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	<title>Conozca &#187; Delonn Rance</title>
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	<description>Revista Cristiana</description>
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		<title>Las Misiones en el Libro de los Hechos del Espíritu</title>
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		<pubDate>Thu, 21 Sep 2023 17:23:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delonn Rance</dc:creator>
				<category><![CDATA[2023.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por DeLonn Rance &#160;  . Introducción: La Misión de Dios La misión de Dios, de glorificarse así mismo a través de su obra de revelación y reconciliación, se manifiesta en toda la Biblia desde Genesis hasta Apocalipsis. En Génesis, Dios se revela en la creación y entra en una relación única con el ser humano</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=5519">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por DeLonn Rance</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;" align="center"><strong><span style="color: #ffffff;"> .</span><br />
</strong></p>
<p><strong>Introducción: La Misión de Dios</strong></p>
<p>La misión de Dios, de glorificarse así mismo a través de su obra de revelación y reconciliación, se manifiesta en toda la Biblia desde Genesis hasta Apocalipsis. En Génesis, Dios se revela en la creación y entra en una relación única con el ser humano dándole la capacidad de procrear adoradores de Dios “sean fructíferos y multiplíquense” y cargándole con ser su representante en la tierra (Gen. 1:28). En Genesis 3, cuando el ser humano se rebela y se separa de su creador al buscar su propia gloria, Dios desciende y busca al ser humano al clamar “Donde estas?” (Gen. 3:9).</p>
<p>Dios sigue buscando a cada ser humano al llamar a un hombre, Abram, para bendecir “todas las familias de la tierra” (Gen. 12:3) y apartó a un pueblo, Israel, para que fuese “un reino de sacerdotes y una nación santa” (Éxodo 19:6) para revelar a Dios y llamar a las naciones a la reconciliación. Pero Israel fracasó, así que Dios envió a su propio hijo, Jesús, quien, a través de su encarnación, su muerte, y su resurrección revela a Dios Padre (Juan 1:18) y crea la posibilidad de ser reconciliado con Dios (2 Cor. 5:15-19). Al ascender a la diestra del Padre, Jesús comisiona a un nuevo pueblo, la iglesia, a que “sean fructíferos y multiplíquense” al hacer discípulos, adoradores de Dios, de todas las naciones (Mateo 28:18-20).</p>
<p>Los que antes no eran pueblo ahora son el pueblo de Dios que revelan a Dios y declaran un mensaje de reconciliación, el evangelio de Jesucristo. “Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. Ustedes antes ni siquiera eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios; antes no habían recibido misericordia, pero ahora ya la han recibido” (1 Ped. 2:9-10). Pablo declara, “y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación. Así que somos embajadores de Cristo, como si Dios los exhortara a ustedes por medio de nosotros: «En nombre de Cristo les rogamos que se reconcilien con Dios»” (2 Cor. 5:19-20).</p>
<p>La misión de Dios culmina en las bodas del Cordero (Apoc. 19:7-9) y con la restauración del paraíso de Génesis al final de los tiempos con representantes de todos los pueblos en adoración del Cordero (Apoc. 5:9-12; 7:9). En el último capítulo de la Biblia, Juan escribe “El Espíritu y la novia (la Iglesia, el pueblo misionero de Dios) dicen: «¡Ven!»; y el que escuche diga: «¡Ven!» El que tenga sed, venga; y el que quiera, tome gratuitamente del agua de la vida” (Apoc. 22:17).</p>
<p>Es en este contexto, la gran narrativa de Dios en misión, que Lucas en dos tomos destaca la obra del Espíritu Santo en la vida y ministerio de Jesús (Tomo 1 El Evangelio de Lucas) y en la vida y ministerio de la iglesia, el pueblo misionero de Dios (Tomo 2 El Libro de los Hechos). En Lucas 4:18-19 citando a Isaías, Jesus declara “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a pregonar el año del favor del Señor.” Y en Lucas 19:10 revela “Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.”</p>
<p>El mismo ministerio de Jesus, de revelación y reconciliación, continua a través de la iglesia en el poder del Espíritu Santo.  “Pero, cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.” (Hechos 1:8). Este texto es la tesis y el bosquejo de todo lo demás del libro, el avance del evangelio y la iglesia entre las naciones en el poder del Espíritu. El libro de Hechos no tiene una conclusión formal porque los hechos del Espíritu Santo en revelación y reconciliación a través del pueblo misionero de Dios, la Iglesia, continuaran hasta la venida del Rey Jesus.</p>
<p>Hay muchas lecciones misiológicas en el libro de los Hechos, pero en lo que resta de este breve artículo, el enfoque será la iglesia de Antioquia como modelo de una iglesia misionera con algunas implicaciones para la iglesia enviadora, para los enviados, y al concluir, implicaciones estratégicas.</p>
<p><strong> La iglesia de Antioquía como un Modelo de una Iglesia Misionera</strong></p>
<p>La iglesia de Antioquía, como se describe en el libro de los Hechos y en los otros libros del Nuevo Testamento, revela una iglesia local que puede servir como ejemplo a las iglesias contemporáneas. En un contexto urbano, multiétnico, con prácticas culturales paganas fuertes, los creyentes inmigrantes que llegaron como resultado de la persecución en Jerusalén revelaron las buenas nuevas de Cristo y como resultado personas de distintas culturas fueron reconciliados con Dios y con otros aun a través de barreras de perjuicio y etnocentrismo (Hechos 11:19-21).</p>
<p>El liderazgo que se identifica en Hechos 13:1-2 demuestra una diversidad de trasfondos culturales y sociales unidos en adoración en un ambiente espiritual donde prestaron atención a la voz del Espíritu y respondieron en obediencia. Era una iglesia de sana doctrina que representaron tan bien a Cristo que el apodo de los no creyentes para los creyentes era que eran “pequeños Cristos” o cristianos.</p>
<p>Como muchas iglesias en América Latina, era una iglesia que recibió misioneros (una iglesia receptora de misioneros) aprovechando el ministerio y dones de los misioneros, pero a la vez era una iglesia establecida con una visión misionera que era responsable de enviar misioneros (una iglesia enviadora de misioneros).</p>
<p>Era una iglesia autóctona, una iglesia contextualizada. La iglesia de Antioquía era diferente a la iglesia de Jerusalén tan diferente que creó conflicto con la iglesia madre, lo que hizo necesario el concilio de Jerusalén en Hechos 15. Era una iglesia comprometida con la sana doctrina, libre de prejuicios y legalismo. Por eso enviaron una delegación a Jerusalén.</p>
<p>Una iglesia “autóctona” o “auto-trifásica” es una iglesia autogobernada (o autónoma), autosostenida, y autopropagada. Primero, autogobernada, los lideres de la iglesia, profetas y maestros (Hechos 13:1), surgieron de la misma iglesia. Y que diversidad, Bernabé de Chipre, Simón (negro) de África, Lucio de Cirene (de África), Manaén (de influencia de la clase alta), y Saulo (judío y ciudadano romano) Si, Bernabé fue enviado por parte de la iglesia de Jerusalén y Bernabé invitó a Saulo, pero el liderazgo de Antioquia, guiados por el Espíritu, tomaron y ejecutaron sus propias decisiones no dependían de la iglesia de Jerusalén.</p>
<p>Segundo, autosostenida, fue una iglesia generosa, dispuesta a dar Hechos 11: 29-30, envió ofrendas, apoyó a los misioneros y a la iglesia madre. No dependió de la iglesia madre más bien ayudó a la iglesia madre. Tercero, autopropagada, era una iglesia que dio testimonio e impactó a la comunidad. “El poder del Señor estaba con ellos, y un gran número creyó y se convirtió al Señor” (Hechos 11:21).</p>
<p><strong>Algunas Implicaciones para la Iglesia Enviadora</strong></p>
<p>El liderazgo de la iglesia (y la agencia misionera que facilita el envío de misioneros) tiene que mantenerse en oración, atentos a la voz de Dios, atentos a su dirección en cuanto a cada misionero y cada campo misionero. Guiados por el Espíritu, los lideres son responsables por la selección (al reconocer el llamado de Dios), preparación y envío del misionero.</p>
<p>Seleccionaron a líderes activos con experiencia y preparación (enviaron lo mejor de la congregación, conocían bien los frutos y dones de Pablo y Bernabé, que eran aptos para el trabajo), ya llamados por el Espíritu Santo. El envío incluye más que la despedida, incluye apoyo financiero, y apoyo moral (oración, cartas de recomendación, etc.)</p>
<p><strong>Algunas Implicaciones para los Enviados (Los Misioneros) </strong></p>
<p>El candidato a ser misionero tiene que ser sensible a la voz de Dios y dispuesto a cumplir su voluntad, &#8220;Heme aquí, envíame a mí,&#8221; no importando los obstáculos o donde es enviado. Es requisito para ser llamado ser un creyente activo y preparado en la iglesia local.</p>
<p>En el caso de Pablo y Bernabé ya habían sido llamados como misioneros porque el texto reza &#8220;la obra a que los he llamado (tiempo pasado),&#8221; pero esperaron la confirmación del liderazgo de la iglesia. El misionero tiene que someterse a la autoridad del liderazgo de la iglesia, aun si tiene que esperar para cumplir su llamamiento. Los misioneros dieron informe de sus actividades a la iglesia (Hechos 14:27), dando contabilidad moral y financiera. El misionero es enviado por el Espíritu a través de la iglesia.</p>
<p><strong>Implicaciones Estratégicas</strong></p>
<p>La estrategia misionera de Pablo y Bernabé era ir a los centros urbanos, proclamar el evangelio en formas de comunicación contextuales, reunir los nuevos creyentes en comunidades para ser discipulados, e identificar y nombrar lideres locales para que cada iglesia pudiera cumplir con la razón de ser de la Iglesia: adorar y servir a Dios, edificar a los miembros de la congregación, y comunicar el evangelio al mundo.</p>
<p>Por ende, toda iglesia plantada deberá ser una iglesia misionera desde el principio. Cada iglesia local es responsable de participar en las misiones, no importa el tamaño porque todo miembro puede participar a través de las disciplinas misioneras de orar, dar, disponerse a ir, y movilizar porque toda congregación tiene recursos, pero hay que organizarse para ocuparlos en las misiones.</p>
<p>El mandato es “hacer discípulos.” (Mateo 28:19). Los discípulos solo se hacen en comunidad, comunidades de fe llamadas “iglesias.” Por ende, el objetivo de las misiones y de los misioneros es traer gloria a Cristo a través del establecimiento de iglesias locales (y nacionales), dando testimonio de Cristo (Lucas 24:46-48, Hechos 1:8), predicando un mensaje Cristocéntrico acompañado de señales y milagros (Hechos 2:43; 4:22; 5:12; 8:6,13; 14:3; 15:12; 19:11). Las iglesias establecidas por los misioneros deberán ser iglesias autóctonas.</p>
<p>Una iglesia autóctona es una comunidad de creyentes nacido en un contexto específico que es impulsada por el Espíritu (dirigida y ungida por el Espíritu) a realizar los propósitos de Dios para y por esa comunidad. Así como las iglesias del Nuevo Testamento, particularmente en Hechos, estas comunidades de fe locales y nacionales deberán ser gobernadas por el Espíritu, sostenidas por el Espíritu, y propagadas por el Espíritu.</p>
<p>Dios por su Espíritu llama y capacita lideres locales para discipular y movilizar los creyentes en la fe y guiarlos en discernir y cumplir la voluntad de Dios para su comunidad (autogobernada). Una iglesia autóctona es una comunidad responsable que busca los recursos ilimitados del Espíritu para su sostén para no depender del misionero, ministerios, o agencias (autosostenida). Es una comunidad de fe cuyos miembros son apasionados y capacitados por el Espíritu para alcanzar sus vecinos, su nación, y su mundo con el Evangelio (autopropagada).</p>
<p>La iglesia autóctona no es una metodología singular, sino más bien, los principios y valores de la iglesia autóctona surgen de una teología bíblica de las misiones que forma una filosofía de la praxis misional que guía las actitudes, la toma de decisiones, y las acciones de los misioneros y de las iglesias enviadoras. Una iglesia autóctona no surge naturalmente. Nace intencionalmente al seguir el camino de la cruz en el poder del Espíritu Santo.</p>
<p>Una iglesia autóctona al modelo de la iglesia del Nuevo Testamento es &#8220;posible porque el Evangelio no ha cambiado. Servimos al mismo Dios y su Espíritu Santo está con nosotros como estuvo con la iglesia en los tiempos del Nuevo Testamento” (Hodges 2006:24).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<ul>
<li>Hodges, Melvin L. <em>The La Iglesia Autóctona y La Iglesia Autóctona y el Misionero</em>.          Springfield, MO: Gospel Publishing House, 2009.</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Delonn Rance</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<item>
		<title>El pueblo apostólico (misionero) de Dios: la misionología de Hechos 1:8 (segunda parte)</title>
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		<pubDate>Thu, 01 Nov 2012 13:39:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delonn Rance</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009.2]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Delonn Rance &#160; &#160; La comunicación del evangelio (evangelismo) deberá constituir un ciclo continuo que incluye: El establecimiento de una (1) presencia Cristiana en una comunidad como testimonio a los no creyentes (Mateo 5:13-16). Esta presencia tiene que ser acompañada por la (2) proclamación de las buenas nuevas (Lucas 24:46-48; Marcos 16:15-16) cuyo objetivo</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=1376">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Delonn Rance</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La comunicación del evangelio (evangelismo) deberá constituir un ciclo continuo que incluye: El establecimiento de una <strong>(1) presencia</strong> Cristiana en una comunidad como testimonio a los no creyentes (Mateo 5:13-16). Esta presencia tiene que ser acompañada por la <strong>(2) proclamación</strong> de las buenas nuevas (Lucas 24:46-48; Marcos 16:15-16) cuyo objetivo es la <strong>(3) persuasión</strong> de mujeres y hombres para que acepten a Jesús como Salvador y Señor (2 Cor. 5:11; Hechos 26:28-29). Habiendo recibido a Cristo, deberá seguir una <strong>(4) participación</strong> en el cuerpo de Cristo que incluye servicio, buenas obras y la edificación de otros creyentes (Gal. 6:8-9; Mateo 5:16; Efesios 4:16). El ciclo llega a repetirse cuando el nuevo creyente llega a ser otra presencia evangelística en la <strong>(5) propagación</strong> del evangelio (Hodges 1977:77).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Las Asambleas de Dios de los Estados Unidos ubica misiones y testimonio en términos de:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Alcanzando:</strong> Estamos proclamando el mensaje de Jesucristo a los perdidos espirituales en todo el mundo por todos los medio disponibles. <strong>Plantando:</strong> Estamos estableciendo iglesias en más de 150 naciones, siguiendo el patrón del Nuevo Testamento. <strong>Entrenando</strong>: Estamos entrenando líderes en todo el mundo para proclamar el mensaje de Jesucristo a su propio pueblo y otras naciones. <strong>Tocando:</strong> Estamos tocando a los pobres y personas sufrientes con la compasión de Jesucristo e invitándolos a ser sus seguidores (Evangelio Pentecostal 2001b:2 Traducción Rance).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Para poder dar testimonio en cualquier comunidad o sociedad, iglesias locales nacionales se tienen que plantar. Estas congregaciones y organizaciones nacionales tienen que ser sostenidos por el Espíritu, gobernados por el Espíritu y propagados por el Espíritu (es decir, Es el Espíritu que provee las necesidades de la iglesia, el Espíritu que dirige y lidere la congregación, el Espíritu que capacita el testimonio apostólico al mundo). Estas iglesias deberán seguir el patrón de la iglesia del Nuevo Testamento. Como observa la obra influyente de Hodges, Para poder dar testimonio en cualquier comunidad o sociedad, iglesias locales nacionales se tienen que plantar. Estas congregaciones y organizaciones nacionales tienen que ser sostenidos por el Espíritu, gobernados por el Espíritu y propagados por el Espíritu (es decir, Es el Espíritu que provee las necesidades de la iglesia, el Espíritu que dirige y lidere la congregación, el Espíritu que capacita el testimonio apostólico al mundo) (1953:131). La misiología Pentecostal reconoce claramente que el mandato misionero no puede cumplirse a menos que toda la comunidad de la iglesia (el sacerdocio de todo creyente) local y global es capacitada y dirigida por el Espíritu. Por ende, la destreza más importante para el ministerio y las misiones es la capacidad de discernir la voz del Espíritu y en obediencia someterse a la unción del Espíritu, natural y sobrenatural (milagros, señales y prodigios).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El testimonio apostólico incluye una comunicación del evangelio en palabras y hechos en forma simultanea a la gente de su propia comunidad (Jerusalén), a otras comunidades de su cultural (Judea), a otro grupos culturales geográficamente próximos, y a todos los pueblos culturales de la tierra (hasta lo ultimo de la tierra). Como pueblo apostólico de Dios, cada congregación local y cada organización nacional deberá tener un plan intencional para testificar simultáneamente a cada uno de estos grupos. A cada nivel la comunidad apostólica deberá discernir la dirección divina, las estrategias del Espíritu. Esto requiere de un compromiso a la oración. Jesús declara “La cosecha es mucha, pero los obreros pocos. Rogad pues al Señor de la mies que envíe obreros a su mies” (Lucas 10:2).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Para comunicar el evangelio a todo pueblo a todo nivel requiere que cada miembro del pueblo apostólico de Dios este comprometido con la comisión de ir y la comisión de enviar. Hay una diversidad de llamados, pero todos son miembros del un solo cuerpo de Cristo, y todo son requeridos en el cumplimiento de la comisión. Todos son llamados a dar testimonio en su propia comunidad (Jerusalén) y dar testimonio en otras esferas al participar en las disciplinas misioneras de la oración misionera, el dar misionero y una disponibilidad de hacer lo que indique el Espíritu para contribuir a la causa global de Cristo. Movilizar creyentes locales a llegar a ser Cristianos globales quienes practican las disciplinas misioneras y obedecen el llamado de enviar misioneros, requiere de una promoción y formación constante de misiones.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Como el pueblo apostólico de Dios es comisionado a alcanzar todo pueblo, iglesias locales y nacionales deberán priorizar misiones fronterizas, “los confines de la tierra.” Mientras que el pueblo de Dios afirma y apoya a los que son llamados a comunicar el evangelio a otras comunidades de su propia cultura (Judea) y otros grupos culturales geográficamente cercanos (Samaria), el reto apremiante de la hora es enviar misioneros y equipos misioneros a aquellos pueblos del mundo que son inalcanzados (es decir, no tienen acceso al pueblo apostólico de Dios).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="center"><strong>Conclusión</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Basado en la convicción que el Espíritu Santo sería derramado sobre toda carne como entrada a la segunda venida de Cristo para poder capacitar a la iglesia para dar testimonio a todas las naciones, los miembros fundadores de las Asambleas de Dios se comprometieron con la evangelización del mundo entero. Creían que eran parte del diseño cósmico escatológico de Dios. Aunque la realización del plan parecía poco posible desde la perspectiva humana, estos creyentes estaban arraigados en la verdad bíblica que la gloria de Dios se revela en la debilidad. Fueron humillados y capacitados por la presencia del Espíritu Santo. Cada miembro del cuerpo de Cristo era responsable de la obra, porque cada miembro era templo del Espíritu del Dios vivo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La planificación estratégica, contabilidad, y estructuras misioneras tenían que ser sometidas a la dirección del Espíritu. Experiencia personal y verdad bíblica fueron integradas en la vida del creyente, en vida de la iglesia y en la empresa misionera. Buscaron y siguieron patrones narrativos del Nuevo Testamento en base a la convicción que los patrones bíblicos eran patrones capacitados por el Espíritu,  que la verdad misiológica tenía que ser verdad bíblica y que la narrativa del Nuevo Testamento debería ser una narrativa contemporánea. Las personas y los pueblos del mundo, de acuerdo a las Escrituras, estaban condenados sin Cristo. El Pentecostés era el poder que capacitaba a la iglesia para comunicar el plan de salvación a todos en preparación a la venida de Cristo y el juicio final (Rance 2004:81).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hay una urgencia en cuanto a la hora. Solo el Padre conoce cuando Cristo retornará. Los sin Cristo serán condenados a una eternidad en el infierno. La necesidad de todo ser humano ya sea que vivan en el Lejano Oriente, Europa, Asia, África o las Ameritas, es la misma: toda persona necesita un Salvador. Jesús es tal Salvador. Para ser el pueblo apostólico de Dios, la iglesia tiene que alcanzar a todos los pueblos, “los confines de la tierra.” El reto de los no alcanzados es que, a pesar de que la necesidad es la misma, la realidad es que no todos tienen el mismo acceso al evangelio. Aproximadamente la mitad de la población del mundo no tiene en lo absoluto un testimonio del evangelio. Las buenas nuevas no están disponibles a cientos de millones de personas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Esta realidad motivo a David Kensinger, uno de los primeros en abogar a favor de misiones por parte del mundo mayoritario, a lanzar el siguiente reto a sus colegas misioneros en 1968:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nuestro propósito, entonces, en hablarles del tema de misiones naciones es señalar el hecho que este patrón Bíblico para la evangelización del mundo no es la prerrogativa o responsabilidad de un cierto segmento de la iglesia Cristiana localizado en los Estado Unidos, o en unos pocos países de Europa, mas bien todo Cristiano en cada iglesia a través del mundo es de IGUAL OBLIGADO a difundir el Evangelio a todo el mundo ya sea por ir o por enviar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Las Asambleas de Dios de los Estados Unidos tardó cincuenta años para empezar a reconocer que la iglesia autóctona plantada entre los no alcanzados era responsable por más que solo “Jerusalén” y “Judea.” La urgencia de la hora y el imperativo de Jesús requieren que toda iglesia de las Asambleas de Dios, local y nacional, den testimonio no solamente a las personas de su propia comunidad, pero también a sus “Samarias” y hasta “los confines de la tierra.”</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Como el pueblo de Dios, los miembros de las Asambleas de Dios gozan de las bendiciones de Dios todo momento de todo día. Para ser el pueblo <strong>apostólico</strong> de Dios, las Asambleas de Dios de todas las naciones tienen que comprometerse a comunicar el evangelio a <strong>todo</strong> pueblo. Esto requiere que cada miembro del Cuerpo sea movilizado a llegar a ser un cristiano global, una persona comprometida a las disciplinas de la oración misionera, el dar misionero, y obediencia a los directivos misioneros del Espíritu. Un pueblo apostólico de Dios movilizado dará testimonio a nivel local y global a través del envío y apoyo de los llamados por Dios a cruzar barreras culturales con el evangelio.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Que las Asambleas de Dios a nivel mundial llega a ser en realidad lo que ya es por fe “el Pueblo Apostólico de Dios”  afirmando que Dios es el autor de las misiones (serán <strong>mis</strong> testigos), reconociendo que la iglesia es la agencia de las misiones (<strong>serán</strong> mis testigos), y comprometiéndose con la acción de las misiones (serán mis <strong>testigos</strong>).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><br clear="all" /> </strong></p>
<p align="center"><strong>Un Glosario en Proceso de Términos Misiológicos Claves</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Misionero</strong>- un pecador salvo por gracia, llamado y capacitado por el Espíritu y enviado y apoyado por la iglesia, a cruzar barreras culturales para comunicar el evangelio de Jesucristo en palabra y hecho a otros pecadores a través del plantar y servir iglesias autóctonas locales y nacionales.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Misión (<em>missio Dei)</em></strong> (Latín- la misión de Dios) -  es el propósito y actividad de Dios a favor de la redención de la humanidad (es decir, es lo que Dios ha hecho, hace y hará en revelación y reconciliación). (Se debe notar que para algunos misiólogos <em>missio Dei</em> se refiere a todo lo Dios hace para la salvación de la humanidad y misiones es todo lo que la iglesia hace para señalar el reino de Dios.)</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Misiones-</strong> es la actividad y el programa de la iglesia para comunicar el evangelio de Jesucristo en el poder del Espíritu a través de barreras culturales en contextos específicos entre pueblos específicos por el envío y apoyo de los Dios ha llamado a la obra (es decir, es lo que la iglesia hace en el poder del Espíritu).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Evangelismo</strong>- es la comunicación del evangelio en el poder del Espíritu a los que están perdidos sin Cristo. Evangelismo deberá constituir un ciclo continuo que incluye: El establecimiento de una <strong>(1) presencia</strong> Cristiana en una comunidad como testimonio a los no creyentes (Mateo 5:13-16). Esta presencia tiene que ser acompañada por la <strong>(2) proclamación</strong> de las buenas nuevas (Lucas 24:46-48; Marcos 16:15-16) cuyo objetivo es la <strong>(3) persuasión</strong> de mujeres y hombres para que acepten a Jesús como Salvador y Señor (2 Cor. 5:11; Hechos 26:28-29). Habiendo recibido a Cristo, deberá seguir una <strong>(4) participación</strong> en el cuerpo de Cristo que incluye servicio, buenas obras y la edificación de otros creyentes (Gal. 6:8-9; Mateo 5:16; Efesios 4:16). El ciclo llega a repetirse cuando el nuevo creyente llega a ser otra presencia evangelística en la <strong>(5) propagación</strong> del evangelio (Hodges 1977:77).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Evangelismo trans-cultural</strong>- es la comunicación del evangelio a través de barreras culturales. En una misiología técnica no se refiere a un creyente quien testifica a una persona de otra cultura que vive en su comunidad aunque este testimonio es vital. Se refiere a los que son llamados a dejar a un lado su propia cultura para tomar la cultura de un grupo específico de gente (la identificación y acculturación) para poder comunicar el evangelio y plantar la iglesia. Puede incluir misioneros quienes cruzan barreras geográficas y políticas y otros que no lo hacen (estos últimos a veces son conocidos como obreros trans-culturales o misioneros “domésticos”, aunque esta designación frecuentemente produce confusión y malos entendidos porque misionero “domestico” también puede referirse a un obrero quien es sostenido para plantar una iglesia en un nuevo lugar geográfico sin cruzar barreras culturales).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Iglesia misionera</strong>- una comunidad local de creyentes quienes son preparados por liderazgo y capacitados por el Espíritu para poder vivir en servicio y culto a Dios, en la mutua edificación de los miembros, y en testimonio al mundo. Este testimonio incluye la comunicación simultanea del evangelio en palabra y hecho a la gente de su propia comunidad (Jerusalén), a otras comunidades de su cultura (Judea), a grupos culturales geográficamente cercanos (Samaria), y a todos los grupos culturales de la tierra (los confines de la tierra). Como el pueblo apostólico de Dios, cada congregación local deberá tener un plan intencional para dar testimonio a cada uno de estos grupos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong> </strong></p>
<p align="center"><strong>Referencias Citadas</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Anderson, Ray S.</p>
<p>1986             <span style="text-decoration: underline;">Minding God’s Business</span>.  Grand Rapids, MI: William B. Eerdmans Publishing Company.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Anderson, Ray S., ed.</p>
<p>1979             <span style="text-decoration: underline;">Theological Foundations for Ministry</span>.  Grand Rapids, MI: William B. Eerdmans Publishing Company.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Hodges, Melvin L.</p>
<p>1953             <span style="text-decoration: underline;">The Indigenous Church</span>.  Springfield, MO: Gospel Publishing House.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>1977             <span style="text-decoration: underline;">A Theology of the Church and Its Mission: A Pentecostal Perspective</span>.  Springfield, MO: Gospel Publishing House.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Kensinger, David</p>
<p>1968             “Integrating National Missions into our World Evangelization Program.”</p>
<p>Unpublished monograph.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Rance, DeLonn L.</p>
<p>2004             <span style="text-decoration: underline;">The Empowered Call: The Activity of the Holy Spirit in Salvadoran Assemblies of God Missionaries</span>.  Ann Arbor, MI: ProQuest Information and Learning Company.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Van Engen, Charles E.</p>
<p>1991             <span style="text-decoration: underline;">God’s Missionary People: Rethinking the Purpose of the Local Church</span>.  Grand Rapids, MI: Baker Book House.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Delonn Rance</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>El pueblo apostólico (misionero) de Dios: la misionología de Hechos 1:8 (primera parte)</title>
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		<pubDate>Thu, 01 Nov 2012 13:34:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delonn Rance</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009.1]]></category>

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		<description><![CDATA[EL PUEBLO APOSTÓLICO (MISIONERO) DE DIOS LA MISIOLOGÍA DE HECHOS 1:8[1] Por Delonn Rance     Introducción  El momento de cumplir la visión de comunicar el evangelio a toda persona y plantar la iglesia en todo pueblo es ahora. Las Asambleas de Dios a nivel mundial experimenta las bendiciones de Dios y es responsable de</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=1372">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="center"><strong>EL PUEBLO APOSTÓLICO (MISIONERO) DE DIOS</strong></p>
<p align="center"><strong>LA MISIOLOGÍA DE HECHOS 1:8</strong><a title="" href="#_ftn1"><strong><strong>[1]</strong></strong></a><strong></strong></p>
<p align="center"><strong><br />
</strong></p>
<p style="text-align: left;" align="center">Por Delonn Rance</p>
<p align="center"><strong> </strong></p>
<p align="center"><strong> </strong></p>
<p align="center"><strong>Introducción</strong></p>
<p> El momento de cumplir la visión de comunicar el evangelio a toda persona y plantar la iglesia en todo pueblo es ahora. Las Asambleas de Dios a nivel mundial experimenta las bendiciones de Dios y es responsable de aprovechar el momento y la oportunidad al llegar a ser lo que ha sido llamado a ser, el pueblo apostólico (misionero) de Dios. El propósito de este documento es definir a las misiones Pentecostales como parte de una misiología de las Asambleas de Dios en proceso como surge de Hechos 1:8 “Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y <strong>serán mis testigos</strong> tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra” al afirmar que Dios es el autor de las misiones (serán <strong>mis</strong> testigos), al reconocer que la iglesia es la agencia de misiones (<strong>serán</strong> mis testigos), y al comprometer a la acción de misiones (serán mis <strong>testigos</strong>). La conclusión de este documento es seguido por un glosario en proceso de términos misiológicos claves para facilitar el dialogo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Melvin L. Hodges, líder misionero y misiólogo pionero de las Asambleas de Dios, provea la definición siguiente de misiones Pentecostales:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Misiones</em> se refiere al cumplimiento del propósito redentor de Dios a través de instrumentos humanos en donde sea que el hombre se encuentre. Obviamente, las misiones no inician con el misionero o evangelista. El misionero solo es un instrumento. Además, [él/ella] no esta solo. [Él/ella] es un miembro de la Iglesia y su representante. Por ende, la importancia del estudio de eclesiología en el estudio de las misiones.</p>
<p><em>¿Qué es la Iglesia?</em> ¿Cuál es la <em>misión</em> de la Iglesia? La Iglesia en sí no es la fuente de misiones. Hay que regresar más allá. La Iglesia es el resultado del propósito y plan redentor de Dios. La Iglesia es el objeto del amor de Cristo. La Iglesia es el cuerpo de Cristo, a través del cual el propósito eterno se lleva a cabo. La iglesia es de Cristo y Cristo es de Dios. (I Corintios 3:23).</p>
<p>El estudio de las misiones, entonces, llega a ser el estudio de la Iglesia. <em>Una teología débil de la Iglesia producirá un impulso débil de misión.</em> Sin embargo, el estudio no puede iniciar con la Iglesia. Hay que regresar a la fuente—El plan y propósito de Dios. Las misiones nos llevan de regreso al corazón de Dios. (Hodges 1977:10) (traducción Rance).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="center"><strong>El <span style="text-decoration: underline;">Autor </span>de Misiones: El Pueblo Apostólico de <span style="text-decoration: underline;">Dios</span></strong></p>
<p align="center"><strong>“serán <span style="text-decoration: underline;">mis</span> testigos”</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Como observa Hodges en la cita anterior, las misiones no inician con un misionero particular ni encuentra su fuente en la iglesia, más bien las misiones inician en el corazón de Dios cuyo propósito era revelarse a toda persona y reconciliarles consigo mismo mediante el Hijo, Cristo Jesús. Toda la Trinidad colabora en el plan redentor. En el huerto Dios, el Padre llama a Adán (ser humano) caído, ¿Dónde estás? (Gen. 3:9). El Hijo proclama que vino  “a buscar y a salvar a lo que se había perdido” (Lucas 19:10). “El Espíritu y la novia dicen: «¡Ven!»;  . . . El que tenga sed, venga; y el que quiera, tome gratuitamente del agua de la vida.” (Apoc. 22:17). El Espíritu continúa el ministerio y la misión de Jesús por medio del pueblo apostólico de Dios, la iglesia. La misión y las misiones pertenecen a Dios.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Es en Dios que la iglesia, la manifestación terrenal del reino de Dios en la edad presente, encuentra su definición. Es Dios quien pone la agenda de misiones no la iglesia.<a title="" href="#_ftn2">[2]</a> Esta agenda de revelación y reconciliación se revela en las palabras de Dios, los hechos de Dios, y el <em>logos </em>de Dios, los cuales han sido anotados en forma autorizada e inspirada por el Espíritu Santo en la Biblia. Desde la creación, al llamado de Abraham y el pueblo de Israel a ser un pueblo misionero a las naciones, a la encarnación, crucifixión, y resurrección de Jesús, a la venida del Espíritu Santo en el día de Pentecostés, y finalmente, a la segunda vendida de Cristo y la plenitud de reino de Dios, Dios ha propuesto redimir un pueblo para sí.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hodges ofrece el siguiente resumen de verdades bíblicas que sostienen las misiones:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>1.         Las Escrituras, la autoridad final para la fe y la práctica, son lo último en determinar la naturaleza y el alcance de la misión de la Iglesia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>2.         El estado perdido del hombre, separado de Dios y sin la habilidad de salvarse así mismo, es un hecho trágico que encuentra su remedio únicamente en la salvación ofrecida a través del Evangelio de Cristo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>3.         El estado único de Jesucristo como hijo de Dios y Salvador del hombre. &#8220;En ningún otro hay salvación,&#8221; Hechos 4:12</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>4.         Todo hombre es candidato a la salvación en Jesucristo con la condición de arrepentimiento del pecado y fe hacia Dios a través de Jesucristo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>5.         La Iglesia, compuesta de creyentes verdaderos en Jesucristo, es la posesión de Dios mismo y su agente para la evangelización del mundo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>6.         El Espíritu Santo mora en la Iglesia y llega a ser la fuente de poder y capacitación para las misiones mientras los creyentes reciben de su plenitud.</p>
<p>&nbsp;</p>
<ol>
<li>El retorno de Cristo a la tierra es la esperanza de creyentes verdaderos y la solución final a los problemas de la tierra. Los reinos de esta tierra llegarán a ser los reinos de Nuestro Dios y su Cristo, y El reinará para siempre. (1977:19)</li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p>Dios, el autor de las misiones, “no quiere que nadie perezca sino que todos se arrepientan” (2 Ped.3:9), más bien, su deseo es que toda persona y todo pueblo sea restaurado a relación con él y con los demás. Espera pacientemente a la iglesia para que cumplan la comisión (2 Ped.3:15). El Padre ha determinado el momento de la llegada de la plenitud del reino (Hechos 1:6-7), pero hasta ese momento, el pueblo apostólico de Dios continua el ministerio de revelación y reconciliación de Jesús por medio de la presencia y el poder continuo del Espíritu Santo. Los Pentecostales resuelven la tensión entre “<em>missio Dei</em>” la misión de Dios y “<em>missiones ecclesiarum</em>” las misiones de la iglesia, al reconocer y afirmar que la actividad de la iglesia en misiones procede de la misión de Dios por la dirección y el poder del Espíritu Santo. El Espíritu comunica las buenas nuevas del reino de Dios por medio de la agencia de la iglesia.</p>
<p align="center"><strong> </strong></p>
<p align="center"><strong>La <span style="text-decoration: underline;">Agencia</span> (Las Agencias) de Misiones:</strong> <strong>El <span style="text-decoration: underline;">Pueblo</span> Apostólico de Dios</strong></p>
<p align="center"><strong>“<span style="text-decoration: underline;">serán</span> mis testigos”</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En esta edad entre las venidas de Jesús, el ha llamado a un pueblo así mismo, y declarado que sea su agencia de misiones. “Ustedes” en referencia a sus discípulos “serán mis testigos”. Como observa Hodges, “La Iglesia es el resultado del propósito y plan redentor de Dios. La Iglesia es el objeto del amor de Cristo. La Iglesia es el cuerpo de Cristo, a través del cual el propósito eterno se lleva a cabo. La iglesia es de Cristo y Cristo es de Dios. (I Corintios 3:23)” (1977:10). La Iglesia es a una sola vez la comunidad de los redimidos, el pueblo de Dios, y la comunidad apostólica (enviado, comisionado) redentora (1977:165). Uno no puede ser miembro de una comunidad sin ser miembro de la otra (es decir, uno no puede ser un verdadero seguidor de Jesús sin cumplir su mandato misionero.) <strong>Las misiones no son optativas</strong>. “<span style="text-decoration: underline;">Serán</span> mis testigos.”</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Todo creyente y toda congregación local es responsable por el mandato misionero</strong>. Por definición, la iglesia deberá ser el pueblo apostólico de Dios. Así como las misiones no son optativas para la iglesia, a la vez las misiones no son posibles fuera de la iglesia. <strong>El objetivo de toda actividad misionera deberá ser plantar y nutrir la iglesia</strong>. Iglesias locales y nacionales no son optativas en las misiones porque son la comunidad de los redimidos de Dios. Es en las congregaciones locales que discípulos son hechos. Por ende, “El estudio de las misiones, entonces, llega a ser el estudio de la Iglesia. <em>Una teología débil de la Iglesia producirá un impulso débil de misión.”</em> (Hodges 1977:10).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Lo que une a los creyentes como una comunidad orgánica es la necesidad mutua de perdón y relaciones restauradas, simbolizadas en la cena del Señor por la copa y el pan, y la comisión apostólica, “proclaman la muerte del Señor hasta que él venga” (1 Cor. 11:26). Estas relaciones redefinidas se describan como los tres aspectos del ministerio de la iglesia: 1. un ministerio de servir y adorar a Dios (Juan 4:23-25, Hechos 13:2), una relación vertical con Dios restaurada en donde cada creyente se somete al gobierno de Dios 2. un ministerio a otros miembros de comunidad de la iglesia, una relación horizontal restaurada los unos con los otros en donde cada miembro utiliza los dones y los recursos dotados por Dios para edificar los otros miembros (1 Cor. 12:12-27; Ef. 4:16) y 3. un ministerio de comunicar el evangelio al mundo, un alcance horizontal en amor hacia los perdidos (Mat. 28:19-20; Hechos 1:8) (cf. Hodges 1977:77). El bautismo del Espíritu Santo abre la puerta al poder del Espíritu para poder vivir bajo el gobierno del reino para vivir una vida en adoración, en servicio, y en santidad que resulta en la edificación del cuerpo y en testimonio al mundo.  “. . . Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder . . .” (Hechos 1:8)</p>
<p>La comunidad apostólica nacido en Pentecostés deberá ser un rotulo del reino de Dios. La iglesia no es el reino, pero cuando los creyentes, como individuos y como comunidad, se sometan a la dirección y poder del Espíritu, el reino de Dios se manifiesta en la tierra. El propósito del pueblo apostólico de Dios se expresa en comunidad<em> koinonia</em>: “ámense los unos a los otros”; en <em>kerygma</em>: “Jesús es Señor”; en <em>diakonia</em>: servicio a “uno de estos mis hermanos más pequeños”; y en <em>martyria</em>: “serán mis testigos, sea reconciliado con Dios” (Van Engen 1991:87-99). Este testimonio apostólico se realiza en el poder del Espíritu.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="center"><strong>La <span style="text-decoration: underline;">Acción</span> de Misiones: El Pueblo <span style="text-decoration: underline;">Apostólico</span> de Dios</strong></p>
<p align="center"><strong>“serán mis <span style="text-decoration: underline;">testigos</span>”</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El pueblo apostólico, los “enviados” de Dios, es comisionado por Jesús para dar testimonio de su resurrección, de las buenas nuevas del reino de Dios, y del continuo ministerio de revelación y reconciliación de Jesús en el poder del Espíritu. Este evangelio del reino nunca cambia y es para toda persona y todo pueblo. Afirma que el reino de Dios ha llegado en la encarnación, crucifixión y resurrección de Jesús, pero que la plenitud del reino vendrá con la segunda venida del Cristo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El pueblo apostólico de Dios deberán comunicar el mensaje del “evangelio completo” con señales y milagros que proclama a Jesús Cristo como Salvador, él que responde a las necesidades espirituales del ser humano; como Sanador, él que suple las necesidades físicas de las personas; como Bautizador, él que llena las necesidades emocionales y volitivas de cada individuo; y como el Rey que pronto viene, él que provee esperanza y razón de ser para la humanidad. Las Asambleas de Dios de los Estados Unidos describe el mensaje como:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Basado en la Biblia</strong>: La Palabra de Dios inspirada e infalible es la semilla de la cosecha mundial, el pan de los espiritualmente hambrientos, y la luz que proclama la gracia y liberación de Dios a un mundo que esta perdido y atado en la oscuridad del pecado. <strong>Realizado en el poder del Espíritu</strong>: El Espíritu convence del pecado, trae confianza que los pecados son perdonados, imparte la paz que pasa todo entendimiento, y guía a toda verdad. Somos totalmente dependientes del Espíritu Santo y su poder para que nuestro mensaje dé el fruto que Dios ha prometido. <strong>Centrado en Cristo:</strong> Jesús,. . . Dios quien se hizo hombre. . . . es el Salvador del Mundo. Él entrego su vida para redimir la humanidad pecaminosa. Al igual que el misionero-apóstol Pablo, nuestro mensaje a un mundo perdido es “Jesucristo y él crucificado” 1 Cor. 2:2 (Evangelio Pentecostal 2001a:31 Traducción Rance).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Pablo presenta un resumen de la esencia universal del evangelio:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ahora, hermanos, quiero recordarles el evangelio que les prediqué, el mismo que recibieron y en el cual se mantienen firmes. Mediante este evangelio son salvos, si se aferran a la palabra que les prediqué. De otro modo, habrán creído en vano.  Porque ante todo les transmití a ustedes lo que yo mismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras, que fue sepultado, que resucitó al tercer día según las Escrituras, y que se apareció a Cefas, y luego a los doce. Después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, . . . (1 Cor. 15:1-6ª).<strong></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Sin embargo, Pablo también es claro en afirmar que para dar testimonio a este evangelio, el pueblo apostólico de Dios tiene que seguir el ejemplo de Jesús e identificar con el pueblo para ser alcanzado, encarnando el evangelio en formas contextuales que serán entendidas por los oyentes (1 Cor. 9:19-23). Jesús declara, “. . . Como me envió el Padre, así también yo os envío.” Así que, el pueblo apostólico de Dios tiene que dar testimonio de Jesús al seguir su ejemplo en la encarnación, crucifixión y resurrección (Filipenses 2:5-11; Juan 13:12-17, 34-35).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div><br clear="all" /></p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref1">[1]</a> Originalmente presentado al Foro de Liderazgo de Misiones del Congreso Mundial de Misiones de las Asambleas de Dios en Buenos Aires, Argentina Abril 23-27, 2007 bajo el titulo: “El Pueblo Apostólico de Dios: El Definir de Misiones Pentecostales en una Misiología de las Asambleas de Dios en Proceso.”</p>
<p>&nbsp;</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref2">[2]</a> Vea también “Los Cuatro Aspectos del Paradigma de Cristo en Ministerio” Ray S. Anderson 1979, 1986.</p>
</div>
</div>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Delonn Rance</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Reflexión sobre un viaje a Asia Menor</title>
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		<pubDate>Tue, 31 Jul 2012 15:25:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delonn Rance</dc:creator>
				<category><![CDATA[2010.2]]></category>

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		<description><![CDATA[Nota del editor:  Un corto tiempo atrás, el Hermano DeLonn Rance, misionero y secretario ejecutivo de Misiones en Conjunto para Latinoamérica, juntamente con otros líderes asambleístas de Latinoamérica realizó un viaje a Asia Menor para asistir un reunión internacional de esa región.  Sus observaciones sobre ese viaje siguen vigentes pues nos retan a pensar el</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=193">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Nota del editor:  Un corto tiempo atrás, el Hermano DeLonn Rance, misionero y secretario ejecutivo de Misiones en Conjunto para Latinoamérica, juntamente con otros líderes asambleístas de Latinoamérica realizó un viaje a Asia Menor para asistir un reunión internacional de esa región.  Sus observaciones sobre ese viaje siguen vigentes pues nos retan a pensar el mundo que todavía no se ha alcanzado para Cristo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="center"><strong>REFLEXIÓN SOBRE UN VIAJE A ASIA MENOR</strong></p>
<p align="center"><strong>por Dr. DeLonn Rance, Ph.D.</strong></p>
<p>Creo que tres adjetivos pueden describir mis emociones principales al realizar el viaje:  <strong><em>Asombrado, Triste, Resuelto</em></strong></p>
<p><strong>Asombrado<br />
</strong>Asombrado al ver la valentía, coraje, dedicación, compromiso y alegría de los líderes de las iglesias perseguidas de esta región del mundo. Ver que bajo dificultades y amenazas siguen con denuedo proclamando el Nombre de Cristo. Ver el crecimiento de la obra en las personas de trasfondo musulmán. Ver la ordenación del primer ministro ordenado de una nación. Ver la proyección de estos líderes. Ver el compromiso misionero de estas iglesias recién nacidas.<br />
<strong>Triste</strong></p>
<p>Triste al visitar las ruinas de las siete iglesias de Apocalipsis; no queda nada de esas iglesias. Desaparecieron, principalmente por su falta de visión misionera. Querían las bendiciones del Reino pero no las responsabilidades. Es una advertencia fuerte para la iglesia de América Latina. El resultado de la desobediencia de estas iglesias es que ahora en esas tierras hay mezquitas en lugar de templos, perdidos en lugar de creyentes.</p>
<p>Triste al ver y andar entre los millones de habitantes de Turquía quienes nunca han escuchado las buenas nuevas ni tan siquiera una sola vez. Ver y pasar por pueblo tras pueblo, ciudad tras cuidad, ciudades de millones de personas con numerosas y lindas mezquitas pero sin una iglesia, sin faro de luz. Jes</p>
<p>ús murió por los turcos; hay lugar en la casa de Dios para ellos… pero no hay mensajeros, no hay obreros, no hay luz.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Resuelto</strong></p>
<p>Estoy más comprometido y resuelto que nunca a seguir invirtiendo mi pasión, energía y esfuerzo en la movilización de la iglesia de América Latina hacia las misiones y hacia el mundo musulmán. Tenemos una oportunidad y un potencial enorme para enviar mensajeros llamados, preparados y ungidos por el Espíritu Santo de nuestras iglesias a esta región y a estos pueblos que carecen de la Palabra de Dios. Es Dios que nos está abriendo las puertas. ¿Estamos dispuestos como líderes y miembros de las Asambleas de Dios de América Latina a responder con hechos concretos ante tal reto? Una vez mas clamé al Señor con todo mi corazón: “¡Heme aquí, envíame a mí! Haré lo que Tú me pides.</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Delonn Rance</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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