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	<title>Conozca &#187; 2015.1</title>
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	<description>Revista Cristiana</description>
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		<title>En búsqueda de la buena salud</title>
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		<pubDate>Mon, 15 Feb 2016 23:12:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rodney Boyd</dc:creator>
				<category><![CDATA[2015.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Rodney Boyd &#160; El tema de esta edición de CONOZCA es La iglesia y la salud.  Hace poco, apenas terminamos una batería de exámenes físicos… mediciones, radiografía, de sangre, fue necesario que mi esposa y yo pasáramos por otro examen físico completo adicional para conseguir el permiso para seguir como misioneros en América Latina. </p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=2902">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><br />
</strong></p>
<p>Por Rodney Boyd</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El tema de esta edición de CONOZCA es <em>La iglesia y la salud</em>.  Hace poco, apenas terminamos una batería de exámenes físicos… mediciones, radiografía, de sangre, fue necesario que mi esposa y yo pasáramos por otro examen físico completo adicional para conseguir el permiso para seguir como misioneros en América Latina.  ¡No fue por mala salud, sino para mantener la buena salud!</p>
<p>Cuando todo anda bien, nuestra tendencia es postergar los exámenes hasta que exista un problema físico importante. Una constante búsqueda de la salud física requiere los exámenes periódicos para prevenir los problemas que son evitables y mitigar los más serios que podrían ser inevitables. Más vale prevenir que curar. Una vez leí un poema titulado “¿Una cerca o una ambulancia?” ¿Qué sería mejor, edificar una cerca a lo alto del precipicio para prevenir caídas o habilitar una ambulancia para recoger a los caídos?</p>
<p>Los exámenes periódicos sirven para evaluar los funcionamientos físicos del cuerpo.  Los médicos toman las diferentes medidas para detectar cualquier anormalidad del cuerpo.  Frecuentemente pueden ver los problemas y prescribir el necesario régimen de dieta, ejercicio y medicamentos. Sin embargo, los médicos saben que hay condiciones muy peligrosas que no se ven por un examen común y corriente y se hace necesario realizar exámenes más profundos y luego analizar los resultados.</p>
<p>Por ejemplo, es increíble como los marcadores en un análisis de la sangre señalan posibles problemas con deficiencias de vitaminas o de problemas con el equilibrio del funcionamiento de los órganos vitales. Miden la conectividad de procesos corporales que pueden afectar a la vitalidad o energía de la persona.</p>
<p>Hay un vínculo clave entre la actitud y el cuidado físico.  Como hijos del Creador del Universo, declaremos con el salmista,</p>
<p style="padding-left: 30px;">“<em>¡Gracias por hacerme tan maravillosamente complejo!  Tu fino trabajo es maravilloso, lo sé muy bien</em>” (Ps 139:14, NTV).</p>
<p>De hecho, el diseño y la complejidad del cuerpo es una maravilla. Sin mencionar la relación que existiría entre la condición física y un “espíritu negativo”, podemos afirmar que parte de un corazón agradecido con el Creador es el cuidado físico.  El apóstol Pablo reconocía el cuidado físico como parte integral de la mayordomía del creyente.</p>
<p style="padding-left: 30px;">“<em>¿No se dan cuenta de que su cuerpo es el templo del Espíritu Santo, quien vive en ustedes y les fue dado por Dios? Ustedes no se pertenecen a sí mismos, porque Dios los compró a un alto precio. Por lo tanto, honren a Dios con su cuerpo</em>” (1ª Co 6:19-20, NVI).</p>
<p>Muchos principios relacionados con el cuerpo físico también se aplicarían al cuerpo de Cristo y a sus ministerios diferentes. El Servicio de Educación Cristiana está pasando por algunos exámenes ahora.  ¡Igualmente, no es por la mala salud, sino para mantener la buena salud!  De hecho, el SEC y sus diferentes ministerios tienen casi tres años de estar pasando por un diagnóstico, del funcionamiento de los “órganos vitales” y la conectividad de los procesos de la organización que puedan afectar a la vitalidad del SEC.</p>
<p>Hemos puesto el nombre de <strong>Visión 2020</strong> a estas tres baterías de exámenes de planeación estratégica:</p>
<p><strong>Valores esenciales y el ADN del ministerio</strong>. Cada miembro del servicio contesta estas preguntas: ¿Cuáles son los valores esenciales? ¿Cómo comenzó el ministerio? ¿Para cuáles propósitos? ¿Qué era importante y qué sigue importante?</p>
<p><strong>Visión-Misión del ministerio</strong>. Cada ministerio está examinando sus declaraciones de visión y misión, actualizando y afinando su razón de ser y su anhelo. Contesta las preguntas si sus declaraciones reflejan adecuadamente los valores esenciales y la razón del ser del ministerio.</p>
<p><strong>Visión 2020: Proyectando el ministerio al año 2020</strong>.  Cada ministerio tiene la tarea de describir su ministerio como se verá en el año 2020 en las áreas de:</p>
<ul>
<li>Visión-Misión</li>
<li>Valores esenciales</li>
<li>Contribución a la Visión-Misión del SEC</li>
<li>Estructura organizacional y sede</li>
<li>Administración y personal</li>
<li>Sostenimiento y recursos de infraestructura</li>
<li>Pensum, materiales y recursos</li>
<li>Alianzas, convenios y acreditaciones</li>
</ul>
<p>Además, para lograr esas descripciones, cada ministerio tiene que contestar estas preguntas: ¿Cuáles pasos tendría que tomar?  ¿Cuáles recursos tendría que conseguir?  ¿Cuáles deficiencias y áreas sensibles tendría que superar?  ¿Cuáles cambios tendría que realizar?</p>
<p>Próximamente, a finales de agosto, el Directorio del SEC se reunirá en su Asamblea Trienal en Managua, Nicaragua. Visión 2020 aparece prominentemente en la agenda de la reunión.  Escucharemos los informes de los ministerios y juntos buscaremos al Gran Médico quien nos guiará a mejorar y afinar los ministerios del Servicio de Educación Cristiana.</p>
<p>Animémonos a mantenernos en buena salud, sea física, espiritual u organizacional.  Les invito a unirse a realizar su propia Visión 2020.  Siga el formato de arriba.  Sirve tanto para el individuo como la organización.  Escríbanos con los resultados de su examen periódico.</p>
<p>En cuanto nuestros exámenes físicos como misioneros, ¡pasamos!  En pocos días estaremos de vuelta en Panamá.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Rodney Boyd</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Reseña del libro ¿Quién apagó mi cerebro? por la Dra. Carolyn Leaf</title>
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		<pubDate>Tue, 09 Feb 2016 23:52:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Judy Bartel de Graner</dc:creator>
				<category><![CDATA[2015.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Judy Bartel de Graner &#160; La Dra. Carolyn Leaf escribe un libro extraordinario titulado:  “¿Quién apagó mi cerebro?”.  Dice que la investigación científica muestra que del 87% al 95% de las enfermedades mentales y físicas son un resultado directo de tener pensamientos tóxicos; lo que prueba que nuestros pensamientos nos afectan física y emocionalmente.</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=2897">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Judy Bartel de Graner</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La Dra. Carolyn Leaf escribe un libro extraordinario titulado:  <em>“¿Quién apagó mi cerebro?”</em>.  Dice que la investigación científica muestra que del 87% al 95% de las enfermedades mentales y físicas son un resultado directo de tener pensamientos tóxicos; lo que prueba que nuestros pensamientos nos afectan física y emocionalmente.</p>
<p>Leaf ha estudiado la ciencia de la química cerebral y el proceso de cómo las neuronas se comunican.  Sin embargo, no escribe una investigación técnica o neurobiológica.  Más bien toma esos conceptos difíciles y los explica en términos laicos.  Provee una síntesis a vuelo de pájaro sobre el mundo increíble de la mente.  Ofrece no sólo la explicación sencilla, sino<strong> </strong>también ideas prácticas de cómo cambiar nuestros pensamientos y controlar emociones malsanas.</p>
<p>Entendemos cada día más cómo los pensamientos afectan nuestro cuerpo y emociones.  Los científicos cristianos ven cómo la ciencia del cerebro (la neurobiología) se está alineando con la Escritura y cómo se pueden romper las ataduras del pensamiento tóxico.  Comprueban que la mente puede ser renovada, se puede limpiar de pensamientos y emociones tóxicos, y que en verdad es posible prender el cerebro.</p>
<p>El libro de la Dra. Leaf se escribió para las personas que desean encontrar libertad de su pasado tóxico y desean entrar confiadamente a la entereza (Integridad) en sus emociones, pensamientos y aprendizaje.  Es una manera de romper patrones no saludables.</p>
<p>Es importante reconocer la necesidad de consultar profesionales médicos si se están experimentando síntomas serios.  Este no es un libro que sustituya los cuidados profesionales. Sin embargo, la Dra. Leaf, cree que todos pueden encontrar una libertad en sus pensamientos.  Ella toma una ciencia compleja y la hace comprensible y aplicable. La investigación del cerebro y la ciencia del pensamiento son campos muy amplios.</p>
<p>Una de sus premisas es que hay que limpiar la  mente de pensamientos tóxicos tales como falta de perdón, ira, resentimiento, depresión, ansiedad, frustración, temor y un sentido de culpabilidad exagerada.  Estos producen sustancias químicas que son dañinas al cerebro y abren camino a muchas enfermedades.</p>
<p>La conclusión es que podemos cambiar el &#8220;alambrado&#8221; cerebral para que los pensamientos traigan lo positivo a nuestro cuerpo, alma y espíritu.  Unos pasos que la Dra. Leaf presenta para desintoxicar el cerebro son<strong>:</strong> esté consciente de cuáles pensamientos debe rechazar y cuáles aceptar, exprese emociones de perdón, amor, juego, risa, ejercicio, y no descuide la importancia de su vida espiritual.</p>
<p>Llenar la mente con emociones positivas cambia la actitud y el cuerpo suelta sustancias químicas beneficiosas que nutren el bienestar.  Allí está la sabiduría de Dios a través de Pablo:  «<em>Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad&#8230;</em><em> y el Dios de paz estará con vosotros</em><em>»</em> (Fil 4:8-9).</p>
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<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Judy Bartel de Graner</span>
				<p></p>
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			</div>]]></content:encoded>
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		<title>La sanidad divina</title>
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		<pubDate>Fri, 04 Dec 2015 16:12:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Presbiterio General</dc:creator>
				<category><![CDATA[2015.1]]></category>

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		<description><![CDATA[ADOPTADA POR EL PRESBITERIO GENERAL EN SESIÓN EL 9 AL 11 DE AGOSTO DE 2010)   Desde su inicio, el Concilio General de las Asambleas de Dios ha reconocido la sanidad divina para la persona integral como parte importante del evangelio, las buenas nuevas, que Jesús comisionó a sus discípulos que proclamaran. La Constitución de</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=2888">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center"><strong>ADOPTADA POR EL PRESBITERIO GENERAL EN SESIÓN EL 9 AL 11 DE AGOSTO DE 2010)</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Desde su inicio, el Concilio General de las Asambleas de Dios ha reconocido la sanidad divina para la persona integral como parte importante del evangelio, las buenas nuevas, que Jesús comisionó a sus discípulos que proclamaran. La Constitución de las Asambleas de Dios, en su Declaración de Verdades Fundamentales, artículo 12, establece: “La sanidad divina es una parte integral del evangelio. La liberación de la enfermedad ha sido provista en la expiación y es el privilegio de todos los creyentes (Isaías 53:4,5; Mateo 8:16,17; Santiago 5:14-16).” Aunque es imposible cubrir en un breve documento todas las implicaciones de esta declaración o contestar todas las preguntas que se plantean sobre este tema, intentaremos mostrar que la declaración es bíblicamente sana.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>I. La sanidad divina es una parte integral del evangelio</strong></p>
<p>Tanto el ministerio de Jesús como de los apóstoles muestran que la sanidad divina es parte integral de la proclamación del mensaje del evangelio. Fue un importante testimonio de Jesús como la revelación del Padre, el Mesías prometido, y el Salvador del pecado (véase Juan 10:37,38). La Biblia muestra una estrecha relación entre el ministerio de sanidad de Jesús y su ministerio salvador y perdonador. Su poder sanador era en realidad un testimonio de su autoridad para perdonar pecados (Marcos 2:5-12).</p>
<p>Con frecuencia, los escritores de los Evangelios atestiguan que sus milagros de sanidad ocurrían paralelamente con su predicación del evangelio, siendo ambos el propósito de su ministerio (Mateo 4:23; 9:35,36). La gente venía de todas partes, tanto para oírle como para ser sanados (Lucas 5:15; 6:17,18). Él nunca rechazó a nadie, sino que sanó todas las diversas enfermedades, dolencias, deformaciones, defectos, y lesiones (Mateo 15:30,31; 21:14). También echó fuera demonios y libró a la gente de los problemas que éstos causaban (Mateo 4:24). Jesús reconoció que la enfermedad es el resultado de la caída de los seres humanos en pecado, y que en algunos casos puede deberse a un pecado específico (Juan 5:14) o a la obra de Satanás (Lucas 13:16). Sin embargo, reconoció también que la enfermedad no siempre es el resultado directo de cierto pecado (Juan 9:2,3). En algunos casos era más bien una oportunidad de que Dios fuera glorificado (Marcos 2:12).</p>
<p>Los milagros de sanidad eran una parte importante de las obras que Dios envió a Jesús a hacer (Juan 9:3,4). Esto armoniza con la revelación del Antiguo Testamento de Dios como el Gran Médico, Jehová el Sanador (Éxodo 15:26; Salmo 103:3; los participios hebreos que se usan en ambos casos indican que es la naturaleza de Dios sanar). El ministerio de Jesús puso de manifiesto que la sanidad divina es parte vital de la naturaleza y el plan de Dios.</p>
<p>Las sanidades también sirvieron para identificar a Jesús como el Mesías prometido y el Salvador. Jesús cumplió la profecía de Isaías 53:4: “Ciertamente llevó [tomó y quitó] él nuestras enfermedades, y sufrió [como una carga pesada] nuestros dolores.” (“Enfermedades”, <em>choli</em>, es la misma palabra que se usa para hablar de enfermedad física en Deuteronomio 28:59,61; 2 Crónicas 16:12; 21:15,18,19; Isaías 38:9. (“Dolores”, <em>makob</em>, es la misma palabra que se usa para referirse a dolor físico en Job 33:19).</p>
<p>Mateo, en su relato de la sanidad de la suegra de Pedro por mano de Jesús, ve el cumplimiento de este pasaje de Isaías en el ministerio sanador de Jesús: “Para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias” (Mateo 8:17). Isaías también vincula los sufrimientos del Siervo con la provisión de salvación, un ministerio que Jesús cumplió (Isaías 53:5,6).</p>
<p>Sus sufrimientos fueron por nuestros pecados y condujeron a la paz con Dios: “Y por su llaga fuimos nosotros curados” (Isaías 53:5). El contexto de Isaías y la referencia al mismo en 1 Pedro 2:24,25 enfatizan especialmente la sanidad o la restauración del efecto del pecado. Sin embargo, en vista del énfasis en la enfermedad física en Isaías 53:4, está claro que estos pasajes enseñan que el evangelio que había de ser presentado por el Siervo de Dios, Jesús, incluye la sanidad de los efectos espirituales y físicos de la caída de la raza humana en pecado, como se registra en Génesis 3.</p>
<p>Cuando Juan el Bautista fue encarcelado, se preguntó si Jesús era realmente el Mesías prometido, o simplemente un precursor como él mismo. Jesús le respondió señalando sus obras mesiánicas que vinculaban los milagros y la predicación del evangelio con los pobres (Mateo 11:4,5). Una vez más, la sanidad fue un testimonio importante, una parte integral del evangelio (Isaías 61:1,2; Lucas 4:18; 7:19-23).</p>
<p>La sanidad divina siguió siendo parte integral del evangelio a través del ministerio de los apóstoles y de la iglesia primitiva. Jesús envió a los Doce y los Setenta y dos [NVI] a predicar y a sanar a los enfermos (Lucas 9:2; 10:9). Después del Pentecostés “muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles” (Hechos 2:43). Lucas escribió el libro de los Hechos como continuación de la historia de lo que Jesús hizo y enseñó, no sólo a través de los apóstoles, sino también a través de una iglesia llena del Espíritu Santo (Hechos 1:1,8; 2:4).</p>
<p>La obra de milagros, incluso la sanidad divina, no se limitaba a los apóstoles. La promesa de Jesús fue para todos los creyentes (Juan 14:12-14) que la pidieran en su nombre (es decir, los que reconocen su autoridad y se conforman a su naturaleza y sus propósitos). Dios usó a diáconos, como Felipe, para predicar y sanar (Hechos 8:5-7), y a Ananías, un discípulo hasta entonces desconocido, para sanar a Saulo (Pablo) (Hechos 9:12-18).</p>
<p>El mensaje del evangelio incluye la provisión de los dones espirituales por medio del Espíritu Santo a la Iglesia, entre los que están los dones de sanidades (1 Corintios 12:7). Todos estos dones, entre ellos el de sanidad, siguen edificando a la Iglesia y ofrecen esperanza a todos los creyentes. Además, Santiago afirma que la sanidad es parte normal en las reuniones de la Iglesia. Cada vez que se reúnen los hermanos, cualquiera que esté enfermo puede pedir oración por sanidad (5:14). Se nos asegura de que la sanidad divina es una manifestación permanente del evangelio en el día de hoy, y que continuará así hasta el regreso de Cristo.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>II. La Expiación provee sanidad divina</strong></p>
<p>El ministerio de los sacerdotes bajo la Ley era una figura del ministerio del Sumo Sacerdote, Jesucristo, que se “compadecerse de nuestras debilidades (<em>astheneia</em>, debilidad, enfermedad, timidez)” (Hebreos 4:14,15). Los sacerdotes del Antiguo Testamento, mediante la sangre de los sacrificios, hacían expiación por los pecados del pueblo.</p>
<p>Un estudio del concepto de la expiación en la Biblia muestra que en la mayoría de los casos se refiere a un rescate que se paga por redención y restauración, que señala a la redención hecha por Jesucristo mediante el derramamiento de su sangre en nuestro favor. El apóstol Pablo lo describe de esta manera: “A quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre” (Romanos 3:25).</p>
<p>La palabra “propiciación”, traduce el griego <em>hilasterion</em>, que también puede ser traducida como expiación o propiciatorio. En Levítico 16 se registra lo que Dios esperaba de Israel para el Día de la Expiación y el ministerio del sumo sacerdote de rociar la sangre del sacrificio por el pecado sobre el propiciatorio (la cubierta de oro del arca del pacto). El arca contenía las tablas de piedra de la Ley, que el pueblo no había cumplido. La Ley quebrantada exigía el juicio y la muerte. Pero cuando era rociada la sangre de un cordero sin mancha, que proféticamente anunciaba la vida sin pecado de Cristo, Dios veía esa vida sin pecado en vez de la ley quebrantada y mostraba su misericordia y bendición.</p>
<p>El propósito principal de la expiación era la purificación del pecado (Levítico 16:30). Sin embargo, también está claro que la expiación traía liberación del castigo y las consecuencias del pecado, con el fin de hacer posible la restauración de la bendición y el favor de Dios. Cuando el pueblo de Israel se quejó después del juicio que vino tras la rebelión de Coré, Datán y Abiram, Dios envió una plaga sobre los hijos de Israel. Moisés envió a Aarón a que fuera en medio de la congregación e hiciera expiación por ellos, y así cesó la mortandad (Números 16:47,48). La Ley de Moisés requería que cuando se contara a los hombres de Israel, cada uno diera una ofrenda de expiación de medio siclo para su redención y para evitar que viniera sobre ellos mortandad (Éxodo 30:11-16). De tal modo la expiación proveía purificación del pecado y sus consecuencias, incluyendo las enfermedades.</p>
<p>Se ve claramente en la Biblia que los seres humanos no podemos pagar el precio de nuestra redención, por lo cual Dios, en su amor y para la gloria de su nombre, proveyó la máxima expiación (Romanos 3:25; véanse también Salmos 65:3; 78:38; 79:9; Romanos 3:21-28). Todo esto lo hizo Cristo en el Calvario (Juan 3:14-16). Allí Él hizo expiación plena por toda la persona. El Nuevo Testamento se refiere a esto como “redención”, lo cual esencialmente tiene el mismo significado que “expiación”. Por medio de Cristo hemos recibido la redención y el perdón de los pecados (Romanos 3:24; Efesios 1:7; Colosenses 1:14; Hebreos 9:15).</p>
<p>La redención, obrada mediante la expiación de Cristo, provee reconciliación por el pecado y sus consecuencias. Aun cuando la enfermedad no es resultado directo de un pecado específico, está en el mundo a causa del pecado. Por lo tanto, está entre las obras del diablo que Jesús vino a destruir (1 Juan 3:8), y está incluida en la Expiación.</p>
<p>Del paralelo entre redención y expiación, vemos que la provisión de sanidad para nuestro cuerpo es parte de la redención que se menciona en Romanos 8:23. Recibimos el perdón de los pecados ahora mediante la redención de nuestra alma. Recibiremos la redención de nuestro cuerpo cuando seamos arrebatados para encontrarnos con el Señor, y seamos transformados a su semejanza (1 Corintios 15:51-54; 2 Corintios 5:1-4; 1 Juan 3:2). La sanidad divina es un anticipo de esto, y así como todas las bendiciones del evangelio, emana de la Expiación.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>III. La sanidad divina es un don de la gracia de Dios para todos</strong></p>
<p>Así como la salvación es por gracia mediante la fe (Efesios 2:8), recibimos todas las bendiciones y los dones de Dios por su gracia, o su favor inmerecido. No se pueden ganar ni merecer. Cabe señalar que, en vez de exigir sanidad, el Nuevo Testamento registra que la gente venía a Jesús suplicando su ministerio de compasión. No veían la sanidad como un derecho, sino como un privilegio misericordioso que les era ofrecido.</p>
<p>El hecho de que no podemos ganar las bendiciones de Dios, ni tampoco la sanidad divina, debe hacernos entender la importancia de cultivar nuestra vida en el Espíritu, porque el Espíritu “vivificará [nuestros] cuerpos mortales”, y esa es nuestra gran esperanza (Romanos 8:11). En realidad, aunque nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior se renueva de día en día (2 Corintios 4:16).</p>
<p>Esta renovación interior es la que nos capaz de tener fe para recibir el don de sanidad divina. A la mujer sanada, que había padecido de flujo de sangre por doce años, Jesús dijo: “Hija, tu fe te ha hecho salva” (Marcos 5:34). Pablo, en Listra, cuando vio que su predicación había producido fe para sanidad en el corazón de un hombre imposibilitado de los pies, le mandó que se pusiera de pie (Hechos 14:9,10). La fe se manifestó también en el centurión romano que reconoció la autoridad de la palabra de Cristo para que su siervo sanara (Mateo 8:5-13) y en la mujer cananea que creyó en Jesús para la sanidad de su hija (Marcos 7:24-30; Mateo 15:28).</p>
<p>El hecho de que la sanidad divina viene por la fe se ve confirmado cuando la incredulidad impidió que fuera recibida en Nazaret (Marcos 6:5,6) y al pie del Monte de la Transfiguración (Mateo 17:14-20). En Santiago 5:15 hay una promesa de que la oración de fe, hecha por los ancianos de la iglesia a favor de los enfermos, salvará al enfermo y el Señor lo levantará. La fe, entonces, recibe la sanidad sencillamente por palabra del Señor. Pero Jesús no dejó desatendidos a los que tenían poca fe, o que no expresaban fe en absoluto. Para los que están enfermos a menudo no es fácil expresar la fe, y Jesús hizo varias cosas para ayudarlos. Tocó a algunos (Marcos 1:41; 8:22), los tomó de la mano (Marcos 1:31; Lucas 14:4), o puso las manos sobre ellos (Marcos 6:5; 8:25; Lucas 4:40; 13:13). Ayudó a otros de diversas maneras, lo cual requirió de fe y obediencia por parte de ellos (Marcos 7:33; 8:23).</p>
<p>La fe, no obstante, tenía que ser en el Señor, no en los medios que Él empleó para ayudarlos a expresar su fe. Ésta parece ser la razón de la gran variedad de medios que usó: que las personas no pusieran la vista en el medio sino más bien en Dios. La fe significa confiar en el Dios omnisciente, todo amor, y todopoderoso que responde al clamor de su creación en su propia manera.</p>
<p>La promesa de que cualquiera “que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también” está estrechamente relacionada con la oración, que pide en nombre de Cristo (Juan 14:12-14; 16:23,24). El uso del nombre de Jesús no es una fórmula de la que se valen los seres humanos para forzar la respuesta de Dios. Su nombre es la revelación de su carácter y naturaleza, que tenemos en nosotros sólo si permanecemos en Cristo y sus palabras permanecen en nosotros (Juan 15:7). Como resultado, su voluntad domina en nuestra vida, y conforma nuestra voluntad a la suya. Por lo tanto, nuestras peticiones en su nombre cada vez más armonizan más con su voluntad, y abren camino para que Él responda a nuestras oraciones.</p>
<p>La revelación de Dios como “Jehová tu sanador” (Éxodo 15:26) no se limita a Israel. La sanidad del siervo del centurión y de la hija de la mujer cananea muestra que la sanidad es privilegio también de los gentiles. En realidad, hay sanidad para todos los que la deseen y respondan a Jesús. Hay evidencia de que el don de sanidad de Dios, aun puede ser experimentado por una persona antes de que haya recibido perdón de sus pecados, como en el caso del paralítico en el estanque de Betesda (Juan 5:2-9,14).</p>
<p>La fe en la sanidad divina no se opone ni compite con la ciencia médica. El conocimiento y las habilidades de esta profesión ofrecen ayuda a muchos. Es cierto que la Biblia condena al rey Asa, porque “en su enfermedad no buscó a Jehová, sino a los médicos” (2 Crónicas 16:12). Pero Asa buscó ayuda de Siria, en un acto de incredulidad y desobediencia, porque no quiso confiar en el Señor (2 Crónicas 16:7). El motivo de que se pronunciara juicio contra Asa no fue que buscó la ayuda de los médicos, mas bien porque no buscó al Señor.</p>
<p>Cuando la mujer que había padecido de flujo de sangre por doce años fue sanada, Marcos registra que “había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor” (Marcos 5:26). Si no hubiera sido aceptable que ella acudiera a los médicos, éste hubiera sido el perfecto lugar en que Jesús lo hubiera dicho, pero no lo hizo. Antes bien, Él aceptó la fe que ella expresó y la felicitó por ello.</p>
<p>También, Jesús envió a los diez leprosos a quienes había sanado a que fueran a mostrarse a los sacerdotes (Lucas 17:14). Bajo la Ley, los sacerdotes eran los encargados del diagnóstico, las cuarentenas, y la salud (Levítico 13:2 ss.; 14:2 ss.; Mateo 8:4). Así, Jesús reconoció que hay lugar para los diagnosticadores humanos.</p>
<p>A través de la habilidad y la formación de los médicos se producen recuperaciones y restauraciones, una verdad que no niega ni menosprecia la fe en la sanidad divina. Nos alegramos cuando Dios, que es la fuente de toda sanidad, obra a través de los médicos; damos gracias por su dedicación, y ofrecemos continua alabanza a Dios. Aun con todo su conocimiento, su formación, y sus habilidades, los médicos no son la última palabra en el diagnóstico de enfermedades humanas. Ponemos firmemente nuestra confianza en Dios, que es más que capaz de dar sanidad en una situación que se considera sin esperanza.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>IV. La sanidad divina se cumplirá plenamente cuando vuelva Jesús</strong></p>
<p>Vivimos en el presente entre la primera y la segunda venida de Cristo. En su primera venida, a través de su vida, muerte, y resurrección proveyó la expiación por el pecado y sus consecuencias. En esta era, se ve la sanidad divina, un don de la gracia de Dios, como una expresión proléptica de la completa redención del cuerpo humano. En su segunda venida, lo que se inició se consumará: se cumplirá la salvación del pecado y de todos sus efectos. En este período del “ya pero no todavía” algunos son sanados instantáneamente, otros poco a poco, y otros no son sanados.</p>
<p>La Biblia indica que hasta que Jesús venga gemimos, porque aún no hemos recibido la redención total de nuestro cuerpo (Romanos 8:23). Sólo cuando los muertos en Cristo resuciten y seamos transformados recibiremos un cuerpo nuevo que es como su cuerpo glorioso (1 Corintios 15:42-44,51-54). Aun los seguidores de Cristo gimen, con dolores de parto, como el resto de la creación, y esperamos con paciencia el cumplimiento de nuestra esperanza (Romanos 8:21-25). Pablo describe al cuerpo humano como “templo del Espíritu Santo” (1 Corintios 6:19); debemos cuidar de él y evitar cosas que lo perjudiquen. Pero no importa lo que hagamos por este cuerpo, no importa cuántas veces seamos sanados, a menos que intervenga el rapto de la Iglesia, un día moriremos.</p>
<p>La promesa y la realidad de la sanidad divina no excluyen el sufrimiento por la causa de Cristo y del evangelio. Se espera que estemos preparados para seguir su ejemplo (Hebreos 5:8; 1 Pedro 2:19,21; 4:12-14,19). Tampoco debemos buscar la sanidad divina como sustituto de la obediencia a las normas de salud física y mental. Jesús reconoció la necesidad que tenían los discípulos de alejarse de las multitudes para descansar un poco (Marcos 6:31). Jetro, el suegro de Moisés, le aconsejó que delegara algunas de sus responsabilidades para que pudiera soportar la tensión de guiar al pueblo de Israel (Éxodo 18:17,18).</p>
<p>La sanidad divina tampoco es un medio de evitar los efectos de la vejez. Hasta el día de su muerte, Moisés mantuvo la lucidez de sus ojos y el vigor de su cuerpo (Deuteronomio 34:7); pero ese privilegio no se le concedió al rey David (1 Reyes 1:1-4). La debilitación gradual de la edad avanzada, que en Eclesiastés 12:1-7 se explica de manera muy acertada, es la experiencia común tanto de creyentes como de inconversos. La sanidad está disponible para los ancianos; pero la parte del cuerpo que se cura normalmente sigue envejeciendo como el resto del cuerpo. No tenemos aún la redención del cuerpo.</p>
<p>Algo que podría dificultar la sanidad es si no estamos dispuestos a modificar nuestro estilo de vida para seguir los principios bíblicos (Juan 5:14). Si bien la cantidad de fe no es siempre lo determinante, como se señaló anteriormente, si uno no cree que puede haber sanidad divina, posiblemente ésta no ocurra. También debemos estar abiertos a la voluntad de Dios y a sus obras, siempre diseñados por su amor y para nuestro bien, con la comprensión de que están más allá de nuestra inmediata capacidad de comprensión. Sea que nos sane ahora o sea que no nos sane, Él siempre obra por su gran compasión, con el deseo de atraernos cada vez más a Él.</p>
<p>Reconocemos que ha habido abusos respecto a la sanidad divina. Algunos hacen afirmaciones exageradas y juicios infundados. Pero no debemos dejar que eso nos impida proclamar positivamente la verdad de la Escritura. Pedro y Juan tuvieron la fe para decir al hombre cojo que sería sanado: “Lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda” (Hechos 3:6). Nosotros, también, debemos seguir fieles a la realidad del poder de Dios para obrar sanidad divina.</p>
<p>Con humildad confesamos que no entendemos todo lo referente a la sanidad divina. No entendemos completamente por qué algunos son sanados y otros no, ni tampoco entendemos por qué Dios permitió que martirizaran a Jacobo y que Pedro fuera librado (Hechos 12:1-19). No obstante, la Escritura indica claramente que a nosotros nos corresponde predicar la Palabra, y esperar que la sigan señales, incluso la sanidad divina. Por último, en la venida del Señor, “cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad” (1 Corintios 15:54), habrá llegado la plena realización de la sanidad divina.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El Texto Bíblico ha sido tomado de la versión Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Presbiterio General</span>
				<p></p>
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			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Y no hubo flores en su tumba</title>
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		<pubDate>Thu, 09 Jul 2015 21:55:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María Victoria Alderete Oliva    </dc:creator>
				<category><![CDATA[2015.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por la Dra. María Victoria Alderete Oliva                &#160; Si vamos a hablar de “gigantes de Dios”, entonces hay que hablar del Profesor Larry McNeil. Eso fue para nosotros los cubanos. Le conocimos en el 2009 y durante cinco años tuvimos el privilegio de compartir con él, como maestro cuando nos enseñó en la Maestría de</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=2772">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>Por la Dra. María Victoria Alderete Oliva                </em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="left">Si vamos a hablar de “gigantes de Dios”, entonces hay que hablar del Profesor Larry McNeil. Eso fue para nosotros los cubanos. Le conocimos en el 2009 y durante cinco años tuvimos el privilegio de compartir con él, como maestro cuando nos enseñó en la Maestría de la Facultad de Teología, como pastor cada vez que nos vio tristes o preocupados y nos aconsejaba, y como mentor y padre en todo tiempo.</p>
<div id="attachment_2776" class="wp-caption alignright" style="width: 275px"><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2015/07/Facultad-Grad-Cuba-2010.jpg"><img class=" wp-image-2776" title="Facultad Grad Cuba 2010" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2015/07/Facultad-Grad-Cuba-2010.jpg" alt="" width="265" height="198" /></a><p class="wp-caption-text">Graduación Facultad de Teología, Cuba 2010</p></div>
<p align="left">La primera vez que le escuché predicar fue en una graduación del programa de Maestría en Cuba.  El tema era: “Siervos, no Caciques”.  Nunca he podido olvidar esa enseñanza, un reto vigente hasta hoy. Lo más impresionante fue, que en el resto de los años que tuve la dicha de aprender de él, siempre fue fiel a esa enseñanza. En estos días revisando los recuerdos que nos dejó encontré este poema de su autoría, sin duda alguna, fue una meta en su vida servir y hacerlo según el modelo de Jesucristo. Se titula: “Quería ser famoso” y dice:</p>
<p style="padding-left: 60px;" align="left"><em>Quería ser famoso;</em></p>
<p style="padding-left: 60px;" align="left"><em>“Relájate, hijo”,</em></p>
<p style="padding-left: 60px;" align="left"><em>susurró tiernamente el Salvador.</em></p>
<p style="padding-left: 60px;" align="left"><em>“Sígueme y sé fiel”.</em></p>
<p style="padding-left: 60px;" align="left"><em> </em></p>
<p style="padding-left: 60px;" align="left"><em>Ansié ser reconocido;</em></p>
<p style="padding-left: 60px;" align="left"><em>“Descansa, hijo”,</em></p>
<p style="padding-left: 60px;" align="left"><em>respondió el Maestro con respeto,</em></p>
<p style="padding-left: 60px;" align="left"><em>“Te pedí que fueses recto”.</em></p>
<p style="padding-left: 60px;" align="left"><span style="color: #ffffff;">-</span></p>
<p style="padding-left: 60px;" align="left"><em> Luché para sobresalir;</em></p>
<p style="padding-left: 60px;" align="left"><em>“Cálmate, hijo”, declaró dulcemente,</em></p>
<p style="padding-left: 60px;" align="left"><em>el Príncipe de pastores.</em></p>
<p style="padding-left: 60px;" align="left"><em>“Te seleccioné para servir”.</em></p>
<p style="padding-left: 150px;" align="left"><em> —Larry McNeill</em></p>
<p align="left">Los cubanos tenemos mucho que agradecerle al profe Larry, a Lolita como les decimos cariñosamente por acá, y a toda su familia. Han sido años de desvelo por la educación en Cuba, ha sido una entrega que ojalá y muchos de nosotros alcancemos a experimentar en el transcurso de nuestro servicio, en nuestra amada isla. Cuando supimos que en su sepelio, en vez de arreglos florales hubo donaciones a su nombre, para el programa de becas en Cuba, nos quedamos… ¡No existe una palabra capaz de definir lo que sentimos! Todavía las lágrimas brotan a raudales al rememorar ese gesto!  ¡Él nos ha retado!&#8230; y lo ha hecho con tal amor, que nos inspira a imitarle.</p>
<p align="left">En su reciente visita a Cuba, hubo un tema que asomó en reiteradas ocasiones. Me decía: “¿Que tú crees del hecho que en la resurrección no nos daremos en casamiento? ¿Cómo tú interpretas eso? Porque yo no me imagino una eternidad sin mi Lolita.”</p>
<p align="left">No conozco las profundidad de su mente y corazón, pero algo afloraba en su razonar. Y pensar que no hubo flores en su tumba,  y eso, por nosotros los cubanos. ¡Oh Dios! sólo Tú puedes dar tal amor, tan perfecto!</p>
<p align="left">Por siempre, les amamos…</p>
<p align="left">A  la familia McNeil.</p>
<p align="left">(Nota del Editor: <em>el título de este ensayo viene del hecho que en los funerales de Larry McNeill se hizo la solicitud que en lugar de comprar flores, se hiciesen ofrendas para el avance de la obra de la Facultad de Teología en Cuba.</em>)</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">María Victoria Alderete Oliva    </span>
				<p></p>
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			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Editorial: Hasta luego, hermano Larry</title>
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		<pubDate>Fri, 26 Jun 2015 17:10:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jaime Mazurek B.</dc:creator>
				<category><![CDATA[2015.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Jaime Mazurek B. &#160; &#160; Esta primera edición de CONOZCA para el año 2015 enfoca el tema de El Cristiano y la salud. Así se planificó hace dos años. Diversos colaboradores han aportado artículos sobre la vida cristiana y la bendición de la salud y sanidad que Dios nos da, como también de cautela</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=2747">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Jaime Mazurek B.</p>
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<p>Esta primera edición de CONOZCA para el año 2015 enfoca el tema de <em>El Cristiano y la salud</em>. Así se planificó hace dos años. Diversos colaboradores han aportado artículos sobre la vida cristiana y la bendición de la salud y sanidad que Dios nos da, como también de cautela frente a enseñanzas afines sin bases bíblicas.</p>
<p>Enorme fue nuestra sorpresa y tristeza cuando nuestro amado amigo y colaborador en la obra de la educación cristiana, Larry McNeill, falleció el día 8 de junio.  Larry fue uno que enseñaba y bien conocía el poder sanador de Dios, como también las fuerzas que Dios da al que sufre. Podría haber fallecido en el año 1988 cuando sufrió un daño irreparable a su esófago, pero continuó, realizando grandes logros durante los veintisiete años de prolongación de vida que Dios le concedió. En esta edición el lector hallará varias expresiones en tributo de aquella labor.<a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2015/06/McNeill-Larry-and-Lesma-new-supt-Paraguay.jpg"><img class="wp-image-2753 alignright" title="McNeill, Larry and Lesma new supt Paraguay" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2015/06/McNeill-Larry-and-Lesma-new-supt-Paraguay.jpg" alt="" width="480" height="359" /></a></p>
<p>Larry sirvió como Rector de la Facultad de Teología durante los años 2000 al 2011. Fue un ejemplo de esfuerzo y dedicación a pesar de frecuente dolor e incomodidad. Constantemente daba testimonio del poder sanador de Dios que sentía en su cuerpo.  A pesar de las molestias que acompañan un ministerio marcado por muchos viajes, cambios de clima, ambiente y dieta, se mantuvo alegre, optimista, motivador y dedicado a la obra de la formación avanzada de ministros.</p>
<div id="attachment_2758" class="wp-caption alignright" style="width: 754px"><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2015/06/Cuba-2011-294.jpg"><img class=" wp-image-2758" title="Cuba 2011  (294)" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2015/06/Cuba-2011-294.jpg" alt="" width="744" height="557" /></a><p class="wp-caption-text">Larry enseñando en Cuba.</p></div>
<p>Que la vida ejemplar del Dr. Larry McNeill nos sirva a todos como inspiración para servir al Señor con todo nuestro corazón, toda nuestra mente y todas nuestras fuerzas.</p>
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				<span class="spnAutor">Jaime Mazurek B.</span>
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		<title>Larry McNeill: un amigo, un estandarte</title>
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		<pubDate>Thu, 25 Jun 2015 22:19:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ricardo Nicholson</dc:creator>
				<category><![CDATA[2015.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Ricardo Nicholson &#160; &#160; Al pensar en la partida del Dr. Larry McNeil se me hace difícil escribir estas palabras, por dos razones: Primero, porque para su inmenso grupo de amigos, colegas y seres queridos, él fue “Larry”, el que nunca se mostró pretensioso, ni le gustaba hacer gala de su título como insignia</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=2735">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Ricardo Nicholson</p>
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<p>Al pensar en la partida del Dr. Larry McNeil se me hace difícil escribir estas palabras, por dos razones:</p>
<p>Primero, porque para su inmenso grupo de amigos, colegas y seres queridos, él fue “Larry”, el que nunca se mostró pretensioso, ni le gustaba hacer gala de su título como insignia o para rebajar a otros. Aun cuando fue muy respetado por  ejecutivos, colegas, misioneros, pastores o estudiantes, él era simplemente Larry, nuestro amigo. Y no es fácil cuando un amigo nos deja.</p>
<p>También es difícil porque aún no puedo creer ya no esté con nosotros.<strong> </strong>Muchos vimos a Larry en la Cumbre de Educadores ACLAME en Fort Lauderdale sólo dos semanas antes de su deceso. Como siempre amigable, centrado, amando la obra y anhelando con felicidad regresar a su hogar para reunirse con su esposa Dee con quien estaba casado hacía ya cincuenta y dos años.</p>
<p>Todos conocíamos la trágica historia del daño irreversible en su esófago que fue causada por el cirujano que lo operó en el año 1988.  Sabíamos que en cualquier momento Larry podría morir, pero a la vez nos dábamos cuenta que el camino que él había escogido no era el de malgastar su tiempo en litigios; sino en usar los días que Dios le concediera para servir al Dueño de la Cosecha y al Reino de Dios, a pesar de haber tenido que someterse a más de setenta intervenciones quirúrgicas. Esas marcas quedaron en su cuerpo, pero no lograron detenerlo. Era como el conejito (de la propaganda)<strong> </strong>de las baterías <em>Eveready</em>, al que no se le acaba la energía. Larry seguía y seguía y seguía adelante, sin parar.</p>
<div id="attachment_2741" class="wp-caption alignright" style="width: 672px"><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2015/06/Nicholson-McNeill-Coad-@-Birthday-2009-076.jpg"><img class=" wp-image-2741" title="Nicholson McNeill Coad @ Birthday 2009 076" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2015/06/Nicholson-McNeill-Coad-@-Birthday-2009-076.jpg" alt="" width="662" height="440" /></a><p class="wp-caption-text">(Izq. a Der.) Ricardo y Cynthia Nicholson, Dee y Larry McNeill, Patti y Dale Coad, 2009.</p></div>
<p>Nuestro amigo Larry era un hombre que se comprometía de todo corazón. En primer lugar y como su mayor prioridad dedicó su vida totalmente a amar y a servir a Dios. De eso nunca hubo la menor duda y no olvidaremos el maravilloso legado que nos dejó como siervo-líder. Para conseguir llegar a las metas establecidas en su corazón, él combinaba una férrea decisión con su espíritu sumiso. Su deleite<strong> </strong>en hacer la voluntad de Dios marcaba su vida.</p>
<p>Larry tenía especial dedicación por su esposa Dee y su familia. En los diecisiete años que yo serví como Director Regional para Latinoamérica y el Caribe hubo un tiempo en que Dee fue nuestra secretaria. Regularmente me reunía con Larry para tratar acerca de las necesidades de la Facultad, nuestro programa de Maestría para los hispanohablantes de la región. Cuando Larry pedía la cita para reunirnos sí hablábamos sobre la obra y el ministerio, pero yo siempre sospechaba que Larry se detenía en la oficina para, a hurtadillas, darle una palabra, una mirada o un cariño a quien era su persona favorita en el mundo: su esposa Dee. Cuando ellos estaban juntos el cuarto se iluminaba y ese vínculo especial que compartían nos inspiraba a todos.</p>
<p>Algo que me asombró de la vida de Larry y Dee fue cuando descubrí que habían encontrado y restaurado un carro Plymouth Modelo 1933, el cual pintaron de un hermoso color púrpura. Con afecto lo llamaron la Ciruela Púrpura. En una ocasión, para mi cumpleaños que cayó durante la Escuela de Misiones, me sorprendieron con una fiesta y Larry y Dee llegaron en ese hermoso carro para conducirnos a Cynthia y a mí por el pueblo. No tenía idea de que a Larry le gustara restaurar carros antiguos, pero ahí supe que él siempre estaba lleno de sorpresas.<a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2015/06/Larry-Dee2.jpg"><img class="aligncenter  wp-image-2750" title="Larry &amp; Dee2" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2015/06/Larry-Dee2-1024x680.jpg" alt="" width="665" height="440" /></a></p>
<p>A Larry también le fascinaba la historia antigua y la arqueología. Más de una vez buscó monedas antiguas en las ruinas romanas lo que le llevó a relacionarse con arqueólogos de renombre e investigaba la historia de las ruinas y los regentes asociados con ella. El “Profe”, como fue conocido por muchos, fue más que todo un estudiante y un insaciable aprendiz.</p>
<p>Larry estaba comprometido con la excelencia en la educación. Él trabajó incansablemente para proveer un camino llano en la preparación de los niveles de Master y Doctorado para nuestros colegas latinos. Su dedicación a la excelencia educacional nunca fue más evidente al expresar su total rechazo a los títulos académicos mal habidos (¡Por $50 y un ensayo te ganas un doctorado!) y trabajó en pro de que todos tomaran conciencia sobre lo que representaba esta plaga. Al mismo tiempo, trabajó arduamente para obtener el reconocimiento y la acreditación para nuestros programas latinos de títulos académicos. Batallaba en todos los frentes contra los “Goliats” de oposición de ministerios nacionales de educación y gobiernos. Siempre seguía, seguía y seguía sin parar.</p>
<p>Larry amó a su esposa y fiel compañera Dee, pero también amó a Cuba. El anhelo<strong> </strong>de nuestros hermanos cubanos por la preparación ministerial de alto nivel lo llevó a la isla todas las veces que pudo viajar. Allí plantó firmemente la Facultad. Mi esposa Cynthia que ha enseñado una asignatura de la Facultad en la isla, y al finalizar este año lo hará de nuevo, ha comentado muchas veces acerca del alto nivel de los estudiantes en su aula y de su pasión por la excelencia académica. La inversión y los esfuerzos de Larry por darle a Cuba todas las ventajas de un academismo pentecostal, aprovecharon ese deseo de nuestros amigos isleños dejando en ellos una huella indeleble. Sin duda, el futuro para el entrenamiento ministerial avanzado en Cuba se ve promisorio.</p>
<p>Uno de los regalos que los McNeill dieron a las Asambleas de Dios fue su extensa experiencia de preparación ministerial en varios contextos. Sus valores fundamentales de total sumisión al Señor de la Mies, su dedicación profunda a la excelencia del entrenamiento ministerial, su ferviente amor por servir al pueblo de Dios en todo lugar, fueron fructíferos en España y luego la bendición se extendió a Latino América y El Caribe. A través de los años ellos dejaron huella en la mayoría de los países de la región. Desarrollaron amistades con ejecutivos nacionales, estudiantes, líderes gubernamentales por igual, a medida que servían por medio de la enseñanza y el ministerio en cada país.</p>
<p>La ida de Larry a su hogar celestial, aunque es un evento “precioso a los ojos de Dios”, nos deja un gran vacío. El Superintendente de Cuba, Reverendo Eliseo Villar lo expresó de la siguiente manera: “Nuestro amado Larry deja un vacío que solamente la Divina Providencia puede llenar”.</p>
<p>Como un homenaje apropiado y en memoria del Dr. Larry McNeill, alguien tiene que ofrecerse para tomar ese estandarte que él llevó en su mano, siguiendo adelante hacia las generaciones venideras, si el Señor tarda su venida. Mi oración es que el Espíritu de Dios haga nacer la pasión en el corazón de alguien que esté leyendo estas palabras ahora mismo, y que responda diciendo: “Sí, Señor, heme aquí. Será un honor para mí llevar esa bandera adelante”.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Ricardo Nicholson</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Bulimia y anorexia: ¿podrían estar en la iglesia?</title>
		<link>https://conozca.org/?p=2722</link>
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		<pubDate>Wed, 24 Jun 2015 01:28:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Antonio Suárez</dc:creator>
				<category><![CDATA[2015.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Antonio Roberto Suárez   &#160; Según datos de la Universidad de Buenos Aires, el 80% de los adolescentes actuales ha tenido bulimia y anorexia y el 4% las padece. Semejante porcentaje debería alertar a Iglesia del Señor a que se preparare adecuadamente en relación a estos trastornos alimentarios. Poco se habla en las iglesias</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=2722">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>Por Antonio Roberto Suárez</em></p>
<p><em> </em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Según datos de la Universidad de Buenos Aires, el 80% de los adolescentes actuales ha tenido bulimia y anorexia y el 4% las padece. Semejante porcentaje debería alertar a Iglesia del Señor a que se preparare adecuadamente en relación a estos trastornos alimentarios.</p>
<p>Poco se habla en las iglesias sobre la bulimia y la anorexia. Sin embargo estos trastornos, junto a la obesidad, podrían advertirse entre los jóvenes de cualquier congregación evangélica. En los siguientes párrafos trataremos de dar algunas informaciones acerca de estas patologías para ayudar a los líderes eclesiásticos en el conocimiento, la prevención, detección y tratamiento de ellas.</p>
<p>En definiciones sencillas y de acuerdo a las nociones que tiene la gente en general, la anorexia es una “grave y prolongada pérdida del apetito”<a title="" href="#_ftn1">[1]</a> y la bulimia consiste en sentir “exageradas ganas de comer”<a title="" href="#_ftn2">[2]</a>. Desde otras fuentes de información más completas podría agregarse que la anorexia nerviosa se caracteriza, entre otras cosas, por una percepción alterada sobre el peso corporal que lleva a rechazar la comida o a comer y luego tomar purgantes, aunque por edad y talla se esté por debajo del peso normal. Para la bulimia nerviosa podríamos agregar que los que la padecen sienten que han perdido el control sobre los alimentos por lo que tienen frecuentes atracones y luego, mediante conductas compensatorias inapropiadas (provocación del vómito, muchos laxantes, diuréticos, ayuno o ejercicio excesivo) intentan neutralizar los efectos de esa ingesta de comida en exceso.</p>
<p>La bulimia y la anorexia pueden tener su origen en diversos factores, entre los cuales señalaremos sólo algunos: a) el valor que la sociedad en general da a la delgadez, haciéndose de ella una meta a la que todos (en especial los adolescentes y jóvenes) deberían llegar de cualquier manera. b) Algunos problemas y trastornos de la personalidad como baja autoestima, excesiva ansiedad, dificultades para socializar con otras personas, percepción irreal de la imagen corporal, miedos, fobias, obsesiones (por la comida sana, por el cuerpo) o compulsión a comer. c) Traumas internos que lleven inconscientemente a una actitud de autodestrucción. Es obvio que dentro de este pequeño listado los factores pueden asociarse entre ellos o con algunos otros no mencionados, a los que cualquier consejero entrenado o profesional podría detectar al atender eventualmente al afectado.</p>
<p>Cabe aclarar que algunas de estas problemáticas psicológicas podrían tener un origen físico (por ejemplo: mal funcionamiento de la tiroides) o podrían generar un daño orgánico, por ejemplo: anemia, trastornos gastrointestinales, amenorrea (falta de menstruación) y otros más. Debido a eso, uno de los primeros consejos que debería recibir una persona que manifiesta tener síntomas de bulimia o anorexia es el de concurrir a un médico para que le haga un examen clínico.</p>
<p>Para la prevención de estos males modernos en las iglesias podríamos recomendar la realización de talleres en las reuniones de jóvenes y en los campamentos o retiros, de manera que los adolescentes estén conscientes de la existencia de estas patologías y también puedan realizar consultas si identifican en sus conductas alimentarias algunas de las características de estas enfermedades vistas anteriormente. Es importante recordar que en este tipo de problemáticas psicológicas no es recomendable pedir que los jóvenes reconozcan públicamente sus síntomas, porque normalmente los ocultan hasta de su familia. Será necesario por lo tanto, si se hacen encuestas escritas, que las mismas sean anónimas, dando la oportunidad a los asistentes para que con posterioridad se puedan contactar con líderes preparados para recibir ayuda o eventualmente derivarlos a profesionales cristianos.</p>
<p>Hace muchos años atendí a una joven de una iglesia de Buenos Aires a la que su líder le informó que su conducta alimentaria era propia de los que padecen bulimia. A partir de allí ella buscó ayuda profesional y en el consultorio, mediante la ayuda de Dios, encontramos las razones que hasta ese momento, inconscientemente, la llevaban a comer en exceso para luego tomar muchos laxantes.</p>
<p>Con respecto al trabajo pastoral, sería bueno que atendamos a los que están afectados por la bulimia o la anorexia tratando en primer lugar de identificar las causas que hayan generado esas patologías, para luego, con la ayuda de Dios y de su Palabra, desactivarlas. Los pasajes bíblicos que se usen serán los adecuados para la problemática encontrada en el diálogo con el aconsejado. A modo de guía anotamos tres líneas que se podrían seguir en este tipo de consejería:</p>
<ul>
<li>En primer lugar reconocer que somos hechos, creados por Dios, y debemos aceptar nuestra apariencia física sin cuestionamientos para vivir con ella en plena paz y felicidad (Sal. 100:3; Ef. 2:10; Ro. 9:20).</li>
<li>En segundo lugar, debemos recordar siempre que Dios nos ha comprado, nos ha rescatado y nuestro cuerpo y nuestro espíritu le pertenecen, teniendo el privilegio de que nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo (1Co. 6:19, 20).</li>
<li>Finalmente, debemos ocuparnos en todo tiempo del cuidado de nuestro cuerpo y de nuestra conducta como cristianos bajo la guía del Espíritu Santo (1Tim. 4:16; Ro. 8:14).</li>
</ul>
<p>De acuerdo a lo expuesto hasta aquí, podemos señalar que es muy importante que los jóvenes de nuestras iglesias escuchen y aprendan sobre estos trastornos de la alimentación y tengan la oportunidad de ser ayudados por personas capacitadas en el caso de padecerlos. La iglesia preparada en esta área puede usar también esa capacidad para implementar tareas evangelísticas y alcanzar a otros jóvenes que, lejos de Dios, podrían padecer bulimia y anorexia.</p>
<div><br clear="all" /></p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref1">[1]</a> Clyde M. Narramore, <em>Enciclopedia de problemas sicológicos</em>, (Miami, EE.UU.: Editorial Unilit, 1990), 229.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref2">[2]</a> Ibíd., 230.</p>
</div>
</div>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Roberto Antonio Suárez</span>
				<p>Antonio Roberto Suárez
Ministro Ordenado de la Unión de las Asambleas de Dios.
Licenciado en Psicología (UBA).
Profesor de Enseñanza Media y Superior en Psicología (UBA).
Estudios de Maestría en Teología Práctica de la Facultad de Teología de las Asambleas de Dios para América Latina con tesis entregada para aprobación.
Anciano en la Iglesia Avance Cristiano (UAD) de Temperley.
Ex Pastor de la Iglesia de Dios de Isla Maciel, Iglesia “Amor de Dios” y Centro Cristiano Familiar de Avellaneda.
Profesor de escuelas secundarias y terciarias en varias materias.
Profesor de Aconsejamiento en Instituto Bíblico Río de la Plata (SIM).
Profesor de Psicología Evolutiva y Educación de Adultos en IBE N°23 Jerusalén y en IBE N°32 ISTE (Emanuel). 
</p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Profesor Larry McNeill. In memoriam</title>
		<link>https://conozca.org/?p=2717</link>
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		<pubDate>Wed, 24 Jun 2015 00:45:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Octavio Ríos Verdecia</dc:creator>
				<category><![CDATA[2015.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por el Rev. Octavio Ríos Verdecia,  Comisión Nacional de Historia, Las Asambleas de Dios de Cuba &#160; Su cuna se meció en los bosques de Arkansas; allí nació el 21 de diciembre de 1942, sin agua, luz, carretera, asistencia médica, en el contexto de la más humilde familia campesina, de la que recibió el doble</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=2717">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center"><em></em><em></em>Por el Rev. Octavio Ríos Verdecia,  Comisión Nacional de Historia, Las Asambleas de Dios de Cuba</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Su cuna se meció en los bosques de Arkansas; allí nació el 21 de diciembre de 1942, sin agua, luz, carretera, asistencia médica, en el contexto de la más humilde familia campesina, de la que recibió el doble modelo del trabajo y la fe.</p>
<p>“He ido a la iglesia toda mi vida”, nos dijo poco antes de partir. “Creía que iría al infierno; los predicadores hablaban mucho de él, y aquella experiencia de inseguridad terminó el día que recibí el bautismo del Espíritu Santo, el 17 de septiembre de 1961. Fue un momento muy convincente para mí, y le dije a Dios: “Señor, te voy a servir toda mi  vida”.<a title="" href="#_edn1">[1]</a></p>
<p>En diciembre de 1963 se une en matrimonio a la Profesora Dolores McNeill, a quien llamó: “…regalo de Dios”. Ambos compartieron la preparación ministerial y el llamamiento misionero que les llevó a la difícil España, en 1976. “Eran treinta y siete millones de habitantes contra treinta y tres obras de las Asambleas de Dios; solo dos de ellas contaban con más de cien personas. Hoy tienen más de doscientas congregaciones, algunas con más de mil miembros”, contaría el Profesor.<a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2015/06/Cuba-2011-2251.jpg"><img class="alignright  wp-image-2762" title="Cuba 2011  (225)" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2015/06/Cuba-2011-2251.jpg" alt="" width="372" height="278" /></a></p>
<p>Vaciaron allí trece años de duro servicio y regresaron a pastorear su terruño, en los Estados Unidos. A pocos años de estar allí, vuelven a sentir el llamado al mundo hispano. “A principios de los años noventa, Dios puso en mi corazón una carga de oración por Cuba. No tenía ninguna idea de la obra que se hacía aquí; solo sabía que eran años difíciles y los hermanos tenían que pasar por muchas dificultades”, supimos a través de él.</p>
<p>En 1994 viene por primera vez a Cuba, en un viaje exploratorio. Ministra con las Asambleas de Dios en el campamento de Los Cedros, Pinar del Río. Su evaluación del terreno espiritual es favorable y sus coordinaciones, desde entonces, se enrumban por cauces crecientes que le llevan, en 1999, a impartir el primer curso de la Licenciatura en Teología (FATES), en Camagüey, a sesenta y cinco pastores.</p>
<p>En el año 2000, es nombrado Rector Internacional de la Facultad de Teología de las Asambleas de Dios de América Latina, y desde su sede, en la bellísima Springfield, MO., mira nuevamente a Cuba. Ahora crece la complejidad del reto: a la insuficiencia económica de la naciente Facultad, creada en 1988, se suma la claudicación de su salud: como consecuencia de un accidente endoscópico, debe sufrir operaciones difíciles y complicadas una y otra vez.</p>
<div id="attachment_2763" class="wp-caption alignright" style="width: 409px"><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2015/06/DSC01149.jpg"><img class=" wp-image-2763 " title="DSC01149" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2015/06/DSC01149.jpg" alt="" width="399" height="518" /></a><p class="wp-caption-text">Este hermoso cuado fue pintado por un hermano cubano en celebración del ministerio de Larry y Dee McNeill en Cuba.</p></div>
<p>“No puedo más”, dijo a su esposa, “ya mi cuerpo no sirve; no puedo”.</p>
<p>Haciendo un supremo esfuerzo que se prolongaba más allá de sus posibilidades físicas y económicas, en 2004 trae a Cuba, con la Maestría en Teología Práctica, el más alto nivel de acreditación teológica internacional para la isla. Veinticinco pastores se incorporan de inmediato, para solo un año después, duplicarse la potencialidad de la matrícula. El Consejo de Dirección de la Facultad de Springfield, asustado, le advirtió: “No tenemos fondos para Cuba”. “Hermanos, Dios proveerá”, contestó. Al año siguiente comenzaron cincuenta alumnos. Con tres sedes y doscientos pastores cubanos recibiendo la Maestría, el trabajo de la Facultad se asoma hoy al escenario latinoamericano como el logro más grande alcanzado en toda su historia. Cuba va a la cabeza en el mundo hispanoparlante.</p>
<p>Unió fuerzas y compartió con las figuras más formidables del movimiento misionero internacional. La numerosa lista deja conocer nombres como Hugh y Luisa Jeter, Floyd Woodworth, George Wood, Richard Nicholson, T. L. Osborn, Jaime Mazurek y Allen Martin —actual Rector—.<a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2015/06/Cuba-2011-75.jpg"><img class="alignright  wp-image-2768" title="Cuba 2011  (75)" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2015/06/Cuba-2011-75.jpg" alt="" width="407" height="304" /></a></p>
<p>En el Profesor McNeill se va, rumbo al cielo, la gran paradoja de mi vida, que consiste en el hecho de que fueran norteamericanos los que me enseñaron a amar a América Latina.</p>
<p>Articulando un español perfecto, de marcado acento peninsular, intuyendo quizás los pródromos de su pronta partida, nos dijo: “Les amamos mucho, que Dios os guarde a todos…”</p>
<p>Fue llamado al descanso eterno de los santos, el lunes 8 de junio de 2015.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Hasta la vista, querido profesor; los cubanos le recordaremos siempre; su huella estará en cada uno de los humildes triunfos que ostentemos, en el celo —de rango preciosista— en fijar con respeto la cita de cada referencia, en el ánimo resuelto de empujar adelante el ministerio de los demás, caminando una milla más, cuando ya el cuerpo nos avisó, diciéndonos que no es posible hacerlo, esparciendo con una inigualable combinación de belleza y academicismo, aquello que le oímos llamar: “fuente que nos enriquece”: la Palabra de Dios. </em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>“En memoria eterna será el justo”. Sal. 112:6b.</p>
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<hr align="left" size="1" width="33%" />
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<p><a title="" href="#_ednref1">[1]</a>  Datos tomados de la entrevista que le realizó el autor en la sede de la UTPC, el 17 de abril de 2014, 11:00 AM.</p>
<p>&nbsp;</p>
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<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Octavio Ríos Verdecia</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Pastoral de la enfermedad</title>
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		<pubDate>Wed, 24 Jun 2015 00:31:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Edgardo Muñoz</dc:creator>
				<category><![CDATA[2015.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Edgardo Muñoz &#160; ¡Qué fácil nos sería vivir en un mundo donde todo es blanco o negro! Aprenderíamos las cosas una sola vez, y pronto lo sabríamos todo. Sin embargo, el simplismo reduciría al universo a la nada. Millones de leyes hacen que existamos con una complejidad única. El infinito se observa plagado de variables</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=2713">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="right">Edgardo Muñoz</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¡Qué fácil nos sería vivir en un mundo donde todo es blanco o negro! Aprenderíamos las cosas una sola vez, y pronto lo sabríamos todo. Sin embargo, el simplismo reduciría al universo a la nada. Millones de leyes hacen que existamos con una complejidad única. El infinito se observa plagado de variables que sólo podrían combinarse exitosa y armoniosamente bajo el diseño de un Creador infinitamente sabio.</p>
<p>Si la creación muestra matices diversos e impredecibles por nuestra limitada mente, Dios mismo reviste mayor complejidad. Tal deducción debería provocarnos un fuerte impulso a la flexibilidad ante las diversas situaciones de la vida al mismo tiempo de aceptar que no lo sabemos todo y mucho menos debemos esperar que las cosas ocurran a nuestra manera. Lo mismo ocurre con nuestra percepción de la verdad de Dios.“…ahora vemos como por espejo, oscuramente“.  No podemos, en base a un par de experiencias respaldadas por algunos textos bíblicos, predecir la voluntad soberana de Dios y mucho menos “atar“ a Dios a nuestras expectativas como si fuese el genio de la lámpara o algún ídolo de los cananeos.</p>
<p>La sanidad divina es una verdad bíblica y una promesa. Pero se impone la realidad de que esta bendición de Dios no es una regla automática sino un acto de la gracia, que como tal se vincula a la soberanía divina. Si la sanidad fuese una invariable constante, el paraíso estaría establecido hace ya tiempo en esta tierra. En definitiva todos, mientras el Señor no regrese, moriremos como consecuencia del deterioro del cuerpo, sea acelerado por una enfermedad aguda, o lento por la misma vejez. Este tabernáculo se va deshaciendo en contraste con el edificio no hecho de manos.</p>
<p>Las Escrituras no temen revelar que no todos serán sanos, Mateo 25 recuerda las palabras del Maestro. “Estuve enfermo y no me visitasteis“ aludiendo a los pequeñitos de su pertenencia. Pablo predicó a los Gálatas debido a una enfermedad del cuerpo (Ga. 4:13). Filipenses 2 menciona a Epafrodito que enfermó casi a punto de morir, y su recuperación no se debió al ejercicio de un don. El aguijón en la carne de 2Co. 12 pareciera corresponder a un problema físico de Pablo. Por otra parte, la participación hipócrita de la Santa Cena aparejaba la corrección divina a través de alguna enfermedad.</p>
<p>La Biblia afirma que el milagro de la sanidad está a disposición de los creyentes, pero a su vez reconoce que hay personas que no son sanadas. ¿Cuáles son las razones de la enfermedad desahuciada? La respuesta es tan complicada como las mismas leyes del universo. Aventurarnos a explicar por qué algunos enfermos no son sanados en el nombre de Jesús podría ponernos a la altura de “amigos de Job“.</p>
<p>El hedonismo permanece latente en el corazón humano. Sabemos que la presencia del dolor indica que algo no anda bien. Sin embargo, lejos de acercarnos al dolor y meditar en él, huimos y lo evitamos. Pareciera que la era de los analgésicos llegó, y estamos en condiciones de morir con una sonrisa. ¡Hay que evitar el sufrimiento a todo precio! ¡No miremos al problema! ¡Solamente busquemos sentirnos mejor!</p>
<p>La iglesia no debe correr por ese camino. Por supuesto que Dios desea nuestro bienestar, aunque el precio no sea precisamente el <em>“buensentir</em><em>“.</em> En síntesis afirmamos que la Palabra de Dios considera al sufrimiento como parte de la vida y como consecuencia de un sinnúmero de factores que, en el caso del creyente, coadyuvan a que la imagen de Cristo se talle en su vida con mayor profundidad (Ro. 8:16-39).</p>
<p>Por otra parte, si el sufrimiento en su expresión de la enfermedad, responde en definitiva al propósito de Dios, deberíamos asumir que la sanidad también responde a los designios divinos particulares, “<em>ya que los cabellos de nuestra cabeza est</em><em>án todos contados.</em><em>“ </em>(Lc 12:7).</p>
<p>Uno de los propósitos de la sanidad podría ser la confirmación de la predicación con el sello de Dios. Cuando Jesús perdonó los pecados del paralítico, (Mt 9.1-8), declaró que el milagro era <span style="text-decoration: underline;">para</span> que supieran que tenía el poder de perdonar. Para decirlo de otra manera, lo que diferencia nuestro discurso del que cualquier filósofo podría dar, y lo sella con la garantía de la verdad de Dios, es la sanidad.</p>
<p>Otras veces, el cambio de enfermedad a salud puede deberse a la simple gloria de Dios, es decir su exaltación por parte de las asombradas personas (Jn 11.4). Dios desea mostrar su poder y gloria a sus hijos, para que estos lo adoren.</p>
<p>Podríamos señalar también que la sanidad divina es un acto de la misericordia de Dios, para que nuestro sufrimiento inútil se interrumpa, y como producto del clamor de sus hijos, que ven en ella la vindicación del amor de Dios (Stg. 5.16). Hablando de sufrimiento inútil, inferimos que por defecto, Dios espera nuestro bienestar general (3 Jn. 2).</p>
<p>Convengamos que, de acuerdo a lo visto, la sanidad milagrosa corre por tres ejes que son: La comprobación del poder y la verdad de Dios, la muestra de su gloria y finalmente, como acto de misericordia divina ante la debilidad humana. Si estos fueran los únicos tres ejes, cosa que no podemos afirmar rotundamente, encontraríamos que también el broche de oro para mostrar que un discurso es la verdad, podría ser también una enfermedad. Cuando Pedro reprendió a Elimas, que engañaba a los oyentes, Dios validó su mensaje con la ceguera de este último (Hch. 13:8-12).</p>
<p>En el caso de la muestra de la gloria de Dios, el aguijón en la carne de Pablo bien lo hizo. Pero este mismo episodio también se interpreta como un acto de la misericordia de Dios, porque el Señor buscaba el bienestar de Pablo en medio de una debilidad humana llamada orgullo.</p>
<p>Decir que la salud es la normalidad y que la enfermedad es la anormalidad, y que por tanto Dios espera la normalidad del creyente, peca de simplista. Recordemos que el pecado terminó con la normalidad en la tierra que produce cardos y espinos, y que lo normal es la existencia de agentes que impiden el pleno placer.</p>
<p>¿Qué hacer, entonces frente a los que permanecen enfermos, pese a su disgusto y continuo clamor por salud?</p>
<p>En primer lugar, necesitamos entender que el dolor siempre es algo privado y sagrado. Frente a la pérdida de un ser querido, cada integrante del núcleo familiar sufre en privado su duelo. En una catástrofe, cada ser humano, experimenta un sufrimiento diferente. No podemos interferir en el trato particular que el Padre celestial tiene con cada uno. Esto limita nuestra acción pastoral a simplemente llorar con los que lloran.</p>
<p>En consecuencia deberíamos abstenernos de cualquier juicio y acompañar con amor a los que pasan por el sagrado momento. Dios no necesita defensores, pero tampoco el padeciente requiere de intérpretes divinos.</p>
<p>Asimismo, tenemos que ser agentes del amor del Padre, y servir a los sufrientes con todo tipo de bienes. Los hermanos de Macedonia supieron responder bien ante la hambruna de los judíos del oriente. Esa ofrenda era de por sí un olor fragante.</p>
<p>Finalmente, nuestra compasión debe motivarse por la conciencia de que no estamos exentos de los mismos padecimientos, por lo que debemos tener misericordia y confianza de que todo estará bien en los términos de Dios.</p>
<p>Nuestro ADN pentecostal se ha visto protegido por una teología que lo mantuvo en equilibrio. En contraste a ello, muchos evangelistas llevaron el mensaje de sanidad con un énfasis propio de su función, pero que luego fue malinterpretado y trasladado mecánicamente a la vida normal de la iglesia por cristianos inmaduros y defensores de “serpientes de bronce“. Pero nuestra tarea, desde la educación es enseñar que no vivimos en un mundo mágico, alfombrado de rosas y libre de responsabilidades y lágrimas.</p>
<p>Sepamos, entonces, que frente al dolor y la enfermedad, la perplejidad nos acompañará y conducirá a buscar a Dios antes que apurarnos a hablar.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Edgardo Muñoz</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>En conmemoración del Dr. Larry D. McNeill</title>
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		<pubDate>Tue, 23 Jun 2015 23:32:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Allen Martin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2015.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Allen Martin &#160; El Lunes, 08 de junio de 2015 en la madrugada, nuestro querido hermano, amigo y estimado colega, el Dr. Larry McNeill, fue llevado a la presencia del Señor para recibir su recompensa eterna. El Reverendo Larry McNeill era un siervo líder que ministró como fiel misionero-educador en España dirigiendo como Presidente</p><p class="more-link"><a href="https://conozca.org/?p=2707">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Allen Martin</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El Lunes, 08 de junio de 2015 en la madrugada, nuestro querido hermano, amigo y estimado colega, el Dr. Larry McNeill, fue llevado a la presencia del Señor para recibir su recompensa eterna.</p>
<p>El Reverendo Larry McNeill era un siervo líder que ministró como fiel misionero-educador en España dirigiendo como Presidente del Seminario Evangélico Español de 1974 a 1988. Se desempeñó como Decano Académico y luego Presidente de la Facultad de Teología desde 1994 hasta 2011. En sus primeros años, levantó una iglesia nueva en Providence, Rhode Island y después pastoreaba el Templo Calvario en Tulsa, Oklahoma. Larry se dedicó a su esposa de 52 años, Dolores y su familia, así como a la obra del Señor.</p>
<p>Larry perseveró en el ministerio del Señor a pesar de más de setenta cirugías mayores y varias de ellos fueron experiencias cercanas a la muerte. Larry pasó cientos de horas de su vida interactuando con estudiantes, viajando a través de aeropuertos, enseñando en las aulas, calificando monografías, tanto como dirigiendo y participando en los ministerios relacionados con entornos educativos. Le animó a invertirse en líderes ministeriales. Verlos facultada en el ministerio le emocionó. Conocer que sus alumnos fueron líderes transformando sus países por Jesucristo, lo motivó a pulsar y hacer cualquier sacrificio.</p>
<p>En el momento de su muerte, nuestro estimado colega, pastor, maestro, mentor y amigo fue rodeado por su esposa, Dolores y su familia en Aurora, Colorado. Su pasión para los perdidos y su llamado a fortalecer la iglesia de Dios marcó su vida y ministerio. Por favor, continúen recordando a Dolores y su familia mientras que ellos lamentan la pérdida de su ser querido. Nosotros, también, estamos de luto por la pérdida de este siervo de Dios que era esposo, padre, tío, mentor, colega y amigo. Larry era amado por todos por su espíritu afable, amable y como Cristo – una marca notable por hermano Larry!</p>
<p>Los Servicios para el Dr. Larry D. McNeill serán:</p>
<p>Velorio: El viernes, 12 de junio de 18:00-20:00 en el Horan &amp; McConaty Funeral Home, 1091 S. Colorado Blvd, Denver, CO 80246, 303-757-1238 <a href="http://l.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fwww.horancares.com%2F&amp;h=VAQElbPPu&amp;enc=AZMnbn71JUYNJFFgtkEroQ8T1ZPs0ZbV0cC3HPPnJKt448RzKaaljRkyg8UfjLkJIgV5Z36tybSZRPLD_x8wLcczcjum57IlHfry8Go81cuLXWUjZ6nh_RJFoTiRbL4tRl6bz0IgldUZw91UDnSCyKW3CcjrQbmIvTEjDoP89uIGtw45qqzA3gTaQxs_4dZREICOQXUR6bD1jYx-sEDxN-pU&amp;s=1" target="_blank">www.horancares.com</a><br />
Funeral: El sábado, 13 de junio, 13:30 en el Horan &amp; McConaty Funeral Home, 1091 S. Colorado Blvd, Denver, CO 80246, 303-757-1238.<br />
Entierro: Fairmont Cemetery 430 S. Quebec, Denver, CO</p>
<p>DONACIONES CONMEMORATIVAS</p>
<p>Larry amaba a toda América Latina pero tenía un lugar especial en su corazón para Cuba donde ministró durante más de 20 años. Él amó a la iglesia cubana y ellos lo amaban a él. De hecho, pusieron el nombre Seminario Reverendo Dr. Larry McNeill a su seminario de nivel posgrado. En lugar de flores, la familia sugiere donaciones conmemorativas al Fondo de Becas Para Estudiantes Cubanos/Facultad de Teología/AGWM (Acct. # 448585, Class 42), 1445 Boonville Ave., Springfield, MO 65802. Donaciones también pueden ser dada por tarjeta de crédito a través del servicio online en este enlace (referencia: Clase 42, Larry McNeill becas para Cuba).</p>
<p>Atesoremos sus saludos, reflexiones, historias y condolencias. Favor de conectarse a Facebook en la página de Larry McNeill Memorial para dejar sus comentarios.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Allen Martin</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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