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	<title>Conozca &#187; 1985.2 &#8211; &lt;a href=&quot;PDF/1985.2.pdf&quot; target=&quot;new&quot;&gt;Descargar en PDF&lt;/a&gt;</title>
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	<description>Revista Cristiana</description>
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		<title>La Iglesia y los medios de comunicación</title>
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		<pubDate>Sat, 03 Nov 2012 21:29:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Editor</dc:creator>
				<category><![CDATA[1985.2]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Doris Carhuapoma L. &#160; Desde el siglo pasado se catalogó a la prensa como el “cuarto poder”, agregado a los tres existentes en el Estado ‑Ejecutivo, Legislativo y Judicial‑por la enorme presión e influencia que ejerce sobre los sistemas sociales y políticos. Este calificativo hoy se extiende a los medios audiovisuales que lo han</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=1477">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Doris Carhuapoma L.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Desde el siglo pasado se catalogó a la prensa como el “cuarto poder”, agregado a los tres existentes en el Estado ‑Ejecutivo, Legislativo y Judicial‑por la enorme presión e influencia que ejerce sobre los sistemas sociales y políticos. Este calificativo hoy se extiende a los medios audiovisuales que lo han vigorizado.</p>
<p>¿Realmente se puede persuadir y ejercer presión sobre los hombres a través de los medios de comunicación social? Esta ha sido una interrogante constante en los estudios sobre los efectos de la información. Las conclusiones afirmativas se demuestran por la realidad.</p>
<p>Ejemplos históricos se pueden citar: En 1933 Hitler reconoce que la propaganda, como una de las aplicaciones de los medios de comunicación, le ha facilitado el acceso al poder y declara en el Congreso de Nurenberg: “La propaganda nos ha llevado al poder, la propaganda más aun&#8230; nos dará la oportunidad de conquistar el mundo. “Efectivamente, el <em>Fuhrer </em>armó un gran control informativo a través de los medios de propaganda e inculcó toda una consigna al pueblo alemán.</p>
<p>También puede citarse la caída del Presidente Nixon, propiciada por el espíritu crítico de dos periodistas del “Washington Post” que puso al descubierto una serie de hechos dolorosos del Presidente y de sus hombres de confianza. Este caso, más conocido como el “Escándalo de Watergate”, demostró cómo una bien montada campaña periodística puede ejercer un control social sobre los poderes del Estado.</p>
<p>Igualmente, el Estado Totalitario no desconoce el alcance persuasivo de los medios y lo utiliza con refinamiento y habilidad para decir al ciudadano sólo lo que el régimen desea que sepa, conozca y aprenda.</p>
<p><em>Naturaleza y contexto de los medios. </em>Son medios de comunicación social los instrumentos técnicos puestos al servicio de la información que ponen en contacto a toda la sociedad en su conjunto, de tal manera que ejercen un gran impacto sobre los hombres que conforman su público receptor. En cuanto al contexto en el que operan estos medios, son definitorias dos características de nuestra realidad: deshumanización y desacralización. Es manifiesta en nuestra sociedad una depreciación de los valores espirituales y la promoción de un permisivismo moral que permite actuar al hombre sin límites éticos. Por supuesto, que la causa primera de esta angustia humana y relajo social es la ausencia de Dios como razón vital de la existencia del hombre.</p>
<p>Las adquisiciones tecnológicas otorgan a la comunicación moderna una agilidad casi absoluta: los satélites y ordenadores electrónicos ofrecen el universo “en la punta de los dedos” para un emisor dueño de un gran poder alienante. La política y la economía son los dos grandes tentáculos que pretenden dominar la mente del hombre.</p>
<p>Ya hemos mencionado el uso que hace el Estado Totalitario de los medios para controlar a sus ciudadanos; este control que se observa tan patentemente en los países comunistas, también se presenta en las democracias occidentales, cuando el potencial informativo es presionado tanto por el poder económico como por el político para servirse de las funciones informativa, educativa, orientadora, persuasiva e incluso de la diversión.</p>
<p>A pesar de que la tecnología ha iniciado una era que muchos llaman “de la sociedad de la información”, nuestro mundo es cada vez más acotado y parcial: el que nos presenta cotidianamente el caudal noticioso, y que no es procesado ni reflexionado por nuestros cerebros. El mayor acceso de nuestra sociedad a mucha información no significa necesariamente que esté bien informada.</p>
<p>La función educativa y orientadora es manejada con programas que encierran concepciones filosóficas y pseudocientíficas que llevan al hombre hacia un antropocentrismo materialista. Estas corrientes son patrocinadas por ideologías comunistas o liberales capitalistas, (tan diametralmente opuestas, que llegan a tocarse en sus extremos materialistas). Lo grave es que sus alienantes y “simpáticos” mensajes llegan de manera gratuita a través de la prensa escrita, revistas especializadas de interés general, radio, cine y televisión. Un caso ilustrativo es la serie televisiva “Érase una vez el hombre” que desdibujo en su público infantil la idea de un Dios creador para dar paso a teorías evolucionistas.</p>
<p>La función persuasiva es utilizada por la propaganda y la publicidad. La propaganda ideológica usa la página impresa para divulgar sus postulados, principalmente de corte marxista, fomentando odios y fermentos revolucionarios en nuestros países. La publicidad por su parte posee tanto poder sobre la mente de los hombres que puede crear en solo segundos “necesidades vitales”. Los grandes monopolios transnacionales. Controlan la publicidad comercial con el único interés de ampliar mercados y vender más. Prueba de que logran su objetivo es la creciente masificación y uniformización de las modas y costumbres, además de la fabricación de símbolos que hace la publicidad con personas que, por si solas poco o nada lograrían. Figuras del arte y del deporte se ven repentinamente en la cúspide y son imitados como modelos de vida, lo cual prodiga enormes ganancias a sus patrocinadores.</p>
<p><em>Un reto a la iglesia. </em>Tal y como se presentan las cosas, cabe preguntarnos: ¿cuál es el mensaje evangélico que llega o debe llegar a los hombres a través de los medios de comunicación social? ¿Qué postura deben adoptar las Asambleas de Dios como denominación religiosa en el uso y manejo de los medios, hasta hoy tan mal empleados? Innegablemente, mucho se tiene que hacer con tan importantes canales informativos ‑prensa, radio, cine y televisión ‑que en sí mismos son medios cuya acción y función puede ser valiosa o negativa en razón de la intencionalidad del emisor; pueden ser instrumentos para el malo pueden elevarse al servicio de una noble labor.</p>
<p>La Iglesia en su misión difusora del mensaje de salvación se sitúa como sujeto emisor que necesita usar los modernos medios para anunciar las noticias de redención al mundo. Paralelamente, junto a esta proclamación del Evangelio del Reino y su perenne contenido de actualidad, universalidad y necesidad para los hombres, compete también a la Iglesia manifestarse como sal y luz del mundo que alumbre sobre los acontecimientos humanos y de claridad a cada hombre, con una visión cristiana que sopese y contraste todo el caudal informativo que el mundo ofrece.</p>
<p>Corresponde a los líderes de nuestro movimiento, orar fervientemente al Señor en busca de una sabia dirección para reflexionar al respecto y determinar acciones que involucren a la Iglesia en el uso efectivo de unos medios, que inspirados en la doctrina de Cristo, dejen oír la voz de la Iglesia a través de la radio, de la televisión y de la página impresa.</p>
<p>Es grande el reto, como lo es también el deber de no callar la voz de la verdad, de no esconder los principios cristianos, sino de proclamarlos para ofrecer una visión responsable, real y encauzadora que oriente a los hombres respecto a todos los acontecimientos humanos. Esto se logrará solo con el recto uso de los medios de comunicación social, cuyo valor puede elevarse como instrumentos de perfeccionamiento de los hombres según la voluntad de Dios.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Doris Carhuapoma López, autora de este artículo, se formó en la Escuela Dominical en la que enseña a un grupo de niños. Está próxima a recibir su título de periodista de la Universidad de Piura, Perú.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Editor</span>
				<p></p>
				<br/>
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		<title>Vislumbres: ¿Cuándo se introdujo en Israel la adoración a Baal?</title>
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		<pubDate>Sat, 03 Nov 2012 21:22:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Byron L. Niles</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Por Byron Niles &#160; Es notable que el nombre Baal no se menciona en la historia de los Patriarcas. Aparece por primera vez en Números 25. Baal era la deidad cananea más importante porque para ellos controlaba la lluvia, las tormentas, y por lo tanto, la agricultura. Los cananeos creían que él les proporcionaba la</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=1474">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Byron Niles</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Es notable que el nombre Baal no se menciona en la historia de los Patriarcas. Aparece por primera vez en Números 25. Baal era la deidad cananea más importante porque para ellos controlaba la lluvia, las tormentas, y por lo tanto, la agricultura. Los cananeos creían que él les proporcionaba la prosperidad económica por medio de buenas cosechas y grandes rebaños.</p>
<p>Aunque parece que Omri introdujo a Baal, el dios de Tiro, en Israel, fue Acab quien promovió su adoración cuando construyó un templo para este dios pagano en Samaria para complacer a Jezabel, su esposa fenicia (1 Reyes 16:30, 31). Según el arqueólogo Joseph Free, un osario que data del 775 a.C. contiene muchos nombres compuestos con Baal. Eso indica el gran impacto que tuvo la adoración a Baal.</p>
<p>Elías dio muerte a 450 sacerdotes de Baal (1 Reyes 16:32; 18:17-40) pero el culto a Baal se recuperó rápidamente y prosperó hasta los tiempos de Jehú (1 Reyes 10:18-28). Fue Atalía, la esposa de Joram, quien dio un nuevo impulso a la adoración a Baal (2 Crónicas 17:3; 21:6; 22:2). Aunque Israel se arrepentía periódicamente, la tendencia general era hacia abajo al fango de inmoralidad e idolatría. El culto a Baal, combinado con el culto a Quemos, (dios de Moab) y Moloc (dios de Amón), comprendía sacrificios quemados (a veces de niños), prostitución religiosa, adoración a la naturaleza (que incluía actos sexuales), desnudez sensual y exagerada brutalidad.</p>
<p>El culto a Baal llegó a ser la religión oficial del Reino del Norte (1 Reyes 16:31) y causó su caída en el 722 a. C. Además, penetró el Reino del Sur (2 Reyes 11:18 y 21:2 en adelante) y al fin lo destruyó también. El envilecimiento de la nación que causa la adoración a Baal se hizo intolerable para Dios y por eso Jehová mandó juicio a la nación. En la profecía de Oseas Dios esclarece lo que esa relación significaba. Se refiere a Baal no sólo como el dios cananeo, sino también como el esposo de Israel (2:8, 13, 17). Dios les dice que Israel debe reconocer a Jehová como <em>Ishi </em>(su esposo ‑2:16, 17) y dejar de llamarle juntamente con otros dioses “mi <em>Boor” </em>o sea, “mi Señor”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Byron L. Niles</span>
				<p></p>
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			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Perspectiva: Un símbolo bien expresivo</title>
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		<pubDate>Sat, 03 Nov 2012 21:11:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>M. David Grams</dc:creator>
				<category><![CDATA[1985.2]]></category>

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		<description><![CDATA[Por M. David Grams &#160; En nuestro afán de mantener actualizado el ministerio del Servicio de Educación Cristiana para la América Latina y de proyectar una imagen visual que encerrara en sí el corazón mismo de este ministerio, presentamos ante nuestros colegas y lectores el nuevo logotipo del SEC: Un logotipo para todo el material</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=1468">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por M. David Grams</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En nuestro afán de mantener actualizado el ministerio del Servicio de Educación Cristiana para la América Latina y de proyectar una imagen visual que encerrara en sí el corazón mismo de este ministerio, presentamos ante nuestros colegas y lectores el nuevo logotipo del SEC:</p>
<p>Un logotipo para todo el material impreso, incluyendo toda carta que saliese de las oficinas, demandaba un símbolo que expresará en la forma más sucinta y clara la esencia misma del “producto” que se ofrece. La inspiración para el logotipo vino de las palabras de San Pablo en 2 Timoteo 2:2:</p>
<p>“Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.”</p>
<p>Este es el cometido bíblico para toda la labor educativa del SEC. Es la razón misma de nuestra existencia.</p>
<p>El apóstol Pablo sintió la urgente necesidad de armar una cadena perpetua de educación cristiana, con cada persona sirviendo como eslabón:</p>
<p>La idea es sumamente sencilla, pero muy poderosa. Se enseña a uno&#8230; el cual enseña a otros&#8230; quienes enseñan a otros&#8230; y otros&#8230; y otros&#8230;</p>
<p>En el nuevo logotipo del SEC, cada uno de nosotros es uno de los eslabones humanos. Estamos muy cerca ‑hombro con hombro, con los brazos entrelazados ¡dispuestos a trabajar en forma unida!</p>
<p>Es nuestro deseo ferviente que este pequeño dibujo nos ayude a tener constantemente presen<a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2012/11/SEC-gif.gif"><img class="alignright  wp-image-1469" title="SEC gif" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2012/11/SEC-gif-300x155.gif" alt="" width="360" height="186" /></a>te las premisas en las cuales pone énfasis el ministerio del SEC.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>1. <em>La importancia de cada</em><em> persona. </em>Aunque los programas, materiales y métodos son necesarios, pueden tomarse muy fríos si nuestro enfoque principal no está en los hombres y mujeres con quienes trabajamos. Cada eslabón de la cadena humana tiene igual importancia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>2. <em>El compañerismo. </em>Esperamos que el mensaje del logotipo sea claro en cuanto a las relaciones que nos unen en este trabajo internacional. El ministerio del SEC es un trabajo común realizado entre colegas que se aprecian y se comprenden. Todos estamos en el mismo nivel, hombro con hombro, para lograr juntos la meta de la preparación de líderes capaces en todos los niveles de la Iglesia. Esta ha sido nuestra experiencia durante los diecisiete años de la historia del SEC. Estamos convencidos que continuará en aumento en el futuro.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>3. <em>La </em><em>solidaridad. </em>No nos imaginamos los problemas que podrán presentarse en los últimos años que faltan del siglo veinte, pero unidos los venceremos en el nombre del Señor. Con nuestros brazos entrelazados podremos hacerle frente a la tremenda tarea inconclusa que nos espera. Esta cadena interminable no se extenderá solo en una dirección. Se convertirá en una enorme red de siervos consagrados que habrá de cubrir todo el continente.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">M. David Grams</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Autobiografía de un quechua (segunda parte)</title>
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		<pubDate>Sat, 03 Nov 2012 21:05:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Victor Laguna Giraldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[1985.2]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Víctor Laguna &#160; &#160; Cuando algo malo hacíamos, se nos castigaba con la reata. Si lo cometido era grave, nos amarraban del cuello al terrado y mientras pendíamos, mi madre nos azotaba con la reata. Nos decía: ‑No quiero que la gente diga de mis hijos auilan watashqa (criados sólo por su abuela).  </p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=1464">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Víctor Laguna</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cuando algo malo hacíamos, se nos castigaba con la reata. Si lo cometido era grave, nos amarraban del cuello al terrado y mientras pendíamos, mi madre nos azotaba con la reata. Nos decía: ‑No quiero que la gente diga de mis hijos <em>auilan watashqa </em>(criados sólo por su abuela).</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>OLOR DE GASOLINA </strong></p>
<p>Después de algún tiempo mi madre y mi hermano Juvenal acordaron que deberíamos trasladarnos a Los Cedros, un pequeño campamento de una compañía que hacía trabajos para la hidroeléctrica del Cañón del Plato, Huallanca, a veintidós kilómetros al norte de Caraz. Allí trabajaba mi hermano.</p>
<p>Después de arreglar las cosas, mi madre se fue delante. Quedamos en que viajaríamos al día siguiente en la madrugada. No había mucho que llevar ni dejar. Esa mañana nos despertaron a las tres de la madrugada para emprender el viaje.</p>
<p>Mi hermana Edmunda había venido para llevarnos. Mi hermana Claudia de diez años, yo de siete, y mi sobrino de seis íbamos llorando de cansancio y de frío. No podíamos descansar porque teníamos que alcanzar el carro que salía a las ocho. Había servicio una sola vez al día de Caraz a Huallanca.</p>
<p>La Plaza de Armas de Caraz era bonita. Vi por primera vez un camión y un auto estacionados en la calle empedrada. Pregunté qué eran. Con la novedad de que íbamos a viajar en un camión nos sentimos restablecidos del cansancio.</p>
<p>Mi hermana nos deja para comprarnos panes. No había para más. En seguida el chofer arranca el camión. El ruido me causaba temor, pero el olor a gasolina me parecía agradable, Cuando se puso en marcha el vehículo, sentí un poco de mareo, pero me acostumbre pronto. En el paradero de Los Cedros nos esperaba mi madre con camote sancochado para comer, pero no teníamos hambre. Caminamos unos treinta minutos y cuando llegamos nos sirvieron chocolate caliente, cosa que probé por primera vez.</p>
<p>La casa, propiedad de la compañía, tendría unos tres metros por cuatro con una cocina de dos por dos. Allí comenzamos a vivir nosotros cinco, más mi hermano y mi hermana con su esposo. Como no había más sitio, dormíamos en literas de tres pisos con los niños más pequeños en el suelo.</p>
<p>Casi siempre la gente hablaba el castellano, pero yo no entendía nada. Me llamaba la atención la vestimenta de la gente y la forma como cocinaba en anafe. Me asombraba cómo el agua venía por un tubo y cómo la gente formaba cola para sacarla. ¡Y qué maravilla la luz eléctrica que alumbraba en la casa como también en la calle! Me daban cierto miedo aquellas cosas nuevas.</p>
<p>Ya teníamos mesa en que los mayores comían. Las comidas eran diferentes, pero sabrosas. Vendían de todo en el mercado.</p>
<p>Mi sobrino y yo ya podíamos hacer algo para ganar un poco de dinero, ya fuera llevando bultos o llevándoles comida a los trabajadores que no podían regresar a comer a los comedores públicos.</p>
<p>La compañía abrió una escuela. Se nos obligaba asistir. Recuerdo el primer día. Por primera vez me peinaron. Luego me llevaron a la escuela. El salón grande olía a humedad, a excremento y a coca masticada. Por la tarde la gente que vivía cerca venía y ensuciaba el salón y por la mañana nosotros lo limpiábamos. La profesora trajo policías para advertir que la próxima vez se llevarían presos a los sospechosos y así fue que se calmó la situación.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>EL SISMO </strong></p>
<p>Un domingo, después de haber transcurrido siete meses, oímos repentinamente un ruido muy fuerte. Algunos gritaban: “temblor”; otros: “avión”. Al levantar los ojos hacia el cerro vimos que se nos venía un aluvión. Todos corrimos. Felizmente salvamos la vida, pero perdimos todas nuestras cosas, quedando únicamente con la ropa que llevábamos puesta. Vi como las piedras salían como balas, echando chispas por la fuerza de la gran cantidad de agua.</p>
<p>Ya en lugar seguro, corrimos de un lado a otro buscándonos. Supimos que el agua se había atrancado en algún lado y que vendría inundando todo. Había que escapar por el cerro. Todo se había vuelto una laguna.</p>
<p>Caminamos un día entero por el cerro para llegar a Molino Pampa y cruzar el río. Estábamos asustados, cansados, sedientos, hambrientos. Lo peor del caso era que no sabíamos nada de mi hermano ni de mis dos hermanas casadas. Mi madre lloraba y llorábamos nosotros hasta que los ojos se nos hincharon.</p>
<p>Llegamos a Molino Pampa de noche con un frío que nos afectaba mucho ya que en Los Cedros hacía calor. Ni siquiera teníamos una <em>chompa </em>con que abrigamos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>LA DEVOTA DE LA VIRGEN</strong></p>
<p>Algunas personas traían comida pero no alcanzaba para tanta gente. La policía solicitó a los habitantes que llevaran a su casa por lo menos a algunos de los desplazados. Se presentó una señora ofreciendo llevar a algunos. Como estábamos llorando nosotros por el frío, nos escogieron. Mi madre habló con la policía para asegurarse de que la señora fuera una persona de confianza. Le dijeron: ‑<em>Mama meshita a1lapa kuyag warmim </em>(es muy devota de la Virgen de las Mercedes).</p>
<p>Con eso mí madre aceptó que fuéramos con ella.</p>
<p>La señora esa noche no nos dio nada para comer. No habíamos probado alimento en todo el día. Estábamos tan cansados. Para abrigarnos nos dio unas frazadas viejas y nos indicó un cuartito húmedo al que le pasaba por debajo una acequia de agua. Como aun teníamos mucho frío, nos sentamos muy juntitos. En unos minutos nos quedamos dormidos.</p>
<p>No sé qué hora sería cuando desperté. Oí a mi madre rezando y llorando en silencio por mi hermano ‑el sostén de nuestra familia ‑y por mis dos hermanas casadas. Comencé a llorar yo también. Me decía que no llorara y que me durmiera, pero con semejante hambre no podía. La noche se hacía larga.</p>
<p>Cuando amanecía la señora llamó a mi madre, que trajera agua de la pila pública de la Plaza de Armas. A nosotros nos indicó que barriéramos la calle. Teníamos que regar bien, sacar los pastos y <em>champas </em>que crecían entre el empedrado, luego botar la basura lejos. Hacía frío. Con tanta hambre, nos pusimos a tomar esa agua helada que traía mi madre hasta casi terminar todo el balde. Tuvo que regresar ella para traer más.</p>
<p>Serían como las ocho de la mañana cuando nos llamaron para el desayuno que consistió en una taza de té y un pan de <em>cemita. </em>Durante el día la señora nos mandaba hacer una infinidad de quehaceres. No había tiempo para sentarnos. En las horas de comida, toda la familia de la casa comía primero. Después juntaba todas las sobras de los platos y agregando un poco más, nos daba de comer. Yo no sabía lo que sería ser devoto, pero el ejemplo de esa señora no me animaba en nada.</p>
<p>Al caer la noche volvimos a ocupar nuestro cuartito húmedo y sentaditos dormimos. Nos dolían la sentadera y las rodillas. No podíamos estiramos. Otra vez pasamos la noche llorando y rezando.</p>
<p>El día siguiente comenzó como el primero, Mi madre después de buscar el agua corriendo informó a la señora que iría a Molino Pampa ya que un carro de la compañía llevaba gratuitamente a los damnificados.</p>
<p>Contestó la señora: ‑Tú eres una floja. Por no trabajar quieres viajar. Tu hijo estará muerto.</p>
<p>Pero mi madre no le hizo caso. Nos indicó que nos quedáramos allí, que ella regresaría en cuanto se enterara de la suerte de los trabajadores allá.</p>
<p>Ese día la señora no nos dio nada de comer. Cuando queríamos salir no nos dejaba, diciendo que nos perderíamos en la ciudad. Pero de alguna manera nos escapamos, llegando a encontrarnos en la Plaza de Armas. La policía repartía comida a los damnificados, pero le teníamos miedo. No podíamos entender lo que nos decían en castellano.</p>
<p>Nos sentamos a un lado y comenzamos a llorar los tres. Alguien se nos acercó y nos preguntó en quechua que por qué. Le dijimos que nuestra madre se había ido a buscar a nuestro hermano y no regresaba con la comida. Esa persona habló con uno y otro. Después regresó con un policía que tenía una lista de nombres. Nos preguntó cómo nos llamábamos. Por la lista sabían que aquella señora nos había llevado a su casa. Nos preguntó el policía si nos había dado el alimento que le habían entregado para nosotros. Fueron a buscarla y cuando volvieron con ella nos gritó, aduciendo que éramos flojos, malcriados y desobedientes. Quiso llevarnos de nuevo, pero no quisimos. Nos prendimos de la persona que trataba de ayudarnos. Por fin nos dejaron quedarnos allí para esperar a mi madre.</p>
<p>Al día siguiente mi madre regresó y se enteró de que la señora había sacado para nosotros frazadas de la Cruz Roja, ropa, alimentos, y utensilios de comedor pero nada de eso nos había entregado. Pero mi madre trajo la buena noticia de que mi hermano vivía y que él estaba triste pensando que nosotros nos habíamos muerto. Todavía no se sabía nada de mis dos hermanas.</p>
<p>Al quinto día regresamos a Los Cedros. Esta vez teníamos que pasar de un lado a otro en unas canoas hechas de cilindros. El personal de rescate sacaba cadáveres mutilados de las aguas.</p>
<p>No pasaron muchos días cuando comencé a sentirme mal. Cada día empeoraba. Cada vez que me quedaba dormido soñaba con la escena del aluvión y rompía a gritar. Empecé a adelgazar. Cada día me volvía más loco sin que hallaran medicina que me curara.</p>
<p>Por fin mi familia decidió trasladarse a Llactaa unos cinco kilómetros de la ciudad de Caraz. Tomamos una casa como cuidadores y chacras para sembrar al partir. Empecé a mejorar y sané poco a poco. Al año nos mudamos a medio kilómetro del área urbana, también como cuidadores y para sembrar como diez hectáreas de terreno.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Victor Laguna Giraldo</span>
				<p>Víctor Laguna Giraldo es ministro ordenado de las Asambleas de Dios de Perú. Sirvió como director del Instituto Bíblico de las Asambleas de Dios en Lima. Es casado con doña Victoria y la pareja tiene tres hijas. Actualmente sirve como presidente del Comité Misionero Quechua de las Asambleas de Dios del Perú (COMQAD).

 </p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Soneto Fraternal</title>
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		<pubDate>Sat, 03 Nov 2012 20:57:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gabriel Ortiz Ramirez</dc:creator>
				<category><![CDATA[1985.2]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Gabriel Ortiz Ramírez &#160; Hombre que naces entre desventuras, Hombre que vives y que te enamoras, Hombre que ignoras todo lo que ignoras, Hombre que temes y que te aventuras, &#160; Hombre que con tu fe mides las horas, Hombre que sólo ves cosas obscuras, Hombre seguro de lo que aseguras, Hombre sólo seguro</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=1460">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Gabriel Ortiz Ramírez</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hombre que naces entre desventuras,</p>
<p>Hombre que vives y que te enamoras,</p>
<p>Hombre que ignoras todo lo que ignoras,</p>
<p>Hombre que temes y que te aventuras,</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hombre que con tu fe mides las horas,</p>
<p>Hombre que sólo ves cosas obscuras,</p>
<p>Hombre seguro de lo que aseguras,</p>
<p>Hombre sólo seguro de que lloras,</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hombre que gozas, hombre que padeces,</p>
<p>Hombre que adoras, hombre que aborreces,</p>
<p>Hombre cautivo y hombre todo soberano,</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hombre que sueñas, hombre que deliras,</p>
<p>Hombre que cantas, hombre que suspiras,</p>
<p>Hombre cielo, hombre tierra: ¡Dios quiere que seamos hermanos!</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Gabriel Ortiz Ramirez</span>
				<p>El destacado orador evangélico mexicano, Gabriel Ortiz R., ha predicado en muchas naciones. Es autor de varios libros y artículos. Con su esposa, Doña Luz, pastorea la iglesia asambleísta “Resurrección” de Guadalajara, México.</p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Editorial: Los Hemingway no le daban importancia a la profesión de escritor</title>
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		<pubDate>Sat, 03 Nov 2012 19:37:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Floyd Woodworth W.</dc:creator>
				<category><![CDATA[1985.2]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Floyd Woodworth &#160; El Premio Nóbel de literatura, Ernesto Hemingway, autor de El viejo y el mar, nunca alcanzó el honor que más deseaba: el reconocimiento de sus padres. Ellos, debido a que eran evangélicos muy estrictos y firmes en la fe, se habían entristecido por el alejamiento de su hijo renuente que otrora</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=1453">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Floyd Woodworth</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El Premio Nóbel de literatura, Ernesto Hemingway, autor de <em>El viejo y</em> <em>el mar, </em>nunca alcanzó el honor que más deseaba: el reconocimiento de sus padres. Ellos, debido a que eran evangélicos muy estrictos y firmes en la fe, se habían entristecido por el alejamiento de su hijo renuente que otrora había sido presidente de los jóvenes de la iglesia. Su mamá lo reprendía fuertemente por el realismo crudo de sus cuentos y novelas. Su papá ‑el ser a quien más amaba el novelista ‑lo consideraba un pecador holgazán que escribía para evadir el trabajo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Parece que los Hemingway no estaban solos en los círculos evangélicos estadounidenses de principios de siglo. A los evangelistas se les concedía gran valor. Los pastores eran considerados como parte indispensable del reino. Pero, ¿un escritor?&#8230; ¿para qué sirve?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¿Qué tan diferente será el concepto de los evangélicos latinoamericanos de fines del mismo siglo? En la mente popular, ¿quién es más grande en el reino, un hacedor de milagros o un escritor? Si un movimiento se levantara para acabar con todos los pastores, ¿qué actitud tomaría el pueblo de Dios de los países latinoamericanos? Y si algunos propusieran la erradicación de todos los escritores, ¿cuántos defensores podrían reunir los que esgrimen la pluma entre la gente del Libro?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Parece mentira que mientras que en el mundo entero los latinoamericanos se destacan por sus escritores, entre el pueblo evangélico de los mismos países se encuentren tan pocos autores destacados. Pocas iglesias cuentan con una biblioteca. Los editores de revistas evangélicas se quejan del poco respaldo que reciben. Las clases de gramática, literatura, redacción y periodismo se celebran con menos entusiasmo que las campañas en masa. Hasta en algunos países se ha dejado caer en estado comatoso el vocero oficial de la obra (que podría servir para animar a los escritores, unificarla obra, y estimular a los decaídos).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>No es que se carezca de talentos para este ministerio. No es que tenga poca potestad la palabra escrita para conmover, para enseñar, para diseminar buenas nuevas, para doctrinar. No es que haya un silencio en la Biblia sobre la necesidad de escribir el mensaje.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La variedad de formas, de géneros, de maneras de utilizar la pluma para extender y fortalecer el reino me asombra. Se presta al periodismo. Dramaturgos podrían tener un ministerio tremendo. Poetas&#8230; ni hablar. Hacen falta ensayistas. Los profesores de institutos bíblicos claman por libros de texto bien escritos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¿Qué hubiera sido la historia de Hemingway si sus padres le hubieran reconocido el valor de autor de renombre? Si hubieran manifestado interés en su trabajo y amor por ser su hijo, ¿habría vuelto el novelista al redil del Señor? Y si así hubiera sucedido, ¿qué influencia para el beneficio del reino eterno habría ejercido Ernesto Hemingway?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Tenemos que redoblar nuestros esfuerzos en descubrir y animar a los que están entre nosotros que tengan talento para escribir. Hay que concientizar al pueblo evangélico acerca del valor de la palabra escrita.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En este número de CONOZCA se anuncia el inicio de un concurso para escritores auspiciado conjuntamente por EDITORIAL VIDA y esta revista. Ojalá que cada director de instituto bíblico, cada oficial de distrito, cada pastor, y cada profesor se considere como nombrado por Dios para animar a todos los que han manifestado habilidades o interés en el ministerio de escritor a que participen en este histórico evento. Nada mejor que una inundación de manuscritos en esta oficina. ¿Se le debe avisar al cartero para que se prepare?</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Floyd Woodworth W.</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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