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	<title>Conozca &#187; Esteban Pari</title>
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	<description>Revista Cristiana</description>
	<lastBuildDate>Sat, 04 Apr 2026 17:36:34 +0000</lastBuildDate>
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		<title>Quiasmo, Cristología y vida en el Espíritu en las epístolas juaninas</title>
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		<pubDate>Thu, 19 Feb 2026 15:16:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Esteban Pari</dc:creator>
				<category><![CDATA[2026.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Esteban Pari Mollo Introducción Las epístolas juaninas emplean estructuras literarias de tipo quiásmico como una estrategia teológica, pastoral y didáctica profundamente integrada. Este escrito sostiene que dichos quiasmos no solo organizan el discurso, sino que revelan el núcleo Cristológico y ético del pensamiento juanino, al articular la relación entre confesión, amor, verdad y vida</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=6749">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Esteban Pari Mollo</p>
<p><strong>Introducción</strong></p>
<p>Las epístolas juaninas emplean estructuras literarias de tipo <em>quiásmico</em> como una estrategia teológica, pastoral y didáctica profundamente integrada.</p>
<p>Este escrito sostiene que dichos quiasmos no solo organizan el discurso, sino que revelan el núcleo Cristológico y ético del pensamiento juanino, al articular la relación entre confesión, amor, verdad y vida en el Espíritu. Mediante un análisis exegético de los principales quiasmos en las epístolas juaninas, se examinará su función retórica, su contribución a la Teología bíblica desde una perspectiva pentecostal que, asume la pneumatología juanina como marco hermenéutico para la vida comunitaria, y su potencial como recurso didáctico con aplicaciones concretas a la formación ministerial.</p>
<p>El análisis quiásmico resulta muy pertinente para las epístolas juaninas por su afinidad con patrones semíticos, el carácter circular del pensamiento y la reiteración temática que caracteriza su retórica.<a title="" href="#_edn1">[i]</a> El quiasmo cumple una función didáctica fundamental porque las ideas avanzan hacia un punto central y luego regresan de forma simétrica, lo que subraya un énfasis teológico intencional. Este movimiento conduce al lector hacia un centro interpretativo y después lo devuelve a los temas iniciales desde una comprensión profundizada.</p>
<p>En la literatura bíblica, según John Breck, el quiasmo no debe entenderse como un mero recurso estético, sino como un mecanismo hermenéutico que orienta la interpretación hacia un centro teológico intencional. Además, ha mostrado que el quiasmo guía al lector hacia aquello que el texto considera normativo y revelador, de modo que la organización concéntrica del material se convierte en clave para acceder al sentido literal de la Escritura.<a title="" href="#_edn2">[ii]</a> En las epístolas juaninas, esta estructura expresa una espiritualidad de “permanencia”, en la cual la verdad no se recibe de manera lineal, sino en clave relacional y experiencial. El lector no solo adquiere nueva información doctrinal, sino que se lo invita a participar en la praxis que brota del centro teológico del texto.</p>
<p>El presente artículo afirma que las epístolas juaninas, marcadas por un pensamiento circular y relacional, presentan múltiples estructuras quiásmicas que permiten al lector reconocer cómo la Teología emerge de la forma literaria. Estas estructuras no se reducen a ornamento: ordenan la teología, jerarquizan el contenido, evitan interpretaciones fragmentadas y orientan al lector hacia una comprensión integral de la fe y de la espiritualidad, en la que verdad, amor y experiencia del Espíritu se articulan de manera coherente.</p>
<p><strong>1. </strong><strong>Quiasmo en 1 Juan 1:5–2:2: Luz, pecado y mediación de Cristo</strong></p>
<p><em>Estructura literaria y centro Cristológico</em></p>
<p>A — Dios es luz y en él no hay tiniebla (1:5)<br />
B — Consecuencias éticas de caminar en luz u oscuridad (1:6–7)<br />
C — Confesión del pecado como evidencia de la verdad (1:8–9)<br />
B&#8217; — Negación del pecado y la falsedad (1:10)<br />
A&#8217; — Jesucristo como abogado y propiciación (2:1–2)</p>
<p>Desde el punto de vista literario, la progresión concéntrica en 1 Juan 1:5–2:2 conduce el discurso desde una afirmación teológica fundamental acerca de la naturaleza divina: “<em>Dios es luz</em>” hasta su concreción Cristológica en la presentación de Jesucristo como abogado, y sitúa la confesión del pecado en la posición central del quiasmo.</p>
<p>El centro de la estructura, la confesión del pecado, no se reduce a un complemento moral, sino que constituye el espacio de encuentro entre la santidad de Dios y la mediación de Cristo. Retóricamente, el autor no abre ni cierra la sección con la confesión, sino que obliga al lector a pasar por afirmaciones sobre la luz divina y la abogacía de Cristo antes de llegar a ella; de este modo, la confesión se revela como práctica espiritual que se apoya en la Cristología y en la misericordia de Dios.</p>
<p>La estructura quiásmica orienta al lector hacia el centro (C) y muestra que la confesión constituye el eje teológico de la comunión auténtica, entendida no como impecabilidad, sino como transparencia constante delante de Dios. En la retórica de 1 Juan, la verdad no se demuestra por la ausencia de pecado, sino por una relación sincera con Dios mediada por la sangre de Cristo, lo que confronta tanto las posturas antinomianas sobre la santidad como el perfeccionismo legalista.</p>
<p>Los extremos (A/A’) expresan contenido Cristológico: la “<em>luz</em>” divina no permanece como concepto abstracto, sino que se manifiesta históricamente en el Hijo. El Dios que es luz se hace accesible mediante la mediación de Jesucristo, abogado y propiciación por los pecados, de manera que la Cristología no aparece añadida al final, sino que estructura toda la experiencia ética y vida en comunidad.</p>
<p>El centro del quiasmo (1:8–9) presenta una antropología bíblica realista: la comunidad de creyentes vive en la tensión entre la santidad de Dios y la fragilidad humana, y la comunión con Dios se define, no como perfeccionismo moral, sino como vida práctica en la verdad. La confesión, en este contexto, ya no se entiende como derrota espiritual, sino como expresión de fe en el carácter justo y misericordioso de Dios.</p>
<p><em>Enfoque pastoral: victoria sobre el pecado</em></p>
<p>En clave pastoral y fuera de la lógica estrictamente estructural quiásmica, Walter R. Nutt interpreta este pasaje como respuesta a una pregunta frecuente entre los creyentes: “¿Cómo tener victoria sobre el pecado?”. Según su análisis exegético y argumentativo, la respuesta implica varios pasos: reconocer el pecado delante de Dios, confesar los pecados con honestidad por la confianza en que Él es fiel y justo, cultivar una vida marcada por la Palabra, acercarse al Padre únicamente por medio de Jesús y practicar el perdón hacia los demás.<a title="" href="#_edn3">[iii]</a> Esta lectura resalta la dimensión práctica del texto sin perder de vista su organización literaria.</p>
<p>Este pasaje integra tres dimensiones teológicas fundamentales: la Teología de la revelación (“<em>Dios es luz</em>”), la antropología teológica (la realidad del pecado) y la soteriología relacional (la abogacía de Cristo). En consecuencia, la confesión no se concibe como un acto psicológico aislado, sino como un acto teológico: reconoce la fidelidad y la justicia de Dios, y reafirma la centralidad de Cristo como mediador.</p>
<p><em>Enfoque pentecostal: confesión y vida en el Espíritu</em></p>
<p>Desde un enfoque pentecostal, este quiasmo corrige una espiritualidad que descansa en méritos personales y funciona como forma literaria que más bien, disciplina la vida en el Espíritu al evitar tanto el legalismo como el triunfalismo espiritual. La llenura del Espíritu no anula la necesidad de confesión, sino que la profundiza, porque la obra del Espíritu no conduce a la autosuficiencia espiritual, sino a una conciencia más aguda de la dependencia continua de Cristo como abogado y propiciación. Gordon D. Fee ha mostrado que, para Pablo, la experiencia del Espíritu no reemplaza la obra histórica de Cristo, sino que la aplica y la hace efectiva en la vida del pueblo de Dios;<a title="" href="#_edn4">[iv]</a> esta lógica puede dialogar de manera fructífera con la lectura juanina de la confesión y la comunión.</p>
<p>En consecuencia, el quiasmo de 1 Juan 1:5–2:2 comunica al menos tres principios formativos clave: primero que la doctrina del pecado no se opone a la espiritualidad, sino que la protege de la autoilusión; luego que la confesión se define como acto teológico, no como mera catarsis psicológica; y además que la cristología constituye el marco interpretativo de la ética cristiana, de modo que la vida en la luz se comprende siempre en referencia al Hijo y a su obra.</p>
<p><strong>2. </strong><strong>Quiasmo en 1 Juan 2:12–14: Identidad, victoria y permanencia</strong></p>
<p><em>Estructura quiásmica e identidad cristiana</em></p>
<p>A — Hijitos: perdón (v. 12)<br />
B — Padres: conocimiento del Eterno (v. 13a)<br />
C — Jóvenes: victoria sobre el maligno (v. 13b)<br />
B&#8217; — Padres: conocimiento del Eterno (repetición ampliada) (v. 14a)<br />
A&#8217; — Jóvenes: fuerza y permanencia de la palabra (v. 14b)</p>
<p>Un rasgo teológico central de los quiasmos juaninos consiste en que Cristo ocupa sistemáticamente el centro o los polos interpretativos de la estructura.<a title="" href="#_edn5">[v]</a> En 1 Juan 2:12-14, la simetría literaria refuerza el énfasis en el elemento central, que define la identidad cristiana en términos de victoria espiritual.</p>
<p>El quiasmo subraya que la victoria sobre el maligno se halla enmarcada por el conocimiento de “<em>aquel que es desde el principio</em>” (1:1), una referencia cristológica que orienta la comprensión de todo el pasaje. La victoria espiritual no se entiende como experiencia automática ni episódica, sino como fruto de una relación continua con Cristo y de la permanencia de su Palabra. La repetición de B/B’ indica que la madurez espiritual no se mide por la edad biológica ni por la antigüedad en la iglesia, sino por la profundidad del conocimiento de Dios a través de la comunión con Cristo y con su Palabra.</p>
<p><em>Enfoque teológico: “el que hace la voluntad de Dios”</em></p>
<p>Walter R. Nutt interpreta esta sección como respuesta parcial a la pregunta: “¿Quién es el que hace la voluntad de Dios?”.<a title="" href="#_edn6">[vi]</a> Según su propuesta, la misma epístola ofrece tres respuestas, y el quiasmo de 2:12–14 presenta la primera de ellas. Para Nutt, el que hace la voluntad de Dios es, ante todo, el creyente que vive en victoria sobre el maligno, y Juan formula esta verdad al dirigir el mensaje a distintos grupos dentro de la comunidad: a los “<em>hijitos</em>”, por tener los pecados perdonados; a los “<em>padres</em>”, por haber conocido a Jesús; a los “<em>jóvenes</em>”, por haber vencido al maligno; a los “<em>niñitos</em>”, por haber conocido al Padre; y de nuevo a los<em> </em>“<em>jóvenes</em>”, por ser fuertes, tener la Palabra y vencer al maligno.<a title="" href="#_edn7">[vii]</a></p>
<p>Nutt observa que, más adelante y fuera del quiasmo, el autor amplía la respuesta con dos afirmaciones adicionales: el que hace la voluntad de Dios es también el que no ama al mundo: “<em>los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la soberbia de la vida</em>”; y el que permanece para siempre, porque “<em>el mundo está pasando… pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre</em>” (2:17).<a title="" href="#_edn8">[viii]</a> Esta lectura ayuda a relacionar la estructura literaria con el conjunto del argumento ético de 1 Juan.</p>
<p><em>Enfoque pentecostal: guerra espiritual y permanencia en la Palabra</em></p>
<p>Desde una perspectiva pentecostal, este pasaje ofrece una corrección adecuada frente a concepciones reduccionistas de la guerra espiritual. Juan no absolutiza la confrontación directa con el maligno, sino que la subordina a la formación bíblica, a la madurez espiritual en comunidad y a la permanencia en Cristo. La obra del Espíritu se expresa aquí en términos de estabilidad espiritual y constancia, más que en manifestaciones espectaculares; la victoria se define por una vida que permanece en la Palabra y en la comunión con el Hijo.</p>
<p>Este punto resulta decisivo para una Teología pentecostal académicamente responsable: la experiencia del Espíritu, tan central en la espiritualidad pentecostal, no se legitima a sí misma, sino que debe evaluarse a la luz de la Cristología.<a title="" href="#_edn9">[ix]</a> La lógica quiásmica de 1 Juan muestra que el Espíritu no desplaza al Hijo del centro, sino que conduce hacia Él y, desde Él, orienta el retorno a la vida en comunidad. En este sentido, la victoria de los “<em>jóvenes”</em> sobre el maligno se comprende como expresión de una espiritualidad donde Cristo, su Palabra y la permanencia en Él definen el campo de la batalla espiritual.</p>
<p><strong>3. </strong><strong>Quiasmo en 1 Juan 4:7–12: El amor revelado en Cristo</strong></p>
<p><em>Estructura quiásmica y definición cristológica del amor</em></p>
<p>A — Amarnos unos a otros (4:7)<br />
B — Dios es amor (4:8)<br />
C — Dios envió a su Hijo como propiciación: Manifestación del amor divino (4:9–10)<br />
B&#8217; — Dios nos amó (4:11)<br />
A&#8217; — Debemos amarnos unos a otros (4:12)</p>
<p>En 1 Juan 4:7–12, el quiasmo alcanza su punto culminante con la afirmación de que el amor se ha manifestado en el envío del Hijo, de modo que el amor no se define por la experiencia religiosa ni por la emoción humana, sino por un acto histórico – redentor  centrado en Cristo.</p>
<p>El centro del quiasmo establece la definición del amor cristiano a partir de la encarnación y la expiación: el amor tiene forma, contenido y dirección, y se expresa en Jesucristo entregado por nosotros. También define el amor cristiano desde la encarnación y la expiación. Juan no permite que el amor sea interpretado como sentimiento autónomo o principio ético abstracto. El amor tiene característica pragmática de entrega y como ejemplo vivo a Jesucristo entregado.</p>
<p>El centro (C) muestra que la definición bíblica del amor procede de la acción redentora de Dios y no de categorías humanas, y que la ética comunitaria permanece firmemente anclada en la Cristología. El amor cristiano no se reduce a sentimiento ni a moralismo abstracto, sino que constituye respuesta concreta a la iniciativa divina revelada en Cristo.</p>
<p>La repetición simétrica de afirmaciones sobre el amor (A/A’) en 1 Juan 4 no es redundante; es formativa. El lector es llevado desde el mandato ético “amémonos” hasta su fundamento Cristológico y devuelto nuevamente a la praxis comunitaria. Esta dinámica refleja una pneumatología implícita: el Espíritu es quien permite reconocer el amor revelado en Cristo y reproducirlo en la comunidad de creyentes.</p>
<p><em>Enfoque pentecostal: el amor como fruto del Espíritu</em></p>
<p>Desde la Teología pentecostal, este quiasmo ofrece un criterio de discernimiento espiritual: la obra del Espíritu se manifiesta en una comunidad que encarna el amor revelado en Cristo, no solo en experiencias extraordinarias. La autenticidad espiritual no se mide únicamente por los dones visibles, sino por la capacidad de encarnar el amor como fruto del Espíritu, que se refleja en el carácter cristiano y en la vida en comunidad concreta.<a title="" href="#_edn10">[x]</a></p>
<p><strong>4. </strong><strong>Quiasmos en 2 Juan: </strong><strong>Amor, verdad y discernimiento espiritual</strong></p>
<p><em>Estructura quiásmica y tensión amor–verdad</em></p>
<p>A — “La verdad permanece en nosotros” (vv. 1–3)<br />
B — Gozo por los hijos que “andan en la verdad” (v. 4)<br />
C — Mandamiento antiguo: amor mutuo (vv. 5–6)<br />
B&#8217; — Advertencia contra los que “no permanecen en la enseñanza de Cristo” (vv. 7–9)<br />
A&#8217; — Rechazo y no hospitalidad a quienes traen falsa enseñanza (vv. 10–11)</p>
<p>Aunque breve, 2 Juan presenta un diseño que varios intérpretes describen como quiásmico alrededor del “mandamiento del amor” y del discernimiento doctrinal.<a title="" href="#_edn11">[xi]</a> El quiasmo vincula el centro (C), el amor mutuo al tema del discernimiento, una combinación característica de la tradición juanina: amar no implica suspender el examen agudo de la verdad del mensaje.</p>
<p>En 2 Juan, la estructura quiásmica articula una tensión que conserva plena vigencia pastoral: <em>amor y verdad no forman polos opuestos</em>. El centro del quiasmo, el mandamiento del amor, aparece flanqueado por afirmaciones sobre la permanencia en la verdad y por advertencias frente al engaño doctrinal, de manera que el autor impide reducir el amor a una tolerancia acrítica o la verdad a una rigidez excluyente.</p>
<p><em>Enfoque pentecostal: discernimiento espiritual y vida en el Espíritu</em></p>
<p>Para el contexto pentecostal contemporáneo, donde la apelación al Espíritu puede servir para justificar prácticas o enseñanzas divergentes, este quiasmo brinda un criterio de discernimiento adecuado. La vida en el Espíritu se verifica en la fidelidad a la enseñanza de Cristo y en el amor concreto al prójimo; no se reduce a la acumulación de experiencias carismáticas. La estructura funciona como un marco de discernimiento espiritual y recuerda que no toda experiencia religiosa resulta necesariamente auténtica, porque el amor verdadero se halla inseparablemente unido a la verdad de la doctrina de Cristo.</p>
<p><strong>5. </strong><strong>Quiasmo en 3 Juan: Misión, </strong><strong>hospitalidad y comunión</strong></p>
<p><em>Estructura quiásmica y centralidad de la misión</em></p>
<p>A — Deseo de bienestar espiritual de Gayo (vv. 1–2)<br />
B — Testimonio de fidelidad y amor de Gayo (vv. 3–6a)<br />
C — Envío misionero y cooperación eclesial (vv. 6b–8)<br />
B&#8217; — Testimonio negativo sobre Diótrefes (vv. 9–10)<br />
A&#8217; — Exhortación final y ejemplo de Demetrio (vv. 11–12)</p>
<p>En 3 Juan, diversos estudiosos señalan una estructura centrada en el contraste entre el ejemplo positivo de Gayo y el ejemplo negativo de Diótrefes, cuyo núcleo gira en torno a la hospitalidad misionera.<a title="" href="#_edn12">[xii]</a> Esta organización revela la preocupación juanina por la integridad de la misión itinerante en contextos de conflicto eclesial.</p>
<p>El quiasmo de 3 Juan sitúa la cooperación misionera en su centro y presenta la hospitalidad no como virtud secundaria, sino como eje desde el cual se evalúan los liderazgos: el comportamiento de Gayo se opone al de Diótrefes. Retóricamente, Juan invita al lector a discernir la verdadera autoridad, no según el control institucional, sino según su alineación con la misión y con la verdad del evangelio.</p>
<p><em>Perspectiva pentecostal: liderazgo, Espíritu y comunión misionera</em></p>
<p>Desde una mirada pneumatológica implícita, este quiasmo sugiere que el Espíritu impulsa hacia la comunión misionera y la hospitalidad. La oposición entre Gayo y Diótrefes no se reduce a un desacuerdo administrativo, sino que manifiesta una diferencia teológica: quien rechaza a los enviados se sitúa al margen del movimiento del Espíritu que edifica la comunión y sostiene la misión.</p>
<p>Desde una perspectiva pentecostal, este pasaje tiene implicaciones directas para la formación ministerial: la obra del Espíritu orienta hacia la misión compartida, no hacia el aislamiento ni el autoritarismo.<a title="" href="#_edn13">[xiii]</a> La estructura quiásmica muestra que la fidelidad doctrinal y la apertura misionera no se excluyen, sino que forman dimensiones inseparables de la vida en el Espíritu. Allí donde la misión constituye un rasgo esencial de la identidad eclesial, este quiasmo ofrece un criterio de evaluación espiritual: la verdadera espiritualidad se ajusta a la misión y a la comunión, no al control o a la autoafirmación. El Espíritu Santo, según la lógica juanina, se manifiesta en la apertura al otro y en la colaboración para el avance del evangelio.</p>
<p><strong>Conclusión</strong></p>
<p>El análisis quiásmico de las epístolas juaninas ofrece un recurso didáctico de gran valor para los estudios bíblicos, porque evita fragmentar el texto en temas aislados y permite visualizar la unidad teológica del discurso. La forma concéntrica orienta la interpretación hacia centros teológicos bien definidos: confesión, victoria, amor, discernimiento, hospitalidad misionera, y muestra que la organización literaria no es neutral, sino portadora de sentido. De este modo, el quiasmo se convierte en una herramienta didáctica que ayuda a estudiantes y ministros a percibir la coherencia interna de la Teología juanina y a leer la Escritura de manera más integral y estructurada.</p>
<p>En contextos pentecostales el análisis teológico cristológico, pneumatológíco y eclesiástico son marcados por una intensa búsqueda de santidad y poder espiritual, los quiasmos juaninos recuerdan que la vida en el Espíritu posee un carácter relacional, Cristocéntrico y comunitario. La confesión, el amor fraternal y la hospitalidad misionera no aparecen como síntomas de debilidad espiritual, sino como evidencias de una espiritualidad madura, modelada por la cruz y la comunión.</p>
<p>La pneumatología implícita de las epístolas juaninas, iluminada por el análisis quiásmico, muestra que la vida en el Espíritu resulta inseparable de la confesión correcta de Cristo y de una ética del amor vivida en comunidad: el Espíritu conduce hacia el Hijo, lo mantiene en el centro y desde Él impulsa a una praxis concreta de amor, verdad y misión.</p>
<p>Para la educación teológica pentecostal, el análisis quiásmico ofrece una vía sólida para integrar exégesis rigurosa, análisis teológico y praxis ministerial dentro de una espiritualidad profundamente bíblica y Cristocéntrica. Al trabajar los quiasmos de 1, 2 y 3 Juan, los estudiantes aprenden a relacionar forma y contenido, a discernir centros teológicos y a dejar que esos centros reconfiguren su práctica pastoral (confesión, acompañamiento comunitario, discernimiento doctrinal, cooperación misionera). Esto fortalece una formación ministerial que no se limita a acumular datos exegéticos, sino que los articula con la vida del Espíritu en la comunidad de creyentes.</p>
<p>En definitiva, el estudio de los quiasmos en las epístolas juaninas, no como ornamentos estilísticos, sino como recursos formativos, confirma que la forma literaria porta teología y modela espiritualidad. Estas estructuras no solo organizan el discurso, sino que conducen al lector al núcleo doctrinal y lo devuelven a la vida cotidiana de la comunidad, con una comprensión renovada de Cristo y de la acción del Espíritu. La dinámica de ida y vuelta del mandato al centro Cristológico y del centro de regreso a la praxis, refleja el contenido que comunica: lo que comienza “en la verdad” culmina en la misma verdad, con el Hijo como centro interpretativo y normativo de la vida de la Iglesia, vivida en el Espíritu y expresada en amor, verdad y misión.</p>
<div>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p>Bibliografía</p>
<p>[i] John Breck, <em>The Shape of Biblical Language</em> (Crestwood, NY: St. Vladimir’s Seminary Press, 1994), 19-24.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref2">[ii]</a> Ibíd., 52–60.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref3">[iii]</a> Walter R. Nutt, <em>Exégesis de Primera de Juan</em> (Sucre, Bolivia: Universidad Unidad, 2007), 7.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref4">[iv]</a> Gordon D. Fee, <em>Pablo, el Espíritu y el pueblo de Dios</em> (Miami, FL: Vida, 2007), 33–36.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5">[v]</a> Breck, <em>The Shape of Biblical Language,</em> 52–55.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref6">[vi]</a> Nutt, <em>Exégesis de Primera de Juan</em>, 9.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref7">[vii]</a> Ibid.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref8">[viii]</a> Ibid.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref9">[ix]</a> Fee, <em>Pablo, el Espíritu y el pueblo de Dios, </em>33-36.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref10">[x]</a> Ibid.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref11">[xi]</a> Breck, <em>The Shape of Biblical Language,</em> 66-69.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref12">[xii]</a> Ibid., 71-74.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref13">[xiii]</a> Fee, <em>Pablo, el Espíritu y el pueblo de Dios, </em>33-36.</p>
</div>
</div>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Esteban Pari</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://conozca.org/?feed=rss2&#038;p=6749</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Hacia una teología pentecostal de la santidad: Una evaluación bíblica de los modelos de santidad; desde méritos a la madurez en Cristo</title>
		<link>http://conozca.org/?p=6734</link>
		<comments>http://conozca.org/?p=6734#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 28 Jan 2026 18:08:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Esteban Pari</dc:creator>
				<category><![CDATA[2025.3]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Esteban Pari Mollo Introducción A lo largo de la historia de la iglesia, la doctrina y la experiencia de la santidad han dado lugar a múltiples modelos teológicos, cada uno con distintas interpretaciones sobre la manera en que el creyente debe vivir en santidad. Para la teología pentecostal, la santidad hace hincapié en la</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=6734">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="center">Por <em>Esteban Pari Mollo</em></p>
<p><strong>Introducción</strong></p>
<p>A lo largo de la historia de la iglesia, la doctrina y la experiencia de la santidad han dado lugar a múltiples modelos teológicos, cada uno con distintas interpretaciones sobre la manera en que el creyente debe vivir en santidad. Para la teología pentecostal, la santidad hace hincapié en la plenitud del Espíritu Santo y como consecuencia la transformación interna y visible del creyente.</p>
<p>El contexto contemporáneo se caracteriza por la diversidad doctrinal y el surgimiento de nuevas corrientes teológicas, lo que pueden generar confusión doctrinal, desviaciones prácticas o reduccionismos bíblicos. Por ello, es urgente identificar cuáles son los modelos teológicos de santidad que armonizan con la Escritura y con una praxis pentecostal sana, e identificar cuáles pueden conducir a formas de perfeccionismo, legalismo meritorios, elitismo espiritual o negligencia del creyente.</p>
<p>El propósito en este escrito consiste en delinear una teología bíblica pentecostal de la santidad que afirme la suficiencia de la gracia de Dios, la obra transformadora del Espíritu Santo, y el llamado a un crecimiento continuo hacia la madurez cristiana (<em>teleios</em>), entendida como llegar a ser a la semejanza progresiva del carácter de Cristo. Este análisis teológico sostendrá que la santidad bíblica es un proceso continuo, impulsado por la gracia de Cristo, dinámico y cooperativo con el Espíritu Santo, expresado tanto en la vida interior como en el amor práctico hacia el prójimo.</p>
<p>Este artículo de forma breve analiza comparativamente estos modelos; desde la tradición católica escolástica, analizar por las formulaciones luteranas, wesleyanas y reformadas, hasta expresiones pentecostales contemporáneas, con el objetivo de evaluar su fidelidad bíblica y su relevancia para la iglesia actual, especialmente en contextos pentecostales.</p>
<p><strong>1. Modelo de santidad de las buenas obras</strong></p>
<p>El modelo católico tradicional entiende la santidad en gran medida ligada a la práctica de las buenas obras que, junto con la gracia, cooperan para la santificación del creyente. Esta postura tiene raíces en la tradición católica desde la Edad Media y teología escolástica, con pensadores como Tomás de Aquino, quien entendió que la santidad fue un proceso cooperativo: la gracia de Dios permite al ser humano realizar buenas obras, pero la voluntad humana colabora con dicha gracia, y estas obras pueden poseer mérito ante Dios.</p>
<p>En la <em>Summa Theologia</em>, Aquino desarrolló extensamente la doctrina del mérito, al distinguir entre mérito condigno (o estricto, basado en la justicia) y congruo (o de conveniencia, sin obligación de la justicia), y subordina siempre la capacidad meritoria del ser humano a la gracia divina.<a title="" href="#_edn1">[i]</a> Aunque la tradición reconoce un valor meritorio en las obras, insiste en que estas solo pueden ser verdaderamente meritorias cuando proceden de la gracia de Dios que transforma la voluntad humana.</p>
<p>Este enfoque se basa en la idea de que la santidad se vive como un proceso cooperativo y continuo entre la gracia de Dios y la respuesta humana mediante la observancia de los sacramentos, la penitencia, la oración y las acciones de caridad, los cuales constituyen medios concretos para vivir en santidad. Si bien reconoce la obra redentora de Cristo, enfatiza la obra humana activa en el proceso.</p>
<p>No obstante, aunque este modelo de santidad reconoce debidamente el lugar de las obras como expresión de la fe, puede degenerar la doctrina cuando se da énfasis excesivo en los méritos y derivar en legalismo. No es de extrañar que hoy resurgen esta práctica en las iglesias evangélicas, incluso entre los pentecostales.</p>
<p>La Escritura afirma que la salvación es por gracia mediante la fe, “<em>no por obras, para que nadie se gloríe</em>” (Ef.2:8-9). Por otro lado, declara que “<em>la fe sin obras está muerta</em>” (Stg.2:17-18). Lo cual indica que las obras no constituyen la base de la salvación ni de la santidad, sino como consecuencia y fruto de la acción del Espíritu Santo en el creyente, no como fundamento de su salvación y santidad (Gá.2:16; Tit.3:5).</p>
<p>En tal sentido, desde una perspectiva bíblica pentecostal, la prioridad recae en que la santidad jamás debe entenderse como resultado de obras humanas, sino como fruto de la gracia santificadora tanto de la obra de Cristo y del Espíritu. La regeneración y la justificación anteceden a cualquier cooperación humana, de modo que la vida virtuosa surge como evidencia y no como causa de la gracia recibida.</p>
<p>Así que, las buenas obras no causan santidad, sino que es necesario sostener la confianza en la gracia y la justificación por fe en Cristo, y considerar las buenas obras como fruto y expresión del carácter transformado por el Espíritu. Sin embargo, se advierte el riesgo teológico cuando las buenas obras se consideran una condición de la santidad o medio para ganar el favor divino, lo cual conduce al legalismo y oscurece la suficiencia de la gracia divina.</p>
<p><strong>2. Modelo luterano de la santidad como estado posicional</strong></p>
<p>La tradición luterana, y con ella buena parte del protestantismo histórico, concibe la santidad primordialmente como el resultado de la justificación por la fe. O sea que la santidad no se gana por obras, sino que es una consecuencia de la salvación recibida por fe en Cristo.</p>
<p>La santificación que Martín Lutero propuso fue que la justificación por la fe sola (<em>sola fide</em>), produce santidad, es un estado recibido en la salvación, no un mérito humano; vista como un proceso inseparable de la justificación. Es decir, que el creyente es declarado santo ante Dios por la fe en el momento de la conversión, aunque todavía lucha con el pecado. La base bíblica de esta postura reside en Romanos 3 y Efesios 2.</p>
<p>En este modelo, la santidad es un estatus legal: el creyente es declarado justo en Cristo, no por mérito propio, sino por la obra redentora de Jesús. Sin embargo, existe el riesgo evidente de que este enfoque, reduzca la santificación a una declaración legal, minimiza la importancia del crecimiento y la necesidad de un cambio real en la vida del creyente después de la salvación.</p>
<p>La Escritura enseña no solo la justificación, sino la santificación como proceso continuo, cooperativo con el Espíritu Santo (2 Co.3:18; Fil.2:12-13). Entonces se entiende la salvación como obra divina y la santidad como resultado de estar en Cristo (Ro.3:28; Ef.2:8-10).</p>
<p>Por lo tanto, la perspectiva bíblica pentecostal acierta al subrayar que la santidad no procede de esfuerzos humanos, sino de la obra redentora de Cristo y regeneradora del Espíritu. Esto es que acepta que la santificación ocurre mediante la justificación por fe y también enfatiza el crecimiento espiritual y andar en el poder del Espíritu para la transformación total.</p>
<p>En otras palabras, reconoce la justificación por la fe como fundamento, pero insiste en que la santidad implica un proceso continuo en el que el creyente participa activamente bajo la guía del Espíritu. De esta manera, el creyente es declarado santo, mientras vive en Cristo y en el poder del Espíritu Santo, que tiene la ventaja de vencer al pecado y vivir en santidad hasta llegar a ser perfecto a la imagen de Cristo.</p>
<p><strong>3. Modelo reformado (jerarquía de santidad)</strong></p>
<p>La tradición reformada entiende la santidad como un proceso de crecimiento gradual en niveles (unos más santos que otros), relacionados a la posición del creyente en Cristo, mediante la obediencia y virtud progresiva, sostenido por la gracia soberana de Dios y acompañado por la cooperación del creyente. Este enfoque reconoce que la justificación es distinta de la santificación, aunque inseparable de ella. Representantes destacados, incluyen a Calvino y sus sucesores.</p>
<p>En los estudios históricos sobre la teología reformada, se destaca esta tensión saludable entre soberanía divina y responsabilidad humana, donde el creyente es transformado progresivamente mediante la Palabra, la oración y la vida comunitaria.<a title="" href="#_edn2">[ii]</a> Dicho de otro modo, hay un reconocimiento de la justificación y una santificación progresiva por la fe activa y la disciplina espiritual. Pero se advierte entender que la santidad no implica perfección moral absoluta en esta vida, sino un proceso de crecimiento continuo, y así caer en legalismo o fatalismo al exagerar en colocar la gracia divina como central.</p>
<p>La base bíblica de este enfoque está en Efesios 4 y Hebreos 12. Ambos pasajes enseñan que la santidad no es impecabilidad, sino madurez espiritual creciente, fruto de la gracia, la disciplina divina y la perseverancia. Establecen este fundamento teológico para comprender la naturaleza progresiva de la santificación y su carácter comunitario, ético y espiritual.</p>
<p>No obstante, desde una perspectiva bíblica pentecostal estos textos iluminan el proceso de lo que significa llegar a ser “perfectos” que perfeccionismo, como un caminar continuo en Cristo y en el Espíritu, que conduce a la madurez cristiana (<em>teleios</em>) y a una vida consagrada a Dios. Este modelo facilita la coherencia entre la teología y la praxis de la experiencia de todo creyente que avanzan en la fe en Cristo, mediante el poder del Espíritu.</p>
<p>A pesar de tal explicación, se puede correr el riesgo de una excesiva racionalización de la vida cristiana si se descuida la dimensión dinámica del Espíritu Santo, especialmente su obra santificadora, el testimonio personal y la renovación continua del Espíritu. La santidad progresiva, para ser plenamente bíblica y pentecostal, debe incluir tanto la disciplina espiritual como la apertura a la acción sobrenatural del Espíritu en el proceso de la santificación, no como mero esfuerzo humano: Se descarta totalmente que existan creyentes, unos más santos que otros, sino que todos estamos en el mismo proceso, así como Pablo afirma: “<em>No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo</em>” (Fil.3:12-14).</p>
<p><strong>4. Modelo del perfeccionismo en la santidad</strong></p>
<p>En ciertos movimientos de santidad posteriores al metodismo surgió la idea de que el creyente puede alcanzar un estado de impecabilidad moral y santidad absoluta, a veces descrito como “santidad total” o ausencia de inclinación pecaminosa en esta vida. John Wesley, en su <em>A Plain Account of Christian Perfection</em>, define la perfección cristiana como pureza de intención, dedicación total a Dios y un amor plenamente consagrado.<a title="" href="#_edn3">[iii]</a></p>
<p>Pese a la profundidad espiritual de su obra, ciertas interpretaciones posteriores exageraron sus planteamientos, promueven un perfeccionismo rígido que afirma la posibilidad de libertad absoluta del pecado. En respuesta, críticos evangélicos contemporáneos han advertido que esta interpretación puede generar elitismo espiritual, autocomplacencia y negación de la continua lucha real contra el pecado.</p>
<p>R. C. Sproul, por ejemplo, califica el perfeccionismo entendido como “impecabilidad absoluta”, lo cual, podría ser considerada una herejía porque desconoce la naturaleza caída del ser humano. También subraya que ni el apóstol Pablo se consideró sin pecado (Ro.7).<a title="" href="#_edn4">[iv]</a></p>
<p>La Escritura misma niega tal posibilidad: “<em>Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos</em>” (1 Jn.1:8, 10), y Pablo describe en Romanos 7 su continua lucha contra la carne. Por consiguiente, la teología bíblica pentecostal reconoce que el crecimiento en santidad es un llamado divino “<em>Sed santos porque yo soy santo</em>” (Lv.20:7; 1 Pe.1:16) y posible con la ayuda de Cristo y el Espíritu Santo al confesar a Dios los pacados cometidos (1 Jn.1:9) y vivir la santificación profunda por la plenitud del Espíritu. Pero rechaza la idea de impecabilidad absoluta.</p>
<p>Wesley mismo aclaró que la perfección cristiana no implica infalibilidad ni ausencia de errores involuntarios.<a title="" href="#_edn5">[v]</a> Por tanto, una comprensión completa tiene que afirmar la posibilidad de una vida consagrada, llena del Espíritu y marcada por el amor perfecto, sin negar la necesidad constante de gracia, confesión y dependencia de Cristo.</p>
<p><strong>5. Legalismo wesleyano (malas interpretaciones de la santidad)</strong></p>
<p>Algunas corrientes han utilizado el término “legalismo wesleyano” para referirse a interpretaciones posteriores del metodismo que reducen la santidad a normas externas, prácticas rígidas o conductas moralistas, tales limitados al uso de la ropa, uso de joyas, peinados y otros patrones externos. Este uso distorsiona la intención original de Wesley, quien en <em>A Plain Account of Christian Perfection</em> enfatiza la gracia, la pureza de intención y el amor perfecto como esencia de la santidad.<a title="" href="#_edn6">[vi]</a> El problema no radica en la teología wesleyana, sino en sus interpretaciones desviadas, que convierten la santidad en un sistema de autojustificación moral.</p>
<p>La Escritura destaca que la santidad es la perfección en el amor, un crecimiento profundo y continuo en el amor a Dios y al prójimo (Mt.5:48; 1 Jn.4). El proceso de santificación en la enseñanza genuina de Wesley, implica la gracia preveniente, justificadora y santificadora, y una transformación de vida visible y relacional.</p>
<p>La experiencia bíblica de santidad se fundamenta en textos de Efesios 4, Romanos 6 y 1 Juan. Los cuales, desde distintos énfasis, coinciden en mostrar que la vida cristiana se desarrolla en una dinámica espiritual continuo que combate el pecado, se renueva en Cristo y produce obediencia y amor por la plenitud del Espíritu.</p>
<p>La perspectiva bíblica pentecostal se distingue de formas legalistas que han surgido posteriores a Wesley, más bien, reconoce la obra poderosa del Espíritu, evita el perfeccionismo y afirma la transformación progresiva del carácter del creyente hacia la plenitud de Cristo. Entonces, la santidad debe entenderse como una obra del Espíritu, expresada en amor y consagración, no como cumplimiento de reglas externas ni como expresión moralista.</p>
<p><strong>6. Modelo progresivo de santidad (perspectiva pentecostal)</strong></p>
<p>El modelo progresivo de santidad, ampliamente aceptado en iglesias pentecostales, concibe la santificación como un proceso en tres momentos: inicial, progresiva y final. En la <em>fase inicial</em>, los creyentes son regenerados y justificados al recibir a Cristo; en <em>la progresiva</em>, crece en santidad continua mediante la obra del Espíritu y lucha contra el pecado; y <em>la final</em>, reservada para la glorificación, cuando el creyente alcance la perfección eterna. Pero, en ningún caso se considera como jerarquía de santidad.</p>
<p>Este modelo se fundamenta bíblicamente en Filipenses 1:6. Respecto a la <em>santificación inicial</em>: “<em>El que comenzó la buena obra</em>” La expresión “<em>comenzó</em>” (gr. <em>enarxámenos</em>) señala un punto inicial específico, la regeneración y justificación, en la cual Dios produce vida espiritual en el creyente (Tit.3:5; Jn 3:5-8). Esta obra no surge por mérito humano: es Dios quien despierta fe, perdona, adopta y separa al creyente para sí de la pena del pecado (1 Co.6:11).</p>
<p>Posteriormente, se refiere a la <em>santificación progresiva</em>: “la perfeccionará”. El verbo “<em>perfeccionará</em>” (gr. <em>epitelései</em>) describe un proceso continuo. Dios no solo inicia; también sostiene y desarrolla la vida espiritual del creyente mediante el Espíritu Santo, la Palabra, la oración y la vida comunitaria. Este crecimiento implica madurez espiritual (Ef.4:13), fruto del Espíritu (Gá.5:22–23) y obediencia progresiva libre del poder del pecado (Ro.6:11-14).</p>
<p>Finalmente, aplica a la <em>santificación final</em>: “<em>hasta el día de Jesucristo</em>”. La obra no culmina en vida presente, sino en la glorificación futura. El “<em>día de Jesucristo</em>” remite al retorno del Señor, cuando el creyente será completamente transformado, sin presencia ni inclinación al pecado (1 Ts.5:23; Fil.3:20-21; Ro.8:30). En consecuencia, Filipenses 1:6 presenta la santificación como un proceso dinámico, seguro y teleológico: Dios inicia, sostiene y completa.</p>
<p>Este enfoque se ajusta a la experiencia pentecostal, pues integra la justificación inicial con un crecimiento espiritual continuo que resulta en transformación personal, fruto del Espíritu, formación moral y testimonio cristiano fructífero.</p>
<p>Aun así, este modelo requiere evitar reducciones psicológicas o sociológicas de la santidad, a limitarse en la centralidad del Espíritu Santo como agente principal de transformación sin la cooperación activa del creyente. La santidad bíblica no es una competencia espiritual de cuantos dones tiene o manifestaciones experimenta, sino de un viaje de dependencia, humildad y crecimiento constante en Cristo y en el Espíritu.</p>
<p><strong>7. Modelo pentecostal contemporáneo (santidad y compromiso social)</strong></p>
<p>En las últimas décadas, teólogos pentecostales contemporáneos han ampliado el concepto de santidad e incorporan dimensiones de compromiso social y comunitario. Consideran la santidad no solo como una condición interior, sino como evidencia visible de justicia, amor y servicio a los demás, y reflejar a Cristo en el mundo sufrido actual.</p>
<p>Amos Yong ha propuesto una visión pneumatológica en la que el Espíritu impulsa no solo la santidad interior, sino también la misión, la justicia social y la vida comunitaria.<a title="" href="#_edn7">[vii]</a> Esta perspectiva entiende la santidad como una realidad encarnada que trasciende lo personal y se manifiesta en acciones concretas de compasión, solidaridad y transformación social. Critica a las teologías que separan la santidad del compromiso social y de la obra del Espíritu hoy.</p>
<p>Este enfoque se alinea con la enseñanza bíblica sobre el amor al prójimo y con pasajes como Mateo 25, que vinculan la fe con la práctica de la misericordia. Enfatiza la santidad encarnada y el testimonio cristiano activo. No obstante, es necesario advertir que la santidad puede reducirse exclusivamente a la acción social, pues la vida interior sigue siendo fundamental. La santidad bíblica auténtica abarca tanto la transformación personal como el impacto del testimonio comunitario.</p>
<p><strong>Conclusión</strong></p>
<p>Tras examinar los distintos modelos de santidad, se concluye que el perfeccionismo entendido como impecabilidad absoluta y el legalismo como esclavitud de reglas externas, deben ser rechazados, pues carecen de fundamento bíblico y contradice la experiencia cristiana descrita en textos como 1 Juan 1:8–10 y Romanos 7. Asimismo, se afirma la justificación por fe como base del nuevo nacimiento y como declaración de santidad ante Dios.</p>
<p>No obstante, la santificación no se reduce a esta declaración, sino que debe entenderse como un proceso progresivo de transformación integral provista por la gracia de Dios, operado por el Espíritu Santo, y expresada en amor y vida práctica que produce fruto espiritual, en semejanza al carácter de Cristo.</p>
<p>Las buenas obras, la oración, la comunión y la obediencia constituyen evidencias de la gracia, no medios para obtener salvación y santificación. Además, la santidad debe incluir una dimensión comunitaria y social que responda al llamado bíblico al amor al prójimo y al testimonio cristiano como se vislumbra en el libro de Hechos. Desde una perspectiva pentecostal, la santidad implica aspirar a la madurez espiritual (<em>teleios</em>), entendida como plenitud en el amor, consagración y vida en el Espíritu.</p>
<p>Además, se afirma que la santidad bíblica, según el mandato de Jesús (Mt.5:48), es alcanzable en la medida de la madurez espiritual (<em>teleios</em>), entendida como plenitud en el amor y dedicación a Dios y al prójimo. Se invita a todos los creyentes a caminar en santidad y avanzar con esperanza en esta transformación, confiar en la obra continua del Espíritu Santo para reflejar la gloria de Cristo en sus vidas.</p>
<p>Por tanto, el modelo más adecuado y bíblicamente fundamentado es aquella teología que concilia la gracia soberana, la obra continua del Espíritu, la santificación progresiva, la vida de fruto y el compromiso social, reflejando plenamente el carácter de Cristo en el creyente.</p>
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<hr align="left" size="1" width="33%" />
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<p>Bibliografía</p>
<p>[i] Tomás de Aquino, <em>Summa Theologiae</em>, I–II, q. 114, “De mérito,” en <em>Summa Theologiae</em>, trans. Fathers of the English Dominican Province (Nueva York: Benziger Bros., 1947).</p>
</div>
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<p><a title="" href="#_ednref2">[ii]</a> Véase, por ejemplo, estudios históricos y teológicos sobre la santificación reformada en relación con Calvino y sus sucesores, como los recogidos en Richard A. Muller, <em>The Unaccommodated Calvin</em> (Oxford: Oxford University Press, 2000).</p>
</div>
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<p><a title="" href="#_ednref3">[iii]</a> John Wesley, <em>A Plain Account of Christian Perfection</em> (Grand Rapids: Christian Classics Ethereal Library, 2005).</p>
</div>
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<p><a title="" href="#_ednref4">[iv]</a> R. C. Sproul, “The Heresy of Perfectionism,” <em>Ligonier Ministries</em>, consultado el 3 de diciembre de 2025, <a href="http://www.ligonier.org">www.ligonier.org</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5">[v]</a> Wesley, <em>A Plain Account of Christian Perfection</em>.</p>
</div>
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<p><a title="" href="#_ednref6">[vi]</a> Ibid.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref7">[vii]</a> Amos Yong, <em>The Spirit Poured Out on All Flesh: Pentecostalism and the Possibility of Global Theology</em> (Grand Rapids: Baker Academic, 2005).</p>
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<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Esteban Pari</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>El rechazo a Dios como pecado imperdonable según Hebreos 10:26-31</title>
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		<pubDate>Thu, 27 Mar 2025 23:42:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Esteban Pari</dc:creator>
				<category><![CDATA[2024.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Esteban Pari Mollo  Introducción En la actualidad, muchas personas piensan que Dios no les perdonaría un pecado como el asesinato, pecados sexuales y otros similares, considerados como muy graves o pecados capitales. Inclusive aquellas faltas realizadas por negligencia o error y por esas causas se apartan de Cristo, en vez de acercarse a Él.</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=6457">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Esteban Pari Mollo<em> </em></p>
<p><strong>Introducción</strong></p>
<p>En la actualidad, muchas personas piensan que Dios no les perdonaría un pecado como el asesinato, pecados sexuales y otros similares, considerados como muy graves o pecados capitales. Inclusive aquellas faltas realizadas por negligencia o error y por esas causas se apartan de Cristo, en vez de acercarse a Él. También cuando se presentan desgracias ocasionadas por fuerzas humanas o de la naturaleza lo atribuyen como castigo de Dios y demostración de su ira por algún pecado consumado.</p>
<p>Otros que han obtenido el conocimiento pleno de la verdad del evangelio, pero por presiones de la familia, amigos y la influencia del mundo, han sido tentados a dejar el evangelio para seguir algún sistema religioso, filosófico, político y espiritual, el cual, no les ofrece salvación y no pueden hacer nada por ellos, más bien, les acarrea problemas de culpabilidad, pensamientos distorsionados y miedos.</p>
<p>Por cierto, el propósito de este artículo es prestar atención, explorar las implicaciones teológicas y pastorales, así como examinar respecto al pecado imperdonable, uno de los temas más desafiantes y discutidos en la teología cristiana. La base bíblica es Hebreos 10:26-31, donde el autor bíblico presenta una advertencia severa sobre el rechazo deliberado a Dios, describiendo este acto como un pecado que no tiene perdón. Expresado de la siguiente manera<em>:</em></p>
<p><em></em><em>Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo! (Heb.10:26-31, RVR60).</em></p>
<p><strong>Antecedentes</strong></p>
<p>“<em>Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo</em>” (Heb.10:31). Es la frase favorita de algunos predicadores y feligreses, que por lo general es malinterpretado erróneamente. Algunos lo usan para atemorizar y amenazar, otros para hacer sentir culpable a alguien cuando comete una falta o equivocación. Muy pocos son los que realizan una interpretación correcta.</p>
<p>Muchas más controversias existen entre distintos teólogos a partir del pasaje referido en este artículo: Lawrence Richards indica que el escritor de Hebreos “confronta la apostasía, una decisión deliberada de volver al antiguo sistema de sacrificios. Para ese tipo de pecado solo resta la certeza del juicio”.<a title="" href="#_edn1">[i]</a> Por otro lado, Paul Jong refiere a la incredulidad<em> </em>por “rechazar o negar que Jesucristo ha salvado a todos&#8230; Por tanto, cualquiera que comete [este pecado] no puede ser librado de sus pecados de otra manera”.<a title="" href="#_edn2">[ii]</a></p>
<p>Algunos, como Raúl Zaldívar, declaran que “una persona [que] ha hablado en lenguas es una señal que ha recibido el Espíritu Santo y si esta persona peca, ha cometido el pecado imperdonable porque ha <em>blasfemado </em>contra el Espíritu Santo”.<a title="" href="#_edn3">[iii]</a> Existen varias apreciaciones respecto al tema en cuestión, mismas que requieren ser revisadas si están en concordancia con la Escritura.</p>
<p><strong>Enfoque en la interpretación de Hebreos</strong></p>
<p>Es necesario diferenciar si Hebreos 10:26–31 va relacionado o no con el pensamiento teológico de 1 Juan 5:16, 17 y Mateo 12:31, 32, respecto al pecado imperdonable. Simón Chan en su libro <em>El hombre y el pecado, </em>los une como un solo pensamiento teológico.<a title="" href="#_edn4">[iv]</a></p>
<p>A este cuestionamiento algunos teólogos, con el uso de la técnica criterios de expertos, responden afirmativamente a la posición de esta investigación. Según Walter Nutt afirma que: “hay similaridad con Mateo 12:31–32 y 1 Juan 5:16–17 pero no hay relación directa”. En cambio, David Hunt expone: “el tema del pecado imperdonable no tiene referencia directa con el comentario de Jesús. No se limita la relación, porque más importante es la autoría divina y no obligar al autor de Hebreos interprete las palabras de Jesús”.<a title="" href="#_edn5">[v]</a></p>
<p>Max Rivera prefiere que Hebreos 10:26–31 sea “interpretado en todo el contexto bíblico” que limitado a Mateo 12:31, 32 y 1 Juan 5:16, 17, puesto que en esa perspectiva “no hay fin para la salvación de las personas que no reciben al Señor Jesús”, por lo que Hebreos 10:26-31 se refiere “al rechazo final de Jesucristo que constituye el pecado imperdonable, trata con esa última realidad de creer y no creer”.<a title="" href="#_edn6">[vi]</a></p>
<p>En consecuencia, existe coincidencia que el pecado imperdonable que refiere Hebreos, tiene que ver con el rechazo final a Dios, en el ofrecimiento de salvación, donde se destaca el pensamiento teológico de Hebreos respecto al pecado en una forma única y relacionada al conjunto del contexto bíblico que forzar a interpretar junto a 1 Juan 5:16, 17 y Mateo 12:31, 31 con los pasajes concordante en los Evangelios, aunque no se niega la relación con el pecado imperdonable, pero sostiene una perspectiva teológica propia del autor de Hebreos.</p>
<p><strong>Contexto y propósito del texto</strong></p>
<p>El pasaje de Hebreos 10:26-31 se dirige principalmente a cristianos judíos de la segunda generación, muchos de los cuales probablemente eran sacerdotes. Estos individuos estaban tentados en abandonar las iglesias cristianas y regresar a los rituales del judaísmo, ya que esta práctica era su fuente de ingresos. Sin embargo, este regreso implicaba un peligro espiritual significativo, ya que despreciar el ofrecimiento del Nuevo Pacto y rechazar la sangre del Hijo de Dios vertida en la cruz por los pecados de la humanidad no dejaba lugar para la salvación, sino un juicio inminente (Heb.10:29-31).</p>
<p>Además, estos cristianos judíos enfrentaron persecución por parte de los judíos no cristianos, lo que aumentó su tentación de apartarse del cristianismo. El autor de Hebreos les advirtió sobre las consecuencias de volver al judaísmo, ya que el Antiguo Pacto no podía proporcionar salvación (Heb.13:39; Gá.2:16) y no había otro sacrificio aparte de Cristo que expiara los pecados (Heb.10:26). Esto significó que los que rechazaban a Dios y el sacrificio de Jesús se convertían en enemigos de Dios (Stg.4:4) y enfrentarían un castigo horrible en el futuro, experimentando la venganza de Dios y el juicio eterno (Heb.10:29- 31).</p>
<p>Por lo tanto, el propósito del autor de Hebreos fue realizar una exposición extensa para mostrar los beneficios del Nuevo Pacto sobre el Antiguo Pacto y animar a estos judíos cristianos a no retroceder hacia la perdición (Heb.10:38-39), ni abandonar la fe del cristianismo para regresar al judaísmo que no podía hacer nada por ellos.</p>
<p><strong>Análisis del texto en contexto bíblico</strong></p>
<p>La expresión “si pecáremos” (Heb.10:26) indica una acción continua o persistente. Si después de conocer la verdad del evangelio de Cristo y se alejaban, no queda para ellos más sacrificios por los pecados, ya que los ritos del judaísmo no podían proveer perdón de pecados (Heb.10:26). Esta afirmación está respaldada por el apóstol Pablo (Gá.2:16,  Hch.13:39, así como por el apóstol Pedro (Hch.4:12).</p>
<p>Entonces el pecado imperdonable al que se refiere Hebreos 10:26 en el contexto del Nuevo Testamento implica rechazar el sacrificio de Cristo en la cruz, lo cual es equivalente a rechazar el plan de salvación otorgado por Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo (Heb.10:29; Jud.1; 1 Pe.1:2). Rechazar la salvación significa rechazar a Cristo, el único camino de la salvación (Hch.4:12), lo que implica despreciar el ofrecimiento de Dios y el sacrificio del Hijo para la salvación del ser humano (Heb.9:28; Jn.3:16; 1 Ti.2:5-6)</p>
<p>En el Antiguo Testamento, quien rechazaba a Dios se convertía en su enemigo, y estar en contra de Dios involucraría cometer un pecado peligroso (Dt.32:15-17; Is.1:28; 65:12; Jr.15:6). Este rechazo no era una simple oposición, sino continuo, total y perpetuo, realizado en pleno uso de la razón y voluntad, con acciones de obstinación y rebelión contra Dios, motivadas por la incredulidad.</p>
<p>Por consiguiente, rechazar la salvación por obra de Cristo y del Espíritu Santo se constituye en un pecado imperdonable, ya que Dios perdona todos los pecados mientras haya oportunidad de arrepentimiento (1 Jn.1:9), excepto el rechazo a la salvación, que solo conduce al juicio eterno (Heb.10:27-31).</p>
<p>El rechazo a Dios no es automático, sino progresivo. Comienza con la negligencia (Heb.2:1-4), sigue con la incredulidad (Heb.3:7-19; 4:1, 11-13), prosigue con la inmadurez (Heb.5:11-6:20) y culmina con el peligro del pecado (Heb.10:26-31), con el rechazo (Heb.12:14-17). Lo que se puede advertir es que el rechazo y el pecado imperdonable están interrelacionados.</p>
<p>El pecado imperdonable está presente en Hebreos 10:26-31, especialmente en el contexto de los judíos que no creían en Jesús ni en el Espíritu Santo, siendo solo monoteístas en su fe en Dios Padre. Rechazar a Jesús y al Espíritu Santo es lo mismo que rechazar la salvación, ya que no es posible ser salvo sin la intervención del Espíritu Santo (Jn.6:63; 16:8) ni por medio de Cristo (Hch.4:12). Además, lo que Hebreos 10:29c refiere a “insultar al Espíritu” tiene una relación con la blasfemia contra el Espíritu Santo como pecado imperdonable (Mt.12:31-32; Mr. 3:28-29), aunque “insultar” y “blasfemar” son términos equivalentes.</p>
<p>Sin embargo, Hebreos 10:29a indica que “menospreciar al Hijo y tener por inmunda la sangre del pacto merecerá mayor castigo”. Esto parece contradecir Mateo 12:31-32 y Marcos 3:28-29, donde la blasfemia contra Jesús era perdonable. Esta aparente contradicción se resuelve mediante el entendimiento del progreso de la revelación divina. Mientras Jesús estuvo en la tierra, su verdadera identidad y misión no fueron plenamente reveladas, por lo que hablar contra el Hijo era perdonable.</p>
<p>No obstante, después de que Jesús consumó la obra expiatoria en la cruz para perdonar los pecados del mundo y resucitó entre los muertos (Ro.4:25), la declaración de Dios de que Jesús era el Hijo de Dios se hizo indiscutible (Ro.1:4). Así que la posición del autor de Hebreos refleja la revelación más completa y plena del plan de salvación hacia el hombre que Mateo y Marcos.</p>
<p>En resumen, el pensamiento teológico del autor de Hebreos respecto al rechazo a Dios como pecado imperdonable se resume en tres características:</p>
<p><em>Advertencia oportuna</em>: Aquellos que rechazaron a Dios y no se arrepintieron de sus pecados mientras tuvieron oportunidad merecerán un juicio terrible, ya que no hay sacrificio aparte de Cristo para remediar el pecado (Heb.10:26-27).</p>
<p><em>Comparación evidente</em>: Los que resistieron la ley de Moisés merecieron un grave castigo y murieron sin compasión; de la misma manera, los que rechacen la obra expiatoria de Cristo merecerán un mayor castigo (Heb.10:28-29).</p>
<p><em>Confirmación inminente</em>: La naturaleza justa de Dios permitirá la ejecución del juicio de Dios en el futuro, porque es inevitable el cumplimiento. Esta perspectiva teológica sobre el pecado imperdonable en Hebreos es única en comparación con otros escritores del Nuevo Testamento y sostiene una concordancia más cercana con el Antiguo Testamento.</p>
<p><strong>Ejemplos bíblicos del pecado imperdonable</strong></p>
<p>Además de los textos en Hebreos, existen otros ejemplos bíblicos que ilustran este principio. En el Antiguo Testamento a pesar de los numerosos milagros y de su poder, puede verse la obstinación y la rebeldía de Israel contra Dios (Nm.15:30, 31; Dt.17:12; Lv.10:1, 2; 1 Sa.15:23). La apostasía de Israel, que culmina en su rechazo de los profetas (Is.63:10; Jr.28:16) y, finalmente, en la destrucción del templo, refleja una actitud de corazón endurecido y rechazo persistente a Dios (Jr.5:12).</p>
<p>En el Nuevo Testamento, la figura de Judas Iscariote también puede ser vista como un ejemplo de este pecado. A pesar de tener tan cerca de Jesús, ser testigo de sus milagros y oyente de sus enseñanzas, Judas elige traicionarlo, mostrando una decisión deliberada y consciente contra la verdad (Lc.22:3-6; Hch.1:17-18). El libro de Judas menciona a los que cometieron el pecado de rebelión, refiriendo a Caín, Balaam y Coré (Jud.11). También hace referencia el pecado de la negación e incredulidad, a acontecimientos como los que rebelaron en Cades Barnea, ángeles caídos y Sodoma y Gomorra (Jud.5-7; Nm.14:29–30), quienes experimentarán el castigo eterno de Dios.</p>
<p>Por otro lado, tenemos a Pedro quien negó a Jesús deliberadamente (Mt.26:33–37, 75; Mr.14:30–31, 72; Lc.22:61; Jn.21:3-18) y a Pablo, quien estuvo en oposición obstinada a Dios (Hch.9:1–19; 1 Co.15:9; 1 Ti.1:13). Pero ellos experimentaron el perdón de Dios por su arrepentimiento y sirvieron activamente en la proclamación de la salvación.</p>
<p><strong>Comparación con otros teólogos acerca de la interpretación de Hebreos 10:26-31</strong></p>
<p>La interpretación del presente artículo se compara con las conclusiones a los que arribaron con relación al pasaje de Hebreos 10:26-31. Paul Enns concluye que:</p>
<p>La doctrina del pecado en Hebreos es fundamental para advertir a los cristianos hebreos que no vuelvan a caer en el judaísmo y con ello pecar contra Cristo. Por eso, en 6:4-6, les advierte severamente que si alguna vez fueron iluminados y se hicieron participes de la salvación y luego cayeron, les será imposible arrepentirse y ser restaurados de nuevo… La misma advertencia severa se da en 10:26-30… Solo cabe esperar el juicio de Dios.<a title="" href="#_edn7">[vii]</a></p>
<p>Por su parte, Juan Calvino afirmó que, “los que pecan&#8230; no son los que en alguna forma ofenden, sino los que abandonan la iglesia, y completamente se alejan de Cristo. Pues él no habla aquí de este o aquel pecado, si no que condena por nombre, a los que deliberadamente han renunciado al compañerismo de la iglesia”.<a title="" href="#_edn8">[viii]</a></p>
<p>Por último, Willie Alvarenga concluye que “la práctica que éstos cristianos estaban llevando a cabo de irse al judaísmo, dejando y rechazando de esta manera el cristianismo, Jesús, el Nuevo Sistema. Debemos notar que el término ‘pecaremos’, denota una acción continua, o sea, continuamente estaban tentados a regresar al judaísmo con sus vanas prácticas y formas”.<a title="" href="#_edn9">[ix]</a></p>
<p>Tanto Enns como Alvarenga coinciden con el resultado de la presente exégesis en que volver al judaísmo y sus prácticas es rechazar a Cristo, ya que de esta forma se invalida la obra expiatoria de Cristo en la cruz para proveer salvación al ser humano. Por el contrario, Calvino afirma que el pecado imperdonable no se refiere a pecados de hecho o palabra, sino a renunciar a Cristo deliberadamente o alejarse completamente de Él.</p>
<p>De esta manera, queda confirmado con el contraste de teólogos que estudiaron Hebreos 10:26-31 que el pecado imperdonable no tiene que ver con un pecado de hecho u ofensa, sino con el rechazo continuo, sin haber aceptado la salvación, el ofrecimiento de Dios para la humanidad por medio de Cristo. El rechazo a Dios es una acción continua hasta el final, es decir, hasta que llegue la muerte. Este es el pecado que no tiene perdón. Mientras tenga la oportunidad del arrepentimiento aún hay esperanza de salvación.</p>
<p><strong>Implicaciones teológicas y pastorales</strong></p>
<p><em>Rechazo deliberado de la salvación</em></p>
<p>El rechazo a Dios como pecado imperdonable es visto como un acto definitivo y total que cierra la puerta a cualquier posibilidad de arrepentimiento y perdón. Este tipo de rechazo no es simplemente una caída temporal o un error, sino una decisión consciente y persistente de apartarse de la fe. Este acto es considerado imperdonable porque implica una negación completa de la obra redentora de Cristo y de la obra del Espíritu Santo en la salvación.</p>
<p><em>Sensibilidad y discernimiento</em></p>
<p>Desde una perspectiva pastoral, es crucial abordar este tema con sensibilidad y discernimiento. Muchas personas pueden temer haber cometido el pecado imperdonable, especialmente aquellos que luchan con dudas o sentimientos de culpa. Es importante aclarar que el pecado imperdonable no se refiere a pecados cometidos por debilidad o ignorancia, sino a un rechazo consciente y deliberado de la fe después de haber conocido la verdad.</p>
<p><em>Llamado a la perseverancia</em></p>
<p>Hebreos 10:26-31 también sirve como un llamado a la perseverancia en la fe. La advertencia contra el rechazo deliberado de Dios tiene que motivar a los creyentes a mantenerse firmes en su compromiso con Cristo y a no apartarse de la fe. La comunidad cristiana tiene que ser un lugar donde se fomente la fe, se ofrezca apoyo en tiempos de duda y se anime a la perseverancia en la gracia de Dios.</p>
<p><strong>Conclusión</strong></p>
<p>El pecado imperdonable, según Hebreos 10:26-31 se centra en el rechazo deliberado y consciente de la obra redentora de Cristo y del Espíritu Santo. Desde una perspectiva teológica, este pecado es visto como la negación total de la verdad revelada y la resistencia persistente a la gracia divina. Es una advertencia solemne sobre la seriedad del rechazo a Dios y la necesidad de una respuesta continua y abierta a Cristo y al Espíritu Santo.</p>
<p>En última instancia, este artículo refuerza esta comprensión, subrayando el riesgo de rechazar a Dios después de haber conocido la verdad y nos llama a reflexionar sobre nuestra propia relación con Dios y nuestra apertura a su obra en nuestras vidas. Al mantener nuestros corazones y mentes abiertos a la guía del Espíritu Santo, podemos evitar el endurecimiento del corazón que lleva al pecado imperdonable y vivir en la plenitud de la gracia de Dios al mantenernos firmes en la fe.</p>
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<hr align="left" size="1" width="33%" />
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<p>Bibliografía</p>
<p>[i] Lawrence Richards O., <em>Guía del lector de la Biblia: Un análisis de Génesis a Apocalipsis capítulo por capítulo </em>(Miami, FL: Patmos, 2010), 864.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref2">[ii]</a> Paul C. Jong, “El pecado imperdonable y la responsabilidad de los nacidos de nuevo” en <em>The New Life Mission</em>. 2012. Consultado 20 de octubre de 2012. <a href="http://www.bjnewlife.org/spanish/bstudy/sermons_182_matthew.php">http://www.bjnewlife.org/spanish/bstudy/sermons_182_matthew.php</a></p>
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<p><a title="" href="#_ednref3">[iii]</a> Raúl Zaldívar, <em>Teología Sistemática: Desde una perspectiva latinoamericana </em>(Barcelona , España: CLIE, 2006), 299.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref4">[iv]</a> Chan, Simon, <em>El hombre y el pecado: Un libro de texto de estudio independiente</em> (Springfield, MO: Sistema Universitario Global Berean, 1997).</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5">[v]</a> Respuestas de David Hunt a las preguntas planteadas por Esteban Esteban Pari, 2018.</p>
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<p><a title="" href="#_ednref6">[vi]</a> Respuestas de Max Rivera a las preguntas planteadas por Esteban Esteban Pari, 2018</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref7">[vii]</a> Paul Enns, <em>Compendio de Portavoz de Teología </em>(Grand Rapids, MI: Portavoz, 2010), 115.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref8">[viii]</a> Juan Calvino, <em>Comentario a la Epístola a los Hebreos </em>(Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2011), 214.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref9">[ix]</a> Willie A. Alva renga , <em>Textos difíciles de la Biblia explicados: Una breve exégesis de textos difíciles de la Biblia </em>(Bedford, TX: Alvarenga Publications, 2015, 121.</p>
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<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Esteban Pari</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Análisis Bíblico: Paralelismos y Quiasmos en los Salmos</title>
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		<pubDate>Mon, 24 Mar 2025 22:38:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Esteban Pari</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Por Esteban Pari Mollo Introducción Los Salmos representan una de las expresiones literarias más ricas de la Biblia, distinguidos por su profundidad emocional, belleza poética y estructura distintiva. Este artículo explora el uso de recursos literarios como el paralelismo y el quiasmo, que sirven no solo para embellecer el texto y facilitar su memorización, sino</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=6412">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center">Por Esteban Pari Mollo</p>
<p><strong>Introducción</strong></p>
<p>Los Salmos representan una de las expresiones literarias más ricas de la Biblia, distinguidos por su profundidad emocional, belleza poética y estructura distintiva. Este artículo explora el uso de recursos literarios como el paralelismo y el quiasmo, que sirven no solo para embellecer el texto y facilitar su memorización, sino también para enriquecer su significado teológico. Estas técnicas permiten a los salmistas transmitir verdades espirituales complejas de forma accesible y memorable. Un propósito clave de este estudio es revivir esas expresiones de los salmistas que provienen de la inspiración divina, porque aún Dios aún llega a los corazones y las mentes para entender el propósito de Dios para la humanidad.</p>
<p><strong>Características de la poesía hebrea en los Salmos</strong></p>
<p>La intensidad emocional de los Salmos se hace evidente en versículos como: “Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo” (Sal.42:2). El lenguaje está repleto de imágenes poéticas, alusiones subjetivas y metáforas cautivadoras, que evocan ternura y pasión. Algunos ejemplos incluyen: “Los montes saltaron como carneros, los collados como corderitos” (Sal.114:4) y “Él pone las vigas de sus aposentos sobre las aguas; hace de las nubes su carroza y cabalga sobre las alas del viento” (Sal.104:3). Estos ejemplos subrayan la perdurable relevancia de los Salmos como poesía sagrada y resaltan su riqueza literaria.</p>
<p>Como parte integral de la poesía hebrea, los Salmos emplean diversas estructuras literarias que enriquecen su mensaje y reflejan las experiencias, creencias, filosofía y actividades de los israelitas. Las ideas fundamentales expresadas por los escritores israelitas ofrecen perspectivas perdurables de todos los ámbitos de la vida humana y poseen relevancia en diversos contextos.</p>
<p>A diferencia de la poesía occidental, que se basa en estrofas y rimas sonoras; la poesía hebrea utiliza una <em>rima de pensamiento</em>, donde las ideas se repiten, contrastan o complementan. Este análisis explorará cómo los paralelismos y quiasmos enriquecen el mensaje de los Salmos.</p>
<p>El paralelismo es una técnica literaria que implica la repetición, contraste y desarrollo de ideas a través de líneas sucesivas. Se pueden identificar varias formas de paralelismo en los Salmos:</p>
<p><strong>Los paralelismos internos</strong></p>
<p>Este tipo de paralelismo ocurre dentro de un segmento corto, que generalmente consta de dos líneas o versos.</p>
<p><em>1. Paralelismo sinónimo</em>. reitera la misma idea y utiliza palabras diferentes, donde la segunda línea repite el pensamiento de la primera con términos similares para enfatizarla.</p>
<p align="center">Ejemplo 1: Salmos 2:4</p>
<p align="center">“<em>El que mora en los cielos</em> se <em>reirá</em>;<br />
<em>El Señor</em> se <em>burlará</em> de ellos”</p>
<p>En este versículo, los términos “reír” y “burlar” expresan una reacción de desprecio y superioridad divina hacia los planes de los enemigos de Dios. El Salmo 2, de carácter mesiánico, aborda la entronización del rey ungido por Dios y la rebelión de las naciones contra Él. La risa divina simboliza su soberanía y el conocimiento de que los complots humanos son vanos frente a su plan.</p>
<p>Esta risa no es cruel, sino una afirmación de su poder y autoridad, refuerza la impotencia humana ante la omnipotencia divina. Además, comunícate consuelo a los creyentes, asegurándoles que las maquinaciones de los impíos no prevalecerán.</p>
<p align="center">Ejemplo 2: Salmos 2:9</p>
<p align="center">“<em>Los quebrantarás con vara de hierro;<br />
Como vasija de alfarero los desmenuzarás”</em></p>
<p>Este versículo utiliza imágenes distintas “vara de hierro” y “vasija de alfarero” para expresar el juicio y la destrucción completa de quienes se oponen al Mesías. La “vara de hierro” simboliza un gobierno inquebrantable, mientras que la vasija rota representa la fragilidad humana.</p>
<p>El paralelismo destaca la inevitabilidad del juicio divino sobre el pecado y la rebelión. No hay escapatoria para aquellos que se oponen al Mesías. También enfatiza la naturaleza justa y completa del juicio de Dios. La destrucción no es solo física, sino también moral y espiritual.</p>
<p align="center">Ejemplo 3: Salmos 19:2</p>
<p align="center"><em>“Un día emite palabra a otro día,<br />
Y una noche a otra noche declara sabiduría”</em></p>
<p>Este paralelismo expresa la revelación continua de la gloria y sabiduría de Dios a través de la creación. Los términos “día” y “noche” abarcan la totalidad del tiempo, mientras que “palabra” y “sabiduría” se refieren al testimonio silencioso de la naturaleza. El Salmo 19 comienza con una descripción de la revelación de Dios a través de la naturaleza y luego pasa a hablar de la revelación de Dios a través de la ley.</p>
<p>Así, el paralelismo enfatiza la universalidad y la constancia de la revelación divina. Toda la creación testifica de la existencia, el poder y la sabiduría de Dios. También sugiere que la revelación de Dios es accesible a todos, independientemente de su idioma o cultura.</p>
<p align="center">Ejemplo 4: Salmos 22:20</p>
<p align="center"><em>“Libra de la espada</em> mi <em>alm</em>a,<br />
Del <em>poder del perro</em> mi <em>vida”</em></p>
<p>Aquí se emplean imágenes distintas “espada” y “poder del perro” para expresar una súplica por la liberación del peligro y la muerte. Este versículo, parte de una oración desesperado por liberación en medio de una agonía y lamento mesiánico.</p>
<p>Históricamente, David puede haber escrito el salmo en un contexto de gran aflicción personal, en busca del rescate divino frente a enemigos implacables. Proféticamente, anticipa el sufrimiento de Jesús en la cruz. En sentido práctico, destaca la vulnerabilidad humana y la necesidad de la protección divina. Expresa una dependencia total de Dios para la supervivencia.</p>
<p align="center">Ejemplo 5: Salmos 24:1</p>
<p align="center">“De Jehová es <em>la tierra y su plenitud</em>;<br />
<em>El mundo, y los que en él habitan”</em></p>
<p>Este paralelismo establece la premisa fundamental de la soberanía divina. Al declarar que tanto “la tierra y su plenitud” como “el mundo y los que en él habitan” pertenecen al Señor, el salmista recalca que todo lo existente está bajo el dominio de Dios.</p>
<p>No es simplemente una afirmación de propiedad, sino una invitación a reconocer la responsabilidad humana ante el Creador. Como administradores de la creación, estamos llamados a usarla sabiamente y a dar cuenta de nuestras acciones. Esto resuena con Génesis 1:28, donde Dios encarga a la humanidad el cuidado de la tierra.</p>
<p style="text-align: center;">Ejemplo 6: Salmos 24:2</p>
<address style="text-align: center;">“<em>Porque él la fundó sobre los mares,</em></address>
<address style="text-align: center;"><em></em><em>Y la afirmó sobre los ríos</em>”<em> </em></address>
<address style="text-align: center;"> </address>
<p>El paralelismo complementa la afirmación inicial de la soberanía de Dios con una descripción de su poder creativo. Al decir que Dios “fundó” la tierra sobre los mares y la “afirmó”” sobre los ríos, el salmista alude a la cosmología del antiguo Cercano Oriente, pero la usa para destacar la capacidad de Dios para establecer orden y estabilidad en medio del caos.</p>
<p>Desde una perspectiva teológica, esto nos recuerda que Dios no solo es el Creador, sino también el Sustentador de todo lo que existe, como se refleja en Colosenses 1:17, donde se afirma que en Cristo todas las cosas subsisten.</p>
<p style="text-align: center;">Ejemplo 7: Salmos 24:3</p>
<address style="text-align: center;">“¿Quién subirá al <em>monte de Jehová</em>?</address>
<address style="text-align: center;">¿Y quién estará en <em>su lugar santo</em>?”<strong> </strong></address>
<address> </address>
<p>Este paralelismo introduce una pregunta crucial sobre la idoneidad para acercarse a Dios. El “monte de Jehová” y “su lugar santo” son metáforas que representan la presencia divina. La pregunta no es retórica, sino que invita a la reflexión sobre las condiciones necesarias para entrar en comunión con Dios.</p>
<p>En el contexto del Antiguo Testamento, el acceso al templo era restringido, solo entraban aquellos que cumplían con los requisitos rituales y morales. Sin embargo, desde la perspectiva del Nuevo Testamento, gracias al sacrificio de Cristo, el acceso a Dios está abierto a todos los que se acercan a Él con un corazón sincero y arrepentido (Heb.10:19-22).</p>
<p align="center">Ejemplo 8: Salmos 55:8</p>
<p align="center">“Me apresuraría a escapar<br />
del <em>viento borrascoso</em>,<br />
de la <em>tempestad”</em>.</p>
<p>En este versículo, el salmista expresa su deseo de huir de una situación amenazante. Al usar las imágenes de “viento borrascoso” y “tempestad”, que son sinónimos, el autor intensifica la sensación de peligro y la urgencia de escapar.</p>
<p>Estos fenómenos naturales a menudo simbolizan la ira de Dios o las fuerzas del mal que se oponen a su pueblo. Sin embargo, en este caso, parece que el salmista describe las dificultades y los enemigos que lo persiguen. Este versículo nos recuerda que incluso los creyentes experimentan momentos de angustia y temor, pero que siempre podemos acudir a Dios en busca de refugio y protección. Como afirma el Salmo 46:1, “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”.</p>
<p><em>2. Paralelismo antitético</em>. Presenta ideas contrastantes para resaltar las diferencias conceptuales, donde la segunda línea contrasta con el pensamiento de la primera.</p>
<p align="center">Ejemplo 1: Salmo 20:8</p>
<p align="center">“Ellos <em>flaquean y caen</em>,<br />
Mas nosotros nos <em>levantamos, y estamos en pie</em>”</p>
<p>El paralelismo contrasta dos realidades opuestas: el fracaso de los enemigos, “ellos flaquean y caen” y la victoria de los justos “nosotros nos levantamos”. La estructura antitética subraya la diferencia entre quienes confían en sus propias fuerzas y quienes dependen de Dios.</p>
<p>Es un salmo de confianza en la victoria divina, este versículo refleja la seguridad de que Dios protege a Su pueblo, incluso cuando los enemigos parecen poderosos. El principio bíblico que nos enseña que la soberanía de Dios garantiza el triunfo de los justos (Pr.3:5-6).</p>
<p align="center">Ejemplo 2: Salmo 34:10</p>
<p align="center">“Los leoncillos necesitan, y <em>tienen hambre</em>;<br />
pero los que buscan al Señor <em>no tendrán falta de ningún bien</em>”</p>
<p>Contrasta la necesidad de los “leoncillos” (símbolo de fuerza y autosuficiencia) con la provisión divina para quienes buscan a Dios. Los leoncillos, a pesar de su poder, enfrentan escasez, mientras que los que dependen de Dios reciben todo lo necesario. Enseña que la verdadera seguridad no está en la fuerza humana, sino en la relación con Dios. La provisión divina supera las limitaciones humanas (Mt.6:33).</p>
<p align="center">Ejemplo 3: Salmos 37:9</p>
<p align="center">“Porque los malignos serán destruidos,<br />
Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra”</p>
<p>Este paralelismo presenta un destino opuesto: la destrucción de los impíos y la herencia de los justos. La promesa de &#8220;heredar la tierra&#8221; no se limita al territorio físico, sino que simboliza la bendición de Dios para quienes confían en Él.</p>
<p>El Salmo 37 enfatiza la paciencia y la confianza en medio de la adversidad, este versículo ofrece esperanza: la justicia divina prevalecerá, y los justos recibirán recompensa. Este principio enseña que la justicia de Dios asegura el juicio final (Ap.20:11-15).</p>
<p><em>3. Paralelismo<strong> </strong>sintético</em>. Desarrolla una idea a través de una serie de afirmaciones que se basan y complementan entre sí, donde la segunda línea agrega o amplía el pensamiento de la primera.</p>
<p style="padding-left: 30px;">a. Para completar:<em> </em>La segunda línea complementa el pensamiento de la primera línea.</p>
<p align="center">Ejemplo: Salmo 2:6</p>
<p align="center">“Pero yo he puesto mi rey<br />
sobre Sion, mi santo monte”</p>
<p>Este paralelismo desarrolla una idea central: la soberanía de Dios al establecer a su Rey en Sion. La primera línea declara la acción divina “yo he puesto mi rey”, mientras que la segunda especifica el lugar de esta entronización “sobre Sion, mi santo monte”.</p>
<p>Es un salmo mesiánico y este versículo afirma la autoridad divina sobre los reyes terrenales y señala a Cristo como el Rey definitivo. El texto subraya que el reino del Mesías es instituido por Dios mismo, destaca su control absoluto sobre la historia. Sion, como símbolo del gobierno divino, representa la seguridad y estabilidad del plan redentor de Dios (Heb.12:22).</p>
<p style="padding-left: 30px;">b. Para comparar<em>. </em>La segunda línea y sucesivas compara el pensamiento de la primera línea.</p>
<p style="padding-left: 30px; text-align: center;">Ejemplo: Salmo 84:10</p>
<address style="text-align: center;">“Porque mejor es un día en tus atrios</address>
<address style="text-align: center;">que mil fuera de ellos.</address>
<address style="text-align: center;">Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios,    </address>
<address style="text-align: center;">habitar en las moradas de maldad” </address>
<address> </address>
<p>Este paralelismo compara dos realidades opuestas: la cercanía a Dios, “un día en tus atrios”, y la vida lejos de Él, “mil fuera de ellos”. La segunda parte intensifica esta comparación al expresar una preferencia personal: estar cerca de Dios incluso en una posición humilde, “estar a la puerta es mejor que disfrutar los placeres temporales del pecado &#8220;moradas de maldad”.</p>
<p>El texto destaca el valor incomparable de la presencia divina. El Salmo 84, celebra la bendición de estar en el templo, este versículo refleja el anhelo del salmista por la comunión con Dios. Teológicamente, enseña que cualquier disciplina espiritual vale la pena si conduce a una relación más cercana con Él (Fil.3:8).</p>
<p style="padding-left: 30px;">c. Para enfatizar &#8211; escalonado o clímax. El pensamiento progresa de manera gradual a través de los versos hasta una conclusión o clímax. También se conoce como paralelismo escalera o escalonado.</p>
<p align="center">Ejemplo 1: Salmos 1:3</p>
<p align="center">“<em>Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,<br />
Que da su fruto en su tiempo,<br />
Y su hoja no cae;<br />
Y todo lo que hace, prosperará</em>”</p>
<p>Enfatiza progresivamente una imagen rica y poderosa del justo. El “árbol plantado junto a corrientes de aguas” simboliza estabilidad y vitalidad espiritual. Cada línea añade un detalle adicional: da fruto en su tiempo (productividad), su hoja no cae (permanencia) y todo lo que hace prospera (bendición).</p>
<p>El texto describe las bendiciones que recibe quien medita en la ley de Dios (Sal.1:2). La metáfora del árbol destaca cómo la conexión con Dios produce vida abundante y fructífera (Je.17:7-8).</p>
<p align="center">Ejemplo 2: Salmos 121:3,4</p>
<p align="center">“<em>No dará tu pie al resbaladero,<br />
Ni se dormirá el que te guarda.<br />
He aquí, no se adormecerá ni dormirá<br />
El que guarda a Israel</em>”</p>
<p>El texto enfatiza progresivamente la protección divina. Comienza con una promesa personal “no dará tu pie al resbaladero” y se amplía hacia una afirmación general sobre el carácter vigilante de Dios “no se dormirá el que te guarda”. La repetición e intensificación subrayan que el cuidado divino es constante e infalible.</p>
<p>Este paralelismo asegura al justo que Dios nunca descuida Su protección. Este Salmo, un cántico de confianza, expresan palabras que fortalecen la fe al recordar que Dios es siempre fiel y atento (Isaías 27:3).</p>
<p style="padding-left: 30px;">d. Para explicar – emblemático<em>. </em>Combina una imagen figurativa con una explicación literal, o viceversa. La primera parte expresa el pensamiento habitualmente con el término <em>como</em>, mientras lo sigue con otra expresión <em>así u otra</em>.</p>
<p align="center">Ejemplo 1: Salmos 103:11</p>
<p align="center">“<em>Porque como la altura de los cielos sobre la tierra,<br />
Engrandeció su misericordia sobre los que le temen</em>”</p>
<p>La primera línea utiliza una comparación figurada “como la altura de los cielos sobre la tierra” para ilustrar la grandeza incomprensible de la misericordia divina. La segunda línea explica esta verdad en términos literales al aplicarla a “los que le temen”.</p>
<p>El texto resalta la inmensidad del amor y compasión de Dios hacia quienes lo reverencian. Invita a reflexionar sobre cómo las dimensiones infinitas del cielo simbolizan Su gracia ilimitada (Ef.3:18-19).</p>
<p align="center">Ejemplo 2: Salmos 103:13</p>
<p align="center">“<em>Como el padre se compadece de los hijos,<br />
Se compadece Jehová de los que le temen</em>”</p>
<p>La comparación entre un padre terrenal y Dios subraya Su ternura y cuidado paternal hacia quienes lo adoran. La imagen figurativa inicial encuentra su explicación literal en la segunda línea. Este versículo enfatiza el amor personal e íntimo de Dios hacia sus hijos que se acercan a Él. Refleja su disposición a perdonar y guiar con paciencia infinita (Lc.15:20).</p>
<p align="center">Ejemplo 3: Salmos 42:1</p>
<p align="center">“<em>Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas,<br />
Así clama por ti, oh Dios, el alma mía</em>”</p>
<p>Este texto combina dos vivencias: La primera línea presenta al ciervo sediento “brama por las corrientes de las aguas”, una imagen fácilmente comprensible de anhelo y necesidad. La segunda línea aplica esta imagen al alma humana, declara que el alma clama a Dios de la misma manera que el ciervo anhela el agua.</p>
<p>El ciervo sediento representa el alma que anhela la presencia de Dios. En este Salmo, el salmista está lejos del templo y siente la ausencia de Dios. Esta imagen expresa un profundo deseo de comunión con el Creador. El agua simboliza la vida, la satisfacción y la renovación que solo Dios puede proporcionar (Jn.4:14). Este paralelismo destaca la intensidad del anhelo espiritual, para invitarnos a buscar a Dios con la misma pasión con la que un ciervo sediento busca agua.</p>
<p align="center">Ejemplo 4: Salmos 125:2</p>
<p align="center">“<em>Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella,<br />
Así Jehová está alrededor de su pueblo desde ahora y para siempre</em>”</p>
<p>El paralelismo utiliza la geografía de Jerusalén para ilustrar la protección divina. La primera línea describe la ciudad rodeada de montes, que servían como defensa natural contra los enemigos. La segunda línea aplica esta imagen a la relación entre Dios y su pueblo, afirma que Jehová la rodea de la misma manera, ofreciéndoles seguridad y protección perpetua.</p>
<p>Los montes que rodean Jerusalén representan la seguridad y la protección que Dios brinda a Su pueblo. Este Salmo habla de la estabilidad y la perseverancia de los justos. Refuerza la idea de que Dios es un refugio seguro para aquellos que confían en Él. La frase &#8220;desde ahora y para siempre&#8221; subraya la naturaleza eterna de esta protección divina (Is.41:10).</p>
<p><em>4. Paralelismo repetido. </em>Se caracteriza por la reiteración de una idea o frase en las siguientes líneas con ligeras variaciones para enfatizar su importancia.</p>
<p style="text-align: center;">Ejemplo: Salmos 93:3</p>
<address style="text-align: center;">“<em>Alzaron los ríos, oh Jehová,</em></address>
<address style="text-align: center;"><em></em><em>Los ríos alzaron su sonido;</em></address>
<address style="text-align: center;"><em></em><em>Alzaron los ríos sus ondas</em>”</address>
<address> </address>
<p>En este breve pero poderoso Salmo, la imagen de los ríos que alzan su voz y sus ondas se repite tres veces. Esta reiteración no solo crea un efecto sonoro y visual impactante, sino que también enfatiza la fuerza y la magnitud de las amenazas que enfrenta el reino de Dios. Los ríos pueden representar naciones turbulentas o fuerzas caóticas que intentan socavar la estabilidad del gobierno divino.</p>
<p>A pesar de la aparente amenaza, el Salmo afirma la soberanía y el poder eterno de Dios. Aunque los ríos levanten su voz y sus ondas, no pueden superar la majestad del Señor, cuyo trono está establecido desde la antigüedad. Nos recuerda que Dios está en control incluso en medio del caos y que Su reino prevalecerá sobre todas las fuerzas opositoras (Ap.11:15).</p>
<p><strong>Paralelismos externos</strong></p>
<p>Este tipo de paralelismo emplea pares de líneas o estrofas paralelas combinadas para formar una unidad más grande.</p>
<ol>
<li><em>Paralelismo sinónimo</em>.<strong> </strong>Distribuido en dos estrofas o más, la segunda o sucesivo repiten la primera estrofa, pero el mensaje o idea principal es el mismo.<strong></strong></li>
</ol>
<p align="center">Ejemplo 1: Salmo 18:4, 5</p>
<p align="center">“Me rodearon <em>ligaduras de muerte</em>,<br />
Y <em>torrentes de perversidad</em> me atemorizaron.</p>
<p align="center"><em>Ligaduras del Seol</em> me rodearon,<br />
Me tendieron <em>lazos de muerte</em>”</p>
<p>Este Salmo expresa angustia ante la inminencia de la muerte. Las metáforas “ligaduras de muerte” y “torrentes de perversidad” describen las amenazas enfrentadas por David, reforzadas por “ligaduras del Seol” y “lazos de muerte”. Estas expresiones evocan opresión espiritual y emocional, intensifican la desesperación del salmista al borde de la muerte (Seol).</p>
<p>En el contexto del Salmo 18, esta angustia precede la liberación divina, donde Dios responde al clamor de David con poder y gloria (Sal.18:6-19), y preparan al lector para la manifestación redentora. Este pasaje invita a confiar en la fidelidad y el poder de Dios, incluso en la adversidad más oscura.</p>
<p align="center">Ejemplo 2: Salmos 148:1-5</p>
<p>¡Aleluya!</p>
<address style="text-align: justify;"><em>Alabad a Jehová                   desde los cielos;</em></address>
<address style="text-align: justify;"><em>Alabadle                                 en las alturas.</em></address>
<address style="text-align: justify;"><em>Alabadle,                                vosotros todos sus ángeles;</em></address>
<address style="text-align: justify;"><em>alabadle,                                 vosotros todos sus ejércitos.</em></address>
<address style="text-align: justify;"><em>Alabadle,                                sol y luna;</em></address>
<address style="text-align: justify;"><em>alabadle,                                 vosotras todas, las estrellas de luz.</em></address>
<address style="text-align: justify;"><em>Alabadle,                                cielos de los cielos y las aguas que están sobre los cielos</em></address>
<address style="text-align: justify;"><em>Alaben el nombre de Jehová; porque Él los mandó y fu</em>eron creadas</address>
<address style="text-align: justify;"> </address>
<p>El Salmo 148 constituye un llamado universal a la alabanza divina. Cada línea comienza con “Alabadle” o “Alaben”, seguido de una especificación: cielos, ángeles, sol, luna, estrellas y cielos de los cielos. A pesar de la variedad de sujetos, el mensaje central radica en que toda la creación debe alabar el nombre de Jehová. La repetición enfatiza la importancia de la alabanza al crear un sentido de unidad y armonía en la creación en la adoración al Creador.</p>
<p>Este paralelismo resalta la universalidad del llamado, donde la creación angelical y celestial es invitada a alabar a Jehová, reconociendo a Dios como el Creador y Sustentador de todo. El versículo 5 añade una dimensión teológica, señala que todos deben alabar a Dios “porque Él los mandó y fueron creadas”, subraya que la alabanza es no es solo una actividad humana, sino una respuesta apropiada a la obra creadora y al reconocimiento de la soberanía divina.</p>
<p>2.     <em>Paralelismo antitético</em>. La segunda estrofa muestra diferencia de dos grupos o contraste con la segunda estrofa para destacar el tema.</p>
<p align="center">Ejemplo 1: Salmo 37:10-11</p>
<p align="center">“Pues de aquí a poco no existirá el malo;<br />
Observarás su lugar, y no estará allí.</p>
<p align="center">Pero los mansos heredarán la tierra,<br />
Y se recrearán con abundancia de paz”</p>
<p>Este pasaje presenta un contraste entre el destino del malvado y el del manso. La desaparición del malvado “no existirá”, “no estará allí” contrasta con la promesa de herencia y paz para los mansos, destaca la justicia divina que recompensa a los humildes y castiga a los malvados.</p>
<p>La desaparición del malvado afirma la justicia retributiva divina, mientras que la herencia de la tierra para los mansos implica tanto la posesión terrenal como la espiritual (Mt.5:5), donde encontrarán paz y abundancia. Este pasaje anima a confiar en la justicia divina, incluso ante la prosperidad de los malvados y que su destino final es la destrucción.</p>
<p align="center">Ejemplo 2: Salmos 44:2</p>
<p align="center">“Tú con tu mano echaste las naciones,<br />
y los plantaste a ellos;</p>
<p align="center">Afligiste a los pueblos,<br />
y los arrojaste”</p>
<p>Este versículo describe la acción divina en la historia de Israel mediante un paralelismo. La primera parte “echaste las naciones, y los plantaste a ellos” alude a la conquista de Canaán, donde Dios expulsó a las naciones para establecer a Israel. La segunda parte “Afligiste a los pueblos, y los arrojaste” describe las consecuencias de la desobediencia de Israel, cuando Dios permitió su aflicción y expulsión.</p>
<p>El texto muestra a Dios como dador y quitador, dependiendo de la fidelidad de su pueblo, subraya la soberanía divina sobre las naciones y su justicia imparcial. Este paralelismo invita a reconocer la misericordia divina, que siempre ofrece oportunidad de arrepentimiento (Jeremías 18:7-10).</p>
<p>3. <em>Paralelismo sintético</em>. La segunda línea (o las siguientes) amplía, complementa o completa el pensamiento expresado en la primera línea. No se limita a repetir o contrastar, sino a desarrollar la idea original.</p>
<p align="center">Ejemplo 1: Salmos 19:7-9</p>
<p style="padding-left: 60px;">La ley de Jehová es perfecta,                        que convierte el alma;<br />
El testimonio de Jehová es fiel,                   que hace sabio al sencillo.<br />
Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;</p>
<p style="padding-left: 60px;">El precepto de Jehová es puro,                     que alumbra los ojos.<br />
El temor de Jehová es limpio,                       que permanece para siempre;<br />
Los juicios de Jehová son verdad,                todos justos.</p>
<p>Cada línea de este salmo amplía la descripción de la Palabra de Dios. El primer grupo presenta un atributo (perfecta, fiel, rectos, puro, limpio, verdad), mientras que el segundo describe el efecto en quienes la siguen (convierte el alma, hace sabio, alegran el corazón, alumbra los ojos, permanece para siempre, todos justos).</p>
<p>Este paralelismo revela el poder transformador de la ley divina, para impactar integralmente al ser humano. La ley no es solo un conjunto de reglas, sino una fuente de transformación, sabiduría, alegría, iluminación y justicia. El Salmista nos invita a experimentar sus beneficios al someterse a la Palabra de Dios y permitir que moldee nuestra vida (2 Ti.3:16-17).</p>
<p align="center">Ejemplo 2: Salmo 44:20-21</p>
<p align="center">“Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios,<br />
O alzado nuestras manos a dios ajeno,<br />
¿No demandaría Dios esto?<br />
Porque él conoce los secretos del corazón”</p>
<p>Aquí, el paralelismo construye un argumento lógico. Las primeras líneas plantean una conjetura sobre el olvido de Dios y la adoración a otros dioses, seguidas de una pregunta retórica sobre la respuesta divina, justificada por la omnisciencia divina y la certeza del juicio. La afirmación de que Dios conoce los secretos del corazón añade profundidad al reconocimiento del pecado y sus consecuencias.</p>
<p>Este pasaje subraya la fidelidad demandada por Dios y Su capacidad para discernir la verdadera intención del corazón, enfatiza la imposibilidad de ocultar los pecados de Su vista, lo que implica tanto juicio como la posibilidad de arrepentimiento (1 Jn.1:9).</p>
<p>4. Paralelismo antifonal<em>. </em>Este paralelismo se encuentra en los Salmos diseñados para ser cantados o recitados por dos coros o grupos de personas. Cada grupo responde al otro, crea un efecto de diálogo y enfatiza la unidad en la adoración.</p>
<p align="center">Ejemplo: Salmos 115:9-11</p>
<address>“Oh Israel,                            confía en Jehová;       Él es tu ayuda y tu escudo.</address>
<address>Casa de Aarón,                   confiad en Jehová;     Él es vuestra ayuda y vuestro escudo.</address>
<address>Los que teméis a Jehová, confiad en Jehová;     Él es vuestra ayuda y vuestro escudo”</address>
<p>La exhortación a confiar en Jehová se repite tres veces, dirigida a Israel, la casa de Aarón (los sacerdotes) y los que temen a Jehová (los justos). Cada grupo responde con la misma afirmación: “Él es tu ayuda y tu escudo”.</p>
<p>Este paralelismo crea unidad en Su pueblo y enfatiza la universalidad de la confianza en Dios, independientemente de su origen o posición social. También nos invita a unir voces en alabanza y reconocimiento de Dios como amparo y fortaleza (Sal.46:1).</p>
<p><em>5. Paralelismo invertido o quiasmo: </em>El paralelismo invertido, también conocido como <em>quiasmo</em>, es una estructura literaria que organiza las ideas en un patrón simétrico, donde las ideas se presentan en un orden específico y luego se repiten en orden inverso (A-B-C&#8230;C&#8217;-B&#8217;-A&#8217;). Esto crea un enfoque en el punto central del mensaje. Por ejemplo, la cuarta línea corresponde a la primera, y la segunda con la tercera. La forma básica es ABB&#8217;A', donde A y A&#8217; son ideas relacionadas, al igual que B y B&#8217;.</p>
<p>Aunque el <em>quiasmo</em> no es tan frecuente en los Salmos como los paralelismos. Se pueden observar algunos ejemplos citados a continuación.</p>
<p align="center">Ejemplo 1: Salmo 23:1-4</p>
<address>A. <em>Protección divina </em>(v. 1): “El Señor es mi pastor”</address>
<address style="padding-left: 30px;">B. <em>Abundancia espiritual </em>(v. 2): “En lugares de delicados pastos me hace descansar”.</address>
<address style="padding-left: 30px;">B&#8217;. <em>Renovación espiritual</em> (v. 3): “Conforta mi alma”.</address>
<address>A&#8217;. <em>Guía eterna </em>(v. 4): “Aun cuando ande por el valle de sombra de muerte, no temeré mal”</address>
<address> </address>
<p>El quiasmo resalta la íntima relación entre Dios y el salmista comienza con su cuidado como Pastor (v. 1) y culmina con su guía eterna (v. 4). Las líneas centrales (vv. 2-3) enfatizan cómo Dios provee descanso y restauración espiritual. Este pasaje muestra cómo Dios cuida integralmente a sus hijos, satisfaciendo sus necesidades físicas y espirituales. La protección divina no cesa ni siquiera en tiempos difíciles, como el &#8220;valle de sombra de muerte&#8221;, lo que refuerza la confianza total en su presencia constante.</p>
<p align="center">Ejemplo 2: Salmo 29:1-2</p>
<address>A. <em>Invitación a tributar</em>: “Tributad a Jehová, oh hijos de los poderosos,”</address>
<address style="padding-left: 30px;">B. <em>Reconocimiento de la gloria y el poder de Dios</em>: “Dad a Jehová la gloria y el poder.”</address>
<address style="padding-left: 30px;">B’. <em>Reiteración del reconocimiento</em>: “Dad a Jehová la gloria debida a su nombre;”</address>
<address>A’. <em>Invitación a adorar</em>: “Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad”.</address>
<p>&nbsp;</p>
<p>El quiasmo en los versículos 1 y 2 subraya la necesidad de reconocer la gloria y el poder de Dios mediante la adoración. Enfatiza la importancia de la adoración y el reconocimiento de la gloria y el poder de Dios. El Salmo 29 es una alabanza a la majestad de Dios manifestada en la naturaleza. Al “rendir tributo”, “dar gloria” y “adorar a Dios”, reconocemos su santidad y respondemos a su grandeza. Este pasaje nos invita a unir nuestras voces en alabanza y adoración, reconociendo la presencia de Dios en la belleza y el poder de la creación.</p>
<p align="center">Ejemplo 3: Salmos 49:14</p>
<address>A. <em>Destino de los necios</em>: “Como a rebaños que son conducidos al Seol,”</address>
<address style="padding-left: 30px;">B. <em>Poder de la muerte</em>: “La muerte los pastoreará,”</address>
<address style="padding-left: 30px;">B’. <em>Triunfo de los rectos</em>: “Y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana;”</address>
<address>A’. <em>Fin de la prosperidad</em>: “Se consumirá su buen parecer, y el Seol será su morada.”</address>
<p>En este pasaje, observamos la siguiente estructura quiástica, que contrasta el destino final de los necios y los rectos, enfatiza la transitoriedad de la prosperidad terrenal y la inminencia del juicio divino. El Salmo 49 reflexiona sobre la vanidad de las riquezas y la certeza de la muerte.</p>
<p>El quiasmo del versículo 14 destaca la diferencia entre el destino de quienes confían en sus riquezas y el de quienes confían en Dios. Aunque los necios prosperen en esta vida, su fin es el Seol, mientras que los rectos los gobernarán al amanecer. Este pasaje nos invita a valorar las riquezas eternas por encima de los tesoros terrenales y a vivir con la perspectiva del juicio final.</p>
<p align="center">Ejemplo 4: Salmos 51:1</p>
<address>A. <em>Súplica de piedad:</em> “Ten piedad de mí, oh Dios”</address>
<address style="padding-left: 30px;">B. <em>Fundamento de la piedad</em>: “conforme a tu misericordia”</address>
<address style="padding-left: 30px;">B’. <em>Ampliación del fundamento</em>: “conforme a la multitud de tus piedades”,</address>
<address>A’. <em>Petición de perdón</em>: “borra mis rebeliones”</address>
<address> </address>
<p>En este caso, incluso en su brevedad, podemos identificar una estructura quiástica en la que el mensaje central enfatiza que el fundamento de la piedad es la misericordia (el aspecto divino), y el pensamiento lateral implica la súplica y la petición de piedad (el aspecto humano). Subraya la magnitud de la necesidad del salmista y la abundancia de la misericordia divina, ilustra un camino de arrepentimiento y restauración.</p>
<p>El Salmo 51 se erige como una oración de arrepentimiento en la que David confiesa su pecado y suplica el perdón de Dios. El quiasmo del versículo 1 subraya la desesperada necesidad de misericordia y la disposición de Dios a perdonar. Al estructurar su oración de esta manera, David enfatiza la magnitud de su pecado y la abundancia de la gracia divina que puede purificarlo. Este pasaje nos invita a acercarnos a Dios con humildad y arrepentimiento, confia en su amor incondicional y su poder para perdonar nuestros pecados.</p>
<p align="center">Ejemplo 5: Salmo 121:1-2</p>
<address>A <em>Confianza en Dios</em><strong> </strong>(v. 1): “Alzaré mis ojos a los montes”</address>
<address style="padding-left: 30px;">B <em>Fuente de ayuda</em> (v. 2): “De donde vendrá mi socorro”</address>
<address style="padding-left: 30px;">B&#8217; <em>Identificación de la ayuda </em>(v. 2): “Mi socorro viene del Señor”</address>
<address>A&#8217; <em>Protección divina</em> (v. 3): “No dejará que tu pie resbale”</address>
<address> </address>
<p>El quiasmo enfatiza la total dependencia del salmista en Dios como única fuente de ayuda y protección. Las líneas centrales identifican al Señor como el origen de la ayuda, mientras que las líneas exteriores describen su cuidado constante. Este pasaje enfatiza que Dios es un protector fiel e infalible para quienes confían en él. Al mirar hacia los montes, símbolo de fortaleza y estabilidad, el salmista declara que su verdadera seguridad proviene únicamente del Señor.</p>
<p><em>6. Paralelismo combinado.</em>Es el uso integrado de diversas formas de paralelismo en un mismo pasaje para enriquecer y enfatizar su mensaje. Esta técnica se ilustra en el Salmo 1, que a continuación se presentan los distintos paralelismos y quiasmo en el orden que se presentan los versículos del pasaje.</p>
<p style="padding-left: 30px;">a. Paralelismo sinónimo<em> </em>(v. 1):</p>
<address>“<em>Bienaventurado el varón que</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><em></em><em>no anduvo      en consejo de malos</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><em></em><em>ni estuvo         en camino de pecadores,</em></address>
<address style="padding-left: 30px;"><em></em><em>ni                      en silla de escarnecedores se ha sentado</em>;”</address>
<address style="padding-left: 30px;"> </address>
<p>Este paralelismo sinónimo describe la separación del justo de las acciones de los pecadores. Cada línea repite la idea de evitar la compañía y la influencia de aquellos que rechazan a Dios, utiliza diferentes términos para enfatizar la importancia de esta separación. La bienaventuranza proviene de evitar la contaminación del pecado.</p>
<p style="padding-left: 30px;">b. Paralelismo antitético (vv. 1-2)</p>
<p>“<em>Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,<br />
Ni estuvo en camino de pecadores,<br />
Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;</em></p>
<p><em>Sino que en la ley de Jehová está su delicia,<br />
Y en su ley medita de día y de noche</em>”</p>
<p>Este paralelismo antitético contrasta la separación del justo de los impíos con su compromiso con la ley de Jehová. La primera parte describe lo que el justo no hace, mientras que la segunda describe lo que sí hace. La verdadera felicidad se encuentra en el deleite y la meditación en la Palabra de Dios.</p>
<p style="padding-left: 30px;">c. Paralelismo sintético (v. 2-3)</p>
<p>“<em>Sino que en la ley de Jehová está su delicia,<br />
Y en su ley medita de día y de noche.<br />
Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,<br />
Que da su fruto en su tiempo,<br />
Y su hoja no cae;<br />
Y todo lo que hace, prosperará</em>”</p>
<p>Este paralelismo sintético desarrolla la idea de la bendición del justo. La primera parte describe su deleite y meditación en la ley, mientras que la segunda parte describe los resultados de esta práctica: fructificación “da fruto”, estabilidad “su hoja no cae” y prosperidad “prosperará”. El mensaje de este paralelismo afirma que la meditación en la Palabra de Dios produce una vida fructífera.</p>
<p style="padding-left: 30px;">d. Paralelismo comparativo (v. 4)</p>
<address>“[El justo] <em>Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas”</em></address>
<address><em></em><em>“No así los malos,</em></address>
<address><em> Que son como el tamo que arrebata el viento</em>”</address>
<address> </address>
<p>Este paralelismo contrasta la estabilidad y la vitalidad del justo (comparado con un árbol) con la inestabilidad y la insignificancia del impío (comparado con el tamo). Nos enseña que la vida del justo se caracteriza por la estabilidad y la productividad, mientras que la del impío es vacía y efímera.</p>
<p style="padding-left: 30px;">e. Paralelismo antitético (vv. 2-4)</p>
<p>“<em>Sino que en la ley de Jehová está su delicia,<br />
Y en su ley medita de día y de noche.<br />
Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,<br />
Que da su fruto en su tiempo,<br />
Y su hoja no cae;<br />
Y todo lo que hace, prosperará.</em></p>
<p><em>No así los malos,<br />
Que son como el tamo que arrebata el viento</em>.”</p>
<p>Este paralelismo antitético combina los versículos anteriores para contrastar las consecuencias de vivir según la ley de Dios con las consecuencias de rechazarla. El justo es bendecido con prosperidad y estabilidad, mientras que el impío es como tamo llevado por el viento, sin raíces ni permanencia.</p>
<p style="padding-left: 30px;">f. Paralelismo sinónimo (v. 5)</p>
<p>“<em>Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio,<br />
Ni los pecadores en la congregación de los justos”.</em></p>
<p>Expresa la diferenciación y la separación entre justos y pecadores, no pudiendo los últimos triunfar sobre el bien. Este paralelismo sinónimo describe la exclusión de los pecadores del reino de Dios. La repetición de la idea de que “no se levantarán en el juicio” o “en la congregación de los justos” enfatiza la separación eterna de Dios y de Su pueblo con los pecadores. El destino final de los pecadores es la exclusión del reino de Dios.</p>
<p style="padding-left: 30px;">g. Paralelismo antitético (v. 6)</p>
<p>“<em>Porque Jehová conoce el camino de los justos;<br />
Mas la senda de los malos perecerá</em>.”</p>
<p>Este paralelismo antitético presenta el destino final del justo y del impío. Dios conoce y aprueba el camino de los justos, mientras que la senda de los pecadores conduce a la destrucción. El camino del justo es conocido y aprobado por Dios, mientras que el camino de los pecadores conduce a la perdición.</p>
<p style="padding-left: 30px;">h. Quiasmo (vv. 1-6)</p>
<p>El salmo 1 se estructura en seis versículos simétricos, pues los tres primeros se ocupan de la figura del justo y las tres siguientes del pecador, por lo que se presentan dos momentos que son opuestos.</p>
<p>A. <em>Lo que no hace</em>: “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,<br />
Ni estuvo en camino de pecadores,<br />
Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;” (v. 1)</p>
<p>B. <em>Lo que hace</em>:       “Sino que en la ley de Jehová está su delicia,<br />
Y en su ley medita de día y de noche.” (v. 2)</p>
<p>C. <em>El hombre justo</em>: “Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,<br />
Que da su fruto en su tiempo,<br />
Y su hoja no cae;<br />
Y todo lo que hace, prosperará.” (v. 3)</p>
<p>C’. <em>El hombre pecador</em>: “No así los malos,<br />
Que son como el tamo que arrebata el viento.” (v. 4)</p>
<p>B’. <em>Motivo</em>: “Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio,<br />
Ni los pecadores en la congregación de los justos.” (v. 5)</p>
<p>A’. <em>Resultado</em>: “Porque Jehová conoce el camino de los justos;<br />
Mas la senda de los malos perecerá.” (v. 6)</p>
<p>El quiasmo en este pasaje contrasta las características y destinos del justo y del pecador, donde el justo prospera al meditar en la ley de Dios, mientras que el pecador carece de fundamento y es llevado como paja por el viento. La estructura destaca la bendición y estabilidad del justo frente a la inestabilidad y destrucción de los pecadores. “El árbol plantado junto a corrientes de agua” simboliza la vida fructífera y estable que resulta de una relación íntima con Dios.</p>
<p>El punto central del quiasmo es el juicio, que determina el destino final del justo y el pecador. Este pasaje invita al lector a reflexionar sobre su camino: seguir la senda del justo o enfrentar las consecuencias del camino del pecador.</p>
<p>Como resultado del quiasmo se tiene un bosquejo del Salmo 1, cuyo enfoque principal es mostrar el camino del justo y del pecador, sus diferencias, sus acciones y el resultado de sus actos.</p>
<p>Tema: El hombre justo y pecador</p>
<p>I.  Características análogas del hombre justo y pecador</p>
<p style="padding-left: 30px;">A.  El hombre justo comparado como un árbol fructífero (v.3)</p>
<p style="padding-left: 30px;">B.  El hombre pecador comparado como la hierba seca (v.4)</p>
<p>II.    Motivos de lo que hace el hombre justo y pecador</p>
<p style="padding-left: 30px;">A.  El hombre justo medita y se deleita en la ley de Dios (v.2)</p>
<p style="padding-left: 30px;">B.  El hombre pecador no triunfa en hacer el bien (v.5)</p>
<p>III.  Resultados de lo que no hace el hombre justo y pecador</p>
<p style="padding-left: 30px;">A.  El hombre justo es feliz y le va bien al no seguir el camino de los pecadores (v.1)</p>
<p style="padding-left: 30px;">B.  El hombre pecador perecerá por no seguir el camino de los justos (v.6)</p>
<p><strong>Conclusión</strong></p>
<p>El análisis de estos diferentes tipos de paralelismo en los Salmos revela la riqueza y la complejidad de la poesía hebrea. Estos recursos literarios no son meros adornos estilísticos, sino herramientas poderosas que los salmistas utilizaron para comunicar verdades teológicas profundas y para evocar emociones intensas. Al comprender cómo funcionan estos paralelismos, podemos apreciar mejor el arte y la sabiduría de los Salmos y permitir que su mensaje transformador impacte nuestras vidas.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Esteban Pari</span>
				<p></p>
				<br/>
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		<title>Dos miradas paradójicas: ¿Quién fue Lucas?</title>
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		<pubDate>Wed, 24 Jul 2024 02:40:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Esteban Pari</dc:creator>
				<category><![CDATA[2023.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Esteban Pari Mollo  El origen étnico de Lucas es incierto, pues el texto bíblico no menciona ningún nombre específico. Todo lo que se conoce proviene de la tradición y la patrística, que atribuyen los Evangelios a Mateo, Marcos, Lucas y Juan. El libro de Lucas – Hechos se atribuye a Lucas, quien es considerado</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=6119">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center"><span style="text-align: left;">Por Esteban Pari Mollo</span><strong> </strong></p>
<p>El origen étnico de Lucas es incierto, pues el texto bíblico no menciona ningún nombre específico. Todo lo que se conoce proviene de la tradición y la patrística, que atribuyen los Evangelios a Mateo, Marcos, Lucas y Juan. El libro de Lucas – Hechos se atribuye a Lucas, quien es considerado el único gentil que escribió su Evangelio. Según referencias bíblicas, se sabe que Lucas era médico (Col.4:14), historiador (Lc.1:1-4; 2:1-3; 9:7; 13:1-3; Hch.1:1; 18:2), colaborador de Pablo (File.24; 2 Ti. 4:11; Hch.27), y un teólogo destacado que escribió una gran parte del Nuevo Testamento.</p>
<p>Este artículo tiene como propósito analizar dos perspectivas paradójicas dentro de la academia teológica pentecostal sobre Lucas, autor del libro de Lucas – Hechos, un pilar fundamental de la teología pentecostal. La mayoría de los estudiosos, educadores y predicadores sostienen que Lucas fue gentil. Sin embargo, surgen estudios que sugieren que podría haber sido judío o por lo menos un prosélito convertido al judaísmo. El Dr. Tom McCall,<a title="" href="#_edn1">[i]</a> profesor de Estudios Bíblicos en el Seminario Teológico de Dallas<em> </em>y Biola, y el Dr. Eli Lizorkin – Eyzenberg,<a title="" href="#_edn2">[ii]</a> profesor de Culturas Antiguas en el Centro Bíblico de Israel, experto en estudios bíblicos y cristianismo primitivo, han presentado argumentos en favor de esta posibilidad.</p>
<p>Vale la pena considerar el análisis de las evidencias bíblicas e históricas para establecer si Lucas fue gentil o judío. En esta investigación se presentan dos líneas de pensamiento, con el fin de analizar bíblicamente el origen étnico de Lucas. No se pretende afectar o cambiar ninguna posición teológica, mucho menos sostener una posición en favor o en contra, sino simplemente dejar que la Palabra de Dios hable a nuestro pensamiento para tener la convicción de estar en la verdad.</p>
<p><strong>Contexto</strong></p>
<p>Históricamente Jerónimo (aprox. 347–420 d.C.) menciona que Lucas murió célibe a los 84 años. Algunos opinan que el “hermano cuya alabanza en el Evangelio se oye en todas las iglesias” (2 Co.8:18) es Lucas. Lucas se convirtió en su compañero inseparable después de que Pablo llegó a Macedonia, lo cual se evidencia por la introducción de la primera persona del plural a partir de Hechos 16:10. Se unió al trabajo misionero de Pablo en Troas (Hch.16:8-10). A partir de ese momento, se puede notar el cambio de la tercera persona plural al uso de la primera persona plural, pasando de “descendieron [ellos]” a “procuramos [nosotros]” (Hch.16:10-17; 20:5-21; 27:1-28:16).</p>
<p>Además, las experiencias directas con Pablo le habrían proporcionado información sobre su ministerio entre los gentiles. Lucas tuvo también la oportunidad de hablar personalmente con muchas personas, obteniendo información de tradiciones orales sobre episodios específicos como Zacarías y Elizabet, José y María, Simeón y Ana. De los líderes de Jerusalén, consiguió valiosa información sobre la iglesia en esa ciudad. Mantuvo conversaciones directas con testigos oculares como Pedro, Juan, Santiago, Felipe, María y otros. Su relación con Felipe en Cesarea le permitió acceder a información sobre el ministerio de Felipe en Samaria y también utilizó documentos escritos como el Evangelio de Marcos y otros.<a title="" href="#_edn3">[iii]</a></p>
<p>Asimismo, existe una similitud inconfundible entre el estilo literario, vocabulario e ideas teológicas del libro de Lucas y Hechos. En 1933, Clark realizó un estudio estadístico del vocabulario de ambos libros, poniendo énfasis en los pequeños detalles del idioma. Encontró muchas discrepancias, se llegó a cuestionar si ambos libros provenían del mismo escritor. Sin embargo, en 1948, Knox revisó los datos y llegó a una conclusión diferente. Indicó que la metodología seguida por Clark era errónea, ya que no consideró el efecto de la Septuaginta (LXX) sobre la obra de Lucas, además, que las fuentes utilizadas provenían del propio estilo literario de Lucas.<a title="" href="#_edn4">[iv]</a> Lucas y Hechos mantienen una unidad temática, histórica y, sobre todo, teológica. Es generalmente aceptado que ambos libros tienen un mismo autor y se considera que son dos tomos de una sola obra.<a title="" href="#_edn5">[v]</a></p>
<p><strong>Argumentos a favor de Lucas como gentil</strong></p>
<p><em>Referencias en Colosenses</em>: En Colosenses 4:10-11, Pablo menciona a sus colaboradores judíos como de la “circuncisión” y no se menciona a Lucas en esa lista. Más adelante, en el versículo 14, Pablo se refiere a Lucas como “el médico amado”. Esta omisión en la lista de la circuncisión sugiere que Lucas no era considerado judío. No fue el único que estuvo fuera de la lista, también Tíquico y Onésimo, quienes eran judíos y cercano a Pablo, se hace mención antes en los versículos 7–9.</p>
<p>La probabilidad de que no se les ponga en la lista fue que Pablo refirió a los compañeros que estaban activos en el ministerio de la predicación, independientemente del origen sociocultural, aunque Lucas para Pablo, en aquel entonces, era el acompañante médico personal e historiador. Sin embargo, existe la posibilidad mínima por la estrecha relación entre Lucas con Pablo en apoyar la idea de que Lucas también era gentil, al ser su acompañante en los viajes misioneros entre los gentiles (Hch.16:10-17, 20:5-21:18, 27:1-28:16; Gá.2:7-9).</p>
<p><em>Nombre y profesión</em>: El nombre de Lucas era griego y el uso del término médico con precisión (Col 4:14) hubiera recibido educación griega, sugieren que pudo haber sido un autor gentil que un judío. Sin embargo, en Colosenses 4:10-11, Pablo menciona a varios colaboradores judíos con nombres griegos, como Aristarco, Marcos y Justo, lo que indica que tener un nombre griego no necesariamente implicaba ser gentil. Además, el hecho de que Lucas fuera médico no es un argumento concluyente para determinar que era gentil, ya que también había médicos judíos en la época, como lo demuestran las referencias de Jesús a los médicos (Lc.4:23, Mt.9:12). Por tanto, ni el nombre griego ni la profesión de Lucas son pruebas suficientes para confirmar su origen gentil.</p>
<p><em>Dominio del griego</em>: Lucas tenía un dominio excelente del griego, con un vocabulario extenso y rico, y un estilo literario alineado con el griego clásico. Esto se evidencia en el prólogo de su Evangelio (Lc.1:1-4), donde emplea un estilo elevado y académico. Sin embargo, este dominio del griego no necesariamente prueba que fuera totalmente gentil, ya que también utilizaba expresiones semíticas, mostraba familiaridad con los judíos y tenía un conocimiento profundo del ritualismo levítico (Lc.1:5-2:52).</p>
<p><em>Énfasis en la misión a los gentiles</em>: El libro de Hechos, escrito por Lucas, se centra en la expansión del evangelio a los gentiles. Lucas registra la conversión de Cornelio, el primer gentil en recibir el Espíritu Santo (Hch.10). También describe la controversia sobre si los gentiles convertidos debían circuncidarse y guardar la ley mosaica (Hch.15). Este énfasis en la misión a los gentiles sugiere que Lucas podría haber sido un gentil, a pesar de que también se dirigió a la audiencia judía, haciendo referencia principalmente a los sacerdotes y apóstoles.</p>
<p>Lucas, el autor del Evangelio de Lucas y del libro de los Hechos, es tradicionalmente considerado gentil. No obstante, estos argumentos no son concluyentes, ya que en líneas abajo se presenta los argumentos a favor de que Lucas fuera judío.</p>
<p><strong>Argumentos a favor de Lucas como judío</strong></p>
<p><em>Revelación divina a través de los judíos</em>: Pablo afirma en Romanos 3:1-2 que los judíos fueron los depositarios de la palabra de Dios. Él al referirse a la audiencia de la iglesia de Roma, se preguntó: “¿Qué ventaja tiene el judío?” y la respuesta fue: “Mucho, en todas maneras”. Esto sugiere que Dios confió la revelación a la humanidad a través de los judíos y no utilizó a los gentiles para este propósito. Pensar que Lucas, un gentil, pudo haber escrito una gran parte del Nuevo Testamento parece contradecir esta afirmación divina. Así, se refuerza la idea de que Lucas debía ser judío, ya que Dios no utilizó a los gentiles para este fin según las Escrituras.</p>
<p><em>Acceso al templo de Jerusalén</em>: En varias ocasiones, Lucas acompañó a Pablo al templo de Jerusalén (Hch.21:18). Los gentiles no podían ingresar al templo bajo pena de muerte (Hch.21:20), lo que sugiere que Lucas debía ser judío para tener acceso libre. Si Lucas hubiera sido gentil, esto habría sido un motivo adicional para la detención de Pablo. Así como ocurrió con Trófimo un efesio, que solamente al ser visto en las calles de Jerusalén con Pablo, fue motivo de una acusación falsa por los judíos de Asia, de haber metido a un gentil al templo, quienes usaron ese pretexto para que sea detenido por las autoridades romanas. Pero no hallaron ningún cargo por los maestros de la Ley del partido de los fariseos (Hch.23:9). Sin embargo, en la acusación de los judíos contra Pablo, nunca se mencionó a Lucas como gentil, más bien, tenía ingreso libre al templo. Lo que refuerza la idea de que Lucas era judío.</p>
<p><em>Conocimiento del sistema levítico</em>: Lucas muestra un conocimiento detallado del sistema levítico y las operaciones del templo, más que cualquier otro escritor de los Evangelios. Describe la rotación del sacerdocio levítico y la posición del sacerdote en el altar de incienso (Lc.1:8–20). Refiere cómo María y José llevaron a Jesús al templo para cumplir con la ley de la purificación de los primeros nacidos varones (Lc.2:22-24), cómo Jesús fue a Jerusalén para la pascua y cómo los padres de Jesús lo llevaron al templo (Lc.2:41-52) y menciona la tradición de la pascua (Lc.22:1-20).</p>
<p>Tales descripciones sugieren que Lucas era familiar con las leyes judías y tenía un profundo entendimiento del ritualismo judío. Un gentil no podría tener tanta familiaridad y conocimiento preciso del templo, ya que se les negaba el ingreso, lo cual sugiere que Lucas era judío.</p>
<p><em>Relación con María</em>: Lucas tenía una familiaridad muy cercana con María, la madre de Jesús. Esta relación y su oportunidad de consultarla durante los viajes a Jerusalén junto a Pablo y los dos años que pasó en la cárcel de Cesarea, le permitió obtener información de primera mano sobre el nacimiento de Jesús y Juan el Bautista, describiendo detalles íntimos y personales, como los pensamientos de María: “guardaba todas estas cosas, en su corazón” (Lc.2:19, 51). Es improbable que un gentil hubiera tenido acceso a esta información y formado parte del círculo íntimo del liderazgo apostólico. La cercanía de Lucas con María, refuerza la idea de que Lucas era judío.</p>
<p><em>Comprensión teológica</em>: Lucas tenía una comprensión completa como teólogo observador, cuidadoso y prominente de la historia de la salvación. Su teología estaba basada en la persona y obra de Jesucristo [Cristológico] y del Espíritu Santo [Pneumatológico] (Lc.1:15, 35, 41, 67; 2:27; 3:22; 4:1, 14, 18; 24:49; Hch.2, 4, 10, 23-26). Este conocimiento teológico profundo sugiere que Lucas era judío, ya que sería difícil para un gentil alcanzar tal nivel de comprensión teológica sin un trasfondo judío.</p>
<p>Además, Lucas es el evangelista más soteriológico (Lc.1:47, 69, 71, 77; 2:11, 30; 19:9; Hch.4:12; 5:31; 7:25; 13:23, 26, 47; 16:17; 27:34), lo que refuerza su conocimiento exhaustivo de la historia de la salvación como judío, similar al de Pablo. Lo mismo ocurre con la praxis cristiana, donde un no creyente no entiende la historia de la salvación solamente con la comprensión del Nuevo Testamento, sino requiere del Antiguo Testamento. Ambos contenidos ayudan a tener una comprensión del plan de Dios.</p>
<p>Por otro lado, Lucas acompañó a Pablo en varios de sus viajes misioneros (Hch.16:10-17, 20:5-21:18, 27:1-28:16) y entendía perfectamente la teología de Pablo y el ministerio entre los judíos (Gá.2:7-9). La estrecha relación de Lucas con Pablo en lo teológico apoya la idea de que Lucas también era judío.</p>
<p><em>Estilo literario y vocabulario hebreo</em>: El Evangelio de Lucas y Hechos muestran un estilo literario más simple y un vocabulario hebreo más extenso que el de otros evangelistas. Inclusive Lucas cita extensamente el Antiguo Testamento en su Evangelio. Esto puede indicar que Lucas era un judío que escribía para un público principalmente judío que gentil.</p>
<p>En Hechos 6 hace referencia a las viudas judías y griegas. En Hechos 15 también refiere la observancia de la circuncisión de los judíos y a los gentiles que no estaban obligados a cumplir con el rito. En los viajes misioneros, se percibe primero se acercaban a una audiencia judía en las sinagogas y luego a los gentiles.</p>
<p>Existen otras referencias bíblicas en los escritos de Lucas indican que él se dirigía tanto a una audiencia judía, al mostrar un profundo conocimiento del judaísmo, como a una audiencia gentil, y enfatizar la expansión del evangelio más allá de los límites de Israel.</p>
<p>Después de analizar los argumentos presentados, no se puede determinar de manera concluyente si Lucas era gentil o judío. Los argumentos a favor de que Lucas era gentil incluyen su omisión en la lista de colaboradores judíos de Pablo, su nombre griego, su profesión de médico y su dominio del griego clásico. Por otro lado, los argumentos a favor de que Lucas era judío se basan en su acceso al templo de Jerusalén, su conocimiento detallado del sistema levítico, su relación cercana con María, y su profunda comprensión teológica. La investigación continua sobre el autor de Lucas y Hechos puede aportar más evidencia sobre su identidad y perspectiva.</p>
<p>Para ello, es necesario continuar investigando en esta línea de pensamiento y no dar por sentada ninguna conclusión sin un análisis exhaustivo. Algunos investigadores, como el teólogo y biblista Josep Rius – Camps y la lingüista Jenny Read – Heimerdinger, después de quince años de investigación, afirman que “Lucas sería, sí, un helenista, pero de raza judía, natural de Antioquía de Pisidia, como apunta él mismo cuando Pablo y Bernabé llegaron a esta ciudad, según la versión que presenta el Códice Beza: habiendo entrado ellos en la sinagoga, la nuestra […], en día de Sabbat, se sentaron” (Hch.13:14).<a title="" href="#_edn6">[vi]</a></p>
<p>Esto desafía a los teólogos y académicos pentecostales a investigar y revisar lo que sostiene la tradición. Según la información proporcionada, si bien no se puede afirmar categóricamente que Lucas era judío, se puede por lo menos sugerir que Lucas pudo haber sido un prosélito o gentil convertido al cristianismo con un profundo conocimiento de la cultura y las Escrituras judías. Aunque la cuestión de su origen étnico puede parecer de poca importancia, se trata del escritor que contribuyó con la mayor parte del Nuevo Testamento. Ahora, corresponde a cada lector realizar su propio análisis, tomar una decisión al respecto y acompañar con suficientes registros históricos y evidencias bíblicas para fundamentar que Lucas fuera gentil o judío.</p>
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<hr align="left" size="1" width="33%" />
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<p>Bibliografía</p>
<p>[i] Tom McCall<em>, </em>“¿Era Lucas un gentil?”,<em> </em>en<em> Compartiendo la Palabra, </em>24 de Agosto de 2012, (Último acceso 13 de julio de 2019), <a href="https://icmccarvajal.wordpress.com/2012/08/24/era-lucas-un-gentil/">https://icmccarvajal.wordpress.com/2012/08/24/era-lucas-un-gentil/</a></p>
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<p>[ii] Eliyahu Lizorkin-Eyzenberg, “¿Lucas podría ser judío? (Parte 1)”, en <em>Israel Bible Center</em>, 13 de enero de 2020, (Último acceso 23 de julio de 2020), <a href="https://weekly.israelbiblecenter.com/es/lucas-podria-ser-judio-parte-1">https://weekly.israelbiblecenter.com/es/lucas-podria-ser-judio-parte-1</a></p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref3">[iii]</a> W. M. Dunnett, <em>Síntesis del Nuevo Testamento</em> (Miami: Editorial Caribe, 1971), 36; Guy Williamson, <em>Comentario Bíblico Mundo Hispano: Hechos.</em> Editado por Daniel Carro, José Tomás Poe y Rubén O. Zorzoli. Vol. 18. 24 vols. El Paso: Editorial Mundo Hispano, 1994), 18.</p>
</div>
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<p>[iv] Everett F. Harrison, <em>Introducción al Nuevo Testamento</em> (Grand Rapids: Libros Desafío, 1980), 232.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5">[v]</a> Van Unnik, cit. en Roger Stronstad, <em>La teología carismática de Lucas</em> (Deerfield: Editorial Vida, 1984), 14.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref6">[vi]</a> Josep Rius-Camps y Jenny Read-Heimerdinger, <em>Demostración a Teófilo; Lucas: Evangelio y Hechos de los Apóstoles según el Códice Beza </em>(Barcelona: Editorial Fragmenta, 2012), 18.</p>
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<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Esteban Pari</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Cristo en tu hogar, según Colosenses 3:18-4:1</title>
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		<pubDate>Wed, 02 Jun 2021 02:18:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Esteban Pari</dc:creator>
				<category><![CDATA[2019.2]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Esteban Pari Mollo &#160; , ¡No hay nada más importante que el hogar! La construcción de una casa requiere de un fundamento y una estructura. Usualmente la base no se ve, pero es vital para sostener toda la casa. La estructura de una casa es la parte que se ve y depende principalmente cuan</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=5092">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Esteban Pari Mollo</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #ffffff;">,</span></p>
<p>¡No hay nada más importante que el hogar! La construcción de una casa requiere de un fundamento y una estructura. Usualmente la base no se ve, pero es vital para sostener toda la casa. La estructura de una casa es la parte que se ve y depende principalmente cuan profunda es el fundamento.</p>
<p>De la misma manera, un hogar necesita un fundamento y una estructura. La mayoría de los hogares en la actualidad como la que ocurrió en Colosas, en el tiempo de Pablo. Hubo fundamentos y estructuras totalmente diferentes a la enseñanza bíblica.<br />
Pablo escribió a la iglesia de Colosas en Colosenses 3:18-4:1, respecto al hogar. Ofreció a Cristo como la base y la estructura del hogar, desde una perspectiva relacional que impositiva, basada en el amor que en los errores del pasado. Una perspectiva diferente a lo acostumbrado por la cultura greco-romana.</p>
<p>El pasaje a ser estudiando requiere una interpretación correcta en base a tres claves. Primero, considerar la audiencia del libro de Colosenses, estuvo bajo el contexto greco-romano. Muy diferente a la nuestra y no son compatibles. Por lo cual, no se puede aplicar directamente el principio de la sumisión, sin entender el contexto cultural de ambas culturas. Segundo, interpretar el pasaje en el marco de los principios generales de la Escritura, no solo en el sentido del pasaje mismo, como algo aislado. Tercero, la aplicación de “los principios de la Escritura nos instruyen en justicia, no en las características y valores de las culturas antiguas”.1</p>
<p>El propósito de este artículo es corregir las prácticas culturales. Así como la dominación del varón sobre la mujer. La relación de amor condicionada por uno de los cónyuges. La sobreprotección o el castigo desmedido a los hijos. La entrega de la educación de los hijos a otros entes alternativos. A causa de la ocupación absorbida de los padres y la distorsión o ruptura de la relación trabajo y hogar.</p>
<p>A continuación, se expone los principios bíblicos que Pablo enseñó acerca del hogar a los hermanos de Colosas.</p>
<h5></h5>
<h5>Cristo es el fundamento en el hogar</h5>
<p>Hay dos realidades que marcan la diferencia a un hogar habitual: la primera, es la presencia de Dios en el hogar y la segunda, poner a Dios en primer lugar en el hogar.</p>
<p>En el Antiguo Testamento se estableció el Shemá, declarado por Moisés al pueblo de Israel de la siguiente manera:</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Escucha Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Grábate en tu corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Átalas a tus manos como un signo; llévalas en tu frente como una marca; escríbelas en los postes de tu casa y en los portones de tus ciudades</em> (Deuteronomio 6:4-9, NVI).</p>
<p>El apóstol Pablo señaló a los creyentes de Colosas, colocar a Cristo primero en el hogar. “Cristo es el todo y en todo” (Colosenses 3:11). Implica poner primero a Dios en el hogar sobre cinco áreas cruciales. (1) En las finanzas, Dios o el dinero. (2) En intereses, para la gloria de Dios o beneficio propio. (3) Dedicar tiempo primero a Dios en oración o los afanes. (4) En las relaciones, mantener la comunión con Dios antes que otras relaciones. Y (5) en las preocupaciones, poner atención a Dios en tu vida que los problemas.<br />
El pasaje de Colosenses y Deuteronomio, brindan aspectos importantes de la presencia de Dios en el hogar y cómo colocarla en primer lugar para soportar todas las pruebas de la vida. Si se ignora este principio, el hogar se destruye o naufraga. No hay manera de tener un hogar estable sin la presencia de Cristo.</p>
<p>Los cinco recursos que los padres pueden proporcionar a los hijos son: doctrinal, personal, bíblica, sistemática y enseñable.2</p>
<ul>
<li>Doctrinal: “Dios es el único Señor” (Dt 6:4). La verdad teológica es colocar a Cristo como el único Señor en el hogar. Tiene su base en el primer mandamiento.</li>
<li>Personal: “Ama al Señor tu Dios” (Dt 4:5). La devoción espiritual implica amar al Señor con todo nuestro ser. Llevar la adoración a Dios en forma cotidiana, voluntaria e incondicional el hogar.</li>
<li>Bíblica: “Grábate en tu corazón” (Dt 4:6). El conocimiento bíblico es atesorar la Palabra de Dios y permite estar firme en las circunstancias del hogar.</li>
<li>Sistemática: “Incúlcaselas continuamente” (Dt 4:7). La instrucción bíblica en el hogar no será de vez en cuando, sino continua y formativa.</li>
<li>Didáctica: “Háblales de ellas” (Dt 4:8). Usar momentos enseñables implica usar recursos o maneras de enseñar diversas en el hogar. Puede ser en forma de conversación, cuadros, mensajes, pinturas y otros.</li>
</ul>
<p>El Shemá instituye que los padres enseñarán a los hijos, a colocar a Dios como el fundamento del hogar. A tomar decisiones sabias, y evitar las necias. A mantener sus compromisos y no acostumbrarse a fallar su palabra. Y a preocuparse genuinamente por los demás, y no en sí mismos.</p>
<p>Es difícil ubicar primero a Cristo en el hogar por las tradiciones culturales y las presiones de la familia. Algunos, prefieren guardar las apariencias hacia a otros que colocar a Cristo al interior del hogar. Otros luchan por mantener el prestigio de la familia o el honor de la cabeza del hogar, situación que no permite que Cristo gobierne el hogar.</p>
<p>Pablo hizo que los creyentes de Colosas demostrasen un cristianismo auténtico por el buen testimonio por la presencia de Cristo en el hogar. “No se puede tener una doctrina correcta sin tener una vida correcta con Cristo en el hogar”3. Solo de esta manera se puede llegar a ser un ejemplo de vida a otras personas que no conocen a Dios.</p>
<p>El propósito principal de la enseñanza de Pablo acerca del hogar a los colosenses, no fue colocar normas para el hogar como deber o requisito en la vida cristiana. Mas bien, fomentar un buen testimonio cristiano en el hogar con impacto en la sociedad, por medio de la relación del creyente con Cristo en el hogar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h5>La dominación de género en el hogar por uno de los cónyuges vs la sumisión en Cristo por el amor mutuo entre cónyuges</h5>
<p style="padding-left: 30px;"><em>“Casadas, estén sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor”</em> (Colosenses 3:18, RVR60).</p>
<p>Una mayoría de teólogos interpretan este pasaje sin tomar en cuenta el contexto. A letra muerta enseñan que, la esposa es la que se sujeta al marido en el hogar. No consideran que en el tiempo de Pablo, las mujeres estaban casadas por obligación, no por voluntad propia. En consecuencia, guardaban rencor y rechazaban la autoridad del marido en el hogar.</p>
<p>En la época de Pablo los matrimonios eran a conveniencia, por algún interés personal o familiar. No eran por amor. La mujer judía se casaba con alguien para sobrevivir a causa de la diáspora. La mujer no tenía valor, ni se respetaba los sentimientos de ser amada. No eran satisfechas sus necesidades. Pero, tenían que someterse al esposo, porque no les quedaba otra alternativa. Guardaban resentimiento y amargura hacia la persona que controlaba su vida.</p>
<p>Ninguna cultura es perfecta en las relaciones de pareja, por eso es necesario acudir a las normas divinas para evitar los abusos de poder en el hogar. El dominio del más fuerte en el hogar, generaron desigualdades sociales a lo largo de la historia. Por eso, no se dejaron esperar las reivindicaciones de género en la actualidad.</p>
<p>Si bien, “la sumisión al esposo era necesaria, pero no genuina”4. Por eso, Pablo estableció el principio bíblico de la sumisión, en forma voluntaria en Cristo. La norma divina fue la respuesta frente a las diversas formas del deseo de control y poder en el hogar, sea por el hombre o la mujer.</p>
<p>El concepto bíblico de la sumisión, no es de subordinación. En el huerto de Edén Dios declaró: “Le haré ayuda idónea para él” (Génesis 2:18). El término ayuda, “nunca se usa en otro lugar para designar subordinación. De hecho, a veces se usa para Dios mismo, que es la ayuda del hombre en tiempos de necesidad (ver Sal 146: 5)”5.  Se entiende que la sumisión es la disposición de ayudar por medio de la comprensión y el servicio a la otra persona. En consecuencia, un cónyuge por el amor de Cristo decide vivir para el bienestar del otro cónyuge.</p>
<p>El ejemplo de la sumisión bíblica fue el amor de Cristo, quién se dio en sacrificio por la humanidad (Juan 3:16). Una sumisión voluntaria por amor. No se trata de una sumisión mutua, “porque la sumisión bíblica es siempre hacia la autoridad que Dios pone sobre nosotros, …en el hogar&#8230; Todos los creyentes son iguales ante los ojos de Dios. Pero tiene que haber sumisión para que haya orden en la sociedad.”6</p>
<p>La sumisión bíblica en Efesios 5:22-23 y 1 Pedro 3:1, muestran tres maneras de aplicación. “Primero, una esposa debe someterse a su esposo como la iglesia se somete a Cristo. Segundo, una esposa amorosa respeta, honra y admira a su esposo.”7  Tercero, una esposa se somete a su marido para dar buen testimonio a otros, por el comportamiento que por sus palabras. Entonces, es necesaria la obediencia de la esposa a su esposo en Cristo.</p>
<p>La aplicación de la sumisión bíblica de la esposa es por mostrar “respeto al no discutir fuertemente con su esposo frente a sus hijos ni a otras personas. Al no discutir los errores de su esposo en público. Hacer cosas que le agradan a su esposo, &#8230;[y] al respaldar las elecciones y decisiones de su esposo.”8</p>
<p>La sumisión y el amor mutuo son inseparables. Es la respuesta de Dios para las desigualdades en el matrimonio, porque “la sumisión ya no sería la de una persona forzada, por necesidad, o por ceder a un poder más fuerte. Mas bien, sería el resultado natural de un corazón lleno del amor de Cristo”9 en forma voluntaria, no obligada. Por tanto, la sumisión se aplica por el servicio al otro en amor. Así se fortalecen las relaciones matrimoniales cuando actúan por amor y están dispuesto a realizar aún más allá de sus fuerzas. Inclusive entregar su propia vida por el cónyuge.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h5>Los arreglos a conveniencia en las relaciones matrimoniales vs el amor de Cristo en la nueva relación con la esposa</h5>
<p style="padding-left: 30px;"><em>“Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas”</em> (Colosenses 3:19, RVR60).</p>
<p>En Colosas, las mujeres eran consideradas como objetos que como persona. Porque en esa época los matrimonios eran por arreglos a conveniencia. Las mujeres se casaban a fin de tener un lugar donde vivir y estar protegida. De la misma manera, los hombres se casaban solamente para tener hijos, quienes podían ayudar en el trabajo agrícola y en algunos casos por la dote de la esposa. No había amor entre ellos, menos la confianza necesaria para fortalecer la relación matrimonial.</p>
<p>El apóstol Pablo frente a esa situación, presentó una nueva forma de relacionarse con la esposa. No era únicamente en base al amor humano, sino en el amor de Cristo. No está fundada en el egoísmo, superioridad, intereses o beneficio, sino dar todo por la otra persona.</p>
<p>El amor del esposo por su esposa en Efesios tiene cinco significados y maneras para ser aplicados:</p>
<ul>
<li>Sacrificial “se entregó a sí mismo” (5:25). Muchas veces ceder es ganar en vez de salir con la suya. Demuestra el amor con hechos que con palabras.</li>
<li>Contribuir en la espiritualidad verdadera “que fuese santa y sin mancha” (5:26-27). Ser modelo de santidad en el hogar en hecho y palabra.</li>
<li>Cuidar y sustentar “la sustenta y la cuida” (5:28-29). Proteger es cuidar y cuidar es proteger. Son inseparables.</li>
<li>Unirse entre sí “se unirá a su mujer” (5:30-31). Unión espiritual, cognitiva, relacional, física y afectiva-emocionalmente.</li>
<li>Ser fiel hasta la muerte “ame también a su mujer como así mismo” (5:32-33). La fidelidad se manifiesta en la medida que uno se ama a sí mismo. En cambio, la infidelidad deteriora la autoestima.10</li>
</ul>
<p>La relación matrimonial establece que la mujer y el hombre fueron creados a imagen de Dios (Génesis 1:27). Por esa razón, los dos cónyuges vienen a ser uno (Génesis 2:24). Es decir, en forma relacional son iguales, pero diferentes en cuanto a la autoridad en el hogar.</p>
<p>La naturaleza de Dios ilustra el modelo relacional del hogar. Dios es uno y son iguales Padre, Hijo y Espíritu Santo. Sin embargo, el Hijo no hace nada por sí mismo, sino lo hace junto con el Padre (Juan 5:19). El Espíritu Santo no hablará por su cuenta propia, sino lo que oyere del Hijo y el Padre (Juan 16:13-15).</p>
<p>Así también, la esposa no hará nada por su cuenta, sino por la relación mutua entre Dios y los cónyuges en las decisiones, roles y otras situaciones. Pues de esta manera, se redime a la mujer para mantener una relación de amor y servicio mutuo. No por quién manda en el hogar, sino por compartir, trabajar y lograr metas juntos. Así como tomar decisiones en la voluntad y comunión con Dios. El cual hace que el hogar, sea firme y estable frente a las adversidades en la familia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h5>La sobreprotección, el abandono y el castigo de los padres a los hijos vs enseñar obediencia con el ejemplo de Cristo</h5>
<p style="padding-left: 30px;"><em>“Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten”</em> (Colosenses 3:20-21, RVR60).</p>
<p>Existen tres maneras de crianzas perjudiciales que, desaniman a los hijos. La sobreprotección, el castigo y el abandono. La sobreprotección anula la valía de los hijos. Los hace totalmente dependientes y no pueden hacer nada por sí mismos. No valoran la vida y muchas veces terminan en malos pasos. En vez de ayudarlos, los perjudican y desalientan a seguir en la vida. No les ayuda a descubrir el propósito de Dios para su vida. Muchas veces se impone los deseos de los padres.</p>
<p>El castigo también es dañino porque genera rencor, amargura y venganza. Provoca rebeldía en los hijos. Según las historias clínicas de las personas con psicopatologías antisociales, refieren que, en su infancia sufrieron continuamente menosprecio y violencia verbal, física, sexual y psicológica. Las consecuencias son múltiples. Desconfían de alguien, inclusive de Dios. Son vulnerables con heridas emocionales y espirituales profundas. Poseen bastante miedo de todo. Estas actitudes, imposibilitan responder al amor del Padre celestial.</p>
<p>Los padres ausentes no se ocupan de sus hijos, las abandonan a su suerte. Con tal de ofrecer dinero, dejan toda la responsabilidad en la madre. Otros en las niñeras.</p>
<p>Algunos les compran aparatos electrónicos para que se distraigan. Así como un televisor con programas en línea, Nintendo, Tablet, teléfonos inteligentes y otros. Los hijos están por largas horas de entrenamiento y se llenan de basura como la pornografía. Algunas consecuencias son la agresividad y la hiperactividad. Los efectos emocionales presentan ansiedades incontroladas exteriorizado por el capricho y el enfado. En otros niños, producen angustia y signos de depresión.</p>
<p>Los tres modelos anteriores inducen a la desobediencia. Solo la presencia de Jesús hace la diferencia en la crianza de los hijos. Jesús fue ejemplo de obediencia al Padre celestial hasta la muerte de cruz. No trasgredió la ley de Dios en ningún momento, aunque fue sometido a tentación. De la misma manera es necesaria la obediencia para criar hijos amados y positivos. Bajo límites que saben quién es la autoridad y que tienen una buena auto imagen.</p>
<p>El otro factor que complementa a la obediencia, es la disciplina. El autor del libro de Hebreos 12:4-11, señalan cinco características de la disciplina. (1) La necesidad de la disciplina es para impedir la destrucción (12:4). (2) Los medios de la disciplina son las acciones (yasar) y las palabras (yakar) del Señor (12:5). (3) El motivo de la disciplina es expresar amor (12:5-9). (4) La meta de la disciplina es enseñar obediencia u sumisión (12:9). (5) El resultado de la disciplina, dolor a corto plazo y recompensa a largo plazo (12:10-11).</p>
<p>Existe una diferencia marcada entre disciplina y castigo. Según Chip Ingram sugiere que el castigo penaliza una ofensa o un error, en cambio la disciplina corrige y enseña madurez. El castigo penaliza los actos pasados y la disciplina corrige para el futuro. El castigo se ejerce con hostilidad y frustración de parte de los padres, el cual provoca temor y culpa. La disciplina muestra interés y amor de parte de los padres, el cual provee seguridad.12  Los castigos emocionales son más peligrosos que los físicos. Así como expresar “ya no te quiero” por lo que rompieron el vaso, la ley del hielo o cosas similares.11</p>
<p>El propósito de la crianza de los hijos, principalmente es enseñar obediencia a Dios. “La obediencia no es automática en los niños, ellos deben aprenderla. Es deber de los padres enseñar a sus hijos a obedecer. Dios espera que los padres les enseñen a los niños lo que es correcto y lo que es malo.”13  Mientras los hijos aprendan a obedecer a Dios, pues podrán obedecer sin dificultad a los padres. También, aprenderán a madurar para vivir en un mundo hostil. Podrán emprender nuevos desafíos y servirán en la iglesia en los propósitos de Dios.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h5>El autoritarismo en el hogar vs el servicio fiel y la consideración con la ayuda de Cristo</h5>
<p style="padding-left: 30px;"><em>“Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios. Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo Jesús servís. Más el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas. Amos, haced lo que es justo y recto con vuestros siervos, sabiendo que también que vosotros tenéis un Amo en el cielo”</em> (Colosenses 3:22-4:1, RVR60).</p>
<p>En Colosas la instrucción de pablo está referida a aquellas personas que servían como maestros en el cuidado de los niños. Algunos como contadores y otros en las áreas de responsabilidad en el hogar. Tenían la condición de esclavo porque en la época greco-romana, estaba instituida la esclavitud. Muchos de ellos, no gozaban de sus derechos como persona. Pues, generaba desánimo y queja por las tareas en exceso.</p>
<p>Pablo señala algunos principios prácticos para los cristianos. (1) Mostrar una conducta piadosa en todo su lugar de trabajo, excepto en aquellas que contradicen a la enseñanza bíblica (Colosenses 3:22). (2) Hacer buen trabajo en su lugar de empleo, en todo tiempo y como para el Señor (3:23). (3) Mantener en su mente que lo más importante es la recompensa celestial que la remuneración temporal (3:24). (4) Tener una actitud correcta en el lugar de trabajo. Se refiere a la integridad, nada de injusticias, engaño y mentiras (3:25).<br />
Pablo advierte a los amos que, tienen “un Amo en el cielo” (Colosenses 4:1). Por eso es necesario que los empleados actúen con integridad, con justicia y rectitud. Si bien, los esclavos en la época greco-romana no tenían obligaciones patronales, pero Pablo les insta a hacer lo correcto a aquellos que trabajan para ellos. Además, les recuerda que seremos juzgados y “no hay acepción de personas” a fin de que los amos, no usen amenazas (Efesios 6:9).14</p>
<p>En consecuencia, estos principios bíblicos para el hogar, están por encima de la cultura. La aplicación consecutiva permitirá que los hogares cristianos, sean más estables que los hogares no cristianos. Las enseñanzas de Cristo hacen que un hogar, sea firme frente a la adversidad. Los problemas en el hogar son normales y solo con la presencia y la dirección de Dios, se mantendrán firme como un roble.<br />
Jesús primero cambia la condición de las personas que su situación del hogar. Algunas personas solo quieren cambiar su situación y no su condición. Esto es posible solamente cuando Cristo está presente en el hogar. No solo de modo confesional, sino de forma pragmática y experiencial. Jesucristo sería una puerta abierta para extender el evangelio entre los no creyentes.</p>
<p>Los hogares cristianos tendrían hijos “respetuosos, obedientes, amorosos, con buena salud emocional, con convicciones profundas [de la fe en cristo] y un sentido de propósito”15 otorgada por el Señor. Así como los empleados cristianos serían preferidos por los empleadores por su buen testimonio en el trabajo. Y los empleadores cristianos tendrían buena referencia y puedan escoger los mejores.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>1 Ibid., 45.<br />
2 Chip Ingram, Crianza Positiva en un mundo negativo: Cuaderno de trabajo (Suwanee, GA: Living on the Edge, 2012), 23.<br />
3 LeRoy Bartel, Epístolas de la prisión: Efesios, Filipenses, Colosenses y Filemón (Springfield, MO: Global University, 2007), 44.<br />
4 Ibid., 46.<br />
5 Paul K. Jewett, Man as male and female [Hombre como masculino y femenino] (United States of America: William B. Eerdman’s Publishing Company, 1975), 124, citado por David Hunt, “Análisis bíblico-teológico de la identidad sexual” en monografía presentada a la Facultad de Teología (Springfield, MO, 2019), 5.<br />
6 Quentin McGhee, Epístolas carcelarias: Efesios, Colosenses, Filipenses y Filemón (Walnut Shade, MO: Serie Fe y Acción, 2018), 119.<br />
7 Ibid., 121.<br />
8 Ibid.<br />
9 J. Lee Grady, 10 Lies the Church Tells Women, 2000, 177, citado por Bartel, Epístolas de la prisión, 46.<br />
10 McGhee, 122-125.<br />
11 Ingram, 30.<br />
12 Ibid., 35.<br />
13 Ibid., 127.<br />
14 Bartel, 47-48.<br />
15 Ibid., 48.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Esteban Pari</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>El uso de recursos tecnológicos en la educación teológica</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Jun 2021 23:57:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Esteban Pari</dc:creator>
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		<description><![CDATA[De la travesía a la interacción educativa en la Facultad de Teología Por Esteban Pari Mollo &#160; La educación desde los tiempos más antiguos se valió de todo tipo de recursos o conocimientos del momento. Basta preguntarse ¿Cómo enseñó Dios a Adán y Eva en el huerto de Edén? ¿Cómo recibieron la enseñanza divina tanto</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=5076">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>De la travesía a la interacción educativa en la Facultad de Teología</em><br />
Por Esteban Pari Mollo</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La educación desde los tiempos más antiguos se valió de todo tipo de recursos o conocimientos del momento. Basta preguntarse ¿Cómo enseñó Dios a Adán y Eva en el huerto de Edén? ¿Cómo recibieron la enseñanza divina tanto Noé, Abraham, Jacob, José, Moisés, Josué, Jueces, los profetas y los apóstoles?</p>
<p>En aquellos tiempos remotos no había celulares inteligentes, computadoras, data show o proyector, internet, programas y otras aplicaciones. Así como el <em>WhatsApp, Facebook, Telegram, Skype, Twitter, Zoom, Moodle</em> y otros. Sorprendentemente las redes sociales lograron imponerse a los medios de comunicación.</p>
<p>Hace veinte años atrás, era imposible comunicarse mediante redes sociales y tecnología de información. Mucho menos para asuntos educativos. En los últimos diez años, hubo una acelerada proliferación de modelos de <em>Laptop, Smartphone, Tablet</em> y otros dispositivos móviles. Mismos ayudaron en la expansión de la información y la comunicación. Inclusive ya existen aplicaciones para temas educativos, de ahí surgen los cursos en línea en diversas modalidades.</p>
<p>Los recursos didácticos ahora van acompañados de los recursos tecnológicos en la educación superior. Fue habitual el modo oral con una pizarra, tiza y almohadilla. Luego pasó a pizarras acrílicas hasta pizarras interactivas. Lo mismo ocurrió con el uso de auxiliares audiovisuales, desde un televisor o audio, al uso de un proyector o data show de mayor calidad y alcance. Cada vez aparecen novedades para el uso educativo como son las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC). Se combinan conocimiento, prácticas y experiencias educativas. Cada día surgen mayores alternativas en un mundo donde la tecnología sobresale en forma predominante.</p>
<p>No puede estar ausente estas tecnologías en la educación teológica, ya que el mensaje de Dios fue transmitido por diferentes medios y este propósito debe continuar. He aquí algunas experiencias inéditas en la Facultad de Teología que se aventuró a ser una punta de lanza. El presente artículo tiene el propósito de describir los cambios de recursos tecnológicos que experimentaron los estudiantes de la Facultad de Teología. Tanto en las clases presenciales como el inicio de las clases virtuales antes de que ocurriera la cuarentena a causa del Covid-19.</p>
<h5>De las máquinas de escribir a las laptops</h5>
<p>Los estudiantes llevaban sus maquinas de escribir a los módulos de la Facultad de Teología y algunos llevaban el PC junto al monitor grande. Pero, otra parte usaban laptops. Recuerdo haber participado en mi primer módulo en la ciudad de Santa Cruz, Bolivia en el año 2007. Existía estudiantes que no dejaban dormir por el ruido de las teclas. Era molestoso, no dejaba concentrarse en el estudio. En un par de años, todos tenían laptop. Habían desaparecido las maquinas de escribir y las PC. Ya no había los ruidos. El problema que se presentaban era, cómo manipular ciertos programas o buscadores de información. Había que buscar y preguntar a alguien que llevaba la delantera en el manejo de programas.</p>
<p>Los profesores se dieron cuenta que, algunos estudiantes no usan la laptop para las clases, sino para navegar en el buscador Google. Inclusive otros estaban ocupados en juegos en línea. La distracción en la clase llegó sin precedentes y no había la forma de controlar. Sin embargo, otros usaban para tomar apuntes y para buscar información.</p>
<p>La fe de los estudiantes se ejercitó, porque cada adquisición de una laptop tenía una historia milagrosa. Recuerdo como contaba mi compañero de curso de entonces. Al estar mirando en la vitrina una laptop. Le dio encuentro un miembro de su congregación y percibió que deseaba obtenerlo, pues le preguntó: Pastor ¿quiere una? Escoja la que le guste y es toda suya. Mi amigo no podía creer ese lindo regalo.</p>
<p>Mi experiencia personal, fue algo similar. Mi amigo Mike Shields, me regaló un <em>Flash Memory</em> o <em>Pen Drive</em> para mi primer módulo en Bolivia. En realidad, Mike y MonaRé fueron quienes me animaron a estudiar en la Facultad de Teología. Después de un par de años compre una laptop, el cual me acompañó en el proceso de mi estudio en la Facultad de Teología. Las compras de laptops siempre fueron un milagro de dios hasta el día de hoy.</p>
<p>Pues, no solamente el uso de las tecnologías son un desafío, sino también las adquisiciones. Aunque cambian de modelos, capacidades y funciones. Pero, están al servicio de Dios cuando los estudiantes usan para su formación teológica. Ya algunos usan lo<em>s iPad</em> por la comodidad y facilidad del uso. Asimismo, se abrieron espacios en la Facultad de teología para compartir entre compañeros de estudio libros digitales y recursos electrónicos como <em>Libronix</em> digital,<em> Logos software, e-Sword</em>, y otros. Así como para establecer amistad y compañerismo. Esa es la estrategia apropiada para crecer y madurar espiritual, emocional, cognitiva y relacionalmente.<br />
Asignatura virtual</p>
<p>Desde la asunción del nuevo Rector de la Facultad de Teología, doctorante Allen Martin, cambio el programa de estudios 2013. Incluyó una asignatura propedéutica y virtual asincrónica, denominada Investigación y Redacción Teológica (anteriormente se efectuaba en forma presencial). Se desarrollaba a través de una aplicación Moodle. El estudio se realizaba en forma independiente mediante un control de tareas y exámenes en forma automática. Estuvo en vigencia hasta el año 2017 con muchas visitas, pero ninguno se animó a completar el curso en esta modalidad.</p>
<p>El administrador de la Facultad de Teología, David Hunt en una consulta con el profesor Esteban Pari, respecto a la elaboración de una propuesta de tesis. Surgió la inquietud de tener una reunión de intercambio de ideas junto con el Dr. Max Rivera en el área de investigación. Se llegó a la conclusión de combinar Moodle y sesiones interactivas por Zoom con la finalidad de probar un grupo piloto de la asignatura virtual.</p>
<p>En el año 2017 se realizó dos versiones pilotos, cada una con participación cerca de cuarenta estudiantes. Se organizó en cuatro grupos, cada una de ocho hasta diez participantes. En cuatro horarios, una en la mañana, medio día, tarde y noche. Cada estudiante escoge el horario de acuerdo a la disponibilidad de tiempo. Las sesiones comenzaron con hora y media de duración. Los resultados de las dos versiones pilotos, ayudaron a consolidar las clases virtuales en la Facultad de Teología pata la asignatura de Investigación y Redacción Teológica. Los estudiantes podían disfrutar de cuatro semanas de sesiones interactivas por medio Zoom y con el seguimiento personalizado en la elaboración de monografías mediante la incorporación de las redes sociales. Poco a poco se eligió las mejores alternativas para la formación teológica.</p>
<p>En el año 2018 se realizó cuatro versiones de forma oficial la asignatura virtual en la Facultad de Teología. Cada estudiante tenia que tener en su historial académico aprobado para graduarse. Continúo en cuatro horarios y se redujo los grupos a seis personas con flexibilidad hasta ocho participantes. Se dejó de lado <em>Moodle</em> y se incorporó las redes sociales usuales como <em>Facebook, WhatsApp, Messenger</em> y correo electrónico. Comenzamos con el uso de<em> Zoom</em> gratuito y se tuvo que comprar el plan Pro. Las experiencias de ese año, ayudaron a puntualizar algunos logros significativos y con impacto en los estudiantes. Muchos de los participantes jamás habían participado en una clase virtual y venían con muchas expectativas. Inclusive algunos se resistían a usar las redes sociales, no era su favorito. Por poco, la consideraban como instrumentos de Satanás.</p>
<h5>La interacción: base para el aula virtual</h5>
<p>En la Facultad de Teología se despertó la inquietud de llevar reuniones por vía <em>Zoom</em>. También usaron para las clases de teología, donde la distancia y la accesibilidad era un problema. Fue un camino a lo desconocido. Se escuchó de algunos estudiantes que no sabían, cómo ingresar y apretaban las teclas, de repente aparecieron en la sesión virtual.</p>
<p>Se convirtió en el único espacio en la Facultad de Teología de Teología de conocer otros estudiantes de diferentes países desde Norte, Centro y Sud América. Surgieron una infinidad de anécdotas. Una que me llamó la atención fue que, al inscribirse a la asignatura, fue a comprar un teléfono inteligente y esto ocurrió con varios estudiantes. Otro fue a comprar accesorios como audífonos, cámaras, parlantes y otros. Al momento del inicio de la sesión no la uso ninguna, solo la laptop.</p>
<p>Entonces la suma de las experiencias combinadas con la interacción, marcan las clases virtuales. Sin embargo, las aulas virtuales sin interacción, queda simplemente como una aventura. Cuanto mayor interacción haya en las sesiones virtuales, mayor aprendizaje se logrará. Por lo menos se vio en las diferentes versiones que algunos que solamente buscaban aprobar la asignatura, lograron un incremento en su aprovechamiento.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h5>Lo virtual, impacto vs entrenamiento</h5>
<p>La asignatura virtual se extendió de una hora y media a dos horas, luego dos horas y media. No solamente fue dar instrucciones, sino colocar los conceptos complejos en fáciles. La forma como se realizaba, impactó a varios estudiantes, porque no solo era investigación, sino ayudaba a consolidar otros conocimientos abordados en otras materias de la Facultad de Teología. Escuché y leí en la retroalimentación que, aprendieron a mejorar sus sermones, a enseñar con impacto, predicar principios, investigar a profundidad, descubrir verdades eternas y otros beneficios.</p>
<p>En varios estudiantes fue esencial esta asignatura porque les enseñó a moldear el carácter. No obstante, directamente por el profesor, sino la interacción entre tarea, estudiante y profesor. Las correcciones y revisiones constantes de las tareas, propuestas y monografías hasta que sea aceptable, ayudan a una mejora continua. Única asignatura que permite tantas revisiones y modificaciones con la guía personalizada del profesor por un periodo de tres meses. En el primer mes, entregar el borrador de la monografía. El segundo mes, las revisiones y correcciones de la monografía y el último mes, la presentación de la monografía final. Por tanto, si no se obtuvieran estos resultados, simplemente sería entretenimiento.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h5>Lo virtual no anda solo, va acompañado de otros recursos</h5>
<p>En el año 2019 se realizaron cinco versiones y el 2020, cuatro versiones. Esta vez los grupos se limitó a seis personas. Un cambio sustancial fue que algunos aun mostraban sorpresa al estar en el aula virtual. Donde había un profesor, una pizarra, diapositivas, imágenes y diagramas. Para el año 2020, ya casi nadie mostraba asombro, ya que a causa del Covid-19 se vieron obligados a usar la tecnología. Mas bien, eran otros aspectos que se percibieron. Así como el nivel académico, los beneficios de la asignatura virtual en el proceso otras monografías en la Facultad de Teología, el carácter práctico de la asignatura y la buena onda del profesor. Además, la asignatura de Investigación se convirtió en el requisito para ingresar a la Facultad de Teología y debe tener aprobada para su ingreso al segundo módulo.</p>
<p>La asignatura virtual no hubiera tenido los resultados que se obtuvieron sin el acompañamiento de otros recursos como las redes sociales. El correo electrónico es usado para la comunicación oficial y el envío de documentos como las instrucciones cada semana. El <em>WhatsApp</em> se utiliza para la comunicación rápida y consultas inmediatas al profesor. En el <em>Facebook</em> se creó un grupo privado para colgar las guías de aprendizaje y otros recursos que ayudan a los estudiantes. Además, pueden hacer consultas y responder cualquiera que tenga la respuesta. El <em>Messenger</em> también es para la comunicación rápida y consultas con el profesor. Al mismo tiempo, el profesor puede tener sesiones complementarias cuando sea necesario aparte de las sesiones oficiales de forma sincrónica por vía <em>Zoom</em>.<br />
El propósito de las sesiones virtuales es crear una experiencia para marcar en la vida personal y tener un impacto en su ministerio e iglesia. A menor cantidad en las sesiones, mayor interacción entre los participantes y mejor aprovechamiento de aprendizaje. Estoy seguro por los reportes recogidos, que en muchas personas ha causado una transformación en su vida. Así como la disciplina, compromiso, logro de metas, satisfacción y desarrollo de habilidades.</p>
<p>Otros aspectos que se evidenciaron, fueron los cambios que se produjeron en términos académicos. Una mejora en la redacción de las monografías. Obtención de buenas calificaciones por la elaboración de las monografías. Menor retraso en la entrega de monografías y mayor habilidad para realizarla. Fue decisivo el filtro de los estudiantes para continuar en el programa de Maestría y otros, definitivamente lo dejan al no estar comprometido. Al mismo tiempo, es un desafío seguir en el programa para superar todas las limitaciones, los cuales exige un cambio en su vida. Escuché en algunos que, para conseguir señal de la internet, viajan por un par de horas y se esfuerzan por lograrlas. Otros buscan ayuda de sus hijos o alguien que les facilite en el avance de sus clases virtuales.<br />
En consecuencia, la experiencia de cuatro años dio frutos progresivos y sistemáticos. En un inicio era difícil ver estos resultados. Creo firmemente que la dirección y ayuda de Dios fue fundamental en la consolidación de la asignatura virtual de Investigación y Redacción Teológica. Ahora, se va por otros desafíos, en proceso de planificación.</p>
<p>Los aprendizajes más relevantes se pueden resumir las siguientes maneras: Todo estudiante de la Biblia necesita un facilitador, nadie crece y madura sin el apoyo de otro igual o maduro, necesita un compañero en el viaje de aprendizaje. Los recursos tecnológicos al igual que los recursos didácticos son medios auxiliares, el mensaje o contenido sigue cambiando vidas, principalmente el mensaje de Dios. El aprovechamiento del aprendizaje se da concluyentemente por la interacción entre estudiantes y el profesor, y toda oportunidad es buena para el aprendizaje, así como Jesús lo hizo con sus discípulos.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Esteban Pari</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Proverbios en la formación de los hijos</title>
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		<pubDate>Sat, 29 Aug 2020 04:44:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Esteban Pari</dc:creator>
				<category><![CDATA[2020.2]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Esteban Pari Mollo . Un hijo obediente es un hijo feliz; Un hijo feliz es un hijo obediente. &#8211; Roy Lessin El libro de Proverbios conocido como “dicho breve” o sentencia, expresa principios generales acerca del comportamiento humano, principalmente acerca los hijos. Se pueden destacar tres propósitos: El Ético, que consiste en impartir sabiduría</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=4740">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="RIGHT"><strong></strong>Por Esteban Pari Mollo</p>
<p style="text-align: left;" align="RIGHT"><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p style="text-align: left; padding-left: 30px;" lang="es-BO" align="RIGHT"><em>Un hijo obediente es un hijo feliz; Un hijo feliz es un hijo obediente.</em> &#8211; Roy Lessin</p>
<p lang="es-BO">El libro de Proverbios conocido como “dicho breve” o sentencia, expresa principios generales acerca del comportamiento humano, principalmente acerca los hijos. Se pueden destacar tres propósitos: El <em>Ético, </em>que consiste en impartir sabiduría a los jóvenes basado en el temor del Señor respecto a los principios de justicia, pureza y piedad en la vida diaria. El principio <em>Didáctico,</em> que implica el educar a los faltos de experiencia en conocimiento y conducta, y cómo aumentar la sabiduría de los sabios. Finalmente el <em>Práctico, </em>el cual enseña cómo comportarse en distintas circunstancias de la vida.</p>
<p lang="es-BO">La “sabiduría” ocupa un lugar central en el libro de Proverbios. Se menciona ciento dos veces . Ningún otro libro en la Biblia le dedica tanto espacio a esta virtud. La <em>sabiduría</em> se entiende como “la capacidad de asimilar… con una cosmovisión teocéntrica, lo cual produce una madurez intelectual tanto moral y espiritual”<span style="font-size: small;">.</span><a name="sdfootnote1anc" href="#sdfootnote1sym"></a><sup>1</sup> El autor de Proverbios declara: “Para entender sabiduría (heb. <em>jakam</em> = habilidad) y doctrina (heb. <em>musar</em> = disciplina)” (Proverbio 1:2). Estos dos elementos son inseparables. Porque “ninguna habilidad se perfecciona sin disciplina, y cuando una persona tiene habilidad es libre para crear algo hermoso”.<a name="sdfootnote2anc" href="#sdfootnote2sym"></a><sup>2</sup></p>
<p lang="es-BO">La sabiduría es el <em>temor a Dios” </em>(Proverbio 1:7; 9:10; 15:33; 16:6; 22:4). No es el temor de miedo, sino el de confiar en el Señor (3:5), quien nos da seguridad y paz; y no en sí mismos (28:26). Y el temor de Jehová es el conocimiento de Dios (2:5; 9:10).</p>
<p lang="es-BO">La sabiduría era usada por los judíos para la formación de las personas.<a name="sdfootnote3anc" href="#sdfootnote3sym"></a><sup>3</sup>A partir de esta comprensión, se puede entender que “la sabiduría práctica descansa en el carácter religioso, que proviene de Dios”. <a name="sdfootnote4anc" href="#sdfootnote4sym"></a><sup>4</sup> Útil para una vida recta en la cotidianidad. Entonces Proverbios, destaca la importancia de los padres en la formación de los hijos en el hogar. Así como Luifel Bendrom, afirma al respecto:</p>
<p style="padding-left: 30px;" lang="es-BO" align="LEFT">La primera escuela es la del <em>hogar</em>, y los primeros maestros son nuestros propios <em>padres</em>. De aquí [en adelante], la primera prueba de sabiduría es aceptar la doctrina del padre y no despreciar la dirección de la madre (Proverbio 1:8). Él [padre] con su sabio consejo, y ella [madre], con su amante solicitud, todo por nuestro bien actual y futuro, son los mejores escudos para preservarnos de la ignorancia y de la necesidad, que son los primeros peligros que acechan al niño en la difícil pendiente de la vida.<a name="sdfootnote5anc" href="#sdfootnote5sym"></a><sup>5</sup></p>
<p lang="es-BO" align="JUSTIFY">Así pues, la primera responsabilidad de los padres hacia los hijos, según Proverbios es la formación de los hijos para la vida. Esta tarea no se sustituye con las niñeras o el jardín de niños. Porque la educación de los hijos en temprana edad y en el hogar se transforma en el fundamento para toda la vida. La educación escolar y universitaria es complementaria.</p>
<p lang="es-BO" align="JUSTIFY"><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p lang="es-BO" align="JUSTIFY"><strong>La importancia de Proverbios en la formación de los hijos</strong></p>
<p lang="es-BO">Existen tres argumentos en Proverbios acerca de la formación de los hijos. El <em>primero</em>, se refiere con frecuencia al término <em>hijo</em> en los capítulos 1 al 8 en Proverbios (1:8-9, 15-16; 2:1, 5; 3:1-2, 21,23; 4:1, 10, 20,22; 5:1-2, 7, 9; 6:1,3, 20, 22; 7:1, 5, 24-26; 8:4, 32-34). Se aprecia con claridad las recomendaciones de un padre a un hijo. Previene de muchos peligros y elogia la obediencia. Es probable que Salomón se dirigió a su hijo Roboam.</p>
<p lang="es-BO">El <em>segundo</em>, contiene temas como “los proverbios para la juventud” o “las exhortaciones de un padre”. Los temas que resaltan los capítulos 1 al 9 en Proverbios son los siguientes: La obediencia a los padres (1:8-9), cómo evitar malas compañías (1:10-19), los resultados de buscar la sabiduría (1:20-2:22), los beneficios de la obediencia a la sabiduría (3:1-26) y las virtudes de ser bondadosos para con otros (3:27-35). Además, cómo tener seguridad en la sabiduría (4:1-13), cómo evitar a los malvados (4:14-22), cómo guardar el corazón solamente para Dios (4:23-27) y la norma divina de no adulterar con el cuerpo, alma y espíritu (5:1-14). Por último, cómo ser leal a su cónyuge (5:15-23), cómo evadir ser fiador (6:1-5), cómo no llegar a ser perezosos (6:6-19), cómo evitar el adulterio (6:20-7:27), la supremacía de la sabiduría (8:1-9:12), y cómo impedir la necedad (9:13-18).</p>
<p lang="es-BO">Asimismo, se añade la problemática de los hijos y un llamado a la obediencia hacia los padres. Tales como la naturaleza de la pandilla y la delincuencia juvenil (1:8-19), las actitudes de un hijo hacia Dios (3:1-12). También un llamado al sano juicio y a la cortesía (3:21-35), a evitar el camino de los malvados (4:10-19), a guardar el corazón y la vida (4:20-27), a la fidelidad matrimonial (5:1-27), a evitar el adulterio (6:20-35) y a resistir toda tentación a tener una aventura amorosa (7:1-27).</p>
<p lang="es-BO">El <em>tercero</em>, considera el contenido global del libro de los Proverbios para explicar la importancia de la formación de los hijos. Se pueden resaltar las siguientes referencias: “El hijo sabio alegra al padre, pero el hijo necio es tristeza de su madre (10:1). “El hijo sabio recibe el consejo del padre, más el burlador no escucha las reprensiones” (13:1). “El hijo sabio alegra al padre, más el hombre necio menosprecia a su madre” (15:20). “El que roba a su padre y ahuyenta a su madre, es hijo que causa vergüenza y acarrea oprobio” (19:26). “Cesa, hijo mío, de oír las enseñanzas que hacen divagar de las razones de sabiduría” (19:27).</p>
<p lang="es-BO"><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p lang="es-BO"><strong>Tres tipos de sabiduría en Proverbios para la formación de los hijos</strong></p>
<p lang="es-BO">Los tres tipos de sabiduría en Proverbios según Bendrom son: la natural, la moral y la religiosa.<a name="sdfootnote6anc" href="#sdfootnote6sym"></a><sup>6</sup> La sabiduría <em>natural</em> es necesaria en la formación de los hijos en las siguientes áreas de la vida:</p>
<ul>
<li>El trabajo (6:6-8; 8:1,4,14-19, 22, 23, 27-32, 35, 36; 6:12-14, 16-19).</li>
<li>La diligencia (12:27; 22:29; 23:23; 27:23, 24).</li>
<li>El entendimiento (16:22; 17:16; 17:24; 28:5, 6, 11; 4:7).</li>
<li>La reflexión (14:10; 15:28; 18:13; 20:27).</li>
<li>La moderación (23:4; 23:1-3; 14:13).</li>
<li>La confianza propia (22:17,19; 28:26a, 27).</li>
<li>La alegría (15:13, 15; 15:30; 17:22; 27:9; 15:23; 19:22; 21:15).</li>
</ul>
<p lang="es-BO">Además, previene de los problemas en que los hijos pueden tropezar, así como la pereza u ociosidad (19:15; 15:19; 20:4; 22:13) y las bebidas alcohólicas (20:1; 23:19-21; 23:29-33; 31:4, 5).</p>
<p lang="es-BO">La sabiduría <em>moral</em> consiste en el desarrollo de los hijos en el “ser” y el “hacer”. Es decir, lo que uno <em>es</em> (implantación de valores morales en la identidad propia) y lo que uno <em>hace </em>(la expresión de los valores morales en la acción de una persona). Proverbios presenta preceptos positivos y negativos. La incorporación de preceptos positivos en los valores morales de los hijos, afecta en el <em>ser</em>. Estos son: La obediencia (3:1-6; 3:4,6), la fidelidad (25:13; 13:17; 8:7,8; 20:11), el uso prudente del lenguaje (10:14,19; 10:20,21,31,32; 11:9), el cultivo de la generosidad (11:24-26; 32:5,6,8), la equidad (3:27-30) y la amistad (18:24; 17:17; 27:10,17; 17:9). También los valores morales en el noviazgo y matrimonio (5:16-19; 31:30). En cambio, en el <em>hacer</em> influye la aplicación de la ley de Dios (28:4; 20:8,26), la recepción de consejos (13:1; 20:5,18; 11:14), la corrección y la disciplina (15:31,32; 17:10; 27:5,6; 13:24; 14:18; 22:15; 23:15; 23:13,14; 29:15).</p>
<p lang="es-BO">Los preceptos negativos no se incorporan en la formación de los hijos, porque distorsionan los valores morales, tales como el amor a la riqueza (10:2,4), la adulación (19:4; 16:29,30; 29:5; 20:19; 27:21; 28:23), las mentiras (12:19), la soberbia (11:2; 13:10; 15:25; 16:18,19), la ira (16:32; 19:19; 29:11; 12:16; 14:29), los hábitos malos (17:13; 22:8; 22:16; 19:17; 22:9), y la venganza (24:29; 20:22; 24:17,18; 25:21,22). Además, la sabiduría moral previene de las deudas (22:7; 6:1-3; 22:26-27), el cohecho (17:8; 18:16; 29:4; 17:23), la sujeción (1:8), y fortalece la integridad (24:5; 22:11; 20:7; 24:6; 18:10).</p>
<p lang="es-BO">La moralidad en Proverbios se centra solo en Dios (10:29); porque Él juzga la conducta del hombre (17:3b). Por eso, no es situacional, ni absoluta en sí mismo.<a name="sdfootnote7anc" href="#sdfootnote7sym"></a><sup>7</sup> Proverbios declara que Dios, es quien da la sabiduría (2:6-8) y el temor a Dios es la sabiduría (1:7). También, las declaraciones acerca de la sabiduría en Proverbios 8:23-31, comparada con Hebreos 1:2 y Colosenses 2:3, representa a la Palabra encarnada (Cristo encarnado). Vale decir, “Cristo se vio a sí mismo en este libro”.<a name="sdfootnote8anc" href="#sdfootnote8sym"></a><sup>8</sup> Esta Sabiduría da vida, “vida en abundancia” (Juan 10:10).</p>
<p lang="es-BO">La sabiduría humana jamás podrá solucionar los problemas de la vida, sólo Dios conoce los caminos del hombre. Así es que la sabiduría divina es necesaria para vivir bien y para aplicar en la cotidianidad.</p>
<p lang="es-BO">La sabiduría <em>religiosa</em> es importante en la formación del carácter de los hijos. Ayuda a crecer espiritualmente en la relación con Dios, consigo mismo y con otros. Es necesario desarrollar la humildad (15:33; 16:19; 22:4), la mansedumbre (16:24; 15:1), la sumisión (16:1,2,3,9; 23:26). También la conformidad (30:7-9), la modestia (17:27,28; 31:10; 19:14). Y sobre todo la esperanza (10:28; 11:23b; 11:7; 14:26) y el amor (10:12). Asimismo, ayuda a cultivar la benevolencia (10:12; 16:6) y la justicia (16:2; 21:3; 15:15; 16:31; 14:34).</p>
<p lang="es-BO">Los Proverbios eran conocidos como el manual de la moralidad judía, ya que contiene abundantes valores morales. Es práctico antes que teórico, es personal antes que social. Dios regula la moralidad de toda la humanidad, respecto a la balanza falsa, porque Dios se agrada en lo cabal (11:1); los labios mentirosos, porque la verdad es su contentamiento (12:22); y el hombre torcido. Dios tiene comunión íntima con los justos (3:32); abomina al arrogante, porque Él no comparte su gloria con nadie (16:5); y abomina al que justifica al impío y condena al justo (17:15).</p>
<p lang="es-BO"><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p><a name="_Toc205623694"></a><strong>Las tres competencias educativas de Proverbios en la formación de los hijos</strong></p>
<p lang="es-BO">¿Cómo hay que educar los hijos? Proverbios señala que, la sabiduría germina el valor moral de un modo didáctico. Tanto el padre como la madre, son quienes comparten la educación de los hijos, y ambos hablan en una sola voz (1:8,9; 6:20; 5:19; 2:17; 16:28; 17:9; 18:22; 19:24; 12:4; 14:1; 31:10; 31:11,23).</p>
<p lang="es-BO">El libro de los Proverbios, de acuerdo a sus tres propósitos principales, ofrece tres competencias<em> </em>educativas, funciones y resultados en la formación de los hijos. Primero, promueve (<em>competencia</em>) el deber de instruir y guiarles a los jóvenes (<em>funciones</em>) a una vida feliz y próspera (<em>resultado</em>). Segundo, orienta (<em>competencia</em>) a adquirir la sabiduría y el saber cómo un medio para evitar los escollos de la insensatez (<em>funciones</em>); los llevará a la salud y prosperidad (<em>resultado</em>). Tercero, enseña (<em>competencia</em>) cómo vivir con todas las virtudes (<em>funciones</em>) que acercan a Dios (<em>resultado</em>); mientras que los vicios provienen de los libertinajes, la ociosidad, el egoísmo, la ira e injusticia que apartan de Dios y atraen el juicio divino y la muerte (<em>resultado</em>).</p>
<p lang="es-BO">Las competencias educativas tienen que ver con el <em>qué hacer. </em>Las funciones con el <em>cómo hacer, </em>y tendrán como resultado una conducta correcta. Ver el siguiente cuadro:</p>
<p>&nbsp;</p>
<table width="635" border="1" cellspacing="0" cellpadding="9">
<colgroup>
<col width="136" />
<col width="263" />
<col width="180" /> </colgroup>
<tbody>
<tr>
<td width="136">
<p align="CENTER"><strong>Competencias educativas</strong></p>
</td>
<td width="263">
<p align="CENTER"><strong>Funciones</strong></p>
</td>
<td width="180">
<p align="CENTER"><strong>Resultados</strong></p>
</td>
</tr>
<tr valign="TOP">
<td width="136">Promueve</td>
<td width="263">&#8230;el deber de instruir y guiar a los jóvenes,</td>
<td width="180">&#8230;a una vida recta y de obediencia</td>
</tr>
<tr valign="TOP">
<td width="136">Orienta</td>
<td width="263">&#8230;a adquirir la sabiduría como un medio para evitar los tropiezos de la insensatez;</td>
<td width="180">&#8230;los llevará a la salud espiritual y emocional.</td>
</tr>
<tr valign="TOP">
<td rowspan="2" width="136" height="31">Enseña</td>
<td width="263">&#8230;cómo vivir con todas las virtudes,</td>
<td width="180">&#8230;que acercan a Dios.</td>
</tr>
<tr valign="TOP">
<td width="263">Mientras que los vicios que provienen de los libertinajes, la ociosidad, el egoísmo, la ira y la injusticia;</td>
<td width="180">&#8230;que apartan de Dios y atraen el juicio divino y la muerte.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p align="LEFT"> Fuente: Elaboración propia, 2007.</p>
<p align="LEFT"><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p lang="es-BO"><strong>La sabiduría de Proverbios en la formación de los hijos</strong></p>
<p lang="es-BO">Los padres son los responsables de <em>impartir sabiduría</em> a los hijos (Proverbios 2:1), es decir, guiarlos a Cristo. Los hijos necesitan conocer a Jesucristo como salvador personal. Algunos rechazarán, pero Dios se reirá de ellos (1:28). Al final la elección es de los hijos. El mensaje del capítulo 2 de Proverbios advierte que la Sabiduría <em>guarda</em> nuestras veredas (2.8). El capítulo 3, que la Sabiduría <em>dirige</em> nuestros caminos (3.5–6). El capítulo 4, que la Sabiduría <em>perfecciona</em> nuestras sendas (4.18).</p>
<p lang="es-BO">El fundamento de la “sabiduría” se personifica en Cristo. Primero, porque la sabiduría <em>protege nuestro camino</em> a través de los mandamientos de Dios (Proverbios 2:1-9) y el cuidado de Dios (2:10-22). Segundo, porque la sabiduría <em>dirige nuestro camino</em>; por escuchar a la Palabra (3:1-4), por obedecer la Palabra (3:5-10), por someterse a la palabra (3:11-12), y por atesorar la Palabra (3:13-26). Y tercero, porque la sabiduría <em>perfecciona nuestras sendas</em>; por buscar la sabiduría (4:1-13), por evitar la tentación y el pecado (4:14-19), y por guardar el corazón puro (4:20-27).</p>
<p lang="es-BO">El enemigo de la sabiduría es la insensatez. Se menciona en el capítulo 5 de Proverbios. Una mujer que invita a pecar, la ilustra. Así es como Satanás invita a los hijos a descarrilarse, pero Dios advierte que no acerquen a su puerta. El pecado siempre es costoso. Los insensatos pierden reputación (Proverbios 5:9), posesiones (5:10), salud (5:11) y hasta la vida (5:22–23). Las cuerdas del pecado atan lentamente hasta que el hijo descubre, que está atrapado y le resulta imposible escapar.</p>
<p lang="es-BO">La Sabiduría invita a tres clases de personas: A los simples, a los burladores y a los insensatos (Proverbios 1.22). También es para todas las personas. Pero no todos responden al llamado. El rechazo a la sabiduría trae las siguientes consecuencias:</p>
<p lang="es-BO" align="LEFT">El burlador rechazó a la Sabiduría y encontró destrucción (Proverbios 1.24–27); atendió a la Insensatez y recibió destrucción (6.32).</p>
<p lang="es-BO" align="LEFT">El necio rechazó a la Sabiduría y fue llevado a la muerte (8.36); atendió a la Insensatez y recibió muerte (5.22–23).</p>
<p lang="es-BO" align="LEFT">El simple rechazó a la Sabiduría y fue al infierno (9.18), atendió a la Insensatez y acabó en el infierno (7.27).<a name="sdfootnote9anc" href="#sdfootnote9sym"></a><sup>9</sup></p>
<p lang="es-BO">Pues, rechazar la Sabiduría es aceptar la Insensatez. Y no hay terreno neutral. Jesús dijo: “El que no está conmigo, contra mí es”. “Nadie puede servir a dos señores”, No se puede vivir sin tener algún señor. Seguimos a la Sabiduría o a la Insensatez, a Cristo o a el pecado.</p>
<p lang="es-BO">Los padres tienen la responsabilidad de inculcar <em>valores sobre el matrimonio</em> (Proverbios 5:9-23, 19, 20). Consiste en conservar el “honor” (5:9; 6:33) y la “salud sexual” (5:9,11; 6:26). La función de los padres es cuidar del pecado sexual en el alma y el cuerpo de los hijos. El pecado sexual se obtiene por la información de los amigos, la internet y por conocer a mujeres extrañas (5:1-14). Para mantener la pureza sexual, es necesario la educación en el hogar acerca la sexualidad.</p>
<p lang="es-BO">Los padres tienen el deber moral de <em>corregir las malas actitudes</em> de sus hijos en Proverbios, según las diferentes situaciones, es decir, cuando son tercos (Proverbios 13:1), libertinos (29:3), rebeldes (15:20), flojos (10:5), burladores (30:17), malditos (30:11; 20:20; 2:2; 1:10; 10:1).</p>
<p lang="es-BO"><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p lang="es-BO"><strong>Aplicación de los Proverbios en la formación de los hijos</strong></p>
<p lang="es-BO">El libro de Proverbios trata de comprender la vida humana natural y terrenal por el pensamiento de los sabios de Israel. Centra su atención en el temor al Señor, respeto y reverencia a Dios, mientras se viva en este mundo.</p>
<p lang="es-BO">Todas las promesas que expresa Proverbios se centran en las promesas eternas del Señor Jesucristo. La sabiduría humana es limitada. En cambio, la sabiduría divina, es lo único perfecto. El Señor Jesucristo es el <em>sabio infalible</em> (Mateo 12:42) y mayor que Salomón, el <em>sabio falible</em> (1 Reyes 11:1-11). En Él están escondidos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento (Colosenses 2:3; 1 Corintios 1:30). La comparación de ambas sabidurías, se puede ver en la siguiente figura:</p>
<p lang="es-BO"> <a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2020/08/Pari-Formacion-hijos-en-Prov.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-4751" title="Pari - Formacion hijos en Prov" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2020/08/Pari-Formacion-hijos-en-Prov.jpg" alt="" width="528" height="346" /></a></p>
<p lang="es-BO">Fuente: Elaboración propia, 2007.</p>
<p lang="es-BO"><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p lang="es-BO"><a name="OLE_LINK1"></a><a name="OLE_LINK2"></a> Los padres tienen la responsabilidad de <em>cultivar los principios bíblicos.</em> En Proverbios se resumen cuatro áreas de la vida, según Gooding y Lennox. Primero, el uso de valores morales: En la <em>toma de decisiones</em> correctas (Proverbios 3:5,6), en el <em>comportamiento sexual</em> tanto de solteros (5:1-14) como de casados (5:15-17). Y en los <em>asuntos económicos</em> (6:3-11).</p>
<p lang="es-BO">Segundo, el desarrollo de virtudes personales: El <em>trabajo</em> industrioso (10:4,5), el uso correcto de la <em>lengua</em> (6:17; 18:6-8,21; 29:20; 26:20; 15:1; 16:32), el control del <em>orgullo y la jactancia</em> (16:18).</p>
<p lang="es-BO">Tercero, los valores del matrimonio y las relaciones familiares: La importancia de <em>la fidelidad conyugal</em> (7:1-27; 9:17-18), la importancia de <em>la</em> <em>disciplina</em> (4:1-4; 15:5) y la importancia de <em>elegir una esposa</em> (31:10-31).</p>
<p lang="es-BO">Cuarto, la advertencia contra las prácticas destructivas de los valores morales: La <em>pereza</em> (6:6), la <em>delincuencia juvenil</em> (1:10-19), la <em>borrachera y drogadicción</em> (20:1; 23:21-35), la <em>fornicación, adulterio y la promiscuidad</em> (7:1-27).<a name="sdfootnote10anc" href="#sdfootnote10sym"></a><sup>10</sup></p>
<p lang="es-BO">En consecuencia, los principios de Proverbios en la formación de los hijos, proporcionan normas bíblicas para el cuerpo, la mente, el espíritu y las relaciones sociales.<a name="sdfootnote11anc" href="#sdfootnote11sym"></a><sup>11</sup> Por eso los padres enseñarán a los hijos a cuidar el cuerpo, porque es templo de Dios. Cuidar la mente, porque de ahí surgen los pensamientos. Cuidar el espíritu, porque el espíritu humano mantiene viva la relación con Dios. Y cuidar de las relaciones sociales porque el amor de Dios, se refleja en el amor al prójimo.</p>
<div id="sdfootnote1">
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: small;"><a name="sdfootnote1sym" href="#sdfootnote1anc"></a>1<span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"></span></span> James E. Giles, <em>Bases bíblicas de la ética </em>(El Paso, TX: Casa Bautista de Publicaciones, 1994), 114.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote2">
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: small;"><a name="sdfootnote2sym" href="#sdfootnote2anc"></a>2<span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"></span></span> Thomas Nelson, <em>Manual Bíblico </em>(Nashville, TN: Editorial Caribe, 2002), 106.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote3">
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: small;"><a name="sdfootnote3sym" href="#sdfootnote3anc"></a>3<span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"></span></span> Giles, <em>Bases bíblicas, </em>114.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote4">
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: small;"><a name="sdfootnote4sym" href="#sdfootnote4anc"></a>4<span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"></span></span> Meyer Pearlman, <em>A través de la Biblia</em> (Deerfield, FL: Editorial Vida, 1995), 93.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote5">
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: small;"><a name="sdfootnote5sym" href="#sdfootnote5anc"></a>5<span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"></span></span> Luifel Bendrom, <em>Proverbios antiguos para tiempos modernos</em> (El Paso, TX: Casa Bautista de Publicaciones, 1970), 7.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote6">
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: small;"><a name="sdfootnote6sym" href="#sdfootnote6anc"></a>6<span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"></span></span> Ibid., 96.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote7">
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: small;"><a name="sdfootnote7sym" href="#sdfootnote7anc"></a>7<span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"></span></span> Pablo Hoff, <em>Libros poéticos</em> (Miami, FL: Editorial Vida, 1998), 197.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote8">
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: small;"><a name="sdfootnote8sym" href="#sdfootnote8anc"></a>8<span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"></span></span> Pearlaman, <em>A través de la Biblia, </em>187.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote9">
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: small;"><a name="sdfootnote9sym" href="#sdfootnote9anc"></a>9<span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"></span></span> W. Wiersbe Warren, <em>Bosquejo expositivos de la Biblia,</em> traducido por Miguel A. Mesías (Nashville, TN: Editorial Caribe, 1995), CD-ROM.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote10">
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: small;"><a name="sdfootnote10sym" href="#sdfootnote10anc"></a>10<span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"></span></span> Giles, <em>Bases bíblicas de la ética</em>, 114-116; David Gooding y John Lennox, <em>Fundamentos para una ética bíblica</em>, traducido por Roger Marshall (Barcelona, España: Editorial CLIE, 2001).</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote11">
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: small;"><a name="sdfootnote11sym" href="#sdfootnote11anc"></a>11<span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"></span></span> John y Sara Miles, <em>Ética bíblica</em>, serie Vida Cristiana (Springfield, MI: Global University, 2001), 95.</span></p>
</div>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Esteban Pari</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<item>
		<title>Introducción a la carta de Pablo a los Colosenses: Jesús es lo más importante</title>
		<link>http://conozca.org/?p=4352</link>
		<comments>http://conozca.org/?p=4352#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 16 Apr 2020 20:24:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Esteban Pari</dc:creator>
				<category><![CDATA[2019.2]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Esteban Pari &#160; “¡Toma la pluma!” Al parecer, así fue como Dios inquietó el corazón del autógrafo, en este caso de Pablo para inspirar la revelación divina en los tiempos bíblicos. En cambio, hoy en día, es “¡Toma el teclado!” Así Dios mismo ilumina su Palabra en la mente de las personas. Si bien</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=4352">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center"><span style="font-family: Times New Roman, serif;">Por Esteban Pari<strong><br />
</strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>“<span style="font-family: Times New Roman, serif;">¡Toma la pluma!” Al parecer, así fue como Dios inquietó el corazón del autógrafo, en este caso de Pablo para inspirar la revelación divina en los tiempos bíblicos. </span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;">En cambio, hoy en día, es “¡Toma el teclado!” Así Dios mismo ilumina su Palabra en la mente de las personas. </span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;">Si bien no se puede conocer a precisión las circunstancias de cómo se recibieron el mensaje del corazón de Dios al corazón de los autógrafos, es necesario analizar el texto bíblico en base del principio hermenéutico, “un texto sin contexto es un pretexto”. Este artículo tiene el propósito de poner a Cristo primero en la vida de todo creyente y dar el primer paso exegético. Se describen los elementos claves de la carta a los Colosenses: el autor, los destinatarios, la ocasión, características especiales y el propósito y el contenido, además de una breve aplicación al contexto actual.</span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><strong>Escritor</strong></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> De acuerdo a las evidencias internas, fue Pablo quien escribió la epístola a los Colosenses, probablemente con la ayuda de Timoteo (1:1). Existen expresiones en primera persona plural (1:3, 9) y se extienden hasta el versículo 23. Posteriormente, solo se manifiesta en primera persona singular, “Ahora me gozo” (1:24), “[yo] quiero que sepáis” (2:1) y otras alusiones dentro del texto. Al finalizar, se destaca explícitamente al poner énfasis en la epístola la autenticidad del autógrafo, “La salutación de mi propia mano, de Pablo” (4:18). </span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;">Las evidencias externas indican que desde temprano no hubo objeción a la paternalidad paulina de Colosenses. Los padres de la Iglesia como Irineo, Clemente de Alejandría, Ignacio de Antioquía, Policarpo de Esmirna, Justino Mártir, Tertuliano de Cartago, Orígenes y Eusebio de Cesarea,<a name="sdfootnote1anc" href="#sdfootnote1sym"></a><sup>1</sup> explícitamente identificaron a Pablo como el autógrafo de Colosenses. Los eruditos también afirman que se incluyó la carta a los Colosenses en el Canon de Marción, el canon de Muratori, la lista africana y el canon de Atanasio.<a name="sdfootnote2anc" href="#sdfootnote2sym"></a><sup>2</sup> En los tiempos modernos han habido algunos ataques en contra de la autoricidad paulina por el vocabulario y estilo, asimismo el problema del gnosticismo y su similitud con Efesios. Las mismas dudas son disipadas por la relación estrecha que Pablo tenía con los personajes que se mencionan en la carta, las cuales coinciden en la ocasión.</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><a name="sdfootnote3anc" href="#sdfootnote3sym"></a><sup>3</sup> Entonces, visto de cualquier perspectiva, Pablo tiene el respaldo de ser el escritor de la carta a los Colosenses frente a pequeñas discrepancias sin importancia.</span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><strong>Destinatarios</strong></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> Colosas estaba situada en la provincia de Asia, en las orillas del rio Lico, cerca de Laodicea.<a name="sdfootnote4anc" href="#sdfootnote4sym"></a><sup>4</sup> Pablo no lo había visitado. Esto se evidencia cuando declara que los colosenses “no habían visto su rostro en la carne” (2:1). Se debe resaltar que Colosas no es mencionada en ningún relato de Lucas en Hechos. </span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> La iglesia de Colosas seguramente no fue fundada por Pablo, sino por uno enviado por él – probablemente Epafras, o Epafras con Timoteo (1:7). Ambos fueron discípulos de Pablo mientras enseñaba en Éfeso (Hch 19). Epafras se convirtió en “un fiel ministro de Cristo para vosotros” (1:7-8), y llevó el evangelio a Colosas (4:12-13). </span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> La ciudad de Colosas era pequeña (hoy se conoce esa región como Turquía),<a name="sdfootnote5anc" href="#sdfootnote5sym"></a><sup>5</sup> principalmente era un centro comercial entre el Este y el Oeste de Asia. Estuvo asediada por filosofías contrarias al evangelio.<a name="sdfootnote6anc" href="#sdfootnote6sym"></a><sup>6</sup> </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">L</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">os creyentes colosenses eran gentiles (1:27), </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">p</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">or lo que fueron presa fácil de falsas enseñanzas, que consistía</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">n</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> en una mezcla de ideas legalistas y gnósticas con trasfondo religioso judío, así como de las filosofías que permitía</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">n</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> un conocimiento místico y emocional de Dios.<a name="sdfootnote7anc" href="#sdfootnote7sym"></a><sup>7</sup> Es decir, </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">era </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">una combinación de una religiosidad legalista y un liberalismo que amenaza</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">ba</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> el evangelio de Cristo. Los falsos maestros trataron de convertir el cristianismo en un sistema legal, </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">para </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">así ensombrecer la persona y la obra de Cristo. </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">P</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">or eso Pablo puso a Cristo en “preeminencia” en todo y sobre todo (1:18). </span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> Las creencias y prácticas de los creyentes de Colosas fueron distorsionadas por las filosofías de “huecas sutilezas” (2:8). </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">Estas consistían de</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> argumentos persuasivos con razonamiento humano, prácticas del ascetismo (2:18), religiones paganas o quizá influencia demoniaca (2:8, 20) como la adoración a los ángeles en forma mística como intermediarios entre Dios y los hombres (2:18), abstinencias de ciertos alimentos y bebidas, la observación de las fiestas y días ceremoniales (2:11, 16-17) y restricciones malsanos sobre el cuerpo (2:21-23). Bartel resume esas falsas enseñanzas de los creyentes colosenses, que eran: filosóficas, sincréticas, demoniacas, ritualistas, místicas, legalistas, elitistas, basada en ideas humanas, inclinada a las apariencias y despojadas de Cristo.<a name="sdfootnote8anc" href="#sdfootnote8sym"></a><sup>8</sup></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;">Pablo respondió enfáticamente que Cristo es el centro de todo, como “Cabeza” de la iglesia (1:18) (anteriormente ya le había ubicado en 1 Corintios 11:3) y que está sobre todas las potestades y principados (2:10). Los creyentes colosenses aceptaron las herejías, semejantes a los gálatas, que no giraban en la persona de Cristo, quién trajo la salvación por gracia, sino por obras, al aceptar las ceremonias, restricciones y ser libre pensantes, que ponían en segundo lugar a Cristo. Pablo con firmeza destacó que Cristo era superior a la creencias y prácticas que habían adoptado los colosenses.</span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><strong>Ocasión</strong></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;">La carta a los colosenses fue llevada por Tiquico (4:7) y Onésimo (4:9). </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">T</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">ambién se instruyó que </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">la misma fuese leída </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">en la iglesia de Laodicea. Se escribió esta carta desde la cárcel (4:3, 10, 18), pero </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">Pablo </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">no indica dónde estuvo preso </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">entonces</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">. Existe</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">n</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> dos posibilidades. </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">A</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">lgunos indican en Cesarea y otros en Roma. </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">I</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">nclusive </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">algunos </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">refieren a Éfeso. Pero, es más probable que fuera en Roma (Hch 28:30-31) por la relación estrecha que mantiene Colosenses (Col 1:24; 4:18) con las otras epístolas de la prisión (Flm 1, 9-10; Efesios 3:1: 4:1; 6:20; Fil 1:12-13). </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">T</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">ambién se menciona que tenía permiso para entrar a la casa del Emperador (Fil 1:13; 4:22). Por lo expuesto, es posible que fueran escritas en las mismas fechas las cuatro cartas. Según Harrison indica a mediados de la permanencia en Roma,<a name="sdfootnote9anc" href="#sdfootnote9sym"></a><sup>9</sup> aproximadamente dos años (Hch 28:30-31), otro indica a finales de la década de los 50 y principios de la década de los 60.<a name="sdfootnote10anc" href="#sdfootnote10sym"></a><sup>10</sup> En cambio, Bartel y McGhee, precisan entre el año 60 y 61 d.C.<a name="sdfootnote11anc" href="#sdfootnote11sym"></a><sup>11</sup></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><strong>Características especiales</strong></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> Colosenses se destaca junto a las demás epístolas carcelarias por el énfasis del ministerio de Pablo en la oración y evangelización continua a pesar del encarcelamiento (Col 1:3-14; Ef 1:15-23; Fil 1:3-6, 12-18; Flm 4-6). No le detuv</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">ieron</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> las aflicciones ni las cadenas, más bien, fue una oportunidad para un ministerio fructífero con una influencia notable en sus seguidores.</span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;">También refleja una similitud con Efesios. En Colosenses, Cristo es “la cabeza del cuerpo” (1:18); en Efesios, es “la iglesia, la cual es su cuerpo” (1:22-23). Colosenses enfatiza la preeminencia de Cristo; Efesios, la naturaleza de la iglesia. También, se observa el parecido en la aplicación del evangelio en forma práctica. Ambos hablan del hombre viejo y nuevo (Col 3:9-10; Ef 4:22-24) como de las funciones de los miembros de la familia (Col 3:18-4:1; Ef 5:22-6:9).</span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;">Otra característica es la similitud con la epístola a los Gálatas, al considerar el evangelio como Palabra de verdad (Col 1:5-9; Gá 2:5, 14). También existe una advertencia en contra de los que se alejan del evangelio (Col 1:23; Gá 1:16).</span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;">No obstante, Colosenses se d</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">istingue</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> de otras epístolas del Nuevo Testamento por su énfasis apologético de colocar a Cristo en supremacía de todas las inteligencias creadas (1:15) para reconciliar a los que están en oscuridad y llevarlos al reino de la luz (1:12-14, 22). Donde solamente en Cristo están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento (2:3). Es decir, Pablo desenmascara la falsa enseñanza como “huecas sutilezas… de los hombres” (2:8), que “tienen cierta reputación de sabiduría” (2:23), pero en realidad son limitadas, porque diluyen en vez de fortalecer la fe (2:20). Más bien, Pablo se enfoca que “Jesús debe ser el número uno, siempre el Señor, el superior, el principal y el primero en nuestra vida.”<a name="sdfootnote12anc" href="#sdfootnote12sym"></a><sup>12</sup></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><strong>Propósito y contenido</strong></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> Colosenses tiene un doble propósito de cómo creer (1-2) y cómo vivir (3-4). El primero, fue para corregir las falsas enseñanzas acerca de Cristo. Pablo enfatizó que Cristo es supremo sobre todos como nuestro Dios (1:15), Creador (1:16-17), Salvador y Redentor (1:19-23) y Cabeza de la iglesia (1:18). En cambio, las herejías de los colosenses, rebajaban a Cristo y exaltaban (1) la </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>filosofía racionalista</em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> que negaba la revelación (2:8) y la respuesta fue que, Cristo es la plenitud de Dios (2:9); (2) la </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>religión legalista</em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> ponía en serio peligro la libertad cristiana (2:16) y la respuesta fue que, Cristo es el cumplimiento de los tipos y sombras de la religión ceremonial (2:17); (3) y las </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>experiencias religiosas</em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> basadas en el culto a los ángeles y en el conocimiento superior (2:18), los cuales en la realidad son inútiles para el bienestar espiritual (2:23). La base teológica de Colosenses es Cristológica, ya que Pablo demuestra que en Cristo, Dios está perfectamente manifestado (1:15), que en Él reside toda la plenitud de la Deidad (1:19), y que en Él están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento (2:3).</span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;">El segundo propósito fue para enfatizar la nueva vida que debemos vivir en Cristo. De forma práctica, Pablo insta a “que nos despojemos de las ropas sucias de nuestros viejos y pecaminosos hábitos, y que nos vistamos con las ropas limpias de nuestra nueva vida en Cristo (Col 3:1-17).” También, que nos relacionemos bien con otros en el hogar y en el trabajo (Col 3:18–4:6). Por tanto, “Colosenses nos recuerda creer en Cristo, por encima de todas las cosas, y vivir para Él en este mundo.”<a name="sdfootnote13anc" href="#sdfootnote13sym"></a><sup>13</sup> Además, muestra la relación de causa y efecto: “Por cuanto el creyente ha resucitado con Cristo (3:1-4), tiene que desvestir el viejo hombre y vestir el nuevo (3:5-17) que dará como resultado santidad en todas las relaciones (3:18-25)”.<a name="sdfootnote14anc" href="#sdfootnote14sym"></a><sup>14</sup> No es posible vivir una vida cristiana sin Cristo.</span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> En consecuencia, el tema de Colosenses es “la supremacía y suficiencia de Cristo” (2:9-10), fue la respuesta de Pablo para las falsas enseñanzas en la iglesia de Colosas. Asimismo, McGhee resalta el tema de Colosenses como “Jesús es sobre todo y es todo lo que necesitamos”<a name="sdfootnote15anc" href="#sdfootnote15sym"></a><sup>15</sup>. El contenido de Colosenses en forma práctica es el siguiente: </span></p>
<ol>
<li><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><strong>Introducción:</strong> Saludo y oración por los creyentes de Colosas (1:1-14), </span></li>
<li><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><strong>Base teológica</strong>: La supremacía de Cristo “que nadie os engañe… os juzgue” (1:15-2.23), </span></li>
<li><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><strong>Base práctica:</strong> La suficiencia de Cristo “Haced morir…despojaos del viejo hombre… y revestido del nuevo” (3:1-4:6)</span></li>
<li><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><strong>Conclusión:</strong> Salutaciones a los amigos de Pablo (4:7-18).</span></li>
</ol>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><strong>Aplicación</strong></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> Fácilmente se puede destacar el primer mandamiento “No tendrás dioses ajenos delante de mí” (Ex 20:3). El cuál enseña un principio eterno en la vida, de poner siempre primero a Dios en todo. Ahora en Colosenses, insta a poner primero a Jesús en todo y sobre todos los aspectos de la vida. Cuando se invierte este principio, pues Dios no es nuestro aliado. Un ejemplo claro y vivido fue el apóstol Pablo, el escritor de la carta a los Colosenses, quién se encontraba en aflicciones y en prisión, no se limitó a resignarse. Mas bien, tuvo la oportunidad de continuar su ministerio en la oración, en la evangelización, en la enseñanza por escribir cartas. No tuvo descanso, no estaba ocioso, sino floreció en tener un ministerio fructífero. Así también, los creyentes de hoy, una dificultad no debe ser vista como una limitación, sino una oportunidad para continuar y descubrir un ministerio fructífero.</span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> Las características de los hermanos colosenses son similares a lo que hoy está ocurriendo. Las iglesias luchan con las tradiciones teológicas que instan en la actualidad mediante enseñanzas legalistas como liberales. Las filosofías contemporáneas ofrecen pensamientos del humanismo materialista al igual lo de Colosas. También la proliferación de religiones, a medida y satisfacción de cada persona. Todas estas influencias están distorsionando el evangelio de Cristo. El llamado a todos los pastores y líderes de las iglesias, es si perciben tales artimañas, se debe tomar el ejemplo de Pablo y salir a defender con firmeza y tenacidad frente a las falsas enseñanzas.</span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> Otro aspecto a destacar son los discípulos de Pablo como Timoteo, Epafras, Tiquico y otros, que él los considera como “fiel” hermano, ministro y consiervo en el Señor. </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">Esto nos revela un</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> aspecto </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">frecuentemente </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">olvidado en la formación de nuevos ministros. </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">A menudo, s</span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">olo se provee formación académica y ministerial, y se olvida la formación espiritual, el cuál tiene que ver con “ser fiel”. Lamentablemente, se pone énfasis que el discípulo sea fiel a su líder, no al Señor. Es mejor guiarlos hacia Dios, que aprendan a depender de Dios y sean fieles a Dios. Si lo son a Dios, con mayor razón lo serán con todos.</span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> En Colosenses existe un énfasis destacado en la transformación del carácter. Así pues se debe buscar cambiar de forma intencional el carácter de los creyentes por medio de la persona y obra de Jesucristo. No aceptar al nuevo creyente con el mismo carácter o hábitos aprendidos. Se debe buscar el cambio, mejor si se destroza todo el bagaje que traen tanto como creencias y prácticas. Es mejor enseñar en un recipiente limpio, que lleno, porque puede reciclar. Los creyentes que mayor furto trajeron, fueron los que experimentaron cambios sistemáticos en su vida. De ello puedo hablar de mi vida personal, aun busco el cambio en el Señor. La idea de que “nadie cambia por sí mismo”, es verdad, porque solo Dios cambia al ser humano. Es decir, se debe dejar que Dios transforme nuestra vida en todos los aspectos. Este proceso se desarrolla por un nuevo aprendizaje, porque increíblemente la neurociencia declara, que el cerebro está diseñado para aprender. Ahí se rompe el mito de algunos psicólogos creen, que “los seres humanos no pueden cambiar.” Pero, la perspectiva bíblica exige cambiar nuestra manera de pensar, sentir, creer y vivir.</span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> Hay muchas joyas que se pueden desentrañar de la carta a los Colosenses, los cuales se darán a conocer en otros artículos de la revista </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>Conozca</em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">. Sin embargo, cabe destacar como un resumen de este artículo lo que Colosenses presenta los diferentes propósitos: El </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>teológico</em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> con énfasis Cristológico de cómo creer en Cristo como Dios, Creador, salvador y Redentor, y como Cabeza de la iglesia; el </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>práctico</em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> de cómo vivir en Cristo basada en las relaciones con Dios, consigo mismo, con la familia y el trabajo. Además, </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">está </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">el propósito </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>apologético</em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">, defender la supremacía y suficiencia de Cristo, frente a las falsas enseñanzas. El </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>evangelístico</em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">, orar por aquellas personas que vendrán a los pies de Jesucristo y por los que llevan desarrollan la evangelización que su palabra sea sazonada con sal, el cuál es tarea de todos compartir el evangelio. El </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>didáctico</em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">, no solo dar información y formación, sino poner énfasis en la transformación, o sea cambiar la forma de pensar con las enseñanzas bíblicas para cambiar los malos hábitos enviciados por el pecado, o sea un discipulado efectivo. El </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>antropológico</em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">, rechaza todo humanismo materialista, intelectualismo racional de misterios, conocimientos secretos y de sabiduría ancestral que menosprecie a Cristo. Mas bien, resalta el nuevo hombre con un intelectualismo alineado a Cristo. El </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>escatológico</em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">, garantiza nuestra participación en el reino de Jesús, si logramos desarrollar los cambios en nuestra vida en nuestro cotidiano vivir con la presencia de Cristo. En consecuencia, </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">la epístola de Pablo a los Colosenses nos enseña que </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">el evangelio de Cristo es transformativo y Jesús es el más importante en la vida de todo creyente.</span></p>
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<div id="sdfootnote1">
<p><a name="sdfootnote1sym" href="#sdfootnote1anc"></a>1<span style="font-family: Times New Roman, serif;"> Everett F. Harrison, </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>Introducción al Nuevo Testamento</em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2007), 325; Merril C. Tenney, </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>Nuestro Nuevo Testamento: Estudio panorámico del Nuevo Testamento </em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">(Grand Rapids, MI: Portavoz, 1994), 479-480.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote2">
<p><a name="sdfootnote2sym" href="#sdfootnote2anc"></a>2<span style="font-family: Times New Roman, serif;"> Harrison, 325; Tenney, 481-482.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote3">
<p><a name="sdfootnote3sym" href="#sdfootnote3anc"></a>3<span style="font-family: Times New Roman, serif;"> Harrison, 325-326.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote4">
<p><a name="sdfootnote4sym" href="#sdfootnote4anc"></a>4<span style="font-family: Times New Roman, serif;"> W. M. Dunnett, </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>Síntesis del Nuevo Testamento </em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">N° 3 Curso para maestros cristianos (Miami, FL: Caribe, 1971), 74.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote5">
<p><a name="sdfootnote5sym" href="#sdfootnote5anc"></a>5<span style="font-family: Times New Roman, serif;"> LeRoy Bartel, </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>Epístolas de la prisión: Efesios, Filipenses, Colosenses y Filemón </em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">(Springfield, MO: Global University, 2007), 14.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote6">
<p><a name="sdfootnote6sym" href="#sdfootnote6anc"></a>6<span style="font-family: Times New Roman, serif;"> Dunnett, </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>Síntesis del Nuevo Testamento, </em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">74.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote7">
<p><a name="sdfootnote7sym" href="#sdfootnote7anc"></a>7<span style="font-family: Times New Roman, serif;"> Tenney, </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>Nuestro Nuevo Testamento, </em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">380.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote8">
<p><a name="sdfootnote8sym" href="#sdfootnote8anc"></a>8<span style="font-family: Times New Roman, serif;"> Donald Guthrie, </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>New Testament Introdution, </em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">1990; Robert H. Gundry, </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>A Survey of the New Testament, </em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">1994; Peter T. O’Brien, </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>Colossians, Philemon,</em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"> 1982; citado en Bartel, </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>Epístolas de la prisión, </em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">16-17.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote9">
<p><a name="sdfootnote9sym" href="#sdfootnote9anc"></a>9<span style="font-family: Times New Roman, serif;"> Harrison, </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>Introducción al Nuevo Testamento, </em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">321.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote10">
<p><a name="sdfootnote10sym" href="#sdfootnote10anc"></a>10<span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>Manual Bíblico </em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">(Nashville, TN-Miami, FL: Grupo Nelson-Caribe, 2002), 282.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote11">
<p><a name="sdfootnote11sym" href="#sdfootnote11anc"></a>11<span style="font-family: Times New Roman, serif;"> Bartel, </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>Epístolas de la prisión, </em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">14; Quentin McGhee, </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>Epístolas carcelarias: Efesios, Filipenses, Colosenses y Filemón </em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">(Walnut Shade, MO: Fe y Acción, 2018), 149.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote12">
<p><a name="sdfootnote12sym" href="#sdfootnote12anc"></a>12<span style="font-family: Times New Roman, serif;"> McGhee, 148.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote13">
<p><a name="sdfootnote13sym" href="#sdfootnote13anc"></a>13<span style="font-family: Times New Roman, serif;"> McGhee, </span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>Epístolas carcelarias, </em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">151.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote14">
<p><a name="sdfootnote14sym" href="#sdfootnote14anc"></a>14<span style="font-family: Times New Roman, serif;"><em>Manual bíblico</em></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;">, 281.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote15">
<p><a name="sdfootnote15sym" href="#sdfootnote15anc"></a>15<span style="font-family: Times New Roman, serif;"> McGhee, 151.</span></p>
</div>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Esteban Pari</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Venezuela experimenta el favor de Dios: “La arepa nuestra de cada día, dánosla hoy…”</title>
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		<pubDate>Thu, 12 Oct 2017 14:30:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Esteban Pari</dc:creator>
				<category><![CDATA[2018.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Esteban Pari Mollo &#160; Así sería la expresión de un venezolano. Sorprende encontrar tantos diferentes tipos de arepas (el pan venezolano), tales como la arepa jojota, arepa pelada, arepa de harina pre cocida, arepa andina y otras. Gracias a Dios, logramos probar cada una de ellas en Valencia de Coro, Venezuela, lugar donde se</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=3478">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong></strong>Por Esteban Pari Mollo</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Así sería la expresión de un venezolano. Sorprende encontrar tantos diferentes tipos de arepas (el pan venezolano), tales como la arepa jojota, arepa pelada, arepa de harina pre cocida, arepa andina y otras.</p>
<p>Gracias a Dios, logramos probar cada una de ellas en Valencia de Coro, Venezuela, lugar donde se realizó el módulo V de la Facultad de Teología con 32 estudiantes, los días 14 de agosto al 1° de septiembre del 2017, a pesar de un ambiente de mucha incertidumbre y conflictos sociales. Vale la pena saber lo que ocurrió en este módulo. El propósito de este artículo es contar las maravillas de Dios en favor de siervos que buscan a Dios con todo su corazón como también aprender de personas que Dios usa para su gloria y honra.</p>
<p>Fue un módulo caracterizado por <em>fervor y milagros</em>, un distintivo evidente de la familia pentecostal. Por un lado, ardían los corazones de siervos y siervas que estaban dispuestos a ver el poder de Dios, la manifestación del Espíritu de Dios en sus vidas y por el otro lado, reinaba una serie de dificultades para efectuarse con tranquilidad el módulo planeado con mucha anticipación.</p>
<p>El rector Allen Martín, juntamente con la junta administrativa de la Facultad de Teología, se enfrentó a la decisión crucial de llevar adelante o suspender el módulo, por la situación que convulsionaba en todo el territorio nacional. Los hermanos de Venezuela, representandos por el pastor Ohtiel Morales, Vicepresidente Nacional de las Asambleas de Dios de ese país, mediante una carta manifestaron el deseo de realizar el módulo, aunque no se garantizaba totalmente la seguridad. La junta directiva de la Facultad de Teología también estaba dispuesta a que se llevara adelante dicho módulo, pero tomando las precauciones de la seguridad de los profesores.</p>
<p>Solo faltaba conocer el parecer de los profesores, así que llegó un correo electrónico el 2 de agosto, preguntando si aún había ánimo de viajar hasta una situación social muy inestable, expuesto a enfrentamientos inesperados.</p>
<p><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2017/10/Facultad-Venezuela-2017C1.jpg"><img class="alignright  wp-image-3484" title="Facultad Venezuela 2017C" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2017/10/Facultad-Venezuela-2017C1.jpg" alt="" width="598" height="447" /></a></p>
<p><em>Al pedir la arepa nuestra de cada día, debemos hacerlo en la voluntad de Dios</em></p>
<p>La voluntad de Dios era que se realizara el módulo en Venezuela ante cualquier pronóstico humano.</p>
<p>“¡Es necesario <em>obedecer a Dios antes que a los hombres</em>!” (Hch. 4:19, 20; 5:29). El poder de Dios fluye en las personas que están dispuestas a obedecer la voluntad de Dios. Los milagros se ven en la voluntad de Dios en corazones fervientes del Espíritu.</p>
<p>Esto se pudo comprobar en los diferentes testimonios. Algunos estudiantes no tenían para pagar el módulo pero la obediencia fue mayor y obtuvieron los recursos de formas milagrosas. Conseguir alimentación era un desafío para 32 estuciantes y profesores, pero Dios no les dejó ni un día sin comida. Los profesores tuvieron que tomar un reto así como el profesor Rafael Mendoza de México y quien escribe, el profesor Esteban Pari de Bolivia.</p>
<p>Faltando tres días para el viaje, se me presentó un gran obstáculo. Se adelantó una cirugía a realizarse en lo que se denomina el triángulo de la muerte de poliposis nasal. Al salir de la cirugía no había ninguna seguridad de que el médico diera autorización para el viaje. Entonces se puso a orar a todo el pueblo cristiano boliviano mediante las redes sociales para que la cicatrización avanzara y Dios interviniera en la sanidad. También oraron los estudiantes venezolanos y la junta administrativa de la Facultad de Teología. La respuesta se vio cuando el médico me revisó faltando solo horas para el viaje. Yo estaba listo para recibir con resignación la respuesta si era negativa, pero con mucha sorpresa, el doctor dijo que sí, con la condición de que hubiera revisión en Venezuela y que regresare a su revisión inmediatamente. En la revisión médica en Coro, Venezuela la doctora me dijo que “es un milagro” que todo estaba intacto y siguiendo su curso la cicatrización de la operación. Lo complejo era que luego de haber viajado en avión, por la menor presión del aire podía haberse provocado una hemorragia. Dios tenía el control de todos los mínimos detalles que podrían haberse presentado en viaje y en la realización del módulo. El Señor sea glorificado en todo.</p>
<p>Hubo mucho gozo en los estudiantes que ya habían estado en clases por dos semanas. La junta directiva de la Facultad de Teología, glorificaron a Dios con Aleluyas. En los profesores hubo una actitud de obediencia a Dios.</p>
<p>Los profesores Rafael Mendoza, Devirmar Permalete y un servidor, fuimos testigos de los muchos milagros que ocurrieron durante el módulo. Durante esas semanas reinó la tranquilidad en las calles de todas las ciudades de Venezuela. Llegaron de diferentes lugares a Coro, la primera capital de Venezuela. Uno de ellos, el pastor Heldibrando Acosta tuvo que viajar más de veinticuatro horas en bus. Una tercera parte eran de una misma iglesia, Sion. Dios habló al selecto grupo de estudiantes, y restauró vidas y ministerios en las sesiones de cada clase que impartían los profesores.</p>
<p><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2017/10/Facultad-Venezuela-20171.jpg"><img class="alignright  wp-image-3487" title="Facultad Venezuela 2017" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2017/10/Facultad-Venezuela-20171.jpg" alt="" width="778" height="583" /></a></p>
<p><em>Al pedir la arepa nuestra de cada día, debemos responder con mucho fervor </em></p>
<p>Dios responde a la necesidad de sus siervos mediante la torrentosa lluvia de gracia de su Espíritu. Jamás vienen las bendiciones materiales sin el acompañamiento del fuego ardiente de su Espíritu. El fervor es algo como la arepa, que no puede faltar en una mesa. Así mismo la manifestación del Espíritu Santo no puede faltar en nuestras vidas, menos en las clases de la Facultad de Teología, porque su lema es: “Transformados por el Espíritu y la Escritura.” Ambos elementos son necesarios, no solo pedirlos, sino dejar obrar a Dios en nuestras vidas en forma cotidiana.</p>
<p>Eso fue lo que ocurrió en las clases del módulo V guiada por el profesor Rafael Mendoza juntamente con Devirmar Permalete en las dos primeras semanas, la presencia de Dios sobre cada uno de los estudiantes, tocando corazones quebrantados. Los siervos de Dios, especialmente los pentecostales no podemos vivir y servir sin la presencia viva de Dios. Es una necesidad diaria de “estar” en la presencia de Dios, no solo ocuparnos de “hacer” por Dios. Se requiere tener tiempo “con Dios” que “para Dios.”</p>
<p>El tiempo con Dios es más importante porque se trabaja junto con Dios en todas las actividades, especialmente en el ministerio y se experimenta el descanso, la dirección divina, la protección de Dios, paz interior y satisfacción. Pero, cuando se ejerce ministerio para Dios, solo se hace un esfuerzo humano sin la presencia de Dios, pues uno se siente agotado, desanimado, frustrado, triste e impotente. Siente que Dios no está con él. Solo Dios puede llenar ese vacío y dar las fuerzas sobrenaturales. No trate de servir a Dios con sus fuerzas. Deténgase y vaya a la presencia de Dios para renovar sus fuerzas y servir con el poder de Dios.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Al pedir la arepa nuestra de cada día, debemos actuar con mucho agradecimiento.</em></p>
<p>Todo lo que se pide al Padre celestial, es para agradecer como el leproso agradecido. El agradecimiento quebranta el corazón humano, acerca y aumenta la comunión continua con Dios. Hay que dar gracias a Dios todos los días principalmente por lo que Dios <em>es</em> más por lo que <em>hace</em>. Fluyen las misericordias de Dios para conocer su propósito en medio de las grandes dificultades. Un corazón agradecido engrandece la gloria de Dios y honra su nombre sobre toda la tierra. En cambio, la queja denigra el carácter de Dios.</p>
<p>No se puede vivir sin arepas, así también no se puede estar agradecido a Dios por tanta misericordia, gracia, amor y bondad. Los agradecidos a Dios experimentan cada día las misericordias de Dios, así como declara Lamentación 3:3 “Tus misericordias son nuevas cada mañana.”</p>
<p>La misericordia de Dios fluyó tanto en los estudiantes como en los profesores al ver su mano poderosa cada día. Cada asignatura fue la respuesta de Dios a cada necesidad de los estudiantes. Dios fue respondiendo a cada inquietud. También confrontó con su Palabra a cada situación que uno estaba atravesando. Se pudo ver mucha misericordia, el cual desató en expresiones de agradecimientos, así como se puede evidenciar en sus dedicatorias o muestras de cariño donde abundan los agradecimientos.</p>
<p>“¡Mil gracias! Por venir a Venezuela en este tiempo tan difícil, pero Dios tenía un propósito al traerle y fue enseñar….espero verle nuevamente en el país.”</p>
<p>“Muchas gracias por aceptar venir a Venezuela contra todo pronóstico,…agradezco mucho su asistencia y enseñanza, le puedo decir que salgo de esta materia con otra perspectiva de la familia y crianza de los hijos.”</p>
<p>“Quisiera aprovechar estas líneas para expresar agradecimiento por su vida y por su familia que le permitió venir hasta Venezuela a pesar de la situación difícil.”</p>
<p>“Gracias profesor…al venir a darnos clases en este momento de crisis del país.… Le esperamos pronto.” Expresaron Betsi Sofía, Karen Morales, Carisbel y Amilcar Rodriguez.</p>
<p>No se quedaron atrás Mariant Chirinos, Rolando Dávila, Vicky Martinez, Arnaldo Arenas, Eva, Wilven Ugarte, Marienan Chirinos, Linda de Di Carlo, Wilmer Perez, Ruthdy Lameda, y otros que no pusieron sus nombres, quienes expresaron respectivamente su agradecimiento así: “Muchas gracias por compartir sus experiencias con nosotros y por tan útil contenido impartido.… Le apreciamos mucho.” “Gracias por su paciencia y por haber aceptado el reto de venir a venir a Venezuela y enseñarnos.” Profesor muchas gracias por venir a Venezuela para enseñarnos estos principios bíblicos.” “Profesor muchas gracias por venir y bendecir nuestra vidas.” “Pastor bendiciones, gracias por su esfuerzo, a pesar de su enfermedad u operación es un acto que demuestra su compromiso con la enseñanza.” “Gracias por edificar mi vida…” “Gracias por venir a Venezuela y compartir con nosotros.” “Agradecida estoy…. Ha sido muy enriquecedor, productivo y motivante su enseñanza.” “Gracias damos a nuestro Dios por el privilegio de conocerle y aún por todo su conocimiento impartido.” “Gracias por aceptar el reto de enseñarnos y capacitarnos para servir.” “Gracias por tomar tiempo para venir a enseñarnos, ha sido una gran bendición.” “Gracias por el esfuerzo que hizo al venir a nuestro país y darnos sus conocimientos.” “Gracias por venir a este país a formarnos en lo que Dios hará en medio de nosotros.” “Gracias por su paciencia y ayuda para con nosotros.”</p>
<p><a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2017/10/Facultad-Venezuela-2017b.jpg"><img class="alignright  wp-image-3489" title="Facultad Venezuela 2017b" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2017/10/Facultad-Venezuela-2017b.jpg" alt="" width="642" height="481" /></a></p>
<p>Así fue como llovieron los agradecimientos, pero el Representante Nacional del ISUM, Gregorio José Acosta expreso de la siguiente manera: “Su presencia en nuestro país en especial en la ciudad de Santa Ana de Coro, ha sido un impacto positivo… Muy particularmente estoy agradecido por su enseñanza que enriquece mis conocimientos y me reta a buscar más y mejores metas en la enseñanza.” De la misma manera Alilia Sánchez dijo: “Deseo expresarle mis palabras de felicitación…no solo por sus amplios conocimientos de la materia, sino su humildad; observe como se quebrantaba cuando habla de la sujeción a Dios… Se le aprecia mucho, espero volverlo a ver en otro módulo.”</p>
<p>Finalmente, estoy tan agradecido con Dios por tanta misericordia de haber recibido sanidad plena en este viaje y haber entendido el propósito de Dios en el ministerio de la enseñanza. Experimenté el cuidado de Dios en momentos difíciles que superan al cuidado personal o el cuidado de otros, cuando se obedece a su voluntad y se confía plenamente en Dios. Estoy agradecido con todos los estudiantes del Módulo V y con Uslar Guerra y Devirmar Permalete, Representante Nacional de la Facultad de Teología, por su fina atención y cuidado. También estoy agradecido por el apreciado pastor Arnaldo Arenas y su esposa, quienes desde que pisó tierra venezolana atendieron con muchas consideraciones, incluido el traslado de Valencia a Coro y su retorno, hasta subir al avión.</p>
<p>“La arepa nuestra de cada día, dánoslo hoy” no fue una simple descripción del módulo V de la Facultad de Teología en Coro, Venezuela, sino una vivencia, una experiencia y una realidad.</p>
<p>Aprendimos a confiar en Dios, quien siempre estará dispuesto a darnos la arepa cada día, si se obedece su voluntad, si se busca la presencia de Dios con fervor, si se camina cada día agradecido a Dios y recibir tanta misericordia. Así fue la estadía de los estudiantes y profesores con mucho fervor y milagros. ¡Aleluya! Dios sea glorificado en todo tiempo en Venezuela.</p>
<p><span style="border-radius: 2px; text-indent: 20px; width: auto; padding: 0px 4px 0px 0px; text-align: center; font: bold 11px/20px 'Helvetica Neue',Helvetica,sans-serif; color: #ffffff; background: #bd081c url('data:image/svg+xml;base64,PHN2ZyB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciIGhlaWdodD0iMzBweCIgd2lkdGg9IjMwcHgiIHZpZXdCb3g9Ii0xIC0xIDMxIDMxIj48Zz48cGF0aCBkPSJNMjkuNDQ5LDE0LjY2MiBDMjkuNDQ5LDIyLjcyMiAyMi44NjgsMjkuMjU2IDE0Ljc1LDI5LjI1NiBDNi42MzIsMjkuMjU2IDAuMDUxLDIyLjcyMiAwLjA1MSwxNC42NjIgQzAuMDUxLDYuNjAxIDYuNjMyLDAuMDY3IDE0Ljc1LDAuMDY3IEMyMi44NjgsMC4wNjcgMjkuNDQ5LDYuNjAxIDI5LjQ0OSwxNC42NjIiIGZpbGw9IiNmZmYiIHN0cm9rZT0iI2ZmZiIgc3Ryb2tlLXdpZHRoPSIxIj48L3BhdGg+PHBhdGggZD0iTTE0LjczMywxLjY4NiBDNy41MTYsMS42ODYgMS42NjUsNy40OTUgMS42NjUsMTQuNjYyIEMxLjY2NSwyMC4xNTkgNS4xMDksMjQuODU0IDkuOTcsMjYuNzQ0IEM5Ljg1NiwyNS43MTggOS43NTMsMjQuMTQzIDEwLjAxNiwyMy4wMjIgQzEwLjI1MywyMi4wMSAxMS41NDgsMTYuNTcyIDExLjU0OCwxNi41NzIgQzExLjU0OCwxNi41NzIgMTEuMTU3LDE1Ljc5NSAxMS4xNTcsMTQuNjQ2IEMxMS4xNTcsMTIuODQyIDEyLjIxMSwxMS40OTUgMTMuNTIyLDExLjQ5NSBDMTQuNjM3LDExLjQ5NSAxNS4xNzUsMTIuMzI2IDE1LjE3NSwxMy4zMjMgQzE1LjE3NSwxNC40MzYgMTQuNDYyLDE2LjEgMTQuMDkzLDE3LjY0MyBDMTMuNzg1LDE4LjkzNSAxNC43NDUsMTkuOTg4IDE2LjAyOCwxOS45ODggQzE4LjM1MSwxOS45ODggMjAuMTM2LDE3LjU1NiAyMC4xMzYsMTQuMDQ2IEMyMC4xMzYsMTAuOTM5IDE3Ljg4OCw4Ljc2NyAxNC42NzgsOC43NjcgQzEwLjk1OSw4Ljc2NyA4Ljc3NywxMS41MzYgOC43NzcsMTQuMzk4IEM4Ljc3NywxNS41MTMgOS4yMSwxNi43MDkgOS43NDksMTcuMzU5IEM5Ljg1NiwxNy40ODggOS44NzIsMTcuNiA5Ljg0LDE3LjczMSBDOS43NDEsMTguMTQxIDkuNTIsMTkuMDIzIDkuNDc3LDE5LjIwMyBDOS40MiwxOS40NCA5LjI4OCwxOS40OTEgOS4wNCwxOS4zNzYgQzcuNDA4LDE4LjYyMiA2LjM4NywxNi4yNTIgNi4zODcsMTQuMzQ5IEM2LjM4NywxMC4yNTYgOS4zODMsNi40OTcgMTUuMDIyLDYuNDk3IEMxOS41NTUsNi40OTcgMjMuMDc4LDkuNzA1IDIzLjA3OCwxMy45OTEgQzIzLjA3OCwxOC40NjMgMjAuMjM5LDIyLjA2MiAxNi4yOTcsMjIuMDYyIEMxNC45NzMsMjIuMDYyIDEzLjcyOCwyMS4zNzkgMTMuMzAyLDIwLjU3MiBDMTMuMzAyLDIwLjU3MiAxMi42NDcsMjMuMDUgMTIuNDg4LDIzLjY1NyBDMTIuMTkzLDI0Ljc4NCAxMS4zOTYsMjYuMTk2IDEwLjg2MywyNy4wNTggQzEyLjA4NiwyNy40MzQgMTMuMzg2LDI3LjYzNyAxNC43MzMsMjcuNjM3IEMyMS45NSwyNy42MzcgMjcuODAxLDIxLjgyOCAyNy44MDEsMTQuNjYyIEMyNy44MDEsNy40OTUgMjEuOTUsMS42ODYgMTQuNzMzLDEuNjg2IiBmaWxsPSIjYmQwODFjIj48L3BhdGg+PC9nPjwvc3ZnPg==') no-repeat scroll 3px 50% / 14px 14px; position: absolute; opacity: 1; z-index: 8675309; display: none; cursor: pointer; top: 1336px; left: 20px;">Save</span></p>
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				<span class="spnAutor">Esteban Pari</span>
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