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El pueblo apostólico (misionero) de Dios: la misionología de Hechos 1:8 (segunda parte)

Por publicado originalmente en CONOZCA edición 2009.2

Por Delonn Rance

 

 

La comunicación del evangelio (evangelismo) deberá constituir un ciclo continuo que incluye: El establecimiento de una (1) presencia Cristiana en una comunidad como testimonio a los no creyentes (Mateo 5:13-16). Esta presencia tiene que ser acompañada por la (2) proclamación de las buenas nuevas (Lucas 24:46-48; Marcos 16:15-16) cuyo objetivo es la (3) persuasión de mujeres y hombres para que acepten a Jesús como Salvador y Señor (2 Cor. 5:11; Hechos 26:28-29). Habiendo recibido a Cristo, deberá seguir una (4) participación en el cuerpo de Cristo que incluye servicio, buenas obras y la edificación de otros creyentes (Gal. 6:8-9; Mateo 5:16; Efesios 4:16). El ciclo llega a repetirse cuando el nuevo creyente llega a ser otra presencia evangelística en la (5) propagación del evangelio (Hodges 1977:77).

 

Las Asambleas de Dios de los Estados Unidos ubica misiones y testimonio en términos de:

 

Alcanzando: Estamos proclamando el mensaje de Jesucristo a los perdidos espirituales en todo el mundo por todos los medio disponibles. Plantando: Estamos estableciendo iglesias en más de 150 naciones, siguiendo el patrón del Nuevo Testamento. Entrenando: Estamos entrenando líderes en todo el mundo para proclamar el mensaje de Jesucristo a su propio pueblo y otras naciones. Tocando: Estamos tocando a los pobres y personas sufrientes con la compasión de Jesucristo e invitándolos a ser sus seguidores (Evangelio Pentecostal 2001b:2 Traducción Rance).

 

Para poder dar testimonio en cualquier comunidad o sociedad, iglesias locales nacionales se tienen que plantar. Estas congregaciones y organizaciones nacionales tienen que ser sostenidos por el Espíritu, gobernados por el Espíritu y propagados por el Espíritu (es decir, Es el Espíritu que provee las necesidades de la iglesia, el Espíritu que dirige y lidere la congregación, el Espíritu que capacita el testimonio apostólico al mundo). Estas iglesias deberán seguir el patrón de la iglesia del Nuevo Testamento. Como observa la obra influyente de Hodges, Para poder dar testimonio en cualquier comunidad o sociedad, iglesias locales nacionales se tienen que plantar. Estas congregaciones y organizaciones nacionales tienen que ser sostenidos por el Espíritu, gobernados por el Espíritu y propagados por el Espíritu (es decir, Es el Espíritu que provee las necesidades de la iglesia, el Espíritu que dirige y lidere la congregación, el Espíritu que capacita el testimonio apostólico al mundo) (1953:131). La misiología Pentecostal reconoce claramente que el mandato misionero no puede cumplirse a menos que toda la comunidad de la iglesia (el sacerdocio de todo creyente) local y global es capacitada y dirigida por el Espíritu. Por ende, la destreza más importante para el ministerio y las misiones es la capacidad de discernir la voz del Espíritu y en obediencia someterse a la unción del Espíritu, natural y sobrenatural (milagros, señales y prodigios).

 

El testimonio apostólico incluye una comunicación del evangelio en palabras y hechos en forma simultanea a la gente de su propia comunidad (Jerusalén), a otras comunidades de su cultural (Judea), a otro grupos culturales geográficamente próximos, y a todos los pueblos culturales de la tierra (hasta lo ultimo de la tierra). Como pueblo apostólico de Dios, cada congregación local y cada organización nacional deberá tener un plan intencional para testificar simultáneamente a cada uno de estos grupos. A cada nivel la comunidad apostólica deberá discernir la dirección divina, las estrategias del Espíritu. Esto requiere de un compromiso a la oración. Jesús declara “La cosecha es mucha, pero los obreros pocos. Rogad pues al Señor de la mies que envíe obreros a su mies” (Lucas 10:2).

 

Para comunicar el evangelio a todo pueblo a todo nivel requiere que cada miembro del pueblo apostólico de Dios este comprometido con la comisión de ir y la comisión de enviar. Hay una diversidad de llamados, pero todos son miembros del un solo cuerpo de Cristo, y todo son requeridos en el cumplimiento de la comisión. Todos son llamados a dar testimonio en su propia comunidad (Jerusalén) y dar testimonio en otras esferas al participar en las disciplinas misioneras de la oración misionera, el dar misionero y una disponibilidad de hacer lo que indique el Espíritu para contribuir a la causa global de Cristo. Movilizar creyentes locales a llegar a ser Cristianos globales quienes practican las disciplinas misioneras y obedecen el llamado de enviar misioneros, requiere de una promoción y formación constante de misiones.

 

Como el pueblo apostólico de Dios es comisionado a alcanzar todo pueblo, iglesias locales y nacionales deberán priorizar misiones fronterizas, “los confines de la tierra.” Mientras que el pueblo de Dios afirma y apoya a los que son llamados a comunicar el evangelio a otras comunidades de su propia cultura (Judea) y otros grupos culturales geográficamente cercanos (Samaria), el reto apremiante de la hora es enviar misioneros y equipos misioneros a aquellos pueblos del mundo que son inalcanzados (es decir, no tienen acceso al pueblo apostólico de Dios).

 

Conclusión

 

Basado en la convicción que el Espíritu Santo sería derramado sobre toda carne como entrada a la segunda venida de Cristo para poder capacitar a la iglesia para dar testimonio a todas las naciones, los miembros fundadores de las Asambleas de Dios se comprometieron con la evangelización del mundo entero. Creían que eran parte del diseño cósmico escatológico de Dios. Aunque la realización del plan parecía poco posible desde la perspectiva humana, estos creyentes estaban arraigados en la verdad bíblica que la gloria de Dios se revela en la debilidad. Fueron humillados y capacitados por la presencia del Espíritu Santo. Cada miembro del cuerpo de Cristo era responsable de la obra, porque cada miembro era templo del Espíritu del Dios vivo.

 

La planificación estratégica, contabilidad, y estructuras misioneras tenían que ser sometidas a la dirección del Espíritu. Experiencia personal y verdad bíblica fueron integradas en la vida del creyente, en vida de la iglesia y en la empresa misionera. Buscaron y siguieron patrones narrativos del Nuevo Testamento en base a la convicción que los patrones bíblicos eran patrones capacitados por el Espíritu,  que la verdad misiológica tenía que ser verdad bíblica y que la narrativa del Nuevo Testamento debería ser una narrativa contemporánea. Las personas y los pueblos del mundo, de acuerdo a las Escrituras, estaban condenados sin Cristo. El Pentecostés era el poder que capacitaba a la iglesia para comunicar el plan de salvación a todos en preparación a la venida de Cristo y el juicio final (Rance 2004:81).

 

Hay una urgencia en cuanto a la hora. Solo el Padre conoce cuando Cristo retornará. Los sin Cristo serán condenados a una eternidad en el infierno. La necesidad de todo ser humano ya sea que vivan en el Lejano Oriente, Europa, Asia, África o las Ameritas, es la misma: toda persona necesita un Salvador. Jesús es tal Salvador. Para ser el pueblo apostólico de Dios, la iglesia tiene que alcanzar a todos los pueblos, “los confines de la tierra.” El reto de los no alcanzados es que, a pesar de que la necesidad es la misma, la realidad es que no todos tienen el mismo acceso al evangelio. Aproximadamente la mitad de la población del mundo no tiene en lo absoluto un testimonio del evangelio. Las buenas nuevas no están disponibles a cientos de millones de personas.

 

Esta realidad motivo a David Kensinger, uno de los primeros en abogar a favor de misiones por parte del mundo mayoritario, a lanzar el siguiente reto a sus colegas misioneros en 1968:

 

Nuestro propósito, entonces, en hablarles del tema de misiones naciones es señalar el hecho que este patrón Bíblico para la evangelización del mundo no es la prerrogativa o responsabilidad de un cierto segmento de la iglesia Cristiana localizado en los Estado Unidos, o en unos pocos países de Europa, mas bien todo Cristiano en cada iglesia a través del mundo es de IGUAL OBLIGADO a difundir el Evangelio a todo el mundo ya sea por ir o por enviar.

 

Las Asambleas de Dios de los Estados Unidos tardó cincuenta años para empezar a reconocer que la iglesia autóctona plantada entre los no alcanzados era responsable por más que solo “Jerusalén” y “Judea.” La urgencia de la hora y el imperativo de Jesús requieren que toda iglesia de las Asambleas de Dios, local y nacional, den testimonio no solamente a las personas de su propia comunidad, pero también a sus “Samarias” y hasta “los confines de la tierra.”

 

Como el pueblo de Dios, los miembros de las Asambleas de Dios gozan de las bendiciones de Dios todo momento de todo día. Para ser el pueblo apostólico de Dios, las Asambleas de Dios de todas las naciones tienen que comprometerse a comunicar el evangelio a todo pueblo. Esto requiere que cada miembro del Cuerpo sea movilizado a llegar a ser un cristiano global, una persona comprometida a las disciplinas de la oración misionera, el dar misionero, y obediencia a los directivos misioneros del Espíritu. Un pueblo apostólico de Dios movilizado dará testimonio a nivel local y global a través del envío y apoyo de los llamados por Dios a cruzar barreras culturales con el evangelio.

 

Que las Asambleas de Dios a nivel mundial llega a ser en realidad lo que ya es por fe “el Pueblo Apostólico de Dios”  afirmando que Dios es el autor de las misiones (serán mis testigos), reconociendo que la iglesia es la agencia de las misiones (serán mis testigos), y comprometiéndose con la acción de las misiones (serán mis testigos).

 


Un Glosario en Proceso de Términos Misiológicos Claves

 

Misionero- un pecador salvo por gracia, llamado y capacitado por el Espíritu y enviado y apoyado por la iglesia, a cruzar barreras culturales para comunicar el evangelio de Jesucristo en palabra y hecho a otros pecadores a través del plantar y servir iglesias autóctonas locales y nacionales.

 

Misión (missio Dei) (Latín- la misión de Dios) -  es el propósito y actividad de Dios a favor de la redención de la humanidad (es decir, es lo que Dios ha hecho, hace y hará en revelación y reconciliación). (Se debe notar que para algunos misiólogos missio Dei se refiere a todo lo Dios hace para la salvación de la humanidad y misiones es todo lo que la iglesia hace para señalar el reino de Dios.)

 

Misiones- es la actividad y el programa de la iglesia para comunicar el evangelio de Jesucristo en el poder del Espíritu a través de barreras culturales en contextos específicos entre pueblos específicos por el envío y apoyo de los Dios ha llamado a la obra (es decir, es lo que la iglesia hace en el poder del Espíritu).

 

Evangelismo- es la comunicación del evangelio en el poder del Espíritu a los que están perdidos sin Cristo. Evangelismo deberá constituir un ciclo continuo que incluye: El establecimiento de una (1) presencia Cristiana en una comunidad como testimonio a los no creyentes (Mateo 5:13-16). Esta presencia tiene que ser acompañada por la (2) proclamación de las buenas nuevas (Lucas 24:46-48; Marcos 16:15-16) cuyo objetivo es la (3) persuasión de mujeres y hombres para que acepten a Jesús como Salvador y Señor (2 Cor. 5:11; Hechos 26:28-29). Habiendo recibido a Cristo, deberá seguir una (4) participación en el cuerpo de Cristo que incluye servicio, buenas obras y la edificación de otros creyentes (Gal. 6:8-9; Mateo 5:16; Efesios 4:16). El ciclo llega a repetirse cuando el nuevo creyente llega a ser otra presencia evangelística en la (5) propagación del evangelio (Hodges 1977:77).

 

Evangelismo trans-cultural- es la comunicación del evangelio a través de barreras culturales. En una misiología técnica no se refiere a un creyente quien testifica a una persona de otra cultura que vive en su comunidad aunque este testimonio es vital. Se refiere a los que son llamados a dejar a un lado su propia cultura para tomar la cultura de un grupo específico de gente (la identificación y acculturación) para poder comunicar el evangelio y plantar la iglesia. Puede incluir misioneros quienes cruzan barreras geográficas y políticas y otros que no lo hacen (estos últimos a veces son conocidos como obreros trans-culturales o misioneros “domésticos”, aunque esta designación frecuentemente produce confusión y malos entendidos porque misionero “domestico” también puede referirse a un obrero quien es sostenido para plantar una iglesia en un nuevo lugar geográfico sin cruzar barreras culturales).

 

Iglesia misionera- una comunidad local de creyentes quienes son preparados por liderazgo y capacitados por el Espíritu para poder vivir en servicio y culto a Dios, en la mutua edificación de los miembros, y en testimonio al mundo. Este testimonio incluye la comunicación simultanea del evangelio en palabra y hecho a la gente de su propia comunidad (Jerusalén), a otras comunidades de su cultura (Judea), a grupos culturales geográficamente cercanos (Samaria), y a todos los grupos culturales de la tierra (los confines de la tierra). Como el pueblo apostólico de Dios, cada congregación local deberá tener un plan intencional para dar testimonio a cada uno de estos grupos.

 

 

Referencias Citadas

 

Anderson, Ray S.

1986             Minding God’s Business.  Grand Rapids, MI: William B. Eerdmans Publishing Company.

 

Anderson, Ray S., ed.

1979             Theological Foundations for Ministry.  Grand Rapids, MI: William B. Eerdmans Publishing Company.

 

Hodges, Melvin L.

1953             The Indigenous Church.  Springfield, MO: Gospel Publishing House.

 

1977             A Theology of the Church and Its Mission: A Pentecostal Perspective.  Springfield, MO: Gospel Publishing House.

 

Kensinger, David

1968             “Integrating National Missions into our World Evangelization Program.”

Unpublished monograph.

 

Rance, DeLonn L.

2004             The Empowered Call: The Activity of the Holy Spirit in Salvadoran Assemblies of God Missionaries.  Ann Arbor, MI: ProQuest Information and Learning Company.

 

Van Engen, Charles E.

1991             God’s Missionary People: Rethinking the Purpose of the Local Church.  Grand Rapids, MI: Baker Book House.

 

 

 

Delonn Rance


 

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