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	<title>Conozca &#187; David Gómez R.</title>
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	<description>Revista Cristiana</description>
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		<title>La inquisición en México</title>
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		<pubDate>Wed, 25 Mar 2015 03:23:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>David Gómez R.</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Por David Gómez R. &#160; Hablar de la Inquisición es tratar de uno de los temas más vergonzosos que la historia haya registrado. Es un tema tabú para muchos y censurado para otros, principalmente donde la influencia católica es fuerte. Pero quiérase o no, la vida del Santo Oficio está sólidamente establecida en los anales</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=2548">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por David Gómez R.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hablar de la Inquisición es tratar de uno de los temas más vergonzosos que la historia haya registrado. Es un tema tabú para muchos y censurado para otros, principalmente donde la influencia católica es fuerte. Pero quiérase o no, la vida del Santo Oficio está sólidamente establecida en los anales de la historia. La inquisición sentó sus reales en tierras iberoamericanas donde encontró todo el apoyo de los reyes españoles. Hagamos un breve peregrinaje por las páginas de la historia para ver los orígenes del llamado Santo Oficio.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>ORIGENES DEL TRIBUNAL</p>
<p>&#8220;Esta es una de las iglesias más valiosas de todo el continente&#8221;, señaló el guía de turistas al mostrar los lujos y ornamentos de la iglesia de Santo Domingo en Oaxaca, México. Lo que no señaló era que precisamente Domingo de Guzmán fue el que ideó establecer una orden de predicadores contra los herejes. Comunicó su idea al Papa Inocencio m, el cual juzgó buena la idea.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Domingo obtuvo en 1216 la aprobación de la nueva orden de predicadores y en 1218 consiguió para sus frailes las facultades de inquisidores delegados. Y en el 1224 los dominicos ejercían el oficio de inquisidores. El Papa Gregorio IX dio estabilidad y fundamentó al Tribunal. También comisionó los frailes menores de la orden de San Francisco. Nombró a los dominicos &#8220;inquisidores de la fe&#8221;.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La razón de que Domingo promoviera esta nueva orden con sus poderes se basaba en el crecimiento de los albigenses en el sur de Francia y de los valdenses en Italia. Al principio se trató de ganarlos con persuasión. Para tal propósito se abrieron casas de estudio. Pero cuando se consideró infructuoso tal recurso, se empleó la fuerza. &#8220;Entonces sucedieron ho- <strong>ENMEXlCO </strong>rribles escenas de sangre y los albigenses fueron masacrados por orden del Papa y de Santo Domingo; y los inquisidores fueron apodados &#8216;domini canes&#8217; (perros del Señor)&#8221;.<sup> 1 </sup></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Después de establecerse en Italia y en otros lugares, la Inquisición llegó a España. El primer Inquisidor General fue Fray Tomás de Torquemada, quien elaboró instrucciones para el buen desempeño del Santo Oficio. Hubo muchos inquisidores en España. Algunos fueron bondadosos (en lo que cabe), otros excesivamente rigurosos y crueles. Por esta vía la Inquisición arribó al nuevo continente.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>EL TRIBUNAL EN MEXICO</p>
<p>Se puede dividir en tres partes la vida de la Inquisición en México. La primera comprende los años de 1520 a 1570; la segunda va de 1571 a 1601, y la última incluye los siglos XVII Y XVIII.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Primera etapa </em></p>
<p>Los primeros comisarios de la Inquisición llegaron a México por el 1520. En 1524 el fraile franciscano Martín de Valencia recibió el nombramiento de Comisario de la Inquisición en México. &#8220;Parece que aunque suavemente, Fray Martín usó el oficio de comisario en Méxíco.&#8221;<sup>2</sup> Después de él fungió el dominico Tomás Ortiz y seguidamente Domingo de Betanzos. En 1535 fue nombrado inquisidor apostólico Fray Juan de Zumárraga. Por la barbaridad de mandar quemar vivo a un indio principal de Texcoco, le fue retirado el nombramiento de apostólico, quedando sólo como ordinario. Después estuvo el Lic. Tello de Sandoval, que poco caso hizo del cargo. Alfonso de Montufar sucedió a Zumárraga a los seis años de muerto éste. Se dedicó principalmente a evitar que las ideas protestantes invadieran su sede, y a cuidar de la moral clerical.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Tal vez a fines del siglo XIX aún no se habían estudiado a fondo los documentos de la Inquisición que existen en el Archivo General de la Nación (en México), y así V. Riva Palacio opina: &#8220;De todos estos delegados de la Inquisición no se sabe que hubieran procesado, penitendado, ni excomulgado a ningún español ni indio por hereje o idólatra.&#8217;<sup>3</sup> Sin embargo, se sabe que hubo un Auto de Fe en 1528, donde fueron quemados dos por judaizantes y otros dos fueron reconciliados. Greenleaf reconoce que Zumárraga enjuició a cinco individuos por protestantes, y Tello de Sandoval dos.<sup>4</sup> Justo L. González dice que entre 1536 y 1543, bajo la dirección de Zumárraga, hubo 131 procesos, la mayoría españoles, y 13 indios.<sup>5</sup></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Segunda etapa </em></p>
<p>El 4 de noviembre de 1571 está marcado en la historia como el día en que se estableció el Tribunal de la Inquisición en México. El doctor Pedro Moya de Contreras, quien antes había sido inquisidor en Murcia, España, fue nombrado Inquisidor General.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La ceremonia de inauguración fue con muchos lujos y pompa. La gente se arremolinó en el centro de la ciudad para no perderse detalle.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Normalmente al establecerse un tribunal en alguna ciudad, se dictaba un período de gracia de treinta días en los que quienes se supieran culpables de delitos de herejía, apostasía o blasfemia, vinieran a confesar sus errores y manifestar su deseo de enmienda. El Tribunal dictaba una penitencia saludable y les eran respetadas sus propiedades. &#8220;Moya sólo concedió seis días.&#8221;<sup>6</sup></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Autos de Fe. </em></p>
<p>El Santo Oficio efectuó muchos Autos de Fe. Aún antes de establecerse el Tribunal en 1571, se habían realizado ya varios y quemado algunos por herejes. Entre 1574 y 15% hubo siete Autos de Fe importantes. Desde 1596 hasta 1820 se celebraron cerca de diez. El del 5 de marzo de 1601 se llamó el Auto Grande, por conmemorar los primeros 80 años de funciones del Tribunal en México.<sup>7</sup></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Quemados por la Inquisici6n. </em></p>
<p>Es muy difícil dar una cifra correcta de los quemados por la hoguera ínquísitoría, &#8220;Luis González Obregón calcula que se pronunciaron 51 sentencias de muerte en los 235 ó 242 años que funcionó en el país el Tribunal del Santo Oficio.<sup>8</sup></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Greenleaf, una autoridad en esta materia, dice por un lado que entre marzo de 1598 y marzo de 1601 a más de 15 hombres los enjuició la Inquisición novohispana por protestantes.<sup>9</sup> Pero luego dice que solamente en el Auto de Fe de marzo de 1601, 32 de los condenados eran .calvinistas y luteranos, y a cuatro de ellos los quemaron en la hoguera.&#8221;<sup>10</sup> Se puede afirmar que en este Auto de Fe se extinguió cualquier vestigio que pudiera haber en México.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Otros calculan en miles las víctimas del Tribunal, mientras que algunos llegan a decir que el Tribunal no quemó a nadie, aduciendo que fue el brazo secular el que les dio muerte.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Protestantes enjuiciados. </em></p>
<p>Hubo sin duda creyentes verdaderos que fueron sentenciados a muerte por la Inquisición. Se conocen los nombres de Simón Santiago, David Alexander, M. Phílíp, Pedro de Flandes y otros, todos extranjeros que llegaron a México buscando fortuna, y lo que hallaron fueron las llamas del Tribunal.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Gonzalo Báez Camargo apunta que fueron siete los condenados a muerte en el siglo XVI, y cuatro en el XVII, en los dominios de Nueva España.&#8221;<sup>11</sup></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En los archivos de la Inquisición aparecen muchas denuncias por &#8220;herehía&#8221;. Pero al parecer el término tenía un significado muy amplio. También hay varios más acusados de &#8220;luteranos&#8221;, pero en este caso el sustantivo fue adquiriendo otras connotaciones, al grado de tener matices políticos. Desconcierta, además, la acumulación de delitos tan dispares como: &#8220;deísta&#8221;, &#8220;ateo&#8221;, &#8220;luterano&#8221;, &#8220;calvinista&#8221;, &#8220;pelagiano&#8221;; todo a un solo sentenciado. Es imposible que una persona sea todo eso a la vez. Así que es difícil determinar si tal o cual luterano o calvinista en verdad lo era o no.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Tercera etapa </em></p>
<p>Durante los siglos XVII Y XVIII se le dio poca importancia al protestantismo. Así que fueron aislados los casos que trató la Inquisición. Había otros asuntos que demandaban la atención y&#8217; realmente la influencia protestante en el pensamiento de la colonia era poca. La mayoría de los extranjeros &#8216;en México que profesaban alguna forma de protestantismo adolecían de preparación eclesiástica como para iniciar un movimiento formal.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>FIN DE LA INQUISICION</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El Tribunal del Santo Oficio cesó sus funciones el día 31 de mayo de 1820, por acuerdo de sus propios ministros, quienes al ver las decisiones que las cortes de Cádiz estaban dictando, y temiendo la reacción del pueblo mexicano, disolvieron el Tribunal y desaparecieron.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>PROCEDIMIENTOS Y JUICIOS DEL TRIBUNAL</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Bastaba una denuncia de herejía o blasfemia, para que se pusiera en marcha toda la máquina inquisitoria y cayera sobre el denunciado toda su fuerza y brutalidad. Los habitantes de Nueva España vivían con el constante temor de que en cualquier momento podían ser objeto de sospecha del Santo Oficio.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Normalmente después de recibida la denuncia, se investigaba la vida de la persona. Se estudiaban sus antecedentes de familia. En especial se trataba de establecer si tal 9 persona era hija de viejos cristianos, o de judíos o moros convertidos. Después el fiscal buscaba acumular cargos contra el denunciado para exigir el castigo más severo. Todo esto sin que el acusado lo supiera.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Llegado el momento, el inquisidor dictaba la orden de arresto; el acusado quedaba desde ese momento incomunicado y sus bienes y propiedades le eran confiscados. Se le comunicaban los cargos y se le preguntaba si los aceptaba. Si alegaba inocencia, se iniciaba entonces una larga cadena de interrogatorios, acompañados de horribles torturas, que podían extenderse por años. El acusado podía contratar un abogado defensor, pero la defensa era difícil, pues la inquisición nunca mencionaba el nombre de los denunciantes ni de los testigos de cargo. Quedaban protegidos así los delatores de futuras .venganzas de los familiares del reo. Era difícil también contratar la defensa, pues el reo no podía disponer fácilmente de sus bienes. Con todo, hubo algunos que lograron salir airosos de los juicios del Tribunal.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Los que lograban salir libres tenían prohibido hablar de lo que les había acontecido en las prisiones y en las salas de castigo. Además caía sobre la familia del acusado una estigma terrible; no podían ocupar cargos eclesiásticos ni civiles, no podían montar a caballo, ni vestir telas lujosas, ni usar joyas. Por generaciones eran vistos con sospecha por el Tribunal y los familiares de la Inquisición.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>JUICIOS</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&#8220;Se lo llevaron a la calesita verde&#8221;, se decía para indicar que alguien había sido arrestado y estaba en la cárcel del llamado Santo Oficio. El edificio donde operaba el tribunal era también llamado &#8220;la casa de la esquina chata&#8221; .<sup>12</sup> Las celdas medían por lo general 16 pasos de largo por diez de ancho. Tenían dos puertas gruesas y una pequeña apertura por donde entraba un poco de luz y aire.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En este lugar se dictaba la sentencia y salía la procesión hacia la plaza de San Hip6lito (en una de las esquinas de lo que hoyes la Alameda Central), donde se encontraba el quemadero del ayuntamiento.</p>
<p>La sentencia más grave era ser entregado al brazo secular, que significaba morir en la hoguera o agarrotado. Cuando el sentenciado había huido o fallecido, el castigo se hacía en efigie. &#8221;Las penas impuestas que no se castigaban con la muerte eran generalmente el auto, vela, soga,· mordaza y abjuración. Y a veces el destierro. Eran de rigor de cien a doscientos azotes.&#8221; <sup>13</sup></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Un caso famoso de destierro fue el de Fray Servando Teresa de Mier, quien fue enjuiciado por predicar su &#8220;sermón guadalupano&#8221;.<sup>14</sup> A su regreso de Europa fue nuevamente encarcelado por el Santo Oficio.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El sambenito era un hábito penitencial de color amarillo con dos aspas coloradas de San Andrés. Remataba el atuendo un gorro de color azafrán. Se debía llevar por meses y hasta por años. La sentencia a trabajar en galeras era casi una sentencia de muerte, pues pocos vivían más de cuatro o cinco años en ese trabajo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>De la Inquisición en México quedan los archivos que están en el Archivo General de la Nación (México), testigos fieles de las funciones del Tribunal. Se registran las acusaciones, cargos, sentencias, torturas y gritos de las víctimas. Muchos han querido arrancar o harrar esta página negra de la historia. Otros simplemente se la han saltado pretendiendo ignorarla. Pero lo cierto es que queda allí para todos ver.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Queda también la vergüenza para una iglesia que se arroga la pretensión de ser la fiel depositaria de la verdad. Dicha entidad quisiera que todos olvidáramos, que todos ignoráramos las salvajes atrocidades que sus ministros perpetraron.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¿Qué era la Inquisición? No podía ser el reflejo de un pueblo, pues a este pueblo se le impuso desde afuera. Este pueblo vivía con el constante temor de que los tentáculos inquisitoriales cayeran sobre él.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Tampoco podía ser el signo de obediencia al Señor Jesucristo, ni a la Palabra de Dios. Pues no encontramos en ella ningún mandamiento, ningún indicio, ninguna insinuación siquiera, que indujera a la formación de semejante institución. En ella encontramos que la venganza le pertenece a Dios, Deuteronomio 32:35; Romanos 12:19; Hebreos 10:30, que El es quien juzga, Romanos 14:4. Si bien debemos estar preparados para dar razón de la esperanza que hay en nosotros, 1 Pedro 3:15, esa razón no incluye el uso de la fuerza física, ni de instrumentos de tortura, ni el empleo de verdugos. &#8220;Las armas de nuestra malicia no son carnales; sino poderosas en Dios para destrucción de fortalezas&#8221; 2 Corintios 10:4.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El Tribunal de la Inquisición fue un lamentable accidente de la historia, hija de una iglesia represiva, oscurantista, que en México duró casi tres siglos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cuando la Inquisición realizaba los llamados Autos de Fe, ¿a qué fe se refería? No era ciertamente la fe de la Biblia, pues ella prohíbe el uso de la violencia para promover la fe. La única espada que el creyente ha de emplear es la del Espíritu, Efesios 6:17. Era la fe de una iglesia totalitaria y absolutista, que no podía tolerar que nadie estuviera en desacuerdo con ella.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Al argumento de que la Inquisición no quemó a nadie, diremos: ¿acaso no sabían los oficiales del Tribunal el fin que esperaba a aquellos que eran entregados? Y es por demás significativo que el mismo día que los inquisidores entregaban al brazo secular a alguien, las autoridades le formaban juicio y lo mandaban a la hoguera. Cuando mejor le iba al sentenciado antes de quemarlo, le daban garrote; es decir, lo mataban a garrotazos. El juicio se celebraba en una Tribuna al aire li1;re a unos pocos pasos del quemadero que ya empezaba a arder antes de que se dictara la sentencia. ¿Es que todo esto lo ignoraba el Santo Oficio? ¿No es cierto que estaba en los Autos de Fe un escribano de la Inquisición que registraba con lujo de detalles los gritos y estertores agónicos del condenado?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Como evangélicos procuremos no adoptar actitudes intolerantes semejantes al Tribunal. Defendamos a pie firme la libertad para otros y para nosotros. Ojalá nunca se repitiera algo semejante al Santo Oficio. Pero ¡ay! El hombre es tan proclive a reincidir.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>NOTAS</p>
<p>1 Samuel Vila. <em>Enciclopedia ilustrada de la historia de la Iglesia. </em>Editorial CLIE, 1979, p. 384.</p>
<p>2 Vicente Riva Palacio. <em>México a través de los siglos. </em>México: Editorial Cumbres, 1984, p. 410.</p>
<p>3 Riva Palacio, p. 410.</p>
<p>4 Richard E. Greenleaf. <em>La Inquisición en Nueva España Siglo XVI</em><em>. </em>México: Fondo de Cultura Eco- ./ nómica, 1981, p. 92.</p>
<p>5 J.L. González. <em>La era de los conquistadores. </em>San José: Editorial Caribe, 1980, p. 97.</p>
<p>6 Riva Palacio, p. 404.</p>
<p>7 Greenleaf, p. 174.</p>
<p>8 <em>Enciclopedia de México, </em>p. 233.</p>
<p>9 Greenleaf, p. 203.</p>
<p>10 Greenleaf, p. 221.</p>
<p>11 Citado por [ean Pierre Bastian en <em>Breve historia del protestantismo en América Latina. </em>Casa Unida de Publicaciones, 1986, p. 85.</p>
<p>12 En este edificio funcionó el Seminario Presbiteriano, 1882-1897, y trabajó allí tres años H. B. Pratt en su traducción de la Biblia.</p>
<p>13 <em>Enciclopedia de México, </em>p. 234.</p>
<p>14 Manuel Gutiérrez M. <em>Historia de la Reforma en España</em><em>. </em>Barcelona: Producciones Editoriales del Nordeste, 1975, p. 85.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>BIBLIOGRAFIA BREVE</p>
<p>Bastian, Jean Pierre. <em>Breve historia del protestantismo en América Latina. </em>México: Casa Unida de Publicaciones, 1975.</p>
<p>Greenleaf, Richard E. <em>La Inquisición en Nueva España Siglo XVI</em><em>. </em>México: Fondo de Cultura Económica, 1981.</p>
<p>Gutiérrez Marín, Manuel. <em>Historia de la Reforma en España. </em>Barcelona: Producciones Editoriales del Nordeste, 1975.</p>
<p>Riva Palacio, Vicente. <em>México a través de los siglos. </em>México: Editorial Cumbres, 1984.</p>
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				<span class="spnAutor">David Gómez R.</span>
				<p></p>
				<br/>
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		<title>Editorial 1994-4: Textum Ómnibus Receptum</title>
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		<pubDate>Fri, 19 Sep 2014 19:54:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>David Gómez R.</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Por David Gómez R. &#160; RACE POCO APARECIÓ en una revista evangélica mexicana un artículo titulado “Los renglones torcidos del hombre”. En el trabajo, el autor se queja de que “la Biblia está siendo mutilada en su contenido” a través de “nuevas versiones que están siendo cambiadas”. Dicho autor pregunta por “ algún organismo internacional</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=2410">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por David Gómez R.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>RACE POCO APARECIÓ en una revista evangélica mexicana un artículo titulado “Los renglones torcidos del hombre”. En el trabajo, el autor se queja de que “la Biblia está siendo mutilada en su contenido” a través de “nuevas versiones que están siendo cambiadas”. Dicho autor pregunta por “ algún organismo internacional que regule este tipo de arbitrariedades”. Al dar por sentada su inexistencia, pasa a puntualizar que “donde se observan más cambios es en las versiones a partir de 1960”.</p>
<p>Abona el articulista a favor de lo que él llama la versión Reina Valera 1569-1602. El resto del artículo está dedicado a resaltar algunas citas bíblicas sacadas de contexto, haciendo recaer sobre quienes han hecho “cambios tan radicales” los anatemas lanzados a quienes quiten o añadan a la Biblia.</p>
<p>Aparte de problemas exegéticos, hay en dicho artículo tres aspectos dignos de notar.</p>
<p>1)      No puede ni debe existir un “organismo internacional” que regule las decisiones de traducción, y que en última instancia decida el contenido de la Biblia. Eso equivaldría a un magisterio eclesiástico protestante, el cual tendría la autoridad sobre la conciencia religiosa de los fieles, pues al definir el contenido de la Biblia, estarían definiendo también la doctrina que se sustenta en las Escrituras, y determinaría la conducta de cada individuo, iglesia y denominación.</p>
<p>Contra ese vicio se manifestó la Reforma en su postulado de <em>“Sola Scriptura”. </em>Existen, eso sí, sociedades bíblicas y casas editoras preocupadas por la preservación y promoción de un texto bíblico exacto, fiel, que a la vez sea entendible al lector común. Tales instituciones están dispuestas a dar los nombres de los traductores, de modo que no es ningún misterio la identidad y calidad de estos. El trabajo de esas entidades no es infalible, está sujeto a constante revisión. Cualquier lector que desee hacer observaciones fundamentadas puede hacerlas con la seguridad de que será atendido.</p>
<p>2)      No existe ninguna versión Reina Valera 1569-1602. La fecha 1569 corresponde al año en que Casiodoro de Reina publicó su traducción al español de toda la Biblia. Como ya tenía más de veinte años fuera de España cuando publicó su traducción, algunas de las palabras que usó habían perdido el significado que él les daba o estaban adquiriendo significados ofensivos. Fue necesario que Cipriano de Valera realizara una revisión. En ella no hace cambios textuales importantes, más bien se limita a pulir el estilo y poner al día el léxico. Esa revisión apareció en 1602 con el nombre de Cipriano de Valera. No fue sino hasta varios siglos después, en el siglo diecinueve, cuando se reincorporó el nombre de su traductor original, Casiodoro de Reina.</p>
<p>3)      El artículo aludido no menciona en absoluto el factor más importante del cual dependen los traductores de la Biblia: los manuscritos.</p>
<p>Para los traductores de la Biblia la autoridad que define el contenido de las versiones es el consenso del cúmulo textual. Por siglos se han ido descubriendo, estudiando y clasificando los documentos antiguos que son copias de los escritos originales. A estas copias llamamos manuscritos. Para un mejor entendimiento de los manuscritos hagamos un breve estudio de ellos.</p>
<p>Las copias originales del Antiguo Testamento fueron escritas en cuero o papiro. Hasta el sensacional descubrimiento de los rollos del Mar Muerto en 1947, no se poseían copias del Antiguo Testamento anteriores a 895 d.C. La razón de esto es que los judíos tenían una veneración casi supersticiosa al texto, lo que los impelía a quemar las copias que se habían hecho tan viejas por ser usadas.</p>
<p>El texto hebreo estaba bajo la custodia de los escribas llamados <em>soferim</em>. De ellos pasó a los <em>masoretas</em> entre el 650 d.C. y el 900 d.C. Los <em>soferim</em> poseían un texto consonantado, al que los <em>masoretas </em>agregaron acentos y vocales y en general estandarizaron el texto hebreo. Revisaban cuidadosamente cada copia y contaban las palabras tanto como las letras de páginas, libros, y secciones. Se dice que todo lo que podían contar en un manuscrito, lo contaban.</p>
<p>Cuando se descubrieron los rollos del Mar Muerto, dieron un texto hebreo que data del segundo y primer siglo antes de Cristo. Tiene casi todos los libros del Antiguo Testamento. Esto fue de gran importancia, ya que proveyó un texto mucho más antiguo que el anterior y demostró que el texto masorético era bastante exacto.</p>
<p>En el campo del Nuevo Testamento la situación es distinta a la del Antiguo Testamento. No solo hay varios miles de copias del Nuevo Testamento, sino que muchas de ellas son muy antiguas. En la lista de manuscritos se menciona ahora la existencia de 88 papiros, 274 manuscritos unciales, 2.795 manuscritos minúsculas, y 2.209 manuscritos de leccionarios. Tenemos a nuestra disposición 86.000 citas del Nuevo Testamento hechas por los padres de la iglesia.</p>
<p>Luego de la invención de la imprenta, la Biblia fue publicada en diversas formas. La vulgata latina fue la primera en ser impresa, pero se hizo lo mismo con el texto hebreo y con el Nuevo Testamento en griego.</p>
<p>La historia de la publicación del Nuevo Testamento griego comienza en 1502 cuando el cardenal Francisco Jiménez de Cisneros planeó la publicación de la <em>Biblia políglota complutense</em>, que incluía los textos en hebreo, arameo, griego y latín. Aunque esta Biblia fue la primera en imprimirse en 1514, no entró en circulación hasta 1522 porque el Imprimatur del Papa León X no se obtuvo hasta el 22 de marzo de 1520. Mientras tanto el Nuevo Testamento griego de Erasmo salió en 1516, recibiendo así el honor de ser el primer Nuevo Testamento, impreso en griego, en circularse.</p>
<p>La publicación del Nuevo Testamento de Erasmo fue apresurada. En 1514 el erudito consideró la posibilidad de realizar el trabajo con un impresor. En julio de 1515 Erasmo consiguió varios manuscritos, a los que hizo algunas correcciones. En octubre envió a la imprenta lo que consideró que podía usarse para ser publicado y en un lapso considerablemente breve, en marzo de 1516, se terminó la primera edición.</p>
<p>Los manuscritos que Erasmo empleó eran incompletos y tardíos, casi todos del siglo doce. Para el libro de Apocalipsis contaba sólo con un manuscrito al que le faltaban los últimos seis versículos. Erasmo los suplió hacienda su propia traducción del latín al griego. Lo mismo hizo en algunos pasajes más. Como es de suponerse tales lecturas no aparecen en ningún otro manuscrito, pero han llegado a nosotros a través de las traducciones que se han basado en el Texto Recibido. Bruce Metzger dice que Erasmo no usó con frecuencia el mejor manuscrito que tenía a mano, el Códice I. (Metzger, <em>The Text of the New Testament</em>, páginas 102, 103.)</p>
<p>Después de varias impresiones se procuró cotejar los manuscritos en existencia con el propósito de uniformar el texto del Nuevo Testamento. De ese esfuerzo surgió lo que conocemos como el <em>Textus Receptus</em>. Hay dos opiniones en cuanto al origen de este nombre. Algunos atribuyen a Teodoro de Beza el haber dicho: “Tenéis, por tanto, el texto aceptado por todos.” Otros citan esta frase, textum receptum, como perteneciente a la obra de los hermanos Elzevir en su edición del Nuevo Testamento griego de Erasmo de 1633 donde aseguran al lector que tiene “el texto recibido por todos, en el cual no hemos alterado o corrompido nada.”</p>
<p>La importancia del <em>Textus Receptus </em>es enorme. De él se han hecho muchas traducciones de la Biblia, entre ellas la de Pablo Besson en 1919. Pero el campo de los manuscritos bíblicos no ha quedado estancado. Con el descubrimiento de nuevos códices se ha dado lugar a variantes en el texto. Tales evidencias nuevas y variantes han sido tomadas en cuenta por nuevas traducciones y revisiones de la Biblia en español.</p>
<p>Por mucho tiempo se consideró al Textus Receptus como algo intocable, casi venerado. Quienes lo han objetado son acusados de modernistas y sacrílegos. Pero en 1734 el <em>Textus Receptus </em>fue alterado por J. A. Bengel en limitados casos. En 1830 Karl Lachman hizo a un lado totalmente el <em>Textus Receptus </em>y editó un texto basado en el testimonio de los manuscritos antiguos y en principios de la crítica textual.</p>
<p>No obstante, el triunfo de un texto griego del Nuevo Testamento basado en principios de crítica textual llegó con la publicación en 1882 del texto de los eruditos B.F. Westcott y F.J.A. Hort. Con la publicación de este texto el reino del <em>Textus Receptus </em>terminó en el campo de la erudición bíblica.</p>
<p>Hubo, como era de suponerse, una reacción en contra del texto crítico o ecléctico. Aun el mismo J.A. Bengel, cuya erudición, ortodoxia, santidad, y compromiso eran de todos conocido, fue tratado y atacado como un sacrílego cuando hizo fundamentadas alteraciones al <em>Textus Receptus</em>.</p>
<p>En la actualidad el <em>Textus Receptus </em>no tiene real ascendencia en las traducciones y versiones del Nuevo Testamento. En el campo de la erudición bíblica prácticamente no tiene defensores de renombre. Pueden mencionarse a varios eruditos que han optado por un texto ecléctico en vez del Texto Recibido. Entre ellos descollan Bengel, Westcott y Hort, Alford, Tischendorf, S.P. Tregelles, Bruce Metzger, F.F. Bruce, y George E. Ladd.</p>
<p>Pueden mencionarse tres opiniones autorizadas. George E. Ladd dice que el <em>Textus Receptus </em>es basado en la “más pobre de las familias de textos‑ la siríaca o bizantina.” (Ladd, <em>Crítica del Nuevo Testamento</em>, p. 60.)  Metzger dice que la base de este texto es “un puñado de manuscritos unciales coleccionado de manera fortuita.” (Metzger, <em>The Text of the New Testamento</em>, p. 106.)</p>
<p>F. F. Bruce comenta que este texto está fundado sobre manuscritos tardíos y que “pocos eruditos en la actualidad sostienen la primacía del texto bizantino”. (Bruce, <em>The Book and the Parchments</em>, p. 177.)</p>
<p>El estudio y comprensión de los manuscritos de la Biblia debe despertar admiración al trabajo de sus perpetuadores, así como una profunda reverencia a la Biblia. Hay suficientes bases documentales para afirmar que el texto bíblico que poseemos es muy exacto y fiel al original.</p>
<p>Decidir hacer un cambio textual es algo que exige largas horas de investigación en los varios miles de manuscritos disponibles, de incontables deliberaciones y consultas, así como de la búsqueda de un consenso entre los miembros de los comités de traducción. No es trabajo fácil. Y menos es algo que por desconocimiento nuestro tengamos derecho a denostar.</p>
<p>Algunas de las decisiones textuales pueden estar equivocadas. Pero, en la mayoría de los casos, dichas decisiones se toman en aras de una mayor fidelidad documental, para que los lectores puedan leer la Biblia sin necesidad de consultar el diccionario por palabras que ya no están en uso hoy en día.</p>
<p>El estudio de los manuscritos no ha concluido. Su cantidad aumenta gracias al pico y la pala del arqueólogo. Quienes estamos lejos de esos campos hacemos bien al tratar de mantenernos informados de sus logros y avances.</p>
<h3></h3>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">David Gómez R.</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Conozca a una autora argentina: Entrevista a Cristina Kunsch de Sokoluk</title>
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		<pubDate>Sat, 15 Feb 2014 21:50:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>David Gómez R.</dc:creator>
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		<description><![CDATA[La siguiente entrevista fue celebrada en Buenos Aires, el 18 de abril de 1990 por el Editor Auxiliar de CONOZCA David Gómez R. &#160; &#160; DG: ¿Cuál es su trasfondo familiar, hermana Cristina? &#160; CS: En Buenos Aires, gran parte de la población procede de los inmigrantes de hace dos generaciones, en mi caso primera</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=2061">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La siguiente entrevista fue celebrada en Buenos Aires, el 18 de abril de 1990 por el Editor Auxiliar de CONOZCA David Gómez R.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>DG:</strong> ¿Cuál es su trasfondo familiar, hermana Cristina?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>CS:</strong> En Buenos Aires, gran parte de la población procede de los inmigrantes de hace dos generaciones, en mi caso primera generación. Mi padre es alemán. Mi madre ya había nacido en Argentina. Y en el momento de iniciar mi educación, mis padres eligen una escuela británica de esta zona. Entonces, también corresponde a mi trasfondo esa nacionalidad en un sentido. Pero me siento tan argentina como mis compatriotas que también descienden de distintas nacionalidades. Mi esposo por su parte es descendiente de alemanes y ucranianos. Todos tenemos algo de mezcla.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>DG:</strong> ¿Cómo nació su amor por las letras?</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>CS:</strong> En realidad yo hubiera querido dedicar mis primeros escritos a mi padre y a mi madre. Mi papá escribe mucho y lo hace bien en los dos idiomas. Mi madre me regaló los primeros libros, me dejaba tiempo libre para leer, me estimulaba mucho. Así que, por ambos lados soy deudora. En la escuela donde asistí también tenía bastante respaldo. No era la persona que más me destacaba, pero algunos profesores me infundían cierto optimismo para seguir adelante.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>DG:</strong> ¿Considera usted, entonces, que la influencia del profesor es decisiva en el futuro de la vida de un alumno?</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>CS:</strong> Sí. Muchas cosas que se cristalizaron hace muy poco en mi vida, las empecé a soñar a los doce o catorce años cuando conocí a mis profesores o profesoras de la escuela secundaria y percibía en ellos ese amor a las letras y ese respeto por la palabra escrita.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>DG:</strong> Díganos algún recuerdo de algo que hizo más mella, que pudiera considerarse un factor determinante para dirigirse en esa dirección.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>CS:</strong> Después que conocí al Señor, había un grupo juvenil que editaba una revista en Buenos Aires, y me invitaron a traducir algunos artículos que ellos tomaban de revistas de los Estados Unidos. A la larga estaba redactando de pronto algunas cosas. Y una vez hice un viaje a la provincia de Córdoba a más de 800 kilómetros de aquí, y llegué a un lugar montañoso bastante solitario. Allí una persona me dijo: “¡Ah! En esa revista está trabajando usted. Lo que más me gusta leer es tal artículo.” Yo tenía como diecisiete años y me sentí tan satisfecha por ese trabajo que comencé a consultar al Señor si tenía algo para mi en el sentido de un servicio.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>DG:</strong> Sabemos que ha escrito algunos libros que ya se han publicado. ¿Cuánto hace que salió el primero?</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>CS:</strong> Hace diez años salió el primer libro, <em>Comprensión y expresión</em>, y hace dos años salió <em>Cartas de Ester</em>. Ahora está en imprenta el libro que se va a llamar <em>La verdad tras el telón</em>.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>DG:</strong> Háblenos de ese libro.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>CS:</strong> Es una colección de obras para ser representadas. Ya fueron experimentadas todas en el círculo pequeño que puedo alcanzar. En la iglesia tenemos un grupo de teatro cristiano, y ellos mismos llevaron estas obras a otras iglesias, otros pueblos. Por supuesto, yo conservaba los manuscritos y los pulía. También anotaba el tiempo de duración o la música adecuada para fondo de escena, y cuando quise acordarme, era un pequeño libro. Consta de ocho obras.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>DG:</strong> ¿Quién lo va a publicar?</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>CS</strong>: La Casa Bautista de Publicaciones, bajo el logo de Editorial Mundo Hispano.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>DG:</strong> ¿Qué opina acerca de la agonía del escritor?</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>CS:</strong> Bueno, no hay que decírselo a los jóvenes, ¿No es cierto? Uno nunca se va a imaginar que es tan trágico. Uno toma la pluma con mucha ilusión, con mucho encanto con lo que está haciendo, y no está pensando en sufrir. Cuando empieza a sufrir uno cree que algo falla, que algo está mal, que es un fracaso. Recibí una carta de nuestro hermano Woodworth donde me hablaba de la soledad del escritor, y ahí caí en la cuenta de que éramos muchos los que padecíamos lo mismo. Si no hubiera sido por esa carta, me sentiría muy anormal. También leí algo escrito por un autor español, donde hacía una comparación con la soledad de lanzar un hijo al mundo y no poder ampararlo. Entonces, hay mucho amor invertido y mucha desesperación en un momento.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>DG:</strong> ¿Cómo surge una idea en usted para hacer un libro? ¿cuál es el proceso desde que comienza a gestarlo hasta que lo considera un manuscrito completo que puede ir a una editorial?</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>CS:</strong> Cuando pienso que algo puede llegar a ser tal vez un escrito extenso, reviso en mi interior si tengo los elementos necesarios y comienzo a anotar ideas. Tal vez se convierta sólo en un ensayo, o sea de poco alcance. En el caso de “Jonás, un profeta con vigencia”, que es un trabajo que no está editado todavía, estaba simplemente leyendo las Escrituras, y sentí que todas las veces que lo había leído anteriormente y todas las predicaciones que yo había escuchado, no eran nada en comparación con lo que el Señor me estaba mostrando en ese preciso momento. Entonces dije: Esto tengo que compartirlo. De allí a que terminé de escribirlo, pasaron tal vez dos años. En esos dos años estudié mucha historia, de Asiria, de Israel. Consulté unos cuarenta autores que habían escrito algo acerca de Jonás y después todavía faltaría hablar del trabajo de revisión que lleva unos cuantos meses.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>DG:</strong> En el plano de la enseñanza se dice que el que enseña aprende dos veces. El que escribe aprende más de lo que escribe. ¿Qué le queda al autor después que ha escrito su libro? ¿Se ha enriquecido en el aspecto cultural, o queda igual?</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>CS:</strong> Uno lee lo que uno mismo escribió y generalmente no está satisfecho. Hasta llegar a una idea que sea la definitiva, bueno, no puede mejorar ya esto, no hay retoques dentro de mis posibilidades. Uno creció muchísimo en ese interior, y siente que se elevó en cierta manera. Pero no por sus propios medios, sino por lo que estuvo leyendo, la bibliografía que consultó, las personas a las que mostró su manuscrito, las opiniones que recibió. La meditación es un río que fluye constantemente. En todo momento uno se está enriqueciendo.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>DG:</strong> Esto nos lleva a una pregunta que tiene que ver con las letras principalmente evangélicas. ¿Cómo conceptúa la literatura evangélica? ¿Ha hecho historia, tiene raíces, tiene futuro?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>CS</strong>: La literatura evangélica tiene raíces viejas si nos remontamos a autores de hace varios siglos que ya tenían un amor y un compromiso con Jesucristo. Pero no tiene suficientes cultivadores como para decir que hay una literatura evangélica. Muchas veces aplicamos la palabra “literatura” a folletos. Pero si hablamos de la gran literatura, nos falta hallar a los grandes autores: fertilizar la tierra. Trabajarla, prepararla, y después implantar semillas, y quien sabe si algún día saldrá un gran árbol. Dios quiera. Pero mientras tengamos la vista encerrada en un compromiso con una denominación, o con una editorial, o con un periódico, no va a salir la gran literatura evangélica. Cuando nosotros, llenos del Espíritu Santo, nos dejemos desatar completamente y nos lancemos a escribir para el Señor y en comunión con el Espíritu Santo, va a salir el gran escritor. No se si estamos preparados para esto.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>DG:</strong> ¿Cuáles serían los mejores tres escritores seculares que han hecho huella en usted?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>CS</strong>: Como mujer, me sentí fascinada, atraída por sor Juana Inés de la Cruz. Fue muy criticada, pero una mujer valiente con su pluma. Cosas de mucha envergadura que ella escribió no son de lectura fácil, y entonces no se conocen. Esa mujer vivió en la época donde el solo hecho de firmar con nombre de mujer era mal visto, y me despertó mucha admiración desde temprana edad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Un escritor muy criticado, muy mal juzgado por sus compatriotas fue Jorge Luis Borges. En la época en que él era atacado de los cuatro costados, yo lo defendía detrás del pupitre del profesor, que es lo único que podía hacer, exponiéndome a que me tildaran dentro de tal o cual tendencia política. Pero no puedo ver la literatura enclaustrada dentro de la política. Está bien que haya cierta influencia de uno sobre otro, pero tenemos que poder evaluar un escritor solamente a la luz de su obra. Borges es un escritor que admiro, es un escritor que va a ser descubierto dentro de diez o veinte años en nuestro país, cuando lo develemos, porque él mismo trató de esconderse muchísimo. Nosotros los argentinos creímos en ese velo. Él se disfrazaba de ogro, por ejemplo. Cuando lleguemos al verdadero Jorge Luis Borges, creo que lo vamos a apreciar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Me gusta Juan Ramón Jiménez. Cuando escribe prosa parece poesía. Cuando escribe poesía es tan sencillo como leer una prosa. Yo lo admiro mucho.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>DG:</strong> ¿Cómo ha podido hermanar la literatura universal con el evangelio? ¿Ha encontrado alguna crisis?</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>CS:</strong> Cuando era estudiante, no era muy bien visto en los medios evangélicos que un joven dedicara tanto tiempo a lo secular. Si el joven decidía entrar en el ministerio y prepararse en una institución especial, iba a ser felicitado. Cuando un joven decidía prepararse para un trabajo secular, se le miraba con mucha sospecha, con mucho recelo. Yo le pedí siempre al Señor que me guardara de los peligros que mis hermanos veían y con un sentido justo tal vez de la experiencia que tenían. Me serví de la palabra que dice “Examinadlo todo, retened lo bueno.” Y pienso que el Señor me ayudó a examinar muchas cosas y retener lo bueno. Por supuesto que es peligroso manejar conceptos que a veces se nos presentan muy persuasivos y no tener a nuestro lado padres espirituales que nos ayuden en ese momento. A esa edad en las aulas universitarias se sufren muchos embates, pero estoy convencida de que el Señor tenía eso para mí en particular, y me sirve, me enriquece.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>DG:</strong> Entre los escritores evangélicos, ¿hay alguno que haya impactado su vida?</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>CS:</strong> Puedo mencionar al doctor Arnoldo Canclini, un escritor muy prolífico, y lo que hace lo hace bien. Es un hombre de una cultura muy vasta.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>DG:</strong> ¿Qué debe hacer un escritor para estar actualizado ?</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>CS:</strong> Me parece bastante difícil, porque el escritor el poco tiempo libre que tenga, trata de dedicarlo a su archivo. Pero es imprescindible que continúe leyendo. Hay que estar alerta, las listas de “Best Sellers” son muy engañosas, porque muchas veces nos hacen perder el tiempo con un libro de quinientas páginas o más que no va a trascender más de cinco años, no va a sobrevivir. Tal vez leyendo los juicios de críticos autorizados podemos mantenernos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>DG:</strong> ¿Qué ventajas o desventajas tiene una escritora que vive en una provincia lejos de las grandes bibliotecas de la capital?</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>CS:</strong> Es un martirio en muchos sentidos.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>DG:</strong> Pero ¿esa situación podría tener alguna ventaja?</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>CS:</strong> Tiene ventajas, porque muchos residentes de ciudades de diez millones como Buenos Aires soñarían con ir a una ciudad más pequeña. Eso les permitiría más sosiego, cosa necesaria para inspirarse y para escribir cosas coherentes.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>DG:</strong> ¿Cómo ve la hermana Cristina el mundo de las editoriales?</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>CS:</strong> Los que escribimos tenemos que ubicarnos en que el editor tiene sus puntos de vista y no pueden ser nunca los mismos que los del creador. El editor está en un mundo de comercio, en el mundo del mercado, para sobrevivir. Si no fuera así, este libro no daría pie al siguiente libro. Creemos que lo que hacemos merece salir a la luz, y tenemos ideas muy poéticas, muy idealistas. Pero tenemos que hacerlas sucumbir precisamente viendo los puntos de vista de ellos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>DG:</strong> Hablemos de la escritora, madre y esposa de pastor. ¿Cómo conjuga usted sus tres grandes actividades?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>CS</strong>: En un comienzo me sentía fracasada en esas tres esferas de la vida. Pero madurando un poquito, trato de establecer cada día que empieza un orden de prioridades. Hoy mis hijas me necesitan. Hoy mi esposo me necesita. Mi escrito hoy ocupa el tercer lugar. Pero el día siguiente tengo una urgencia grande, tengo que entregar un manuscrito que están esperando, entonces explico a mi familia. Y hay momentos en que la iglesia es para toda la familia la principal prioridad. Entonces apuntamos los cuatro hacia esa meta, nos entendemos los cuatro y nos llevamos bien. No es fácil encontrar el mecanismo de esto.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>DG:</strong> ¿Tiene alguna palabra para los que sueñan con ser escritores?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>CS</strong>: En realidad tengo un poquito del espíritu del caracol y no salgo mucho a decir las cosas. Entonces es la oportunidad de decirles a los que sienten inspiración que tengan siempre a mano algo muy sencillo: un cuaderno y una lapicera, no un pedazo de papel que se va a perder, porque no se recupera ese pensamiento. Al anotar y ver el progreso, uno se va animando y muy pronto, en el momento en que uno menos piensa, esa idea se convierte en algo importante.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>DG:</strong> Muchas gracias. Deseamos que sus letras se sigan leyendo en todo el continente, y auguramos mucho éxito. Que esos primeros libros que ha escrito sean el preámbulo a grandes obras que beneficien a todos los lectores.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">David Gómez R.</span>
				<p></p>
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			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Editorial: La identidad del Espíritu Santo</title>
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		<pubDate>Wed, 31 Oct 2012 20:49:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>David Gómez R.</dc:creator>
				<category><![CDATA[1998.3]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; &#160; DIVERSAS SON las maneras de abordar el estudio sobre el Espíritu Santo.  Algunos autores  comienzan considerando los nombres y símbolos del Espíritu y pasan luego a analizar los distintos aspectos de su obra. Otros enfocan el obrar del Espíritu en las varias dispensaciones.  También hay quienes encuadran su trabajo siguiendo la revelación progresiva</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=1358">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
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<p><strong></strong>DIVERSAS SON las maneras de abordar el estudio sobre el Espíritu Santo.  Algunos autores  comienzan considerando los nombres y símbolos del Espíritu y pasan luego a analizar los distintos aspectos de su obra. Otros enfocan el obrar del Espíritu en las varias dispensaciones.  También hay quienes encuadran su trabajo siguiendo la revelación progresiva desde Génesis a Apocalipsis.</p>
<p>Comoquiera que se haga, el estudio cuidadoso de lo que la Biblia dice sobre la tercera persona de la Trinidad no sólo es fascinante, es además necesidad y obligación.  Hace falta saber la amplia gama de tareas que realiza el Espíritu.  Nos incumbe dar a conocer los recursos que provee el ministerio del Espíritu para el creyente, la iglesia y el mundo en general.</p>
<p>Mal hacemos si, pudiendo inundar la vida con los torrenciales efluvios del Espíritu, nos contentamos con beber de él a cuentagotas.  Peor resulta si fallamos en comunicar al pueblo las riquezas, el poder y los recursos que el Santo Espíritu tiene dispuestos para ellos.</p>
<p>¿Quién es el Espíritu Santo?  Los creyentes necesitan con urgencia entenderlo.  Tal vez la pregunta debe ser ¿Qué es el Espíritu Santo?  Puede ser que debido a que los términos <em>ruaj </em>(hebreo) y <em>pneuma</em> (griego) significan viento, espíritu o aliento, tanto el judaísmo antiguo como ciertos grupos heréticos han visto al Espíritu Santo como una simple fuerza, energía o influencia impersonal.</p>
<p>Los Testigos de Jehová en su amañada versión de la Biblia falsean las referencias al Espíritu.  Vierten “una expresión inspirada” cuando el griego dice <em>pneuma</em>, que cualquier otra versión traduce “Espíritu”.  Cuando llega la versión de los Testigos a traducir correctamente, pone con minúsculas “espíritu santo”.</p>
<p>Citando a otra persona, Eugenio Dayans aclara: &#8220;la <em>palabra hebrea ruaj tiene un triple significado, según el contexto con que se encuentra asociada:  el de viento, cuando ocurre en relación de cosas inanimadas;  el de soplo o aliento, cuando está relacionada con animales o seres humanos en su aspecto carnal; el de espíritu inteligente, cuando se refiere a Dios o a los hombres en su aspecto superior</em>.  (Eugenio Dayans.  <em>Proceso a la Biblia de  los Testigos de Jehová</em>, p. 162.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>1.     </strong><strong>El Espíritu Santo es una persona</strong></p>
<p><strong>            </strong>Puede decirse que una persona es todo ser o entidad que posee conciencia,  unicidad, libertad, identidad y actividad.  Relacionado con el concepto de persona está el de personalidad.  Esta es:  “el conjunto de cualidades que distinguen a una persona” (Diccionario Enciclopédico de Selecciones)</p>
<p>De los diferentes elementos que conforman la personalidad se destacan los de sensibilidad, inteligencia y voluntad.</p>
<p>1.1  El Espíritu Santo posee los elementos de la personalidad.  Tiene sentimientos.</p>
<p>En efecto, manifiesta amor, Romanos 15:30, anhelo, Santiago 4:5, bondad, Nehemías 9:20. Se contrita, Efesios 4:20, sufre afrenta, Hebreos 10:29.</p>
<p>La tercera persona de la Trinidad realiza actividades inteligentes:  convence, Juan 16:8, habla, 1ª Timoteo 4:1, Hebreos 3:7, Apocalipsis 2 y 3, Juan 16:13,  enseña, Juan 14:26, escudriña, 1ª Corintios 2:10, guía, Juan 16:13,  inspira, 2ª Pedro 1:21, intercede, Romanos 8:26, recuerda, Juan 14:26, testifica, Juan 15:26, Romanos 8:16.  El Espíritu tiene voluntad, ya que ordena, Hechos 16:6,8, decide, 1ª Corintios12:11, llama, Hechos 13:2.</p>
<p>1.2 Los textos anteriores revelan también que el Espíritu Santo realiza actividades propias de una persona.  Enseñar, hablar, recordar, testificar, interceder son acciones que una mera fuerza impersonal no puede cumplir.</p>
<p>1.3  El trato gramatical que el texto bíblico da al Espíritu corresponde al de una persona.  Jesús habla del Espíritu en tercera persona, empleando el pronombre personal “él” y el pronombre relativo “quien”,  Juan 15:26.  Lo menciona también como el “otro” Consolador, Juan 15:17.</p>
<p>1.4 El Espíritu Santo establece relaciones propias de una persona.  Procede del Padre y del Hijo, pues es enviado por ambos, Juan 14:26 y 15:26.  Los seres pueden blasfemarlo, Hechos 10:19-21, mentirle, Hechos 5:3, resistirlo, Hechos 7:51, obedecerlo, Hechos 10:19-21, contristarlo, Efesios 4:30, injuriarlo, Hebreos 10:29, tener comunión con él, 2ª Corintios 13:14.</p>
<p>Quienes pretenden negar la personalidad del Espíritu Santo basados en el hecho de que no tiene cuerpo deben recordar que Dios es un ser personal; sin embargo, es espíritu, Juan 4:24.  Algunos tampoco aceptan que el Espíritu sea una persona puesto que puede habitar dentro del ser humano.  Pero nadie negaría que Jesucristo sea una persona, no obstante, él también mora en el corazón del creyente, Efesios 3:17.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>2.     </strong><strong>El Espíritu Santo es una persona divina</strong></p>
<p>2.1 Posee títulos divinos.  Es llamado Dios, Hechos 5:3,4.  Vemos que se le dice también Jehová cuando se comparan Hebreos 3:7-9 con Éxodo 17:7 y Hechos 28:25-27 con Isaías 6:9-10.</p>
<p>2.2  Al Espíritu Santo la Biblia le adjudica atributos divinos.  Dichos atributos son características o cualidades que sólo Dios posee.  Se da por establecida la omnipotencia del Espíritu al tomar éste parte en la creación, Génesis 1:2, Job 26:13, 33:4.</p>
<p>El salmista se consuela en la omnipresencia del Espíritu mediante un paralelismo que destaca la imposibilidad de ocultarse de Dios, Salmo 139:7.  El apóstol Pablo afirma la omnisciencia del Espíritu al señalar la capacidad exhaustiva de éste para conocer la mente de Dios, 1ª Corintios 2:9-11. El escritor de Hebreos apunta la eternidad del Espíritu, 9:14.</p>
<p>2.3 De Génesis a Apocalipsis se ve al Espíritu realizando obras divinas.  Sólo Dios puede crear.  Nadie más que él tiene la capacidad de dar vida, realizar milagros, obrar la regeneración en el ser humano, aplicar la nueva vida, o sea, resucitar a los muertos.  Sin embargo, todo eso se dice del Espíritu Santo, Génesis 1:2, Job 27:3, Salmo 104:30, Juan 3:6, Romanos 1:3,4, 8:2, 11.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>3.     </strong><strong>El Espíritu Santo es una persona divina y distinta del Padre y del Hijo.</strong></p>
<p>Una herejía que amenazó la consolidación del Concilio de las Asambleas de Dios en los EE.UU. fue el error unitario, conocido también como “sólo Jesús”.  Los unitarios enseñan que en Dios existe una sola persona, “sólo Jesús”, pero que a través de las edades se manifestó como Padre, Hijo, y después como Espíritu Santo.  No eran tres personas, sino tres modos de manifestarse del mismo ser.  Los unitarios igualan los conceptos de ser y persona.  Afirman en consecuencia que el Padre es el Hijo y que el Espíritu Santo también es el Hijo.</p>
<p>¿Hay base en la Biblia para afirmar la distinción de las personas del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, dentro de la unidad de la deidad?</p>
<p>3.1  El propio Jesucristo estableció la verdad de la “procesión” del Espíritu, Juan 15:26.</p>
<p>3.2  En el Nuevo Testamento existen pasajes que presentan al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo obrando <strong>al mismo tiempo.</strong>  Aunque esta verdad ya la apunta el profeta Isaías cuando en un oráculo cita al Mesías que dice:  “Acercaos a mí, oíd esto:  desde el principio no hablé en secreto;  desde que eso se hizo, allí estaba yo;  y ahora me envió Jehová el Señor , y su Espíritu”, Isaías 48:16.</p>
<p>Esta verdad es abrumadoramente clara en el Nuevo Testamento.  Un autor indica que hay cincuenta textos trinitarios en el Nuevo Testamento, otro señala cuarenta.  Francisco Lacueva menciona alrededor de veinte en su libro <em>Espiritualidad trinitaria.</em>  Bastaría sólo uno para probar este punto, pues una verdad no puede ser combatida ni con mil errores.</p>
<p>Tomemos una muestra representativa de las diferentes partes del Nuevo Testamento.</p>
<ul>
<li>De los sinópticos,  Mateo 3:16,17  la ocasión del bautismo de Jesús revela tres personas.  En el momento que el Señor sube del agua, el Espíritu de Dios desciende sobre él como paloma, y se oye la voz del Padre que dice:  “Éste es mi Hijo amado…”  El evangelio de Juan menciona la verdad en 15:26.  Ryrie en su libro <em>El Espíritu Santo, </em>página 29, dice:  “El uso del tiempo presente (procede) se entiende como una referencia al carácter eterno de la procesión del Espíritu”.</li>
<li>De las epístolas paulinas apuntemos Tito 3:4-7 donde se afirma que cada miembro de la Trinidad toma parte en la operación de la salvación del hombre.</li>
<li>De las llamadas epístolas universales destaquemos 1ª Pedro 1:2.  En esta salutación Pedro ve la obra global de la salvación.  Destaca la función preeminente del Padre quien planea la salvación.  El Espíritu aplica la salvación y santifica.  El Hijo obra la salvación con su sangre derramada en la cruz.</li>
<li>En Apocalipsis, el vidente menciona y distingue a las tres personas al saludar a las siete iglesias, Apocalipsis 1:4,5.</li>
</ul>
<p>El Espíritu Santo, por tanto, no puede ser confundido ni con el Padre, ni con el Señor Jesucristo.  La identidad distintiva de cada miembro de la Trinidad está claramente demostrada en las Escrituras.</p>
<p>¿De qué manera nos ayudará el conocimiento de estos puntos teológicos?  La experiencia de la vida es trinitaria.  La vida abundante que la Biblia presenta es neumatológica, se da sólo por el Espíritu.</p>
<p>Aunque la Biblia no enseña que tengamos que orar al Espíritu Santo, queda implicada la adoración y reverencia que le debemos en el hecho de ser presentado como co-igual  con el Padre y con el Hijo.</p>
<p>Nuestra adoración es trinitaria y carismática.  Oramos al Padre en el nombre y por la mediación del Señor Jesucristo a través del poder del Espíritu, Juan 4:24; Filipenses 3:3.  Nuestra misión es trinitaria.  Somos enviados por el Hijo para predicar en el poder del       Espíritu llamando a los pecadores a que se reconcilien con Dios, el Padre.</p>
<p>Otra  prueba de que el Espíritu Santo es una persona divina, distinta del Padre y del Hijo, está en la bendición apostólica que Pablo lega en 2ª Corintios 13:14:  <em>La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos</em> <em>vosotros.</em></p>
<p>Comenta Gordon Fee:  “En muchas maneras esta bendición constituye el momento teológico más profundo en la literatura paulina”.  <em>God’s Empowering Presence:  The Holy Spirit in the Letters of Paul, </em>(La presencia de Dios que da autoridad:  El Espíritu Santo en las cartas de Pablo), página 363.</p>
<p>La comunión, el compañerismo,  sólo pueden darse entre personas.  Sucede de un creyente con otros creyentes.  Por gracia, y mediante la fe, podemos disfrutar de comunión con Dios.  Ello nos prueba que nuestro Dios es un ser personal, un Padre que se deleita en relacionarse con sus hijos.  En el mismo tenor, la comunión que disfrutamos con Jesucristo prueba su personalidad si es que no obvía la nuestra.  La comunión con el Espíritu, en consecuencia, hace que nos percatemos que el trato es con la adorable tercera Persona de la Deidad.</p>
<p>&#8211;dgr</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">David Gómez R.</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Bibliografía comentada sobre el Espíritu Santo</title>
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		<pubDate>Wed, 31 Oct 2012 20:41:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>David Gómez R.</dc:creator>
				<category><![CDATA[1998.3]]></category>

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		<description><![CDATA[Por David Gómez R.             MI FAMILIA PATERNA tiene una herencia religiosa evangélica interesante.  Mi abuelo estaba afiliado a una iglesia antipentecostal.  La abuela todavía asiste fielmente a la Asamblea de Dios en su pueblo.  Algunos de mis tíos pertenecen a la iglesia no pentecostal, mientras que los otros están comprometidos en la fe pentecostés.</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=1353">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center">Por David Gómez R.</p>
<p style="text-align: left;" align="center">
<p style="text-align: left;" align="center">
<p>            MI FAMILIA PATERNA tiene una herencia religiosa evangélica interesante.  Mi abuelo estaba afiliado a una iglesia antipentecostal.  La abuela todavía asiste fielmente a la Asamblea de Dios en su pueblo.  Algunos de mis tíos pertenecen a la iglesia no pentecostal, mientras que los otros están comprometidos en la fe pentecostés.</p>
<p>Hasta su muerte mi padre fue decidido asambleísta, primero como líder en la iglesia local, luego profesor del instituto bíblico y pastor.  Fue asiduo lector y entusiasta de la <em>Teología bíblica y sistemática </em>de Myer Pearlman.</p>
<p>Desde pequeño estuve expuesto a las dos corrientes.  Fui salvo en una naciente iglesia de las Asambleas.  Eso decidió mi postura.  Pero había que exponer ideas, explicar, refutar argumentos contrarios.  Un día vi en la librería evangélica un librito nuevo con el título atractivo <em>El bautismo y la plenitud del Espíritu Santo</em> por John Stott, Editorial Caribe.  Pensando que eso era lo que necesitaba, lo compré.  Al poco rato mi desilusión era total.  El autor era todo, menos un defensor de la fe pentecostal.</p>
<p>En mis constantes idas a la librería evangélica había visto en la sección sobre Espíritu Santo un libro casi viejo de pastas grises y dobladas sus esquinas.  Con el lomo descolorido y el extraño título de <em>¿Qué quiere ser esto?, </em>el volumen me despertó la curiosidad y lo empecé a hojear.  El índice contenía títulos de capítulos que prometían contestar las preguntas que revoloteaban en mi mente.  Todavía hoy, ese libro de Carl Brumback ocupa un lugar especial para mí.  Me ayudó a afirmarme en la fe pentecostal y me animó a buscar el bautismo en el Espíritu Santo con la evidencia inicial de hablar en lenguas.  Editorial Vida sacó una nueva edición en 1987 con el título <em> ¿Qué quiere decir esto?</em></p>
<p>Hace casi 25 años que sucedió eso.  Durante ese tiempo he estado más o menos al tanto de los libros que aparecen sobre el tema.  Al cabo del tiempo me he formado las siguientes impresiones:</p>
<p>1.     No todos los libros sobre el Espíritu Santo tienen el mismo valor.  El lector serio preferirá los estudios bíblico-teológicos a las vivencias subjetivas escritas a manera de testimonio.  Sin embargo, entre los libros de carácter testimonial cuya lectura resulta provechosa están:</p>
<ul>
<li><em>Hablan en otras lenguas </em>por Juan y Elizabeth Sherrill. Editorial Vida.</li>
<li><em>Cuidado, ahí vienen los pentecostales</em> por Pedro Wagner. Editorial Vida.</li>
<li><em>Mi amigo el Espíritu Santo</em> por David Yongi Cho. Editorial Vida.</li>
<li>Con más precaución, <em>Buenos días, Espíritu Santo</em> por Benny Hinn.   Editorial Unilit.</li>
</ul>
<p>2.     Todas las corrientes evangélicas escriben con un profundo respeto hacia el Espíritu Santo.  Así tenemos:</p>
<ul>
<li><em>¿Quién es el Espíritu Santo?  p</em>or W. E. Ward, autor bautista. Biblioteca de Doctrina Cristiana, Casa Bautista de Publicaciones.</li>
<li><em>El, Espíritu Santo</em> por Edwin Palmer, de extracción reformada. Editorial El Estandarte de la Verdad.</li>
<li><em>Los dones del Espíritu </em>por W. T. Purkiser. Casa Nazarena de Publicaciones.  Entre los nazarenos este autor es una autoridad.</li>
<li><em>Volvamos a Pentecostés</em> por el wesleyano S. Chadwick. Editorial CLIE.</li>
</ul>
<p>3.     Varios de los predicadores y evangelistas famosos de estos dos últimos siglos han escrito algún tratado sobre el Espíritu que conviene leer:</p>
<ul>
<li><em>El poder de lo Alto </em>por A. B. Simpson. Editorial CLIE.  Una serie de sermones de Génesis a Apocalipsis que analiza los tipos, símbolos, profecías y las diversas áreas en que obra el Espíritu Santo.  Es devocional y práctico.</li>
<li><em>Como un viento recio</em> por el famoso C. E. Scofield.  Editorial CLIE.  Este librito es bueno ya que muestra la posición sobre el tema del principal divulgador del dispensacionalismo en nuestro continente.</li>
</ul>
<p>Tres escritores son considerados precursores de la teología pentecostal; a saber, D.</p>
<p>L. Moody, R. A. Torrey  y A. J. Gordon.  En español disponemos de:</p>
<ul>
<li><em>Cómo obtener la plenitud y el poder</em> por R. A. Torrey.  Casa Bautista de Publicaciones.</li>
<li><em>El ministerio del Espíritu Santo </em>por A. J. Gordon.  Editorial CLIE.</li>
</ul>
<p>Dos escritores contemporáneos nos han dado:</p>
<ul>
<li><em>El Espíritu Santo </em>por Billy Graham. Casa Bautista de Publicaciones.</li>
<li><em>Más cerca de la llama</em> por C. S. Swindoll.  Editorial Betania.</li>
</ul>
<p>4.     El ministro de fe pentecostal debe conocer el cuerpo de escritos que pueden considerarse clásicos pentecostales.  A continuación los pongo en orden cronológico sin pretender un orden de importancia:</p>
<ul>
<li><em>El Espíritu mismo</em> por Ralph M. Riggs. Editorial Vida, 1956.</li>
<li><em>El Espíritu Santo  y el evangelismo universal</em> por Melvin Hodges.  Editorial Vida, 1979.</li>
<li><em>El Espíritu Santo revelado en la Biblia </em>por Stanley M. Horton.  Editorial Vida, 1ª edición, 1980; Edición revisada, 1992.  Un estudio de los textos que hablan del Espíritu Santo a través de la Biblia, libro por libro.</li>
</ul>
<p>Varios libros se dedican a estudiar la Declaración de Verdades Fundamentales de las</p>
<p>Asambleas de Dios:</p>
<ul>
<li><em>Doctrinas bíblicas </em>por P. C. Nelson.  Editorial Vida, 1946.</li>
<li><em>En esto creo</em> por C. Crabtree.  Editorial Vida.</li>
<li><em>Doctrinas bíblicas, una perspectiva pentecostal</em> por  William Menzies y Stanley Horton.  Editorial Vida, 1996.</li>
</ul>
<p>5.     Desde su inicio, el movimiento pentecostal ha sufrido oposición.  Las obras dedicadas al estudio del Espíritu Santo desde un flanco no pentecostal o declaradamente contrario, pero que cabría considerar son:</p>
<ul>
<li><em>El bautismo del Espíritu Santo</em> por Anthony Hoekema.  T.E.L.L.  Escrito desde una posición reformada.</li>
<li><em>¿Qué de las lenguas? p</em>or Anthony  Hoekema. T.E.L.L.</li>
<li><em>El Espíritu Santo</em> por C. C. Ryrie.  Editorial Moody, 1978, posición dispensacionalista.</li>
<li><em>La persona y la obra del Espíritu Santo</em> por René Paché.  Editorial CLIE, 1981, posición dispensacionalista.</li>
<li><em>El don de lenguas en el Nuevo Testamento </em>por M. F. Unger. Portavoz Evangélico.  Ataque clásico contra la postura pentecostal.</li>
<li><em>Deje que la Biblia hable sobre las lenguas</em> por R. D. Schwarz, Portavoz, 1993.</li>
<li><em>Los carismáticos </em>por John MacArthur.</li>
</ul>
<p>6.     El movimiento carismático está produciendo su propia literatura:</p>
<ul>
<li><em>El bautismo en el Espíritu Santo</em> por H. M. Ervin. Editorial Vida, 1992.  Una  excelente investigación bíblica.</li>
<li><em>El reino y el poder</em>, editado por Pedro Wagner.  Editorial Unilit, 1995.  Incluye ponencias desde esta perspectiva.</li>
<li><em>Apagando el Espíritu</em> por De Arteaga.  Editorial Carisma, 1996.  Una defensa a los diversos ataques que el movimiento carismático ha recibido.</li>
</ul>
<p>7.     Por último, si tuviera que escoger sólo unos pocos libros sobre el tema, recomendaría los siguientes:</p>
<ul>
<li><em>El don del Espíritu Santo</em> por Horacio Alonso.  Editorial CLIE, 1992.  Tiene amplitud y extensa bibliografía.  El autor no es pentecostal.</li>
<li><em>Creo en el Espíritu Santo</em> por Michael Green. Editorial Caribe, 1974.  El autor pretende hacer un estudio imparcial y sincero sobre el tema.  Logra su propósito parcialmente.</li>
<li><em>Espiritualidad trinitaria</em> por Francisco Lacueva.  Editorial CLIE.  Lacueva a veces es escueto, otras devocional, pero siempre es erudito.</li>
<li><em>La experiencia pentecostal</em> por Donald Gee.  Editorial Vida.  Compilación de los escritos de este autor.</li>
<li><em>La teología carismática de Lucas</em> por Roger Stronstad.  Editorial Vida, 1994.  Una línea de estudio en desarrollo dentro de la teología pentecostal que ve a Lucas como historiador y teólogo independiente del pensamiento de Pablo.</li>
<li><em>Teología sistemática</em>, editado por Stanley Horton.  Editorial Vida, 1996.  Los capítulos 11, 13 y 14 estudian la persona y la obra del Espíritu Santo.  La obra tiene un excelente nivel de erudición.</li>
</ul>
<p>Al preparar esta bibliografía pregunté a un pastor:  ¿Qué tiene de novedad sobre el Espíritu Santo?  Con sabiduría y agudeza me respondió:  “Está buena la idea de una bibliografía actualizada, pero siempre resulta indispensable la experiencia de la comunión con el Espíritu”.  Que todos podamos decir siempre que nuestra comunión con el Espíritu Santo es nueva cada día.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">David Gómez R.</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Conozca los libros: Como predicar expositivamente; Hacia el conocimiento del Antiguo Testamento</title>
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		<pubDate>Wed, 19 Sep 2012 21:48:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>David Gómez R.</dc:creator>
				<category><![CDATA[1991.4]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; COMO PREDICAR EXPOSITIVAMENTE Por Walter L. Liefeld Editorial Vida, 1990, 183 páginas Reseñado por David Gómez R. &#160; El método expositivo ha sido considerado por los predicadores de todos los tiempos como el método de predicación por excelencia. La ilusión de ellos era llegar a ser reconocidos como predicadores expertos en dicho método. Liefeld</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=978">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><strong>COMO PREDICAR EXPOSITIVAMENTE</strong></p>
<p><strong><em>Por Walter L. Liefeld </em></strong></p>
<p><strong><em>Editorial Vida, 1990, 183 páginas </em></strong></p>
<p><em><strong>Reseñado por David Gómez R.</strong> </em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="left">El método expositivo ha sido considerado por los predicadores de todos los tiempos como el método de predicación por excelencia. La ilusión de ellos era llegar a ser reconocidos como predicadores expertos en dicho método. Liefeld nos sorprende al decir que un buen número de predicadores piensan haber conseguido dominar este método, pero en realidad es probable que muy pocos sean reconocidos como expertos. Dice que la predicación expositiva es un ideal esquivo.</p>
<p>Esta obra consta de diez capítulos divididos en tres partes. La Parte I es una amplia introducción que destaca la importancia de la predicación expositiva, lo que es, por que es importante, cuales son las ventajas, metas y dificultades de este método. Aclara también lo que no es la predicación expositiva y explica la manera de hacerla contemporánea.</p>
<p>La Parte II considera la preparación del texto. Comienza con el estudio de los datos, lo que corresponde al proceso de la exégesis del texto, la elaboración de bosquejos exegéticos, bosquejos de párrafo y estructurales. De vital importancia en la preparación expositiva es la adecuada comprensión y manejo de los modelos narrativos, de composición y semánticos que se explican en esta parte.</p>
<p>Con detenimiento, Liefeld explica en la tercera parte la aplicación del texto. Lograr que el texto sea pertinente y aplicar su verdad con legitimidad a menudo frustra al predicador. Los capítulos 7 y 8 dan pautas claras para lograr lo anterior. Explican cómo determinar la aplicación del pasaje, tanto de la esfera de la vida del texto como también de las necesidades presentes de la congregación.</p>
<p>El libro evita definiciones simplistas al hablar de la estructuración del sermón y explica que a veces la estructura del texto proporciona la estructura del bosquejo como es el caso del recurso llamado &#8220;estructura inversa&#8221;. Esta obra abunda en ejemplos tomados todos del Nuevo Testamento. Su lectura podría parecer pesada, pero los beneficios que se obtendrán del estudio concienzudo superan con creces el esfuerzo.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>HACIA EL CONOCIMIENTO DEL ANTIGUO TESTAMENTO</strong></p>
<p><strong><em>Por Stanley A. Ellisen </em></strong></p>
<p><strong><em>Editorial Vida, 1991, 360 páginas </em></strong></p>
<p><em><strong>Reseñado por David Gómez R.</strong> </em></p>
<p><em>Hacia el conocimiento del Antiguo Testamento </em>no es ni introducción ni comentario. Es más bien “una guía clara y concisa de contenido, temas y aplicación personal de cada libro del Antiguo Testamento, con bosquejos interpretativos”. Así reza la portada.</p>
<p>Para dar una idea de lo que podemos obtener de esa obra, tomemos un libro como muestra: Cantar de los cantares. Comienza con la introducción en la cual se considera la paternidad literaria. Se discute lo relacionado con el título y con el autor. Se analizan los argumentos que niegan que Salomón sea el autor y se aportan las pruebas internas y externas que confirman la paternidad literaria salomónica.</p>
<p>Después viene lo que atañe al trasfondo histórico. Se habla de la fecha en que se escribió el libro: 960 a.C. Se describe el trasfondo histórico y el ambiente religioso.</p>
<p>Viene en seguida el análisis de los métodos de interpretación. Se explica con amplitud la forma peculiar de la literatura de Cantares, así como las posiciones interpretativas que se han sostenido a través de la historia: la posición literalista, la alegórica y una combinación de las anteriores. Ese punto &#8220;evita el secularismo de la opinión estricta y las extravagancias de la posición alegórica&#8221;.</p>
<p>Brevemente se habla del propósito del libro. Aquí Ellisen habla de un propósito histórico y uno religioso. El primero tiene que ver con Salomón y la sulamita únicamente. El último incluye a Israel y a la iglesia.</p>
<p>Una sección importante es la relacionada con las contribuciones de cada libro del Antiguo Testamento. En el caso de Cantares, el autor nos dice que es el gran libro de &#8220;luna de miel&#8221; de la Biblia. Afirma que Cantares tiene un mensaje esencial dirigido a los jóvenes, que era el canto de la fiesta de la Pascua, que ponía énfasis sobre dos rasgos de amor: ternura y terror. Explica el porqué. Por último, lamenta que Cantares sea un libro mal comprendido y olvidado.</p>
<p>Una preocupación permanente del autor es destacar la cristología de cada libro. En este caso, Ellisen dice que Cantares habla de manera tipológica de la relación de amor entre Cristo y la Iglesia.</p>
<p>Además del bosquejo de cada Libro del Antiguo Testamento, Ellisen ha proporcionado abundantes cuadros y diagramas con información relacionada con costumbres, hallazgos arqueológicos, problemas hermenéuticos, dificultades éticas, consideración de las teorías de la crítica moderna y mucho más.</p>
<p>Este libro debiera convertirse en un compañero que refresca y orienta el estudio personal del Antiguo Testamento por lo menos durante un año.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">David Gómez R.</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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