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	<title>Conozca &#187; 2019.1</title>
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	<description>Revista Cristiana</description>
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		<title>El ministerio de la mujer</title>
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		<pubDate>Wed, 26 Feb 2025 01:16:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Soranyi Muñoz C.</dc:creator>
				<category><![CDATA[2019.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Soranyi Muñoz C. Hablar de liderazgo en la mujer marca una gran distinción.  Secularmente, se toma el concepto de género como la clasificación del ser humano en femenino o masculino; lo cual permite a la sociedad establecer altas demandas en algunos perfiles de mujeres para que sean posicionadas en diferentes campos de acción ante</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=6400">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="center">Por Soranyi Muñoz C.</p>
<p>Hablar de liderazgo en la mujer marca una gran distinción.  Secularmente, se toma el concepto de género como la clasificación del ser humano en femenino o masculino; lo cual permite a la sociedad establecer altas demandas en algunos perfiles de mujeres para que sean posicionadas en diferentes campos de acción ante sus compañeros hombres. Es necesario analizar desde la perspectiva bíblica cuál es el liderazgo predominante de la mujer en el ministerio, evaluar cómo sirve a Dios y cómo desarrolla del liderazgo en la congregación.</p>
<p>Un referente bíblico sobre este tema se encuentra en la Epístola de Pablo a los Romanos, allí se menciona a los colaboradores del apóstol, entre ellos a Priscila y Junias, ellas como mujeres de sus esposos Aquila y Andrónico respectivamente, se destacaron por su servicio a Dios en el apostolado y ayuda al ministerio. El texto dice: “<em>Saludad a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús, <strong><sup> </sup></strong>Que expusieron su vida por mí; a los cuales no solo doy gracias, sino también todas las iglesias de los gentiles… Saludad a Andrónico y a Junias, mis parientes y mis compañeros de prisiones, los cuales son muy estimados entre los apóstoles, y que también fueron antes de mí en Cristo</em>” (Ro. 16:3-6).</p>
<p>Dios resalta en este fragmento la importancia del liderazgo de estas dos mujeres con sus cónyuges. A Priscila la menciona de las primeras, rompiendo con el orden predominante masculino de ser el hombre el primero que resalta como referencia en la carta o en diferentes textos; esto se debió a la fuerte influencia de Priscila, quien por su temperamento y dinamismo, fue crucial en la extensión del Reino de Dios. Pablo motiva a que no solo él sino todas las iglesias gentiles estén agradecidos.</p>
<p>El mismo caso sucede con Andrónico y Junias, pero en esta situación Junias es mujer, y Pablo exalta a la pareja por su función apostólica. No se habla más de Junias porque en los textos de estudio la han tomado como hombre.  Quiere decir que la identidad espiritual prima para el Señor y usa en liderazgo al hombre o a la mujer para cumplir su propósito, los dos tienen la misma capacidad para desarrollar diversas funciones en el ministerio.</p>
<p>La escritora Halee Gray Scott: comenta en su libro <em>Dare Mighty Things</em><em> </em> manifiesta que las mujeres en la iglesia deben ser fieles administradoras de los dones, ella dice lo siguiente:</p>
<p style="padding-left: 60px;">Nuestros principales desafíos para las mujeres cristianas, que incluyen: vernos a nosotras mismos como líderes, discernir lo que realmente estamos destinadas a hacer, navegar entre nuestros roles como mujeres y líderes, quitar el mito de las mujeres cristianas el cual dice que sólo las mujeres cristianas “excepcionales” pueden liderar.<a title="" href="#_edn1">[i]</a></p>
<p> Por lo tanto, se reafirma que el liderazgo de la mujer es un agente potencializador del evangelio y de la iglesia misma, este es el principio fortalecedor para la misma.  Lo único que falta es conducir correctamente ese liderazgo al interior de las iglesias para su misma efectividad a fuera de ellas. Falta que cada mujer tenga la seguridad de lo que Dios les ha brindado para servir y conducir a otros en el crecimiento.</p>
<p>Otro ejemplo clave en la Biblia se encuentra en el libro de los Jueces capítulo 4, la historia de Débora resalta un liderazgo determinante en la mujer y multifuncional.  Este principio se revela en el versículo 4, cuando menciona que Débora era gobernadora, es decir jueza, profetisa y también esposa de Lapidot.  Esta mujer era un tesoro en las manos de Dios, desarrollaba tareas similares a las del profeta Samuel.  Eso significa que el liderazgo es entregado por Dios, y se puede resaltar en ella el respeto a la autoridad, primeramente, de su esposo y también de la autoridad militar como la que tenía Barac.  El principio de liderazgo es evidente en este caso 4hacia Él y la obediencia a su voz.</p>
<p>En la vida de Débora se ve otro gran principio, en cuanto a la autoridad espiritual y determinación que se tiene cuando hay certeza en el Dios a quien se sirve.  Se refleja cómo ve la situación la profetisa al observar el gran temor de Barac y cómo lo exhorta a avanzar creyendo en la victoria que Dios le entregaría (Jue.4:6-9). A su vez, se ve la determinación de Déborah al aceptar la petición de Barac para ir a la batalla contra Sísara. La confianza que Dios coloca en el corazón de quien le ama, permite enfrentarse a la oposición sin temor, no se escatima que será difícil pero no imposible de vencer.<a title="" href="#_edn2">[ii]</a></p>
<p>Definitivamente el liderazgo de Déborah enseña que Dios dota de habilidades y dones para ejercer múltiples tareas. La estrategia de este liderato es evidenciar un carácter sometido al Espíritu Santo, ejercido con sabiduría para extender en el Reino de Dios.</p>
<p>Ahora bien, es bueno recordar que bíblicamente, Jesús valoró el trabajo de las mujeres de su tiempo, no estaban ellas en el grupo de los 12 apóstoles, pero sí estaban dentro de los seguidores, también eran discípulas porque Jesús tenía muchos discípulos (Lc.10:1-20).  En el libro de los Hechos, en la espera del cumplimiento de la promesa del Espíritu Santo, Lucas también registra a las mujeres y entre ellas, a su madre María.  Si recordamos la escena de María y Marta, el Señor Jesús le enseñaba a la familia y elogió a María por querer aprender, la defendió y la sentó junto a sus pies. La enseñanza de las Escrituras, vivirlas y transmitirlas no tiene selección de género, es para todos.</p>
<p>Por lo tanto, se deduce en este análisis que la mujer debió haber sido muy importante en el ministerio de Jesús y en la predicación del evangelio, se resalta que en los momentos más difíciles, mientras los hombres huían, las mujeres permanecieron.  Ellas, con múltiples ocupaciones, pero estaban firmes en seguir las enseñanzas de Jesús. Se convirtieron las mujeres en testigos del nacimiento, ministerio, muerte y resurrección de Jesús, claves para registrar estos hechos.  Cuanto más en estos tiempos contemporáneos, el liderazgo femenino cristiano debe ser influyente y fuerte para extender el evangelio de Cristo.  Bien lo dijo Swildler, en su artículo <em>Biblical Affirmations of Woman</em> la importancia de tener una mujer en el equipo es ver el potencial que ella puede desarrollar para fortalecer procesos en la obra de Dios.<a title="" href="#_edn3">[iii]</a></p>
<p>Ruth Tucker manifiesta que la funcionalidad de las mujeres en la iglesia es vital pues ellas dinamizan las estructuras y los ministerios de esta. Las iglesias de hoy deben ubicar el liderazgo de las mujeres y conocer sus perfiles, saber qué dones tienen, para mayor efectividad en la congregación.<a title="" href="#_edn4">[iv]</a>  El ministro que haga esto, es un excelente líder y su iglesia estará bien estructurada.</p>
<p>Se debe reconocer los diferentes estilos de liderazgo en el equipo de trabajo, se debe detallar si son llamados y confirmadas sus habilidades para dirigir, se debe entender que se le otorgó una habilidad influyente y persuasiva para guiar a otros y esto es de alta responsabilidad. No entrar en celos con quienes lideran, pues es para fortalecer la obra de Dios, dentro de ese gran grupo de líderes están las mujeres, dentro de ese gran grupo de ministros, está el género femenino latente.</p>
<p>Michael Yousef menciona en su libro <em>Liderazgo al Estilo de Jesús</em> lo siguiente: “<em>Jesús se vio obligado a confirmar quien era para que las personas lo siguieran y se confirmara también su mesianidad</em>”.<a title="" href="#_edn5">[v]</a>  Las acciones que se ejercen en el liderazgo cristiano conducen a exaltar a Cristo, teniendo en cuenta la vida de otros, si se entiende este principio de ser llamado a liderar, se debe reflejar de la manera más sana. Muchas veces, se presentan situaciones en las que se requiere la intervención de una mujer en el ministerio porque es más cercana a identificarse con la persona doliente, porque puede lograr ser ese instrumento de Dios para impartir algo nuevo proveniente del Señor.</p>
<p>Me encanta hablar de una mujer que impartió una historia única de lo que Cristo puede hacer y es el ministerio de Kathryn Kulman, ella continuó con los Evangelistas Parrots por cinco años, durante los cuales fueron influenciados por el Dr. Price, evangelista canadiense, quien les enseñó acerca del bautismo del Espíritu Santo, y como resultado iniciaron un ministerio de sanidad.  Kathryn era una evangelista cuya predicación se limitaba al mensaje de salvación; pero ahora predicaba sobre sanidad, y llamaba a la gente al frente no solo para recibir a Cristo sino también para ser sanada.</p>
<p>Este ministerio es un claro ejemplo de que Dios usa a quien quiere, hombre o mujer, este ministerio tuvo complicaciones, algunos pastores locales estaban celosos y suponían que ella les quitaría miembros de sus congregaciones. Ella sobrevivió todos los ataques, incluyendo los debates con un ministro que no creía en la validez de las sanidades y que consideraban impropio que una mujer fuera predicadora.  Es muestra de las grandes luchas que se viven cuando eres una mujer ministro del evangelio, las envidias corren, la falta de educación bíblica también, y sobre todo la falta de sabiduría en el Señor se deja ver.  Lo más asombroso de este testimonio de liderazgo femenino en el ministerio es lo que Dios hizo a través de ella, Kathryn fue honrada en la 25º celebración del aniversario de su trabajo en Pittsburgh; la Universidad Oral Roberts le concedió un doctorado Honoris Causa en 1972; le dieron las llaves de las ciudades de Pittsburgh y St. Louis; fue nombrada miembro honorario en el capítulo de Nueva York de los Hombres de Negocios del Evangelio Completo; y causó un profundo impacto espiritual y de sanidad en la vida de miles de personas.<a title="" href="#_edn6">[vi]</a></p>
<p>La pretensión de este escrito es impulsar a mujeres que amen rotundamente a Dios, que amen su Palabra y que amen a la gente para que se inscriban a las filas del ministerio y puedan servirle a Él con integridad, el Señor las defenderá y las exaltará como Él desee. Al revisar la Biblia, Pablo tiene una perspectiva en el liderazgo femenino aceptado pero llevado con prudencia, sumisión frente a las autoridades establecidas, se requiere el control de emociones y el reflejo del carácter de Cristo en este proceso para no errar, opacar el gran potencial que Dios pone en ellas.  Entender las diferencias entre hombre y mujer permitirán que se acople un buen equipo de trabajo dentro del sistema organizacional de la congregación, en todas sus dependencias.</p>
<p>En su escrito, Pierce Beaver resalta el equilibrio del poder en los géneros y demostrar la madurez para asumir el cargo y evidenciar la gloria de Cristo en sus acciones.<a title="" href="#_edn7">[vii]</a>  Es clave pensar en la actitud asertiva que se debe tener frente a diversas circunstancias, y más en el liderazgo. Hay que reconocer que somos creación de Dios hombres y mujeres, es la máxima expresión de la creatividad de Dios para extender su Reino en la humanidad.</p>
<p>Se puede concluir que Dios promueve el liderazgo del hombre y a la mujer con las mismas capacidades para desarrollar las tareas del Reino de los Cielos, donde se requiere comprender formas e incidencias del liderato en la obra del Señor, dentro del contexto bíblico como creación e imagen de Dios, siendo Jesucristo el primer modelo de siervo líder a imitar.</p>
<p>Hay desafíos a cumplir cuando se forma a otros como trabajar en la humildad, la empatía, la buena comunicación y organización en el diseño de un correcto esquema de liderazgo, el cual se levantará en este tiempo para hablar de su redención, sujeción y lealtad a sus autoridades espirituales.  No hay tiempo que perder en discutir  quién es más fuerte en el ministerio, mejor hay que reconocer los dones de Dios en otros siervos y siervas, y dejar que la misión de Dios se cumpla a través de ellos como instrumentos dignos del Todopoderoso para que otros sean salvos.</p>
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<hr align="left" size="1" width="33%" />
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<p>Bibliografía</p>
<p>[i] Gray Scott, Halee.  <em>Dare Mighty Things: Mapping the Challenges of Leadership for Christian Women</em> (Editorial Kindle, 2014), 35.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref2">[ii]</a> Spencer, Aida Besancon, <em>Beyond the Curse: Women called to ministry</em> (Nashville, Editorial Stone Edge, 1985), 27.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref3">[iii]</a> Swildler, Leonard, <em>Biblical Affirmations of Woma.</em> (Philadelphia: Westminister, 1972), 26.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref4">[iv]</a> Tucker, Ruth A, <em>Daughters of the Church (</em>Zondervan. Academie Books, 1987), 23.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref5">[v]</a> Yousef,  Michael. <em>Liderazgo al Estilo de Jesús</em> (Barcelona: Editorial Clie, 1990), 20.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ednref6">[vi]</a>  <a href="https://sigueme.net/ministerio-cristiano/biografia-de-kathryn-kuhlman">https://sigueme.net/ministerio-cristiano/biografia-de-kathryn-kuhlman</a> (Último accesoo14 de noviembre, 2024)</p>
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<p><a title="" href="#_ednref7">[vii]</a> Beaver, Pierce, <em>American Protestant Woman in World Mission</em> (Grand Rapids: Editorial Portavoz, 1980), 61.</p>
<p>&nbsp;</p>
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<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Soranyi Muñoz C.</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Jesús y su trato a la mujer</title>
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		<pubDate>Mon, 27 Jul 2020 21:53:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Aurora Hernández</dc:creator>
				<category><![CDATA[2019.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Aurora Hernández &#160; &#160; Reza el Talmud: “El mundo no puede soportar sin hombres y mujeres, ya que ambos son necesarios para la perpetuación de la humanidad, pero afortunado es aquel cuyos hijos son hombres y ay de él cuyos hijos son mujeres”. (Bava Batra 16b). Cuando Jesús estuvo en la tierra, judíos, griegos</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=4625">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">Por Aurora Hernández</span></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">Reza el Talmud: “</span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;"><em>El mundo no puede soportar sin hombres y mujeres, ya que ambos son necesarios para la perpetuación de la humanidad, pero afortunado es aquel cuyos hijos son hombres y ay de él cuyos hijos son mujeres</em></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">”. (Bava Batra 16b). </span></span></p>
<p><a name="_Hlk30172155"></a> <span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">Cuando Jesús estuvo en la tierra, judíos, griegos y romanos menospreciaban a la mujer tanto social, religiosa y académicamente. El Hijo de Dios quebró con su ejemplo los esquemas de estas culturas que eran las que prevalecían en su entorno, la manera en la que Jesús trató a las mujeres no sólo desafió la estructura de su tiempo, también transformó radicalmente la vida de aquellas que le encontraron. </span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">Los cuatros evangelios registran el encuentro de Jesús con mujeres de diferentes características. Algunas tuvieron el atrevimiento de acercarse al Maestro violentando los estereotipos de la época. Otras experimentaron su intervención de manera inesperada, no obstante, todas encontraron en Jesús auxilio en medio de la adversidad. Aunado a esto, él les brindó un trato radicalmente diferente al que habían recibido en su vida y ese encuentro fue el inicio de una nueva vida. </span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">El apóstol Juan, en su particular registro de la vida de Cristo, detalla algunos sucesos específicos que muestran el trato de Jesús a la mujer. El capítulo cuatro narra el encuentro de Jesús con la mujer de Samaria. En el capítulo ocho está registrado el suceso de la mujer adúltera. Los capítulos once y doce describen el trato de Jesús a las hermanas de Lázaro, Martha y María de Betania. En el capítulo diecinueve, ya pendiente de la cruz, el Maestro refiere a María, su madre y en el capítulo veinte es María la de Magdala quien se encuentra con el Maestro justo después de la resurrección.</span></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;"><em>La Samaritana y la mujer adúltera, empatía que trae salvación</em></span></span></strong></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">Hubo tres características de la mujer junto al Pozo de Jacob que la hacían altamente rechazada para un maestro de la época: era mujer, samaritana y de moral cuestionable. Los varones judíos y en especial los que enseñaban la ley no hablaban con mujeres y menos con este tipo de mujeres; nunca, bajo ninguna circunstancia. </span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">Por esta razón los discípulos “se maravillaron” al verlo (Juan 4:27). Este verbo denota un asombro desmedido. El hecho que Jesús pidiera de beber a la mujer era inconcebible. Ella fue la primera en extrañarse. El abierto repudio racial no daba lugar a esta petición. </span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">Ella señala que Jesús no tenía con qué sacar el agua, menos con que beber de ella. Compartir el cántaro no era una opción; era demasiado atrevimiento de este maestro judío. La empatía de Jesús rompió todas las barreras y permitió que la salvación llegara al corazón de la Samaritana y que ella fuera el medio para alcanzar la ciudad de Sicar (Juan 4:28- 42). </span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">El suceso del Templo impactó a todas las esferas políticas y religiosas del lugar. La mujer que fue encontrada en el lecho del adulterio estaba condenada a morir. La ley lo exigía. No obstante el gobierno romano habían abolido la pena de muerte de las cortes judías, y sólo se permitía condenar a quienes violentaban el Templo. </span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">Si Jesús accedía a la muerte de la mujer, estaría desobedeciendo al Imperio. Si por el contrario rechazaba abiertamente la ejecución, sería tomado como traidor a la ley de Moisés. </span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">La mujer fue exhibida de manera innecesaria y usada como una coartada para hacer caer al Maestro. La estrategia de Jesús y sus palabras confrontaron aún a los líderes que le acosaban al grado de hacerlos desistir y abandonar la escena. De nuevo, Jesús se encuentra a solas con una mujer indigna. “</span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;"><em>¿Ninguno te condenó</em></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">?” le preguntó. “</span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;"><em>Ni yo te condeno, vete y no peques más</em></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">” fueron las palabras de empatía y salvación para la mujer (Juan 8:10-11).</span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">Nadie se atrevió a cuestionar directamente su trato a estas mujeres, pero el dejó claro su proceder ante sus discípulos: “</span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;"><em>Mi comida es que haga la voluntad del que me envió y que acabe su obra</em></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">” (Juan 4:34) Su labor de redención incluía abiertamente a las mujeres, su perdón alcanzaba lo que la sociedad consideraba imperdonable, su amor llegó a las más indignas.</span></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;"><em>Martha y María de Betania, Consuelo y restitución que provocan gratitud y servicio</em></span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">Lucas y Juan describen la relación entre Jesús y la familia de Betania, los amaba profundamente. La relación excedía a la hospitalidad tradicional. Eran familia y la confianza superaba los esquemas sociales. </span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">María tomaba un lugar a los pies del Maestro como lo haría cualquier discípulo o aprendiz, con la diferencia que a las mujeres no se les permitía aprender fuera del contexto del hogar. Jesús la admitió entre sus oyentes y aplaudió su actitud receptiva. </span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">Martha, por su parte, habló directamente a Jesús para declarar su inconformidad ante la actitud de su hermana. Ambas demostraron con estas acciones que Jesús les había dado el lugar de familia en su vida. </span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">La enfermedad y muerte de Lázaro, el hermano mayor de estas mujeres fue el escenario para el milagro que dejó claro el dominio de Jesús sobre la muerte y también demostró su afecto sincero a dos mujeres que enfrentaban la pérdida del único varón que las sustentaba y protegía. </span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">Juan describe claramente el apego y amor de Jesús a la familia de Betania : “</span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;"><em>al verla llorando se estremeció en espíritu y se conmovió</em></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">” (11:33) “</span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;"><em>Jesús lloró</em></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">” (11: 35), “</span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;"><em>Mirad como le amaba</em></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">” (11:36) “</span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;"><em>Jesús profundamente conmovido otra vez</em></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">” (11: 38). Le dolía la partida de su amigo tanto como el sufrimiento de ellas. </span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">Después de la resurrección de Lázaro el capítulo doce registra el controversial servicio de amor de María a Jesús antes de su muerte, una mujer que descubría públicamente su cabeza era mal vista, Jesús sin embargo declaró el hecho como un acto profético de servicio, entrega y adoración absoluta. </span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;"><em>María, honra a tu padre y a tu madre</em></span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">En general los derechos de las madres eran respetados por las leyes judías y romanas, no obstante, los fariseos permitían que se tomara de los destinado a los padres para darlo como ofrenda o sustento a los intereses religiosos. Jesús era el hijo primogénito y María para este tiempo probablemente era viuda. Ahí, pendiente de la cruz, emite su última voluntad. Dado que era común que los discípulos llegaran a ser considerados como hijos y que estos llamaran padre a sus maestros no fue extraño escuchar que le encomendara a Juan el cuidado y protección de su madre. María cumplió con valor su lugar en las profecías y en el plan de redención, y Jesús la trató con respeto y honra aún en el momento de aflicción. </span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;"><em>María Magdalena, la encomienda a una fiel discípula.</em></span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">La palabra discípulo “</span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;"><em>mathetes</em></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">”, siempre aparece en masculino en el Nuevo Testamento. Sin embargo, la actitud de las mujeres hacia Jesús demostraba que él les había permitido acercarse y recibir su enseñanza. Juan describe el encuentro de Jesús con María Magdalena fuera del sepulcro el día de la resurrección. La palabra “¡</span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;"><em>Raboni</em></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">!” se traduce ¡Mi Maestro! (Juan 20:16). Es una expresión que denota pertenencia y compromiso. </span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">Jesús le da instrucciones claras. Le encomienda el poderoso mensaje de la resurrección, así como la misiva de esperanza para sus discípulos. Tal encargo requería responsabilidad y fe. María estaba capacitada para hacerlo y Jesús sabía que lo haría sin temor y con plena obediencia. </span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">María como otras mujeres cuyos nombres no se registran en la Escritura pertenecieron a la matrícula de aprendices del Señor. No sólo patrocinaban el ministerio del Maestro con sus bienes, sino que se comprometieron con su enseñanza y se convirtieron en propagadoras del Evangelio. </span></span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: medium;">Los sucesos que Juan registra fueron controversiales para la época, y son ejemplo claro de los verdaderos valores del Reino de Dios. Personalizan los principios que debían regir a la iglesia naciente a la cual escribe y demuestran el concepto y propósito de Dios hacia las mujeres. Hoy también la mujer puede encontrar en Jesús perdón, aceptación, restitución, honra y la encomienda del ministerio.</span></span></p>
<p>&nbsp;</p>
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<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Aurora Hernández</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>El valor de la Mujer en el Antiguo Testamento</title>
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		<pubDate>Fri, 17 Apr 2020 19:46:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gustavo Robles Cid</dc:creator>
				<category><![CDATA[2019.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Gustavo Robles Cid &#8220;Ten cuidado de no hacer llorar a una mujer, porque Dios cuenta sus lagrimas&#8221; (Talmud, Baba Metzia 59). &#8220;La mujer ha sido siempre la mejor amiga de la religión; pero la religión no ha sido siempre amiga de la mujer.&#8221; (Winternitz). El siglo XXI no solo ha sido llamado el &#8220;siglo</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=4380">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Gustavo Robles Cid<strong><br />
</strong></p>
<p lang="es-ES"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Arial, serif;"><span style="font-size: large;"><strong><br />
</strong></span></span></span></span></p>
<p style="padding-left: 30px;" lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> &#8220;Ten cuidado de no hacer llorar a una mujer, porque Dios cuenta sus lagrimas&#8221; (</span></span><span style="font-size: small;">Talmud, Baba Metzia 59).</span></span></span></p>
<p style="padding-left: 30px;" lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> &#8220;La mujer ha sido siempre la mejor amiga de la religión; pero la religión no ha sido siempre amiga de la mujer.&#8221; (Winternitz).</span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> El siglo XXI no solo ha sido llamado el </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>&#8220;siglo de las comunicaciones&#8221;,</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> también se le ha denominado el </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>&#8220;El siglos de las reivindicaciones sociales&#8221;, </em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">en especial en el terreno de los derechos y libertades fundamentales de las mujeres (Céspedes, 2014). Las comunidades de fe no han estado ajenas a estos cambios en las relaciones y códigos sociales. La discusión acerca del valor, sitial y rol de la mujer en la iglesia cristiana ha sido temática de continuos y acalorados debates. Los diversos estudios sondean apasionadamente en los relatos y enunciados registrados en los textos del Antiguo y Nuevo Testamento, en busca de principios que sirvan de respuestas concretas. </span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> El texto veterotestamentario es el que más complejidad ofrece al momento de indagar acerca del valor otorgado a la mujer, principalmente por la innegable estructura social patriarcal que sirve de contexto a las narrativas del texto hebreo, puesto que en las culturas medio orientales que poseían características pastoriles predominaba el tono patriarcal tribal (De Voux, 2012). Se suma a lo anterior, la dificultad hermenéutica de separar exitosamente los marcos y códigos sociales, culturales y familiares propios de las culturas patriarcales, de los principios que pueden ser adjudicados a la revelación progresiva y redentora del único, justo y amoroso Dios.</span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> Intentar establecer con certeza el valor de la mujer en el extenso contexto del Antiguo Testamento, en un breve ensayo como este, resulta simplemente en una misión imposible. Pero es posible enunciar algunos conceptos bíblico-teológicos que sirvan de base para un estudio más concienzudo y detallado. </span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> Resulta tentador acusar al texto bíblico hebreo de androcéntrico y misógino, sin embargo, debemos recordar que los acontecimientos bíblicos de </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">la elección y de la redención no hacen</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">diferenciación de sexo. Mujeres y hombres participan de los momentos más significativos de la historia de la salvación. Desde el principio, mujeres y hombres fueron hechos a </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>“imago Dei&#8221;, y </em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> gracias a la auto-revelación divina, las mujeres y hombres están invitados a participar de los frutos de la redención preparada por el Señor. </span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> El Antiguo Testamento invita a la mujer a tomar conciencia de la dignidad, respeto y valor que merece por el hecho de haber sido creada a imagen y semejanza de Dios. </span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> En los relatos creacionistas y cosmogonías de los pueblos del Medio Oriente Antiguo, con excepción de Israel (Gn.1-2), no se habla de la mujer como ser especial en la creación de la humanidad. Pero el Génesis posee dos relatos respecto a la creación de la especie humana y en ambos la mujer es mencionada con detención e intencionalidad (Hernández, 2007, p. 228). </span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> En el primer relato de la creación en Génesis cap.1:27-28, se nos permite descubrir elementos decidores acerca de la naturaleza y valor de la mujer: </span></span></span></span></p>
<p style="padding-left: 30px;" lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em><strong> Dios creó al ser humano </strong></em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">(</span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #c00000;"><span style="font-family: SBL Hebrew;"><span style="font-size: medium;"><strong>הָֽאָדָם</strong></span></span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">) </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em><strong>a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Macho</strong></em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">(</span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #c00000;"><span style="font-family: SBL Hebrew;"><span style="font-size: small;"><strong>זָכָ֥ר</strong></span></span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">)</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em><strong> y hembra</strong></em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">(</span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #c00000;"><span style="font-family: SBL Hebrew;"><span style="font-size: medium;"><strong>נְקֵבָה</strong></span></span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">)</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em><strong> los creó</strong></em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">(Gn.1:27 RV60).</span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> La finalidad de la acción divina de crear un ser portador de su imagen, </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>tselem ‘elohim</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">, que le represente en el orbe, evidencia matices interesantes. El </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>ha &#8216;adam</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">, ser humano, el que ha sido tomado de la </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>&#8216;adamá</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> o del polvo, como lo especifica el relato hebreo, es esa imagen de Dios, pero esta, no es portada por un ente individual, sino más bien, una colectividad, sociedad y complemento. Este </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>ha&#8217;adam </em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">está compuesto por el </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>zajar </em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">(macho) y la </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>neqebah </em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">(hembra), juntos constituyen el </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>ha&#8217;adam</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> (Gn.1:27; 5:1-2), juntos reflejan la maravillosa </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>imago Dei</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">, ni más ni menos. No existe diferencia de dignidad, naturaleza o calidad entre mujer y varón, ambos han sido diseñados como imagen del Dios Creador, ambos representan esa imagen y la llevan en su </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>ethos</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> (Hernández, 2007, p. 229). </span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> Solo este texto fundamental, podría derribar cualquier pretensión de establecer una supuesta superioridad del varón sobre la mujer. Dios no ha creado seres humanos de segunda clase, o de categoría inferior, todos: mujeres y hombres, han sido creados a su imagen. No existe superioridad de uno sobre el otro, sino que ambos forman el único nosotros, que constituye el ser humano pleno creado por Dios (Pikaza, 2013, p.316). Y aun cuando se trate de los seres que han caído presa del pecado, esta imagen caída, deteriorada y afectada, no deja de ser imagen de Dios. Imagen que el Creador desea redimir y restaurar (Muñiz, 2011, p.26).</span></span></span></span></p>
<p style="padding-left: 30px;" lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em><strong> Y los </strong></em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">(</span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #c00000;"><span style="font-family: SBL Hebrew;"><span style="font-size: medium;"><strong>אֹתָם</strong></span></span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">)</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em><strong>bendijo Dios, y les </strong></em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">(</span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #c00000;"><span style="font-family: SBL Hebrew;"><span style="font-size: medium;"><strong>לָהֶ֜ם</strong></span></span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">)</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em><strong>dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. </strong></em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">(Gn.1:28 RV60)</span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> Como confirmación del propósito de Dios de constituir a la mujer y al varón como representantes de su imagen, Génesis 1:28 expresa que &#8220;ambos&#8221; fueron bendecidos y recibieron la comisión del Señor de ser sus mayordomos al cuidado y administración de su perfecta creación. El uso en el texto hebreo de dos pronombres en tercera persona plural: &#8220;Y los (</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>&#8216;otam</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">) bendijo Dios y les (</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>lahem</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">)</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">dijo…&#8221; confirma la misión y responsabilidad ecológica-teológica que la mujer y el varón asumen como resultado de ser imagen del Dios Creador y sustentador de todo lo que existe.</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">La tarea de la humanidad en la creación, la cumplirán complementándose, como </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>zajar</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> y </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>neqebah</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">. La mujer entra en los designios divinos en el mismo plano que el varón. No existe aquí evidencia textual alguna de diferenciación de rango, valía o dignidad entre ellos.</span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> El segundo relato de la creación (Gn.2:4b-25), pertenece a una tradición hebrea más antigua, con carácter de narración antropomórfica, y podríamos decir, que complementa a la tradición del primer capítulo, de carácter más sintético y general. Si el primer relato nos presenta una igualdad de los dos sexos en sus derechos y deberes comisionados por Dios mismo, el segundo relato (cap.2) va más allá. Dios está descrito antropomórficamente con la imagen del Dios alfarero. El ser humano no es la cumbre de la creación, sino el inicio de ella; alrededor del hombre, Dios va colocando los animales, sin embargo, este no es feliz. El escritor, conocedor de la psicología humana, describe la atracción de los sexos y su mutua necesidad. El varón no es un ser pleno, necesita una ayuda que sea semejante a él (Gn.2:18).</span></span></span></span></p>
<p style="padding-left: 30px;" lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em><strong> Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla </strong></em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">(</span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #c00000;"><span style="font-family: SBL Hebrew;"><span style="font-size: medium;"><strong>הַצֵּלָ֛ע</strong></span></span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">)</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em><strong> que Jehová Dios tomó del hombre </strong></em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">(</span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #c00000;"><span style="font-family: SBL Hebrew;"><span style="font-size: medium;"><strong>הָֽאָדָ֖ם</strong></span></span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">)</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em><strong>, hizo una mujer </strong></em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">(</span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #c00000;"><span style="font-family: SBL Hebrew;"><span style="font-size: medium;"><strong>אִשָּׁ֑ה</strong></span></span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">)</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em><strong>, y la trajo al hombre.</strong></em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> (Gen 2:21-22 RV60) </span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> El escritor bíblico describe que de una costilla del varón, extraída por Dios, forma a la mujer. En realidad, la expresión </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>tsela&#8217;</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">, que aparece en el Tanaj hebreo cerca de 40 veces, se debe traducir como: costado, parte de un todo, una porción. Dando a entender, que de la misma materia, parte de la naturaleza del varón, Dios creó a la mujer. Por ello es llamada </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>&#8216;ishah, </em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">varona, feminización singular del masculino </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>&#8216;ish, </em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">varón. Si Dios hubiese formado a la mujer de una figura de arcilla independiente del varón, la cosmovisión hebrea de la época bíblica, habría entendido que se trataba de otra criatura distinta al </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>ha&#8217;adam</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> (Pikaza, 2013, p.321). No se debe olvidar que los animales también fueron creados a partir de la tierra (</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>ha&#8217;arets</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> y </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>&#8216;adamah</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">) en el primer relato de Génesis (1:24-25), pero se trataba de especies distintas al ser humano. La mujer (</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>ishah</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">), al ser tomada del varón (</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>&#8216;ish</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">), comparte exactamente la misma naturaleza, misma humanidad. Esto explicaría por qué el varón al contemplarla exclama: </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Arial, serif;"><em><strong>Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; </strong></em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Arial, serif;">(</span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #c00000;"><span style="font-family: SBL Hebrew;"><span style="font-size: medium;">עֶ֚צֶם מֵֽעֲצָמַ֔י וּבָשָׂ֖ר מִבְּשָׂרִ֑י</span></span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Arial, serif;">) </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Arial, serif;"><em><strong>ésta será llamada Varona </strong></em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Arial, serif;">(</span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #c00000;"><span style="font-family: SBL Hebrew;"><span style="font-size: medium;"><strong>אִשָּׁ֔ה</strong></span></span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Arial, serif;">)</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Arial, serif;"><em><strong>, porque del varón </strong></em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Arial, serif;">(</span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #c00000;"><span style="font-family: SBL Hebrew;"><span style="font-size: medium;"><strong>אִ֖ישׁ</strong></span></span></span></span></span><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Arial, serif;">)</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Arial, serif;"><em><strong> fue tomada. </strong></em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Arial, serif;">(Gen.2:23 RV60)</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">. </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">La expresión hebrea </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>&#8216;etsem me&#8217;atsenay ubasar mibesari, </em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">podría ser traducida efectivamente como: </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>ella es mi misma naturaleza y materia.</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> En simples palabras, pertenecientes a la misma clase, especie y esencia. La misma expresión es empleada en el Antiguo Testamento como un hebraísmo para señalar pertenencia al mismo clan familiar, la misma tribu o nación (Jue.9:2; 2Sam.19:13; 1Cr.11:1).</span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">Después de analizar los dos relatos bíblicos de la creación, se podría afirmar que las mujeres y hombres comparten </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>igualdad esencial complementaria, </em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">La humanidad dividida en dos diferentes sexos se complementan mutuamente. </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>Igualdad en dignidad</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">, por lo tanto, con los mismos derechos y deberes como especie humana. </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>Igualad diferenciada, </em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">pues existen diferencias bio-sicológicas interesantes entre mujeres y hombres que no pueden ser ignoradas. </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>Igualdad ante Dios, </em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">ya que</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">los principios</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> de relación y servicio a Dios no deben ser establecidos por modelos culturales patriarcales o matriarcales.</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">Sino por un compañerismo solidario, justo y </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">carismático</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">.</span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">No podemos desconocer que el Antiguo Testamento ofrece imágenes, símbolos, historias y pasajes que desafortunadamente resaltan modelos de mujeres que se destacan por su sumisión, subordinación y sacrificio más que por su independencia y dones. Mujeres que son consideradas, culturalmente posesión de sus padres, y más tarde de sus esposos. Mujeres que son relegadas a los espacios domésticos, a las labores de gestación y crianza de los hijos. Mujeres no consideradas en las estadísticas y censos del pueblo de Israel. Mujeres que deben guardar siempre el decoro y modestia, para no afectar la honra y honor de la familia patriarcal. Sin embargo, hay otras figuras de mujeres que no corresponden a ese prototipo, y en estas mujeres, Dios se ha manifestado permitiendo que aparezcan en un papel predominante en la historia de salvación. Es necesario tener presente que los autores bíblicos están condicionados intrínsecamente por la historia y reflejan la cultura de su propio lugar y época, lo que hace que se deba admirar en ese contexto, los relatos sobre Sara, Rebeca, Raquel y Lía, Miriam la hermana de Moisés, Débora, Jael y Judit, Abigail, Vasti, Noemí y Rut, Safira y Puah, la mujer sabia de Tecoa y todas aquellas mujeres, sin nombre, mencionadas en la tradición bíblica del Antiguo Testamento (Hernández, 2007, p. 228). </span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> En honor y consideración a las compañeras de imagen y semejanza, coherederas de la vida eterna otorgada en Cristo Jesús, quien fue y es Maestro y Señor de mujeres y hombres.</span></span></span></span></p>
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<p lang="es-ES"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><span style="text-decoration: underline;"><strong>Referencias Bibliográficas</strong></span></span></span></span></span></p>
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<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="font-size: small;">Bremen, Margot. </span><span style="font-size: small;"><em>La Mujer en la Biblia. </em></span><span style="color: #0000ff;"><a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/revista?codigo=1696"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">Miscelánea de estudios árabes y hebraicos. Sección de hebreo</span></span></a></span><span style="font-size: small;">, </span><span style="color: #0000ff;"><a href="https://dialnet.unirioja.es/ejemplar/402939"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">Nº 16-17, 1967-1968</span></span></a></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">, págs. 35-51.</span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">Céspedes, Adolfo.</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>Violencia contra las mujeres en el discurso teológico evangélico. </em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">Religión e Incidencia Pública, Revista de GEMRIP. </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">N° 2, pp. 73–106. Colombia. 2014.</span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">De Vaux, Roland. </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>Instituciones del Antiguo Testamento.</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"> Biblioteca Herder, Quinta Edición. Barcelona, España. 2012.</span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">Hernández, Lucia. </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>La Mujer en el Antiguo Testamento</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">. </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">Cuestiones Teológicas, Vol. 34, No. 81 p. 227 &#8211; 235. Medellín, Colombia. 2007.</span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">Merode-de Croy, M. de: </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>Papel de la mujer según el AT. </em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">Concilium, Revista Internacional de Teología. Vol. 154, p. 73-84. Ediciones Cristiandad, Madrid, España. 1980.</span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">Muñiz, Marga. </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>Femenino Plural: Las mujeres en la exégesis bíblica. </em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">Ediciones Noufront. Tennessee, EEUU. 2011.</span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">Pikaza, Xabier. </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>Mujeres de la Biblia Judía. </em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">Editorial Clie. Barcelona, España. 2013.</span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">Tamayo, Juan. </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>Discriminación de las mujeres y violencia de género en las Religiones</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">. Fundación Carolina. 2011.</span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family: Times New Roman, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">Vivas, María del Socorro. </span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;"><em>La misión de las mujeres en la Biblia. </em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-size: small;">Revista Theologica Xaveriana, N° 144, p.683-698. Bogotá, Colombia. 2002. </span></span></span></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Gustavo Robles Cid</span>
				<p>Gustavo Robles Cid

Ministro Ordenado de Las Asambleas de Dios de Chile

Licenciado en Teología del Centro de Estudios Teológicos.

Licenciado en Ciencias Bíblicas y Teológicas de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Diplomado en Ciencias de la Religión U. de Chile.

Diplomado en Cultura y Lengua hebrea Bíblicas, U. de Chile.

Diplomado en Egiptología y Medio Oriente Antiguo, U. de Chile.

Diplomado en Arqueología Bíblica CEJ de la U. de Chile.

Maestría en Teología en la Facultad de Teología Latinoamericana.</p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>El rol de la mujer en el ministerio, tal como se describe en las Santas Escrituras</title>
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		<pubDate>Tue, 31 Dec 2019 17:41:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Presbiterio General</dc:creator>
				<category><![CDATA[2019.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Adoptada por el Presbiterio General de las Asambleas de Dios en sesión el 9 al 11 de agosto del 2010) &#160; Las manifestaciones sobrenaturales y los dones del Espíritu Santo han desempeñado un papel significativo en el origen, desarrollo, y crecimiento de las Asambleas de Dios. Desde el inicio de nuestra denominación, los dones espirituales</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=4281">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h4>Adoptada por el Presbiterio General de las Asambleas de Dios en sesión el 9 al 11 de agosto del 2010)</h4>
<p>&nbsp;</p>
<p>Las manifestaciones sobrenaturales y los dones del Espíritu Santo han desempeñado un papel significativo en el origen, desarrollo, y crecimiento de las Asambleas de Dios. Desde el inicio de nuestra denominación, los dones espirituales han sido evidentes en el ministerio de muchas mujeres sobresalientes que fundaron y dirigieron un amplio espectro de ministerios. No era inusual que una mujer casada ministrara a la par de su marido. De vez en cuando, los maridos trabajaban en profesiones seculares para apoyar el ministerio activo de su esposa. Muchas mujeres hasta eligieron privarse del matrimonio para cumplir mejor el ministerio al que el Señor las había llamado. Mujeres valientes sirvieron en las misiones, tanto locales como extranjeras, como misioneras, evangelistas, fundadoras de iglesias, pastoras, educadoras, o cumpliendo otros roles.</p>
<p>Los pentecostales creen que el derramamiento del Espíritu Santo que comenzó a principios del siglo XX es el cumplimiento de la profecía: “Y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas. . . Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días” (Joel 2:28,29; cf. Hechos 2:16-18)1. El hecho de que tanto mujeres como varones profeticen indica su inclusión en los ministerios en el tiempo del nuevo pacto.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>La Biblia como autoridad final</strong></p>
<p>Si bien la historia y la práctica de las Asambleas de Dios parecen demostrar que Dios bendijo el ministerio público de las mujeres, continúa el debate acerca de cuál es el rol de la mujer en el liderazgo espiritual. Puesto que la Biblia es nuestra autoridad final en torno a todos los asuntos de fe y de praxis, es importante examinar de nuevo sus enseñanzas para asegurarnos de que nuestra aproximación no sea simplemente subjetiva y pragmática.</p>
<p>Es nuestra intención estudiar el texto bíblico de la manera más cuidadosa y objetiva posible, usando reglas establecidas de exégesis e interpretación. Señalaremos elementos de juicio tanto históricos como teológicos.  A la vez, evaluaremos con cuidado textos que se han utilizado tradicionalmente para limitar o anular los ministerios de las mujeres.</p>
<p>Nuestra intención es siempre ser fieles a las enseñanzas de la Biblia, la Palabra inspirada e infalible de Dios para la humanidad. Al mismo tiempo, queremos ser compasivos hacia las personas de otras tradiciones que pueden con sinceridad estar en desacuerdo con nuestros hallazgos. Reconocemos que, de vez en cuando, es necesario llegar a un acuerdo en relación con aspectos no esenciales de la práctica ministerial, a fin de establecer iglesias con la mayor eficacia posible en contextos tradicionalmente patriarcales.</p>
<p><strong><br />
</strong></p>
<p><strong>Precedentes históricos y globales</strong></p>
<p>Los historiadores han observado que en el inicio de la mayoría de los avivamientos, cuando hay mucho fervor espiritual y se espera el regreso del Señor en cualquier momento, a menudo la gente está dispuesta a aceptar a mujeres ministras, dinámicas y pioneras. Con el tiempo, sin embargo, cuando las iglesias jóvenes avanzan hacia una forma más estructurada de ministerio y las preocupaciones institucionales pasan a primer plano, las personas no están tan dispuestas a aceptar el liderazgo espiritual de las mujeres, y los que se encuentran en el liderazgo eclesial tienden a ser, en su mayoría, hombres.</p>
<p>La experiencia de las Asambleas de Dios no ha sido la excepción. Entre los primeros pentecostales encontramos a ministras distinguidas tales como María B. Woodworth-Etter, Aimee Semple McPherson, Alice Reynolds Flower, Anna Ziese, y Marie Burgess Brown. Sin embargo, aunque las mujeres tuvieron gran libertad para ministrar en los primeros días de la denominación, la proporción de mujeres en el ministerio disminuyó radicalmente a partir de la década de 1920. En los últimos tiempos, sin embargo, la tendencia señala que la cantidad de mujeres con credenciales ministeriales va en aumento.</p>
<p>A lo largo de su historia, los pentecostales de alrededor del mundo han luchado por aplicar la verdad bíblica a sus amplios y diversos contextos culturales. En algunos entornos, el liderazgo espiritual femenino es bien recibido; en otros, donde las mujeres están limitadas en su rol ministerial, son privadas de cargos ministeriales. A veces, por ejemplo, hay cierta inconsistencia entre el liderazgo que ejerce una misionera en su hogar y el que ejerce en el campo. A la vez, puede haber una diferencia entre sus oportunidades ministeriales en el campo y las de las mujeres de la cultura en la que sirve. Sin duda, ciertas culturas han influido, y continúan influyendo en la naturaleza y el alcance del liderazgo femenino. Si bien la iglesia siempre ha de ser sensible a las dinámicas culturales, no obstante, casi invariablemente debe observar los principios y las directivas de la Escritura, que están por encima de las prácticas de un contexto en particular.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Ejemplos bíblicos de la mujer en el ministerio</strong></p>
<p>La historia del Antiguo Testamento incluye relatos de sólidos liderazgo femenino en muchos roles, tal como los siguientes ejemplos dignos de destacar: Miriam fue profetisa en Israel durante el éxodo, junto a sus hermanos Moisés y Aarón (Éxodo 15:20). Débora, que era no sólo<br />
profetisa sino jueza, dirigió a Barac para que guiara al ejército de Israel hacia un combate exitoso contra los opresores (Jueces 4 y 5). Hulda, también profetisa, autenticó el rollo de la Ley encontrado en el templo y ayudó a iniciar la reforma religiosa en los días de Josías (2 Reyes 22:14-20; 2 Crónicas 34:22-28).</p>
<p>El Nuevo Testamento también muestra que las mujeres desempeñaban roles ministeriales importantes en la Iglesia Primitiva. Tabita (Dorcas) puso en marcha un efectivo ministerio de benevolencia (Hechos 9:36). Las cuatro hijas solteras de Felipe eran profetisas reconocidas (Hechos 21:8,9). Pablo señaló a dos mujeres, Evodia y Síntique, como mujeres que “combatieron juntamente conmigo en el evangelio” (Filipenses 4:2,3). Priscila fue otra de las mujeres que Pablo consideró ejemplar entre sus “compañeros de trabajo en Cristo Jesús” (Romanos 16:3,4). En Romanos 16, Pablo saluda a muchos colegas ministeriales, entre los cuales muchas eran mujeres. En estos saludos, la palabra que Pablo usa para hablar del “trabajo” <em>(kopiaō)</em>, o la “labor” de María, Trifena, Trifosa, y Pérsida (Romanos 16:6,12) es una que utiliza con frecuencia para su propia labor ministerial (1 Corintios 16:16; 1 Tesalonicenses 5:12; 1 Timoteo 5:17).</p>
<p>Febe, una líder de la iglesia en Cencrea, fue muy elogiada por Pablo ante la iglesia de Roma (Romanos 16:1,2). Lamentablemente, las parcialidades de las traducciones han oscurecido la posición de Febe en el liderazgo; por ejemplo, algunas versiones en inglés traducen el término como “sierva”, pero Febe era <em>diakonos</em> de la iglesia en Cencrea. Por lo general, Pablo utilizaba este término para identificar a un ministro o líder de una congregación, y lo aplica específicamente a Jesucristo, Tíquico, Epafras, Timoteo, y su propio ministerio. Según el contexto, <em>diakonos</em> por lo general se traduce como “diácono” o “ministro”. Aunque algunas traducciones han escogido la palabra “diaconisa” (por ejemplo, la NVI, pues Febe es mujer), el griego <em>diakonos</em> es un sustantivo masculino. Por tanto, es probable que <em>diakonos</em> fuera una designación para una posición de liderazgo oficial en la Iglesia Primitiva. Por tanto, la traducción correcta para el rol de Febe sería “diácono” o “ministro” (como lo reflejan algunas versiones en inglés, por ejemplo, la New Living Translation, NLT).</p>
<p>Además, muchas traducciones reflejan inclinaciones similares al referirse a Febe como alguien que “ha ayudado” (NVI), “ha sido de ayuda” (NTV) para muchos, incluido el mismo Pablo (Romanos 16:2). El término griego aquí es <em>prostatis</em>, que NRSV [versión en inglés] se traduce como “benefactor’, con sus matices de igualdad y liderazgo.</p>
<p>Pablo identificó a Junia como apóstol (Romanos 16:7). A comienzos del siglo trece, algunos eruditos y traductores masculinizaron su nombre como Junias, al parecer estaban renuentes a reconocer que había una apóstol mujer. Sin embargo, el nombre Junia se encuentra más de 250 veces solamente en Roma, mientras que la forma masculina Junias es conocida en cualquier fuente greco-romana. Pablo claramente fue en defensor de la mujer en el ministerio.</p>
<p>Estas instancias de mujeres cumpliendo funciones de liderazgo en la Biblia, deben considerarse como un patrón aprobado por Dios, no como excepciones a sus normas divinas. Incluso un número limitado de mujeres que cumplían funciones de liderazgo con el respaldo de las Escrituras afirman que Dios en verdad llama a mujeres al liderazgo espiritual.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Un estudio del rol de la mujer en el ministerio</strong></p>
<p>El significado bíblico del término “ministerio” es fundamental para definir el rol escritural de las mujeres en el ministerio. De Cristo, nuestro gran modelo, se dijo lo siguiente: “Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido [<em>diakoneō</em>], sino para servir [<em>diakoneō</em>], y para dar su vida en rescate por muchos” (Marcos 10:45; cf. Mateo 20:28). El liderazgo del Nuevo Testamento que ejemplificó Jesús, encarna al líder espiritual como servidor, sea hombre o mujer. El asunto de la autoridad humana no tiene una significancia primordial, aunque surja naturalmente con el desarrollo organizativo y estructural.</p>
<p><strong>Génesis 2:18-25</strong><br />
Algunos expositores han enseñado que todas las mujeres deben subordinarse a los hombres adultos porque Eva fue creada después de Adán para ser su “ayuda adecuada” (NVI; ayuda idónea”, RV60). Sin embargo, la palabra <em>ēzer</em> (“ayuda”) nunca se usa en la Biblia hebrea con un sentido de subordinación; diecisiete de veinte veces se utiliza con referencia a Dios como ayudador. Eva fue creada para ser una ayuda “adecuada” o “correspondiente a” (<em>kenegdo</em>) Adán, no subordinada.</p>
<p>Algunos argumentan que Dios creó a los hombres y a las mujeres con diferentes características y deseos, y que estas diferencias explican por qué las mujeres no deben acceder a los roles de liderazgo. Otros atribuyen estas diferencias percibidas a expectativas culturales y sociales impuestas sobre los hijos desde la niñez hasta la adultez. Las diferencias físicas y las típicas funciones biológicas son obvias; pero sólo por deducción se afirma que las diferencias de género sugieren limitaciones en el liderazgo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>El énfasis de Pablo sobre el ministerio carismático</strong></p>
<p>En el Nuevo Testamento, el ministerio es carismático por naturaleza. Mientras el Espíritu Santo distribuye soberanamente los dones espirituales (<em>charismata</em>) a cada miembro del cuerpo de Cristo, el ministerio se lleva a cabo y adquiere vigor (Romanos 12:6-8; 1 Corintios 12:7-11,27,28; Efesios 4:7-12; 1 Pedro 4:10,11). Aunque algunos dones son una labor espontánea del Espíritu y otros son dones ministeriales reconocidos por el cuerpo, todos son dados para el servicio, más allá de las diferencias de género. Por ejemplo, el don de profecía es explícitamente tanto para mujeres como para varones: “Vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán” (Hechos 2:17). El Nuevo Testamento confirma que las mujeres reciben y ejercen este don del Espíritu (Hechos 21:9; 1 Corintios 11:5).</p>
<p>Si a Pedro ciertas declaraciones de Pablo le resultaban difíciles de entender (2 Pedro 3:16), no es de sorprender que nosotros, separados por cerca de dos mil años más de historia, tengamos la misma dificultad al interpretar algunos pasajes paulinos. Los destinatarios originales estaban familiarizados con los problemas que Pablo abordaba, pero a nosotros nos toca reconstruirlos y aplicar sus prescripciones lo mejor posible a la luz del contexto de sus cartas y de la revelación bíblica. Y, así como Pedro (2 Pedro 3:15), nosotros debemos respetar y amar a nuestros hermanos y hermanas que adoptan interpretaciones alternativas sobre asuntos que no son críticos para nuestra salvación o nuestra posición ante Dios. Sólo solicitamos que esas interpretaciones se expresen y practiquen en amor, teniendo consideración por todos los hijos de Dios, tanto hombres como mujeres.</p>
<p><strong>Primera a los Corintios 11:3-12</strong><br />
La declaración “el varón es la cabeza de la mujer” por siglos se ha usado para justificar la práctica de superioridad masculina y para excluir a las mujeres del liderazgo espiritual. Hay dos traducciones alternativas para <em>kephalē</em> (“cabeza”), ampliamente debatidas entre los eruditos evangélicos contemporáneos, las cuales son: (1) “autoridad sobre” y (2) “fuente” u “origen”. Ambos significados se encuentran en la literatura del tiempo de Pablo.</p>
<p>Si se toma el pasaje como un todo, el segundo significado se ajusta bien o mejor que el primero, y conduce a la declaración sumaria en el versículo 12: “así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios.” Aun la relación entre el Hijo eterno y el Padre —“Dios (es) la cabeza de Cristo” (1 Corintios 11:3)— encaja mejor con la noción de “fuente” que con la “autoridad sobre” (cf. Juan 8:42). Sin intentar resolver este debate definitivamente, no encontramos suficiente evidencia en <em>kephalē</em> para negar los roles de liderazgo a las mujeres (a la luz de los ejemplos bíblicos de mujeres en posiciones de autoridad espiritual, y a la luz de todo el consejo de la Escritura).</p>
<p><strong>Primera a los Corintios 14:34-36</strong><br />
Hay sólo dos pasajes en todo el Nuevo Testamento que parecerían contener alguna prohibición contra el ministerio de la mujer (1 Corintios 14:34 y 1 Timoteo 2:12). Puesto que éstos deben situarse junto a las otras declaraciones y prácticas de Pablo, apenas pueden considerarse absolutas, es decir, como prohibiciones indiscutibles respecto del ministerio de la mujer. Más bien, parecen lidiar con problemas locales específicos que necesitaban corregirse. Por tanto, el reconocimiento constante de Pablo de mujeres que ministraban entre las iglesias debe verse como su perspectiva auténtica, en vez de las aparentes prohibiciones de estos dos pasajes, que están sujetos a interpretaciones contradictorias.</p>
<p>Hay varias interpretaciones respecto a lo que Pablo estaba restringiendo cuando dijo: “vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar” (1 Corintios 14:34). Pablo usa la palabra griega (<em>sigatō</em>) para limitar el discurso de las mujeres, antes la había usado para limitar el discurso de aquellos que hablan en lenguas cuando no hay interpretación<br />
(1 Corintios 14:28), y que se aplicó a los profetas cuando una profecía era dada a otra persona<br />
(v 30). Sólo en esas circunstancias específicas se debe silenciar en la iglesia a las personas que hablan en lenguas, los profetas, y las mujeres. ¿Bajo qué circunstancias, entonces, ha de limitarse el discurso de las mujeres?</p>
<p>Las opciones incluyen: (1) el parloteo durante los servicios públicos, (2) las interrupciones a raíz de experiencia extáticas, (3) ciertos ministerios autorizados (como el de juzgar profecías), y (4) las preguntas durante la reunión. Es evidente que Pablo permitía que las mujeres oraran y profetizaran durante el servicio público en Corinto (1 Corintios 11:5). Es más, Pablo aconsejó que aquellos que profetizan (entre los cuales claramente había mujeres) estén entre los que juzgan las profecías (1 Corintios 14:29). Por ende, así como en el caso de las restricciones de Pablo sobre los varones y las mujeres que hablaban en lenguas y era profetas, es posible que las restricciones adicionales que Pablo da a las mujeres tengan que ver con otra tipo de discurso perturbador.</p>
<p>Si bien la naturaleza exacta de la prohibición de Pablo en este texto es un asunto de estudio continuo, nosotros concluimos que aquí no se prohíbe el liderazgo femenino, sino que, así como en el resto del capítulo, se amonesta a que se haga “decentemente y con orden “(1 Corintios 14:40).</p>
<p><strong>Primera a Timoteo 2:11-15</strong><br />
El significado y la aplicación de la declaración de Pablo: “Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio” (1 Timoteo 2:12), ha desconcertado a   los intérpretes y ha tenido como resultado una diversidad de posiciones respecto al rol de la mujer en el ministerio de liderazgo espiritual.</p>
<p>En base a los pasajes estudiados antes sobre mujeres ejemplares en el ministerio, es evidente que Pablo reconoce el ministerio de ellas. Claro, había problemas obvios en Éfeso, algunos de los cuales estaban vinculados con las mujeres. Algunas mujeres se vestían sin pudor y con extravagancia (1 Timoteo 2:9). Las jóvenes viudas aprendían a “ser ociosas, andando de casa en casa; y no solamente ociosas, sino también chismosas y entremetidas, hablando lo que no debieran” (1 Timoteo 5:13). En la segunda carta a Timoteo, Pablo advierte contra las personas depravadas (lo cual es posible que incluya a mujeres) que manipulaban a mujeres “débiles”, “que se (dejaban) llevar” (2 Timoteo 3:6).</p>
<p>Una lectura de todo el pasaje de 1 Timoteo 2:9-15 sugiere decididamente que Pablo estaba aconsejando a Timoteo acerca de enseñanzas y prácticas heréticas que involucraban a mujeres de la iglesia en Éfeso en particular. Tan seria habrá sido la herejía que Pablo tuvo que decir de las mujeres de Éfeso: “No permito que la mujer enseñe al hombre y ejerza autoridad sobre él”. Otros pasajes muestran que tal exclusión no era normativa dentro del ministerio de Pablo.</p>
<p><strong>Primera a Timoteo 3:1-13</strong><br />
Algunos han utilizado este pasaje entero para afirmar que todos los líderes y las autoridades en la iglesia primitiva supuestamente eran varones. El pasaje primero aborda el liderazgo masculino, sin duda porque era la práctica mayoritaria, y lo esperado. Pero también hay respaldo significativo para el liderazgo femenino.</p>
<p>Como es típico de las versiones modernas, la Nueva Versión Internacional traduce el versículo 11 de la siguiente manera:<strong>“a</strong>sí mismo, las esposas de los diáconos deben ser honorables”. Los traductores de la NVI decidieron arbitrariamente que el verso hace referencia a las esposas de los diáconos (a pesar de que no haya una referencia a las esposas en los requisitos previos de los ancianos).</p>
<p>Sin embargo, la palabra traducida como “esposas” corresponde al plural del término griego <em>gynē</em>, que puede traducirse como “mujer” o “esposa”, según el contexto. Al reconocer esto, los traductores de la NVI introdujeron la palabra “diaconisas” como lectura alternativa en las notas al pie de página. Pero otras traducciones (por ejemplo, la RV60 y LBA) traducen la forma plural de <em>gynē</em> como “mujeres”. Entonces, el versículo habla literalmente de los requisitos de las mujeres en el liderazgo espiritual, las cuales en este contexto podrían llamarse “diáconos”.</p>
<p>Aunque el entorno cultural del primer siglo produjo un liderazgo eclesiástico compuesto en su mayoría por varones, este pasaje demuestra —junto con otra evidencia bíblica del liderazgo espiritual femenino (por ejemplo, Hechos 21:9; Romanos 16:1-15; Filipenses 4:2,3)— que el liderazgo femenino no estaba prohibido, ni en los días de Pablo ni en la actualidad. Los pasajes que sugieren que los varones constituían la mayoría del liderazgo no deben tomarse como señal de que todo liderazgo era masculino, pues los registros bíblicos hablan favorablemente de numerosas líderes mujeres.</p>
<p><strong>Gálatas 3:28</strong><br />
Aquellos que se oponen a que las mujeres desempeñen roles de liderazgo espiritual en la iglesia establecen limitaciones contextuales sobre Gálatas 3:28: “Ya no hay judío ni griego; esclavo ni libre; hombre ni mujer; sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús”.</p>
<p>Algunos intérpretes restringen el significado de esta tríada a la salvación por la fe o a la unidad en Cristo. Esa verdad sin duda se articula a través de la Escritura. Sin embargo, el versículo resuena con un timbre de aplicación universal para todas nuestras relaciones; no sólo se aplica al concepto de que todos pueden venir a Cristo. “No hay judío ni griego, esclavo ni libre; hombre ni mujer” . . . éstos son principios relacionales básicos a los cuales los fieles seguidores de Cristo deben dar mayor prioridad.</p>
<p>Con el Dios de la Biblia “no hay favoritismos” (Romanos 2:11; cf. también 2 Samuel 14:14;<br />
2 Crónicas 19:7; Hechos 10:34; Efesios 6:9). Él llama a quién quiere, y da dones y ministerios como Él decide; los seres humanos no deben poner limitaciones sobre prerrogativas divinas. La relación tensa entre Adán y Eva, incluyendo la declaración que “él te dominará” (Génesis 3:16), surge como resultado de la maldición, lo cual manifiesta que no era parte del plan original y duradero de Dios para la humanidad. En Cristo somos verdaderamente libres del pecado y de su maldición, que nos separa de Dios y de otros, y hace que enaltezcamos o rebajemos a cada persona en base a su raza, posición social, o el género.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Por tanto, concluimos…</strong></p>
<p>Luego de examinar las diversas traducciones e interpretaciones de los pasajes bíblicos relacionados con el rol de la mujer en la iglesia del primer siglo, y con el deseo de aplicar los principios bíblicos a la práctica eclesial contemporánea, concluimos que no encontramos pruebas convincentes de que el ministerio de la mujer esté restringido por un principio sagrado o inmutable.</p>
<p>Somos conscientes de que el ministerio y el liderazgo de la mujer no es aceptado por algunos individuos, tanto dentro como fuera de la comunidad cristiana. Condenamos todo prejuicio y autopromoción por parte de hombres y de mujeres. La existencia de la intolerancia contra las mujeres en nuestro mundo, y con demasiada frecuencia en la iglesia, no puede negarse. Pero no hay lugar para semejante actitud en el cuerpo de Cristo. Reconocemos que las actitudes de la sociedad secular, basadas en prácticas y tradiciones de largo tiempo, han influido en la aplicación de principios bíblicos a circunstancias locales. Deseamos respetar con sabiduría, pero a la vez ayudar a redimir, a las culturas que están en desacuerdo con los principios del Reino. Afirmamos con Pablo que la Gran Comisión tiene prioridad sobre toda otra consideración. Debemos alcanzar a hombres y mujeres para Cristo, más allá de sus costumbres culturales o étnicas. El mensaje de redención ha sido llevado a las partes más remotas del mundo mediante el ministerio de mujeres y hombres dedicados y llenos del Espíritu. Los dones de los creyentes y la unción hoy deben seguir abriendo el camino para su ministerio. El ministerio pentecostal no es una profesión a la cual simplemente aspiran tanto hombres como mujeres; siempre debe ser un llamamiento divino, confirmado por el Espíritu con un don especial.</p>
<p>Las Asambleas de Dios han sido bendecidas, y deben continuar siendo bendecidas, por el ministerio de las hijas de Dios, que tienen dones y recibieron una comisión por parte de Él. La Biblia afirma, una y otra vez, que Dios derrama su Espíritu sobre hombres y mujeres y, de este modo, concede dones a ambos sexos para el ministerio en su Iglesia. Por tanto, debemos seguir honrando los dones de las mujeres en el ministerio y en el liderazgo espiritual.</p>
<p>Por supuesto, el monumental desafío de la Gran Comisión de ir y hacer “discípulos de todas las naciones” (Mateo 28:19) requiere la participación de todos los ministros con dones del Espíritu Santo, tanto de hombres como de mujeres.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>_________________________</strong><br />
1 Todas las citas de la Escritura, a menos que se indique lo contrario, son de la versión de Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera 1960 (RV60).</p>
<p>Abreviaturas de traducciones y versiones de la Biblia<br />
LBA    Biblia de las Américas<br />
NVI     Nueva Versión Internacional</p>
<p>RV60  Reina-Valera 1960</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Presbiterio General</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>La Mujer y las Misiones: Un Llamado a la Defensa del Derecho Supremo</title>
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		<pubDate>Mon, 30 Sep 2019 17:36:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Deborah</dc:creator>
				<category><![CDATA[2019.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Debora.[1] &#160; &#160; Agendas divinas que puede cambiar la historia generacional de pueblos que nunca han escuchado la verdad acerca de Jesus. Eso fue lo que ocurrió esa mañana del mes de diciembre, cuando la señora Rtn y su familia abordaron aquel barco abarrotado de personas, en su gran mayoría musulmanes. En medio de</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=4242">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong></strong>Por Debora.<a title="" href="#_ftn1"><sup><sup>[1]</sup></sup></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Agendas divinas que puede cambiar la historia generacional de pueblos que nunca han escuchado la verdad acerca de Jesus. Eso fue lo que ocurrió esa mañana del mes de diciembre, cuando la señora Rtn y su familia abordaron aquel barco abarrotado de personas, en su gran mayoría musulmanes.</p>
<p>En medio de la conversación, llamó mi atención el hecho que pertenecía a una etnia musulmán fronteriza<a title="" href="#_ftn2"><sup><sup>[2]</sup></sup></a>, y que su vida era paralela con la mujer descrita en Juan cap 4, puesto que había sufrido divorcio cuatro veces por causa de su incapacidad de dar a luz un hijo varón.</p>
<p>“Este es mi aliciente para mitigar mis penas”, decía mientras masticaba una substancia alucinante, llamada <em>siripina.</em></p>
<p>“Yo conozco un mejor aliciente que la <em>siripina”, </em>le conteste y así iniciamos nuestra conversación acerca de Jesús.  “Mañana quiero orar por usted, antes que lleguemos al puerto”.</p>
<p>Antes de las cinco de la mañana, al abrir mis ojos aquella mujer me dijo, “¡Usted dijo que quería orar por mi, y mire las horas que son!”, así que le guiamos en una oración y con lagrimas en los ojos, aceptó a Jesús como el Redentor de su vida.</p>
<p>Un año después, a través de ella tuvimos acceso a aquella etnia que por muchos años ha sido motivo de intercesión a nivel mundial; seguimos orando y trabajando para que ese pueblo experimente una transformación a través del Evangelio.</p>
<p>Según la ONU, “el 49.5% de la población mundial son mujeres y niñas, una tercera parte de ellas ha sufrido algún tipo de abuso y 781 millones de adultos analfabetos son mujeres”<a title="" href="#_ftn3"><sup><sup>[3]</sup></sup></a>.</p>
<p>Miller defiende como trascendental el papel de la mujer de Dios en la <em>missio Dei</em><em> (la misión de Dios)</em>, en un mundo que históricamente, ha socavado los derechos de la mujer a través de la violencia doméstica, el abuso sexual, la pornografía, la prostitución, la trata y turismo sexual, la esterilización forzada, el aborto, la mutilación genital, el infanticidio femenino, y otros tipos de injusticias.</p>
<p>Además, la privación religiosa de las mujeres en los grupos no alcanzadas es una tragedia sin dimensiones. En el hinduismo se considera que el pecado de un hombre es castigado en la siguiente vida por medio de ser reencarnando como una mujer.</p>
<p>Los Brahmanes enseñan que las mujeres existen para adorar a los hombres a través del servicio en sumisión, a tal grado que antes de la llegada de la influencia de misioneros cristianos en la India, las viudas estaban obligadas a ser enterradas o quemadas con su difunto marido. El bajo valor de las mujeres en el budismo resultó en el aumento de la trata sexual en Tailandia que ha dejado como resultado cerca de seiscientas mil mujeres prostitutas, que producen para esta mafia cerca de quince mil millones de dólares por año.</p>
<p>El Islam no es menos indulgente, ya que el Al&#8217;Quran aconseja la violencia en contra de la mujer (Un-Nisa 34) “Si temes la rebeldía de tu mujer, convéncelas, sácalas de tu habitación, y golpéalas hasta que se sujeten”. Esto sumado a la poligamia modelada por su profeta, justifican la violencia doméstica, el abuso sexual de niñas y los asesinatos de honor<a title="" href="#_ftn4"><sup><sup>[4]</sup></sup></a>.</p>
<p>Sólo el evangelio de Jesucristo puede restaurar la identidad, la dignidad y la libertad perdida de la mujer en medio de los pueblos no alcanzados. Por ello, el llamado al hombre y la mujer de Dios es responder al inigualable amor del Señor y, en el poder del Espíritu Santo, ser parte del  <em>Missio Dei</em> “viviendo redentoramente&#8221; como resultado de su gracia, proclamando las buenas nuevas de Jesucristo de manera prioritaria e intencional a los más indefensos, las mujeres y niños.</p>
<p>Lo que debe impulsarnos a la magna tarea de proclamar el Evangelio, &#8220;no es la búsqueda de la exaltación del hombre o la expansión de la iglesia, sino la gloria de Dios”<a title="" href="#_ftn5"><sup><sup>[5]</sup></sup></a> en medio de la diversidad de funciones entre el hombre y la mujer, servir en unidad para  hacer discípulos a todas las naciones.<em></em></p>
<p>Para desarrollar la participación eficaz de la mujer en la <em>Missio Dei</em>, se requiere el entendimiento de la narrativa Bíblica de la redención y la aplicación de principios en el plan de Dios para con las naciones.</p>
<p>La historia de Débora y Barac (Jue. 4-5) habla del principio del servicio en unidad del hombre y la mujer, para la gloria de Dios. Activistas feministas han utilizando erróneamente la historia de Deborah en el libro de los Jueces, para argumentar  sobre derechos de liderazgo y autoridad religiosa. Sin embargo, el texto Bíblico no enfatiza la victoria del hombre o la mujer, sino la victoria de Dios que trae libertad a un pueblo, a través del servicio en unidad sin rivalidad de género, con el único fin de glorificar a Dios.</p>
<p>Una de las conclusiones de este pasaje es que el rol de esposa y madre no obstaculizan el llamado a ser parte de la <em>Missio Dei</em><em>. </em>Debora, quien es llamada a ser voz de Dios en tiempo de crisis de una nación, es presentada como la esposa de Lapidod resaltando la autoridad de su esposo y se llama a sí misma &#8220;madre de Israel”.</p>
<p>Importante mensaje en el mundo actual que ha distorsionado el sublime concepto de la maternidad; la cultura egocéntrica sumado al feminismo que defiende el aborto o el prematuro abandono de sus hijos, está causando la exterminación pasiva de países como el Japón, con una tasa de natalidad de 1.4 y de ochenta y tres países europeos cuya población adulta está favoreciendo el dominio musulmán por migración al viejo continente.</p>
<p>La maternidad es un reflejo del amor de Dios para el mundo. El se revela como aquel que proporciona el socorro y la nutrición a una nación, a través de su nombre el Shaddai (Dios todopoderoso) que se traduce como <em>Shad</em><em>:</em> &#8220;seno&#8221; y <em>dai:</em> &#8220;todo suficiente&#8221;, en la figura maternal que amamanta a su bebe y provee todo lo necesario para vivir. Como Deborah, la mujer está llamada a ser &#8220;madre de naciones” moldeando el carácter de la generación naciente, siendo así agente de restauración de comunidades y pueblos. “La gloria de una mujer es revelar el corazón maternal de Dios a un mundo en necesidad.&#8221;<a title="" href="#_ftn6"><sup><sup>[6]</sup></sup></a></p>
<p>Otro alto valor de la historia de Débora y Barac es el respeto mutuo de las funciones, roles y dones. Pierce menciona, &#8220;Ella surge como una sabia y protectora madre de Israel &#8230;del mismo modo, Barak como un hombre de fe invocando la presencia y orientación de Dios en la batalla a través de Debora, dispuesto a servir sin esperar a cambio el recibir el acostumbrado honor militar. Como resultado él obtiene aún más grande honor entre los notables de la fe en el libro de Hebreos”<a title="" href="#_ftn7"><sup><sup>[7]</sup></sup></a>. Esta historia nos recuerda la importancia de servir en unidad, sin rivalidades de género, para la gloria de Dios y la libertad de las naciones.</p>
<p>En el Nuevo Testamento, Jesus involucró a las mujeres en su ministerio y aún los primeros testigos de la resurrección de Jesús fueron mujeres. Es notable que María Magdalena recibió la “gran comisión” de ser testigo y comunicar el milagro de la resurrección, antes que el resto de los discípulos &#8220;ve a mis hermanos y diles” (Jn. 20:17).</p>
<p>En los comienzos de la Iglesia, y durante los primeros trescientos años, las mujeres desempeñaron un papel representativo en la extensión del Reino.  Esto está evidenciado en el libro de  los Hechos y en múltiples referencias en las cartas del Apóstol Pablo que muestran el involucramiento de las mujeres en la extensión de la obra misionera, sin ningún tipo de oposición entre las responsabilidades del hogar y el ejercicio de la Gran Comisión. Ejemplo de ello fue  Lidia, quien a través de su conversión y la de su familia sirvió bajo el ministerio del apóstol Pablo dando inicio a la extensión del evangelio en Europa.<a title="" href="#_ftn8"><sup><sup>[8]</sup></sup></a></p>
<p>En el libro &#8220;Las Mujeres de la Calle Azusa&#8221;, Miller describe cómo las Asambleas de Dios desde el principio han reconocido el papel relevante de las mujeres en la<em> missio Dei</em>. Rachel Sizelove, luego de ser bautizada en el Espíritu junto a su esposo Josie en el avivamiento de Azusa, se trasladaron a Springfield y después de experimentar una visión “de una fuente de agua que pronto cubría toda la tierra” plantaron la iglesia Central de las Asambleas de Dios en noviembre de 1913. &#8220;Un año después, en abril de 1914, las Asambleas de Dios fueron fundadas y hoy se ha convertido en la iglesia Pentecostal más grande en el mundo&#8221;<a title="" href="#_ftn9"><sup><sup>[9]</sup></sup></a></p>
<p>Sólo Cristo es la respuesta para la condición de esta humanidad caída que infringe los derechos de los más débiles, las mujeres y los niños. El llamado a la mujer, como parte del cuerpo de Cristo en la misión de redención de Dios para con el mundo, es defender el derecho supremo que está por encima al derecho fundamental a la vida, es el derecho a escuchar el Evangelio de Jesucristo para obtener la vida eterna.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div></div>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref1"><sup><sup>[1]</sup></sup></a> Debora, es el seudónimo de una misionera de las Asambleas de Dios de Colombia sirviendo desde el 2008 en el Sur Este del Asia Pacifico.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref2"><sup><sup>[2]</sup></sup></a> Etnia Fronteriza: Grupos no alcanzados con menos del 0.1%e cristianos en su propia etnia.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref3"><sup><sup>[3]</sup></sup></a><sup><sup>[3]</sup></sup> U.N “The World’s Women 2015:Trends and Statistics Report”.<a href="thttps://unstats.un.org/unsd/gender/News/English.Jagranjosh.comUN%20released%20The%20World's%20Women%202015_%20Trends%20and%20Statistics%20report">thttps://unstats.un.org/unsd/gender/News/English.Jagranjosh.comUN%20released%20The%20World&#8217;s%20Women%202015 _%20Trends%20and%20Statistics%20report</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref4"><sup><sup>[4]</sup></sup></a> Darrow Miller. <em>Opresión de la Mujer Pobreza y Desarrollo: Vindicación de la dignidad de la mujer para construir naciones sanas. </em>(Tyler, Tx:  Editorial Jucum, 2012), 31-45.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref5"><sup><sup>[5]</sup></sup></a><sup><sup>[5]</sup></sup> George Peters, <em>A Biblical Theology of Missions </em>(Chicago: Moody Press, 1971), 57.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref6"><sup><sup>[6]</sup></sup></a> Miller, 174</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref7"><sup><sup>[7]</sup></sup></a>Pierce, Ronald W. 2018. “Deborah: Troublesome Woman or Woman of Valor?” <em>Priscilla Papers</em> 32 (2): 3–7. <a href="https://search.ebscohost.com/login.aspx?direct=true&amp;db=lsdar&amp;AN=ATLAiACO190228003333&amp;site=ehost-live">https://search.ebscohost.com/login.aspx?direct=true&amp;db=lsdar&amp;AN=ATLAiACO190228003333&amp;site=ehost-live</a>.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref8"><sup><sup>[8]</sup></sup></a><sup><sup>[8]</sup></sup> Jeff Reed. “Women and the Spontaneous Expansion of the Early Churches”.<a href="http://www.cc-amesdsm.org/download/summit/Women-Spontaneous-Expansion.pdf">http://www.cc-amesdsm.org/download/summit/Women-Spontaneous-Expansion.pdf</a>.7-9</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref9"><sup><sup>[9]</sup></sup></a><sup><sup>[9]</sup></sup> Denzil  Miller, <em>The Women of Azuza Street:Four-Spirit Anointed Leaders of the Azuza Street Revival. </em>(Springfield, AIA Publications. 2015), 9-19.</p>
</div>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Deborah</span>
				<p></p>
				<br/>
			</div>]]></content:encoded>
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		<title>Conozca al SEC #5 &#8211; PROPIEDAD: Un valor fundamental del SEC</title>
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		<pubDate>Sun, 28 Jul 2019 01:42:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Christian Thorne</dc:creator>
				<category><![CDATA[2019.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Christian Thorne &#160; &#160; Este artículo es el quinto de una serie que da orientación al ministerio del Servicio de Educación Cristiana. Hace algún tiempo, una joven líder de nuestra iglesia se me acercó para pedirme un consejo. Ella deseaba prepararse para el ministerio y estaba indecisa entre varias opciones de seminarios bíblicos en</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=4154">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Christian Thorne</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Este artículo es el quinto de una serie que da orientación al ministerio del Servicio de Educación Cristiana</em>.</p>
<p>Hace algún tiempo, una joven líder de nuestra iglesia se me acercó para pedirme un consejo. Ella deseaba prepararse para el ministerio y estaba indecisa entre varias opciones de seminarios bíblicos en Estados Unidos, pertenecientes a otras importantes denominaciones cristianas. Le di una breve ojeada a los documentos con el fin de darle la mejor asesoría y mientras pasaba las páginas vino a mi mente una pregunta que enseguida le lancé… ¿Por qué estudiar fuera de nuestro sistema educativo? Ella con tono de satisfacción y un toque de cinismo me contestó “quiero estudiar con los mejores”, añadiendo un lisonjero alago, “para ser como usted algún día”. Me sonreí y mirándole a los ojos le dije, &#8220;Este sistema educativo de las Asambleas de Dios, al cual evidentemente desprecias, es quien me formó.&#8221;</p>
<p>Asistí a la Escuela Dominical de la iglesia, luego me involucré en el servicio, por lo que ingresé a la Escuela de Liderazgo que nuestra iglesia ofrecía; continué mi caminar y al recibir mi divino llamado ingresé a nuestro Instituto Bíblico. Más tarde, en busca de mayor conocimiento y fervor me gradué de varios de nuestros programas latinoamericanos de licenciatura en teología como ISUM y la Universidad Martín Lutero, culminando con la Facultad de Teología de las Asambleas de Dios. Le insistí en mostrarle que, si realmente me admiraba como dijo al principio, debe reconocer que este imperfecto, autóctono, pero legítimo sistema educativo fue el que me formó… ¡y funcionó!</p>
<p>Este hecho me permitió valorar lo que con mucho esfuerzo hacemos en el SEC. Desde 1960 hemos desarrollado con la ayuda y dirección del Espíritu Santo, y el apoyo decidido del cuerpo misionero de Las Asambleas de Dios de Estados Unidos, un sistema educativo de formación teológica que responde no solamente a la sana doctrina bíblica, sino también a la realidad y necesidades muy concretas de nuestro contexto latinoamericano. Mucho hemos avanzado, siendo enorme la cantidad de institutos-seminarios bíblicos, extensiones, anexos, aulas y otros centros de estudio incorporados a nuestro sistema. Latinoamérica concentra el mayor porcentaje de estudiantes bíblicos de las Asambleas de Dios a nivel mundial, lo cual es un indicativo de éxito de nuestros procesos de evangelismo, formación de obreros y plantación de iglesias, obedeciendo así a la gran comisión que Cristo nos delegó.</p>
<p><img class="alignright" src="http://www.blog.elasesor.org/wp-content/uploads/2018/07/201807Propiedad07-ValorPie-300x173.png" alt="" width="300" height="173" /></p>
<p>Además de los primeros tres valores esenciales – formación integral, distintivo pentecostal y accesibilidad – ahora añadimos el valor de propiedad. El hecho de que el SEC pertenece a los países miembros y que somos propietarios del programa, responsables por su éxito, ha contribuido a mantener un compromiso alto con la educación cristiana.  ¿Cuáles son los factores principales del valor de propiedad?</p>
<p><strong>Directorio del SEC y su autonomía</strong></p>
<p>La clara senda recorrida obedece a la fidelidad de nuestros programas e <img class="alignright" src="http://www.blog.elasesor.org/wp-content/uploads/2018/07/201807Propiedad01-SEC.png" alt="" width="300" height="165" />instituciones, a los valores fundamentales que inspiraron nuestra formación, sosteniendo así nuestro crecimiento. Cada institución y servicio que compone el SEC responde a una necesidad específica ministerial de nuestro contexto latinoamericano. Son precisamente los líderes conciliares de toda América Latina y su liderazgo educativo los que dan vida y autoridad a esta institución, convirtiéndose en el organismo de asesoría y coordinación por excelencia de la formación teológica de las Asambleas de Dios de Latinoamérica. Es nuestra identidad y desafíos en común lo que nos mantiene unidos y nos dan un sentido de pertenencia, sabiendo que lo que tenemos no son modelos importados, sino la respuesta natural a nuestras propias necesidades. Cada país miembro es independiente y autónomo, pero por convicción propia decide ceder parte de su autoridad a un organismo que represente los intereses comunes y haga una sinergia objetiva de los recursos que cada uno aporta.</p>
<p>El SEC posee un Directorio y una Comisión administrativa. El Directorio se materializa en la Asamblea Trienal, en la que todos sus representantes asisten para escuchar informes de gestión en cada área educativa por país y tomar así acciones. Cada tres años, el presidente (superintendente) del ejecutivo y el director de educación cristiana de cada uno de los veinte países miembros, se reúnen con la Comisión Administrativa del SEC para considerar el desarrollo de la educación cristiana de las Asambleas de Dios de América Latina. Se toman decisiones trascendentales para el desarrollo de la educación teológica, siendo sus decisiones implementadas en cada país.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="center"><strong>SERVIVIO DE EDUCACIÓN CRISTIANA</strong></p>
<p style="text-align: center;" align="center"><img class="aligncenter" src="http://www.blog.elasesor.org/wp-content/uploads/2018/07/201807Propiedad02-SECorgan.png" alt="" width="715" height="635" /></p>
<p>La Comisión Administrativa del SEC es el ente gestor y supervisor de los programas, planes y asuntos administrativos de la Junta Directiva. Se reúne por lo menos una vez al año y la conforman los directores de las escuelas y servicios, el Presidente y dos vocales de FRAHMAD, y el Director de la región de Latinoamérica y del Caribe para las Misiones Mundiales de las Asambleas de Dios de los EE.UU. Entre ellos se elige un Coordinador quien preside este grupo.</p>
<p>Todo este engranaje administrativo y operativo hacen del SEC una organización con representatividad e identidad regional de suma importancia. Es la respuesta latinoamericana a la labor de formación teológica, y por ser nuestra, nos permite hacer los cambios necesarios para mantenernos vigentes ante los cambios sociales y la realidad de nuestros países.</p>
<p><strong>Independencia del programa de estudio</strong></p>
<p>Somos gestores de nuestros programas de estudio en cada nivel educativo. Nuestros programas fueron diseñados específicamente para capacitar obreros en áreas y temas de necesidad y competencia específicas. El programa siempre le ha pertenecido a las Asambleas de Dios y a los países de la región, por lo tanto, podemos modificarlo, actualizarlo, mejorarlo, adaptarlo o conciliarlo según se presente la necesidad. No hemos utilizado a otra institución u organización para formar nuestros obreros, sino, lo hemos realizado nosotros mismos basándonos nuestros propios valores y según nuestras prioridades. Esto es posible por ser un programa del cual somos propietarios.</p>
<p>Nuestros programas son la natural respuesta a la sana doctrina pentecostal, producto del desarrollo teológico de nuestros ministros y membresía en general. Históricamente somos producto de la labor misionera de Norteamérica en Latinoamérica, pero hemos alcanzado la mayoría de edad y podemos expresar nuestra cosmovisión cristiana, independiente del desarrollo cristiano de otros hemisferios del mundo.</p>
<p>Nuestros planes de estudio contemplan nuestros propios valores culturales, integrando principios intraculturales a la formación ministerial, sin afectar los fundamentos doctrinales transculturales que todo cristiano debe procurar seguir. Consideran los aspectos particulares de nuestras sociedades, tratando que nuestras instituciones produzcan ministros capaces de responder con efectividad a los retos que nuestro entorno sociocultural nos presenta.</p>
<p><strong>Programa contextualizado y flexibilidad en implementarlo</strong></p>
<p>Un beneficio importante de ser propietarios de nuestro programa es tener un plan de estudio contextualizado que refleja nuestros distintivos. Aunque somos una gran familia conformada por los diferentes concilios o conferencias de Asambleas de Dios en América Latina, entendemos que existen exigencias gubernamentales, condiciones sociales, tecnológicas y económicas diferentes en cada país. Es por ello que nuestra unidad de propósitos ministeriales no da la espalda a la contextualización, permitiendo su implementación y adaptación en cada país, sin alterar la sustancia de sus contenidos.</p>
<p>Por muchos años hemos llevado a cabo la labor educativa en nuestra región al margen de exigencias legales en cada país. La realidad ahora es diferente y nos exige, en la mayoría de los casos, la regularización gubernamental, haciendo que cumplamos con exigencias de competencias, certificación y acreditación diferentes en cada país. En principio nos incomodó el hecho de que instancias gubernamentales no religiosas tuviesen la función de supervisión y control sobre nuestra actividad educativa, pero las tendencias globales y las exigencias de las nuevas generaciones que buscan prepararse ministerialmente, nos permiten ver de forma positiva la adaptación de nuestros programas (localmente), sin perder su esencia ministerial, para recibir la aprobación del gobierno y sus instancias educativas. Esto viene a ser un reconocimiento de la formalidad de nuestras estructuras educativas y la seriedad de nuestros programas, tanto en lo académico como en su manejo financiero y organizacional. Ser propietarios de nuestros programas nos permite hacer las adecuaciones necesarias para recibir tal acreditación. Nos permite realizar las modificaciones que se requieran sin que se afecten los contenidos y propósitos que perseguimos como iglesia.</p>
<p>La propiedad sobre nuestros programas nos garantiza la fidelidad doctrinal de estos, produciendo ministros que prediquen y enseñen sin distorsionar ninguno de los principios bíblicos que hemos abrazado, promoviendo el estudio y la búsqueda de una profunda espiritualidad para el ejercicio ministerial.</p>
<p><strong>Contenidos bibliográficos</strong></p>
<p>Desde la fundación de las Asambleas de Dios a inicios del siglo XX, un aspecto que nos distingue es la producción de material de enseñanza para nuestras iglesias. Nuestros padres fundadores en su labor formativa trajeron a Latinoamérica la bibliografía que tenían a su alcance, siendo necesario complementar en muchas áreas del conocimiento teológico con libros escritos por eruditos que responden a otras confesiones de fe cristianas, pero que en general nos fueron útiles. El tiempo ha pasado y nuestros programas requieren de material contextualizado a nuestra doctrina cristiana-evangélica-pentecostal-latinoamericana. Es por esto que dentro de la estructura del SEC operan importantes instituciones que procuran subsanar esta necesidad.</p>
<p><img class="alignright" src="http://www.blog.elasesor.org/wp-content/uploads/2018/07/201807Propiedad03-FyA.jpg" alt="" width="141" height="183" /></p>
<p>La Serie Fe y Acción es un importante ministerio “nuestro” que provee el material bibliográfico para el Plan Básico, que es “nuestra” propuesta de contenido curricular para el nivel ministerial. Es la respuesta del SEC para ofrecer materiales y recursos de calidad, de forma accesible, en cantidades, bajos costos y diversidad de formatos. Estos responden de forma directa a los planes de cursos de las principales asignaturas del Plan Básico, en las áreas de Biblia, Teología y Ministerio Cristiano. La propiedad sobre este material nos permite revisarlo periódicamente y renovarlos luego de retroalimentarnos de la experiencia y conocimiento de nuestros maestros bíblicos que los utilizan en toda América Latina.</p>
<p>La revista Conozca es nuestra ventana de expresión teológica latinoamericana. Publica periódicamente importantes artículos que apuntan a la enseñanza de la sana doctrinas y prácticas de nuestra vida cristiana.</p>
<p><img class="alignleft" src="http://www.blog.elasesor.org/wp-content/uploads/2018/07/201807Propiedad04-Conozca-300x93.png" alt="" width="300" height="93" />Cumple con tres importantes roles. En primer lugar, sirve como órgano de difusión del SEC, informando sobre las noticias y asuntos de interés para la educación cristiana en nuestra región. En segundo término, se constituye en foro de discusión sobre temas de actualidad teológica, donde cada escritor, y aún el lector bien fundado, pueden plantear su punto de vista. Dentro de este objetivo la revista busca advertir sobre las diferentes corrientes teológicas que amenazan la fe dada una vez a los santos. Finalmente, Conozca persigue la meta de buscar y alentar a los escritores noveles, para que puedan descubrir su llamado a escribir, publicar ensayos y aportar al bien teológico de América Latina. ¡Esto nos pertenece, es nuestro!</p>
<p><strong>Requisitos educativos para acreditación de obreros</strong></p>
<p>El SEC es nuestro brazo formativo ministerial de las Asambleas de Dios. Mientras que cada Concilio o Conferencia Nacional se esmera en lograr el reto divino de llevar el evangelio y discipular a los alcanzados, el SEC apoya al programa de formación ministerial de cada obra nacional procurando producir los ministros aprobados por Dios para el constante crecimiento y el relevo generacional necesario.</p>
<p>Nuestras Instituciones y Servicios buscan facilitar los programas educativos y formativos que satisfagan los requisitos de cada nivel de credencial ministerial.  El año pasado, el hno. Rodney Boyd, Coordinador del SEC, comisionó una encuesta al ejecutivo de cada país referente a los requisitos, educativos y otros, de los diferentes niveles de credencial ministerial en su país. Todos los países han respondido y el Coordinador está en el proceso de compilar los resultados, los cuales serán compartidos con los miembros del Directorio del SEC en la próxima reunión. Sin embargo, el Coordinador ofrece la siguiente observación: “<em>Por lo general, todos nuestros países requieren que los aspirantes para la última credencial (ordenado) sean graduados diplomados (96 créditos o más) del programa de uno de sus institutos o seminarios bíblicos, y en algunos casos que tomen un seminario o más del ISUM. <strong>La uniformidad de requisitos y vinculación directa entre los concilios y sus institutos simboliza la alta apreciación del valor ser propietarios de nuestro programa educativo</strong></em>.”</p>
<p><strong>Estándares con flexibilidad – ATAL </strong></p>
<p>El lema del Plan Básico, el libro que guía el programa del SEC, es Estándares con flexibilidad. La implementación del programa se expresa en formas y modalidades diferentes en los diferentes países. Sin embargo, a través de las normas establecidas por la ATAL – Asociación Teológica de América Latina de las Asambleas de Dios, el SEC ha establecido los estándares y criterios que todos los países deben seguir. Es el cumplimiento de nuestros estándares que asegura que nuestros valores sigan vigentes, que sea formación integral sana, de excelencia, pentecostal, accesible, y propia en unidad. <em>Es el compromiso de cada país a los estándares que juntos adoptamos que refleja que pertenecemos al programa</em>.</p>
<p><img class="alignright" src="http://www.blog.elasesor.org/wp-content/uploads/2018/07/201807Propiedad05-ATAL.png" alt="" width="293" height="86" /></p>
<p>ATAL mantiene vínculos con importantes organizaciones pentecostales a nivel mundial a través de <strong>WAPTE</strong>, la <strong>Alianza Mundial de Educación Teológica Pentecostal</strong> (World Alliance for Pentecostal Theological Education – www.wapte.org). WAPTE es una confraternidad cooperativa global de asociaciones teológicas pentecostales/ carismáticas, oficinas denominacionales y agencias misioneras que proveen servicios educacionales a instituciones teológicas o de formación ministerial, y que sean afiliadas con algún cuerpo miembro de la <strong>Confraternidad Pentecostal Mundial</strong>, o PWF por sus siglas en inglés (www.pentecostalworldfellowship.org). Existe para ayudar y motivar a estas organizaciones en su misión de promover el desarrollo de educación teológica pentecostal y capacitación de liderazgo. Todas las asociaciones teológicas miembros de WAPTE se tienen que apegar a una serie de normas para la certificación o reconocimiento de sus instituciones miembros. Esto persigue estar a la vanguardia en la búsqueda de la excelencia de nuestras Instituciones. Este vínculo nos permite conocer y adaptarnos a los requerimientos de calidad educativa a la que debe aspirar toda organización al servicio del Señor.</p>
<p><strong>RETOS DE CARA AL FUTURO</strong></p>
<p><strong>Compromiso</strong>. La propiedad sobre nuestro sistema educativo se relaciona directamente con otros valores fundamentales del SEC. Esta toma en cuenta de forma integral las características que deben conformar el carácter de nuestros ministros, manteniendo nuestra esencia pentecostal y permitiendo que sea accesible a todos. Tras los años, nuestros programas e instituciones han sido respaldados por el compromiso institucional. Entender que son de nuestra propiedad y, por tanto, el reflejo de nuestra identidad pentecostal Asambleas de Dios, es nuestra motivación permanente a integrarnos. Para las Asambleas de Dios, el SEC es de América Latina y cada país su dueño. Aunque surjan otras ofertas, como propietarios de nuestro programa, debemos mantener el alto compromiso de mejorarlo y respaldarlo</p>
<p><strong>Excelencia</strong>. Somos responsables por la calidad y excelencia de nuestro sistema educativo. No debemos esperar que otros nos señalen nuestras deficiencias para corregirlas, sino, someternos voluntariamente a procesos de evaluación de nuestras instituciones. Es en este punto donde reconocemos que, por ser propietarios de nuestro sistema educativo, tenemos el deber de establecer altos estándares que promuevan la excelencia y reconocimiento en todo nivel. La Asociación Teológica de América Latina (ATAL), viene a cumplir esta trascendental misión. Es nuestro organismo certificador de la excelencia y calidad de nuestro sistema educativo, siendo garante ante instituciones paralelas, gobiernos y otras organizaciones cristianas, de nuestro grado de calidad y compromiso con la obra del Señor.</p>
<p>La labor de ATAL está siendo respaldada por dos importantes programas dirigidos por el Centro de Recursos y Asesoría (CRA), siendo estos PROCEPA y Calidad Educativa. El primero ofrece actualización continua a personal docente y administrativos de nuestras instituciones teológicas. El segundo ofrece asesoría mediante la implementación del Manual de Autoevaluación de Instituciones Teológicas, una herramienta efectiva para detectar nuestras áreas de vulnerabilidad e implementar medidas para subsanarlas. Este proceso de autoevaluación es fundamental para la certificación de nuestras instituciones por parte de ATAL, por lo que todos debemos avocarnos a realizarlo lo más pronto posible.</p>
<p><strong>Mayor participación y aportación</strong>. El SEC surge como iniciativa del cuerpo misionero de Estados Unidos en América Latina, quienes de forma desinteresada han estado al servicio del liderazgo de la iglesia Latinoamericana, orientándonos en su constitución y sosteniendo su operación. Hemos aprendido y somos testigos de su importancia como organismo de unidad para nuestros países, por lo que se requiere ahora de mayor participación de nuestros líderes latinoamericanos en la dirección de este organismo consultor y gestor. Rodney Boyd, el Coordinador del SEC, explica: “El SEC se ha embarcado en diferentes iniciativas en búsqueda del auto sostenimiento. Por ejemplo, en el año 2009, en la Asamblea Trienal del Directorio del SEC, nosotros reconocíamos que la operación y el personal del SEC dependía demasiado de fondos misioneros. En la misma asamblea se aprobó un nuevo sistema de cuotas de aportación. Esta nueva entrada ha ayudado al SEC a subvencionar los gastos de algunas miembros de la Comisión Administrativa que no cuentan con fondos necesarios para moverse. Lo vemos como un inicio solamente. Era un paso muy significativo, pero el primero de otros más por venir”.</p>
<p><strong>Reconocimiento</strong>. Otro gran reto es satisfacer las amplias exigencias que las autoridades de cada país exigen para el reconocimiento oficial de nuestro programa de estudio. La solución será compleja en cuanto el SEC opera a un nivel internacional en países que tienen diversas exigencias nacionales. Además, resulta un tanto complejo sujetar nuestro programa de estudio a autoridades no cristianas, que en ocasiones podrían ser contrarios a nuestros propósitos y valores. La excelencia para el servicio a Dios es siempre nuestra meta, y el reconocimiento de otros actores atraerá a más ministros al servicio, buscando así la calidad en sus procesos formativos. La meta es ofrecer un programa de estudio reconocido para todos los países miembros, tanto como sea posible.</p>
<p><strong>Compañerismo cristiano</strong>. En aras de la unidad y fraternidad del cuerpo de Cristo, nuestra estructura educativa ha servido para el crecimiento de ministros de otras organizaciones con menos recursos a su disposición. En nuestros eventos internacionales de capacitación y actualización, como lo son las Cumbres Educativas, hemos recibido hermanos de otras denominaciones fraternas, quienes se han beneficiado de estos procesos educativos y la koinonia que distingue a una gran familia. Además, hemos contado con renombrados hombres y mujeres de Dios, quienes desde su cosmovisión cristiana nos han permitido crecer en el conocimiento de La Palabra y entender nuestro rol histórico de cara al momento que vive la iglesia de Cristo en todo el mundo. Nuestro desafío es darle mayor apertura a nuestros programas para beneficiar a organizaciones con menos recursos que nos pidan apoyo.</p>
<p><strong>CONCLUSIÓN</strong></p>
<p>Hablar de ser propietarios de una estructura educativa que busca la formación integral de cada ministro debe ser reconocido como un factor positivo en nuestro crecimiento como organización. Hoy enfrentamos algunos desafíos de cara al futuro de nuestras instituciones educativas, y es precisamente la flexibilidad que produce la propiedad sobre ellas, lo que permitirá hacer los cambios y adecuaciones necesarias para mantenernos vigentes. Debemos conservar a toda costa nuestra teología, pero revisar cuidadosamente nuestra metodología, para así cumplir con el llamado de Dios de formar a nuestros ministros en la sana doctrina de nuestra fe.</p>
<p>Esta entrada fue publicada originalmente en <a href="http://www.blog.elasesor.org/?cat=8">CRA</a> por <a href="http://www.blog.elasesor.org/?author=1">wpElAsesorAdmin</a>.</p>
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<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Christian Thorne</span>
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		<title>La fidelidad de Dios para la mujer en el ministerio</title>
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		<pubDate>Sun, 28 Jul 2019 01:21:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mary Strickland</dc:creator>
				<category><![CDATA[2019.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Mary Strickland. &#160; &#160; Son muchos los relatos en la Biblia donde Dios se revela como el Dios fiel, inmutable y que cumple sus promesas. Particularizando sobre la fidelidad de Dios para la mujer en el ministerio podemos repetir las palabras de Pablo: “Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor,</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=4146">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Mary Strickland.</p>
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<p>Son muchos los relatos en la Biblia donde Dios se revela como el Dios fiel, inmutable y que cumple sus promesas. Particularizando sobre la fidelidad de Dios para la mujer en el ministerio podemos repetir las palabras de Pablo: “<em>Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio</em>” (1ª de Timoteo 1:12).</p>
<p>Como mujer involucrada en el ministerio he experimentado la fidelidad del Señor, cuando necesité preparación teológica, El proveyó.  Al llamarme a tiempo completo para dirigir las damas en Honduras nunca faltó su provisión a pesar de solo recibir un salario de $75.00 al mes. Como directora del Instituto Bíblico experimenté su protección mientras caminaba a casa muy de noche. Como Directora de Misiones mas de ocho años viajé en bus, a caballo, en lancha o caminé hasta ocho horas,  y su fidelidad siempre fue real. Son múltiples  las maneras en que la fidelidad de Dios se ha manifestado en mi vida y me complace tanto saber que continuará haciéndolo hasta ese día glorioso cuando me llame a su presencia o que retorne por  su iglesia.</p>
<p>¿Por qué las mujeres involucradas en el ministerio necesitamos reconocer la fidelidad de Dios para con nosotras?</p>
<p><strong>1. Reconocer la fidelidad de Dios en el ministerio nos ayudará a mantenernos  firmes en las dificultades. </strong></p>
<p>Las dificultades  siempre existirán. Pueden ser sociales, económicas, culturales, familiares o personales. El relato en el libro de Rut refiere como Noemí  experimentó dificultades muy semejantes a las que vivimos en la actualidad, el libro habla de emigración, pobreza, hambre, muerte, familia, dolor, amargura y redención entre otras cosas.  A pesar de las dificultades, por la fidelidad de Dios Noemí contó con Rut quién la amó tanto.  Esta mujer pudo planear una estrategia y guiar a  su nuera no solo a buscar provisión y a establecer una nueva familia para ambas, pero además a formar parte de la línea genealógica de nuestro Salvador.</p>
<p><strong>2. Reconocer la fidelidad de Dios en el ministerio enseña a la mujer a desechar el temor.</strong></p>
<p>A pesar de estar desarrollando un trabajo para el Rey de reyes y Señor de Señores, el entorno social, la decadencia moral, las confusiones doctrinales y otras circunstancias propician temores en nuestras vidas. Tal fue el caso de la reina Ester. Presentarse ante el rey sin ser llamada era riesgoso; sin embargo si no lo hacía todo el pueblo y ella misma morirían. Pero con tres días de oración y ayuno y la plena confianza en la fidelidad de  Dios quién la había colocado en el reino, Ester dio con la solución. Es reconfortante hacer nuestras las palabras que mandó Mardoqueo a Ester : “¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?” (Ester 4:14d.) El estrés que produce el temor o las circunstancias adversas puede conducirnos a dejar el ministerio. Sin embargo, aferrarnos a la fidelidad de Dios nos permitirá experimentar grandes victorias.</p>
<p><strong>3. Reconocer la fidelidad de Dios en el ministerio nos permite  mantenernos vigentes.</strong></p>
<p>Según el diccionario, la raíz etimológica de la palabra vigencia emana del latín y está conformada de tres partículas: el verbo “<em>vigere</em>” que se puede traducir como” tener vigor”; la partícula –nt- que es equivalente a “agente”; y finalmente el sufijo –ia- que significa cualidad”, de donde se define vigencia como: &#8220;algo que se mantiene actual, mas allá del paso del tiempo, puede relacionarse con la palabra tendencia que en la actualidad es ampliamente utilizada especialmente para referirse a las modas&#8221;.</p>
<p>Cuando hablamos de vigencia en el ministerio estamos significando la importancia de mantenernos involucradas en el quehacer ministerial en todas las etapas de nuestras vidas: niñas, jóvenes, solteras, casadas, madres y ancianas. La clave es discernir qué demanda el Señor en esa etapa  específica.</p>
<p>De niña, siendo huérfana experimenté el cuidado y la instrucción espiritual. Como una joven pude integrar el estudio y el ministerio; como pastora y líder soltera experimenté crisis financieras, familiares, peligros y rechazos entre otras circunstancias. Ahora, casada disfruto ser ayuda idónea, ama de casa, madre, abuela, aprendiz de otra cultura y otro idioma, intercesora y educadora; y la fidelidad de Dios ha sido real cada día.  Es la misma fidelidad que experimentaron Jocabed y su hija Miriam cuando conservaron la vida de Moisés. Jocabed pudo concebir la estrategia, Miriam dijo las palabras pertinentes para retornar al niño con su madre, y Dios en su fidelidad se proveyó de tres excelentes líderes que condujeron al pueblo a la tierra prometida (Miqueas 6:4).</p>
<p>La vigencia ministerial solo es posible si mantenemos vigencia espiritual. Esto consiste de una íntima y constante relación con el Señor a través de la lectura de la Palabra, la oración y el servicio. Que nuestra vigencia no sea las tendencias del feminismo extremo o el deseo de poder o fama. Que las dificultades y los temores no afecten nuestra vigencia ministerial sino que experimentemos la fidelidad de  servir de manera vigente por excelencia. “<em>Jesucristo es el mismo ayer, y hoy , y por los siglos</em>”. (Hebreos 13:8).</p>
<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Mary Strickland</span>
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		<title>Una perspectiva bíblica del ministerio de la mujer</title>
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		<pubDate>Sat, 27 Jul 2019 23:26:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Dorothy Cederbloom</dc:creator>
				<category><![CDATA[2019.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Dorothy Cederbloom &#160; Cada uno de nosotros, sea hombre o mujer, está llamado a seguir a Cristo. En hebreo ¨Holech¨ (seguir) quiere decir “andar con alguien”.  Muchas mujeres siguieron (holech) a Jesús en Galilea y hasta Jerusalén (Marcos 15:41).  Al seguir y obedecer al Señor, nos encontramos con una variedad de ministerios durante nuestra</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=4138">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Dorothy Cederbloom</p>
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<p>Cada uno de nosotros, sea hombre o mujer, está llamado a seguir a Cristo. En hebreo ¨<em>Holech</em>¨ (seguir) quiere decir “andar con alguien”.  Muchas mujeres siguieron (<em>holech</em>) a Jesús en Galilea y hasta Jerusalén (Marcos 15:41).  Al seguir y obedecer al Señor, nos encontramos con una variedad de ministerios durante nuestra vida, y nos damos cuenta que es Dios quien nos usa en maneras extraordinarias.  Es el Señor quien nos da dones para el ministerio, según su plan para nuestras vidas.  Siendo mujeres llamadas de Dios, experimentamos un gozo profundo al servir a Jesús y dejar que El abra las puertas para guiarnos en una obediencia fructuosa.</p>
<p>La Biblia cuenta varias veces como Dios usó a mujeres en posiciones de liderazgo.  Débora, una juez y profetiza durante el tiempo de los jueces, guió a los israelitas a una victoria militar sobre los Canaanitas (Jueces 4-5).  Hulda fue otra profetiza a quien Dios usó para declarar su palabra al Rey Josías (2 Reyes 22:14-20 y 2 Crónicas 34:22-28).</p>
<p>María y José llevaron a Jesús al templo cuando él tenía ocho días de nacido.  La profetiza Ana con alegría le proclamó el redentor de Israel (Lucas 2:36).  María Magdalena fue la primera al ver a Jesús después de su resurrección, y la primera para dar la Buena Nueva de su resurrección a sus discipulos (Juan 20:11-18).  Las cuatro hijas de Felipe profetizaban (Hechos 21:9). El apóstol Pablo llamaba a Priscila y a Aqula sus compañeros de trabajo en Cristo Jesús (Romanos 16:3).</p>
<p>Las obras de estas mujeres eran variadas: Una guiaba las tropas en batalla; una se quedaba en el templo en oración y ayuno.  Algunas profetizaban y aún otra les enseñaba a ser predicadores jóvenes. &#8220;<em>Ya no hay judio ni griego; esclavo ni libre; hombre ni mujer; sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús&#8221;</em> (Gálatas 3:28).</p>
<p>Es importante que dejemos que el Señor nos guíe en el ministerio que El ha escogido para nosotros.  Sigamos a Cristo y El abrirá las puertas de ministerio que resultará en una unción spiritual con mucho fruto.</p>
<p>Hay lugares donde se limitan a las mujeres para el ministerio, insistiendo que ellas deban quedarse en su lugar.  Citan a Pablo, escribiendo a los corintios (I Cor14:34-35), donde el apóstol amonesta a las mujeres a guardar silencio en la iglesia.  ¿Cómo podemos interpretar esto?  El propósito por el cual Pablo escribió esta epístola era para dar consejo y corrección a la nueva iglesia que él había fundada.  El comunicó como un padre a una grey que urgentemente necesitaba ayuda por causa de algunos problemas graves que eran únicos en este tiempo y cultura.</p>
<p>Al entender las circunstancias y la vida cotidiana de esta ciudad tan pagana, debemos interpretar esta pasaje en el contexto en que fue escrito.  Cuidadosamente debemos comparar esta porción de Escritura con otras para determinar si es para toda las mujeres en todo tiempo y en todas partes, o más bien, si fue para corregir un problema específico en aquella iglesia en Corinto.  Con tantos pasajes bíblicos que nos muestran como el Señor usaba mujeres piadosas para trabajar en su obra, tenemos que concluir que esta enseñanza fue dirigida hacia un problema específico en aquella iglesia.</p>
<p>Sin embargo, si somos serios en seguir al Señor, tenemos que rendirnos a Su voluntad (Santiago 4:7).  No hay lugar para luchar por posiciones.  Aunque estamos fervientes en nuestro compromiso a servir, esperamos para que Dios nos guíe para abrir las puertas de ministerio.  La Biblia nos enseña que al someternos al Señor, tenemos que obedecer y someternos a nuestros lideres (Hebreos 13:17), a cada autoridad (1 Pedro 2:13; Romanos 13:1-2), y aún a unos a otros (Efesios 5:21).</p>
<p>María, hermana de Moisés, lideraba en las alabanzas entre los israelitas.  Dios la usaba para dirigir los cánticos de alabanza y acción de gracias, pero cuando ella, siendo mayor que Moisés, se atrevió a poner a prueba su liderazgo, el Señor la reprendió severamente.  La Biblia es clara que para ser usado por Dios, tenemos someternos a la autoridad dada  por Dios.</p>
<p>En algunos países hay prohibiciones culturales que al parecer nos limitan acceder a las posiciones de liderazgo.  Aunque Dios nos ha llamado a servir, es importante obedecer al Señor y someternos a nuestros líderes, a pesar de nuestros sentimientos.  Al humillarnos y someternos a las autoridades, Dios abrirá puertas de ministerio mucha más maravillosas de lo que podemos imaginar.  De todos modos, ¿no es esto lo que nosotras, las llamadas, queremos más que todo; ser usadas por Jesucristo para bendecir a los que están a nuestro alrededor?</p>
<p>Esto no quiere decir que por ser mujeres no tenemos voz ni autoridad. Hulda, la profetiza en el tiempo del Antiguo Testamento, con valor proclamaba la palabra de Dios al rey Josías, advirtiéndolo del desastre que iba a llegar a la nación de Judá.  Ella fue intrépida al denunciar los pecados del pueblo.  Hay momentos cuando Jesucristo nos usa para hablar contra los prejuicios y pecado.  Si el Señor nos manda a hablar, tenemos que obedecer y la palabra será aceptada. El Espíritu Santo convence y trae cambio. No hay diferencia en esto si uno es hombre o mujer.</p>
<p>El Señor en su misericordia afirma nuestro ministerio para animarnos a perseverar al llamado que él nos ha dado.  Un ejemplo de un ministerio fructífero es la hermana Carmen quien fue pastora de una iglesia poderosa en Santo Domingo, República Dominicana durante las décadas 1950-1960.  Ella era mayor de edad, una abuela, que guiaba a su grey con respeto y dignidad a pesar de los problemas políticos.  Los diáconos y ancianos que estaban a su alrededor reconocían su liderazgo dado por Dios.  El ejemplo de su vida y su predicación animaban a los jóvenes al ministerio.  Muchos llegaron a ser pastores y oficiales en la obra.  No queda duda que el Señor le dio al hermana Carmen un ministerio fructuoso.</p>
<p>Josefa era una joven pastora que enseñaba en el Instituto Bíblico en Panamá. Una tarde la encontré cuando ella salió del salón de clase y con tanta alegría me exclamó.  ¨¡O, hermana, la presencia del Señor era tan real durante nuestra clase!¨  Su rostro radiaba  la gloria de Dios.  Jesucristo confirmaba su ministerio a los pastores del futuro quienes eran presentes en su clase.</p>
<p>La pastora Bienvenida se sentía movida a ministrar a los niños por medio de la Escuela Dominical y campamentos juveniles.  Organizó un equipo de hombres y mujeres para ayudarle a planear y promover este ministerio.  El Señor bendijo su esfuerzo en una manera tan poderosa que el Concilio la llamó a ser directora de esta obra a nivel nacional.  Pronto otro países en la América Latina reconocieron su ungida pasión a favor de los niños y la invitaban a compartir sus métodos y materiales en sus iglesias también, y así llegó a ser una líder internacional.</p>
<p>Siendo mujeres llamadas por Dios a servir en cualquier capacidad que El escoja, humildemente reconocemos que la cosecha de almas es resultado de la labor de muchas personas.  Pablo escribió,  &#8221;<em>Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios que da el crecimiento.&#8221;</em>  (I Corintios 3:7).  El Señor, en su amor y misericordia, de vez en cuando, nos da un vistazo del valor de nuestro ministerio para animarnos en nuestro labor.  ¡Qué grato es oír a un pastor decirnos, ¨Recuerdo cuando usted enseñó una clase que me dio mucha ayuda en mi predicación.¨ O, quizás puede ser un nuevo convertido que nos da gracias por un sermón que predicamos que le convenció de su necesidad de salvación. ¡Qué gozo nos da para realizar que Jesús nos usa siendo mujeres para el avance de su Reino!  Ninguna barrera debe ser erigida para impedir el ministerio de las mujeres piadosas a quienes Dios ha llamado.</p>
<p>La cuestión no debe ser, ¿Es permitido que una mujer enseñe a hombres y mujeres,  o que ella predique, o que sea pastora de una iglesia?  Más bien, debe ser, ¿estamos dispuestas  a permitir que el Señor nos use de cualquiera manera que El desea para animar y equipar a otros, hombres y mujeres, para usar los dones que Dios les ha dado?  ¡Qué benditas somos por ser llamadas a ministrar la Palabra de Dios en las grandes cosechas del mundo!  El desafío es enorme, pero si todos nosotros, mujeres y hombres, trabajamos juntos, el Señor nos dará una cosecha abundante para su gloria.</p>
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				<span class="spnAutor">Dorothy Cederbloom</span>
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		<title>Reseña de: “La mujer influencer” por Sonia Shim</title>
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		<pubDate>Mon, 08 Jul 2019 17:16:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Edgardo Muñoz</dc:creator>
				<category><![CDATA[2019.1]]></category>

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		<description><![CDATA[Editorial Peniel, Buernos Aires, Argentina, Abril 2019, 160 páginas Por Edgardo Muñoz &#160; Sobre la autora: Sonia Shim es pastora de la Iglesia del Espíritu Santo, una dinámica congregación coreana en Buenos Aires y, junto a su esposo Ariel Kim y la Dra. Kim Sunghae, esposa del Dr. Yonggi Cho, lleva adelante el ministerio de</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=3969">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Editorial Peniel, Buernos Aires, Argentina, Abril 2019, 160 páginas</p>
<p style="text-align: left;" align="right">Por Edgardo Muñoz</p>
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<p>Sobre la autora: Sonia Shim es pastora de la Iglesia del Espíritu Santo, una dinámica congregación coreana en Buenos Aires y, junto a su esposo Ariel Kim y la Dra. Kim Sunghae, esposa del Dr. Yonggi Cho, lleva adelante el ministerio de la Cuarta Dimensión América Latina. Su pasión es viajar por todo el continente ministrando y transformando vidas con el mensaje de la Cuarta Dimensión desde la perspectiva de la mujer.<a href="http://conozca.org/wp-content/uploads/2019/07/la-mujer-influencer-D_NQ_NP_997674-MLA29933378257_042019-O.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-3972" title="la-mujer-influencer-D_NQ_NP_997674-MLA29933378257_042019-O" src="http://conozca.org/wp-content/uploads/2019/07/la-mujer-influencer-D_NQ_NP_997674-MLA29933378257_042019-O.jpg" alt="" width="328" height="500" /></a></p>
<p>El libro: Con un estilo dinámico y lleno de anécdotas personales, la Pastora Shim proporciona a la mujer, que en la cultura oriental no siempre es bien posicionada, las herramientas para comprender su importante rol desde el ejemplo del género femenino en la Biblia.</p>
<p>Con las historias de Jocabed, Débora, Sara y Rut, Shim enfatiza la posibilidad grandiosa que la mujer posee para lograr frutos de trascendencia perpetua. El libro consta de cuatro partes, cuyos enfoques tratan sobre “La madre influencer”, “La ministra influencer”, “La esposa influencer” y “La hija influencer”. La manera en la que resalta las virtudes y actitudes de estas damas bíblicas tiñe al libro de una agilidad única, que permite una lectura amena. No pasa capítulo, sin que la autora haga referencia a las experiencias vividas en sus diferentes roles, cosa que da frescura al contenido e ilustra la manera de aplicar con practicidad sus conceptos.</p>
<p>Abundan las alusiones directas a las lectoras, a manera de frases interpoladas, como para que nadie se sienta excluido. Cada página deja escapar el delicioso aroma de la cultura coreana, lo que añade un escenario pintoresco que contribuye a una mejor comprensión de la importancia de las verdades vertidas. No se trata de un libro académico, pero sí altamente motivacional e instructivo. El contenido bíblico citado refuerza los principios de la sana teología de la mujer al mismo tiempo que el debido reconocimiento que el bello sexo merece en la comunidad cristiana, en la familia y en la iglesia en especial.</p>
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<div id="divVerBio">
				<span class="spnAutor">Edgardo Muñoz</span>
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		<title>¿Son compatibles las mujeres y el ministerio?</title>
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		<pubDate>Mon, 08 Jul 2019 17:06:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Bibiana Lamas</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Por Bibiana Lamas &#160; &#160; Siempre hubo, hay y habrá mujeres sobresdalientes que enseñan la Palabra de Dios de una manera clara y profunda. Quizás para algunos sea difícil reconocer el ministerio femenino, como una manera de reaccionar a las mujeres que ejercen la terea con fuerza. ¿Es verdad que el entorno machista en el</p><p class="more-link"><a href="http://conozca.org/?p=3963">Mas…</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Bibiana Lamas</p>
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<p>Siempre hubo, hay y habrá mujeres sobresdalientes que enseñan la Palabra de Dios de una manera clara y profunda. Quizás para algunos sea difícil reconocer el ministerio femenino, como una manera de reaccionar a las mujeres que ejercen la terea con fuerza.</p>
<p>¿Es verdad que el entorno machista en el ministerio de la mujer puede socabar su servicio? Seguramente muchas mujeres se sintieron detenidas por hombres que, a pesar de amar al Señor, no supieron reconocer que Dios las usaba y las respaldaba.</p>
<p>Si ahondamos en el Antiguo Testamento, se muestra una activa participación de la mujer. Tener hijos se definía como la actividad primordial, pero además realizaba tareas domésticas, cuidaba a la familia, atendía trabajos de campo, preparaba alimentos y trabajaba con lana e hilos, PROVERBIOS 31: 10, 31. Además, era quien se encargaba de transmitir las creencias religiosas y costumbres a las siguientes generaciones.</p>
<p>Llegamos al Nuevo Testamento y encontramos en la palabra “La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción porque no le permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio”. -Palabra de tanta controversia, muchas veces usada para impedir a la mujer ejercer su ministerio.</p>
<p>Sin embargo, debemos tener en cuenta que el apóstol Pablo exhorta a la mujer a mantener una actitud de sujeción y obediencia a la autoridad ministerial o conyugal  (Ef. 5:22) Aprendamos que siempre estamos bajo autoridad y eso hace nuestro ministerio más efectivo y productivo.</p>
<p>En lo personal agradezco a Dios porque las Asambleas de Dios reconocen y respetan el ministerio de la mujer. En los años de ministerio nunca sentí la desvalorización o falta de oportunidades hacia el servicio de mi género. Por el contrario, el apoyo de nuestros líderes nos ha hecho sentir respaldadas y bendecidas.</p>
<p>Lo mismo debo decir de parte de mi esposo, quien siempre, respaldó y promovió mi tarea ministerial. Fue siempre mi Mardoqueo, hasta impulsándome a desafíos de los cuales yo no me sentía capaz, y por su respaldo acepté esos desafíos.</p>
<p>Jesús vino a honrar y restaurar a la mujer como tal. Fueron las mujeres las que acompañaron, sostuvieron y sirvieron en el ministerio de Jesús. Ellas permanecieron fieles hasta su crucifixión y muerte, y fueron las primeras que vieron la tumba vacía.</p>
<p>En el periodo de la persecución de la iglesia, Pablo encarcelaba y mataba a los cristianos, dentro de ellos iban muchas mujeres que murieron fieles a Dios (Hch. 8:3). Ellas colaboraron con Pablo en su apostolado, y también contribuyeron en alto grado para la extensión del evangelio.</p>
<p>El cuadro de honor de los héroes de la fe cita a muchas de ellas (He. 11): Sara  (vs 11), recibiendo fuerzas para concebir, Rahab (vs 31) que por su fe no pereció con los desobedientes, y las mujeres anónimas (vs 35) que recibieron a sus muertos.</p>
<p>El relato de Mateo 15:21- 28 cobra notoriedad. La mujer cananea no pertenecía a Israel, era mujer y era forastera. No pertenecía a ese universo del que los discípulos se sentían parte, y no estaban dispuestos a compartir con alguien que para ellos era de afuera.</p>
<p>Se trataba de una dama molesta, al punto que pidieron a Jesús que la despidiera porque daba voces detrás de ellos. Los estaba avergonzando.</p>
<p>Esta mujer comenzó a clamar: -“Señor hijo de David, ten misericordia de mí” . Ella necesitó que Jesús interviniera en su necesidad. Pero el Maestro responde con el silencio. Ante su clamor se levanta una pared. No existe otro relato donde Jesús haya actuado con tanta indiferencia. No sólo continuó su camino, sino que le dijo que no le correspondía recibir nada de Él. Lo que el poseía, su plan, su propósito, su bendición, tenía frontera y terminaba con los judíos. “No está bien tomar el pan de la mesa de los amos y darlo a los perrillos”.   Ella dio una respuesta contundente: “-Si Señor, pero aún los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos”. Ganó el corazón del Señor. El pasaje concluye diciendo: “-¡Oh mujer grande es tu fe, hagase contigo como quieras!</p>
<p>La sirofenicia nos enseña que las conquistas se ganan con humildad, constancia y pasión. Como mujeres necesitamos la cobertura ministerial de los hombres, el hombre es cabeza de la mujer. Personalmente me bendice la supervisión de mis mayores. Las posiciones no se obtienen precisamente con orgullo o imposición. La humildad de aquella mujer cananea lo enseña. Muchas de nosotras, en su lugar, hubiéramos salido ofendidas, sintiendo que Jesús nos despreció. Ella no sólo ganó un lugar en corazón de Jesús, sino que además obtuvo un lugar en la historia.</p>
<p>En todos los ordenes de la vida las mujeres continúan la pelea por hallar su lugar, por ser reconocidas, apoyadas, valoradas. Hay culturas donde el ministerio de la mujer no recibe todo el reconocimiento que merece. Así y todo se avanzó.</p>
<p>Dios nos ha dado un lugar como mujeres en el ministerio y siempre es una bendición trabajar bajo autoridad y cobertura. Debemos estar dispuestas para ser enseñadas y corregidas cuando fuere necesario. Preocupan las mujeres que se niegan a recibir corrección o enseñanza, y prefieren manejarse solas, pensando que no necesitan la sujeción alguna.</p>
<p>Efectivamente, las mujeres y el ministerio son absolutamente compatibles. Pero siempre en un contexto de humildad y sometimiento a la cobertura espiritual. Varones: Apoyen, bendigan y promuevan el ministerio femenino. Mujeres: trabajemos con dedicación, esmero y sujeción. Gracias a Dios porque él nos tuvo por fieles, poniéndonos en el ministerio.</p>
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				<span class="spnAutor">Bibiana Lamas</span>
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