Por Jorge Canto
El movimiento pentecostal moderno ha cautivado a los sociólogos del mundo, tanto seculares como religiosos. El crecimiento innegable del movimiento ha hecho que la iglesia pentecostal se expanda por todas las latitudes del orbe, un cambo drásticamente la faceta religiosa del mundo.[i] Un estudioso llamado Harvey Cox ha sugerido que la rápida extensión del movimiento se debe, a lo que él llama, “espiritualidad embriagadora y espontánea”.[ii]
El crecimiento, que es un rasgo muy distintivo del pentecostalismo moderno, es sólo una de las cualidades endémicas del movimiento, pero hay más. Es obvio que la expansión de iglesias como las Asambleas de Dios es de importancia y llama la atención, pues según la BBC, tiene presencia en alrededor de 200 países del mundo,[iii] mientras que la ONU, por ejemplo, agrupa 193 países.[iv] Esta expansión causa asombro, admiración y hasta envidia de algunos cesacionistas, denominados a los grupos glosólalos como, incluso, “satánicos”.[v]
Pero hay mucho qué conocer sobre una iglesia pentecostal. Es llamativo que casi todas ellas son muy avivadas, incluso, llegan a ser hasta “desordenadas” para muchos, pero a diferencia de las iglesias históricas evangélicas, ese desorden se podría explicar simplemente como el movimiento natural de una congregación viva y en expansión.
Los pentecostales están muy conscientes del mundo espiritual, pues, como ellos notan, siendo la iglesia cristiana de origen sobrenatural con un fundador sobrenatural y con un Espíritu Santo sobrenatural, entonces la actividad sobrenatural de la iglesia es la más natural de las actividades de la iglesia. Cuando se niega esto las congregaciones dejan de ser guiadas por Dios para ser sólo una institución humana más, sin un factor que cambie de verdad al mundo.
Entre otros puntos, se resaltan los siguientes rasgos de una iglesia pentecostal moderna, y para aquel que nunca ha visitado la siguiente lista les puede ayudar mucho:
- Espontaneidad
La espontaneidad es casi el primer rasgo que cualquier persona detecta al tener contacto con una iglesia pentecostal. Si uno viene de un trasfondo católico se impacta inmediatamente con los cánticos alegres, la música contemporánea, la predicación bíblica y un ambiente donde la alabanza extática de cada persona es lo usual.
La impresión no es menos fuerte para los que vienen de iglesias evangélicas históricas, acostumbradas a un formato muy rígido son impactados por la algarabía de los pentecostales. Si se encuentran con una iglesia con los dones del Espíritu Santo manifestándose se podrían ver a los que hablan lenguas en un mensaje para la iglesia y la posterior interpretación a toda voz, todo ello hace que como indica 1 Corintios 14, que muchas almas se conviertan.
El gozo y la chispeante personalidad de las iglesias pentecostales trajeron hace años vida a las moribundas iglesias del mundo, tal como lo admite John MacArthur en su libro “Fuego extraño”,[vi] aunque después este detractor del movimiento contraatacaría para decir que todo ello es solo un “caballo de Troya”.[vii]
La Iglesia Primitiva era una congregación de alabanza y gozo, de “todo en común” y de comer juntos (Hch.2:46), así que la próxima vez que visite una iglesia pentecostal en el mundo espere muchos cánticos gozosos y la espontánea celebración propia de la gente que se siente amada y salvada.
2. Manifestación constante de los sobrenatural
Como se mencionó anteriormente, la actividad sobrenatural de la iglesia debe ser la actividad más natural de la iglesia, y así lo ven los pentecostales. Si, como algunos detractores quieren hacer pensar, los dones carismáticos de 1 Corintios 12 y la glosolalia de la que habla todo el libro de Hechos cesaron: ¿qué parte sobrenatural habría de quedar en las iglesias?
Satanás existe, es un ente sobrenatural, es un espíritu maligno; los demonios siguen en busca de dañar al pueblo de Dios, si alguien dice que cesaron los dones del Espíritu Santo, ¿cómo explicarían entonces la actividad demoniaca?, ¿cómo se enfrentarían a los endemoniados sin el poder del “dedo de Dios”? (Lc.11:20)
Hoy siguen las actividades demoníacas y hechicería, sólo puede haber liberación con la autoridad que da el Espíritu Santo, y esto lo saben bien los pentecostales que enfrentan día a día a Satanás y a sus demonios.
Los pentecostales creen con todo su corazón que deben anunciar libertad al mundo del pecado y de que se tiene una lucha contra el diablo; de que Marcos 16:17 no solo alientan a buscar las lenguas sino a confiar en que el Señor ha dado autoridad contra los demonios mismos.
3. Crecimiento por conversión
Como las iglesias pentecostales creen que existen los dones carismáticos, la glosolalia y el poder de la oración es muy común ver cómo la sanidad divina se busca con fe en cada culto. Los milagros y sanidades se dan en estas congregaciones y muchos, por ver estas manifestaciones o por recibir salud de ellas se convierten al cristianismo y reciben una fe pentecostal.
Es verdad que el culto pentecostal atrae por su dinámica y gozo. Los cánticos avivados son del gusto de la mayoría; la prédica de un pastor pentecostal es profunda y llamativa, pero especialmente, el pentecostal cree en el evangelismo y en las misiones. Ganar almas para Cristo es un deber para cada creyente pentecostal, está en su ADN, como bien dice la página oficial de Asambleas de Dios de Estados Unidos: Desde el principio, el evangelismo y las misiones han sido centrales para la identidad de las Asambleas de Dios y han dado lugar a un crecimiento continuo en el país y fuera de él.[viii]
Las misiones, es decir, el envío de personas a otros lugares y el evangelismo son piedras angulares en cualquier iglesia pentecostal. Los testimonios de conversión son múltiples y dramáticos que llaman la atención. Padres de familia asisten a las iglesias pentecostales y ven a sus hijos convertirse, esposos oran por sus cónyuges inconversos, personas comunes claman por la salvación de sus amigos. Incluso, para los pentecostales, su mala vida pasada, antes de su arrepentimiento, se usa para la conversión de nuevos creyentes, siendo esta así una herramienta para evangelizar.[ix]
4. Carga por el mundo inconverso
El pentecostal no está aislado del mundo. Las prédicas son dirigidas a los grupos más marginados de la sociedad, entre los mayas,[x] gitanos,[xi] y en las favelas de Brasil,[xii] y en fin, en todo lugar. El pentecostal siente “una carga terrible por los perdidos”[xiii] y busca llevarles el evangelio hasta sus mismos hogares.
El pentecostal tiene en sus sentidos el pronto retorno de Jesús a la tierra, eso hace que su escatología presione profundamente sobre su soteriología. El tiempo se acaba y la misión está incompleta, por ello, el creyente carismático busca con todo su corazón ganar las almas para Cristo antes de que sea demasiado tarde.
5. Ministración personalizada en el altar
La iglesia pentecostal ministra a través de los cánticos, la predicación, pero también con lo que denomina “la ministración”. Si alguna persona pasa al altar, al frente para orar, el creyente más cercano busca imponerle las manos y ayudar con cariño y autoridad en su necesidad. Son muy famosas las sesiones de oración donde varios hermanos interceden al imponer las manos sobre el que lo desee. El sólo hecho de verse así arropado hace que el visitante se sienta inmediatamente importante e integrado. El sermón se “hace carne en él” y la invitación al altar es clásica en la liturgia pentecostal. La gente se amontona al frente del púlpito a elevar sus oraciones ya sea en lenguas o en su propio idioma, pero siempre envuelto de un clamor extático liberador. El pentecostal de verdad cree y siente a Jesús en el altar y esa sensación es contagiante.
6. Gran apego a las Escrituras
El pentecostal no aleja jamás a la Biblia de su vida. Todos los evangélicos tienen gran apego a el Texto Sagrado y el pentecostal no es la excepción. Lee la Biblia con interés, pero con la característica de ver en ella y en cada milagro un hecho fehaciente.
El pentecostal siente que ha experimentado la misma glosolalia de Pedro, de Juan, de Pablo. El libro de los Hechos es el libro que se hace tan real que le permite al creyente pentecostal afianzarse en todas las narrativas bíblicas sin dudar un poco. La iglesia pentecostal está prácticamente exenta del estrés liberal que desmitifica la Biblia. El pentecostal ha experimentado la Biblia en carne propia y nadie le puede convencer de lo contrario, porque ya ha sido testigo de ello. Para el pentecostal, el escrutinio de las Escrituras es encontrarse con el Espíritu Santo.[xiv]
7. Teología “que mira”
No se puede negar que al principio, cuando por allá los años 1916 empezaban las Asambleas de Dios se tuvieron problemas doctrinales por falta de un rigor más profundo en la Palabra ya que casi se negó la Trinidad por el Unicialismo, como humildemente aclara la página oficial de Asambleas de Dios en Estados Unidos,[xv] pero rápidamente se formaron maestros en academias e institutos de enseñanza. A partir de entonces el pentecostalismo, especialmente de Asambleas de Dios, ha aportado teólogos de renombre mundial como Menzies, Horton, Fee, Oss y cada día son más latinoamericanos que incursionan con su propia cosmovisión en la escena mundial de teología.
Se critica al pentecostal tachándolo de tener una rudimentaria teología “de experiencia” solamente, y no con la academia necesaria. Pero esto no es verdad, la teología pentecostal ha aportado mucho material que permite a propios y extraños estudiar, con el rigorismo adecuado la Biblia a través de su perspectiva. Se podría decir que la teología pentecostal es una “Teología que mira”, es decir, mira las evidencias como las de hechos y estudia si ello es para hoy, así que esas verdades del texto las hace patentes en la vida de la iglesia, pues tienen suficiente evidencia bíblica, pues sabe que las narraciones y milagros del Texto Sagrado también son para hoy, y es así, que busca con fe seguir las pisadas del Maestro, creyendo lo que él mismo dijo: De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre (Jn.14:12).
El trasfondo teológico pentecostal es el mismo que la de los grupos evangélicos tradicionales, a excepción de la pneumatología, que sí tiene distancia con ellos; también se pueden ver pequeñas diferencias en soteriología, escatología y eclesiología, pero básicamente creemos en lo mismo. Para mayor profundidad se pueden leer nuestros 16 puntos doctrinales en la mayoría de las páginas oficiales de las Asambleas de Dios en el mundo.
8. Congregaciones heterogéneas
Este es un punto neurálgico que muestran uno de los rasgos característicos de una iglesia pentecostal a diferencia de otros grupos de fe. La característica de heterogeneidad se manifestó en el libro de Hechos 2 donde estaban incluidas, en las lenguas, muchas de las naciones que rodeaban Jerusalén. Posteriormente, en aquellos años de principio del siglo XX en Asuza Street, los congregantes pentecostales se amalgamaron en un hermoso mosaico de amplio espectro: chinos, latinos, irlandeses, alemanes, morenos, blancos, hombres, mujeres, ricos y pobres estuvieron orando juntos con un amor auténtico, sin barreras étnicas ni sociales,[xvi] en aquel local al que llamaban iglesia.
La iglesia pentecostal tiene un gen multicultural, multiétnico, con una iglesia tan heterogénea que impactó a la sociedad cristiana de California en aquel entonces, cuando comenzaba el movimiento moderno.[xvii] Eso hace diferente a los pentecostales. Hay iglesias sólo para blancos o para ricos. Hay iglesias exclusivas de coreanos o de latinos, pero los pentecostales son más abiertos y creen que el evangelio no tiene color.
De aquel pastor afroamericano de la calle Asuza Street se dice lo siguiente:
Seymour no puede ser reclamado por los negros, ni por los pentecostales solamente; él le pertenece al cuerpo entero de Cristo: de todas las naciones, todas las razas, todos los pueblos. Y el bautismo en el Espíritu Santo, con sus dones y gracias correspondientes, no pertenece solo a los pentecostales, sino al cuerpo todo de Cristo; es “para cuantos el Señor nuestro Dios llamare” (Hechos 2:39).[xviii]
Cualquier persona, de cualquier edad, de cualquier color es bienvenida a una iglesia pentecostal.
Bibliografía
[i] Frank Batleman, Azusa Street, el avivamiento que cambió el mundo (Buenos Aires, Ed. Peniel, 2006), 07.
[ii] Allan Anderson, El Pentecostalismo (Madrid: Ediciones Aka, 2007), 203.
[iii] Patricia Sulbarán Lovera, Sermones por Snapchat e Instagram: cómo son las nuevas iglesias “hipster” que atraen a los jóvenes en EE.UU, 01 julio 2016,
https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-36564683, último acceso 25 de junio de 2024.
[iv] La Organización, https://www.un.org/es/about-us, último acceso 25 de junio de 2024.
[v] Anderson, 79.
[vi] John MacArthur, Fuego extraño (Nashville, TN.: Grupo Nelson, 2014), 15.
[vii] Ibid., 16.
[viii] Historia, https://ag.org/es-ES/About/About-the-AG/History, último acceso 25 de junio de 2024
[ix] Wolfgang Voldey, Pentecostal Theology: Living the Full Gospel (Chennai, India: Bloomsbury Publishing, 2017), 46.
[x] Mario Humberto Ruz y Carlos Garma Navarro, El protestantismo en el mundo maya moderno (Ciudad de México: UNAM,2005 ), 82.
[xi] Manuela Cantón Delgado, Gitanos pentecostales: una mirada antropológica a la Iglesia Filadelfia en Andalucía (Sevilla, Esp.: Cartoné Editorial, 2004), 20.
[xii] Djamilia Prange de Oliveira y Elisa Michahelles Dourado, Iglesias pentecostales: el alma evangélica de Brasil, 29 de septiembre de 2022, https://www.dw.com/es/iglesias-pentecostales-el-alma-evangélica-de-brasil/a-63287255. Último acceso 25 de junio de 2024.
[xiii] Daniel Torbelín, Sacramentos pentecostales, un encuentro con Dios en el altar (Cleveland, TN.: Editorial Evangélica, 2012), 52.
[xiv] Ibid., 54.
[xv] Historia, https://ag.org/es-ES/About/About-the-AG/History, último acceso 25 de junio de 2024.
[xvi] Lou Engle y Dean Briggs, El ayuno de Jesús (Buenos Aires, Ed. Peniel, 2019), 21
[xvii] Arlene M. Sánchez-Walsh, Latino Pentecostal Identity: Evangelical Faith, Self, and Society (New York, Columbia University Press. 2003), 04.
[xviii] Frank Batleman, Azusa Street, el avivamiento que cambió el mundo (Buenos Aires, Ed. Peniel. 2006), 27.










Es verdad, la iglesia Pentecostés ha tenido la particularidad,desde sus inicios,de ser guiada por el Espíritu Santo; bendiciones pastor Jorge Canto.