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Formados para servir

Por publicado originalmente en CONOZCA edición 1993.2

Por Duane R. Brown

 

El que sale de un instituto abandona todo fin egoísta. .

 

¿Es la razón de ser de un Instituto Bíblico la presentación de un hermoso cartón al graduando? Más bien debe ser funcionar como una herrería sobre cuyo yunque se forja el estudiante para servir. El instituto está para formar alumnos que sean instrumentos con los cuales el Señor Jesús pueda hacer su obra en el mundo. El que sale de un instituto abandona todo fin egoísta. Se le ha impresionado con la necesidad de hacer una entrega entera del ser al servicio de Cristo y a la humanidad. La prueba de que la institución sirve para formar bien es que los egresados se dirigen a lugares inalcanzados y a personas alejadas, perseguidas y sufridas para proporcionarles la esperanza que es Cristo.

El instituto en su tarea de formar ministros bien puede seguir el ejemplo de Pablo.

“A él anunciamos, exhortando y enseñando a todos con toda sabiduría, a fin de presentarlos a todos perfectos en Cristo. Con este fin trabajo, luchando con la fuerza de Cristo que obra con poder en mí.” Colosenses 1:28,29 NVI.

 

1.     El instituto enseña al alumno a anunciar

Nuestros estudiantes han de proclamar el pleno evangelio en todo lugar. El mundo necesita saber de la salvación que puede alcanzar por medio de la fe en Jesucristo. Ha de comprender que Cristo ofrece la unidad del cuerpo y alma. Le hace falta andar en el Espíritu y predicar por medio de su poder.

 

2.     El instituto enseña al alumno a exhortar

No realiza su propósito la escuela si los que salen no advierten al mundo de los resultados del error en que se halla. Hay que convencer a la gente de su error con el fin de que se arrepienta y que busque agradar a Dios.

 

3.     El instituto enseña al alumno a enseñar

Si el estudiante no sale como maestro hábil, fracasa el instituto. No es cuestión de sólo proclamar el mensaje. Urgentemente hay que instruir en la fe cristiana. Hay que enseñar principios morales. Lo que se busca es que crea la gente. Pero, hay que mostrar, también, cómo llevar las enseñanzas a la práctica.

 

4.     El instituto recalca lo que es la meta del estudiante

Tenemos que andar sin confusión. Todos tenemos que comprender tanto el personal administrativo y docente del instituto como los estudiantes cuál es la meta. Es presentar a cada hombre perfecto en Cristo. Perfeccionar quiere decir hacer que algo cumpla el propósito por el cual fue diseñado.

 

5.     El instituto necesita de fuerza

Confesamos que en nuestra propia fuerza no somos capaces de lograr un instituto que alcance el ejemplo de Pablo. Sin embargo tenemos quien nos ayude. Podemos disponer de esta fuente de poder sin límite que ofrece el Espíritu Santo.

Que Dios ayude a cada instituto a forjar obreros capacitados para servir para la gloria de Cristo y para el beneficio de la gente que tanto lo necesita.

 


 

Duane R. Brown

El misionero asambleísta, Don Duane R. Brown, es Director del Instituto Bíblico Central de Santa Fe de Bogotá. Está casado con doña Ethel.


 

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