabé, tomando a Marcos, navegó a Chipre, y Pablo, escogiendo a Silas, salió encomendado por los hermanos a la gracia del Señor” (Hch.15:36-40, RVR1960)

6.3 La división entre los hermanos de las iglesias

Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas. Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo. ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?” (1 Co.1:11-13 RVR1960)

7. Hasta el hombre más sabio de la historia, Salomón, tuvo conflictos matrimoniales 

Yo dormía, pero mi corazón velaba. Es la voz de mi amado que llama: Abreme, hermana mía, amiga mía, paloma mía, perfecta mía, Porque mi cabeza está llena de rocío, Mis cabellos de las gotas de la noche” (Can.5:2 RVR1960)

En todos estos conflictos podemos notar que parecen decir "no estoy de acuerdo"

Un Conflicto evoluciona, se acrecenta, se alimenta si se le da oportunidad, tiempo e intransigencia:

 Se personaliza: sentimos que nos está afectando personalmente.

Se desborda: la disputa trasciende a la comunidad, la gente toma partido o se aleja para no involucrarse

Se politiza: al fallar todo el conflicto se hace público, las autoridades mayores intervienen.

Consciente de ello, el líder debe saber qué hacer y no temer ante la situación que está frente a él. En síntesis, el conflicto puede ser negativo o positivo, es decir, si el guía es sabio y tiene pericia cualquier conflicto será aprovechado para el bien, tanto de la iglesia como el suyo propio. Por lo contrario, la falta de pericia y de sabiduría hará que el conflicto termine en desastre o cuando menos con daños irreparables. En todo caso el conflicto debe mirarse siempre como algo natural que surge en cualquier conglomerado humano y el enfrentarlo será un ejercicio cotidiano que potencializará las partes, siempre y cuando se termine bien.

Mary Parker Follet afirma que todo conflicto, como todo razonamiento en el mundo físico, es de suyo un obstáculo a la coordinación, pero que así como la fricción puede ser aprovechada…porque tiene la virtud de forzar a la mente a buscar so­luciones que sean ventajosas a ambas partes. Para ese efecto, divide la forma de resolver los conflictos en tres:

a) Por dominación. Cuando una de las partes en conflicto obtiene todo lo que deseaba, con base en la pérdida correspondiente de la otra de sus pretensiones, v.gr.: en un juicio, una parte es condenada y la otra absuelta.

b) Por compromiso o conciliación. Cuando ambas partes solucionan su conflicto ceden cada una parte de sus pretensiones: v.gr.: el arreglo en que dos partes en un pleito ceden parcialmente aquello a lo que creían tener derecho.

c) Por integración o coordinación. Cuando ambas partes logran rea­lizar de manera íntegra sus pretensiones, aparentemente an­tagónicas o irreductibles, a base de un replanteamiento del problema que permite ver que la aparente disyuntiva no es completa (no se trata de “esto o aquello", sino de que hay más posibilidades, insospechadas al principio), lo cual permite en­contrar una solución satisfactoria para todos, v.gr.: en el pago de mayores salarios, porque es posible que éstos no disminuyan las utilidades del empresario, sino que se concedan con base en el logro de una mayor productividad.[i]

Contaminantes del conflicto

Existen varios factores que pueden enturbiar más una situación de conflicto y que se deben aprender a manejar para poder resolver con mayor prontitud las crisis que se tienen o se avecinan. Conocerlas nos permitirán evitarlas.

1. Negativismo. No, no se puede; no quiero; no hablaré con él; no cederé.

2. Expectativas irrealistas. Ahora mismo, lo más pronto posible, cuando yo diga.

3. Comunicación deficiente. Siempre es mejor hablar cara a cara, en un punto neutral con excelente acústica e iluminación, con los puntos claros sobre la mesa.

4. “Estresores” personales. Conflictos en casa, enfermedades, problemas económicos.

5. Falta de apoyo y confianza. Nadie parece interesarle, nadie cree en el otro.

6. Síndrome de “a mi manera”. “Se resuelve el conflicto si yo lo digo”; “como yo lo digo”, “tengo tantos años en esto que deben simplemente hacer lo que yo diga…”

7. Síndrome del “salvador” o “síndrome del mesías”. Solo yo lo puedo resolver, solo él tiene la sabiduría.

Estos siete puntos pueden ampliarse, pero saber que existen nos permitirán cambiar cada uno para lograr manejar cualquier conflicto.

Evitando las divisiones

Un enemigo declarado del crecimiento sano de las iglesias es la división. Las divisiones afectan a casi cualquier familia en el mundo. Especialmente se dan características de cismáticas en tiempos de crisis que se deben evitar. Además es importante notar que no todo tiempo de crisis redunda en la fragmentación de un pueblo,  muchas veces esta une a una iglesia.

Como líderes visionarios debemos atender algunos factores que pudieran determinar divisiones y estar alertas a ellas.

1. Cuando la congregación viene de un origen cismático, tenderá a repetir el ciclo tarde o temprano

2. Cuando el líder viene de un origen cismático, tenderá a repetir el ciclo tarde o temprano.

3. Cuando se descuida el vínculo del líder de alto rango con los líderes de rango medio. Si usted deja el contacto con líderes de área, tarde o temprano el líder puede sentirse olvidado y no tomado en cuenta. Esta sensación se transmite a su gente y eventualmente puede formar un malestar que pudiera concluir en una división.

4. Cuando un grupo o un líder  deja de dar informes. Si al pedirle sus informes    el grupo o el líder rechazan la petición, deben ser atendidos para solventar toda molestia. Si se les arremete o sanciona se incrementará el malestar y la actitud separatista.

5. Cuando se invita a líderes ajenos a la organización o iglesia para ministrar sin la autorización o consentimiento de la iglesia o pastor. La primera vez puede deberse a un error de comunicación o inexperiencia, la segunda vez, después de la corrección, es rebeldía.  Tome cartas en el asunto antes de que se produzca un amotinamiento.

6. Cuando un grupo o un líder de rango medio celebra sin autorización o en secreto actividades simultáneas y paralelas a las de la iglesia madre. Si un grupo celebra actividades paralelas a las de la iglesia madre pueden dar señales de tener planes propios. Hay que estar pendientes.

7. Cuando el líder a cargo de un grupo prefiere la consejería o mentoría de un ministro fuera de su propio núcleo eclesial. Esta es una actitud que demuestra un desligamiento de su casa, de su hogar. Se debe entrevistar con el delegado en cuestión y dirigirlo hacia la verdad.

8. Cuando se ataca al líder medio en público. Si constantemente un líder superior ataca a sus subalternos ante su gente, los convertirá en víctima a los ofendidos y alejará de sí  a gente buena y sincera. No haga mártires, sea honesto, si necesita hablar con alguien.

La Biblia nos habla de un tal Diótrefes, que hablaba mal de los líderes, le gustaba imponerse a la autoridad establecida, y expulsaba a los que sí querían trabaja: “He escrito algunas líneas a la iglesia, pero Diótrefes, a quien le encanta ser el primero entre ellos, no nos recibe. Por eso, si voy no dejaré de reprocharle su comportamiento, ya que, con palabras malintencionadas,     habla contra nosotros sólo por hablar. Como si fuera poco, ni siquiera recibe a los hermanos, y a quienes quieren hacerlo, no los deja y los expulsa” (3 Jn.1:9).

Diótrefes ahuyentaba a los que querían apoyar a Pablo, estorbaba la obra de Pablo, e incluso expulsaba a todos los que se le oponían. Además no solo expulsaba a la gente creativa, también expulsaba a las ideas, a las propuestas, a las innovaciones. ¿Qué se debe de hacer con los diótrefes de hoy en día en la congregación? Debemos apartarlos de la influencia que tienen sobre otros. Confrontarlos y ubicarlos en el lugar que verdaderamente se merecen. No lo olvide.

Negociación y acuerdo

Dijo Akiro Moorita, ex primer ministro japonés: “Los negocios son la guerra.” Y en el mundo secular esto puede ser verdad. Sin embargo en la iglesia del Señor se debe desarrollar, como en ningún otro grupo, el arte de la negociación, es decir, cuando surge una crisis o conflicto el líder debe aprender a lograr pasar de un no a un sí en el nombre del Señor.

En las negociaciones a veces se pierde, a veces se gana, a veces pierden todos. Lo mejor, en el camino del Señor es que todos ganen. Es decir, que al final el beneficio sea para cada una de sus partes. Así que aprendamos a negociar con honestidad y con eficiencia. Entonces la negociación puede desarrollarse del siguiente modo:

1. Debe conducir a un acuerdo sabio y prudente.

2. Debe ser eficiente.

3. Debe mejorar o, al menos, no dañar la relación existente entre las partes.

4. Separe. Es decir, no involucremos a la persona con la que negociamos con el problema en sí, si no lo hacemos así en lugar de resolver un conflicto, lucharemos contra un individuo, con los amigos del individuo, con la familia del individuo, con la iglesia del individuo, así ad infinitum.

5. Sacrifique su personalidad, no se trata de que “yo” gane o pierda.

6. Busque un método eficiente de comunicación. El lugar, el día, la hora, los testigos ayudarán o perjudicarán en el conflicto.

7. Buen tono de voz. No grite, no sea sarcástico, tenga un tono de voz conciliatorio y siempre sazonado con sal (Col. 4:6).

8. Busque soluciones creativas. Quizá nuestra postura no sea la correcta, quizá la del otro tampoco. Si colaboramos pudiéramos encontrar que todos ganen.

9. Sea honesto. La honestidad habla por sí sola. Si alguna de las partes cree que se les engaña, difícilmente se llegará a un conflicto. Además, quien es honesto tiene más peso a la hora de negociar en un conflicto.

10.  Cumpla su palabra. Si llegaron a un punto de conciliación debemos cumplir nuestra parte, independientemente si eso me lesiona o si la otra parte aparentemente gana.  El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; (Sal 15:4)

11.  Pida consejo a gente sabia. La opinión de gente madura y piadosa nos beneficiará. Sin dirección, la nación fracasa; el éxito depende de los muchos consejeros (Pr.11:14, Biblia al día)

Aprender a vivir frente a conflictos es mejor que esconder la cabeza como avestruz. La Biblia nos muestra que debemos tener hombres fieles que tengan la calidad necesaria, que sean capaces de instruir a otros con personalidad, con carácter (1 Ti 2:2). Los conflictos nos modelan y prueban de qué estamos hechos realmente. Desde que existen hombres siempre habrá que solventar situaciones de crisis, reducir conflictos, solucionar problemas. Todo para la gloria de Dios y de su Reino.


Notas Bibliográficas 

[i] Agustín Reyes Ponce, Administración moderna (Editorial Limusa, 1992), 389.