<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Conozca &#187; Edgardo Muñoz</title>
	<atom:link href="https://conozca.org/?author=107&#038;feed=rss2" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://conozca.org</link>
	<description>Revista Cristiana</description>
	<lastBuildDate>Thu, 16 Apr 2026 23:46:49 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.4.2</generator>
		<item>
		<title>El Anticristo según las Cartas de Juan</title>
		<link>https://conozca.org/?p=6779</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=6779#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 16 Apr 2026 23:19:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Edgardo Muñoz</dc:creator>
				<category><![CDATA[2026.1]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=6779</guid>
		<description><![CDATA[Por Edgardo Muñoz De manera cíclica, cada vez que el mundo se conmociona con un evento de trascendencia mundial en el orden político, económico, sanitario, natural o internacional, la gente suele desempolvar los temas apocalípticos. La Biblia adquiere mayor relevancia al respecto y en consecuencia sale a relucir el tema del anticristo. ¿Quién es el</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=6779">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center">Por Edgardo Muñoz</p>
<p>De manera cíclica, cada vez que el mundo se conmociona con un evento de trascendencia mundial en el orden político, económico, sanitario, natural o internacional, la gente suele desempolvar los temas apocalípticos. La Biblia adquiere mayor relevancia al respecto y en consecuencia sale a relucir el tema del anticristo.</p>
<p>¿Quién es el anticristo? ¿Se puede saber su nombre? ¿Será un humano o una máquina? ¿Qué relación tiene con la “bestia” y “el hombre de pecado”? ¿Correremos los cristianos el riesgo de ser confundidos por su accionar? Estas y otras preguntas afloran cuando se habla del anticristo. Algunas de ellas tendrán su exacta respuesta frente al estudio de la primera carta de Juan y su comparación con su segunda carta y el Apocalipsis. No nos puede faltar a las fuentes lo que Pablo escribió a los tesalonicenses en sus dos epístolas. Estas cartas contextuales añadirán el trasfondo necesario para dar la precisa interpretación a lo que el apóstol dice del anticristo en su primera misiva.</p>
<p>Veamos, en primer lugar, los pasajes juaninos que aluden directamente al anticristo y pasemos a considerarlos.</p>
<p>Encabeza los textos que citan al anticristo, la porción de 1 Jn. 2.18-28. Podemos apreciar algunas características que en nuestro idioma podrían pasar desapercibidas, pero que el griego pone en evidencia. Tal es el caso del juego de palabras que Juan agrupa, en relación con el tema: Cristo (<em>gr. christós</em>), unción (<em>gr. chrisma</em>), anticristo (<em>gr. antichristos</em>) y anticristos (<em>gr. antichristoi</em>). De alguna manera Juan contrapone a Cristo con el anticristo y nos asegura el resguardo por estar ungidos por el Ungido (Cristo, el Santo). Para ponerlo en otras palabras, el texto nos dice que se aproxima un particular enemigo de Jesús, precedido por muchos otros que se opusieron a él, pero que nosotros, al tener el Espíritu de Jesús tenemos el suficiente conocimiento íntimo de Él como para no caer en sus engaños.</p>
<p>Otro detalle para observar es la relación del anticristo con los tiempos finales (gr. <em>eschate hóra</em> = últimos tiempos vs.18). Apocalipsis, cuya autoría obviamente corresponde a la misma persona que las cartas de Juan, cita treinta y cinco veces a “la bestia” y también la asocia a los tiempos finales, ya que, para el milenio, ésta y el falso profeta serán enviados vivos al lago de fuego.</p>
<p>Por lo tanto, podemos afirmar que anticristo y bestia son el mismo sujeto, por la manera peculiar en que se los alude. Pablo, por su lado, en 2 Tes.2:3-12 explica que la venida de Cristo y la tierra milenial, en la que estaremos reunidos con él, será precedida por “el hombre de pecado”. Otra vez se pone en relevancia el tiempo final y la aparición de este único protagonista. En este caso el nombre que se le da literalmente no es “hombre de pecado”, como RV60 lo traduce, sino el “hombre sin ley o inicuo”, el malo, el hijo de perdición o destrucción. Los términos “anomia” que se traduce como iniquidad, y “anomo” que en nuestras versiones se lee “inicuo”, aparecen en el original. Su accionar se basará en prodigios, poder y señales falsas. También realizará acciones fraudulentas con propósitos maliciosos. Este poder engañoso es permitido para que los que no quieren aceptar la verdad tengan una alternativa que los ayude a definir su oposición. Es notable el paralelo con la carta de Juan, que compara a los anticristos como practicantes de la mentira, a la que ningún practicante de la verdad estaría dispuesto a escuchar.</p>
<p>Lo que llama la atención de Pablo es que anuncia una época de apostasía para la manifestación del hombre de pecado. La apostasía, en su definición griega consiste en apartarse o desertar de la verdad. El apóstata es quien después de profesar su fe por algún tiempo, decide apartarse. Tal concepto, coincide con lo que Juan atribuye a los anticristos: “que salieron de nosotros”.</p>
<p>Una vez vinculado el contexto, podemos evaluar lo que nos dice Juan mismo en su carta.</p>
<p>Los últimos tiempos se asocian a la venida del anticristo. Tal afirmación cuenta con casi dos milenios de antigüedad, lo que nos impresiona como caducada. Sin embargo, la idea de últimos tiempos no tiene que ver con los acontecimientos finales, previos al Armagedón, sino a la última etapa en el plan del Creador. La promesa salvífica de Gn. 3.15 se cumplió en la cruz. Era el momento esperado de la redención, la pieza clave para habilitar los cielos y tierra nuevos.  Esta es la razón por la que consideramos que estamos en la última hora del plan divino.</p>
<p>La historia concluirá con la rebelión del anticristo, pero no se tratará de la acción aislada de un individuo perdido por ahí, sino una sucesión de eventos que Juan destaca.</p>
<p>El capítulo 4 añade un sustantivo que da sentido a la secuencia: “El espíritu del anticristo”. Juan comienza con la advertencia de no creer a todo espíritu. Cabe destacarse que no siempre que el Nuevo Testamento habla de “espíritu”, lo hace de una entidad. En nuestra habitual simpleza identificamos al Espíritu Santo y a los espíritus inmundos, creyendo sólo tenemos ambos tipos de espíritus y que todo ahí termina. Sin embargo, la amplitud del vocablo incluye a influencias, tendencias, ánimos, intenciones, motivaciones y aún caracteres. En este caso, como bien lo traducen otras versiones conciliatorias, se podría decir: “No le crean a cualquiera que diga hablar de parte de Dios, sino examínenlo, porque surgieron muchos falsos profetas”.</p>
<p>Acto seguido se concentra en una de las mayores tendencias de su época: La de los agnósticos. Éstos afirmaban que, si la materia era mala o imperfecta y el espíritu era lo puro, Jesús nunca podría haberse hecho carne. Dentro de las diferentes corrientes agnósticas tempranas, estaban los que decían que “El Cristo” ingresó en Jesús en su bautismo y salió poco antes de que muriese crucificado. Esta combinación entre la verdad evangélica y las filosofías paganas, todavía latente, quitaba total validez al sacrificio de Jesús y distorsionaba el camino a la salvación. Evidentemente, esta corriente de pensamiento era anticristiana, por lo que pertenecía al espíritu del anticristo. El vs. 6 finaliza diferenciando al espíritu de verdad del espíritu de error, lo que corrobora que espíritu significa una influencia, una corriente de pensamiento adverso a Cristo.</p>
<p>El espíritu del anticristo, que ya está en este sistema (mundo) es adoptado por muchas personas que no aceptan la verdad y buscan discursos engañosos para justificar su rechazo. No faltan los que, buscando causas comunes que anestesien sus conciencias, difunden como verdades aquellas viejas mentiras que voluntariamente adoptaron. Estos son los anticristos que han salido por toda la tierra, los falsos profetas que hacen vana a la cruz. La tarea del diablo en estos casos, consiste en entenebrecer sus entendimientos y argumentar a favor de la mentira, porque el fin y al cabo, el diablo es el padre de la mentira.</p>
<p>Llegará el día en que un individuo inicuo, entregado totalmente al dominio del diablo, sintetizará en su persona y su predicamento la combinatoria de mensajes anticristianos. En este caso, exaltará su persona misma y se sentará en el lugar de Dios en detrimento de Cristo y su Evangelio. Se opondrá y levantará con todo lo que compita con su autopercepción de deidad. Este es uno de los motivos por los que, según Apocalipsis, hará guerra contra los santos y los vencerá.</p>
<p>Finalmente, en este proceso de desarrollo del anticristo final, su manifestación quedará supeditada, según 2Ts.2, a quien debe ser quitado para habilitar su acción irrestricta. Nunca deberíamos pensar que el Espíritu Santo es quien lo detiene, porque el Espíritu de Dios es Dios, y por lo tanto omnipresente. No hay manera de quitar a Dios de ningún lado. A lo sumo Dios se podría apartar de alguien, pero nunca pasivamente.</p>
<p>Los pos-tribulacionistas, que gozan de nuestro respeto, pero no de nuestra coincidencia, aluden al género masculino de quien detiene al accionar del hombre de pecado. Como los sustantivos “iglesia” o “esposa” en griego son de género femenino, recurren al arcángel Miguel como el que detiene la manifestación del anticristo. Tal argumento resulta muy débil, dado que la participación de Miguel en el Nuevo Testamento se limita a la disputa por el cuerpo de Moisés (Jud. 9) y a la expulsión de Satanás y sus ángeles del cielo (Ap. 12).</p>
<p>Además que en el texto griego no se atribuye género enfáticamente a quien detiene la acción del anticristo, recordemos que uno de los nombres que se da a la iglesia es “pueblo de Dios” que en el idioma original es de género masculino. El anticristo, hombre de pecado, bestia o príncipe del que Daniel 9 habla, tendrá su trato con Israel durante las setenta semanas destinadas exclusivamente a ellos y no a los gentiles.</p>
<p>Las setenta semanas se iniciaron con la orden de retorno de los judíos a reedificar el templo. Sin embargo, el reloj se detuvo con el sacrificio de Jesús. Se suspendió el conteo durante este tiempo de gracia.</p>
<p>La iglesia pertenece a las ovejas del otro redil (Jn. 10.16) a quienes Jesús invita a seguirle en esta era hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles. Luego comenzará la tribulación, en la que Israel será redimido mediante su arrepentimiento y conversión a Jesús el Mesías.</p>
<p>Como la iglesia queda excluida en este trato de Dios con Israel, será quitada de en medio, arrebatada en los cielos, para estar para siempre con el Señor, como se la observa mediante los veinticuatro ancianos de todo pueblo nación y lengua, en Ap. 4. Una vez que la iglesia haya sido arrebatada, comienza la septuagésima semana, conocida como la gran tribulación. Allí tendrá su participación el anticristo, como agente precipitante de la conversión de Israel. Finalmente Cristo volverá para reinar, luego de pelear contra las naciones convocadas por el anticristo y sublevadas. Entonces el Señor reinará en Jerusalén y nosotros estaremos reunidos con él en esta tierra.</p>
<p>¿Y el anticristo? … Habrá sido echado vivo, junto al falso profeta a un lago que arde con fuego y azufre.</p>
<p>El diablo tuvo su primer protagonismo en el Génesis. Su última aparición será en Apocalipsis. En ambos casos, su tarea es engañar. La finalidad del engaño es alejar a los humanos de Dios, para causar el mayor daño posible a los planes divinos. Pero también, estos engaños son las opciones disponibles para que cada ser humano tenga su elección completa. Quienes propagan el engaño diabólico, tal vez para autoconvencerse que no están mal, adoptan una postura anticristiana. Este es el espíritu del anticristo. Todos los que voluntariamente eligen creer al espíritu del anticristo, son anticristos. Cuando lleguen los tiempos previos al arrebatamiento, se levantará un anticristo, con una propuesta integradora de sus antecesores, pero innovadora y notablemente anticristiana. Nadie que tiene a Jesús en su vida y vive bajo su Espíritu se dejará convencer por el espíritu del anticristo.</p>
<p>El Ungido está en nosotros, por tanto tenemos su unción. Aunque haya argumentos y personas que se levantan contra el Ungido, ninguno de ellos nos engañará… simplemente porque conocemos a Jesús.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Edgardo Muñoz</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=6779</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Entretelones de un discipulado eficiente: desde la experiencia del joven Marcos</title>
		<link>https://conozca.org/?p=6200</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=6200#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 22 Aug 2024 14:31:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Edgardo Muñoz</dc:creator>
				<category><![CDATA[2024.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=6200</guid>
		<description><![CDATA[Por Edgardo Muñoz Desde hace algunas décadas, la jerga evangélica incorporó la palabra “discipulado”, como consecuencia de cierta metodología eclesiológica que cobró popularidad. El término quedó instalado, y se extendió aun al ámbito educativo. Obviamente Jesús mandó hacer discípulos, lo que incluye una relación directa, cara a cara.  Resulta imposible pronunciar: “Discípulo”, mientras se proyecta</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=6200">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Edgardo Muñoz</p>
<p>Desde hace algunas décadas, la jerga evangélica incorporó la palabra “discipulado”, como consecuencia de cierta metodología eclesiológica que cobró popularidad. El término quedó instalado, y se extendió aun al ámbito educativo. Obviamente Jesús mandó hacer discípulos, lo que incluye una relación directa, cara a cara.  Resulta imposible pronunciar: “Discípulo”, mientras se proyecta en nuestra mente la imagen de varias personas frente a un maestro distante.</p>
<p>Un discípulo es un aprendiz que observa y oye a su maestro realizar la tarea, cada día. Y así asimila el modelo, las técnicas, las posturas y hasta los hábitos y pensamientos. El discípulo busca transformarse en una réplica de su maestro. Esto aseguró Jesús, hablando del juicio, que el discípulo no es superior a su maestro, más cuando fuere perfeccionado, será como él (Lc.6:40). El caso práctico se halla en Hechos 11:26, donde a los primeros discípulos se les llamó cristianos (o mejor dicho “pequeñas réplicas de Jesús” o peyorativamente “cristitos”).</p>
<p>A estas alturas todos estamos de acuerdo, pero tal vez, no advertimos que en ocasiones profesionalizamos nuestra acción discipuladora, y limitamos nuestra función a tiempos formales y sujetos a un programa. Un líder de la educación cristiana de las Asambleas de Dios en Latinoamérica predicó ante una multitud que “a veces un café entre el maestro y el discípulo surtía mejor efecto que una clase” (<em>Jon Dahlager, en la reunión de la Comisión Administrativa del Servicio de Educación Cristiana en Costa Rica, Abril de 2024</em>). Nada más preciso que esta declaración para entender que el discipulado se debe practicar “<em>in catedra”, </em>pero también “<em>ex catedra”. </em> Ambas caras del discipulado nos permitirán, enfrentar no sólo los logros, sino también los fracasos de los aprendices. Y éstos últimos, ejercen a veces los mayores rendimientos didácticos si sabemos acompañar al caído hasta su restauración.</p>
<p>Hablemos del caso práctico de Juan Marcos</p>
<p>En una de sus últimas cartas, desde la cárcel, Pablo escribe a Filemón:<em> “Te saludan Epafras… Marcos, Aristarco, Demas y Lucas, MIS COLABORADORES”</em> (Flm.23-24). Un colaborador no es un subalterno, sino alguien que trabaja a la par. La palabra griega que se traduce como colaborador es: <em>synergos</em>, donde <em>syn </em>significa: igual, al mismo tiempo, a la par, el mismo, y <em>ergos </em>significa trabajo. Un <em>synergos</em> era uno que trabajaba “hombro a hombro”. El gran apóstol consideraba a Marcos como su compañero al mismo nivel que Aristarco, Epafras, Demas y Lucas.</p>
<p>Unos dos años después, Pablo escribe a los Colosenses 4:10-11, que Jesús el Justo y Marcos, fueron los únicos israelitas que, además de colaborar con él, lo consolaron en la cárcel. Marcos se había transformado en un colega tan importante de Pablo, que éste pide a los de Colosas que lo reciban y traten bien. Marcos viaja de Roma, donde estaba el apóstol, a Colosas, y allí se queda por algunos meses. Sin embargo, Pablo comenzó a extrañarlo, lo necesitaba, y escribe a Timoteo, que se hallaba en Éfeso, ciudad vecina de Colosas: “<em>Sólo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio.”</em> (2 Ti. 4.11). En este caso, <em>euchrestos </em>(útil), da la idea de provechoso, buen servicio, buen uso, QUE HACE BIEN).</p>
<p>Podría decirse que Marcos era de aquellas personas con las que todos quisieran trabajar, y tenerlo de compañero. Así es que Marcos viajó con Timoteo a Roma, y se quedó con Pablo.</p>
<p>Posteriormente Pedro viaja a Roma, y desde allí escribe: <em>“La iglesia que está en Babilonia, elegida juntamente con vosotros, y Marcos, mi hijo, os saludan”</em> (1 Pe.5:13). Para que Pedro afiliara a aquel joven, seguramente habrá experimentado altas satisfacciones en su desarrollo y comportamiento. Podríamos concluir que, tanto para uno, como para otro de los dos grandes apóstoles, Marcos era un útil siervo de Dios, tenido en altísima estima y con un testimonio ejemplar. El perfil de obrero que en nuestros días necesitamos. Pareciera mentira que, aproximadamente siete años atrás, Juan Marcos experimentó el peor de sus fracasos, casi malogrando el primer viaje misionero de Saulo y Bernabé. Repasemos su vida y su historia poco promisoria.</p>
<p>El único Evangelio que relata la huida del jovencito semidesnudo, es el atribuido a Marcos. Los versículos 51 y 52 del capítulo 14 hacen de este relato una peculiaridad, que, ante la opinión de algunos críticos, sólo pudo ocurrirle al autor. ¡Vaya manera de aparecer en las Escrituras! Cualquiera hubiese preferido el llamado magistral de Jesús, pero huir en un estado vergonzoso, sólo es atribuible a un joven, casi niño.</p>
<p>La siguiente alusión, y más directa a Juan Marcos se halla en Hechos 12:12. Allí, luego del martirio de Jacobo, Pedro, que correría el mismo destino, es milagrosamente liberado. La iglesia, que hacía sin cesar oración por este milagro, estaba reunida en la casa de una tal María, madre de Juan, que tenía por sobrenombre Marcos.</p>
<p>Cuando el apóstol, finalmente, es recibido en la casa, habrá conocido a Marcos, y éste se habrá apegado a quien la iglesia tanto valoraba y por quien tanto clamaba. Fácil de imaginar es, a Marcos, el niño, sentarse a los pies de Pedro para oír sus relatos y vivencias con Jesús. Con toda justicia opinan muchos, que su Evangelio fue producto de la compilación intencional de las memorias de Pedro.</p>
<p>Dejemos a Marcos por un rato, mientras el niño continúa su desarrollo hacia la juventud. Ocupémonos de la historia de un pariente de este muchacho.</p>
<p>La iglesia recién conformada, luego de Pentecostés, consideró que la manera más urgente de practicar la caridad que el Espíritu Santo generaba en sus corazones consistía en alimentar a los hambrientos, que no eran pocos. Los creyentes aprovisionados, de una manera espontánea vendían sus posesiones para dejar en manos de los apóstoles el dinero, y así proveer a los que lo necesitaban para sobrevivir. Entre aquellos creyentes había un levita chipriota, radicado en Jerusalén, que, movido por el Señor, comprendió que su herencia era menos valiosa que el hambre de sus hermanos en Cristo. Se llamaba José, y la totalidad de lo vendido fue a las mesas administrativas que los apóstoles operaban. Tal vez por esa intervención de generosidad tan oportuna para el momento, le pusieron por sobrenombre Bernabé (del hebreo “bar”: hijo y “nabas”: consolar, predicar, confortar, profetizar, Hch.4:36-37).</p>
<p>Con el transcurso de los meses aparece en escena un arrogante joven, lleno de ideales. Se había preparado en la mejor universidad teológica de la época, su director, Gamaliel, gozaba de enorme prestigio y protagonismo en las Escrituras. Este joven, Saulo, disfrutó sádicamente el homicidio de Esteban, mientras cuidaba las ropas de sus asesinos. Halló en aquel desagradable episodio, que lo suyo era servir como policía de la fe, una fe truncada y equivocada. Saulo redobla la apuesta, mientras pide la licencia para ejecutar más seguidores de Jesús.</p>
<p>Finalmente se dirige al norte, Damasco. Poco antes de llegar, Jesús mismo le aparece, y su historia da un giro de ciento ochenta grados en sus convicciones, aunque no varió su trayecto en el mapa. Llega a Damasco, y un discípulo damasceno, llamado Ananías pone en palabras lo que Jesús hizo con su presencia horas antes. ¡Ahora Saulo era un discípulo de Jesús! La ciudad, programada para el exterminio de creyentes, ahora contaba con un elocuente evangelista, el mismo que días antes quería erradicar el Evangelio.</p>
<p>Tanto molestó a los judíos la conversión de Saulo, que buscaban la manera de eliminarlo. Pero el Señor tenía planes a largo plazo. Desciende del muro de la ciudad en un canasto y viaja a Jerusalén.</p>
<p>Las historias individuales se cruzaron y asociaron, cuando los frescos recuerdos que la iglesia de Jerusalén conservaba de Saulo, impedían que fuese recibido con las puertas de par en par. Casi nadie daba crédito a un hombre que había llevado al suplicio a tantos hermanos, ahora predicase la fe que perseguía. Nadie daba su voto a favor, nadie ponía la firma de garantías hasta que, nada menos que el piadoso, el hijo de consuelo, Bernabé, debidamente acreditado ante los apóstoles, introdujese al penitente. Vasija y tapa son confeccionadas por diferentes alfareros y pasan por distintos hornos, pero ¡qué bien encastran, la una con la otra!</p>
<p>Las acechanzas para el recién convertido continuaban en Jerusalén, por lo que, para mantener la paz lo envían a su ciudad de nacimiento, Tarso, en Asia Menor.</p>
<p>El asesinato de Esteban había sido un verdadero sacudón para la iglesia. El tal fue suficiente como para dispersar a los creyentes más temerosos, y así, ellos esparcir la semilla. Sólo que el foco de la evangelización se centraba únicamente en los judíos. Pero Antioquía de Asia Menor recibió a unos evangelistas de Chipre y Cirene que incluyeron a los gentiles en su prédica. La consecuencia no tardó: el Evangelio estalló en multiplicación, y las noticias llegaron a Jerusalén. Como Bernabé era un varón piadoso y lleno del Espíritu Santo y fe, además de chipriota, lo enviaron a pastorear la flamante iglesia de Antioquía.</p>
<p>El mismo que introdujo a Saulo ante los apóstoles, se encargó de iniciarlo en el ministerio como su pastor asociado, por lo que se dirigió a Tarso, distante a pocos kilómetros y lo trajo. Desde ese momento, el levita y el benjamita, el siervo de Dios y el maestro de la ley habrán tenido suficiente tiempo de gozarse en las Escrituras. Bernabé se transformó en un excelente discipulador de Saulo.</p>
<p>No pasó tanto tiempo que, Antioquía, deudora de Jerusalén por su origen de la fe y su piadoso pastor, toma conocimiento de una fuerte hambruna, gracias a la ministración de un profeta. Poco tardaron en reunir provisiones y enviar a Bernabé y Saulo con ellas.</p>
<p>Ya regresados, y pasado un tiempo, se hallaban todos los obreros locales en búsqueda del Señor. Allí el Espíritu les habló sobre el primer viaje misionero de Pablo y Bernabé. Necesitaban un ayudante, alguien que siguiera sus pasos, pendiente de lo que necesitaran y dispuesto a cargar las maletas. Una vez más las historias se conjugan, y Bernabé recuerda a su primo Juan Marcos, a quien convoca para la tarea. Hechos 13:5 emplea una palabra sugerente para la designación del muchacho: “<em>uperetes</em>”, obviamente nada halagadora. Sin embargo, la humildad debe constituir la base de todo discípulo.</p>
<p>La primera escala del viaje fue Chipre, la tierra de Bernabé, sus padres, sus tíos y tal vez sus abuelos. Recorrieron la isla mediterránea de un extremo al otro. Regresan al continente, a la región de Panfilia en el puerto de Perge, en la mitad de la costa sureña de Asia Menor. Allí Marcos decide abandonarlos y regresar a Jerusalén, con su madre María, chipriota y tía de Bernabé. Este fue el gran fracaso de su iniciación en el ministerio. Los misioneros quedaron sin ayudante, la sucesión de oficios quedaba truncada, entraron en crisis, peligraba su primer viaje.</p>
<p>¿Por qué razón Marcos habrá renunciado a su compromiso? ¿Cuál habrá sido el detonante? ¿Qué ocurrió en Chipre para que el joven desease volver con su madre? ¿Habrá oído alguna triste historia? ¿No estaba maduro para continuar? El silencio de Lucas abre un ventanal de imaginaciones. Pero el hecho fue el abandono. Y a Pablo nunca le gustaron los abandonos.</p>
<p>Los compañeros regresaron de aquel viaje para reanudar su pastorado. Mientras tanto, la explosión de creyentes acercaba el porcentaje entre judíos y gentiles. Claramente, los primeros se sentían con mayores derechos que los gentiles, y los presionaban para judaizarse primero y luego “acristianarse”. Hizo falta un concilio en Jerusalén, el primero, para definir la modalidad a cumplir. A este concilio fueron convocados Pablo y Bernabé, expertos en predicación transcultural.</p>
<p>Cuando la iglesia asumió la integración de los gentiles, sin mayores demandas, Pablo invita a Bernabé a un segundo viaje misionero, para supervisar las obras establecidas. La felicidad por esta nueva travesía quedó interrumpida cuando Bernabé propuso la inclusión de su primo Juan Marcos en el viaje. Pablo se mantuvo firme en la negativa, por razones bien detalladas en Hechos 15:38. Para Pablo, Marcos se hallaba en una lista negra e indeleble. Reprobado para siempre en lo referente al ministerio.</p>
<p>En cambio, el hijo de consuelo que una vez se arriesgó por Saulo ante los apóstoles, estuvo dispuesto a hacerlo otra vez por Juan Marcos. Su espíritu piadoso y restaurador lo enfrentó y distanció de su gran amigo. Mientras Pablo llevó como compañero a Silas, y más tarde como ayudante a Timoteo, Bernabé tomó a Marcos para su propio viaje misionero.</p>
<p>No sabemos cómo fue el itinerario de Bernabé y Marcos. Pero Lucas resaltó que la primera escala fue Chipre. Aquella isla en la que Marcos comenzó a trastabillar. En esta gran isla de sus antepasados comunes, Bernabé afirmó los inseguros pasos del caído. Restaurar significa hacer caminar al discípulo nuevamente en aquel mismo lugar donde anteriormente cayó. Y allí Marcos aprendió a caminar. Gracias a ese discipulador piadoso y compasivo, aquel joven inmaduro llegó a ser provechoso para ejercer un gran ministerio… y hombro a hombro con quien años atrás había defraudado.</p>
<p>El discipulado es clave para forjar ministros de peso. Pero durante el proceso, algunos maestros reprueban su misión, olvidando que para discipular hay que valorar, amar y restaurar a los que Dios llamó. Sobre todo, tener la paciencia de acompañarlos a su punto de partida, y transitarlo una y otra vez hasta que se sientan seguros. Si queremos tener colegas dispuestos a trabajar hombro a hombro con nosotros, seamos maestros dispuestos a caminar, hombro a hombro con nuestros discípulos.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Edgardo Muñoz</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=6200</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Exageramos los pentecostales con las lenguas?</title>
		<link>https://conozca.org/?p=5618</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=5618#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 07 Oct 2023 16:41:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Edgardo Muñoz</dc:creator>
				<category><![CDATA[2023.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=5618</guid>
		<description><![CDATA[Por Edgardo Muñoz . La glosolalia es, sin lugar a duda, la principal característica de los pentecostales. Aquel día de Pentecostés, las lenguas llenaron la habitación, y desde entonces Pentecostés suena como sinónimo de las lenguas. En nuestra necesaria autocrítica nos preguntamos si este don no se ejecuta abusivamente. Los que no comparten la doctrina</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=5618">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center">Por Edgardo Muñoz</p>
<p style="text-align: left;" align="center"><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p style="text-align: left;" align="center">La glosolalia es, sin lugar a duda, la principal característica de los pentecostales. Aquel día de Pentecostés, las lenguas llenaron la habitación, y desde entonces Pentecostés suena como sinónimo de las lenguas. En nuestra necesaria autocrítica nos preguntamos si este don no se ejecuta abusivamente. Los que no comparten la doctrina pentecostal suelen pensar que los pentecostales sobredimensionamos el hablar en lenguas. Como un esfuerzo por lograr el pretendido equilibrio, los neopentecostales plantean bautismos en el Espíritu Santo sin lenguas, llenuras periódicas y un don de lenguas destinado solo a algunos creyentes.</p>
<p>Sabemos muy bien que una relativización de la frecuencia con que los dones pentecostales aparezcan debilitaría su manifestación al punto de volverse en fenómenos esporádicos, como en los siglos pasados. Lo sobrenatural siempre ha sido un terreno de inseguridad para los mortales, por depender de Dios y escapar del control humano. Todos solemos decantar en lo seguro, predecible y controlable, para evitar las incertidumbres. De ser las lenguas una opción más, cada vez menos cristianos las anhelarían.</p>
<p>La resistencia que, desde algunos sectores de la cristiandad existe hacia el hablar en otras lenguas, proviene del aparente desorden que se produce cuando la manifestación irrumpe en una reunión.</p>
<p>Pablo recomienda en su tratado de teología práctica de 1 Co. 14.40 que todo se haga decentemente y con orden. El término griego <em>euschemonos</em> literalmente significa “bien tenido”, lo que se puede traducir, por su etimología y uso, como “dignamente”, “apropiadamente”, “adecuadamente” u “honradamente”. Por su parte “orden” (gr. <em>taxin</em>), no tiene nada que ver con nuestro concepto estético del tal, sino que, más bien, significa secuencia, sucesión, turno, lugar señalado. En He. 5.6 se emplea el vocablo para designar el orden de Melquisedec. En Col. 2.5, alude a <em>taxis</em>, en el sentido de buen orden, es decir, hacer lo que se debe. También Lc. 1.8 menciona a Zacarías, a quien le tocaba oficiar su sacerdocio “según el orden de su clase”, como una manera de señalar que le correspondía por el turno asignado.</p>
<p>Concluimos, entonces, que el orden al que se refiere Pablo no tiene nada de estético, sino práctico. El orden estético responde a los conceptos culturales y del buen gusto de cada pueblo. Podemos visitar un servicio cúltico de alguna aldea en África y terminaríamos asustados del tipo de “orden” con el que administran la reunión. En Gran Bretaña las cosas serían muy distintas. A su vez, en Corea del Sur hallaríamos otra manera diferente.  Sin embargo, cada congregación defendería su buen orden estético. En cambio, el orden práctico se relaciona con la economía de la liturgia, en la que se busca el mayor provecho y las mínimas pérdidas de tiempo.</p>
<p>Si se hiciese formar una fila de personas, de acuerdo con su estatura, peso, o tal vez edad, no habría dificultades en advertir un tipo de orden. En cambio, si se les indicara formarse de acuerdo con el tiempo de convertidos, o conforme a la cantidad de primos que cada uno tiene, a la simple vista se diría que se trata de una fila sin orden. Pero el orden existe.</p>
<p>Otro argumento desfavorable a nuestras prácticas carismáticas se fundamenta en 1Co. 14.28: “Si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para sí mismo y para Dios”. Deberíamos tener en cuenta que, en el contexto en el que se hace esta declaración, el imperativo de callar posee un carácter hiperbólico. Consideremos que Pablo afirma que las lenguas son para la propia edificación (1Co. 14.4) por tratarse de un diálogo íntimo con Dios (1Co. 14.2). La única manera de edificar a los demás con el hablar en lenguas en una congregación, se da cuando surge un intérprete. El don de interpretación se manifestará cada vez que Dios quiera comunicar algo a los congregantes, pero no ocurrirá cada vez que se oigan lenguas y se nos antoje interpretarlas.</p>
<p>Por lo tanto, cuando un hermano comienza a hablar en lenguas en voz alta, debería estar atento a la presentación de un intérprete, y hasta aguardar unos instantes de silencio para darle oportunidad. De no haberlo, debe asumir que sus lenguas son para su interpretación privada, por lo que sería sumamente egoísta paralizar el curso de un culto, para que los concurrentes se queden, pasivamente observando, cómo el hablante se edifica a sí mismo durante largos minutos. Esa sí sería una pésima economía litúrgica. La decencia del que habla en lenguas, sin hallar intérprete, consiste en bajar el volumen de su voz, de tal manera que no perturbe al de al lado.</p>
<p>Este procedimiento armoniza perfectamente con lo que Pablo termina diciendo: “y no impidáis el hablar en lenguas” (1Co. 14.39).</p>
<p>No olvidemos que Pablo apela al sentido práctico del ejercicio de los dones, y que, por lo tanto, ese consejo no posee un carácter sagradamente inalterable. Más allá de la instrucción paulina, impera el criterio planteado, que es el buen aprovechamiento y la adecuada percepción del momento. La prueba de que 1 Co. 14.28 no posee carácter absoluto, sino práctico, se advierte en el día de Pentecostés, cuando los ciento veinte hablaban al mismo tiempo y en diferentes idiomas. Tal evento ocurrió por primera vez, y sin precedentes. Hacía falta una intervención unilateral de Dios, que se impusiera a la voluntad de aquellos bautizados. Hoy sabemos que tenemos a disposición esta bendición espiritual y basta con que simplemente abramos nuestra boca. Pero en Pentecostés el efecto se produjo espontánea y sorpresivamente. Se trató de una verdadera explosión. Aquel día, la acción del Espíritu Santo no se ajustó a los consejos de Pablo, simplemente porque las circunstancias y objetivos en Hechos diferían de las de Corinto.</p>
<p>En la actualidad necesitamos explosiones en las que el Señor derribe prejuicios e inhibiciones. Los avivamientos surgen como consecuencia de algún detonante que causa un tipo de desequilibrio. El equilibrio produce estática, mientras que los desequilibrios movimiento. El día de Pentecostés se caracterizó por alteración del orden estético y rutinario, confusión, malas interpretaciones, pérdida de control y una enorme atracción de personas. Cada tanto las congregaciones deberían tener sus momentos desencadenantes, en los que muchos se atreven a hacer lo que antes los atemorizaba, descubren un mundo nuevo y comienzan a caminar la vida cristiana de otra manera.</p>
<p>Luego de la explosión llegó la explicación, en la que Pedro dio el sentido teológico a la experiencia, expuso la Palabra de Dios, y de esta manera enmarcó lo vivido para que no quedara como un mero fenómeno para olvidar. Finalmente llega la aplicación, que hallamos en 1Co. 14, donde se incorpora a la vida cristiana cotidiana lo aprendido, de tal manera que forma parte del culto.</p>
<p>Como dijimos con anterioridad, el hablar en lenguas, según se observa en las Escrituras, es el único don para la edificación personal. No nos habla la Biblia de otro don con estas propiedades. Frente a este pensamiento podemos llegar a las siguientes conclusiones.</p>
<p>PRIMERO: No hay límites para su ejercicio, al igual que la oración, el congregarse y la lectura bíblica, que también son para edificarnos. El texto que analizamos muestra una fuerte tendencia al uso frecuente de las lenguas en privado. No hay horario, no hay lugar, no hace falta esperar al horario de culto para soltarlas. Pero tampoco se deben evitar en el culto.</p>
<p>SEGUNDO: Mientras que los otros dones dependen de la voluntad de Dios, lo cual pone límites a su ejercicio, las lenguas dependen de la voluntad humana (1Co. 14.9-29), y están siempre a disposición. Uno de los verbos relacionados con el descenso del Espíritu Santo, caracterizado por las lenguas, según lo afirmamos, es el verbo “recibir” (gr <em>lambano</em>) que hace recaer la responsabilidad de la recepción en el receptor mismo. Es como recibir a una persona. Asimismo puede significar “tomar” servirse, expresión que pone al humano en posición activa. Recordemos que, según las instrucciones de 1Co 14, debemos decidir en cómo, el dónde y el cuándo hablar en lenguas. A esto se le llama buena administración.</p>
<p>TERCERO: Queda justificado que el bautismo en el Espíritu Santo se manifiesta con la señal inicial, externa y uniforme de hablar en lenguas, porque otros dones no tendrían una oportunidad continua. Para bautizar, Dios no atiende en horario de oficina NI DEL HORARIO DE CULTO. El bautismo, puede ocurrir en cualquier momento y lugar, por consistir en el derramamiento de un don que edifica al mismo que lo ejerce.</p>
<p>CUARTO: Las lenguas son para todos, sin excepción.  1Co. 12.28-31 suele emplearse para comprobar que las lenguas no son para todos. Pero a la pregunta retórica de Pablo: “¿hablan todos lenguas?”, le sigue: “¿interpretan todos?”. Esta combinación de interrogantes pone el foco en las lenguas, como medio de edificación a los demás en medio del Cuerpo de Cristo. La obvia respuesta es que no es para todos que Dios les conceda hablar en lenguas para hablar a su pueblo mediante la interpretación. En cambio ES PARA TODOS EL HABLAR EN LENGUAS PARA LA PROPIA EDIFICACIÓN.</p>
<p>QUINTO: Cuando Dios desea edificar a un tercero, a través de las lenguas, proveerá un intérprete o hará hablar en una lengua humana entendible por ese tercero, en caso de ser extranjero. 1Co. 13.1 comenta acerca de lenguas de hombres (idiomas) y lenguas de ángeles (lenguas ininteligibles). Las primeras se observan en Pentecostés. Fueron señal de lo que Dios estaba haciendo y desencadenaron la conversión masiva de personas. Las leguas atribuibles a los ángeles no son precisamente las que ellos hablan, sino, que a manera de sinécdoque, y por contraste, son lenguas no entendibles por ningún hombre en la tierra. A veces oímos decir que “fulano de tal habló en chino” porque las lenguas sonaban a nuestros oídos como si fuera chino. Para desilusión de algunos, si el Señor hace hablar a alguien en chino, sin saber esta lengua, ES PORQUE ALLÍ HAY UN CHINO QUE NECESITA OIR UN MENSAJE QUE DIOS TIENE PARA ÉL.</p>
<p>Por su lado, las lenguas ininteligibles tienen dos posibles propósitos: 1- La edificación personal de quien las habla o 2- Hablar a los que se hallan presentes. Para el segundo propósito hace falta un intérprete, mientras que para el primero habrá que salirse del foco de atención de los presentes, para evitar distracciones innecesarias.</p>
<p>SEXTO: Sería provechoso que todos hablaran muchísimo en lenguas, y que no se les impida, pero si se trata de edificación personal, por no haber intérprete, se hable en un volumen que no altere la reunión. No confundamos “intérprete” con “traductor”. La palabra griega que se emplea para intérprete es: <em>diermeneutes</em> que pertenece a la familia de palabras de nuestra amada hermenéutica. Cuando se traduce, simplemente se cambian las palabras y frases a otro idioma, pero se respeta una sintaxis y las traducciones se rigen por normas fijas. Las lenguas como señal, no poseen traducción sino interpretación, en la que no existe correlación entre lo que dice el emisor y lo que expresa quien interpreta. La dinámica misma cambia. El intérprete no decodifica absolutamente nada de lo que oye, sino que el mismo Señor que da el mensaje en lenguas al hablante, da el significado al intérprete.</p>
<p>Esta dinámica nos deja una interesante combinatoria. Puede haber un mensaje muy largo en lenguas y una brevísima interpretación o viceversa. Puede hablar uno solo en lenguas y aparecer varios intérpretes, o exactamente lo opuesto.</p>
<p>En conclusión, las lenguas son un maravilloso don que nos permite comunicarnos con Dios secretamente (Ro. 8.26, 1Co. 14.2), y así ser edificados. Pablo manifiesta su preferencia en que todos hablen en lenguas, aunque en público convienen las lenguas con interpretación o la profecía para el buen aprovechamiento (1Co. 14.5). Así y todo solicita que no se prohíba hablar en lenguas en los cultos (1Co. 14.39). Él mismo, particularmente practicaba con mucha frecuencia el hablar en lenguas. (1Co. 14.18)</p>
<p>No descuidemos esta herramienta poderosa que nos acerca más al Señor, fomentemos en nuestras congregaciones esta bendición que se halla al alcance de todos. Conservemos la efervescencia que derivó en un mayor compromiso con la Gran Comisión. Los pentecostales no exageramos las lenguas, simplemente hacemos justicia a las verdades que algunos pretenden esconder. Definitivamente, no exageramos, sino que aprovechamos este recurso sobrenatural. Somos defensores de una verdad oculta al racionalismo. Velemos porque no se extinga.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Edgardo Muñoz</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=5618</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Qué son las palabras de sabiduría y de ciencia?</title>
		<link>https://conozca.org/?p=5555</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=5555#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 29 Sep 2023 15:56:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Edgardo Muñoz</dc:creator>
				<category><![CDATA[2023.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=5555</guid>
		<description><![CDATA[Por Edgardo Muñoz &#160; Uno de nuestros distintivos pentecostales se constituye por los dones del Espíritu. Todos estamos de acuerdo que los dones son la intervención sobrenatural de Dios por medio de los creyentes. Sin embargo, el desconocimiento de su propósito primordial, dinámica en su uso y manera en que funcionan, hacen que su aprovechamiento</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=5555">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Edgardo Muñoz</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Uno de nuestros distintivos pentecostales se constituye por los dones del Espíritu. Todos estamos de acuerdo que los dones son la intervención sobrenatural de Dios por medio de los creyentes. Sin embargo, el desconocimiento de su propósito primordial, dinámica en su uso y manera en que funcionan, hacen que su aprovechamiento sea limitado. Asimismo, la práctica desproporcionada y monotónica de algunos dones genera en nosotros un concepto distorsionado que concluye en el abandono de su uso adecuado.</p>
<p>Este es el caso de las palabras de sabiduría y de ciencia. Tales expresiones fueron famosas en un ministerio televisivo que, sin dejar de cumplir una maravillosa tarea evangelística, condujo a un encasillamiento que no hizo justica a la amplia función de estos dones. ¿Cómo evitar la caída en excesos, sin desaprovechar tanta riqueza de Dios a nuestra disposición?</p>
<p>Antes de enfocarnos en estas magníficas capacidades sobrenaturales, necesitamos ubicar a los dones en su debido lugar en cuanto a su propósito y uso. Si bien los términos griegos que se traducen como don, coinciden en que se trata de un regalo o dádiva de gracia, no son los “regalitos” que recibíamos cuando éramos niños, los cuales nos convencían de cuánto nos amaban quienes nos los hicieron. Los conceptos infantiles de lo que es un regalo no ayudan, porque con mucha frecuencia recibíamos obsequios de carácter recreativo, lo que no es el caso de los dones.</p>
<p>Los dones son herramientas sobrenaturales (y no siempre paranormales) que el Espíritu Santo nos proporciona, para el eficiente ejercicio de nuestro ministerio. Enviar a un trabajador a realizar una tarea sin herramientas, además de ser una crueldad, significa ponerlo en desventaja respecto al trabajo y hacer muy dificultosa su tarea. Análogamente, para poner a un obrero a realizar la obra de Dios, sin las herramientas de Dios, sería tan cruel como mandar clavar un clavo en la pared con un alicate.  Cuando un gobierno envía a un soldado a la guerra, le provee de un uniforme, armas y otros pertrechos. No se le cobra, se le “regala” temporalmente, para que cumpla con su deber.</p>
<p>Los dones, en ese sentido, son medios de gracia del Señor, que nos permiten desarrollar su obra con sus herramientas. El Espíritu Santo que habita en nosotros, es Dios, por lo que actúa con omnipotencia. En consecuencia, si tenemos al Espíritu en nuestro ser, contamos con el potencial para cualquier don o herramienta sobrenatural. Todo depende el tipo de tarea que desarrollemos en el cuerpo de Cristo. Un maestro en la iglesia del Señor, probablemente no necesite la herramienta de las sanidades, ya que esta funciona mejor en la predicación del Evangelio. En cambio, la capacidad de enseñar las verdades espirituales de modo que los creyentes las asimilen a sus vidas es un buen equipamiento para cumplir con el ministerio. Aquí yace la razón por la que Pablo insta a “procurar” los dones mejores, que no son otra cosa que los más apropiados para la función que desarrollamos. De esta manera habrá dones que un cristiano emplee con mucha frecuencia, otros de manera esporádica, y finalmente algunos que nunca, o casi nunca necesitará utilizar.</p>
<p>En consecuencia, deducimos que hay dones que son para todos los creyentes, como las lenguas, por servir para la edificación personal, y otros sólo para algunos, como el martirio. De poner en extremos opuestos ambas manifestaciones, de acuerdo con la popularidad de su uso, obtendremos una escala gradual, en la que hallaremos capacidades sobrenaturales que se deberían tener más en cuenta por la mayoría de los creyentes.</p>
<p>Para concluir con estos preliminares, deberíamos considerar que, de ninguna manera se puede rotular a los dones, y encasillarlos con una etiqueta determinada. No hay una lista fija de dones, tampoco un glosario, mucho menos una definición exhaustiva para cada don. Intentar la ubicación de los dones en un casillero estático sería tan pobre como encerrar a toda la Deidad en nuestros libros de teología.</p>
<p>Tal pensamiento nos libera de clasificaciones primitivas y de eternas discusiones acerca de las diferencias entre la profecía, la interpretación de lenguas, la palabra de ciencia, la palabra de sabiduría, la revelación y manifestaciones parecidas. También nos ayuda a ampliar nuestra concepción de un don, cuando su operación difiere de lo tradicional. Si bien, desde que Dios permitió a Adán poner nombres a lo creado, nos encanta poner rótulos a cada cosa, deberíamos aceptar que es muy difícil clasificar de manera estricta con un sustantivo a cada actividad sobrenatural. A veces no es tan importante saber cómo se llama una herramienta como el reconocerla y saberla usar con destreza. Por otra parte, se elimina el concepto de que, donde hay un talento no hay lugar para un don y viceversa. Más bien se debería incorporar la idea de la interacción de ambos aportes, y que un don también puede potenciar a una habilidad aprendida o a un talento natural.</p>
<p>Una vez establecidos los conceptos anteriores nos hallamos en condiciones de describir a los dones de palabras de sabiduría y de ciencia.</p>
<p>Ambas manifestaciones espirituales van precedidas por el vocablo “<em>logos” </em>(palabras de…), lo que puede interpretarse como asuntos, conceptos, discursos, enseñanzas, mensajes. Más allá de los posibles significados, la anteposición de “<em>logos</em>” antes de ciencia o sabiduría, nos deja una imagen muy clara de que se trata de acciones eventuales y no cualidades permanentes. Quien ejecuta un mensaje de sabiduría no será necesariamente un sabio, como tampoco quien recibe el conocimiento extraordinario de un asunto oculto, cuenta con la capacidad sobrenatural de saberlo todo, aún qué equipo de la liga ganará el próximo campeonato. En síntesis, se trata de acciones que se manifiestan en los momentos de necesidad en los que Dios busca intervenir.</p>
<p>Definimos sabiduría (gr<em>. sofía</em>) como inteligencia, conocimiento, discernimiento o prudencia. Es la capacidad para entender y actuar de manera sabia en determinados asuntos. El Nuevo Testamento emplea el vocablo para referirse a la manera de actuar de Salomón (Mt. 12.42). Un breve pantallazo de las acciones de Salomón pone en relieve que la sabiduría del monarca se relacionaba con la resolución de conflictos y problemas cotidianos o de trascendencia. También consejos para la vida tan valiosos que de lejos acudían para escucharlos. Proverbios y Eclesiastés son un verdadero compendio de sabiduría práctica. También se cita tal virtud relacionada al aspecto en el que Jesús crecía desde su niñez hasta el ejercicio de su ministerio (Lc. 2.40). Los diáconos requerían sabiduría para tener un buen criterio sobre la distribución de los recursos (Hch. 6.3).  Esteban debía disputar contra los libertos, que se le oponían en todo, pero estos no lograban refutarlo por la sabiduría con la que hablaba (Hch. 6.10).</p>
<p>Esteban mismo explica que José tuvo sabiduría ante Faraón (Hch. 7.10). Tal cualidad le permitió el saber convencer a Faraón de las acciones necesarias por la emergencia, pero también lograr su aprobación para otras decisiones también sabias. Llama especialmente la atención lo que el apóstol Pablo dice a los Efesios en 3.10 al referirse a la sabiduría divina como “multiforme sabiduría de Dios” (<em>he polipoikilos sofía tou Theou</em>)<em>. </em>En esta cita manifiesta que la sabiduría de Dios es multifacética.<em> </em> Por lo tanto, no deberíamos limitarnos a un determinado formato en las diversas evidencias de la sabiduría Divina. Santiago nos instó a pedir sabiduría de Dios (Stg. 1.5), por lo que necesitamos vivir sabiamente entre los incrédulos (Col. 4.5).</p>
<p>Para resumir lo que es la sabiduría, podríamos destacar que la sabiduría se relaciona con la toma de decisiones, de tal manera que se obtengan los mejores resultados dentro de la voluntad de Dios. Pero no olvidemos que el don de “palabra de sabiduría” es una acción eventual, que no reposa sobre el creyente, sino que se manifiesta en el momento en que se la requiere. Hch. 15.13-21 relata cómo Jacobo guió al consenso de los apóstoles acerca de qué hacer con los gentiles que se incorporaban a la iglesia. Sin dudas se trató del don de palabra de sabiduría, ya que Jacobo no tenía una participación destacada en los asuntos de la iglesia, en cambio, su propuesta en este concilio hizo que sus colegas la vieran como una acción del Espíritu Santo.</p>
<p>Recordemos que la palabra de sabiduría se manifiesta como un evento de intervención divina mediante un siervo de Dios, quien no se exime de decir la peor necedad al acto seguido. No obstante, la palabra de sabiduría ayuda al siervo de Dios a dar buenos consejos y con resultados exitosos a los necesitados, permite que un problema sin resolver en el curso de una congregación, halle la salida, facilita una adecuada mediación en medio de opiniones contrapuestas, contribuye a actuar con prudencia y a poder administrar adecuadamente la obra de Dios.</p>
<p>Las dificultades aumentan en la correcta concepción del significado de la palabra de ciencia (gr. <em>logos gnoseoos</em>). Como en el caso anterior, no se trata de un estado permanente de revelaciones a capricho del que las realiza, sino de manifestaciones que surgen eventualmente, y siempre de acuerdo con la voluntad de Dios.</p>
<p>“Ciencia” viene de la raíz griega <em>ginoskoo </em>que equivale a aprender, saber, entender, y significa “conocer”. Para el pensamiento helénico, este verbo posee un sentido puramente intelectual, mientras que para la cultura semítica se relacionaba con el saber experimental, adquirido por medio de una experiencia. En la Septuaginta, por dar algunos ejemplos, el verbo se emplea innumerables veces como saber (el bien y el mal, Gn. 3.5), también como “advertir” (…y conocieron que estaban desnudos… Gn. 3.7), eufémicamente, como tener una relación íntima (Conoció Adán a su mujer… Gn. 4.1), reconocer (Entonces conoció Manoa… Jue. 13.21), informarse, enterarse (… e informaos… 1S. 23.23).</p>
<p>En el Nuevo Testamento, <em>ginoskoo</em> puede significar: “hallar la manera” (Lc. 1.77). En Romanos 11.33 se emplea el término para aludir a la omnisciencia de Dios. También podría llamarse “conocimiento o ciencia” al dominio sobre un determinado tema. Otra manera en la que el Nuevo Testamento emplea <em>gionoskoo</em> tiene que ver con la comprensión, entendimiento o sentido de lo lógico, como, por ejemplo Ef. 3.19. A veces el término se extiende a la verdad de Dios en todo el amplio sentido (Col. 2.3). Curiosamente 1Pe. 3.7 se refiere a vivir con las esposas con entendimiento o comprensión de su naturaleza.</p>
<p>En definitiva, el don de palabra de ciencia consiste en conocer lo desconocido, saber lo que no se suele saber, por lo que se relaciona estrechamente con “revelar.” Saber lo que naturalmente no se puede saber es conocer algo que está naturalmente oculto. El idioma griego nos proporciona una palabra muy significativa para ocultar, cubrir o esconder algo: <em>kalypto</em>, que a su vez se emplea para referirse al velo que Moisés se puso al descender del Sinaí (2Co. 3.12-16). A su vez, sacar a luz algo oculto, en griego es: <em>apokalypto</em>, que literalmente significa correr el velo, descubrir, “revelar”.</p>
<p>En Mateo se menciona <em>apokalypto </em>tres veces<em>,</em> cuando Jesús ora y dice que el Padre ocultó la gracia de (literalmente la encerró) a los sabios y entendidos (inteligentes) y la “reveló” a los niños. También Jesús se muestra como el que decide a quién quiere “revelar” al Padre. Finalmente, la declaración de Pedro, que Jesús era el Cristo, era producto de una “revelación” de Dios.</p>
<p>1 Corintios 2.9-10 arroja muchísima luz al citar a Isaías y hablar de cosas que nunca fueron conocidas por el humano, pero que Dios preparó para los que lo aman. Inmediatamente añade: “Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu.” Pablo relata algunos pormenores de su conversión diciendo que: …cuando agradó a Dios… “revelar” a su hijo en mí… (Gá. 1.15a, 16a) explicando de esa manera la aparición de Jesús, camino a Damasco.</p>
<p>Otros empleos relacionados a “revelación” son: “descubrimiento” (Lc. 12.2), manifestación en gloria (Lc. 17.30), la gloria venidera que se manifestará en nosotros (Ro. 8.18), el misterio de la gracia dado a conocer (Ef. 3.1-5).</p>
<p>No podemos olvidar el inicio de Apocalipsis, que simplemente dice: “La revelación…”. Por excelencia, el libro de Apocalipsis deja un paradigma sobre lo que es la revelación: “Aquello que, estando oculto al ser humano común, Dios quiere mostrar a sus siervos, para cumplir con su plan.”</p>
<p>Palabra de ciencia y revelación son dones semejantes y podrían ambos términos comportarse como sinónimos. Sin embargo, observamos que en 1Co. 14.6 se enumeran ciencia y revelación como dos acciones distintas y separadas. Un vistazo superficial pareciera enseñarnos que no se trata de sinónimos. La respuesta se halla en que Pablo no se refiere exclusivamente a manifestaciones sobrenaturales, ya que una cosa es la palabra de ciencia (revelación) y otra la ciencia de Dios (conocimiento de los misterios revelados de Dios). En el primero de los casos se trata de revelaciones eventuales e inmediatas de Dios, acerca de un determinado asunto, mientras que, en el segundo caso, se trata del conocimiento de Dios, su verdad, su gracia y demás. Casi al finalizar el capítulo, Pablo expone algunos dones y otros elementos de la siguiente manera: “¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.” (1 Co. 14:26). La omisión de palabra de ciencia entre otros dones quizás despeje la idea que, palabra de ciencia y revelación son lo mismo.</p>
<p>El discernimiento de espíritus también se relaciona con la palabra de ciencia. Es más, el discernimiento de espíritus es una palabra de ciencia orientada a las intenciones, ánimos y motivaciones de las personas, a fin de proteger al Cuerpo de Cristo. Si se quiere, también la profecía podría ser un tipo de palabra de ciencia, donde consolamos, edificamos y exhortamos de una manera que satisface milagrosamente las necesidades del momento.</p>
<p>Como podemos ver, la palabra de ciencia abarca todo lo que el Señor, de acuerdo con sus propósitos, nos permite saber sobre determinadas situaciones o problemas. Es como correr una cortina y comenzar a ver con mayor claridad un panorama determinado.</p>
<p>Al hablar de palabra de ciencia en la actualidad, deberíamos pensar en cosas, verdades, situaciones, realidades, eventos inmediatamente futuros, y hasta intenciones que Dios nos desea mostrar para tomar precauciones, hacer, o dejar de hacer algo, estar tranquilos, o cualquier otra decisión que nos encamine al centro de la voluntad de Dios. Cuando un pastor necesita planificar el curso de su congregación, cuando se deben tomar decisiones respecto a la construcción de un templo, cuando se aconseja a una persona, y otras innumerables ocasiones más, la palabra de ciencia sirve de óptima herramienta. También para enseñar una verdad bíblica, e incorporarla a la vida cotidiana.</p>
<p>En la introducción se habló que el encasillamiento de los dones según sus nombres no hace justicia al poder de Dios. Tal es el caso de las palabras de sabiduría y ciencia. Nunca nos sujetemos a un determinado formato, jamás esperemos la intervención de Dios de un solo punto cardinal. La gracia de Dios es polifacética, es tan multiforme que, al igual que un arco iris, no se puede distinguir el cambio de un color a otro. Estos dones, combinados o mezclados con otros más nos permiten predicar con mayor efectividad, aconsejar con certeza, participar de reuniones administrativas con decisiones acertadas, anticiparnos a posibles circunstancias futuras y hasta elaborar excelentes estrategias de trabajo. ¡Tenemos al Espíritu Santo! Simplemente actuemos con autoridad y denuedo, confiando que el Señor nos dotará de la herramienta espiritual adecuada para la actividad que nos toque en el ministerio.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Edgardo Muñoz</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=5555</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El judaísmo en la liturgia evangélica</title>
		<link>https://conozca.org/?p=4983</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=4983#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 19 Feb 2021 23:07:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Edgardo Muñoz</dc:creator>
				<category><![CDATA[2021.1]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=4983</guid>
		<description><![CDATA[Por Edgardo Muñoz &#160; . Cada vez con más frecuencia, observamos iglesias (o programas radiales emitidos por las mismas) que utilizan hasta el hartazgo términos que pasan a formar parte de la jerga litúrgica, como: Adonai, shalom, Jeoshua, Meshiah. En algunas reuniones evangélicas se advierten banderas de Israel y adolescentes que con movimientos simpáticos, ropas</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=4983">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Edgardo Muñoz</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p>Cada vez con más frecuencia, observamos iglesias (o programas radiales emitidos por las mismas) que utilizan hasta el hartazgo términos que pasan a formar parte de la jerga litúrgica, como: <em>Adonai, shalom, Jeoshua, Meshiah</em>. En algunas reuniones evangélicas se advierten banderas de Israel y adolescentes que con movimientos simpáticos, ropas típicas y panderos acompañan los ritmos de una música pegadiza de origen presuntamente semítico. No deja de fascinar semejante despliegue tan pintoresco que hace volar la imaginación a través de los siglos.</p>
<p>Los grupos más radicales y agresivos de estos movimientos critican al resto de la cristiandad y la tratan de pagana por no utilizar sus formas y seguir sus costumbres. Entonces caemos en cuentas de que estamos frente a tiempos peligrosos en los que con mucha sutileza se filtran “contaminaciones” de la fe cristiana. ¿De dónde llegaron estas corrientes? ¿Qué propósito persiguen? ¿Cuál es el grado de inocuidad o malignidad que estos movimientos poseen? Son todas preguntas que recién podremos responder conociendo el origen de estos grupos y sometiendo sus ideales a la Palabra de Dios.</p>
<p>Estados Unidos es el país protestante que tal vez cuenta con mayor cantidad de ciudadanos de raíces judías. No era de extrañarse que en algún momento del siglo XX surgieran grupos evangélicos orientados a ganar a los descendientes de Abraham para Cristo. Estos grupos incorporaron a su bagaje una serie de palabras y costumbres afines a los judíos con el propósito de hacerles el Evangelio más familiar y atractivo.</p>
<p>Para ese tiempo, los judíos veían a los gentiles como cristianos católicos y antisemitas. Muchos de esos israelitas que habían emigrado de Europa al Nuevo Mundo conservaban el resentimiento por los malos tratos recibidos de parte de falsos cristianos que tal vez querían vengar la sangre del Cordero de Dios. Iglesia, cruz, cristiano y trinidad eran palabras que resultaban ofensivas a estos judíos que las habían oído al compás de las peores torturas, agresiones a su fe y genocidios.</p>
<p>Así es entonces, que movimientos tales como “Judíos para Jesús” o “Judíos Mesiánicos” cambiaron la liturgia convencional por otra más amigable a los hebreos logrando el objetivo de alcanzar a los que creían en la ley de Moisés. Se puede intuir que los resultados obtenidos no mostraban tanto conversiones en los judíos ortodoxos como en los liberales, bastante alejados de su devoción.</p>
<p>Latinoamérica concentra una buena cantidad de judíos, estos movimientos no tardaron en proliferar con un objetivo muy sano: evangelizar al pueblo de Israel como una variante de lo que es la tarea misionera.</p>
<p>Hace unos años, grupos relacionados con los movimientos citados tomaron una diagonal, enfatizando la “bendición extra” que representa ser un judío creyente. Aunque tal postura no es afirmada en la Palabra de Dios (Ro.2:17-3:31), muchos fueron más lejos aún y propagaron entre las iglesias que “hay mayor unción y aceptación por parte de Dios, si en la liturgia se incorporan músicas y danzas hebreas, se usan panderos y se reemplazan las palabras grecolatinas por palabras propias del Antiguo Testamento”.</p>
<p>Lo más preocupante es que los esfuerzos de la iglesia por “contextualizarse” con la sociedad para llegar mejor a la misma, caen en saco roto al tornar a los cultos en un conjunto de ritos y prácticas ininteligibles y extrañas a toda familiaridad occidental. Es paradójico que mientras la iglesia Católica por fin aceptó que las misas se hicieran entendibles por celebrarse en el idioma vernáculo, algunos pocos evangélicos intentan hacer del culto una actividad incomprensible al indocto en la fe, por valerse de rituales, usos y costumbres perdidas en los siglos.</p>
<p>No discutiremos en este artículo que una congregación tenga diversas manifestaciones de arte como lo pueden ser las danzas. El arte apela a lo bello y lo emotivo y Dios merece el mejor arte. Pero pensar que todo lo que provenga de la cultura hebrea es sagrado y lo procedente de otras culturas profano, puede hacernos caer en el error.</p>
<p>He aquí algunas razones para afirmar que el estilo hebreo puede ser tan santo o profano como cualquier estilo que el hombre haya creado sobre la tierra:</p>
<p>PRIMERO: El Pueblo de Israel fue el vehículo que permitió la llegada del Mesías al mundo. Fue la nación escogida por Dios para permitir que Cristo desarrollara su ministerio universal. Por lo tanto, el uso de cualquier elemento de la ley, es considerado obsoleto por haber sido sustituido por algo mejor (He. 8:1-13 y 9:24). En consecuencia, cualquier referencia a las costumbres de Israel es un retorno a la ley, a lo imperfecto a lo que debía ser temporal.</p>
<p>SEGUNDO: En la iglesia de Cristo ya no hay distinción entre judíos y gentiles (incluyendo su bagaje cultural) (Ro.10:12, Ef.2:11-22). Si ambos pueblos son uno y las enemistades de la carme fueron derribadas, ¿Cuál estilo de música, cuál lenguaje, cuál forma de arte es la válida? No caben dudas que la Palabra no privilegia al estilo judaico.</p>
<p>TERCERO: Las danzas y música hebreas nunca fueron instituidas en la Biblia, sino que fueron producto de los ritmos aprendidos en el medio oriente. Cuando María, la hermana de Moisés y Aarón bailaba y cantaba al frente del peregrinaje, ¿Habría inventado un nuevo tipo de danza? ¿Le mostró Dios a Abraham alguna forma de música y danza que lo debía distinguir de las otras naciones? ¿Exhortaron los profetas a tener un “nuevo paso” y a ejecutar el pandero? De ninguna manera.</p>
<p>La música y danzas hebreas típicas que hoy podemos disfrutar no tuvieron su origen en Israel sino en la tierra de Aram, en Egipto, y quién sabe qué otros lugares más. Pero lo interesante del tema es que estos estilos fueron evolucionando con el correr de los años y se enriquecieron con el arte de las naciones con las que se relacionaron.</p>
<p>En el tiempo del exilio también cambiaron sus formas al igual que comprobadamente se modificó su idioma. En la diáspora del primer siglo después de Cristo también perdieron sus raíces. La notación musical que los pueblos de oriente tenían no era precisa y hay muchísimas dudas sobre su correcta entonación y ritmos. Por consiguiente, se perdió muchísimo de lo que se hacia antaño. Lo más probable es que la música y danzas típicas que los israelitas hoy muestran esté tan evolucionada como el lenguaje de cualquier pueblo con el correr de los años. No se conserva nada con pureza. Los que tratan de enseñar danzas hebreas y el uso del pandero (con panderetas modernas) pretenden asegurar que de tal o cual manera bailaban los hebreos antiguos ¿En base a que revelación?</p>
<p>CUARTO: El idioma hebreo no es un idioma sagrado. Así como ni Abraham ni Moisés recibieron indicación alguna sobre cómo cantar o bailar, tampoco se les prescribió qué lengua hablar. Aun más, los profetas condenaron la asimilación que Israel hizo de las actitudes e idolatría de otros pueblos, pero nunca su variación idiomática. No faltan quienes con nulo conocimiento afirman que en el Edén se hablaba hebreo, pero el Génesis no menciona que en Babel alguien haya conservado aquella lengua.</p>
<p>Abraham había salido de Ur de los Caldeos donde se hablaba el arameo. Con el tiempo, los israelitas fueron enriqueciendo su lengua con vocablos egipcios y cananeos. Qué decir de la influencia fenicia en la escritura hebrea. En otras palabras el hebreo fue la lengua de tumo en la que se escribió el Antiguo Testamento (como lo fue en su momento el arameo con el que se a escribieron algunos pasajes de Daniel). ¿Eso significa que debemos conservar las formas idiomáticas y fonéticas de los nombres como algo sagrado? En ese caso el griego es la lengua en la que se escribió el Nuevo Testamento. Si Jesús y los apóstoles hablaban el arameo, ¿Por qué Dios permitió que se registrasen sus hechos y enseñanzas en el idioma pagano?</p>
<p>Sencillamente porque era la lengua de turno. No importa cómo pronunciemos el nombre de Cristo o el de Dios. La pronunciación es cosa de hombres, pero Dios no tiene ningún idioma en especial, Él es espíritu, Él utiliza cualquier idioma para hablarnos con tal que entendamos. No tenemos que aprender ningún idioma para entender a Dios, Él sabe nuestra propia lengua.</p>
<p>QUINTO: Las expresiones litúrgicas son variables e intrascendentes, Dios no nos dejó ningún instructivo sobre la correcta liturgia. En Ro.14:1-9 Pablo habla que los débiles en la fe (los creyentes prejuiciosos) guardan cada detalle, mientras que otros no lo hacen. No importa la acción sino la devoción diría apóstol en pocas palabras. Tratar de introducir formas hebraicas en el culto moderno es instalar una contienda sobre opiniones. En Col. 2:8-23 se explica con claridad que las filosofías huecas, basadas en tradiciones han sido superadas por aquellos que en Cristo ESTÁN COMPLETOS.</p>
<p>SEXTO: La Iglesia evangélica se caracteriza por hacerse entendible a los hombres. El mensaje del evangelio debe llegar en un código adecuado a los receptores. Por algo San Pablo decía que al judío se hacia judío y al griego, griego para ganar de alguna manera a alguno, (1 Co.9:20-22). El éxito de los pentecostales, en buena parte consistió en la gracia que el Espíritu Santo nos ha dado para llegar a la comunidad de una manera sencilla y sin “adornos”.</p>
<p>Por mucho tiempo hemos criticado a la religión mayoritaria por el uso de imágenes, pero la motivación de la iconografía, que algunas iglesias adoptaron, se asemeja a la razón de los orígenes de los vitrales y los santos. La fe cristiana es sencilla y no es más ungida si emplea tal o cual idioma o va acompañada por determinada música o danza.</p>
<p>Los que insisten en dar forma judaica a los cultos, simplemente intentan hacer las cosas lo suficientemente raras como para que se vean misteriosas. Los misterios fascinan por que permiten dar las interpretaciones más caprichosas. Asimismo, todo aquel que tiene la oportunidad de enseñar algo nuevo adquiere autoridad y poder sobre sus alumnos&#8230; y la tierra está llena de gente con ambiciones de poder. No debemos hacer caso a todo viento de doctrina que aparezca, debemos probar los espíritus y no permitir que nos traicionen nuestros sentidos humanos.</p>
<p>Quizás suene muy profana la siguiente conclusión, pero no deja de ser verdad: Una tarantela (por mencionar un estilo) no es menos santa que una danza hebrea.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Edgardo Muñoz</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=4983</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El arrebatamiento de la Iglesia</title>
		<link>https://conozca.org/?p=4766</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=4766#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 29 Aug 2020 21:40:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Edgardo Muñoz</dc:creator>
				<category><![CDATA[2019.3]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=4766</guid>
		<description><![CDATA[Por Edgardo Muñoz . Películas, novelas y libros se ocupan a menudo de un tema que se asemeja a la ciencia ficción. Imágenes de personas que se evaporan mientras pilotean un avión, conducen un autobús o actúan bajo las cámaras de TV cobraron popularidad. La cristiandad predica cada tanto, que un día los creyentes desaparecerán,</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=4766">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="RIGHT">Por Edgardo Muñoz</p>
<p style="text-align: left;" align="RIGHT"><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p align="JUSTIFY">Películas, novelas y libros se ocupan a menudo de un tema que se asemeja a la ciencia ficción. Imágenes de personas que se evaporan mientras pilotean un avión, conducen un autobús o actúan bajo las cámaras de TV cobraron popularidad. La cristiandad predica cada tanto, que un día los creyentes desaparecerán, mientras que los tibios, los mundanos y los incrédulos se quedarán gimiendo de pavor al compás del recuerdo de la oportunidad perdida para siempre. ¿Así será el arrebatamiento? ¿De verdad nos desvaneceremos como niebla a la vista de todo el mundo? ¿Ocurrirá algo así? ¿La iglesia tendrá que pasar por la tribulación, o se irá antes? ¿Qué es lo que la Biblia dice? ¿Cuánto hay de mito y cuánto se fundamenta en una seria teología?</p>
<p align="JUSTIFY">Estas, y otras preguntas más, carcomen la mente de los creyentes que, desde los púlpitos, cada vez oyen menos palabras tales como rapto, traslación o arrebatamiento.</p>
<p align="JUSTIFY">Para responder los interrogantes debemos someter a prueba, ante la Palabra de Dios, la idea del arrebatamiento.</p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="text-decoration: underline;"><strong>El concepto de arrebatamiento</strong></span></p>
<p align="JUSTIFY">Pablo emplea el término “seremos arrebatados” en 1Ts. 4.17. Desde el vs. 13 comienza a tratar el tema, y se extiende hasta 5.11. El motivo de tal enseñanza se centra en la esperanza de la resurrección. Pero esta resurrección, que es para vida eterna, requiere dos tiempos: el de los que murieron en Cristo, y el de los que estemos vivos al momento del citado evento. Para estos últimos cabe la palabra “arrebatamiento” (gr. <em>harpazo</em>), cuyo significado es: “quitado por la fuerza, raptado, robado, sacado”.</p>
<p align="JUSTIFY">No es la única vez que se alude al vocablo <em>harpazo</em> en el Nuevo Testamento, sino que, entre Pablo, Juan, Lucas, Mateo y Judas lo citan una docena de veces, lo que arroja luz sobre la idea. En Mt. 11.12; 13.19 y Jn. 10.12,28 y 29 se hace referencia a robar, eliminar o quitar causando injurias. En Hch. 23.10, Jud. 23 y Ap. 12.5 alude a sacar con violencia, pero para poner a salvo o rescatar de un posible daño. De tales aplicaciones, inferimos que <em>harpazo</em> puede tener una connotación, tanto positiva como negativa, pero que siempre muestra un sentido enérgico, contundente y repentino.</p>
<p align="JUSTIFY">Por otra parte, Hch. 8.39 aplica la terminología a Felipe, a quien el eunuco dejó de ver, pero no hay alusión a alguna a otra reacción que no fuera el gozo con el que continuó el camino, con lo que nos deja la incógnita de qué tan sobrenatural habría sido ese arrebatamiento.</p>
<p align="JUSTIFY">En boca de Pablo, <em>harpazo</em> se asocia efectivamente a lo sobrenatural. Además de 1 Ts. 4.17, 2 Co. 12.1-6 relata una experiencia en tercera persona, aunque deja saber que se trata del mismo apóstol, en la que “<em>es arrebatado hasta el tercer cielo</em>”. Lo sobresaliente de tal vivencia reposa en que, a pesar de ser un acto paranormal y repentino, de ninguna manera resultaba significativa la participación del cuerpo <em>(“… si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé…</em>” vs. 2).</p>
<p align="JUSTIFY">En conclusión, 1 Ts. 4.17, revela un evento abrupto, enérgico, sobrenatural, pero que al intentar imaginarlo deja muchas incógnitas por desconocerse la forma en la que ocurrirá.</p>
<p align="JUSTIFY">El otro texto que nos habla sobre el arrebatamiento se halla en 1 Co. 15.51-52. Aunque el mismo autor de las cartas a los tesalonicenses evita el vocablo <em>harpazo</em>, enlaza el tema en las dos epístolas con la resurrección. En este caso se emplea la palabra: “<em>allasso”</em> que se traduce como “transformados”.</p>
<p align="JUSTIFY">Esta palabra significa: “cambiar, mudar, trocar y permutar”. Por ejemplo, en Ro. 1.23 se aplica cuando “cambiaron” la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre. He. 1.12 lo traduce como “mudados”, hablando de una ropa que se saca, enrolla y cambia por otra nueva, en alusión al Sal. 102.26.</p>
<p align="JUSTIFY">¿Por qué razón Pablo prefiere este término por sobre la idea de arrebatamiento? Porque viene hablando de la resurrección y sus efectos. En este caso, el énfasis recae sobre el pensamiento de que, para la resurrección, Dios no necesita ni una sola molécula del cuerpo físico. Para el cuerpo material, emplea dos sinónimos: Uno de ellos es <em>sómata psykikón </em>(cuerpo animal o cuerpo con vida vs. 44), lo que denota vida biológica. El otro es <em>sómata epígeia </em>(cuerpo terrenal o que está sobre la tierra vs. 40). Ambas alusiones al cuerpo físico destacan que se trata de un cuerpo originado en la tierra, puramente biológico, y que por lo tanto quedará en esta tierra, porque “<em>la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios</em>”.</p>
<p align="JUSTIFY">Para el cuerpo de origen espiritual también existen dos términos: Utiliza, primeramente las palabras <em>sómata epouránia </em>(cuerpo celestial o que pertenece al cielo vs. 40). Luego emplea (<em>sómata</em>) <em>pneumatikón </em>(espiritual vs. 44). En ambos casos evidencia que se trata de un cuerpo dado por Dios.</p>
<p align="JUSTIFY">El apóstol realiza un paralelo fascinante al explicar que, así como Adán fue el hombre terrenal de quien se heredó tal naturaleza, incluyendo el cuerpo humano, Cristo es el hombre celestial de quien se hereda la propia naturaleza, incluyendo el cuerpo glorificado. Pero no podemos pasar por alto el punto de coincidencia con 1 Ts. 4. “No todos dormiremos, pero todos seremos transformados” (vs. 51). Los muertos resucitarán transformados primero y luego nosotros seremos transformados.</p>
<p align="JUSTIFY">No se puede negar la doctrina del arrebatamiento, rapto o traslación, porque 1 Ts. 4.13-18 y 1 Co. 15.51-52 lo aseveran. Pero debemos añadir que, el arrebatamiento es una manera de nivelar la primera resurrección.</p>
<p align="JUSTIFY">El concepto de dos resurrecciones nace en Dn. 12.2, donde se explica como si fuese un solo evento de dos consecuencias. Juan 5.28-29 añade mayor colorido diciendo que los que hicieron lo bueno saldrán a resurrección de vida mas los que hicieron lo malo a resurrección de condenación. Ap. 20.5-6 amplía la idea de dos resurrecciones añadiendo que mil años separarán a la una de la otra, siendo la resurrección para vida eterna la primera.</p>
<p align="JUSTIFY">Al asociar los pasajes citados, podemos construir la secuencia del arrebatamiento de la siguiente manera:</p>
<p align="JUSTIFY">Un día, sin previo aviso llegará la primera resurrección, la de la vida eterna. Aquellos que murieron en Cristo y fueron desnudados de sus cuerpos, que volvieron al polvo de donde fueron tomados, recibirán cuerpos incorruptibles. Cabe destacarse que Pablo asocia la muerte a la desnudez del alma (2Co. 5.4), por lo que, los “desnudados” serán prioridad en la adquisición de un cuerpo inmortal de origen espiritual. De ninguna manera las sepulturas serán removidas ni se recreará la película Walking Dead. Simplemente las almas de los justos, que desde el sacrificio de Cristo se hallan con él, recibirán cuerpos incorruptibles. A pocos pasos atrás seguiremos los que aún estemos vivos, sólo que, en lugar de morir y estar con Cristo, a la espera de cuerpos inmortales, directamente dejaremos nuestros cuerpos humanos y recibiremos cuerpos espirituales.</p>
<p align="JUSTIFY">La enseñanza de los cuerpos glorificados, tanto de los muertos en Cristo como de los que en vida seamos transformados, fue anticipada por Jesús en Jn. 14.1-3 bajo el nombre de “moradas” (casas, residencia). Pablo hizo lo propio en 2 Co. 5.1 al comparar el cuerpo terrenal con “nuestra morada terrestre, este tabernáculo que se deshace” y el cuerpo de la resurrección con “un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos” .</p>
<p align="JUSTIFY">Aunque en el imaginario colectivo de los creyentes predomina el pensamiento que el arrebatamiento consistirá en la desaparición de los creyentes, que hasta dejarán sus ropas en el piso por el desvanecimiento de sus cuerpos, la transformación de la que habla Pablo bien podría ser un reemplazo en el que nuestros cuerpos físicos se desplomen en tierra, cual una muerte súbita, y las almas sean revestidas de cuerpos incorruptibles de una manera invisible e inadvertida para la gente.</p>
<p align="JUSTIFY">Tomémonos la licencia de especular teológicamente y crear una historia: En estos tiempos de pandemia, se habla de una nueva normalidad. Entre otras cosas, la nueva normalidad consiste en las precauciones que las personas deben tomar en el contacto físico, al mismo tiempo que evitar los conglomerados en lugares cerrados. Por otro lado se comienza a vivir bajo la presunción de que en cualquier momento puede emerger un nuevo virus, de comportamiento impredecible y mortal. Si los cristianos experimentáramos una “muerte súbita”, seguramente los demás lo verían como un virus extraño que se está investigando, y que es difícil de aislar. También razonarían que esos tercos cristianos desoyeron las advertencias y siguieron congregándose hacinados, lo que produjo su contagio masivo y consecuente fallecimiento.</p>
<p align="JUSTIFY">Ya sabemos que habrá una primera resurrección para vida eterna, que incluirá el arrebatamiento de los cristianos que se hallen vivos en ese tiempo. También aprendimos que el arrebatamiento puede no ser tan dramático como algunas películas lo muestran. Lo que aún no hemos establecido es el momento del arrebatamiento.</p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="text-decoration: underline;"><strong>La ubicación temporal del arrebatamiento </strong></span></p>
<p align="JUSTIFY">De acuerdo a Ap. 20, transcurren, al menos, mil años entre la resurrección para vida eterna y la resurrección para condenación. Resulta obvio que la primera resurrección ocurre antes del Milenio, para que los resucitados reinen con Cristo. Por lo tanto el arrebatamiento es pre-milenial. El Milenio sucederá a la batalla de Armagedón en la que Cristo vendrá a pelear contra el anticristo y las naciones que se convoquen; los vencerá y reinará sobre toda la tierra. (Ap. 19 – 20)</p>
<p align="JUSTIFY">A su vez, Armagedón pondrá fin al reinado del anticristo, cuya actividad se desarrollará durante el período conocido como la Tribulación. Si el arrebatamiento y la tribulación precederán al Milenio, nos resta saber qué lugar cronológico ocupará cada uno. ¿Cuál será el lugar del arrebatamiento? ¿Antes, durante o después de la tribulación? Según la respuesta que se desee dar, hallaremos las diferentes corrientes de interpretación: La pre-tribulacionista, la midi-tribulacionista (La iglesia será levantada a los tres años y medio de la tribulación), la pre-ira (ocurrirá inmediatamente antes que se derramen las copas de ira) y la pos-tribulacionista (Cristo raptará la iglesia cuando finalice la tribulación).</p>
<p align="JUSTIFY">Pese a que los defensores de cada una de estas corrientes deben ser tomados con respeto y seriedad, debido a que fundamentan sus ideas en una aceitada interrelación de textos bíblicos, el pre-tribulacionismo posee mayor apoyatura bíblica y encaja mejor en la secuencia escatológica.</p>
<p align="JUSTIFY">Para probar nuestra posición, comenzaremos por definir lo que es la tribulación, su propósito y sentido teológico. Acto seguido revisaremos la actividad de la iglesia a lo largo del libro de Apocalipsis, que trata desde su capítulo 4, el orden de los eventos de la tribulación. Finalmente analizaremos un texto que condiciona el arrebatamiento a la manifestación del anticristo, protagonista en la tribulación.</p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="text-decoration: underline;"><strong>Qué es la tribulación<br />
</strong></span></p>
<p align="JUSTIFY">La tribulación, que consta de siete años corresponde a la semana setenta de la profecía de Daniel (cap. 9.20-27).</p>
<p align="JUSTIFY">Luego de cumplirse los setenta años que había predicho Jeremías (29.10), Daniel eleva una ferviente y conmovedora oración al Señor, en la que pide la restauración de su pueblo y regreso a su tierra. En respuesta, Dios le explica que el trato completo con Israel no sería de solamente setenta años, sino de setenta semanas. (Dn. 9.24) Se entiende que la palabra semana (en hebreo <em>shabua</em>) significa conjunto de siete unidades, por lo que el cálculo del tratamiento completo para Israel llevaría un proceso de cuatrocientos noventa años. Estos se contarían desde la orden de reedificación de Jerusalén, en el año 457 a.C. bajo el contingente de Esdras. Con el Mesías príncipe se cumplirían sesenta y nueve semanas y habría un paréntesis de tiempo indeterminado antes de entrar en la semana setenta, en la que se consumaría el plan de Dios para con Israel.</p>
<p align="JUSTIFY">Antes de detenernos en la septuagésima semana, revisemos el propósito y el sentido de este lapso.</p>
<p align="JUSTIFY">En primer lugar, los destinatarios de las setenta semanas son los israelitas. El Señor le explica a Daniel que setenta semanas están determinadas “<em>sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad” </em>(Dn. 9.24). No cabe la mínima duda que los destinatarios son los israelitas, porque Daniel, a quien Dios habla lo era. En cuanto al propósito, se trata de restaurar a una nación corrompida. Dn. 9.24 dice: <em>“</em><em>para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.”</em></p>
<p align="JUSTIFY">En conclusión, llevará a Dios cuatrocientos noventa años, completar el proceso de restaurar a Israel, logrando que se convierta de todo corazón, con un paréntesis de tiempo inespecífico, que separará los primeros cuatrocientos ochenta y tres años de los siete finales.</p>
<p align="JUSTIFY">Daniel avanza con la revelación de Dios indicando que en la final semana, un príncipe confirmará el pacto con muchos, pero en la mitad de esos siete años hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Allí se desencadenará la máxima impiedad por parte del “desolador” hasta que llegue a su fin. (Dn. 9.27)</p>
<p align="JUSTIFY">Este último versículo emplea dos términos frecuentes en Daniel: “Desolación” y “Abominación”. El primer caso apela a las consecuencias de una acción destructiva, todo abandonado y en soledad, mientras que el segundo apunta a la comisión de vilezas e inmundicias. Dn. 8.13, 11.31 y 12.11 usa esta combinatoria de palabras (Dn. 8.13 reemplaza abominación por prevaricación o transgresión) para aludir a Antíoco Epífanes en primera instancia, pero finalmente a la bestia, hombre de pecado o anticristo. Cuando Jesús advirtió sobre la abominación desoladora en Mr. 13.14, obviamente Antíoco Epífanes era historia, por lo que se espera que habrá otro evento abominable, pero relacionado al anticristo.</p>
<p align="JUSTIFY">Apocalipsis, se vincula a la semana setenta de Daniel, al mencionar cuarenta y dos meses (11.2 y 13.5), mil doscientos sesenta días (11.3 y 12.6) y un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo (12.14). Todos estos valores no son otra cosa que los tres años y medio, que representan media semana. Pero la bestia de Apocalipsis también se relaciona, con las treinta menciones de Daniel, referentes al desolador, la bestia espantosa y terrible, el cuerno pequeño que apunta al sur y al oriente, y el cuerno con ojos y una boca que hablaba grandes cosas.</p>
<p align="JUSTIFY">El paréntesis existente entre las sesenta y nueve semanas y la septuagésima, corresponde al tiempo de los gentiles en los que, “<span style="font-family: Calibri, serif;"><em>ha acontecido a Israel </em></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><em>endurecimiento</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><em>en</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><em>parte</em></span></span><span style="font-family: Calibri, serif;"><em>, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles;</em></span><span style="font-family: Calibri, serif;"><em>y luego todo Israel será salvo, como está escrito:</em></span><span style="font-family: Calibri, serif;"><em>Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad. Y este será mi pacto con ellos, Cuando yo quite sus pecados.</em></span><span style="font-family: Calibri, serif;">” (Ro. 11.25-27)</span></p>
<p align="JUSTIFY">En síntesis, la tribulación corresponde a la semana setenta de Daniel, destinada a Israel, en la que el antiguo pueblo de Dios esperará como nunca a su Mesías, al mismo tiempo que reconocerá que el Mesías que esperan es el Jesús que sus antepasados habían crucificado. Se derramará del Espíritu Santo sobre ellos y mirarán a quien traspasaron y se arrepentirán.</p>
<p align="JUSTIFY"><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="text-decoration: underline;"><strong>La Iglesia no pasará por la Tribulación</strong></span></p>
<p align="JUSTIFY">¿Qué sentido tiene, entonces, que la iglesia pase por la tribulación? La gracia que vivimos está destinada a los gentiles, a los que se envió a predicar el Evangelio. Mientras tanto, una minoría de judíos se convierte a Cristo, pero no es el tiempo para Israel.</p>
<p align="JUSTIFY">La tribulación está diseñada por Dios para tratar con los descendientes de Abraham. Paralelamente se convertirá una multitud de gentiles, pero no son los protagonistas principales de este plan.</p>
<p align="JUSTIFY">Como pensamiento coadyuvante para aceptar la falta de coherencia teológica de las corrientes midi y pos tribulacionista, como así también la pre-ira, hallamos que Apocalipsis, desde su capítulo cuatro, en que se halla la iglesia arrebatada alrededor del trono, no vuelve a utilizar la palabra <em>ekklesía</em> hasta el final, cuando retoma el presente en la exhortación del capítulo 22.</p>
<p align="JUSTIFY">La típica división de la Revelación consta de tres puntos: “Las cosas que has visto” (cap. 1), “las cosas que son” (cap. 2-3) y “las cosas que sucederán después de estas” (cap. 4-22). La última aparición de <em>ekklesía</em>; que significa “convocados”, “llamados afuera”, “asamblea”, “congregación”; se observa durante las “cosas que son” (3.22). Desde allí la figura de congregación o grupo, queda absorbida por la misma presencia de Dios ante la que los creyentes se hallan. Por lo tanto las figuras de reemplazo de <em>ekklesía</em> son: los veinticuatro ancianos, la esposa (o mujer) del Cordero, la novia o desposada, los que moran (tienen su tabernáculo) en los cielos y la Nueva Jerusalén. Todos estos son los términos del futuro, aplicables a la iglesia, que ya no es una asamblea, ya no le corresponde el nombre de congregación. Ahora es el pueblo de Dios, que habita bajo la morada (tabernáculo) de Dios.</p>
<p align="JUSTIFY">Por otro lado, los que se conviertan durante la tribulación tampoco reciben en Apocalipsis el apodo de asamblea o iglesia. Se les llama: Nuestros consiervos, nuestros hermanos, los sellados, los siervos, la gran multitud, el resto de la descendencia de la mujer (se refiere a los que quedaron), los santos, los redimidos de entre los de la tierra, la mies de la tierra y los que habían alcanzado victoria sobre la bestia.</p>
<p align="JUSTIFY">La prueba final de que la iglesia no queda para la tribulación, según el libro de Apocalipsis, puede verse en el capítulo 4, donde Juan recibe la invitación a subir y entrar por esa puerta abierta en los cielos (porque alguien ya había entrado antes). Alrededor del trono había veinticuatro tronos, y en ellos sentados veinticuatro ancianos. Todos ellos tenían el premio a los vencedores del mensaje a las siete iglesias.</p>
<p align="JUSTIFY">Esa premiación incluía coronas de oro en sus cabezas (la corona de la vida, 2.10), que se sentaran en veinticuatro tronos (3.21), que tuvieran vestiduras blancas (3.5). Asimismo poseían una vida de oración y adoración (5.8). Cantaban el cántico de la redención y representaban a millones de millones (5.9-11). Adoraban al Señor, atribuyéndole todos los méritos (4.9-11) Eran ancianos (gr. <em>Presbyteron</em>) término exclusivo de humanos. Nótese que Daniel habla del Anciano de días, pero en la Septuaginta no dice: <em>prebyteron ton</em> <em>jémeron</em>, sino <em>palaiou ton jémeron.</em> Tal vez podríamos sumar, entre los galardones de los veinticuatro ancianos, la famosa promesa de Ap. 3.10: <em>“</em><em>Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra”</em>. En este caso la prueba (<em>peirasmo</em>) significa, tanto tentación como dificultad, tribulación o persecución, para los que es necesaria la paciencia, mencionada siete veces en la Revelación. En tal caso, la iglesia arrebatada fue guardada de la tribulación.</p>
<p align="JUSTIFY">Estos veinticuatro ancianos son un número representativo de millones de millones, pero simbolizado por el veinticuatro, porque doce pertenecen al pueblo gentil, al que los apóstoles fueron enviados, y doce a las tribus de Israel. Tal simbolismo coincide con lo que Pablo afirma que, de ambos pueblos, Dios hizo uno, derribando la pared intermedia de separación (Ef. 2.14) A su vez, la Nueva Jerusalén, que es la iglesia del Señor, contaba con doce puertas con doce ángeles y nombres inscritos que son de las doce tribus de los hijos de Israel y doce cimientos y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.</p>
<p align="JUSTIFY">Volviendo al punto central, la iglesia se halla alrededor del trono, porque el Señor se encuentra en el centro, pero la multitud de ropas blancas (cap. 7) aparece delante del trono marcadamente aparte de los ancianos. Esta multitud de todas las naciones es la que salió de la gran tribulación (7.14) y Dios “<em>extenderá su tabernáculo</em>” sobre ella. Claramente se observa que es un grupo de aparición tardía que será incluido posteriormente al pueblo de Dios.</p>
<p align="JUSTIFY">En la secuencia exactamente cronológica que Apocalipsis relata desde su capítulo 4 en adelante, no aparece ni el mínimo vestigio de un arrebatamiento ni resurrección, salvo por la puerta abierta que Juan observa. Recién se observa a los ya resucitados en el milenio (cap. 20), pero de ninguna manera resucitan en ese momento, porque, en tal caso, el arrebatamiento que va tomado de la mano de la primera resurrección, no tendría lugar ni necesidad de ocurrir.<br />
<span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="text-decoration: underline;"><strong>Quién detiene al Anticristo</strong></span></p>
<p align="JUSTIFY">2Ts. 2 añade una interesante semblanza del anticristo. Los dos primeros versículos advierten sobre los rumores inquietantes de que el Señor ya había venido. En este caso la venida del Señor y “nuestra reunión con él” no se refiere al arrebatamiento. Muchos suelen confundir al arrebatamiento con la segunda venida. Dos veces en total el Señor vendrá a la tierra. La primera ya ocurrió, cuando lo hizo en carne. La segunda será en la batalla de Armagedón, a la que acudirá para vencer al anticristo y permanecer como Rey durante el milenio.</p>
<p align="JUSTIFY">2Ts. 2.8 explica muy bien el evento, relacionando a la venida (<em>parousía</em>) de Cristo con la derrota del hombre de pecado. En el texto se utiliza la palabra matar (gr. <em>Analosei =consumir, destruir, matar, poner fin</em>): “<em>a quien el Señor matará con el espíritu de su boca</em>”. La relación de esta expresión con Ap. 19.15 concuerda a la perfección.</p>
<p align="JUSTIFY">La otra palabra empleada es: destruir (gr. <em>Katargeo = poner fuera de combate, apresar, atar, anular</em>): <em>“y destruirá con el resplandor de su venida”</em>. Esta es otra frase comparable con Ap. 19.19-20.</p>
<p align="JUSTIFY">El pasaje explica que el Señor vendrá para derrotar y apresar al hombre de pecado y quedarse reinando. En conclusión, no hay segunda venida sin una previa manifestación del anticristo u hombre de pecado. Hasta aquí todo se interpreta sin inconvenientes.</p>
<p align="JUSTIFY">El problema radica en que, el anticristo no se manifestará mientras haya quien lo detiene, hasta que éste sea quitado de en medio. (vss. 6-7)</p>
<p align="JUSTIFY">¿Qué o quien en esta tierra puede impedir la revelación del hombre de pecado? Pablo añade a los tesalonicenses que ellos saben (gr. <em>Oidate = </em>conocen, entienden) quién lo detiene (gr. <em>Katejo = retiene, previene, suprime</em>). Pablo dio trascendencia al ente que retiene la manifestación del anticristo. Los tesalonicenses sabían muy bien quién detenía al anticristo y nosotros sabemos muy bien quién lo detiene aún. Si el que lo detenía hace dos mil años, es el mismo que lo detiene ahora, no nos quedan muchas opciones. Se trata de una entidad de larga existencia.</p>
<p align="JUSTIFY">Muchos se apresuran a postular al Espíritu Santo como el que frena al anticristo. Pero semejante suposición ofende a nuestra bíblica teología trinitaria. Si el Espíritu Santo es Dios, nunca podría ser sacado de en medio, porque el Espíritu Santo es omnipresente (Sal. 139.7). Es más. Durante la tribulación, en la que el anticristo tendrá plena libertad de acción, el Espíritu Santo hablará por boca de los dos testigos, que son los dos ungidos (Ap. 11). El Espíritu Santo actuará en la conversión de los ciento cuarenta y cuatro mil israelitas y en la multitud de ropas blancas (Ap. 7). Asimismo, la tercera persona de la Trinidad se derramará sobre el pueblo de Israel, que se encontrará proscripto en el desierto, y se arrepentirán viendo al que traspasaron. Tendrán sueños y visones, y se convertirán, porque, al fin y al cabo, la semana setenta es para que la iniquidad sea quitada para siempre del pueblo de Israel y se unja al Mesías. (Joel 2.28-32, Zac. 12.10-11).</p>
<p align="JUSTIFY">La única alternativa que al momento impide que el anticristo desarrolle su potencial inicuo, es la iglesia. Quitar de en medio apunta a la idea de sacar a lo que obstaculiza el camino, y lo único que obstaculiza a la iniquidad secreta es la iglesia. La iglesia tiene la tarea de predicar el evangelio, la iglesia es luz, que hace huir las tinieblas, la iglesia es sal, que impide la corrupción. La presencia de un solo justo fue suficiente para que Dios no destruyese Sodoma y Gomorra, entonces quitó de en medio a Lot y su familia.</p>
<p align="JUSTIFY">Los que desestiman el sentido de este texto, argumentan que el género de quien detiene al hombre de pecado es masculino, mientras que “iglesia” es de género femenino. También lo es “novia” y “esposa”. Pero “pueblo de Dios” es masculino.</p>
<p align="JUSTIFY">A modo de conclusión podríamos decir que la iglesia, el pueblo de Dios ejerce una tarea y posee una misión propia de este tiempo, que es la de anunciar las virtudes de Cristo. Una vez que se alcanzó la plenitud de los gentiles, la iglesia, que obstaculiza la manifestación del anticristo será arrebatada. Entonces, se reanudará el tratamiento de Dios con su antiguo pueblo. El anticristo ejercerá su poder, precipitando a la humanidad tras la apostasía, mientras que los que se conviertan recibirán martirio. Israel continuará su proceso hasta convertirse como nación. Se llegará al final de la tribulación y el Señor vendrá a pelear contra el hombre de pecado y sus naciones aliadas. La bestia será vencida y Cristo reinará sobre la tierra desde Jerusalén. Y nosotros… los que siete años antes fuimos arrebatados, reinaremos con él.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Edgardo Muñoz</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=4766</wfw:commentRss>
		<slash:comments>6</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Reseña de: “La mujer influencer” por Sonia Shim</title>
		<link>https://conozca.org/?p=3969</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=3969#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 08 Jul 2019 17:16:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Edgardo Muñoz</dc:creator>
				<category><![CDATA[2019.1]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=3969</guid>
		<description><![CDATA[Editorial Peniel, Buernos Aires, Argentina, Abril 2019, 160 páginas Por Edgardo Muñoz &#160; Sobre la autora: Sonia Shim es pastora de la Iglesia del Espíritu Santo, una dinámica congregación coreana en Buenos Aires y, junto a su esposo Ariel Kim y la Dra. Kim Sunghae, esposa del Dr. Yonggi Cho, lleva adelante el ministerio de</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=3969">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Editorial Peniel, Buernos Aires, Argentina, Abril 2019, 160 páginas</p>
<p style="text-align: left;" align="right">Por Edgardo Muñoz</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Sobre la autora: Sonia Shim es pastora de la Iglesia del Espíritu Santo, una dinámica congregación coreana en Buenos Aires y, junto a su esposo Ariel Kim y la Dra. Kim Sunghae, esposa del Dr. Yonggi Cho, lleva adelante el ministerio de la Cuarta Dimensión América Latina. Su pasión es viajar por todo el continente ministrando y transformando vidas con el mensaje de la Cuarta Dimensión desde la perspectiva de la mujer.<a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2019/07/la-mujer-influencer-D_NQ_NP_997674-MLA29933378257_042019-O.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-3972" title="la-mujer-influencer-D_NQ_NP_997674-MLA29933378257_042019-O" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2019/07/la-mujer-influencer-D_NQ_NP_997674-MLA29933378257_042019-O.jpg" alt="" width="328" height="500" /></a></p>
<p>El libro: Con un estilo dinámico y lleno de anécdotas personales, la Pastora Shim proporciona a la mujer, que en la cultura oriental no siempre es bien posicionada, las herramientas para comprender su importante rol desde el ejemplo del género femenino en la Biblia.</p>
<p>Con las historias de Jocabed, Débora, Sara y Rut, Shim enfatiza la posibilidad grandiosa que la mujer posee para lograr frutos de trascendencia perpetua. El libro consta de cuatro partes, cuyos enfoques tratan sobre “La madre influencer”, “La ministra influencer”, “La esposa influencer” y “La hija influencer”. La manera en la que resalta las virtudes y actitudes de estas damas bíblicas tiñe al libro de una agilidad única, que permite una lectura amena. No pasa capítulo, sin que la autora haga referencia a las experiencias vividas en sus diferentes roles, cosa que da frescura al contenido e ilustra la manera de aplicar con practicidad sus conceptos.</p>
<p>Abundan las alusiones directas a las lectoras, a manera de frases interpoladas, como para que nadie se sienta excluido. Cada página deja escapar el delicioso aroma de la cultura coreana, lo que añade un escenario pintoresco que contribuye a una mejor comprensión de la importancia de las verdades vertidas. No se trata de un libro académico, pero sí altamente motivacional e instructivo. El contenido bíblico citado refuerza los principios de la sana teología de la mujer al mismo tiempo que el debido reconocimiento que el bello sexo merece en la comunidad cristiana, en la familia y en la iglesia en especial.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Edgardo Muñoz</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=3969</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Editorial: Los avivamientos</title>
		<link>https://conozca.org/?p=3679</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=3679#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 22 May 2018 19:18:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Edgardo Muñoz</dc:creator>
				<category><![CDATA[2018.1]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=3679</guid>
		<description><![CDATA[Por Edgardo Muñoz Una pregunta interrumpió la quietud de esa fría y húmeda mañana de clases en el instituto bíblico residente. El profesor, que casi se resignaba al torturante silencio de sus alumnos, cansados y somnolientos cobró aliento. ¡Por fin había muestras de vida en aquel grupo caracterizado por el entusiasmo! Aquella mano levantada prometía</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=3679">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="right"><em>Por Edgardo Muñoz</em></p>
<p>Una pregunta interrumpió la quietud de esa fría y húmeda mañana de clases en el instituto bíblico residente. El profesor, que casi se resignaba al torturante silencio de sus alumnos, cansados y somnolientos cobró aliento. ¡Por fin había muestras de vida en aquel grupo caracterizado por el entusiasmo! Aquella mano levantada prometía el inicio de un juego digno de las expectativas y excelencia del docente. Era hora que el fervor del maestro se contagiara. La pregunta, sin embargo, revelaba que la llama tenía más de pábilo humeante que de fuego: “¿Qué respaldo bíblico tiene la palabra &#8216;avivamiento&#8217;?”</p>
<p>Claro está que ningún seminarista ingresa con una teología del avivamiento desarrollada. Solamente sabe que el término se repite una y otra vez en las iglesias, en las campañas evangelísticas y, en especial, en los predicadores promotores del mover de Dios. Pero la pregunta sonaba más a desafío que a ignorancia. De no tratarse de un profesor experimentado en el tema, la materia no hubiese sobrevivido al incidente.</p>
<p>La definición castellana de “avivamiento” es: “Incremento de la intensidad, la fuerza o la vivacidad de algo”. Etimológicamente  lo compone el verbo “avivar” que inspira la idea de animar, dar viveza y hacer que se encienda el fuego. Es dar vida. En relación con la iglesia, apela a la necesidad de que no se apague la llama o fervor. También se puede referir a darle vida y revertir todo proceso de extinción.</p>
<p>La historia de la iglesia cita diferentes eventos que sacudieron al mundo, después de los cuales el pueblo de Dios no fue el mismo. Algunas veces como respuesta a un intelectualismo devastador. Otras, luego de un letargo o apatía. A todos estos fenómenos se les llamó avivamiento, porque algún nombre había que ponerle y… ¿Qué mejor que un sustantivo metafórico que se relacionara con el fuego?</p>
<p>Pero la Biblia cita la expresión de manera literal o evidencial reiteradas veces. La segunda carta de Pablo a Timoteo, capítulo 2 versículo 6 aconseja al joven pastor que “avive” el fuego del don de Dios puesto en él por la imposición de manos del apóstol. En este caso, el vocablo griego <em>anazoopyrein </em>se traduce como “dar vida al fuego” y <em>charisma</em>, que se traduce como don, está relacionado con la comisión al ministerio que Pablo oficializó en Timoteo mediante la imposición de sus manos. En otras palabras, el apóstol recomendaba a su discípulo que ejerciera con fervor el ministerio encomendado por la pura gracia de Dios.</p>
<p>En el Antiguo Testamento, Habacuc llega al final de su profecía pidiendo que Dios avive su obra en medio de los tiempos. Al principio reprochaba al Señor su permisividad ante la injusticia. Cuando Dios le dice que había un tiempo para el castigo, y también un instrumento, que serían los malvados caldeos, Habacuc vuelve a quejarse. Entonces el Altísimo revela con mayor amplitud su plan, aludiendo a sus obras pasadas. En consecuencia el profeta, al comprender que los planes del Señor son siempre sabios, clama para que el Rey del universo resurja (avive) las obras pasadas, y así se dé a conocer su perfecta justicia.</p>
<p>La palabra hebrea <em>hayah</em>, traducida como “aviva”, se emplea innumerable cantidad de veces en el Antiguo Testamento en el sentido de revivir, dar vida, sanar,     resucitar, recuperar y restaurar.</p>
<p>Definitivamente válido es el uso de la palabra avivamiento para la iglesia y para el ministerio. Podemos definir, entonces, al avivamiento como el estado del pueblo de Dios en el que se revitaliza y adquiere mayor fervor. Los creyentes se encienden y predican con denuedo el  evangelio, salen de su timidez, superan sus temores y se sobreponen a la inercia del egoísmo.</p>
<p>Algo semejante a lo descripto podemos observar en Hechos 4, cuando luego de la primera persecución y aprehensión de Pedro y Juan la llama del Pentecostés parecía apagarse. Pero el oportuno clamor de los creyentes abrió las puertas a la intervención de Dios con su poder. Un avivamiento irrumpió en la incipiente iglesia, y el pueblo de Dios cobró ánimo. Pero sin lugar a dudas, el principal protagonista de este avivamiento, y de los demás, ES EL ESPÍRITU SANTO. ¡No existe avivamiento sin la intervención de la tercera persona de la Trinidad!</p>
<p>Por lo general advertimos que el revivir de la iglesia suele acompañarse de una serie de características.</p>
<p>La primera de ellas es el gozo, el entusiasmo y la vehemencia en la práctica de la fe. Los creyentes se identifican mutuamente con fuertes lazos y abundante amor. Como consecuencia de tal estado, se observa un mayor compromiso con la gran comisión. ¡Sería un absurdo arder en el Espíritu y no ser testigos de Cristo!</p>
<p>Cada vez que la gran comisión adquiere relevancia llegan los milagros y señales. Por algo Jesús, luego de enviar a sus discípulos a todo el mundo, les habló de las señales que seguirían a los que creen.</p>
<p>Frente a la actitud más agresiva de los creyentes, ocurre lo que debe ocurrir: las conversiones dramáticas aumentan. A su vez, esos nuevos convertidos ramifican el mensaje entre los suyos, y se multiplica. Esto da lugar a la segunda característica que consiste en un fuerte impacto en la comunidad.</p>
<p>No existe un avivamiento silencioso. Tampoco un avivamiento de puertas para adentro. El avivamiento se propaga, se extiende, quema a su alrededor, deja influencia. Lo ocurrido en Pentecostés hizo que los transeúntes se preguntasen qué quería decir todo aquello. Los primeros creyentes tenían todas las cosas en común pero no vivían en un gueto. Cada uno regresaba a sus casas y allí desperdigaban las virtudes recibidas. La sociedad no puede permanecer indiferente cuando un sector hace ruido. Los milagros, las sanidades, las vidas transformadas, los cambios en los hábitos y en la moral  y tantos otros efectos de la irrupción espiritual hallan sus reacciones. A veces, las conversiones masivas amenazan ciertos negocios, como ocurrió con las tabernas durante el avivamiento de Gales. El perjuicio de algunos intereses conlleva a oposiciones de diversas índoles que no hacen otra cosa que divulgar más el mensaje y sumar exponencialmente la cantidad de creyentes.</p>
<p>Pero la tercera característica que identifica un revivir espiritual, tal vez sea la que da origen a lo demás: La intensa convicción de pecado. En la Corea de los años 50´s un diácono se puso en pie ante la congragación y, compelido por el Espíritu Santo, confesó públicamente sus faltas. Uno a uno le siguieron hasta que la iglesia entera se halló inmersa en la penitencia y búsqueda del Señor. El fuego no tardó en propagarse.</p>
<p>El Espíritu Santo da convicción de pecado. Los creyentes de muchos años, suelen estancarse y sumirse en una rutina de mera subsistencia espiritual. Pierden su contacto cotidiano con la fuente de santidad que es Cristo, y desvían su camino sutilmente. Un encuentro con Dios les confronta con su estado y les hace ver con gravedad lo que consideraban una insignificancia. La tibieza en la que andaban los volvía insensibles, pero ahora perciben su abominación y se abrazan a la gracia, porque, donde abundó el pecado sobreabundó la gracia. Al que mucho se le perdona, mucho ama, y en agradecimiento y amor a Cristo se lanzan a servirle y a proclamarlo como nunca antes. A veces, la sensación del pecado agobiante contrasta tanto con el alivio del perdón que el cristiano renovado manifiesta todo tipo de estallidos emotivos que no hacen otra cosa que aumentar la curiosidad y el deseo de otros por recibir lo mismo.</p>
<p>Los avivamientos también incluyen agentes que cumplen determinadas funciones.</p>
<p>Hallamos a los promotores de avivamientos. Son verdaderos profetas de Dios que llaman al pueblo a dejar la complacencia y sumergirse en la búsqueda del Señor. A veces parecen excesivos y absolutistas, pero si deseamos calentar un recipiente de agua a determinada temperatura, la fuente de calor debe ofrecer una temperatura mayor a la que se pretende. Lo mismo ocurre si tenemos que empujar un carro de una tonelada. Necesitamos una fuerza mayor a una tonelada para moverlo. Difícilmente los prudentes y cuidadosos muevan a la iglesia de su inercia.</p>
<p>Los opositores del avivamiento pueden no ser enemigos, sino agentes reguladores que con sus argumentos ayudan a pensar. También polarizan al pueblo, ayudando a que, los buscadores de Dios se enfervoricen más aún, y también alentando a que los verdaderos enemigos se definan y tomen distancia. Los opositores sinceros suelen adherirse a la causa más tarde, mientras que los defensores de sus intereses egoístas quedan olvidados en el camino.</p>
<p>Los administradores del avivamiento sacan un buen provecho a favor del Reino, poniendo orden y dirección a lo que pasa. Nadie puede ser un buen administrador del avivamiento al menos que se meta adentro. Desde allí bendice y ayuda a hallar un sentido teológico a cuanta señal aparezca. Los pastores debemos ser buenos administradores de las visitaciones de Dios para que nada caiga en saco roto.</p>
<p>Nunca faltan los mercaderes del avivamiento. Desde los tiempos de la <em>Didache</em> se empleaba la figura de mercaderes del evangelio. Aquellas personas que se valen de lo que ocurre para obtener algún beneficio. Algunos de ellos emergen como maestros y enseñan dogmas enredados, otros escriben libros con puras vanidades que distraen del verdadero objetivo de un avivamiento. Pero cualquiera de ellos intentará sacar algún provecho personal, sea económico o de notoriedad.</p>
<p>Aquellos idealistas viscerales, cuando se hallan frente a un mover extraordinario, quisieran que se instale definitivamente y que aún vaya <em>in crescendo.</em> Los que nunca vivieron aquellos tiempos de gloria incorporan a su creencia de que un avivamiento jamás debería irse, y que si lo hace, es porque la iglesia fue negligente.</p>
<p>Pero los avivamientos se comportan como las olas de la playa. Vienen por tandas y se retiran… la superficie de la costa nunca es igual cuando el agua retrocede. Se llevan cosas y dejan otras cosas, algunas de ellas van y vienen, pero las rocas permanecen inamovibles.</p>
<p>Casi todo motor funciona por impulsos discontínuos, sea eléctrico o a combustión. El sonido es posible gracias a las ondas que forma en el aire. De la misma manera una pared sólo se horada con golpes o erosión con una superficie irregular. De la misma forma, un avivamiento irrumpe, desequilibra, purifica, enriquece y se retira. Llega el momento de preguntarnos qué hacer con lo ocurrido y cómo aprovecharlo.</p>
<p>Los avivamientos vienen y se van. Pero si fueron legítimos nos dejarán la siguiente riqueza:</p>
<p>Habrá más convertidos, iglesias más llenas, pero también más iglesias. Seguramente habrá más llamados al ministerio, y de entre ellos más misioneros que saldrán al campo. Hallaremos institutos bíblicos con más asistentes.</p>
<p>También veremos a más cristianos practicar el evangelismo personal. Otros, ya no serán los mismos de antes. Aumentará el grupo de santos íntegros que no se contaminan con este mundo.</p>
<p>Finalmente aparecerán más testigos de la gloria de Dios, que con sus relatos arrojarán sed en sus oyentes. Esta sed se transformará en la mejor predisposición y clamor a Dios para que llegue otro avivamiento en la nueva generación.</p>
<p>Necesitamos un avivamiento en cada generación, en cada continente, en cada cultura y comunidad. Como Habacuc clamamos: “aviva tu obra, oh Señor, en medio de los tiempos”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Edgardo Muñoz</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=3679</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Foro sobre la herencia pentecostal</title>
		<link>https://conozca.org/?p=3359</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=3359#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 26 Apr 2017 00:25:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Edgardo Muñoz</dc:creator>
				<category><![CDATA[2016.3]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=3359</guid>
		<description><![CDATA[Por Edgardo Muñoz &#160; Pasado el mediodía del miércoles 24 de agosto de 2016, en el Auditorio Buganvilla Gardenia del Hotel Los Tajibos, tuvo lugar un foro de caractarísticas sobresalientes. La concurrencia en pleno de la Cumbre Educativa de Santa Cruz, Bolivia permanecía expectante ante la exposición de ministros pentecostales de relevancia. Ricardo Nicholson, Director</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=3359">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong></strong>Por Edgardo Muñoz</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Pasado el mediodía del miércoles 24 de agosto de 2016, en el Auditorio Buganvilla Gardenia del Hotel Los Tajibos, tuvo lugar un foro de caractarísticas sobresalientes. La concurrencia en pleno de la Cumbre Educativa de Santa Cruz, Bolivia permanecía expectante ante la exposición de ministros pentecostales de relevancia. Ricardo Nicholson, Director de Misiones Mundiales de las Asambeas de Dios en EUA para América Latina y El Caribe durante el período pasado, Daniel Madrazo, Superintendente de las Asambleas de Dios en Uruguay, Ricardo Castillo, Superintendente de las Asambleas de Dios en Costa Rica, Juan Duarte, Superintendente del Concilio en la República del Paraguay y Carmen Hidalgo, Directora de Educación Cristiana y publicista de las Asambleas en la República de Chile interactuaron en este foro bajo la moderación de Edgardo Muñoz. El tema del Legado Pentecostal apasionó a la mesa, y las reflexiones de sus foristas tiñeron a la audiencia de un mayor sentido de responsabilidad hacia las siguientes generaciones antes que el Señor venga.</p>
<p>Luego que Edgardo Muñoz presentara a los integrantes con sus cargos respectivos, y les diese la bienvenida, se abrió el diálogo. Los resultados orientarían a la concurrencia para vislumbrar como será el futuro pentecostal.</p>
<p>Los asistentes de la cumbre, de acuerdo a las palabras introductorias de Muñoz, se sentían muy honrados por la presencia de siervos de Dios, educadores y ejecutivos que eran referentes. Se trataba de personas que están marcando de alguna manera, un presente que dará lugar a un excelente futuro.</p>
<p>Para indagar y hacernos reflexionar, la pregunta de inicio para el panel consistía en diferenciar lo que representa ser pentecostal y lo que no lo es.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Ricardo Castillo</strong> reconoció que se trataba de una pregunta difícil. No obstante emitió su opinión. Me parece –decía Castillo- que un pentecostal tiene una comprensión de la gran comisión y que la gran comisión es imposible realizarla sin la ayuda del Espíritu Santo. Por lo tanto un pentecostal se caracteriza, en primer término, porque ha tenido una experiencia con el Espíritu Santo. Consideramos que el bautismo del Espíritu Santo es la inauguración de un pentecostal. Sin la llenura y el bautismo del Espíritu Santo no podemos acceder a nuestras experiencias con Éste.</p>
<p>En base a lo anterior, si tuviéramos que decir que éste no es un pentecostal aunque lo parezca. ¿qué elementos claves podríamos advertir? No es pentecostal quien no demuestra compromiso. Aunque pudiera tener varias manifestaciones, si no está comprometido con la gran comisión, no merece la etiqueta. La Gran Comisión es la marca definitiva o definitoria. Podríamos tener todas las manifestaciones, pero sin un compromiso con la gran comisión todo estaría nulo, porque el creyente estaría centrado en sí y no en lo que verdaderamente significa la Gran Comisión.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Carmen Hidalgo</strong> coincidía en lo difícil que resultaba responder a la pregunta. Agregando un poco a lo dicho por el pastor, estaba tomando en cuenta de las afirmaciones o negaciones que suelen hacer los no pentecostales con quienes ha conversado a lo largo de su ministerio. En casiones mantuvo diálogo con con algunos presbiterianos. Ellos dicen que no necesitan lo que nosotros tenemos por que, en primer lugar, de todos modos ya tienen el Espíritu Santo. Segundo, que ellos trabajan igual que nosotros en el evangelismo. Finalmente, Ellos predican también la Palabra de Dios.</p>
<p>Entonces, en el sentido práctico de los presbiterianos, están a igual nivel de lo que podríamos estar nosotros. Sin embrago –enfatizó Carmen- el pentecostal posee vida, cuenta con la experiencia proporcionadas por el Espíritu Santo. Vemos que Jesús sopló el Espíritu Santo en los discípulos. Entonces ellos iban y hacían sanidades, mientras se les sujetaban los demonios. Pero como condición tuvieron que esperar la promesa del Padre para obtener dicho poder.</p>
<p>Como resultado, no ser un pentecostal sería lo inverso, en sus acciones, a serlo. Falta esa vida, esa esencia. Carece de convicción, y se advierte la ausencia de haber experimentado el bautismo del Espíritu Santo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Para <strong>Juan Duarte</strong>, la diferencia queda a la vista en la iglesia primitiva. Perseveraban unánimes en la palabra, en la comunión unos con otros en la oración. También se advertía en la adoración y en las prácticas donde se evidenciaban las manifestaciones de los dones y fruto del Espíritu Santo con abundancia de sanidades, conversiones, evangelismo y discipulado. Estas manifestaciones se experimentaron en la mayoría de las naciones, aunque lamentablemente hoy en día pareciera más teórico que práctico en algunas partes.</p>
<p>El que no tiene la experiencia –expresó Duarte- por su puesto, no es un pentecostal porque al menos en mi país tenemos el ejemplo de los hermanos menonitas están experimentados más que los hermanos pentecostales tradicionales.</p>
<p>Algunos bautistas están con hambre de Dios y en la práctica se evidencia que son pentecostales. Sin embargo, la nueva generación pentecostal nominal conoce la teoría de lo que enseñamos pero en la práctica demuestra poco. En este caso no son pentecostales si ambas cosas, la experiencia y la teología no van de la mano.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Daniel Madrazo</strong> añadió que los pentecostales aportamos lo que ha traído nuestra experiencia. En el día de pentecostés el gran descenso del Espíritu Santo hizo que se revolucione y cambie la historia de la iglesia en sí, y eso conduce, en coincidencia con lo que Ricardo decía, al compromiso del pueblo de Dios que se inicia en niveles más profundos y lleva a ejecutar con empeño la Gran Comisión. Y ese principio es el  que debe cada uno de nosotros tener en estos tiempos. Sin duda, el desarrollo en la vida de los creyentes de aquel tiempo marcó la gran diferencia. Si fijamos la atención en el apóstol Pedro antes de pentecostés observaremos una gran diferencia con el Pedro posterior al derramamiento. Esto es producto de un evento experimentado y sostenido, en lugar de quedarse meramente con el rótulo. Se trata de mantener vivo al fuego del Espíritu Santo en cada una de nuestras vidas.</p>
<p>El no pentecostal demuestra la falta de un compromiso mayor. El movimiento pentecostal creció en el mundo más que otros y por eso marcó una diferencia. Nosotros oímos una experiencia reciente de una persona que ejerció el pastoreado por  veinticinco años en otra denominación. Sin embargo hace un tiempo atrás después de un viaje de aniversario de boda, nos contaba que no pudo dormir por una semana. No logró disfrutar el aniversario de boda porque el Espíritu Santo lo compelía a buscar su llenura. Esto lo llevó a renunciar a 25 años de pastorado en la otra denominación. Finalmente se trasladó al Concilio porque está buscando incesantemente la llenura del Espíritu Santo. Hay una gran diferencia y debemos mantenerla.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Por su parte, <strong>Ricardo Nicholson</strong> añadía que, uno se da cuenta lo complejo de esto cuando comienza a investigar ¿Cuántos pentecostales hay en el mundo? De 620 a 650 millones. ¿Qué es un pentecostal? A pesar que los que asisten a las iglesias pentecostales son pentecostales por definición, en la mente de muchos no está claro lo que es una manifestación del Espíritu. Si hay sanidades, profecías, si la gente cae  o no se  cae, y cosas semejantes pareciera ser el distintivo pentecostal de un buen número. Eso quiere decir que hablar en lenguas, lo que tradicionalmente consideramos la evidencia inicial del bautismo en el Espíritu Santo, para otros no es la señal. No estoy discutiendo el asunto –enfatizaba Nicholson &#8211;  aunque creo firmemente en eso. Pero definitivamente no esta claro en la mente de muchos que se consideran pentecostales, qué es lo que los distingue.   A mi parecer el pentecostal es una persona que abrazó la dimensión de lo sobrenatural. La puerta de la entrada es hablar en lenguas porque supera a la capacidad natural del humano y fomenta la dependencia de Dios. me inclina en que Dios está haciendo.</p>
<p>Uno puede predicar o evangelizar sin esa dimensión. Pero entrar en eso, las lenguas son un magnifico don. Es la puerta de entrada hacia algo que desconocemos. Es el ingresar y abrazar la dimensión de lo sobrenatural, toda una experiencia. Quien no lo hace es un buen creyente pero no es un pentecostal.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><em>Edgardo Muñoz</em></strong><strong> </strong>añadió que hay un comentario generalizado acerca de que no se ven los bautismos que se solían oír de antaño. Seguidamente elevó al grupo la pregunta: ¿Por qué razón cree cada uno que hay menos bautismos con el Espíritu Santo que hace 20 años atrás?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Ricardo Nicholson</strong> no se manifestaba seguro de esa cifra, sino que a su parecer hay más bautismos que antes, aunque podría equivocarse en su apreciación. Recordaba en muchos países el porcentaje es muy bajo 24%, 25% y hasta 30% de los que son parte de nuestras iglesias han recibido la promesa. Todo depende de los énfasis nacionales, estas Cumbres enfatizan la necesidad de énfasis pentecostal. Estoy notando – decía- que hay más interés, más inclinación hacia eso. Entonces recuerdo en Cancún a un hermano que predicó, un líder mexicano que predicó sobre el tema. Me entusiasmó mucho en varios de estos contextos la gran  necesidad de ser pentecostales y si el tema y lo enfatizamos eso es lo que vamos a ver.</p>
<p>Si enfatizamos la importancia de niños y escuela dominical eso es lo que vamos a ver. Si enfatizamos matrimonios eso es lo que vamos a ver. Si enfatizamos la experiencia con el Espíritu Santo la iglesia va a llegar, tarde o temprano a ser pentecostal. Así que siempre depende del enfoque de los líderes de la iglesia y de pastores que están en la Iglesia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Daniel Madrazo</strong> acotaba que esto puede estar ocurriendo por diferentes países. Por allí conocemos sólo algunos. A veces se ha enfatizó el tema sólo cuando en las cercanías del día de pentecostés. Hoy se apuntan todas las baterías hacia el tema y se ora para que la gente lo reciba el Espíritu Santo. Pero en el resto del año no se hace el énfasis adecuado. Antiguamente se oraba por los niños para que recibiesen el don. Entonces eso hacía que la gente buscara más incesantemente lo que es la llenura del Espíritu Santo. Posiblemente se ha hecho más énfasis en otras temáticas pero no tanto en lo que es la llenura del Espíritu Santo.</p>
<p>Pareciera que el problema de la falta de énfasis nace de la carencia del tema en las enseñanzas o prédicas. Pero Juan Duarte profundizó la perspectiva al aseverar que, al menos en el contexto de la iglesia dejó de ser prioriad. Los pastores predican otro tipo de mensaje y ya no se invita a la congregación a recibir la bendición. Tampoco se exige desde las autoridades que se mantenga el énfasis, es tiempo de volver a la verdad. En el tiempo en el que me convertí –decía Duarte- unas décadas atrás, el requisito indispensable para ser diácono, era el hablar otras lenguas. Asimismo, para subir a cantar en la alabanza el dirigente debía ser lleno del Espíritu Santo. Y hoy en día al menos en Paraguay ya no se exige tanto. Tenemos tiempo para volver a eso, Dios mediante.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Para <strong>Carmen Hidalgo</strong>, el apóstol Pablo también manifestaba esa preocupación porque le dió un consejo a Timoteo y diciéndole: “Te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos”. Seguramente mantener el fuego del Espíritu Santo representaba un desafío allí donde él estaba liderando. Una de las cosas que Carmen advirtió, por lo menos en Chile, es que cuando hay evento de mujeres, de jóvenes o masivos como retiros o congresos pareciera que el Espíritu Santo se derrama ocntundentemente, pero cuando se llega a las iglesias, se vuelve a apagar. Decía Carmen que había leído un documento que afirmaba en forma general que un 33% de los creyetes está experimentando el hablar en lenguas. Sin embargo, para una iglesia, semejante porcentaje resulta insuficiente, lo cual significa una preocupación para los pastores. La responsabilidad no recae sólo sobre los ministros sino también sobre los individuos ya que la búsqueda depende de cada uno. De esta manera, lo que Pablo aconsejó a Timoteo se debe trasladar a cada uno de nosotros.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Según <strong>Ricardo Castillo</strong>, a través del tiempo hemos olvidado la doctrina práctica del Espíritu Santo. Y eso afectó a que no haya intencionalidad. Considero que tiene que haber intencionalidad si se pretende hacer una doctrina vertebral en la vida de la iglesia. Debo procurar esto como pastor: que de manera periódica  se busque la oportunidad de que los feligreses sean bautizados por el Espíritu Santo. Pero si tratamos este tema ocasionalmente, que es lo que ocurre, tal vez los números de bautizados  desciendan. Porque no estamos intentando el pentecostalismo y el pentecostalismo se inicia con una experiencia. Efectivamente hay que provocarlo y predisponernos para ello, pero todo se inicia en la iglesia local.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Edgardo Muñoz</strong> lanzó la pregunta al auditorio acerca de cuántos creían que se advierte una merma con respecto a los bautismos en el Espíritu Santo. Añadió que, de poder hacer una síntesis de lo que es ser pentecostal, diríamos que se trata de una experiencia como la que relata la Biblia, que luego se plasma en el compromiso con la Gran Comisión, bajo el respaldo sobrenatural de Dios.</p>
<p>Alguien del auditorio comentó que en las Asambleas de Dios predicamos un evangelio completo. A pesar que experimentamos este bautismo, quizás por culpa de cada uno de nosotros, se cae en la indiferencia y en los énfasis humanistas. Entonces se cae en las luchas de poder y las divisiones.  Oremos a nuestro Dios. Gracias a Dios por esta Cumbre. Todos quisiéramos volver a esa experiencia que el Espíritu Santo nos da, ese poder y esa autoridad  para seguir predicando la palabra de Dios.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La tercera pregunta que el moderador entregó estaba muy relacionada con la anterior, y se refería al lugar que en nuestra liturgia se daba al Espíritu Santo.</p>
<p><strong>Ricardo Castillo</strong> creía poder hablar de forma generalizada. En cambio consideró que habría que hacer una distinción entre el culto público y el culto privado de la iglesia. Expresó no creer que en el culto privado de la iglesia se debiera tener  tiempo para que este evento o experiencia ocurra y el Espíritu Santo se manifieste. En los servicios públicos sólo el acto soberano puede tomar a las personas. Pero usualmente hoy intentamos ser más políticamente correctos, para que los cultos no se salgan del orden y allí quitamos espacio para el Espíritu Santo. Este punto es un llamado de atención para nosotros. Debemos darle un espacio al Espíritu Santo para que él se manifieste. Pareciera, entonces, que el “Señor reloj” cada vez se hace más importante en nuestros cultos –añadía Edgardo Muñoz.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Carmen Hidalgo</strong> prefirió recordar un poco lo que pasó en Asusa. En esa ocasión todos estaban en un momento de expectativas. Fue un verdadero hito en la historia. Sin embargo nosotros lo llevamos  como una historia, como parte del pasado y lo recordamos en la clase del Instituto Bíblico. Incluso a veces hacemos mención al evento en alguna prédica de avivamiento. Pero no se trata de historia enterrada, es una realidad descripta en la Biblia. Entonces la Palabra de Dios tiene relevancia. Liturgia suena como muy metódico en que se da espacios separados a cada actividad. La manifestación del poder de Dios no es parte de un programa litúrgico.</p>
<p>Cuando la palabra de Dios se predica, el Espíritu Santo será derramado en aquellos corazones que están dispuestos a recibir.  Hoy en día, lamentablemente, existe una mezcla de creencias  que tergiversa lo que la misma palabra de Dios dice y eso es lo más preocupante. Pero al Espíritu Santo, tal cual lo describe la palabra de Dios, no se le puede dar ni niveles, ni parámetros o espacio extra, sino que debemos dejarlo a él, que en su soberanía actúe de la manera que él quiera.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Juan Duarte</strong> expuso que hay una gran diferencia entre lo que fue el ayer y lo que es hoy. Ahora estamos más apurados ya no se le da tanto lugar en nuestra liturgia al libre mover de Dios. Al menos lo que observamos en Paraguay es así. En  las iglesias hay mucha gente que tiene breves horarios pre establecidos. Hay otros fenómenos por los que en la liturgia no se le da lugar al Espíritu Santo. A veces da mayor énfasis a las canciones. Se canta una hora y en la restante media hora se predica y ministra. Entonces tenemos problemas. En esta Cumbre, uno de los talleres que tuvimos me despertó –decía entusiasmado Duarte &#8211; que yo mismo tengo que cambiar mi liturgia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Daniel Madrazo</strong> añadía que siempre insistimos que el Bautismo en el Espíritu Santo es algo sobrenatural que desciende de lo alto. Solemos buscar a pastores que son usados en el tema, para invitarlos a campamentos de jóvenes. Debemos hacer lo mismo en neustras iglesias.</p>
<p>Una debilidad podría ser que no le dedicamos todo el tiempo necesario a esa búsqueda de parte nuestra para que el Señor descienda.  También en los cultos de oración se ha ido perdiendo ese tiempo donde uno tenía toda la libertad de arrodillarse y buscar del Señor.  Mi experiencia –según Madrazo- fue que yo recibí el bautismo del Espíritu Santo a los doce años en un culto de oración. Me arrodillé a orar y  en ese momento el Espíritu Santo descendió y me bautizó. Tuvimos la experiencia en un ISUM de Uruguay un hermano, justamente de Chile, tuvo su tiempo devocional en una de las reuniones de oración donde fue bautizado en el Espíritu. Tuvo horas, y días, que no podía hablar castellano sino que constantemente hablaba en lenguas. Paradójicamente pertenecía a una organización pentecostal emblemática.  Era ministro y nunca había hablado en lenguas porque tenía sus objeciones teológicas. Tenemos que dedicarle más tiempo. No esas cosas tan armadas, sino que de una manera natural el Señor empiece a moverse con su Espíritu Santo. El tiempo de hoy parece tan tirano, pero nosotros no debemos depender tanto del tiempo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hace un mes,<strong> Ricardo Nicholson</strong> visitaba una iglesia donde, hace años, estaba de pastor junto a su padre. Ahora hay un ministro joven. Comparado con Ricardo es joven, muy contemporáneo. Justo esa mañana hubo una lengua con interpretación. Siempre que pasa alguna cosa así, Nicholson se detiene a observar para ver cuál será la reacción  del Pastor. ¡Él lo trató de una manera tan linda, fue tan hermoso! Después del culto, Nicholson lo felicitó y le dijo que jamás había visto una explicación  tan linda como esa. El pastor dijo esto a la congregación: “-lo que ustedes han oído, obviamente, es un mensaje personal para alguien en esta mañana. Te está diciendo tal, tal y tal  y eso demuestra el amor de Dios para contigo”. Ricardo Nicholson decía que eso es buenísimo porque muchos suelen tener vergüenza. Si uno “escarba”, descubre que provoca angustia el ver algo pentecostal. En una manifestación muchos prefieren terlo todo controlado, según lo que tenemos el bosquejito. Dios no va a acomodarse de esa manera. Dios no va a restringirse a nuestros planes, no lo va hacer. Por eso el don de hablar lenguas es la puerta de entrada porque de repente es algo que no se entiende y escapa del control. Se trata de lo que viene de adentro para fuera por parte del Espíritu Santo. Por parte de Ricardo, cree que hay una degeneración en la que algunos, no todos, tienen la  tendencia de querer el absoluto control públicamente. Dicen: “-Si Usted lo hace en casa está bien”. Pero eso de esposar al Espíritu Santo no es correcto. Nicholson teme las consecuencias de esta postura y espera que no haya ninguna generación por esa senda. Porque Dios está levantando una generación con mucho deseo y con mucho fervor de tener un visitación del Espíritu para sus contemporáneos también.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El moderador agradece por estas brillantes repuestas que nos dejan una reflexión muy interesante. Para sintetizar lo expuesto pdríamos decir, en primer lugar, que a veces no damos el tiempo para que el Espíritu Santo actué. En ocasiones se exagera el tiempo de adoración cantada. Demasiada música donde obligamos a las personas a decir una letra que la tiene memorizada en lugar de hablar en lenguas. A veces la angustia o el miedo de perder un esquema estético. Al fin y al cabo hablemos en algún taller lo que es el orden, esto no tiene que medirse por lo estético sino por la práctica. También dijimos que el reloj nos controla  muchísimo. Eso es lo que impediría dar lugar a los bautismos en el Espíritu Santo.</p>
<p>Cuando se dio oportunidad al auditorio para hacer preguntas, alguien tocó el tema del culto público y el privado. Dijo que creía que también es importante trabajar en lo referente a la música y la alabanza. Al hablar de mucha música o mucho tiempo de música, es importante que también los pastores principales ministren a los músicos para que ellos tengan una búsqueda del Señor y no sea simplemente un tiempo musical. Debería ser un tiempo donde las personas que ministran la alabanza puedan ministrar al pueblo de modo que se tome conciencia de la presencia gloriosa del Señor. De esta manera preparar el corazón de los hermanos para que cuando se predique la Palabra la tierra esté fértil y el Espíritu Santo pueda descender con poder y con gloria.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Luego de agradecer el aporte, <strong>Edgardo Muñoz</strong> elevó al panel la cuarta pregunta: “¿Qué condiciones son necesarias para fomentar el bautismo en el Espíritu Santo?”</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Ricardo Nicholson</strong> comenzó con la batería de respuestas y afirmó que las condiciones son: Primero tener hambre y sed para las cosas de Dios. Segundo: Lógicamente obediencia.      Tercero destacó lo que dijo Ricardo Castillo al principio: Tener una meta, es decir recibir para tener una experiencia no cumple con el diseño de Dios si luego no hay una meta.     Dios quiere que hagamos algo, que seamos algo. Entonces se apunta a la meta, sea evangelismo al mundo o edificación de la iglesia. Cuando dependemos de algo que supera nuestras capacidades para emprender una tarea, entonces lógicamente vamos a buscar más de Dios.        Es importante tener intencionalidad porque si no, damos vueltas y más vueltas, absorbiendo todo en nosotros o una experiencia más. Dios lo está diciendo en la historia, el libro de los Hechos también. Los hermanos pasaron los primeros diez años de existencia de la iglesia pentecostal en Jerusalén llenándose con la doctrina. Estaban los discípulos y dice el Espíritu Santo “-¡id a toda criatura, empezando aquí, pero vamos para Samaria, a Judea y  hasta lo último de la tierra!”. La iglesia comenzó a irrumpir, cambiar el liderazgo, cambiar la base de Antioquía a Éfeso y un montón de otras cosas, entre ellas, nuevos líderes. Dios hoy en día quiere que hagamos algo y para eso necesitamos que el Espíritu Santo nos empuje para fuera, para hacer la tarea, llevar ideas, de emprender como dijeron por allí, el evangelismo más extenso de toda la historia y en eso estamos hermanos,  alcanzando las metas, el propósito de Dios.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Daniel Madrazo</strong> tomó la palabra y habló de tres aspectos importantes que son: Desearlo, pedirlo y recibirlo, porque en el deseo esta la atracción. El Señor dijo: “-al que le pide se le da” &#8211; Ese hambre espiritual es lo que debemos tener para solicitarle al Señor aquello. Porque al fin y al cabo es algo que el Señor prometió. Es necesario el ambiente espiritual. Como decíamos hoy, se requiere de nuestra parte el espacio para el Espíritu Santo sea derramado y el Señor nos concede lo que le pedimos. Él lo hace, lo recibimos y lo disfrutamos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Juan Duarte</strong>, en cambio comentaba que primer lugar tiene que haber sed de Dios, anhelo en nosotros mismos, los pastores y luego también tiene que haber una guía del Espíritu Santo. Guiar al pueblo hacia la búsqueda. También manifestaba acuerdo con Castillo acerca de empujar hacia la meta, hacia donde queremos ir. Para eso necesitamos al Espíritu Santo</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Carmen Hidalgo</strong> manifestó sentirse complicada a la hora de citar las condiciones necesarias que el ser humano puede aportar para combinarse con las condiciones espirituales. Una persona que tiene la convicción de Cristo posee acceso a la promesa que Jesús les menciona a sus discípulos. Pero a su parecer las sosas suelen ocurri de otra manera. Cuando aún no se había convertido, asistió a un congreso de jóvenes. Su compromiso con el catolicismo la llevó, incluso a tocar la guitarra en la misa. No puede decir exactamente qué sucedió en ese congreso. Pero estaba asombrada de cosas que estaban ocurriendo allí.             Estaba el hermano Juan Mazurek, padre de Jaime, en un pueblo pequeño llamado Mejillones y allí se congregaron todos los jóvenes. Le llamaba la atención cómo la pasión que la gente tenía con las cosas de Cristo. Pudo oír a su suegra hablar cosas raras, lo que le asustaba. Entonces llegó un momento que el hermano Juan terminó su prédica, e hizo pasar adelante muchos jóvenes de los doscientos que sistieron. En medio del estupor que el panorama le ocasionaba, sintió un empujón en su espalda.</p>
<p>Sin embargo no había nadie detrás suyo. Tratando de ignorar la experiencia, y segundos después, el empujón fue más grande al punto de hacerla caer de rodillas, a unos dos metros de donde originalmente se hallaba. No podía entender lo que ocurría. Pero se acercó el hermano Mazurek y los que lo ayudaban a orar por los demás y puso su mano en la cabeza. En ese instante empezó a hablar algo que fue para ella extraordinario. No cesó de hablar cosas que no entendía.  Hoy sabe exactamente qué era pero insiste que en ese momento no estaba convertida. Perdió noción del tiempo hasta que alguien le avisó que el servicio había concluído. Esa es la razón por la que se le hace complicado pensar en condiciones, porque no cree haber cumplido con ninguna de ellas.</p>
<p>Dios hizo algo con ella por pura misericordia. Desde entonces no se ha soltado de la mano de Él. Para ella, el hablar en lengua es algo tan especial y sobrenatural que sigue recibiendo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El quinto panelista que quiso opinar sobre las condiciones para reavivar los bautismos en el Espíritu Santo fue <strong>Ricardo Castillo</strong>. Para él, lo más importantees crear la necesidad del bautismo en toda persona que se ha convertido a Cristo. Es imposible llegar a ser un buen cristiano sin el Espíritu Santo.  Así que no tener gente con la experiencia del Bautismo del Espíritu Santo, significa asegurar la carencia de buenos creyentes.  El Espíritu Santo es el único  que capacita al creyente para ser un testigo visible de Jesucristo. Lo segundo consiste en crear los espacios. Debemos de ser intencionales. Su iglesia o las iglesias deberían tener periodos en el año para ministrar bautismos en el Espíritu Santo. En tercer lugar considera que se debe enseñar lo que es la vida del Espíritu. Los pentecostales no debemos ser conocidos solamente por las lenguas sino porque hay desarrollo de la vida del espíritu de cada creyente donde se manifiesten los dones del Espíritu Santo y donde se manifiesten los frutos del Espíritu.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La Hna. <strong>Carmen</strong> aclaró que con el relato de su experiencia no quería fomentar las faltas de conversión.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Edgardo asintió y añadió que se hicieron evidentes, la gracia y la voluntad de Dios con lo que ocurrió, también el deseo de tener más del Señor. Pero no se le puede desear, ni pedir, ni buscar, sino se fomenta, ni se incentiva, ni se dan espacios para que esto ocurra. Ahora en algunos casos hablaba el hermano Ricardo de esa búsqueda de corazón sediento del Señor. Esto a veces está relacionado con el quebrantamiento de las personas. Muchos no han recibido bautismo del Espíritu hasta que no llegaron a un momento en que no tenían más nada que perder, como los discípulos en pentecostés. Y creo –añadió Muñoz &#8211; que muchas veces ese quebrantamiento abre la puerta para todo lo que después decimos. Es muy importante el generar esas oportunidades, el fomentar y el hablar acerca de lo que el Espíritu hace. Si no mencionamos que hay una necesidad del bautismo en el Espíritu Santo. Las personas no van a pensar que hay una necesidad, Y hablando justamente de todo esto.Vamos a la siguiente pregunta.  Los institutos bíblicos son formadores de los ministros  y si los ministros no están debidamente enfocados con lo que es el mover del Espíritu Santo y no entienden la prioridad del Bautismo en el Espíritu Santo probablemente esto se traslada a la iglesia y a las sucesivas generaciones. Por eso es muy importante trabajar en los semilleros que son los institutos bíblicos y los seminarios. Para tener una perspectiva clara de lo que cada uno conoce de sus lugares, de sus ministros. ¿Cuál es el rol de los institutos bíblicos  en la pentecostalidad?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Ricardo Castillo</strong> respondió que los educadores deben ser modelo de pentecostalidad. A veces no hemos sido cuidadosos de entender que todo comienza con la vida propia del educador.       Así que debemos asegurarnos educadores con una experiencia pentecostal porque si ellos son verdaderos pentecostales transmitirán su experiencia a la vida de sus estudiantes. La segunda cosa que Castillo considera importante que dentro de esas formaciones o  preparación del ministerio hemos de enfatizar que es imposible tener un ministerio efectivo sin el Espíritu Santo. Ricardo cree haber escuchado de Jimmy Salazar de las famosas semanas de énfasis espiritual en los institutos. Considera que si lo hemos dejado de hacer en algunos países hay que volver a retomar la práctica para crear esos espacios donde el Espíritu Santo renueva la experiencia en la vida de nuestros estudiantes. Porque más que teología necesitamos práctica y esa práctica debe ser producto de ceder el espacio al Espíritu Santo. Finalmente debemos enfatizar el propósito  del Espíritu Santo en la vida de los creyentes. Es imposible que un estudiante no sea un evangelista. A veces tenemos muchos estudiantes, pero pocos evangelizadores. La Biblia dice que: “a la verdad la mies es mucha y los obreros son pocos”. Entonces dentro de la dinámica de los institutos, hacer práctico al pentecostalismo a través de la evangelización es una necesidad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Carmen Hidalgo</strong> añade que para ingresar al instituto bíblicos se requiere la autorización  de los pastores. Ellos la dan si observan madurez en los candidatos. Sin embargo, los primeros pasos se dan en la iglesia. Los segundos pasos en la formación y capacitación que únicamente se proveen en los institutos. La frase icónica de ISUM “Conocimiento y Fervor” debería incorporarse a los institutos bíblicos. El conocimiento es bueno, los jóvenes llegan con una expectativa de saber qué es lo que les van a enseñar, entre ellas cosas que no la conocían en la iglesia. Pero todo entra en la categoría de letra. Carmen añadió que hay que “incar más el diente” es decir, ponerle más énfasis a la espiritualidad porque no sólo saldrán buenos estudiantes tener una buena homilética, hermenéutica y demás. Necesitan también la parte de la pasión del Espíritu Santo. A esa experiencia llegaron inclusive bautistas y de otras denominaciones en las que el bautismo del Espíritu Santo no es una práctica. Ellos salieron de algunos institutos investidos por el poder del Espíritu Santo. Pensaron: “Quiero tener esto que mis compañeros tienen”, y luego lo compartieron en sus iglesias. Por eso los profesores, directores y académicosson clave para darle esa importancia al Espíritu Santo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Edgardo Muñoz</strong> añadía que los educadores estamos muy involucrados en lo que puede hacer un instituto bíblico. Si no somos llenos del Espíritu Santo nunca generaremos esa sed en los estudiantes. En base a lo que expresó la hermana Carmen, los profesores podemos sentirnos muy tentados a buscar la aprobación de los estudiantes y a veces darles lo que nos piden y lo que les gusta. Tenemos que acostumbrarlos a darles lo que necesitan, más allá de lo que les gusta o lo que nos pidan. Nos evalúan bien o mal de acuerdo a su parecer. Ellos todavía no saben claramente cuáles son sus verdaderas necesidades para el ministerio. Erramos cuando tratamos de satisfacer sus apetencias y no sus carencias espirituales.  Por eso debemos estar muy  enfocados en la necesidad que tiene cada uno de ser lleno del Espíritu Santo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Un asistente del auditorio acotó que ingresó al Instituto Bìblico en el año 89. En ese tiempo  pensaba que era bautizado con el Espíritu Santo por lo que puso en el formulario de ingreso que lo era, en base a ciertas experiencias que había tenido. Tener el bautismo en el Espíritu Santo era requisito de ingreso en el seminario para ese tiempo. Durante la entrevista personal con el director, éste le dio la bienvenida, y acto seguido le preguntó si había recibido el bautismo en el Espíritu Santo con la evidencia de las lenguas. El hermano respondió que aún no hababa en lenguas. El director le dijo que no podía ingresar al Instituto bíblico.</p>
<p>Y ¿qué voy hacer? – preguntó el candidato. La respuesta fue breve: “-tienes que buscar”. Como alrededor de la midad de los candidatos se hallaban en esta condición, el director se negó a iniciar las clases hasta que no recibiesen el bautismo. Pasaron los días sin novedades hasta que llegó un predicador, cuyo ministerio consistía en ministrar el bautismo en el Espíritu Santo. Allí casi todo recibieron lo anhelado y así pudieron comenzar las clases. Desde ese momento no cesa de hacerlo. Pero la razón por la que el asistente de la audiencia mencionó su experiencia es porque en nuestros días pareciera no enfatizarse este principio en los institutos. Se necesita poner este énfasis en los institutos. Al menos ISUM sí lo hace.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Juan Duarte</strong> coincide  que los educadores y formadores no deben ser teóricos. Deben tener experiencia pentecostal los que enseñan en el instituto bíblico. Hay que dar lugar a la experiencia en momentos de búsqueda, retiros y en campamentos. Cree que hay que poner énfasis en los dones del Espíritu Santo como herramientas para trabajar en la vida del Señor. Es indispensable la dependencia del Espíritu Santo. Enfaticemos el rol del instituto Bìblico a través de los educadores que salen con fervor y pasión al ministerio y así sirven al Señor.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Daniel Madrazo</strong> manifestaba acuerdo con lo que se venía diciendo. Nuestros institutos tienen que estar comprometidos con ese ADN. Los directivos, profesores, alumnos y aún todo el personal relacionado con los institutos debe involucrarse. La palabra tan mencionada de Ricardo Castillo, “intencionalidad”, es importante. Tenemos que ser intencionales y eso es fundamental también para seguir desarrollando ese ADN pentecostal. No se deben perder los énfasis espirituales, sino que se deben seguir desarrollando en cada uno de nuestros institutos.  Los devocionales y demás actividades deben estar al servicio de la vivencia pentecostal para que nuestros alumnos desarrollen el correcto equilibrio entre lo intelectual y la llenura. Es como un todo, podríamos decir, es todo un círculo desde la iglesia pasando todo por el instituto y vuelve. Algo que debe ser continuo… una rueda sin parar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Para <strong>Ricardo Nicholson</strong> todo lo dicho forma un paquete muy bueno. Hablar de esto anima a los estudiantes a recibir, y anima a los profesores para mostrar la llenura constantemente, porque si el profesor no la tiene, será difícil transmitírselo a otros. Jesús es nuestro modelo. Cuando él hablaba en Juan 17 de la venida del Espíritu Santo, se refiere al poderoso gigante que iba a llegar y entonces se entusiasman y se incentivan entrar, esperar y recibir después con la misión que estaba por delante. Y también animar no solamente a recibir. Pero alguien habló de transmitir, orar por otros para que reciban ellos y poner en práctica eso, porque si lo absorbemos, sólo para nosotros mismos, poco lograremos. Pero si transmito lo recibido y oro por los enfermos, entonces seguro que recibiremos más y más para poder dar más y más.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Edgardo Muñoz</strong> traslada la charla del presente de la iglesia hacia el futuro.¿Cómo vemos a la iglesia pentecostal dentro de 50 años, suponiendo que el Señor no viniera antes?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Ricardo Nicholson</strong> continúa y bromea con que dentro de ese tiempo será muy anciano. Pero según la Palabra de Dios, Dios tiende a renovar. Hay tiempo de sequías, hay tiempo de que parece que no hay movimiento, pero Dios hace algo soberano, las cosas se congelan, las cosas se componen y todos los elementos están allí. ¿Quién sabe?  Y añade: “-Yo espero que cada generación tenga su propia experiencia con el poder del Espíritu Santo, y estoy queriendo lo mismo para nuestros hijos que están en eso y aún bisnietos, pero por lo menos para la próxima generación, después de eso vamos a ver.”</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Daniel Madrazo</strong> acota que va depender mucho de nosotros, de la generación del presente lo que podamos transmitirle a la generación futura si es que el Señor no viene. Que realmente no nos pase como en los tiempo de los jueces, que se levante una generación que nunca supo de los milagros, como producto que no hubo una generación que no supo transmitírselo. Que el Señor nos ayude a pasar la antorcha con el fuego encendido para que aquellos que van a venir en el futuro puedan seguir manteniendo vivo el fuego pentecostal.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Juan Duarte</strong> declaró tener fe de lo que la Escritura dice acerca de que Dios va a derramar su Espíritu Santo con abundancia en estos postreros días. Piensa positivamente que vamos a tener iglesias aún más poderosas en experiencia, en cuanto a la dimensión del Espíritu Santo. Pero dependerá de lo que hoy hacemos los que hoy estamos en pie. También tenemos que preparar un equipo de relevo como Elías preparo a Eliseo y Moisés a Josué. Necesitamos hacer eso para que el mañana llegue con la experiencia pentecostal.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Edgardo Muñoz</strong> interrumpe alentando a los ministros de relevo. Duarte añade que debemos tener una generación experimentada en cosas sobrenaturales. Hace falta un excelente equipo de relevo experimentado en lo sobrenatural con el ADN pentecostal puro.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Carmen Hidalgo</strong> expresó su preocupación por el futuro en base al presente ya que no nos hallamos en un ciento por ciento bien en cuanto a la búsqueda del Espíritu Santo. Sól por fe tenemos que creer que será mejor. Un texto bíblico dice que “murió Josué hijo de Num siervo de Jehová a la edad de 110 años y murió también toda aquella generación por lo que la generación que se levantó después no conocía a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel.” El libro de Jueces relata que fue caótico después de la muerte de Josué todo fue caótico. Esperemos que dentro de 50 años no ocurra esto. Si el Señor no viene antes, pensemos en el legado que entregaremos. Generalmente cuando nosotros estamos en la iglesia, ministramos a los demás con pasión y ponemos mucho énfasis. Como pastores les proveemos todo lo posible a los hermanos. Deberíamos ser así constantemente y en toda circunstancia.  Que el Señor nos de esa misma pasión en nuestros propios eventos porque nosotros somos los pastores que dejaremos el legado a la próxima generación.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Ricardo Castillo</strong> añadió el mismo parecer. Sin embargo debemos de verlo como una provocación del Espíritu Santo, donde hay un llamado a despertar. Porque necesitamos elevar la temperatura en la iglesia, necesitamos apasionarnos, necesitamos dejar fuego a la siguiente generación, yo quisiera –decía Castillo- con esta antítesis decir lo que no debemos de hacer. Cuando Samuel nace, nace en una condición espiritual de decadente. Hubo tres o cuatro elementos que hicieron que esa generación estuviera decadente. Primero crearon sus propias reglas. En segundo lugar no había visión. Luego, la lámpara se apagaba. Finalmente no había respeto hacia a Dios. La Biblia dice de manera figurativa que cuando perdieron el arca, la nuera de Elí  le puso a su hijo recién nacido el nombre Icabod (heb. una generación sin gloria). Enfatizó Castillo que no quisiera dejar a una generación sin gloria. En cambio querría que cada uno de nosotros reflexionásemos para no dejar a una generación sin gloria.  Que podamos elevar nuestro espíritu, depender de la misericordia de Dios y que Dios nos vuelva a avivar más. Que el Espíritu nos vuelva a apasionar y vuelva otra vez a encender de nuestro corazón. Animó a los presentes para que permitan a Dios encender sus corazones y así tener un nuevo comienzo, una nueva oportunidad. Que se permitan tener un despertar extraordinario. Castillo reitera su convicción de que los avivamientos no existen. Se explica mejor diciendo que existe gente que entiende el tiempo y la Palabra, se mete en la Palabra y recibe los resultados de la palabra. Entonces si usted despertamos la verdad de Dios. Dios traerá un despertar en nuestra generación.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Para concluir, el moderador lanzó la pregunta final: ¿Cómo quisiera ver a la iglesia dentro de 50 años con respecto a la llenura del Espíritu Santo?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Ricardo Castillo</strong>, que anteriormente tenía la palabra, respondió: “Yo quisiera verla comprometida, quisiera verla encendida en el fuego del Espíritu Santo, pero si no lo hacemos hoy no habrá un mañana.”</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Carmen Hidalgo</strong> continuó: “De la misma forma,  añadiendo a lo que dice Ricardo, el Señor vendrá a buscar a una iglesia santa y pura. Que Cristo nos halle en esa condición y llenos del Espíritu Santo. Esos son mis deseos.”</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Le tocó el turno a <strong>Juan Duarte</strong>: “Yo veo una iglesia experimentada en cuanto a la unción de Dios, una iglesia que pone énfasis en el Espíritu Santo y que tiene la experiencia pentecostal.”</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En su intervención, <strong>Daniel Madrazo</strong> añadió: “Nuestra oración, nuestro deseo es ver a la iglesia fuerte espiritualmente, tal cual lo oró Pablo. Fuerte en poder , en milagros, fuerte en ambiciones sanas y fuerte en crecimiento. Una iglesia pujante como la que siempre hemos querido ver y la que estamos viendo en algunos aspectos.”</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Por su parte,<strong> Ricardo Nicholson</strong> dijo: “Creo que Dios está levantando un ejército para esta undécima hora, que será algo formidable. La Biblia habla de que Dios en un momento va a correr las cortinas para la manifestación de sus hijos. Nada raro, simplemente va a decir: He aquí estos son míos, este es mi ejército. Esta es la iglesia audaz que emprenderá cualquier tarea en la cara del diablo. Irá predicando el evangelio, haciendo señales y prodigios. Creo que será la mejor hora para la iglesia que es imparable. Vamos a decir a Dios: Úngenos para estos difíciles días postreros, días para que el evangelio llegue como testimonio hasta lo último de la tierra.”</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Edgardo Muñoz</strong> finalizó con esta reflexión: “Por lo que podemos apreciar, el soberano Dios confió a nuestras manos el futuro pentecostal. Por eso tenemos que ser ministros pentecostales de pura raza, porque si se altera nuestra genética lo que sigue no será bueno. Pero si mantenemos nuestra genética pentecostal pura, fresca, buscando al Señor, cuidando los institutos y dejando espacio para que el Espíritu Santo actué, es allí, entonces cuando podemos garantizar una iglesia gloriosa sin mancha y sin arruga, ni cosa semejante. Una iglesia que esperamos que dentro de 50 años ya esté con el Señor porque con el poder del Espíritu Santo hemos predicado el evangelio a toda criatura.”</p>
<p>La concurrencia selló las brillantes exposiciones con un estruendoso aplauso.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Edgardo Muñoz</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=3359</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Las presentaciones de multimedia</title>
		<link>https://conozca.org/?p=2925</link>
		<comments>https://conozca.org/?p=2925#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 03 Mar 2016 20:00:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Edgardo Muñoz</dc:creator>
				<category><![CDATA[2015.2]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://conozca.org/?p=2925</guid>
		<description><![CDATA[Por Edgardo Muñoz     Con la adquisición de un proyector de multimedia se alcanza un universo de posibilidades, especialmente para la educación cristiana. De hecho, las iglesias dejaron arrumbado y en desuso al retroproyector y, tal vez junto a él unos cuantos celuloides vírgenes sin experimentar el mínimo remordimiento por ello. Sin embargo, el</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=2925">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>Por Edgardo Muñoz</em></p>
<p><em> </em></p>
<p><em> </em></p>
<p>Con la adquisición de un proyector de multimedia se alcanza un universo de posibilidades, especialmente para la educación cristiana. De hecho, las iglesias dejaron arrumbado y en desuso al retroproyector y, tal vez junto a él unos cuantos celuloides vírgenes sin experimentar el mínimo remordimiento por ello.</p>
<p>Sin embargo, el buen empleo de este recurso didáctico requiere un intenso entrenamiento para evitar tanta inversión en vano. Los programas de presentaciones poseen las funciones suficientes como para lograr la meta de nuestra enseñanza. El problema se advierte cuando al abrir dicho programa por primera vez no sabemos cómo empezar en la tarea de confeccionar diapositivas digitales.</p>
<p>Antes de instruirnos acerca del empleo del auxiliar, nos vendrá muy bien repasar las ventajas y limitaciones de las presentaciones digitales, para que su uso cumpla con el propósito.</p>
<p>En primer lugar, cualquier plano de mayor brillo y diferentes motivos sobre una pared, logra concentrar la atención. Obligadamente los espectadores fijan su mirada hacia donde hallan la acción. La tenue luminosidad del ambiente desalienta cualquier vistazo lateral.</p>
<p>Los programas de diapositivas digitales cuentan con la capacidad de mostrar, tanto texto como imagen fija, movible, sonido y hasta animación de textos y objetos.</p>
<p>Los diagramas, gráficos de estadísticas, secuencias lógicas y bosquejos hallan la posibilidad de grabar en las mentes de los estudiantes todo tipo de conceptos, relaciones y dinámicas.</p>
<p>Además, el educador no necesita rayar una pizarra cada vez que enseña el mismo tema, sino que, elabora una vez y para siempre lo que antes debía repetir cada año. Y, como si esto fuera poco, los mismos puntos que van apareciendo en pantalla sirven de guía al docente para desarrollar su clase.</p>
<p>Finalmente, los límites que pongamos a nuestra imaginación serán los únicos capaces de reducir los efectos de lo que compongamos. Por ejemplo, una combinación muy práctica se logra cuando se proyectan mapas sobre una pizarra de fondo blanco, de las que se emplean para escribir con plumones de tinta seca.  Con un croquis o mapa de ciertas características, se puede escribir sobre la pizarra lo que se desee añadir. Se invita a los estudiantes a señalar ciudades y poner sus nombres o trazar rutas.</p>
<p>La misma técnica sirve para todo tipo de gráficas e imágenes a las que buscamos dar un toque de espontaneidad. Hablando de espontaneidad, algunos programas cuentan con fondos blancos y/o negros que hacen desaparecer cualquier proyección para dar lugar al repaso o enumeración de lo aprendido.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>ERRORES A EVITAR</h4>
<p>El mal uso de las diapositivas digitales podría enlistarse en los siguientes errores:</p>
<p>La letra pequeña y el texto abundante caracterizan a los inexpertos en el uso de estos programas (y a veces en el arte de enseñar). Los que se hallan lejos de la pantalla deberán luchar con la lectura, la totalidad de los presentes demorará muchísimo con cada cuadro y perderá la comprensión de lo expresado. Los textos de pocas líneas y en tamaño grande contribuyen a fijar en la mente la esencia de lo explicado.</p>
<p>Cuando el maestro repite textualmente lo que cada línea dice, no sólo insulta al intelecto de los asistentes, sino que se convierte en un mero locutor que no añade nada nuevo y que tendrá dudas sobre la asimilación de lo que presenta. Lo más triste viene cuando el profesor cae en cuentas que podría poner a ejecutar la presentación al peor de sus discípulos, sin que cambie en nada el efecto final. En estos casos se puede afirmar que la máquina sustituyó al maquinista. Sumerge en la enseñanza a los presentes, cuando se dan explicaciones más extensas, debidamente ilustradas que solamente se sintetizan en una línea durante la proyección y algún que otro gráfico que refuerce el concepto.</p>
<p>Los accesorios que los programas de diapositivas añaden resultan sumamente atractivos. La tentación a emplear cada efecto persigue al operador, pero caer en esta significa lograr todo lo contrario al aprendizaje. La atención se concentra en un foco, y alrededor de éste se halla el entorno. Una ley de la psicología reza que atender algo significa distraerse de lo otro. Consideremos que los conceptos a verter representan el foco deseable. Si el estímulo que produce el entorno es más fuerte, el foco se desplazará al entorno. Lo que no se atiende se olvida, y lo que se olvida no se aprendió. Proyectar diapositivas con figuras complejas, con efectos de movimiento en el texto o las imágenes y hasta algún sonido, hará que los estudiantes no aprendan absolutamente nada de lo que se esperaba.</p>
<p>En conclusión, los efectos deben utilizarse discreta e inteligentemente para que se aprenda el contenido de una clase sin obstáculos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>HACIA UNA BUENA PRESENTACIÓN</h4>
<p>Al momento de la composición podemos pasar largos minutos preguntándonos cómo comenzar. Si bien, no hay nada escrito acerca de cómo arrancar con la composición, la selección de una buena metodología evitará tiempos muertos en nuestra creatividad. Aquí se propone un orden bastante práctico para fluir en el arte de combinar diapositivas para la educación cristiana.</p>
<p>Al igual que para la redacción, necesitamos tener en claro el tema, los destinatarios y el propósito. También debemos discriminar si nuestra presentación será de conceptos, relación de ideas, dinámicas, geografía, estadísticas o exégesis.</p>
<p>Acto seguido, con un buen procesador de texto intentaremos registrar las ideas que deseamos destacar, las frases relevantes y los elementos que integraremos. También podemos escribir en ese procesador de texto si nos agradaría insertar algún diagrama animado que permita comprender mejor una dinámica.</p>
<p>Una vez decidido y escrito todo lo que se utilizará en la composición se distribuirá en cada cuadro o diapositiva el texto, fotografía o gráfica que se desee. Recordemos que no se debe cambiar de tema en un mismo cuadro, que las frases deben ser breves y sintetizar de la manera más completa en una oración la idea que se desea resaltar.</p>
<p>Algunos conceptos escritos merecerán un cuadro exclusivo como así también los nuevos temas que se tratarán. Recordemos siempre el corolario: Pocas palabras… letras grandes.</p>
<p>Luego de haber distribuido los puntos, frases, temas y gráficos en todos los cuadros, llega el momento de reforzar las ideas con un dibujo o fotografía. Los periódicos y semanarios suelen colocar una fotografía relacionada con el artículo que se escribió. Antes de buscar una imagen debemos preguntarnos si es necesario su empleo. Una manera de clasificar a las personas de acuerdo a su manera de percibir el universo, las divide en tres grupos: los visuales, los auditivos y los kinestésicos. Para captar la atención de todos ellos, y no dejar a nadie afuera, algunas imágenes integrarán lo que se busca decir a todos. Basta con recurrir a un buscador de Internet como <em>Google</em>, para escribir una frase relacionada con el texto que colocamos en el cuadro, y al salir los resultados dirigirnos a “imágenes”. Allí hallaremos un surtido de recursos capaces de abrir la mente de los más variados espectadores.</p>
<p>Cuidado con el uso de las fotografías, su publicación debe restringirse a un grupo reducido. Los que obtuvieron la fotografía ejercen derechos sobre ella, y esto es cosa seria. Con sólo recordar al chimpancé que robó una cámara a un transeúnte y se sacó una “<em>selfie</em>”, nos daremos cuenta de lo grave del tema. Se desarrolló todo un juicio en el que se debió establecer si la fotografía sería de dominio público, si se le otorgaban los derechos al chimpancé o si se beneficiaba al descuidado turista. Parece que el chimpancé ganó lo suficiente como para comer bananas de buena calidad por el resto de sus días.</p>
<p>Una vez distribuidos los textos y elegidas las imágenes, es menester trabajar en los diagramas. Con la herramienta de dibujo se pueden combinar figuras geométricas, líneas rectas, curvas zigzagueantes, o sinuosas que sumadas a diferentes animaciones dan vida a las gráficas.</p>
<p>Ya tenemos casi lista la presentación. Llega la parte estética. En ella se elegirá el fondo adecuado y el color que mejor combine. No es hora de cambiar de fondo con cada cuadro. No debemos mostrar todos los cuadros disponibles en nuestro archivo. Simplemente necesitamos dar un poco de arte sutil, agradable a la vista y en armonía con contenido que escogimos.</p>
<p>Entre los fondos hallamos motivos infantiles, académicos, literarios, relacionados con las ciencias, la teología, y cuanto se nos pueda ocurrir. Al seleccionar el fondo, automáticamente cambiará el estilo de letra y el tamaño. En este caso debemos reconsiderar la distribución de los contenidos o el cambio de tamaño de letra. Para lograr mayor contundencia en los cambios de tema, se puede variar la combinación de colores de fondo. En este caso, resulta útil una secuencia que va de los colores más fríos a los más cálidos o de los claros a los oscuros y viceversa. También se pueden seleccionar los cambios de color o tonalidad de acuerdo al tono del tema.</p>
<p>Es un buen momento para probar con el modo presentación, cómo luce la diapositiva e imaginarla proyectada sobre la pantalla. ¿Será necesario modificar  algo?</p>
<p>Llegó la oportunidad de animar los contenidos. Se percibe aburrido que con cada cuadro aparezcan de una vez todos los ítems. Mientras el educador explica uno de los puntos, los más ansiosos copiarán todos los posteriores y perderán la clase. Las animaciones cuentan con efectos de entrada o aparición del elemento a presentar, efectos de salida o desaparición del mencionado elemento, efectos de movimiento o desplazamiento y finalmente efectos de resalte o énfasis. Escojamos lo más apropiado. Si en uno de los cuadros sólo hay un texto o párrafo, evitemos añadirle un efecto de aparición, que sólo es pérdida de tiempo en la composición y en la presentación también.</p>
<p>La mayoría de estos programas incluye la opción de animar los objetos por palabras, frases, párrafos, viñetas o grupos. Asimismo se puede combinar la secuencia automática de animaciones sucesivas, fijando la demora y la velocidad de la acción. De la misma manera se puede optar por iniciar la acción de manera automática o manual.</p>
<p>Nuevamente debemos hacer la prueba con el modo de presentación para ver el comportamiento de la animación en tiempo real. No olvidemos corroborar el orden de apariciones, salidas, énfasis y demás.</p>
<p>La transición entre cuadros o diapositivas como paso final, nos servirá para evitar la aparición abrupta de una nueva imagen. Otra vez se requiere guardar una correcta proporción en los tipos de transición. No se recomienda realizar toda una presentación con un solo tipo, pero tampoco cambiarlo con cada cuadro. El equilibrio podría darse con el cambio de transición cada vez que se cambia de tema.</p>
<p>Aunque el grabado riguroso del archivo debería tener lugar con frecuencia, no está de más realizarlo al finalizar. Pero lo bueno de algunos programas es que se puede grabar directamente como una presentación, de tal manera que al abrir el ícono del archivo, aparece la diapositiva, tal como se la debe mostrar en pantalla, sin la vista de menús ni de herramientas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>EL BUEN USO DE LA PRESENTACIÓN</h4>
<p>Al mostrar la presentación, podemos cambiar de cuadro o elemento presionando la barra espaciadora del computador o las flechas del cursor. De esta manera se puede avanzar o retroceder. Si necesitamos saltear varias diapositivas, con solamente marcar el número de diapositiva que buscamos y la tecla “<em>Enter</em>” aparecerá lo esperado.</p>
<p>Para alternar la presentación con dinámica de clase, algunos programas cuentan con la posibilidad de poner una pantalla en color negro (invisible en el plano de proyección) o blanco. Si el computador cuenta con el teclado de español, la tecla “B” tornará la proyección en blanco y la “N” en negro. Si el teclado se halla en inglés, la “W” será el blanco y la “B” el negro.</p>
<p>Las cosas se complican cuando trabajamos con un presentador remoto. Por lo general los presentadores están fabricados para el público de habla inglesa. Al apretar la tecla que torna en negro la pantalla, envía una señal de radiofrecuencia que ordena al computador comportarse como si se presionara la tecla “B” (Black), pero si el teclado está configurado en español, la pantalla se pondrá en blanco.</p>
<p>Hablando de presentadores remotos, los tales constan de dos partes: El presentador propiamente dicho, que emite la señal según lo que pulse el operador, y el receptor que se introduce en el puerto USB del computador. Los presentadores remotos más completos cuentan con los siguientes beneficios: Puntero láser, para señalar algunos puntos sobre la pantalla; tecla de avance y de retroceso, para el proceso de presentación; cambio de pantalla, semejante a lo que se logra apretando la tecla “Alt” + “Tab”; y finalmente, pantalla en negro. Los mejores añaden un selector para convertir al presentador en un mouse remoto.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>LOS PROGRAMAS</h4>
<p>Antes de concluir, vale la pena repasar los programas más conocidos que hallamos en el mercado con sus ventajas y desventajas.</p>
<p>Dentro de la línea <em>Apple</em>, el <em>Keynote</em> funciona muy bien. Entre sus capacidades se destaca la facilidad de su uso, tanto para componer como para presentar. Cuando uno graba el archivo, si lo abre nuevamente, lo hace en modo presentación, cosa muy interesante. Quizás lo más útil del <em>Keynote</em> se encuentra al presentar las diapositivas. Los fanáticos de <em>Apple</em>, que poseen más de un dispositivo de esta marca (teléfono celular, tablet y/o computador), pueden utilizar uno de los dispositivos para conectar al proyector y el otro como control remoto del primero. Lo bueno que el aparato que sirve de control remoto permite ver el cuadro siguiente y las anotaciones. Además se puede marcar con un punto luminoso estilo láser, o dibujar en la pantalla con varios colores, simplemente desplazando el dedo y… todo aparece en la pared.</p>
<p>Entre los puntos en contra, comprobaremos que el <em>Keynote</em> ofrece facilidad de uso al precio de pocos efectos y muchas limitaciones a la hora de ser creativo.</p>
<p>El <em>PowerPoint</em> es el programa de presentaciones más popular, y se lo suele adquirir en un paquete, junto a una hoja de cálculo y un procesador de palabras. <em>Microsoft</em>, en las diferentes ediciones del programa logró una incalculable riqueza de herramientas. No hay límites en lo que se desea, y también es compatible con el sistema operativo de <em>Apple</em>. El <em>PowerPoint</em> ofrece el surtido que no pudo <em>Keynote</em>, pero al momento, el único accesorio que puede utilizar es el presentador remoto.</p>
<p>En la línea gratuita de programas de presentación de diapositivas se puede obtener el <em>OpenOffice Impress</em>. Su uso se asemeja al <em>PowerPoint</em> pero con mucha más sencillez, sin embargo no tanta como la del <em>Keynote</em>. Como sea, se logran buenas presentaciones.</p>
<p>El <em>Prezi</em> es un programa totalmente innovador. Sus presentaciones se asemejan a líneas del tiempo interconectadas al estilo de bases de béisbol. Se viaja de un punto al otro, de un concepto al siguiente. Es sumamente útil para materias relacionadas con la historia o los argumentos lógicos. Aunque ofrece muchísimas variantes, no se le pueden pegar objetos. Otra limitación se da al momento de hacer la presentación. Únicamente funciona conectado a Internet o pagando un abono mensual o anual. No se puede comprar, por lo que una interrupción en el pago significará depender del <em>wifi</em> o perder el programa.</p>
<p>Queda mucho por decir, pero de mayor utilidad será poner las manos a la obra y descubrir el fascinante mundo de la tecnología puesta a los pies de Jesucristo.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Edgardo Muñoz</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=2925</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
